sistema financiero argentino

Banco Nación busca despegarse del escándalo de los créditos VIP y defiende la transparencia de su operatoria

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En medio de la controversia por los “créditos VIP” otorgados a funcionarios vinculados al oficialismo libertario, el Banco Nación salió a fijar posición y reforzar su estrategia de defensa: la entidad asegura que su esquema de financiamiento hipotecario se rige por criterios objetivos, automatizados y sin margen para discrecionalidad política. Sin embargo, al menos nueve funcionarios y legisladores vinculados al oficialismo accedieron a créditos del Banco Nación por montos que, en conjunto, superan los $ 2.500 millones.

El eje de la respuesta institucional se centra en la línea “+Hogares con BNA”, lanzada en mayo de 2024, y su variante para el sector público. Según el banco, ambas operatorias están diseñadas bajo “reglas explícitas, criterios objetivos y procesos estandarizados”, con una lógica de acceso masivo y trazabilidad digital que “impediría cualquier tratamiento preferencial”.

La polémica se disparó tras conocerse que funcionarios nacionales y cuadros políticos cercanos al oficialismo accedieron a créditos hipotecarios de montos elevados en dólares, lo que abrió interrogantes sobre posibles privilegios dentro del sistema.

Entre los casos bajo la lupa se encuentran funcionarios de alto rango que habrían accedido a financiamientos por encima del promedio del mercado, en un contexto donde el crédito hipotecario aún es limitado para amplios sectores de la población.

Si bien el Banco Nación evita referirse a nombres propios en su defensa pública, el foco del cuestionamiento político y mediático está puesto en la posibilidad de que determinados perfiles -con ingresos altos o posiciones dentro del Estado- hayan tenido mayor facilidad para calificar en los tramos superiores de crédito.

Desde la entidad sostienen que no existe margen para decisiones arbitrarias. El proceso de aprobación, aseguran, se inicia exclusivamente a través de la web, con evaluación automática de ingresos, scoring crediticio y cumplimiento de requisitos.

“El banco no puede discriminar por cargo, jerarquía ni afiliación política”, remarcan, al tiempo que destacan que cualquier exclusión basada en esos criterios sería ilegal y violatoria de normas del sistema financiero.

Además, subrayan que la operatoria responde a obligaciones contractuales surgidas de licitaciones públicas para el pago de haberes del sector estatal. Es decir, cualquier empleado o funcionario incluido en esas nóminas tiene derecho a acceder a las líneas crediticias si cumple las condiciones técnicas.

El Nación también apela al volumen para reforzar su argumento: desde el relanzamiento del crédito hipotecario, recibió unas 246.000 solicitudes válidas y ya otorgó alrededor de 27.000 créditos, con otras 3.200 operaciones en etapa final.

En ese contexto, la entidad enfatiza que se trata de una política de alcance masivo, orientada a la clase media, y no de un esquema selectivo. Incluso señala que la participación del crédito hipotecario en su cartera creció significativamente, pasando del 5,4% del activo en 2023 a casi el 10% en 2026.

Los puntos críticos

Más allá de la defensa técnica, el debate de fondo no se agota en la legalidad del proceso, sino en su equidad efectiva.

Entre los aspectos que generan mayor ruido aparecen:

  • La eliminación temporal de topes para viviendas de mayor valor en determinados momentos de alta competencia bancaria.
  • El acceso de perfiles de ingresos altos a créditos en condiciones favorables.
  • La percepción de privilegio en un contexto de restricción general del crédito.

En ese sentido, si bien el banco insiste en que las condiciones son iguales para todos, el mercado inmobiliario y financiero introduce una variable clave: quienes tienen mayores ingresos o estabilidad laboral acceden naturalmente a montos más altos.

El Banco Nación lidera hoy el mercado hipotecario argentino, con hasta el 84% de los nuevos préstamos del sistema. Ese posicionamiento, sin embargo, lo expone a un mayor nivel de escrutinio público y político.

