SEQUIA

Sequía en Misiones: Piden que se declare la emergencia agropecuaria

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Ante la fuerte sequía que afecta a Misiones, la diputada provincial Blanca Alvez, del Partido Agrario y Social (PAyS), presentó un Proyecto de Comunicación a través del cual solicitó al gobierno provincial que declare el Estado de Emergencia Agropecuaria en todo el territorio de la provincia.

Además, pidió que el Ministerio del Agro y la Producción inicie de inmediato un relevamiento para consignar con precisión los daños y las pérdidas ocasionados en el sector agropecuario, con el número de productores afectados según actividad, ubicación y cuantificación de las pérdidas.

Según detalla Alvez en su proyecto, la declaración del Estado de Emergencia Agropecuaria se daría en los términos, alcances y beneficios previstos en la Ley Provincial VII – N° 49, y en un todo de acuerdo con la Ley Nacional N° 26.509 y su Decreto Reglamentario.

La legisladora del PAyS sostiene que Misiones atraviesa un largo e inédito período de sequía que se prolonga desde 2019, al que caracteriza como una “situación alarmante que afecta de lleno a la actividad productiva”.

Asimismo, alerta que a las sequías prolongadas que intensificaron la crisis hídrica en las últimas semanas, se suman los niveles elevados de radiación solar y los incendios forestales que también consumen pasturas y plantaciones. 

Detalla Alvez que la afectación más directa se nota particularmente en los cultivos anuales como el tabaco, la yerba, las hortalizas y el maíz, con la pérdida total de cultivos, y en la ganadería que se queda sin pasturas.

Por otra parte, refiere que la situación es tan particular que, según los institutos especializados en el análisis del clima, no se tienen registros de una sequía que se haya prolongado por tres años consecutivos como la presente y que no haya tenido al menos un período de lluvias para la recuperación del suelo y las cuencas hídricas.

“Esta situación angustia particularmente a los pequeños productores agropecuarios que tienen nula capacidad para amortiguar económicamente las pérdidas que ya tuvieron, y las que claramente van a tener. Claramente, la situación tiende a empeorar, por lo que solicitamos que se disparen los mecanismos para la declaración de la Emergencia Agropecuaria en todo el territorio provincial por el lapso de 180 días”, expresó.

En tales acciones, propone como primer paso un relevamiento para consignar los daños y las pérdidas ocasionados en el sector agropecuario, con número de productores afectados según actividad, ubicación y cuantificación de las pérdidas. Y solicita que se tramite ante el gobierno nacional la declaración de la emergencia en los términos de la Ley Nacional N° 26.509 y su Decreto Reglamentario, ya que la Ley Nacional de Emergencia Agropecuaria contempla una serie de beneficios económicos a los productores afectados.

“Es responsabilidad de las provincias realizar los referidos relevamientos a fin de determinar el número de productores afectados y cuál han sido sus pérdidas, para poder ser beneficiados con los recursos enviados desde Nación. Es nuestra intención velar por las lastimadas economías de nuestros productores y ayudar a garantizar que todos los que resultaron damnificados, sean beneficiarios de los recursos destinados por la Provincia y la Nación para tal fin”, expuso Blanca Alvez en los fundamentos de su proyecto.

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Los incendios forestales provocan eco-ansiedad

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Por Prof. Norberto Ovando* y Gpque. Adalberto D. Álvarez** – Los profesionales de la salud mental utilizan el término eco-ansiedad para señalar la preocupación que las personas sienten con el resto de la naturaleza y como su daño impacta en su identidad, bienestar y salud

Si la idea de cambios permanentes en la temperatura ambiente, el clima y los hábitats humanos y animales le alarma, este temor es perfectamente razonable. Tal vez usted, como muchos humanos, se sienta profundamente traumatizado por el daño que ya se ha hecho y se hace a muchas especies animales y vegetales, y a la pérdida de los entornos naturales.

Para estos cambios que nos preocupan, los profesionales de la salud mental señalan que es una consecuencia grave para la salud mental y lo encuadran como “ansiedad ecológica”.

