SELVA PARANAENSE

La Subcomisión Selva Paranaense, clave para la conservación del yaguareté en Misiones

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El yaguareté (Panthera onca), el felino más grande del continente americano y uno de los símbolos de la biodiversidad misionera, enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia. La drástica reducción de su hábitat y la presión de la caza ilegal llevaron a que su distribución se reduzca a menos de 250 ejemplares en estado silvestre en todo el territorio nacional. En este contexto, Misiones, donde se concentra la mayor población del país, se convierte en un territorio estratégico para su supervivencia, y el trabajo de la Subcomisión Selva Paranaense resulta fundamental para coordinar acciones concretas que permitan conservar y recuperar a esta especie emblemática.

La Subcomisión Selva Paranaense forma parte del Comité de Gestión del Plan Nacional de Conservación del Yaguareté, junto a las subcomisiones de Yungas y Región Chaqueña. Su creación responde a la necesidad de implementar políticas específicas en una de las ecorregiones más importantes para la especie, donde Misiones es la única provincia que integra este espacio técnico y de decisión. La Provincia cuenta con el Plan Provincial de Conservación de Grandes Felinos (LEY XVI – N.° 78), una herramienta clave para proteger y preservar las especies que habitan la ecorregión paranaense, con especial énfasis en el yaguareté siendo el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables la autoridad de aplicación y quien coordina el plan.

Este ámbito de trabajo está conformado por un equipo interdisciplinario de profesionales pertenecientes a organismos gubernamentales, instituciones científicas y organizaciones de la sociedad civil con amplia trayectoria en conservación. Entre sus integrantes se encuentran el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), el Ministerio del Agro y la Producción, la Administración de Parques Nacionales, Fundación Vida Silvestre, Proyecto Zorro Pitoco, la Fundación de Historia Natural Félix de Azara-Güirá Oga, la Fundación Ornitológica del Plata “Aves Argentinas”, la Dirección de Defensa del Medio Ambiente y Delitos Rurales y CeIBA-CONICET. Además, se prevé la incorporación de nuevas instituciones, actualmente en proceso de aprobación.

La Subcomisión Selva Paranaense y su rol estratégico

Cada entidad participa a través de representantes técnicos que intervienen en la planificación, ejecución y seguimiento de las acciones definidas en el marco de la Ley Provincial XVI Nº 78 y sus modificaciones. El trabajo de la subcomisión abarca desde el monitoreo poblacional, la investigación científica hasta la prevención de conflictos con comunidades locales, el control de la caza furtiva, la educación ambiental y la atención de ejemplares tanto en libertad como en cautiverio.

Las acciones también incluyen estrategias frente a las principales amenazas que enfrenta el yaguareté en la región, como la deforestación, el crecimiento urbano y los atropellamientos en rutas. A esto se suman campañas de concientización y mecanismos de compensación ante casos de predación, con el objetivo de promover una convivencia responsable entre la fauna silvestre y las poblaciones humanas.

Uno de los antecedentes más importantes del trabajo articulado de la Subcomisión Selva Paranaense fue la translocación de la yaguareté Pará y sus cachorros, realizada en octubre del año pasado en Puerto Iguazú. El operativo se activó luego de que la hembra fuera detectada en zonas cercanas a asentamientos urbanos, una conducta que implicaba riesgos tanto para los animales como para la comunidad.

La captura y el traslado se llevaron adelante bajo estrictos protocolos de bienestar animal y con la participación coordinada de instituciones provinciales y nacionales. Los ejemplares fueron reubicados en un Área Natural Protegida, garantizando condiciones adecuadas para su supervivencia.

El trabajo de la subcomisión se apoya en un marco legal que posiciona a Misiones como una provincia pionera en la protección del yaguareté. La especie cuenta con estatus de Monumento Natural Provincial y Nacional, protección absoluta y severas sanciones ante cualquier tipo de caza o daño, reforzadas recientemente por normativas que habilitan una intervención judicial activa frente a delitos ambientales.

