La Fundación Vida Silvestre Argentina y el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones plantaron más de 5.000 árboles de especies nativas en áreas recientemente incorporadas al Parque Provincial Guardaparque Horacio Foerster, en Comandante Andresito. Los lotes, comprados y donados por Vida Silvestre en 2024, habían sido utilizados para actividades agrícolas y ganaderas, y hoy forman parte de un proceso de restauración que busca mejorar el diseño y la funcionalidad del área protegida, además de contribuir a la recuperación de la selva misionera.
“Junto a los guardaparques del Ministerio de Ecología y vecinos del parque realizamos la plantación de especies nativas identificadas en relevamientos previos, como parte de la restauración del área”, explicó Jonatan Villalba, especialista en restauración y comunidad de la Fundación Vida Silvestre Argentina. “Antes de la plantación fue necesario subsolar el suelo para descompactarlo, ya que en algunos sectores se desarrollaban antiguamente actividades agrícolas y ganaderas”, agregó.
Por su parte, Evaristo Sosa, jefe del Parque Provincial Guardaparque Horacio Foerster, destacó que “estos lotes formaban una península que se internaba en el parque. Gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio de Ecología y Vida Silvestre, se logró su compra, donación y anexión al área protegida. En los últimos días restauramos parte de estos terrenos con más de 5.000 plantines nativos para ayudar a la regeneración natural del monte”.
En total, los terrenos donados abarcan unas 100 hectáreas, de las cuales cerca del 40% fue deforestado en el pasado. La plantación de especies nativas, junto con la regeneración natural y el control de pasturas, permitirá restablecer el bosque y sus condiciones ambientales. Estas acciones, sumadas a la ampliación del parque, fortalecen el Corredor Biológico Urugua-í–Foerster, esencial para la conservación de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos que la selva brinda a las comunidades locales.
Tras meses de seguimiento silencioso, los equipos del Proyecto Yaguareté, el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), la Fundación Vida Silvestre Argentina, guardaparques del Parque Nacional Iguazú, Ecología y la Policía Ambiental concretaron una misión clave para la conservación: la captura controlada de la yaguareté conocida como “Pará”, una hembra adulta que merodeaba en las 2000 Hectáreas de Iguazú y había sido registrada por cámaras trampa en reiteradas ocasiones.
Vecinos avistaron a la hembra, de aproximadamente siete años, reiteradas veces desde febrero en zonas aledañas al asentamiento conocido como ‘2.000 Hectáreas’, lindero al Parque Nacional Iguazú. En aquel momento, “Pará” comenzó a frecuentar la zona en busca de alimento para ella y sus dos crías (un macho y una hembra). Debido a la pérdida de un ojo, su capacidad de caza se encontraba limitada, lo que la llevó a adoptar un comportamiento inusual, atacando ocasionalmente animales domésticos y de corral.
La operación, planificada con precisión durante meses, se ejecutó durante la noche del miércoles bajo estrictas medidas de seguridad y bienestar animal. El objetivo era evaluar su estado sanitario y facilitar su traslado al Corredor Verde de la Reserva de Biosfera Yabotí, donde podrá continuar su vida en un entorno más favorable para su especie y de paso, ayudar a la repoblación de la zona, donde en los últimos años sólo hay registros de un macho.
La sorpresa llegó al momento de la revisión veterinaria: “Pará” había sido madre hacía aproximadamente un mes y medio. El hallazgo cambió por completo la dinámica del operativo. Desde entonces, los equipos técnicos desplegaron un nuevo rastreo para localizar a la cría -o crías- que podrían permanecer aún en el interior de la selva, protegidas por la espesura, relató La Voz de Cataratas.
La búsqueda de los cachorros continuó a través de los datos del collar de rastreo satelital de la madre, con los que se identificaron las zonas que había frecuentado recientemente. Luego de varias horas de buscar en el área, el equipo de rescate logró encontrar los cachorros, y los halló en buen estado de salud. Posteriormente, los trasladaron al Área Natural Protegida donde actualmente se encuentra ‘Pará’. Allí, los profesionales llevarán adelante el proceso de ambientación y reunificarán a la madre con sus crías, y un equipo de profesionales continuará monitoreándolas a fin de garantizar que se adapten correctamente a su nuevo entorno.