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Banco Macro exhibe músculo financiero: ganó más de $303.043 millones y acelera su hoja de ruta sostenible

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Banco Macro presentó su Memoria Anual Reporte Integrado 2025, un documento en el que consolida información financiera y no financiera bajo estándares internacionales y con el que vuelve a mostrar uno de los rasgos que busca instalar como parte de su identidad corporativa: la combinación entre escala, capilaridad territorial y alineamiento con las nuevas exigencias globales en materia de sostenibilidad, transparencia y gestión.

La entidad señaló que, desde hace 19 años, fue pionera en la Argentina en adoptar esta práctica, al haber elaborado el primer Reporte Integrado del país. Con esta nueva edición, Banco Macro ratifica esa línea de trabajo y refuerza su posicionamiento en materia de rendición de cuentas.

La Memoria fue elaborada tomando como referencia el Marco Internacional de Reporte Integrado <IR> de la IIRC, los estándares del Global Reporting Initiative (GRI), los Estándares SASB (Sustainability Accounting Standards Board), los principios del Pacto Global de Naciones Unidas, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relevantes para la gestión de la entidad y las Normas Internacionales de Sostenibilidad y Clima (NIIF S1 y NIIF S2). La estructura del documento sigue la lógica de los seis capitales de Macro: Financiero, Industrial, Intelectual, Humano, Social y Natural.

El reporte se inscribe, además, en una etapa de redefinición estratégica. En línea con el lanzamiento de su nueva estrategia de negocios durante 2025, Banco Macro actualizó su Política de Sustentabilidad y elaboró su Estrategia de Sustentabilidad Corporativa 2026-2030. Como parte de ese proceso, realizó un análisis de doble materialidad para definir y priorizar sus impactos, riesgos y oportunidades, y desarrolló talleres con más de 85 líderes, que participaron en la definición de los objetivos de sustentabilidad de la entidad.

En paralelo, otro de los hitos señalados en materia de gobernanza fue el fortalecimiento de la estructura de toma de decisiones a partir del nuevo Comité de Dirección, con modificaciones orientadas a consolidar la administración, el enfoque estratégico y la gestión integral de riesgos, con foco en las personas.

En el plano estrictamente financiero, Banco Macro informó más de $303.043 millones de resultado neto, incluyendo Otros Resultados Integrales, cifra equivalente a un ROE de 5,1%, un indicador con el que la entidad busca respaldar el crecimiento sostenible del negocio en un contexto todavía desafiante para el sistema financiero argentino.

Pero el documento no se detiene en la rentabilidad. También pone el acento en el alcance operativo y comercial de la entidad. En materia de capital industrial e intelectual, el banco destacó su modelo de “Agilidad en grande”, una concepción que apunta a integrar lo digital con lo humano y a posicionar al Banco como un “arquitecto de experiencias”. En ese marco, cerró 2025 con 6,5 millones de clientes, 2,9 millones de usuarios digitales y 487 puntos de atención bancaria distribuidos en 23 jurisdicciones. Uno de los datos más relevantes en términos de capilaridad territorial es que el 40% de sus sucursales está en localidades con menos de 30.000 habitantes, un indicador que refuerza su perfil de presencia federal y cercanía con economías regionales. A eso se suman 6.589 participantes en talleres de educación financiera.

En el capítulo de capital humano, la entidad remarcó la consolidación de una cultura basada en el denominado ADN Macro: Agilidad, Protagonismo, Cercanía y Orgullo. Según el reporte, ese enfoque fortaleció la experiencia del empleado, la marca empleadora y los programas de desarrollo y reconocimiento. Banco Macro cerró el año con 8.246 colaboradores en todo el país, mientras que el 96% de la dotación recibió capacitación. El informe también subraya el compromiso con la diversidad y la inclusión en todo el territorio nacional.

En cuanto al capital social, el banco enmarca su acción bajo el propósito de ser “Puentes de progreso”. Desde esa definición, asegura acompañar a las comunidades en formación para el empleo, capacitación a organizaciones sociales, educación financiera e inclusión, además de promover el acceso a la cultura y al deporte. En cifras, reportó una inversión social total de $2.105,5 millones, con 750.000 beneficiarios alcanzados y 348 organizaciones acompañadas.