Las organizaciones que integran la Subcomisión Selva Paranaense aportan miradas complementarias desde la gestión territorial, la investigación científica y la conservación aplicada. Cada una de ellas cumple un rol específico dentro de la estrategia integral para la protección del yaguareté, fortaleciendo las acciones en territorio y la toma de decisiones basada en evidencia.

En este marco, el ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones destacó el rol estratégico de la Subcomisión Selva Paranaense y valoró especialmente el trabajo articulado que viene desarrollando: “Es un espacio clave de integración, participación y construcción colectiva, donde confluyen distintos actores con fuerte presencia territorial, alto nivel de profesionalismo y un profundo conocimiento técnico. Esta articulación de saberes, experiencias y recursos nos permite fortalecer las acciones de conservación y abordar con mayor eficacia los desafíos ambientales actuales”.

Asimismo agradeció la colaboración de cada institución y organización que forma parte: “Creemos firmemente que solo aunando esfuerzos podemos lograr resultados sostenibles. Desde esta gestión, promovemos una participación amplia y permanente, con las puertas siempre abiertas para seguir sumando voluntades en temas prioritarios como la conservación del yaguareté, la educación ambiental y el cuidado integral de nuestros ecosistemas”, cerró

Desde Fundación Vida Silvestre Argentina, una de las organizaciones con mayor trayectoria en la conservación del yaguareté en Misiones, destacaron que su aporte dentro de la Subcomisión se centra en abordar la problemática desde una perspectiva integral. En ese sentido, la coordinadora de Biodiversidad, Lucía Lazzari, explicó: “Trabajamos por la conservación del yaguareté en Misiones desde un enfoque integral: ampliamos y fortalecemos áreas protegidas y corredores clave, acompañamos el monitoreo científico de la especie y sus presas desde 2001, promovemos prácticas productivas compatibles con la conservación y la restauración del hábitat, abordamos los conflictos entre grandes felinos y productores rurales, evaluamos y mitigamos el impacto de las rutas, y desarrollamos acciones de comunicación y sensibilización”.

Lazzari señaló además que Fundación Vida Silvestre administra la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í, desde donde se realizan tareas de control y prevención de la caza furtiva en la cuenca del arroyo Urugua-í, en articulación con guardaparques y agentes de conservación de parques y reservas privadas. Según remarcó, este conjunto de acciones resulta clave para asegurar la supervivencia del yaguareté, la integridad de la selva misionera y los medios de vida de las comunidades locales, en el marco del Plan de Acción para la Conservación de una especie críticamente amenazada.

Por su parte, el director general del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), Emanuel Grassi destacó la importancia del abordaje científico en la toma de decisiones. En ese sentido, explicó que el organismo interviene como autoridad de aplicación de los recursos genéticos, garantizando los procedimientos de captura, la toma de muestras y el resguardo del material biológico en el Biobanco de Sangre y Tejidos. “Este trabajo nos permite contar con información clave para el monitoreo sanitario y genético de los ejemplares, fundamental para definir estrategias de conservación efectivas”, señaló.

Asimismo remarcó además que el área de Bioquímica para la Salud Animal del IMiBio realiza análisis bioquímicos y parasitológicos que permiten evaluar el estado de salud de los yaguaretés y acompañar las acciones en territorio. “La conservación del yaguareté requiere una mirada integral, que combine ciencia, gestión y trabajo articulado, especialmente en los contextos de conflicto por coexistencia con las actividades humanas”, agregó.

En tanto, desde la Fundación de Historia Natural Félix de Azara, a través del equipo del Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Güirá Oga, destacaron el trabajo articulado que impulsa la Subcomisión, al señalar que: “Cada intervención no solo permite asistir a los ejemplares en situación de riesgo, sino también generar información clave para comprender las amenazas que enfrenta la fauna y contribuir al equilibrio de los ecosistemas, un aspecto fundamental para la conservación del yaguareté como predador tope de la Selva Paranaense. Este trabajo conjunto, además, refuerza el vínculo con la comunidad y promueve una mayor conciencia ambiental”.

