SIDA

Más de 140 mil argentinos con VIH y hay subdiagnóstico: la importancia de testearse

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En el marco del Día Internacional del VIH, que se conmemora este jueves 1° de diciembre, el Hospital de Clínicas ‘José de San Martín’ organiza ese día una jornada de jornada de prevención, concientización y detección del VIH, sífilis y hepatitis C, entre otras enfermedades de transmisión sexual. La actividad, que incluye orientación y testeos, es libre y gratuita, está dirigida a toda la comunidad y tendrá lugar en el hall central del hospital de Clínicas ‘José de San Martín’, de 9 a 13 hs ingresando por avenida Córdoba 2351.

Según el último boletín sobre VIH y enfermedades de transmisión sexual del Ministerio de Salud de la Nación, se calcula que se diagnostican 4800 nuevos casos de VIH por año y habría más de 140 mil personas con el virus en Argentina. De ellos, se estima que el 17% (cerca de 23 mil) lo desconoce (lo que conlleva el riesgo de transmitir el virus a otras personas sin saberlo) y alrededor 3 de cada 10 llegan al diagnóstico recién en etapas avanzadas de la infección, ya cursando una infección oportunista o en contexto de inmunosupresión severa[1].

Aquellas personas que logran carga viral no detectable en estudios de laboratorio, gracias a haberse diagnosticado tempranamente y haber cumplido el tratamiento antirretroviral, ya no transmiten la infección por vía sexual; en otras palabras, indetectable es igual a intransmisible.

“A pesar de ser una de las enfermedades para las que más campañas de concientización ha habido en las últimas décadas, todavía tenemos mucho trabajo por delante, tanto para su prevención como para su diagnóstico y tratamiento. En ese sentido, cada Día Mundial del VIH es una oportunidad para reiterar determinados mensajes y brindar oportunidades de detección a la comunidad.”, sostuvo la Dra. Vanesa Fridman, médica de Planta de la División Infectología del Departamento de Medicina Interna del Hospital de Clínicas ‘José de San Martín’. 

Los testeos, siempre, son seguros, confidenciales y gratuitos. De hecho, la nueva Ley nacional N° 27.675 de respuesta integral al VIH, hepatitis virales, otras infecciones de transmisión sexual y tuberculosis, que se aprobó este año, sigue garantizando la confidencialidad de los test.

Si bien actualmente se dispone de nuevos métodos de diagnóstico y de tratamiento, esta infección continúa planteando desafíos de salud pública y requiere que no se relajen las estrategias de prevención y diagnóstico.

Cualquier persona sexualmente activa tiene riesgo de contraer infección por VIH. Por eso, la medida considerada más contundente contra el VIH es el uso de métodos de barrera como el preservativo en todas las relaciones sexuales (incluyendo las orales), dado que la transmisión por mantener relaciones sexuales sin protección representa el 98% de los casos. Otro dato preocupante es que el 4,6% de los bebés que nacen de personas gestantes con VIH reciben diagnóstico de infección por VIH1.

Existen, además, determinadas ‘poblaciones clave’, con mayor riesgo de contraerlo, y en las que, con supervisión médica, puede indicarse la profilaxis preexposición, que es la administración preventiva de antirretrovirales. Estos son:

·       Trabajadores sexuales

·       Hombres que tiene sexo con hombres

·       Mujeres trans

·       Usuarios de drogas recreacionales por vía parenteral

“El testeo contra el VIH debería ser de rutina en personas sexualmente activas y también es crítico durante el embarazo porque, sabiendo que la persona tiene infección por VIH, pueden tomarse medidas para evitar la transmisión vertical en el parto”, subrayó la Dra. Fridman.

Hoy, en Argentina están aprobadas y disponibles múltiples medicaciones para controlar muy satisfactoriamente el VIH, permitiendo al paciente llevar una vida normal y con una expectativa de vida similar a la de las personas sin el virus, siempre que se cumpla el tratamiento en tiempo y forma y se haga un adecuado seguimiento con controles periódicos.

¿Por qué también testear hepatitis C?

Un informe de ONUSIDA estableció que la coinfección por hepatitis C y VIH se registra en todos los grupos de población clave con mayor riesgo de infección por el VIH y, dentro de ellos, en las personas que se inyectan drogas[2]. Esto se debe a la facilidad con la que ambos virus se transmiten por el contacto con sangre contaminada al compartir instrumental cortopunzante no esterilizado.