Esta ansiedad ecológica o eco-ansiedad, se refiere al miedo al daño ambiental o al desastre ecológico, al observar el impacto aparentemente irrevocable del cambio climático, especialmente al calentamiento global y la preocupación asociada por el futuro propio y el de las próximas generaciones.

La noción de solastalgia, acuñado por el filósofo Glen Albrecht en el año 2005, se refiere al dolor existencial que se experimente cuando el lugar donde se reside está sujeto a la degradación ambiental, está estrechamente relacionada con la eco-ansiedad.

Si las predicciones de muchos estudiosos ambientalistas se cumplen, pronto este trastorno psiquiátrico se va a generalizar.

Aunque la eco-ansiedad no es un diagnóstico específico de salud mental (todavía), los terapeutas y otros profesionales de la salud mental están de acuerdo en que puede tener un fuerte impacto emocional para muchos. No es de sorprender que aquellos que experimentan las consecuencias directas del cambio climático (incendios forestales, supertormentas, inundaciones) sean especialmente vulnerables.

Los incendios forestales que actualmente están ocurriendo en diferentes lugares de la Patagonia y otras regiones, provoca en el poblador una eco- ansiedad porque ve peligrar sus bienes, en muchos casos su trabajo y la pérdida de su entorno.

Muchos de estos destinos turísticos que hoy se están quemando atraen a los turistas porque cuentan con hermosos paisajes naturales. La alteración y destrucción de estos entornos probablemente provocará fuertes caídas en el turismo y una disminución sustancial de los ingresos de la comunidad.

Las familias con ingresos anuales más bajos que dependen de la actividad turística pueden tener más dificultades para sobrellevar el impacto de un desastre como un incendio, un hecho que probablemente agravará el dolor y la angustia.

Necesitamos mejor equipamiento

Rong Fu, profesor de ciencias atmosféricas y oceánicas de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) dijo, “Me temo que las temporadas récord de incendios en los últimos años son solo el comienzo de lo que vendrá debido al cambio climático, y nuestra sociedad no está preparada para el rápido aumento del calentamiento global que contribuye a los incendios forestales”.

La sequía en Argentina y Chile marcan la gran posibilidad de que se generen incendios de sexta generación. Los incendios de sexta generación son la nueva amenaza para los bosques. El concepto sexta generación se acuñó para identificar aquellos incendios que responden a una dinámica de cambio climático. Estos incendios queman a mayor velocidad e intensidad. No un poco, sino el doble o el triple.

Este tipo de incendio donde el bosque está más estresado por las altas temperaturas acumuladas y hay una atmósfera más cálida, con más energía; va asociado con tormentas de fuego, que se dan cuando el incendio tiene capacidad de generar un pirocúmulo, una nube de fuego que hace crecer el incendio de manera caótica, imprevisible y peligrosa.

Para combatir desde el aire estos incendios se necesitan aviones hidrantes de mayor porte y capacidad de ataque. Desde 1997 que se habla de adquirir aeronaves hidrantes anfibias-terrestres que nunca se materializó, como queda reflejado en los diversos proyectos que se presentaron en la H. Cámara de Diputados de la Nación, donde todos murieron encajonados. La Fuerza Aérea Argentina en el año 2003, desarrolló el equipamiento de los Hércules C-130 con un kits de origen estadounidense denominado Retardant Aerial Delivery System (RADS), transformando así el Hércules en un avión hidrante con capacidad de arrojar unos 13.000 litros de agua por pasada. Hasta hoy nunca se aprobó un presupuesto para materializar este proyecto.

En 2015 se presentó un proyecto de Ley (no el único) que proponía la adquisición de un avión hidrante-anfibio del tipo CL-415C de la familia Bombardier/Vikingair; un equipo MAFFS II; un helicóptero para traslado de brigadistas y equipamiento para el combate del fuego. La particularidad de esta aeronave es su capacidad de aprovechar espejos de agua como ríos, lagunas, lagos, etc., con más de 1,20 m de profundidad donde puede cargar unos 6000 litros de agua en menos de 12 segundos. El proyecto de Ley caducó.