Finalmente, desde Aves Argentinas también remarcaron el valor estratégico de la Subcomisión Selva Paranaense como un espacio clave para articular esfuerzos en la conservación del yaguareté y la promoción de la coexistencia con las comunidades locales. En este contexto, Rodrigo Fariña, coordinador del Proyecto Bosque Atlántico resaltó algunos de los trabajo que se realiza para asegurar la preservación de la especie, como la implementación de la prueba piloto del seguro ante eventos de depredación en el Corredor Municipal de Conservación y Desarrollo Península de Andresito, que se realiza junto con otras instituciones, así como el acompañamiento integral a familias vecinas mediante acciones concretas como la construcción de caniles, instalación de luces foxlight, cercos eléctricos y campañas de vacunación. Por otro lado, destacaron el aporte del collar satelital para el seguimiento de la hembra “Para”, fundamental para fortalecer el monitoreo y la toma de decisiones en línea con los objetivos de la Estrategia Nacional para la Conservación de la especie.

El funcionamiento de la Subcomisión Selva Paranaense se sustenta en el aporte complementario de cada una de las instituciones que la integran, donde el trabajo conjunto resulta clave para abordar una problemática compleja como la conservación del yaguareté. Los organismos provinciales aportan el marco normativo, la gestión territorial y la capacidad de intervención en el territorio; las instituciones científicas fortalecen la toma de decisiones a partir de la investigación, el monitoreo y el análisis técnico; y las organizaciones de la sociedad civil contribuyen con experiencia en conservación aplicada, presencia sostenida en campo y trabajo directo con las comunidades locales.

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Misiones refuerza la conservación del yaguareté con la Subcomisión Selva Paranaense como eje estratégico

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En un escenario crítico para la supervivencia del yaguareté en Argentina, con menos de 250 ejemplares en estado silvestre en todo el país, Misiones concentra la mayor población nacional y se posiciona como territorio clave para su preservación. En ese marco, la Subcomisión Selva Paranaense emerge como un ámbito central de articulación técnica, institucional y política para coordinar acciones concretas de conservación, recuperación poblacional y manejo de conflictos, en línea con el Plan Nacional de Conservación del Yaguareté y la Ley Provincial XVI N.º 78.

La situación del yaguareté (Panthera onca), el felino más grande del continente americano y uno de los emblemas de la biodiversidad misionera, atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. La reducción drástica del hábitat natural, la fragmentación del territorio y la persistencia de la caza ilegal llevaron a que su población se reduzca a menos de 250 individuos en libertad en todo el territorio argentino. En este contexto, la Selva Paranaense —y particularmente Misiones— se transforma en un espacio estratégico para garantizar la supervivencia de la especie, tanto desde una perspectiva ambiental como institucional.

Un ámbito clave dentro del Plan Nacional de Conservación del Yaguareté

La Subcomisión Selva Paranaense forma parte del Comité de Gestión del Plan Nacional de Conservación del Yaguareté, junto con las subcomisiones de Yungas y Región Chaqueña. Su creación respondió a la necesidad de diseñar e implementar políticas específicas para una ecorregión crítica, donde Misiones es la única provincia que integra este espacio técnico y de decisión.

El funcionamiento de la subcomisión se articula con el Plan Provincial de Conservación de Grandes Felinos, establecido por la Ley XVI – N.º 78, que constituye el principal marco normativo para la protección de estas especies en la provincia. El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables es la autoridad de aplicación de la ley y el organismo responsable de coordinar las acciones, garantizando la coherencia entre las políticas provinciales y las estrategias nacionales de conservación.