El primer control sanitario fue realizado en el Centro de Rescate Güirá Oga, donde especialistas constataron el buen estado general del ejemplar y ajustaron los protocolos para garantizar su cuidado hasta el traslado definitivo.
Una historia que reafirma el compromiso
“Pará” se suma a la lista de yaguaretés monitoreados en el norte de Misiones, una población cercana a los 100 individuos en toda la ecorregión del Bosque Atlántico del Alto Paraná. Cada captura controlada y cada seguimiento constituyen una pieza fundamental en la reconstrucción de las rutas biológicas que permiten la conectividad genética entre los núcleos poblacionales.
Este nuevo operativo es una muestra del trabajo articulado entre instituciones públicas, ONGs y la comunidad local para preservar al felino más grande de América del Sur, una especie declarada en peligro crítico de extinción en Argentina.
Este viernes 10 de octubre quedó inaugurado oficialmente el Centro de Eventos Iryapú, un complejo que marca un antes y un después para el turismo de reuniones en la región. El proyecto, impulsado por el Grupo CT Hoteles, se gestó a lo largo de ocho años y demandó una inversión cercana a los 30 millones de dólares, consolidando una infraestructura de nivel internacional en plena Selva Iryapú, a pocos minutos de las Cataratas del Iguazú.
Con 5.500 metros cuadrados cubiertos, dos salones con capacidad para 5.000 personas cada uno y un predio de 15 hectáreas rodeado de naturaleza, el centro está concebido para recibir hasta 10.000 asistentes sin inconvenientes. Su localización estratégica, en el corazón de la triple frontera, le otorga un diferencial único: frente a Brasil, junto a Paraguay y sobre la margen del río Iguazú, con conectividad aérea a través de tres aeropuertos que reciben vuelos internacionales desde Santiago de Chile, Uruguay, Lima y diversas ciudades argentinas. Casi en la desembocadura del río Iguazú en el Paraná, el centro puede verse desde el agua y desde el otro lado de la frontera, en Brasil.
“Este proyecto nació en el destino y están todos esperándolo, porque beneficiará a todos los rubros. Es un lugar ideal para convertirse en un centro regional; quienes asistan podrán interactuar en las tres ciudades fronterizas, incrementando la actividad de toda la región”, explica Sergio Abalo, CEO de CT Group.
El ejecutivo destacó las características técnicas y la sustentabilidad del edificio. Señaló que el diseño prioriza el bajo impacto ambiental y la integración visual con la selva. “Esta creación de 600 hectáreas es única en la República Argentina. Todas esas condiciones hacen que uno siga invirtiendo y pensando que el mejor lugar para hacerlo, sin duda, es Puerto Iguazú”, sostuvo. Ábalo destacó que a diferencia de otros destinos turísticos de la Argentina, Iguazú tiene ocupación durante todo el año, prácticamente sin temporada baja.
Agradeció la presencia de las autoridades provinciales y de los representantes del sector turístico, y expresó su emoción por la concreción del proyecto. Ya que “no es un evento cualquiera. Este lugar nos va a permitir recibir congresos, recitales y encuentros de todo tipo, y competir en igualdad de condiciones con los grandes centros de eventos del país y la región”.
Para competir en la región
La magnitud del Centro Iryapú representa un salto de escala inédito para Iguazú, donde hasta ahora la capacidad máxima para eventos era de apenas 400 personas. “De esta forma ampliamos a 10.000 los asistentes posibles, un cambio fundamental si se piensa que del lado brasileño ya existen eventos de esa magnitud, con Foz de Iguazú en el tercer lugar nacional detrás de San Pablo y Río de Janeiro. Lo importante es que esta inversión acompañará el desarrollo de camas e infraestructura, y generará un fuerte impacto económico en toda la cadena del turismo de reuniones”, agrega Abalo.
Ese impacto ya comienza a materializarse: Misiones ganó la sede del Congreso Internacional de Oftalmología 2027, un evento que reúne a más de 5.000 participantes y que, sin este centro, hubiera sido imposible albergar. “Antes no teníamos la infraestructura necesaria para postularnos. Hoy Iguazú puede competir en otra liga”, concluye Abalo.