El apartado de capital natural muestra otra de las áreas en las que la entidad intenta profundizar su agenda. Banco Macro informó que cuenta con un Sistema de Gestión Ambiental certificado ISO 14.001, además de haber obtenido el Sello Verde del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para Torre Macro. En materia de impacto indirecto, destacó la publicación del Manual SARAS, un instrumento que formaliza las políticas de riesgo crediticio con enfoque socioambiental.

Los indicadores ambientales también exhiben avances concretos: el banco reportó una reducción del 28% de su huella de carbono respecto de 2024, mientras que el 46,5% de la energía eléctrica consumida en edificios divisionales y 21 sucursales fue de origen renovable, contra el 17,8% registrado en 2024. A eso se agregan 1.752.300 tarjetas de débito fabricadas con PVC reciclado y 12 millones de kilómetros rodados en Macro Bicis.

Con 47 años de trayectoria, más de 8.000 colaboradores y presencia en 23 provincias, Banco Macro utiliza este reporte no solo como una herramienta de rendición de cuentas, sino también como una pieza de posicionamiento. El mensaje de fondo es claro: mostrar que la entidad no se limita a exhibir resultados, sino que busca ordenar su crecimiento bajo una narrativa integral que combine rentabilidad, cercanía territorial, transformación cultural y adaptación a los nuevos estándares de sostenibilidad.

En un sistema financiero atravesado por la necesidad de reconvertirse y ganar legitimidad frente a clientes, reguladores e inversores, Macro intenta pararse sobre una ventaja competitiva concreta: escala nacional con fuerte inserción local. Esa combinación, reflejada en sus números de 2025, aparece como uno de los ejes centrales de su apuesta para seguir consolidándose como “el banco líder para una Argentina grande”.

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Banco Macro celebra 20 años en la Bolsa de Nueva York: solidez internacional y compromiso con el futuro de Argentina

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Con dos décadas de cotización ininterrumpida en el New York Stock Exchange, Banco Macro consolidó su perfil como una de las entidades financieras más sólidas del país. El aniversario, celebrado con el tradicional toque de campana en Nueva York, funciona también como una señal de continuidad estratégica en un sistema financiero argentino marcado por la volatilidad.

Banco Macro celebró este 24 de marzo de 2026 un hito que excede lo simbólico: cumplió 20 años de cotización ininterrumpida en el New York Stock Exchange, la principal bolsa de valores del mundo. La conmemoración, realizada con el tradicional toque de campana en Wall Street, volvió a colocar a la entidad en el centro de una narrativa que combina escala, disciplina financiera, proyección internacional y presencia federal.

El acto fue encabezado por el presidente de Banco Macro, Jorge Brito; el CEO de la entidad, Juan Parma; los directores Constanza Brito y Federico Carballo; y el CFO Jorge Scarinci. La postal neoyorquina no fue solo protocolar: buscó ratificar el posicionamiento de una entidad de capitales nacionales que logró sostener durante dos décadas su presencia en uno de los mercados más exigentes del planeta.

En un país donde la inestabilidad macroeconómica suele poner a prueba la continuidad de las estrategias empresariales de largo plazo, la permanencia de Banco Macro en el mercado bursátil estadounidense aparece como un diferencial. No solo por la visibilidad internacional que implica, sino por lo que exige en materia de transparencia, cumplimiento normativo, auditoría y estándares de gobierno corporativo.

Un banco argentino con escala y vocación federal

La historia de Banco Macro comenzó hace más de 45 años de la mano de sus fundadores, Jorge Horacio Brito y Ezequiel Carballo. Desde entonces, la entidad fue construyendo un perfil propio dentro del sistema financiero argentino, hasta consolidarse como el principal banco privado de capitales nacionales del país.

Hoy, según los datos difundidos por la propia entidad, Banco Macro atiende a más de 6 millones de clientes y 224.000 empresas, apoyado en una estrategia que combina capilaridad territorial, banca presencial y transformación digital. Esa doble condición -cobertura física extendida y plataforma tecnológica de última generación- es una de las claves con las que la institución busca sostener su liderazgo en un negocio que redefine permanentemente sus canales de relación con usuarios y empresas.