Este entramado institucional posiciona a Misiones como una provincia pionera en la protección del yaguareté, que además cuenta con estatus de Monumento Natural Provincial y Nacional, protección absoluta y sanciones severas ante cualquier tipo de caza, daño o persecución, reforzadas por normativas que habilitan una intervención judicial activa frente a delitos ambientales.

Articulación institucional, ciencia aplicada y gestión territorial

La Subcomisión Selva Paranaense está integrada por un equipo interdisciplinario de profesionales de organismos públicos, instituciones científicas y organizaciones de la sociedad civil con amplia trayectoria en conservación. Entre sus miembros se encuentran el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), el Ministerio del Agro y la Producción, la Administración de Parques Nacionales, Fundación Vida Silvestre, Proyecto Zorro Pitoco, la Fundación de Historia Natural Félix de Azara–Güirá Oga, la Fundación Ornitológica del Plata “Aves Argentinas”, la Dirección de Defensa del Medio Ambiente y Delitos Rurales y CeIBA-CONICET, con la posibilidad de sumar nuevas instituciones actualmente en proceso de aprobación.

Cada entidad participa a través de representantes técnicos que intervienen en la planificación, ejecución y seguimiento de las acciones definidas en el marco de la Ley XVI N.º 78 y sus modificaciones. El abordaje es integral e incluye monitoreo poblacional, investigación científica, prevención de conflictos con comunidades locales, control de la caza furtiva, educación ambiental y atención de ejemplares tanto en libertad como en cautiverio.

Las estrategias también contemplan respuestas frente a las principales amenazas que enfrenta la especie en la región, como la deforestación, el crecimiento urbano y los atropellamientos en rutas. En este punto, se desarrollan campañas de concientización y mecanismos de compensación ante eventos de predación, con el objetivo de promover una convivencia responsable entre la fauna silvestre y las actividades humanas.

Uno de los antecedentes más relevantes del trabajo coordinado de la subcomisión fue la translocación de la yaguareté Pará y sus cachorros, realizada en octubre del año pasado en Puerto Iguazú. El operativo se activó luego de que la hembra fuera detectada en zonas cercanas a asentamientos urbanos, una conducta que implicaba riesgos tanto para los animales como para la comunidad. La captura y el traslado se realizaron bajo estrictos protocolos de bienestar animal, con participación de instituciones provinciales y nacionales, y los ejemplares fueron reubicados en un Área Natural Protegida que garantiza condiciones adecuadas para su supervivencia.

Impacto institucional y mirada estratégica sobre la conservación

Desde el Gobierno provincial destacaron el rol de la Subcomisión Selva Paranaense como un espacio de integración y toma de decisiones basadas en evidencia. El ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables subrayó que se trata de “un espacio clave de integración, participación y construcción colectiva, donde confluyen distintos actores con fuerte presencia territorial, alto nivel de profesionalismo y un profundo conocimiento técnico”, y agregó que esta articulación permite “fortalecer las acciones de conservación y abordar con mayor eficacia los desafíos ambientales actuales”.

Asimismo, valoró la participación de las organizaciones que integran la subcomisión y remarcó que “solo aunando esfuerzos podemos lograr resultados sostenibles”, en el marco de una política de puertas abiertas para sumar voluntades en temas prioritarios como la conservación del yaguareté, la educación ambiental y el cuidado integral de los ecosistemas.

Desde Fundación Vida Silvestre Argentina, la coordinadora de Biodiversidad, Lucía Lazzari, explicó que el aporte de la organización se basa en un enfoque integral: “Ampliamos y fortalecemos áreas protegidas y corredores clave, acompañamos el monitoreo científico de la especie y sus presas desde 2001, promovemos prácticas productivas compatibles con la conservación y la restauración del hábitat, abordamos los conflictos entre grandes felinos y productores rurales, evaluamos y mitigamos el impacto de las rutas, y desarrollamos acciones de comunicación y sensibilización”.