Tengamos en cuenta a aquellas comunidades que, para sostenerse económicamente, dependen de unos “meses de bonanza” una sola vez al año, y de ello la supervivencia de cada familia. Un incendio se convierte en una catástrofe que muchas veces se repite y sin solución a la vista. Este equipamiento de mejores aviones hidrantes, agregado a camiones de incendios de última generación, construcción de torres de observación con comunicación permanente y diferentes herramientas tecnológicas, llevarían a la población una tranquilidad, ya que el combate se realizaría más efectivo en menos tiempo, bajando la ansiedad y el estrés, o sea menor eco- ansiedad, al tiempo que se preservarían miles de hectáreas de bosque nativo y las especies que habitan en él.

Conclusión

Todos dependemos de la salud del planeta, por lo que la eco-ansiedad puede afectar a cualquiera. Sin embargo, ciertos grupos enfrentan una mayor probabilidad de sufrir problemas relacionados con el clima, en parte debido a su mayor vulnerabilidad al cambio climático.

Muchas de las comunidades con mayor riesgo también enfrentan más barreras para el tratamiento médico y la atención de la salud mental. Esta falta de acceso les impide buscar el tipo de apoyo necesario para gestionar el estrés relacionado con el clima.

Prof. Norberto Ovando, Presidente y Gpque. Adalberto D. Álvarez Vicepresidente Asociación Amigos de los Parques Nacionales (AAPN) Expertos Comisiones Mundial de Áreas Protegidas (WCPA) y, Educación y Comunicación (CEC) Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN)

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El Gobierno nacional declaró la emergencia hídrica por la histórica bajante en el río Paraná

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El Gobierno nacional, a través de un decreto firmado por el presidente Alberto Fernández, declaró el “Estado de Emergencia Hídrica” por 180 días en la región de la cuenca del río Paraná que afecta las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones y Buenos Aires, a raíz del impacto y las consecuencias que está generando la bajante histórica más importante de los últimos 77 años en la cuenta hídrica de los ríos Paraná, Paraguay e Iguazú.

En ese sentido, la declaración de la Emergencia Hídrica, faculta al jefe de Gabinete de Ministros, en su carácter de presidente del Consejo Nacional para la Gestión Integral del Riesgo y la Protección Civil, a delimitar las áreas afectadas por la emergencia. De igual modo, se instruye a diferentes áreas del Gobierno a adoptar medidas para mitigar las consecuencias de la grave situación que genera la bajante.

Así, los ministerios de Desarrollo Productivo y de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, establecerán las acciones pertinentes para la preservación de la actividad productiva y puestos de trabajo; Obras Públicas dispondrá y monitoreará la realización de obras de infraestructura; Seguridad, a través del Sistema Nacional de Alerta Temprana y Monitoreo de Emergencias (SINAME), planificará las medidas de apoyo y toma de decisiones, y por intermedio del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR), asistirá las poblaciones ribereñas; en esa línea Ambiente y Desarrollo Sustentable, mantendrá el control de incendios.

En tanto, el Ministerio de Transporte observará las posibilidades de navegación y acceso a puertos; el Instituto Nacional del Agua brindará sus servicios técnicos con relación a la emergencia; la Secretaría de Energía, asegurará el abastecimiento de energía eléctrica y el Ministerio del Interior se encargará de la coordinación con las provincias afectadas.

Por su parte, el Banco Nación y la AFIP dispondrán la asistencia en materia crediticia e impositiva, respectivamente. Asimismo, se define la suspensión de plazos administrativos en las regiones afectadas.

Cabe recordar que, anteriormente, el Gobierno ya había dispuesto la conformación de un comité de crisis permanente en el ámbito de SINAGIR, encabezado por el propio jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, para monitorear la bajante del Río Paraná, y además se resolvió la creación de un Fondo de Emergencia Hídrica de $ 1.000 millones, para la asistencia de las provincias y localidades afectadas.