Con esta inauguración, Misiones suma una pieza clave para diversificar su matriz turística y consolidarse como un destino regional de negocios, congresos y espectáculos, con un modelo que articula naturaleza, sustentabilidad y desarrollo económico.
El gobernador Hugo Passalacqua y el presidente de la Cámara de Representantes, Oscar Herrera Ahuad, acompañaron la apertura del Centro de Convenciones y Eventos Iryapú, ubicado en la ciudad de Puerto Iguazú. La actividad reunió a autoridades provinciales, municipales y representantes del sector privado, en el marco de la habilitación de un espacio destinado a fortalecer el turismo de eventos y reuniones en la provincia.
assalacqua recorrió las instalaciones junto a los directivos del establecimiento y las autoridades locales. En diálogo con los presentes, expresó su satisfacción por la puesta en marcha de este emprendimiento, al que consideró “una inversión excelente no solo para Puerto Iguazú, sino para toda la provincia”.
Con el mismo énfasis, en la apertura sostuvo que “Misiones es y será un espacio donde encontrar oportunidades para invertir, hoy estamos hablando de turismo, pero las inversiones son muchas y bienvenidas todas”. Reiteró que esta infraestructura es una continuidad institucional en el desarrollo de proyectos estratégicos y de la resolución jurídica. En ese sentido, valoró que las inversiones, que más allá del turismo, son múltiples y bienvenidas por el impacto que genera en toda la economía provincial.
Igualmente, explicó que los beneficios de las inversiones son “un dinero que recorre toda la provincia, que entra a Puerto Iguazú y termina en diferentes puntos del territorio, en Posadas o en el interior. Ese billete que entra recorre la economía provincial y eso hace que esta ciudad sea más importante aún de lo que es”. Añadió que la concreción de obras de esta magnitud representa un avance significativo para el norte misionero y un estímulo para la economía regional.
“Ahora los misioneros, la gente de Iguazú y todo el Mercosur tienen un espacio dignísimo, una inversión extraordinaria, fuera de lo ordinario”, expresó. E invitó a los ciudadanos a conocer el nuevo Centro de Convenciones, al que definió como “un atractivo en sí mismo”, y valoró el trabajo de quienes concretaron el proyecto en un contexto económico complejo.
Por último, Passalacqua agradeció a las autoridades locales y al grupo empresario por el esfuerzo sostenido en la ejecución de la obra. En especial, por construir “un lugar de eventos que significa mayores horas de estancia en la ciudad, y eso es bueno para toda la economía que incluye la hotelería, la gastronomía y el comercio, sobre todo con un espacio de esta magnitud y magnificencia”.
Además, en la apertura, el diputado provincial Oscar Herrera Ahuad, entregó a los directivos del Grupo CT Hoteles la Declaración de Interés Provincial emitida por la Cámara de Representantes. En su intervención, señaló que “este tipo de inversiones se concretan cuando existe responsabilidad, seriedad y seguridad para quienes deciden invertir en la provincia”. “Es un lugar pensado para que todos los actores del sector turístico puedan beneficiarse. Los hoteles, los emprendimientos y los servicios de la ciudad van a poder acompañar este tipo de eventos de gran escala”, señaló.
El legislador añadió que “cuando en la Argentina se pierde mucho trabajo, aquí se genera empleo y mano de obra, y eso también tiene un valor social importante para las familias misioneras”. Por su parte, el intendente de Puerto Iguazú, Claudio Filippa, agradeció al Grupo CT Hoteles “por semejante inversión que beneficia a la ciudad”. “Nos enorgullece que empresarios como ustedes vengan a invertir y generar empleo. Esto no se puede dar si no hay una seguridad jurídica como la que tiene Misiones”, declaró.
La fundación protestante Hora de Obrar dio un nuevo paso en el camino de restaurar la Selva Paranaense y fortalecer proyectos productivos sustentables junto a comunidades indígenas y familias agricultoras de Misiones, en el marco del programa Crece Selva Misionera.
Durante un operativo logístico de gran envergadura se entregaron 8000 ejemplares de especies nativas para interplantar en yerbales. La entrega fue posible gracias al apoyo de la Secretaría de Asuntos Guaraníes, que colaboró con la logística y al trabajo del Vivero 2 de Mayo, que proveyó parte de los plantines para el proyecto.