La entidad remarca, además, que su crecimiento en estas dos décadas estuvo apalancado en una expansión de capital que permitió financiar su desarrollo estratégico e incrementar de manera sostenida su participación dentro del sistema financiero argentino. Esa evolución, subraya el banco, estuvo acompañada por una política de administración prudente del riesgo, un rasgo central para comprender su posicionamiento actual.

La cotización en Nueva York como sello de confianza

Más allá del valor reputacional, cotizar en la Bolsa de Nueva York implica someterse a reglas de compliance y exigencias de información financiera que funcionan como garantía adicional para inversores, clientes y el mercado en general. En ese marco, el aniversario adquiere una dimensión institucional relevante: Banco Macro busca presentarse no sólo como un banco grande, sino como una organización preparada para rendir examen permanente ante el sistema financiero global.

Ese atributo resulta especialmente importante en el caso argentino. En economías volátiles, la confianza es un activo tan decisivo como el capital. Y en ese terreno, la continuidad en Wall Street actúa como una señal de previsibilidad, orden y consistencia. La permanencia durante 20 años en el NYSE, sin interrupciones, fortalece la imagen de una entidad que logró atravesar distintos ciclos económicos locales e internacionales sin resignar escala ni presencia.

Desde la visión corporativa del banco, este recorrido también es una plataforma para profundizar su transformación tecnológica y ampliar la calidad de sus servicios. La entidad sostiene que su solidez patrimonial le permite liderar procesos de modernización en beneficio de sus millones de clientes, en un contexto donde la digitalización dejó de ser una ventaja competitiva para convertirse en una condición básica de supervivencia en la industria financiera.

Durante la celebración, Jorge Brito definió el aniversario como la validación de una visión de largo plazo. “Celebrar 20 años en la Bolsa de Nueva York es la validación de una visión que comenzó hace casi 50 años y que se consolidó con la decisión estratégica en 2006 de proyectar el banco hacia el mercado global”, afirmó.

Banco Macro (NYSE: BMA) Rings The Opening Bell®
 
The New York Stock Exchange welcomes Banco Macro (NYSE: BMA), today, Tuesday, March 24, 2026, in celebration of its 20th anniversary of listing. To honor the occasion, Jorge Brito, Chairman, joined by Chris Taylor, Chief Development Officer, NYSE, rings the Opening Bell®.
 Photo Credit: NYSE

El presidente de Banco Macro sostuvo además que la entidad logró crecer con consistencia “manteniendo una gestión previsible a pesar de los diversos ciclos económicos nacionales e internacionales”, y remarcó que la presencia del banco en Wall Street representa mucho más que una distinción financiera.

Nuestra presencia en Wall Street no es solo un hito financiero; es un sello de transparencia y seguridad que garantiza que cada proyecto que acompañamos cuenta con el respaldo de un banco líder, solvente y profundamente comprometido con el desarrollo de todas las provincias argentinas”, señaló.

La definición sintetiza uno de los ejes identitarios que Banco Macro intenta sostener: combinar sofisticación financiera y estándares globales con una narrativa fuertemente vinculada al desarrollo territorial argentino. En ese punto, el banco busca diferenciarse no solo por tamaño o solvencia, sino por su arraigo en las economías regionales y por una estrategia de negocio construida desde la capilaridad nacional.

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Banco Macro compra el 50% de Banco Sáenz y acelera su apuesta digital

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En un movimiento que refleja el nuevo mapa de la intermediación financiera en la Argentina, Banco Macro anunció la adquisición del 50% del paquete accionario de Banco Sáenz, en una operación que completa la otra mitad Fintech Digital LLC y que se inscribe dentro de una estrategia más amplia: expandir su presencia en el negocio digital sin resignar el respaldo del sistema bancario tradicional.

La operación se articula directamente con su reciente desembarco en Personal Pay -la billetera digital de Telecom Argentina- donde también tomó el 50% del capital a comienzos de este año. En conjunto, ambas decisiones delinean un modelo de negocio que busca capturar una tendencia creciente: la convergencia entre banca, tecnología y servicios financieros de uso cotidiano.