La hepatitis C no da síntomas y puede pasar desapercibida durante décadas, mientras va dañando el hígado y puede poner en riesgo la vida. Además, la evolución a cirrosis es más rápida entre las personas que viven con coinfección por VIH. Las enfermedades hepáticas se han convertido en una causa de muerte importante entre las personas que viven con el VIH coinfectadas por la hepatitis B o C2.

“Es importante testearse porque, en pocos minutos, a través de dos pinchazos mínimamente invasivos, la persona se lleva el resultado y puede quedarse tranquila de que no tiene VIH, ni sífilis (que se miden con el mismo testeo), ni hepatitis C; o, en caso de recibir algún diagnóstico positivo, empezar a controlar su salud en nuestro hospital o en otras instituciones y prevenir complicaciones futuras con riesgo de vida. Respecto de la sífilis, específicamente, no debemos olvidar su prevención y manejo; es una enfermedad muy antigua y de la que mucho no se habla, pero cuya incidencia va en aumento”, puntualizó la Dra. Asunta Melgar, del Programa de Enfermedades de Transmisión Sexual del Hospital de Clínicas ‘José de San Martín’.

Tal como describió el Dr. Esteban González Ballerga, Jefe de Hepatología del Hospital de Clínicas ‘José de San Martín’, el caso de la hepatitis C es inclusive más favorable: “directamente se cura en más del 98% de los casos en pocas semanas. Curándose a tiempo, se evita el daño hepático que puede derivar en cirrosis, cáncer de hígado y necesidad de trasplante. Por eso es clave detectarla a tiempo y curarse rápido, porque también hay personas que saben que tienen el virus, pero se dejan estar por desconocer que se cura, por creer que no podrán acceder a los medicamentos o por descuidar su salud”.

En nuestro país, los tratamientos para controlar el VIH y aquellos para curar la hepatitis C están cubiertos por obras sociales, prepagas y el estado, por lo que el acceso no debería ser un impedimento para lograr un buen manejo de ambas. Pero el primer paso es el diagnóstico, por eso es tan importante testearse: solo sabiendo a tiempo que se tiene alguno de estos virus se pueden tomar medidas para iniciar oportunamente el tratamiento necesario.

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Humberto Schiavoni, el único voto en contra de la nueva ley de respuesta integral al VIH y otras infecciones de transmisión sexual

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La Cámara de Senadores convirtió en ley este jueves el proyecto de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis Virales, otras infecciones de Transmisión Sexual y Tuberculosis que deroga la actual norma 23.798 sancionada en 1990. La iniciativa obtuvo 60 votos a favor y uno solo en contra del senador Humberto Schiavoni, jefe del bloque Pro.

Flamante presidente de la Comisión de Salud, el tucumano Pablo Yedlin, abrió la ronda de oradores al sostener que es un tema “muy importante” que “tiene una vieja historia legislativa con una enfermedad que es bastante moderna y que la ley de VIH que rige, fue histórica porque permitió en un momento muy duro porque no teníamos muchas herramientas para el tratamiento, para evitar la transmisión vertical de madres a hijos, no teníamos herramientas para curar esta enfermedad y muchos fallecieron por ella”.

Respecto a la vigente ley señaló que “después de 30 años ha envejecido bien, es muy importante, y permitió que los pacientes que conviven con el virus tengan acceso, desde el Estado, a sus tratamientos y fue una ley precursora en el mundo y sin duda en la región”.

En esa línea, agradeció a las organizaciones civiles que “a lo largo y ancho de la Argentina vienen dando una batalla importante en busca de sus derechos, de conseguir esta nueva ley, lo que a veces costaba que lleguen como los test, los preservativos, a lo largo de los años”.

“Se estima que hay 140 mil personas que conviven con el virus, 17% de este número desconoce el diagnóstico perpetuando el ciclo de contagios. Un 30% de los pacientes que se diagnostican, lamentablemente lo hacen en período tardíos de la enfermedad y eso dificulta el tratamiento. Un 65% se atiende en el sector público”, describió Yedlin y agradeció al sistema de salud público que “se hace cargo de los problemas graves de salud”.