En la comunidad mbya guaraní Perutí, 180 familias recibieron 2.000 plantines destinados a su cooperativa Kaá Porá Perutí, que produce yerba mate agroecológica con identidad comunitaria.
“Es muy importante ver cómo podemos incluir árboles nativos en nuestra producción y devolverle a la selva lo que es de la selva”, expresó Cristian Cabrera, cacique mburuvichá de la comunidad, ubicada en el municipio de El Alcázar.
Con el acompañamiento del Servicio Evangélico de Diaconía (SEDI), la comunidad avanza hacia la construcción de su propio secadero, tras haber logrado sus primeras ventas de yerba producida y empaquetada localmente, en alianza con la empresa Moringa Fidel.
Productores rurales hacen crecer el monte
Ese mismo día, la Fundación distribuyó 6.000 plantines en Colonia Delicia, en el departamento de Eldorado. Allí, la Cooperativa Colonia Delicia, integrada por familias agricultoras organizadas en la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), impulsa un modelo productivo basado en la agroecología y la defensa del territorio.
“Es una alegría tener estos plantines nativos, porque ya no existe más monte. Es como volver a la infancia, cuando podíamos salir a comer la fruta de algún árbol”, compartió Mario Durán, productor local.
Con el apoyo de SEDI, la cooperativa sostiene proyectos como la Casa de la Semilla, dedicada al resguardo de variedades nativas y criollas, y continúa apostando por la reforestación de yerbales con especies autóctonas que regeneran el suelo y favorecen el arraigo rural.
El programa Crece Selva Misionera promueve la restauración ecológica, la educación ambiental y la producción sustentable para proteger los ecosistemas de la Selva Paranaense, uno de los más biodiversos y amenazados del planeta.
“Cada plantín representa un gesto de esperanza, pero también de justicia. Reforestar no solo es cuidar la naturaleza, sino cuidar las vidas que dependen de ella: las familias rurales, los pueblos indígenas, los animales, el agua”, expresó Romario Dohmann, responsable de proyectos de Justicia Climática en Hora de Obrar.
Con esta acción, Hora de Obrar reafirma su compromiso con el cuidado de la Casa Común y con un modelo de desarrollo que integra justicia ambiental y justicia social en el corazón verde del país.
La Fundación Vida Silvestre Argentina y el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones pusieron en marcha las primeras tareas de restauración del monte nativo en los lotes que, en 2024, Vida Silvestre compró y donó al sistema provincial de áreas protegidas. Mediante estas acciones se busca mejorar el diseño y la funcionalidad del Parque Provincial Guardaparque Horacio Foerster, además de contribuir a la recuperación de la selva misionera.
En los últimos días, con la coordinación de guardaparques del Parque Provincial Foerster, con apoyo de Vida Silvestre, se realizaron tareas de descompactación mecánica del suelo para preparar el terreno. En las próximas semanas se avanzará con la plantación de 5000 árboles de diversas especies nativas de la selva misionera, provistas por el Vivero de Nativas Andrés Johnson de la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í. En paralelo, se está trabajando en el manejo de la regeneración espontánea de plantas nativas y de las pasturas invasoras.
Los terrenos donados, ubicados en Picada Suárez, municipio de Comandante Andresito en Misiones, abarcan unas 100 hectáreas. Casi el 40% de esa superficie fue en su momento deforestada y destinada a la producción agrícola-forestal y ganadera. Hoy, a través de la plantación de especies nativas y el acompañamiento de la regeneración natural, se busca restablecer el bosque y sus condiciones ambientales.
La restauración, junto con la ampliación del parque, refuerza la consolidación del corredor biológico Urugua-í–Foerster, clave para la conservación de la biodiversidad y de los servicios ambientales que brinda el monte a las comunidades de la región.
Las áreas protegidas cumplen un rol esencial: resguardan especies amenazadas como el yaguareté, mantienen ecosistemas saludables, impulsan la investigación científica y aportan beneficios directos a las comunidades locales mediante servicios ecosistémicos vitales. Además, constituyen una de las soluciones naturales más efectivas para enfrentar los impactos del cambio climático.