El rol de Banco Sáenz en esta arquitectura no es menor. Funcionará como una pieza clave para habilitar que los usuarios de Personal Pay accedan a servicios financieros más amplios, bajo una lógica que prioriza la agilidad fintech, pero con estructura bancaria detrás. Es decir, independencia operativa, pero con músculo financiero.

“La operación ratifica nuestro compromiso con la innovación financiera y con un modelo que combina seguridad jurídica con dinamismo digital”, afirmó Jorge Brito, presidente de Banco Macro, al destacar el alcance estratégico de la transacción.

En la misma línea, el CEO de la entidad, Juan Parma, subrayó que la adquisición “representa un paso decisivo en la construcción de un modelo sin precedentes”, al integrar la experiencia de usuario de una billetera digital con una oferta ampliada de productos financieros.

Desde el lado tecnológico, Martin Heine, CEO de Personal Pay, planteó el objetivo de fondo: redefinir la experiencia financiera en la Argentina. “Estamos combinando dos ecosistemas únicos: el universo techco y la banca, con soluciones cada vez más rápidas, seguras y personalizadas”, sostuvo.

El cierre de la operación, no obstante, aún depende de la aprobación del Banco Central de la República Argentina. Hasta entonces, Banco Sáenz continuará operando de manera independiente y no habrá cambios inmediatos para los usuarios de Personal Pay.

Detrás de la jugada hay una lectura clara del momento: en un contexto donde el crédito se encarece y el sistema financiero enfrenta tensiones de escala y eficiencia, las entidades buscan nuevos canales de crecimiento. Las billeteras digitales, con su capilaridad y bajo costo de adquisición de clientes, se transformaron en la puerta de entrada.

Con más de 8.400 colaboradores, cerca de 500 puntos de atención y la red de sucursales privadas más extensa del país, Banco Macro apuesta a no quedar atado a ese formato. La estrategia ahora es otra: estar donde están los usuarios. Y hoy, esos usuarios están en el celular.

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El BCRA lanza el Cobro con Transferencia y redefine el pago de cuotas de préstamos

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El Banco Central de la República Argentina habilitó un nuevo instrumento para el sistema financiero: el Cobro con Transferencia (CCT), una modalidad que permitirá debitar cuotas de préstamos mediante transferencias inmediatas. El esquema deberá estar operativo a partir del 31 de agosto de 2026 y, en una segunda etapa, incluirá el cobro de servicios públicos.

El dato central no es solo tecnológico. El CCT fija reglas estrictas: las cuotas deberán ser fijas e iguales durante todo el contrato y no podrán superar el 30% del ingreso del deudor al momento de originarse el crédito. Además, el prestamista asumirá la responsabilidad ante eventuales fraudes.

La decisión combina impulso al crédito con límites prudenciales. La pregunta es si el nuevo mecanismo ampliará el acceso al financiamiento sin incrementar riesgos de sobreendeudamiento en un mercado todavía sensible.

Un diseño con reglas cerradas y foco en prevención de fraude

El CCT se apoya en el sistema de transferencias inmediatas y adopta mecanismos similares a experiencias internacionales como Pix automático en Brasil, AutoPay en India y PayTo en Australia. El BCRA tomó en cuenta propuestas presentadas por el ecosistema de pagos durante 2025.

El instrumento admite únicamente cuotas fijas e iguales. En la originación del crédito, la relación cuota/ingreso no podrá superar el 30%. La norma también establece un límite operativo: un intento inicial de cobro y hasta dos reintentos, a las 48 y 96 horas. Busca evitar prácticas reiterativas o abusivas.

El consentimiento del cliente será explícito y por única vez antes de cualquier débito. El prestamista deberá notificar electrónicamente el día hábil previo a cada impacto en cuenta. El usuario podrá revocar el consentimiento de manera inmediata tanto ante el prestamista como ante el proveedor de la cuenta.

La herramienta queda restringida a entidades financieras y proveedores no financieros de crédito habilitados por el BCRA. El esquema de remuneración fija un arancel mínimo del 0,6% a cargo del prestamista, con distribución proporcional entre participantes.

Un elemento central es la asignación de responsabilidad ante fraude al prestamista. La autoridad monetaria alinea incentivos: quien otorga el crédito asume el riesgo del mecanismo de cobro.