Lazzari también destacó el rol de la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í, administrada por la fundación, desde donde se realizan tareas de control y prevención de la caza furtiva en articulación con guardaparques y agentes de conservación, en el marco del Plan de Acción para la Conservación de una especie críticamente amenazada.

Por su parte, el director general del IMiBio, Emanuel Grassi, puso el foco en la relevancia del abordaje científico en la toma de decisiones. Señaló que el organismo interviene como autoridad de aplicación de los recursos genéticos, garantizando los procedimientos de captura, la toma de muestras y el resguardo del material biológico en el Biobanco de Sangre y Tejidos. “Este trabajo nos permite contar con información clave para el monitoreo sanitario y genético de los ejemplares, fundamental para definir estrategias de conservación efectivas”, afirmó.

Desde el Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Güirá Oga, de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara, remarcaron que cada intervención no solo permite asistir a ejemplares en riesgo, sino también generar información estratégica para comprender las amenazas que enfrenta la fauna y contribuir al equilibrio de los ecosistemas, un aspecto central para la conservación del yaguareté como predador tope de la Selva Paranaense.

Finalmente, desde Aves Argentinas destacaron el valor estratégico de la subcomisión como espacio de articulación, y mencionaron acciones concretas como la prueba piloto del seguro ante eventos de depredación en el Corredor Municipal de Conservación y Desarrollo Península de Andresito, la implementación de medidas de coexistencia con familias vecinas —caniles, luces foxlight, cercos eléctricos y campañas de vacunación— y el uso de collares satelitales, como el que permite el seguimiento de la hembra “Pará”, clave para fortalecer el monitoreo y la toma de decisiones en línea con la Estrategia Nacional para la Conservación del Yaguareté.

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Parque Nacional Iguaçú registra nuevos cachorros de yaguareté y consolida su liderazgo ambiental

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Imágenes captadas a fines de 2025 confirmaron un nuevo nacimiento de yaguareté en el Parque Nacional Iguazú y consolidan el rol estratégico del área protegida en la conservación del mayor felino de América. El registro, obtenido mediante cámaras trampa, muestra a la hembra Janaína junto a dos cachorros y refuerza la relevancia ambiental, institucional y económica de las políticas de preservación en la región de la Selva Paranaense.

El hallazgo fue documentado en diciembre de 2025 por el Proyecto Onças do Iguaçu, a partir de dispositivos de monitoreo instalados en el sector brasileño del parque. Las imágenes inéditas muestran a Janaína, una de las yaguaretés más monitoreadas de la región, desplazándose por la selva acompañada por dos nuevas crías, que según los investigadores tendrían entre cinco y seis meses de edad.

Janaína, una hembra clave para la supervivencia del yaguareté

Con este nuevo nacimiento, Janaína se convirtió en la primera yaguareté registrada por el proyecto en haber parido cinco veces, un dato de alto valor para la conservación de la especie. Identificada por primera vez en 2018, la hembra es considerada una pieza central para la sostenibilidad de la población silvestre en el Bosque Atlántico, uno de los ecosistemas más degradados de América del Sur.

El dato adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que el yaguareté se encuentra en estado crítico de extinción en la Mata Atlántica, con menos de 300 individuos registrados en toda la región. En ese contexto, cada evento reproductivo exitoso tiene un impacto directo sobre la viabilidad genética y demográfica de la especie.

Desde el equipo de investigación señalaron que el seguimiento de Janaína y sus cachorros continuará durante los próximos meses. Una vez que se pueda determinar el sexo de las crías, se prevé convocar a la comunidad para participar en la elección de sus nombres, como una estrategia para fortalecer el vínculo social con las acciones de conservación.

El Parque Nacional Iguazú, un refugio estratégico en la Mata Atlántica

El Parque Nacional Iguazú, que abarca unas 185.000 hectáreas y alberga las Cataratas del Iguazú, concentra actualmente alrededor de 25 yaguaretés. Se trata del único sector de la Mata Atlántica donde la población del felino muestra una tendencia de crecimiento, un dato que distingue al área en términos de resultados de conservación.