La mesa de trabajo de ese comité le asignó al SINAGIR, cuya Secretaría Ejecutiva depende del Ministerio de Seguridad de la Nación, la responsabilidad de centralizar la información técnica oficial, la realización de un análisis integral de la situación y el monitoreo en forma permanente de todos los aspectos que derivan de esta bajante a través del Sistema Nacional de Alerta Temprana y Monitoreo de Emergencias (SINAME). De esta manera, se conforman mapas dinámicos de riesgo que permiten planificar con mayor eficiencia las acciones de apoyo y mitigación federal y la toma de decisiones.

En ese sentido, el Ministerio de Obras Públicas a través del Fondo de Emergencia Hídrica, mediante la inversión de $1.000 millones destinará los recursos para trabajos en las tomas de agua sobre el río Paraná y arroyos interiores; la adquisición de bombas y dragados para tomas de agua, adecuación de canales, cañerías de conducción y aducción e impulso, y pontones para tomas temporarias, cuyo relevamiento está haciendo la Prefectura Naval Argentina.

Además, se puso en marcha un Programa de Emergencia Hídrica que prevé verificar situaciones críticas que se produzcan en el territorio argentino a lo largo de los ríos Paraná, Iguazú y Paraguay, especialmente asociadas al abastecimiento de agua potable y generación de energía eléctrica.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible incrementó la presencia de brigadas y medios aéreos e instalación de sistema de cámaras de detección temprana de humo y calor, debido a que los incendios forestales y de pastizales en la zona del Delta se reproducen en invierno sólo cuando hay bajantes históricas.

Asimismo, implementó el monitoreo permanente de las cianobacterias, debido a que su aumento está directamente relacionado con la bajante y el trabajo articulado con todas las empresas de obtención y distribución de agua corriente para garantizar su potabilidad. También realiza trabajos con todas las empresas que tratan residuos peligrosos para evitar que las bajantes impongan falencias en el proceso de tratamiento de esos residuos y los vuelquen a los ríos de la cuenca.

El Ministerio de Seguridad diseñó un plan de apoyo para fortalecer el funcionamiento de los potenciales puestos de comando y Centros Operativos de Emergencias en las principales zonas afectadas y que comprende la coordinación con las FFSS para asistencia y logística en la provisión y el traslado de equipos y atención de emergencias en terreno.

La Prefectura Naval Argentina realiza un relevamiento y control sobre las tomas de agua y ejecuta acciones sobre el abastecimiento de agua potable, la navegación, el ecosistema y la generación de energía.

La empresa Nucleoeléctrica Argentina (opera las centrales nucleares de Embalse y Atucha I y II) informó la adquisición, entre otras medidas, de tres bombas flotantes a fin de asegurar la refrigeración de los sistemas de las unidades y la instrumentación de las bombas, con el propósito de obtener alerta temprana on-line del comportamiento de las mismas, en el período de bajante extrema. Estos registros se utilizarán para evaluar acciones operativas de las plantas.

La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía está realizando compras de combustibles líquidos y GNL (gas natural licuado) correspondientes a la mayor necesidad prevista con un criterio de reserva ante imprevistos.

La bajante actual del Paraná es la más importante verificada en nuestro país en los últimos 77 años. El déficit de precipitaciones en las cuencas brasileñas del río Paraná y del río Iguazú, y la sequía son factores determinantes. Las bajantes y las crecidas son procesos naturales y cíclicos en cualquier sistema fluvial, pero se transforman en noticia cuando exceden los parámetros normales; esto ocurre hoy. Desde 2019 las precipitaciones en la cuenca han estado por debajo de las medias mensuales de los últimos 10 años.

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La CNEyDA recomendó declarar la emergencia agropecuaria en Misiones y Córdoba por sequía e incendios

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El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informa que la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios (CNEyDA) resolvió hoy elevar al Ministro de Agricultura, Ganadería y Peca de la Nación, Luis Basterra, la recomendación de homologar los decretos de las provincias de Córdoba y Misiones, cuyos productores se vieron afectados por la sequía e incendios.