Entre sus principales características, el CCT:

  • – Admite solamente el cobro de cuotas que sean fijas e iguales durante la extensión del contrato.
  • – Limita la relación cuota/ingreso al 30% en la originación del crédito, para prevenir el sobreendeudamiento.
  • – Establece topes en los intentos de cobro de cada cuota: un intento inicial y hasta dos reintentos (a las 48 y 96 horas), evitando prácticas abusivas.
  • – Garantiza el consentimiento explícito y por única vez del cliente para debitar su cuenta previamente a la realización de los débitos de las cuotas.
  • – Exige que los prestamistas notifiquen por medios electrónicos a sus clientes el día hábil previo a que el débito impacte en la cuenta.
  • – Asegura la posibilidad de baja inmediata del consentimiento de las personas, tanto en el prestamista como en el proveedor de la cuenta a ser debitada.
  • – Restringe el uso a entidades financieras y proveedores no financieros de crédito (PNFC) habilitados por el BCRA.
  • – Define un esquema de remuneración con un arancel mínimo del 0,6% a pagar por los prestamistas y distribución proporcional entre los participantes, incentivando la competencia y la oferta del servicio.
  • – Asigna la responsabilidad ante fraude al prestamista, alineando incentivos para un uso responsable del nuevo mecanismo de cobro.

Nueva figura institucional y competencia en pagos

El sistema incorpora la figura del “aceptador de CCT”, único autorizado para ofrecer este mecanismo. El diseño apunta a fomentar competencia e interoperabilidad dentro de las transferencias inmediatas.

Desde una lectura institucional, el BCRA avanza en la arquitectura de finanzas abiertas y digitalización de medios de pago. La iniciativa refuerza su rol regulador en un terreno donde conviven bancos tradicionales y proveedores no financieros.

En términos económicos, el instrumento podría reducir costos operativos y morosidad, al asegurar un canal directo y transparente de cobro. También puede ordenar la oferta crediticia, al imponer condiciones uniformes sobre relación cuota-ingreso y modalidad de débito.

Cómo funciona el cobro de cuotas por transferencia inmediata

El sistema establece una serie de condiciones para proteger al usuario: La cuota no podrá superar el 30% de los ingresos del cliente. Se podrán realizar hasta tres intentos de cobro por cada vencimiento. El consentimiento será único y podrá revocarse en cualquier momento. El cliente deberá recibir notificación previa antes de cada débito.

De esta manera, el BCRA busca reducir la morosidad y brindar mayor transparencia en el proceso de pago de créditos personales. El Banco Central estableció que la herramienta deberá estar disponible a partir del 31 de agosto de 2026.

Se espera que, además del cobro de préstamos, el mecanismo pueda ampliarse en el futuro a otros pagos recurrentes, como servicios o facturas.

Impacto en el sistema financiero y el crédito

El lanzamiento del CCT fortalece a los actores que operan con transferencias inmediatas y empuja a los prestamistas a ajustar procesos internos. La responsabilidad ante fraude y los límites de reintentos obligan a robustecer controles.

Al mismo tiempo, el tope del 30% en la relación cuota/ingreso introduce un estándar prudencial explícito en la originación. Esa regla puede moderar prácticas agresivas de otorgamiento de crédito.

El arancel mínimo del 0,6% genera un esquema de incentivos económicos para que los participantes adopten el sistema. Si la competencia se activa, el costo financiero podría redistribuirse en mejores condiciones para usuarios.

Expansión del crédito bajo nuevas reglas

El CCT se presenta como herramienta para expandir el crédito y modernizar cobros. Su efectividad dependerá de la adopción por parte de entidades financieras y proveedores no financieros, así como de la respuesta de los usuarios.

En los próximos meses será clave observar el nivel de adhesión antes del 31 de agosto y la incorporación posterior de servicios públicos al esquema. También cómo interactúa el instrumento con la evolución del crédito al consumo.

El BCRA movió una pieza relevante en el tablero financiero. El marco normativo ya está definido. Lo que resta es medir si el sistema lo convierte en una palanca de inclusión y eficiencia o si se mantiene como un canal más dentro de un mercado en transformación.

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