Y continuó: “Se diagnostican por año 4.500 casos con una tasa por 100 habitantes de 11 y la tasa de mortalidad por SIDA cada vez es menor y que viene disminuyendo hoy esta en 2.8 cada 100 mil habitantes”, pero señaló que “no es igual en todas las provincias porque la tasa de mortalidad por SIDA muestra severas inequidades en el país por eso debemos seguir trabajado en normas que permitan que el país sea más equitativo”.

“Esta ley fue trabajada en el consenso con todos los bloques políticos”, destacó el tucumano y lamentó que perdió “tres veces perdió estado parlamentario y tuvo que ser representada”. Asimismo, comparó la nueva iniciativa con la ley actual: “No es solo una ley de VIH, sino también de otras enfermedades de transmisión sexual que sufre algún tipo de desatención como hepatitis B, que son muy costosas en su tratamiento y se incorporan a tener el mismo derecho”.

Y siguió: “Es una ley que, además de declarar de forma público nacional el tratamiento, el diagnóstico también lo declara el desarrollo, la investigación, los medicamentos. Da una respuesta integral, nuevos métodos combinados”.

“Estamos haciendo una ley para que a todos los pacientes puedan tener acceso a un sistema de jubilación especial que les va a permitir, a los que envejecen prematuramente, que con 50 años y 20 años de aportes puedan acceder a un sistema jubilatorio. Accederán a una pensión no contributiva vitalicia aquellos pacientes que tienen el virus o hepatitis b o c y tiene vulnerabilidad social. Crea esta ley una Comisión Nacional de Seguimiento integrada por distintos ministerios y la sociedad civil”, explicó el tucumano y cerró: “Es una ley que intenta superar la grita política y todos estamos de acuerdo en que los pacientes merecen los derechos y estamos haciendo justicia de que la ley se concrete”.

A su turno, el vicepresidente de la Comisión de Salud, el jujeño Mario Fiad, adelantó su voto positivo porque “esta ley vino a actualizar la Ley vigente que lleva muchos años y que tiene el adicional de incluir a las hepatitis virales B y C, a otras infecciones de transmisión sexual y a la tuberculosis desde una perspectiva de derechos humanos”.

Sin embargo, consideró que “estamos llegando tarde” porque “no necesitamos de estas leyes para saber que el universo de estas personas que, están afectadas por estas patologías, tienen sus derechos consagrados”.

“Estamos legislando sobre temas ya legislados y, sobre todo, lo que es indiscutiblemente obligatorio e imperativo del Estado, y por eso nos surgen interrogantes ¿por qué no se logran hacer operativos todos esos derechos? ¿por qué razón los Diputados tenían que considerar necesario incluir un capítulo de sanciones en la Ley de VIH y Hepatitis tuberculosis para que la ley sea vigente y no tenga posibilidades de trabajar, ¿por qué no se cumple con la tarea de fiscalización y monitoreo por parte del Poder Ejecutivo para hacer que se cumpla la norma? por que los pacientes recurren cada vez más a la justicia para que, por vía de amparo, tengan el cumplimiento de las leyes”, explayó con críticas Fiad.

Además, cuestionó que “tenemos un universo de leyes en salud que no se cumplen” y apuntó contra el tiempo que tardan en reglamentarse. “Esto nos tiene que llamar a una reflexión, tenemos que hacer un seguimiento de la normativa sanitaria para poder evaluar el cumplimiento”, sostuvo.

En su intervención, la rionegrina Silvina García Larraburu (FdT) expresó: “Vamos a estar cerrando la jornada con un país más justo, más equitativo, mas igualitario, sin duda todos los proyectos son muy importantes y fundamentales para un gran numero de personas que vienen militando y trabajando para lograr el mejor proyecto”

A su vez, contó que viene presentando iniciativas desde el 2016 y mencionó que se trabajó el proyecto con más de 50 organizaciones. “La ley nacional de sida fue pionera en su momento, pero luego de más de 30 años necesitaba un cambio porque el paradigma sanitario de derechos humanos, en todo sentido, necesitaba una modernización. Tenía contenidos que resultaban estigmatizarte”, y comparó que “la nueva ley tiene un enfoque en derechos humanos y perspectiva de género. Esta legislación va a ser un modelo a imitar y una de las mejores legislaciones del mundo”.

La tucumana Sandra Mendoza (FdT) describió que “esta ley es una reparación histórica a todas las personas que sufrieron y sufren la discriminación, el estigma, el miedo y desconocimiento en torno al VIH. Es una ley que dignificará y salvará vidas para tener una Argentina más justa y solidaria”.