Este desempeño está directamente vinculado a la preservación del ambiente, la integridad territorial del parque y la continuidad de programas de monitoreo y protección, como los que utilizan cámaras trampa para relevar individuos, patrones de movimiento y eventos reproductivos.

Desde una perspectiva institucional, estos registros refuerzan la importancia de sostener políticas públicas activas de conservación, especialmente frente a amenazas persistentes como la caza furtiva, que continúa siendo uno de los principales riesgos para la supervivencia del yaguareté en la región.

Conservación, territorio y valor estratégico

El nuevo registro de Janaína y sus cachorros no solo representa un logro científico y ambiental, sino que también tiene implicancias económicas e institucionales. La conservación del yaguareté se vincula de manera directa con la protección de la biodiversidad, el turismo de naturaleza y la proyección internacional del Parque Nacional Iguazú como área protegida de referencia.

En un contexto regional marcado por la presión sobre los ecosistemas, el caso del Iguazú se consolida como un ejemplo de que la combinación de monitoreo técnico, gestión sostenida y compromiso institucional puede revertir tendencias críticas y generar resultados medibles en la conservación de especies emblemáticas.

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Verra certificó el primer proyecto de carbono de bosque nativo en Argentina: 138.000 créditos en Misiones

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El proyecto Selva Paranaense Vida Nativa – GS1, desarrollado por la empresa Nideport, obtuvo la certificación internacional de Verra bajo los estándares VCS (Verified Carbon Standard) y CCB Gold Label (Climate, Community & Biodiversity – Nivel Oro), el máximo nivel de reconocimiento global por su impacto en clima, comunidad y biodiversidad.

La certificación de 138.000 créditos de carbono (VCUs) posiciona a Vida Nativa como uno de los proyectos de restauración de selvas tropicales más grandes del mundo y el primero de bosque nativo en Argentina en alcanzar este nivel de validación, destacó la Mesa de Carbono de Argentina. La certificación abarca dos años, 2021 y 2022, sobre la retención de emisiones en la selva misionera.

Verra -la misma entidad que certifica los bonos de carbono del programa jurisdiccional de Misiones– garantiza que estos créditos poseen trazabilidad, adicionalidad y permanencia verificable, lo que les otorga credibilidad y competitividad en los mercados internacionales.

Restaurar la Selva Paranaense con impacto climático y social

Ubicado en el corazón de Misiones, el proyecto abarca más de 22.800 hectáreas de la Selva Atlántica Paranaense, uno de los ecosistemas más amenazados del planeta. A través de prácticas de restauración forestal, manejo sostenible e inclusión de comunidades locales, Vida Nativa busca recuperar la funcionalidad ecológica del paisaje, capturar carbono atmosférico y promover empleo verde y economías circulares.

La certificación bajo el estándar CCB Gold confirma que el proyecto genera beneficios sociales y ambientales medibles. Protege 56 especies autóctonas, entre ellas 10 en peligro de extinción -como el yaguareté, la yacutinga, el tapetí y el sapito panza roja-, mediante acciones de conservación, restauración y monitoreo de fauna.

En el plano social, Vida Nativa trabaja junto a la comunidad indígena Tekoa Alecrin, con la cual Nideport implementó una Consulta Previa, Libre e Informada (CPLI) para establecer una relación de respeto cultural y cooperación orientada a mejorar sus condiciones de vida y fortalecer su vínculo con el territorio.

Innovación tecnológica y trazabilidad

Uno de los componentes diferenciales del proyecto es su plataforma de monitoreo forestal, desarrollada por Nideport, que combina inteligencia artificial y drones autónomos para verificar el crecimiento y la captura de carbono en tiempo real.
Esta herramienta permite auditar digitalmente la integridad de los créditos emitidos, garantizando transparencia y confianza ante los compradores internacionales.