Durante el encuentro virtual, encabezado por el subsecretario de Coordinación Política, Ariel Martínez; se acordó proponer la declaración del estado de emergencia y/o desastre agropecuario, según corresponda, desde el 16 de noviembre de 2020 y hasta el 16 de mayo de 2021, a las explotaciones de ganadería mayor y menor de carne y leche, explotaciones agrícolas, piscícolas y de la agricultura familiar, afectadas por sequía en todo el territorio de Misiones, y a las explotaciones forestales afectadas por incendios de toda la provincia con excepción del Departamento Puerto Iguazú.

Asimismo se resolvió también recomendar la declaración del estado de desastre agropecuario, desde el 1° de octubre de 2020 al 30 de septiembre de 2021, a las explotaciones agropecuarias afectadas por incendio en la provincia de Córdoba, en las áreas delimitadas utilizando el criterio de polígonos georreferenciados, que involucran a zonas de Río de los Sauces, Achiras, Luyaba, La Cumbre, San Pedro Norte, Los Hoyos, Ambul, y Villa del Totoral.

De la reunión participaron el director Nacional de Riesgo y Emergencias Agropecuarias, Fabián Jaras; el director de Crisis y Asistencia Agropecuaria, Mariano Quesada; el ministro del Agro y la Producción de Misiones, Sebastián Oriozabala; el secretario de Agricultura de Córdoba, Marcos Blanda; representantes de los ministerios de Economía, y de Trabajo, Empleo y Seguridad Social; AFIP, Banco Central, Banco de la Nación Argentina, INTA, INTA Misiones, Servicio Meteorológico Nacional, CONINAGRO, Confederaciones Rurales Argentinas, Sociedad Rural Argentina, Confederación Argentina de la Mediana Empresa, entre otros.

Cabe señalar que con la reunión de hoy, la CNEyDA realizó seis encuentros en el año, que permitieron emitir 19 resoluciones para 12 provincias, y firmar 22 convenios.
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Realizarán relevamiento conjunto de producciones afectadas por el déficit hídrico

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Funcionarios del Ministerio del Agro y la Producción, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, del Instituto Nacional de la Yerba Mate y referentes de la Cooperativa Citrícola Agropecuaria Misiones, se reunieron de forma virtual para la coordinación conjunta de la metodología del relevamiento a productores afectados por la sequía. El objetivo del relevamiento es obtener datos concretos de todo el territorio provincial brindando celeridad al proceso de informe sobre el déficit hídrico requerido por Nación.

A partir del relevamiento y en virtud de lo que establece la ley, se determinará el grado de impacto en sectores y zonas geográficas por la falta de agua.

La reunión contó con la participación de unos 80 agentes, entre funcionarios y técnicos de las diferentes instituciones. Las actividades más críticas definidas como prioritarias para el relevamiento comprenden la ganadería, pasturas, cultivos anuales (maíz, sorgo, mandioca, sandía, etc), té, yerba, horticultura.

En lo que refiere al sector yerbatero, se relevarán principalmente cultivos de hasta 3 años para evaluar si hubo disminución del stand de plantas, actividad que estará principalmente a cargo de INYM. Por otra parte, los técnicos de la CCAM evaluarán el impacto en cítricos. En tanto, el Agro junto a INTA apuntarán a las actividades más críticas: ganadería, pasturas y cultivos anuales.

De esta forma, más de 100 agentes en territorio organizados en diferentes cultivos y municipios, relevarán a los productores afectados, quienes deberán responder con la información requerida para elaborar el informe final para presentar a Nación.

El muestreo será por actividad y por zonas. Entre los criterios que se especifican en las planillas para carga de datos, figuran superficies y cultivos afectados. Por ejemplo: por disminución del stand de plantas, por merma de rendimiento; falta de agua; o si sufrieron incendios, qué se perdió y cuánto; si hubo venta forzosa o mortandad de animales; entre otros indicadores que solicita la Nación.

Luego de realizado el informe, el pedido provincial y los procesos administrativos, será la Comisión Nacional la que defina los términos y condiciones de la asistencia a los productores.

La reunión junto a los equipos técnicos y representantes de las instituciones participantes fue encabezada por el subsecretario de Desarrollo y Producción Animal, Sebastián Rodríguez, y la subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno. Del INTA participó el Director Regional Octavio Ingaramo y del INYM, Verónica Scarlerandi del área técnica.

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