EL PROYECTO

A través de la nueva norma queda derogada la Ley 23.798, que había declarado de interés nacional la lucha contra el SIDA, y fue sancionada en el año 1990.

Además del VIH, la nueva ley incorpora a las hepatitis virales, la tuberculosis y las infecciones de transmisión sexual (ITS).

De acuerdo al texto, se prevé “la respuesta integral e intersectorial” y la cobertura universal y gratuita de una asistencia integral -medicamentos, insumos, vacunas, tratamientos, etc-.

La norma prohíbe la realización de la prueba diagnóstico en los exámenes médicos pre-ocupacionales, como así también durante el transcurso y como parte de la relación laboral.

Tampoco podrá solicitarla ninguna institución educativa, pública o privada, como requisito de ingreso, permanencia, promoción o para el acceso a becas.

La prueba diagnóstico será voluntaria, solo con consentimiento de la persona; gratuita en todos los subsistemas de salud; confidencial; universal; y realizada con el debido asesoramiento individual pre y post test.

Por otra parte, se establece una jubilación anticipada de carácter excepcional para las personas con VIH y/o hepatitis B y/o C, a la que se podrá acceder a partir de los 50 años, con acreditación de 20 años de aportes y 10 años de transcurrido el diagnóstico. La jubilación resultará incompatible con quien tengan un trabajo en relación de dependencia.

Asimismo, se crea una pensión de carácter vitalicio y no contributivo para quienes se encuentren en situación de vulnerabilidad social.

Entre otros puntos, la ley plantea que toda mujer y/o persona con capacidad de gestar deberá recibir la información sanitaria necesaria, vinculada a su salud, como a la de su hijo/a, tanto en el embarazo como en el posparto.

También, todo/a hijo/a nacido de mujer o persona con capacidad de gestar con VIH y/o Hepatitis B o C tendrá derecho a acceder de manera gratuita a la leche de fórmula durante los primeros 18 meses.

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Identifican una variante de VIH más virulenta que surgió en Países Bajos a fines de los ’80

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Un equipo de investigadores identificó una variante del virus VIH muy virulenta, que comenzó a circular en Países Bajos a fines de los ’80 y en los ’90, y se transmitió más rápidamente en los años 2000, se informó hoy.

El descubrimiento fue revelado en un estudio publicado en la revista Science y podría ayudar a comprender mejor cómo ataca el virus a las células, según consignó la agencia de noticias ANSA.

Los autores advierten que no debe ser fuente de preocupación porque la variante, además de estar en declive desde 2010, puede ser respondida con los tratamientos existentes.

“No hay razón para alarmarse”, aseguró a la agencia AFP Chris Wymant, investigador en epidemiología de la Universidad de Oxford y autor principal del estudio, publicado hoy en Science.

No obstante, el descubrimiento puede ayudar a comprender mejor cómo el VIH, causante de la enfermedad del SIDA, ataca las células.

La investigación demuestra asimismo que un virus puede evolucionar y convertirse en más agresivo, hipótesis científica muy estudiada en teoría, pero con pocos ejemplos, entre ellos, la variante Delta del coronavirus, agregó el estudio publicado.

En total, los investigadores encontraron a 109 personas infectadas con esta variante, solo cuatro de ellas fuera de los Países Bajos (en Bélgica y Suiza). La mayoría eran hombres que practican sexo con otros hombres y de una edad similar a personas infectadas con el virus en general.

Fue bautizada “variante VB” por “variante virulenta del subtipo B”, el más común en Europa.

El virus del VIH cambia constantemente, y la variante descubierta tiene más de 500 mutaciones.

“Encontrar una nueva variante es normal, pero encontrar una nueva variante con propiedades inusuales no. Especialmente con una mayor virulencia”, explica Wymant.

La primera persona en el estudio que fue identificada con esta variante fue diagnosticada en 1992 (con una versión incompleta) y la última en 2014. Una vez tratados, los pacientes no presentan más riesgo de complicaciones que los demás.

“Nuestros resultados resaltan la importancia (…) del acceso regular a las pruebas para personas en riesgo de contraer VIH, para permitir un diagnóstico temprano e iniciar tratamiento inmediatamente después”, destacó en un comunicado de prensa el epidemiólogo Christophe Fraser, coautor del estudio.