La certificación de Vida Nativa representa un avance estructural para el desarrollo del mercado de carbono en Argentina, demostrando la viabilidad de proyectos de restauración nativa con validación científica, ambiental y social de escala global.

Desde Nideport confirmaron que la empresa ya analiza más de 2 millones de hectáreas en América Latina con el objetivo de restaurar 45 millones de hectáreas para 2035, consolidando a Argentina como epicentro regional de soluciones basadas en la naturaleza.

Ficha técnica · Vida Nativa – GS1 (Misiones, Argentina)

Proyecto de restauración de Selva Atlántica certificado por Verra VCS + CCB Gold

Proyecto
Selva Paranaense Vida Nativa – GS1
Empresa desarrolladora
Nideport
Ubicación
Provincia de Misiones, Argentina
Ecosistema
Selva Atlántica Paranaense
Indicador Dato
Superficie 22.800 hectáreas
Certificación Verra VCS + CCB Gold Label
Créditos certificados 138.000 VCUs
Objetivo climático Captura adicional, permanente y verificable de carbono
Biodiversidad 56 especies protegidas; 10 en peligro (yaguareté, yacutinga, tapetí, sapito panza roja, entre otras)
Componente social Trabajo con comunidad indígena Tekoa Alecrin; CPLI implementada
Innovación y trazabilidad Plataforma de monitoreo con IA y drones autónomos
Escalamiento regional Más de 2 millones de hectáreas en análisis; meta de 45 millones restauradas para 2035
Nota: Verra también certifica el programa jurisdiccional de bonos de carbono de la provincia de Misiones. Esta ficha puede ser reutilizada con crédito a la fuente.

Nideport nació de una idea ambiciosa compartida entre cuatro amigos y socios durante una cena: crear un modelo de negocio que transformara la conservación de la selva en una actividad económicamente sustentable. Detectaron en los créditos de carbono una herramienta global capaz de convertir la restauración ambiental en un proyecto rentable y escalable.

Dos de los fundadores ya contaban con un campo de 7.000 hectáreas en Misiones, donde analizaban la deforestación y buscaban un mecanismo para capitalizar la selva subtropical y revertir el incentivo económico que impulsaba su degradación. La propuesta pronto se consolidó con el ingreso de un quinto socio, que aportó el respaldo financiero necesario para escalar el proyecto.

En 2020, bajo el liderazgo de Juan Núñez —abogado y especialista en tecnologías de seguridad—, el equipo comenzó a desarrollar el primer modelo tecnológico de restauración y obtuvo una ronda semilla de un millón de dólares, liderada por el fondo Draper Cygnus.

Tras identificar que su terreno inicial no estaba suficientemente degradado, adquirieron la concesión de una propiedad de 25.000 hectáreas en Misiones, históricamente explotada por la industria papelera. Allí fundaron el proyecto Selva Paranaense Vida Nativa, que hoy abarca más de la mitad de su superficie en restauración activa.

En 2022 se sumó Tomás Gutiérrez como director financiero, aportando estabilidad administrativa y estrategia de crecimiento. Con un equipo interdisciplinario de más de 40 profesionales, Nideport combina restauración ecológica, innovación tecnológica y financiamiento sostenible, administrando miles de hectáreas y proyectando expandirse a otros países.

Actualmente, la empresa apunta a gestionar 45 millones de hectáreas hacia 2030, lo que equivale al 20% de la superficie argentina, y a posicionarse como uno de los principales actores globales en restauración forestal y créditos de carbono.

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FORJA cerró campaña en Misiones con un llamado a defender los recursos naturales y la justicia social

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Dalila Blach y Alejandro Miravet apuntaron a una agenda federal con foco en salud, educación y derechos de las personas mayores

El espacio FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) cerró su campaña electoral en Misiones con un llamado a defender los recursos naturales de la provincia, impulsar una agenda nacional basada en la educación pública, la salud y la equidad social, y garantizar la representación real del pueblo misionero en el Congreso de la Nación.