Fraser está detrás del proyecto Beehive, que reúne datos de pacientes en ocho países y se creó en 2014 para analizar en qué medida las mutaciones en el virus podrían tener un impacto en la enfermedad cuando esta se desarrollara, agregó AFP.

Los investigadores no pudieron explicar qué mutaciones específicas de la variante VB causaron su alta virulencia, o a través de qué mecanismo.

“Esto es una advertencia, nunca debemos ser demasiado presumidos y asumir que un virus evolucionará hasta volverse más benigno”, subrayó Wymant.

Es una conclusión que cobra interés en el contexto de aprender más sobre los virus en plena pandemia de Covid-19.

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Aumentaron las infecciones de transmisión sexual en Argentina

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Argentina está presenciando un continuo crecimiento de las infecciones de trasmisión sexual. Desde hace cuatro años las principales ITS han tenido un incremento en sus notificaciones, y una característica transversal a todas ellas es la concentración de casos en los grupos etarios más jóvenes.

Según el último Boletín sobre el HIV, Sida e ITS, editado por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social en diciembre 2019, en los últimos cuatro años en Argentina se percibe un continuo crecimiento de las infecciones de trasmisión sexual.

Las ITS son infecciones que se transmiten de una persona a otra durante una relación sexual. Pueden ser producto de más de treinta tipos de virus, bacterias y parásitos, y las más frecuentes son: la sífilis, la gonorrea, la clamidia, el Virus del Papiloma Humano (VPH), las hepatitis B y C, y el VIH.

En nuestro país, la sífilis tiene un papel central ya que a través de ella se puede inferir el comportamiento general de otras ITS. En 2018, por cada 100 mil habitantes, 51,1 personas tenían esta infección, una tasa que viene creciendo en forma sostenida desde 2010.

Tanto en mujeres como en varones la incidencia acumulada de sífilis en la población adolescente y joven superó ampliamente al promedio general. Las mujeres de entre 15 a 19 años triplican la tasa media, mientras que en los varones adolescentes se observan tasas de casi el doble que las de la población general.

Además, de acuerdo con una investigación realizada por la Fundación Soberanía Sanitaria, y solo en la provincia de Buenos Aires, “en los últimos años se ha incrementado significativamente los casos de sífilis congénita, lo cual se vincula con el aumento de casos de sífilis en la población en general y la falta de detección temprana. De este dato se desprende también la falta de controles durante el embarazo”.

La tasa de sífilis congénita en el país registrada en 2017 fue de 1,67 cada 1.000 nacidos vivos, siendo 1,9 para la provincia de Buenos Aires y pasando de 384 casos confirmados en 2015 a 493 en 2017, más de 100 nuevos casos de una enfermedad de fácil diagnóstico y tratamiento.

En lo que se refiere a otras infecciones, de las pruebas realizadas por Clamidia en laboratorio durante 2018, 257 (82%) corresponde a mujeres, mientras que 57 (18%) a varones. Los adolescentes y adultos jóvenes de entre 15 y 34 años son los que se encuentran con mayor cantidad de positividad.

En relación a la Gonorrea, las pruebas positivas se distribuyen en 22,4% de casos positivos para mujeres y 77,6% para varones. Al igual que en el caso anterior, los grupos etarios de entre 15 y 24 años son los más afectados; con un 56,8%.

VIH

VIH/SIDA

En lo que respecta al virus de inmunodeficiencia humana (VIH/SIDA), la tasa general por 100 mil habitantes ha venido descendiendo levemente en los últimos años aunque, en términos absolutos, se mantiene en alrededor de 5.800 reportes de nuevos diagnóstico por año.

“La caída que se observa en 2017 es producto del retraso en la notificación y de la demora en la carga de datos generada por el proceso de implementación del SNVS 2.0. La diferencia entre las tasas según sexo se sigue manteniendo casi sin cambios a lo largo del período”, describe el Boletín.

La edad media de diagnóstico en ambos sexos ronda entre los 32 y 33 años. En cuanto a la región de residencia, se observa una importante caída de la tasa de notificación de los casos de VIH en el AMBA y en el área central del país, que puede deberse a una combinación entre el descenso en la cantidad de diagnósticos y el debilitamiento en el proceso de reporte. En el resto de las regiones las tasas son estables, siendo NOA y Patagonia las regiones con tasas más elevadas.

Al indagar sobre las vías de transmisión, el 96% de las mujeres y el 99% de los varones notificados con diagnóstico de VIH entre 2016 y 2018 se infectaron durante relaciones sexuales sin protección.

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Acceso a la educación sexual integral

Es necesario destacar las falencias en la implementación de la ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI) en las jurisdicciones donde se hizo el estudio. La mayoría refiere que fue incompleta, escasa o bien nula. Persisten enfoques y contenidos de carácter biologicista (descripción del aparato reproductor masculino y femenino) y religioso (”educación para el amor”) con relación a la educación sexual recibida que anulan cuestiones sociales y culturales vinculadas con la diversidad sexual y la realidad del VIH y el sida.

En general, la educación sexual en el ámbito escolar se implementa a través de actividades esporádicas, que no están integradas en el currículo y que dependen de la voluntad y decisión de docentes o directivos, quienes en general presentan muchas resistencias para abordar el tema.

Prevención y detección

El preservativo es el único método que previene las infecciones como VIH, sífilis o gonorrea, entre otras. El mismo debe ser utilizado de manera correcta y consistente, es decir, durante toda la relación sexual ya sea vaginal, anal u oral, ya que cualquier otro método anticonceptivo solo previene el embarazo. De la misma manera, se recomienda utilizar campo de látex para las relaciones sexuales orales.

Las ITS pueden no mostrar síntomas. Algunas veces solo se detectan con un examen médico como análisis de sangre u orina. En caso de embarazo, es importante que ambos padres se realicen los análisis para poder tratarse, de ser necesario, y evitar la transmisión al bebé”, describen desde Fundación Huésped.

En nuestro país, solo el 70% de quienes padecen este tipo de enfermedades sabe que las tiene. Según la Secretaría de Salud de la República Argentina, actualmente unas 122.000 personas viven con el virus del VIH, de las cuales se estima que el 30% desconoce su situación.

Por este motivo, los profesionales recomiendan “solicitar un laboratorio que incluya un testeo de serología, para detectar enfermedades infecto-contagiosas venéreas. Lo ideal es hacerlo una vez al año porque muchas personas tiene estas enfermedades y lo desconocen”.

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¿Cómo hizo Misiones para bajar las tasas de embarazo adolescente y mortalidad infantil?

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El último mensaje del gobernador Hugo Passalacqua ante la Legislatura dejó varios datos para analizar. En economía, la reducción de la deuda pública y su mínima exposición en dólares. En educación, la mejora en calidad en las escuelas primarias y la universalización de las salas de cuatro años, entre otros. Pero es en Salud Pública donde los datos revelan una enorme transformación, con impacto directo en el presente y desafíos futuros en todas las demás áreas del Estado. Misiones logró reducir la tasa de embarazo adolescente y la de mortalidad infantil en tiempos donde hay una enorme presión sobre los recursos por el ajuste y el retroceso de la Nación en la protección de la salud de los argentinos. ¿Cómo lo hizo?
En 2017 el porcentaje de nacidos vivos de madres hasta 19 años era de 19,7 por ciento, con un 0,8 por ciento de madres de entre 10 y 14 años y un 18,9 de madres de entre 15 y 19 años. Traducido en números, 201 madres de entre diez y catorce años y 4.908 de entre 15 y 19.
La política de prevención se aplica sobre este último grupo etáreo, ya que un embarazo en en el primero, es consecuencia de un delito y que haya menos casos depende de cuestiones culturales, educación y hasta judiciales.
El ministro de Salud, Walter Villalba puso énfasis en el trabajo con los adolescentes y logró en el último año, bajar la tasa de embarazo adolescente a 19 por ciento y la de embarazos entre 15 y 19 años, a 18,2 por ciento, el número más bajo de la historia.
El de menores de quince se mantuvo igual, aunque hubo apenas menos casos: 198, contra 201 de 2017. Entre 15 y 19, en tanto, hubo 4.548 partos, casi 400 menos que en 2017.
El plan diseñado por Villalba fue seleccionado por Unicef y hoy se convirtió en el manual con el que trabajan 18 provincias.