La candidata a diputada nacional Dalila Blach y su compañero de fórmula Alejandro Miravet encabezaron el acto de cierre, en el que remarcaron que su espacio está conformado por “gente del pueblo, sin trayectoria política previa”, que busca llevar al Congreso “un reclamo justo y la voz de los trabajadores, los adultos mayores y los productores locales”.

“Somos el reflejo del misionero”

Durante su discurso, Blach subrayó que el eje de la propuesta de FORJA es representar las necesidades concretas de los misioneros, desde la salud y la educación pública hasta la defensa del ambiente.

“No somos ni concejales, ni diputados, ni ministros. Somos iguales a las personas a las que escuchamos y conocemos. Buscamos representar la salud y la educación pública, pilares que no se pueden negociar y que hacen a un Estado presente”, sostuvo.

La candidata cuestionó la falta de políticas federales que contemplen las particularidades ambientales y sociales de Misiones, y advirtió sobre el riesgo de la injerencia extranjera en la selva paranaense guaraní.

“Tenemos la selva, el agua dulce, el mayor pulmón verde del país. No queremos interventores de otros países que nos digan qué hacer. Hay que defender la tierra misionera y sus recursos frente a los intereses externos”, afirmó Blach, aludiendo a los compromisos internacionales ambientales firmados por la Nación.

Blach también destacó la importancia de incluir a los sectores históricamente relegados, mencionando a las personas con discapacidad, los docentes y los trabajadores precarizados. “Queremos un país justo, con empleo digno, donde las grandes empresas que operan en Misiones también generen beneficios para los misioneros”, enfatizó.

“Hay que frenar la crueldad de las políticas nacionales”

Por su parte, el candidato a diputado Alejandro Miravet centró su mensaje en la necesidad de contener los efectos de las políticas nacionales en los sectores más vulnerables, especialmente los adultos mayores.

“Tenemos ciento ochenta mil personas mayores en Misiones que sufren las consecuencias de un gobierno insensible ante la necesidad de los vulnerables”, señaló.

Miravet criticó el tono de la campaña nacional y la falta de propuestas concretas: “Ha sido una campaña de vuelo muy bajo, llena de chicanas. Nosotros hablamos de propuestas: salud, trabajo y defensa de los derechos humanos”, afirmó.

El dirigente recordó que Misiones “ya evaluó su gestión provincial en las elecciones de junio”, y que ahora el desafío es nacional: “El 26 de octubre votamos diputados nacionales. Debemos legislar para garantizar los derechos de las personas mayores, mejorar la calidad de vida y promover un proceso de envejecimiento saludable, como establece la Convención Interamericana de Derechos Humanos, con jerarquía constitucional desde 2022”, remarcó.

Miravet insistió en que la representación misionera debe centrarse en elevar el nivel del debate político y defender el federalismo, para que la provincia deje de ser “marginal en las decisiones nacionales”.

Una propuesta centrada en el trabajo y la equidad

FORJA Misiones plantea un programa legislativo basado en la defensa de los recursos naturales, la equidad social y el fortalecimiento de las economías regionales. Entre sus ejes se incluyen:

  • Protección de la selva paranaense y el agua dulce como recursos estratégicos.
  • Legislación para personas mayores y con discapacidad, con enfoque en envejecimiento saludable.
  • Fortalecimiento de la educación pública y la salud como derechos fundamentales.
  • Equidad tributaria para pequeños productores y pymes, frente a beneficios fiscales a grandes corporaciones.

Con este mensaje, Blach y Miravet cerraron una campaña que buscó posicionar a FORJA como una alternativa federal “para defender a Misiones desde el Congreso”, con una mirada crítica hacia las políticas nacionales y una apuesta por la representación popular.

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