¿Cómo fue el proceso para bajar la tasa de embarazo adolescente?
“Cuando asumí, teníamos 23.8 por ciento de tasa de embarazo adolescente o embarazo no intencional en la adolescencia. ¿Esto qué significa? De todos los nacimientos que hay, el 23,8 por ciento era de madres adolescentes. Históricamente Misiones tenía entre 25 y 27 mil nacimientos por año en promedio, es decir que cerca de seis mil eran hijos de madres adolescentes por año.
Comenzamos a aplicar una política propia. Salimos a las escuelas, entramos a los clubes y aplicamos algunas asistenciales, directamente, no solo educativas, además de los talleres en toda la provincia con los que llegamos a cerca de 40 mil chicos por año.
Cambiamos la normativa en la cual cada mamá adolescente que ingrese a una institución pública, sale con un método anticonceptivo de largo alcance, ya sea intradérmico, ya sea un DIU o SIU –es un dispositivo pequeño que contiene la hormona Levonorgestrel y que un profesional médico coloca en dentro del útero-. Lo hicimos con fondos propios, porque la Nación se retiró en 2016, por decreto, por casi un año de la Salud Sexual.
La normativa nacional era dar anticonceptivos para adolescentes en caso de aborto o después de tener un hijo. En Misiones la cambiamos, alcanzando a todas las adolescentes: Se les explica los métodos y si nunca tuvo un evento obstétrico, de igual modo se le coloca, con consentimiento y también avanzamos en el pos parto. Antes tenía a su hijo, se iba a su casa y usualmente, volvía embarazada a los pocos meses. Ahora se van del hospital, con anticonceptivos, no solo adolescentes, sino todas las madres”.
Esa decisión trajo consigo otro resultado: después de muchos años la tasa de natalidad bajó de la línea de 25 mil nacimientos año (24.989 nacidos en 2018)
El dato no es menor. La crisis obliga a mirar con lupa y a realizar proyecciones que, aunque odiosas, son necesarias: la elevada tasa de natalidad es un problema en el presente pero puede ser mayor en el futuro. El 70 por ciento de los partos ocurre en hospitales públicos, lo que va de la mano con el poder adquisitivo o el acceso a una obra social. Eso, en tiempos de inflación y salarios deprimidos, implica un enorme desafío alimentario y en el corto plazo, educativo. Después será laboral y habitacional. Hay que pensar en 20 años.
“Si el Estado no está presente, no habría forma de paliar esa situación. Tenemos que dar respuesta, en lo que a mi me toca, desde lo sanitario. El ritmo de crecimiento demográfico es un problema. Por eso apunto a la baja de la tasa natalidad global y dentro de la tasa global, la de embarazo adolescente”, explica Villalba.
La tasa de embarazo no intencional se divide en dos: de 10 a 14 años y de quince a diecinueve. En el último grupo se puede medir el éxito de las políticas públicas. Pero, tristemente, el número de violaciones se mantiene en el tiempo: en los últimos 20 años, hubo un promedio de 200 niñas de entre diez y quince años, que terminaron con embarazos no deseados y en muchos casos, madres.
En 2018 fueron 191. “Ahí no podés medir política sanitaria. Es judicial y hay que atacar cuestiones culturales y educativas. Tal vez cuando queden presos los responsables, cambie”, reflexiona Villalba.
En Salud Pública, cada caso recibido de menores de quince años, es inmediatamente judicializado.
En el grupo de entre 15 y 19 años es donde se percibe una baja gradual de embarazo. “Esa tasa disminuyó a 18,2 por ciento y es la más baja de la historia. Cuando salen, se van con anticonceptivos, gratis, porque los paga el Estado misionero. En febrero de 2016, cuando Mauricio Macri corta el plan nacional de salud sexual y reproductiva responsable, tuvimos que salir a comprar lo que pudimos. Los implantes los compramos nosotros, Corrientes nos dio un excedente de preservativos”, enumera.
El ministro se muestra preocupado, sin embargo, por un dato de la realidad: en los talleres se encuentran con jóvenes dispuestas a ser madres adolescentes con el objetivo de lograr “independencia” o escapar de abusos intrafamiliares o violencia. “Ese es su plan de vida. Pero se plantean pasado y no futuro. La que tiene contención en la familia, sí mira hacia adelante”, cuenta Villalba.
Hay otro problema adicional, explican médicos del hospital Madariaga consultados por Economis. Muchas adolescentes tienen relaciones sin atender a las posibles enfermedades de transmisión sexual e incluso, de transmisión vertical, es decir de madre a hijo en el embarazo. También advierten los especialistas que se observó un rebrote de casos de sífilis sobre todo en embarazadas por falta de información y control obstétrico. Eso puede provocar aborto por muerte fetal. No es solo sífilis, también aparecen hepatitis B C, VIH y gonorrea. Los médicos apuntan a la educación sexual como clave, pero también cuestionan la poca participación de los padres en la formación de los jóvenes. 
 
De los 24.989 nacimientos en 2018, hubo 4.546 madres adolescentes y 198 madres niñas.
Podrían ser más. Pero Misiones aplica el protocolo sobre el aborto no punible desde 2013.
“En Misiones se aplica el protocolo desde 2013, porque la ley de 1921 ya indica en qué casos se considera un aborto no punible. Pero además, el fallo FAL  (una joven de Comodoro Rivadavia fue violada por su padrastro cuando tenía 15 años y su madre recurrió a la Justicia para que su hija pudiera realizarse el aborto en un hospital público. Su reclamo fue rechazado en primera y segunda instancia de la Justicia de Chubut y cuando la joven cursaba la semana 20 de embarazo intervino el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) provincial, que encuadró el caso como uno de los supuestos de aborto no punible del artículo 86 del Código Penal de la Nación y permitió la realización del aborto) abre la puerta a otros casos y obliga a los Estados provinciales a poner en práctica el protocolo. Una adolescente viene embarazada y con una simple declaración jurada de la violación, se pone en marcha el protocolo. Hacemos en algunos efectores y obviamente la información no se socializa. Misiones es pro vida, pero siempre también se adaptó a la legislación, porque tenemos que garantizar el acceso al derecho que tienen las adolescentes”, sostiene el ministro.
“Después está el hecho de alarmar a los profesionales. Los médicos, enfermeros, sobre todo en el interior, cuando entra una embarazada de 13 años, la controlan como si fuera una embarazada común y corriente. Y no lo es. En paralelo, la objeción de conciencia está ligada al hecho del aborto, pero la información la tenés que manejar, es tu obligación como ciudadano denunciar una violación, que ahora es un delito de acción pública”, sentencia Villalba.
 
El otro dato saliente que dio el Gobernador en su mensaje al Parlamento fue la baja de la mortalidad infantil a un piso histórico. De 32 por mil a fines de la década de los 90 a 6,7 por mil.
“Con infraestructura, si no caen los recursos humanos, vamos a ir mejorando año a año. Aquel 32 a 34 por mil de los 90, se traducía en que morían 800 y pico de chicos por año. Ahora son 168 chicos. Son 633 familias que no están lamentado un niño muerto”, explica Villalba.
Pero advierte bajar hasta 10 puntos no es un secreto. “Bajarla de diez y en poblaciones periféricas como las de Misiones y mantenerse, hay que estar todo el día en la calle. Sostener ese número va a costar mucho. Hay que plantarse sobre esta política de Estado y sostener los promotores y la regionalización de nacimientos”.
 
¿Cómo impacta el ajuste nacional en la salud pública misionera?
En los medicamentos. El plan Remediar hizo que cada provincia deje de tener una producción local, porque Nación mandaba todo a las Caps y CICs y hospitales de nivel I. La cantidad de especialidades disminuyó a 20 y pico. Mandan cosas que no sirven para Misiones y que dijimos que no manden más.
Suplimos con producción propia y en la alta complejidad, se iniciaron compras centralizadas, que la Nación quiere que uno se meta en ese sistema para conseguir precios más baratos, que le transfieras tu plata para que ellos compren y eso es imposible por las leyes de contabilidad y sistemas de rendición que son distintos en cada provincia. En todo caso, la Nación debería poner precios de referencia para comprar más barato. Los medicamos de alta complejidad no llegan. La Nación pagaba antes una cápita por cada discapacitado, ahora duplicó la cápita, pero se corrió de proveer medicamentos caros, de más de 500 mil pesos por mes y de largo tratamiento. Las diálisis las paga la provincia. Estamos menos peor que otras provincias por una sólida gestión de salud, con centros de diálisis en Iguazú, Eldorado y Posadas, que están saturados, porque están desarrollados para los que no tienen nada.
 
¿Y cómo se sostiene la atención?
Obviamente que a nuestro Gobierno le genera preocupación, se necesita ayuda de otros estamentos estatales. Pero hoy en Misiones, todos los ministerios ayudan a la salud pública.
Hoy no hay ministerio de Salud de la Nación y pasó a la órbita de la vicepresidencia, pero la vicepresidenta no nos recibe a los ministros y tenemos un interlocutor sin poder de decisión.

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