SOCIALISMO

Lavagna: “No a los malos de ahora y no a los malos de antes”

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Este jueves (08/08) Consenso Federal cerró su campaña de cara a las PASO del próximo domingo con un acto en el Centro Miguelete, en el partido bonaerense de San Martín. “No nos quieren porque luchamos en contra de la grieta”, aseguró Roberto Lavagna y llamó a decir “no a los malos de ahora y a los malos de antes”.

Al filo del inicio de la veda electoral de cara a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo domingo, el precandidato presidencial de Consenso Federal, Roberto Lavagna, cerró este jueves (08/08) su campaña con un acto en el Centro Miguelete, en el partido bonaerense de San Martín, junto a su compañero de fórmula, Juan Manuel Urtubey.

El ex ministro aseguró que a Consenso Federal “no nos quieren porque luchamos en contra de la grieta” y llamó a decir “no a los malos de ahora y a los malos de antes”.

“Estamos a 72 horas de las PASO. Creo que lo primero que debemos hacer es una constatación: aquí están las Paso y aquí está Consenso Federal. Ustedes saben las dificultades que hemos tenido: no nos quieren porque luchamos en contra de la grieta”, comenzó el economista.

Y continuó: “Estamos acá para ratificar plenamente nuestra propuesta inicial: sí al diálogo, a la búsqueda de consensos, a la decisión de formar un gobierno de unidad nacional. No a los malos de antes ni a los de ahora que han decepcionado al pueblo argentino”.

El precandidato a presidente sostuvo que “en lo político institucional” va a “luchar en contra del ‘toma todo'” de quienes “cuando llegan al Gobierno creen que pueden tomar el poder, todo el poder y para siempre”.

En ese sentido, prometió “trabajar para empoderar al Congreso de la Nación, para que tenga un papel mucho más claro y decisivo”.

“En el plano económico, se volverá a poner plata en el bolsillo de los argentinos, porque lo que les han sacado en los últimos años a los trabajadores y jubilados no fue poco”, prometió el economista.

“El país está en una recesión muy dura que le está sacando lágrimas al pueblo argentino”, expresó. Al mismo tiempo dijo que “hay que volver a ponerle plata a la gente en el bolsillo” y “devolverles lo que le quitaron estos cuatro años”.

Lavagna abogó por reactivar el consumo porque, afirmó, eso es lo que va a reactivar a la industria y el comercio. “Cuando se mueve el consumo, se mueve la inversión, se crea trabajo, y eso es lo que necesita la Argentina hoy”, dijo. Además, aseguró que el país está en condiciones de crecer a tasas del 4% durante varios años.

Sobre el tramo final de su discurso, Lavagna se mostró emocionado cuando agradeció a sus padres “que ya no están”, lo que provocó la reacción de sus seguidores que lo aplaudieron mientras se escuchaba la canción patria Aurora.

Antes, Urtubey tomó la palabra para cuestionar al oficialismo y al Frente de Todos y dijo que “quieren traer el balotaje del 24 de noviembre al 11 de agosto”.

“Queremos la Argentina para todos los argentinos y argentinas. Lo queremos hacer con profunda libertad. Nos quieren hacer votar en una especie de demagogia restrictiva, quieren traer el balotaje del 24 de noviembre al 11 de agosto. Primero tenemos que deja elegir a los argentinos”, aseguró el salteño.

“No es verdad que tengamos que vivir así, que contentarnos con el roban pero hacen”, agregó.

En el acto también hablaron Graciela Camaño, el precandidato a jefe de Gobierno porteño Matías Tombolini y el socialista santafesino Miguel Lifschitz.

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Fernando Fernández encabeza la lista de Diputados del socialismo misionero

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Tras la confirmación de la fórmula nacional que llevará a Roberto Lavagna como precandidato a presidente y Juan Manuel Urtubey como vice, el armado de la “tercera vía” no contaba con confirmaciones sobre quienes se presentarán por la gobernación tanto de la Ciudad como de la provincia de Buenos Aires.

El Socialismo anotó lista única en Misiones con Fernando Fernández como cabeza de lista, Miriam Barboza, militante feminista, el ex futbolista obereño Indio Gómez y la presidenta del partido Barrios Unidos, Iris Viana.

La diputada Graciela Camaño será quien encabece la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires. El segundo puesto será ocupado por Alejandro “Topo” Rodríguez, el tercero quedó para Liliana Schwindt y el cuarto para Jorge Ariel Illa.

El diputado nacional Marco Lavagna encabezará la boleta de diputados nacionales por la C.A.B.A. Por Neuquén sería Jesús Escobar quien se presente por este armado, en tanto que por Chaco será Natalia Romero, integrante de Libres del Sur.

La provincia de Salta tendrá a Pablo Kosiner como primero, en tanto que será secundado por la ex legisladora provincial Gabriela Martinich. Junto a ellos se sumará el actual funcionario Francisco Marinaro Rodo

En el caso de Santa Fe fue el propio gobernador Miguel Lifschitz quien anunció hace instantes que el primer candidato a diputado nacional será el concejal rosarino Enrique Estévez, aunque evitó dar precisiones sobre el resto del listado.

Senadores nacionales
Gabriel Romero irá por la provincia de Neuquén, en tanto que por el Chaco estará encabezando José Dib, referente del Partido para el Desarrollo y la Igualdad.

En el espacio se esperan grandes resoluciones en las últimas horas, al tiempo que no se descarta que la pulseada entre Lavagna y Urtubey por la presentación de candidatos se dirima en las internas del 11 de agosto.

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El peronista Perotti destronó al socialismo en Santa Fe después de doce años

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El senador peronista Omar Perotti, del Frente Juntos, aventajaba esta noche por cuatro puntos al socialista Antonio Bonfatti, del Frente Progresista Cívico y Social, al computarse alrededor del 60% de las mesas de la elección para la Gobernación de la provincia de Santa Fe.
 
Bonfatti, admitió la derrota ante el justicialista Omar Perotti al asegurar que es “respetuoso de la voluntad popular”.

“En el escrutinio provisorio hay una leve ventaja del Frente Juntos (PJ); de ser así nosotros felicitamos a quien ha sido el triunfador en esta contienda electoral”, dijo Bonfatti en Rosario.

Añadió que su partido, que gobierna esta provincia desde 2007, se pondrá “a disposición de los santafesinos para mejorar la vida de ellos”.

Con el 67% de las mesas escrutadas en toda la provincia, el justicialista Omar Perotti se imponía con el 40,5% de los votos, contra el 36,5% de Bonfatti.

Las cifras oficiales indicaban los siguientes porcentajes: Perotti, 40,44; Bonfatti, 36,45, y José Corral (Cambiemos), 18,71%.

En tanto, el candidato socialista a intendente de Rosario, Pablo Javkin, se adjudicó el triunfo sobre su rival peronista, Roberto Sukerman, a quien aventajaba con 33,86 sobre 33,53%, computado también el 60% de las mesas.

En Santa Fe estaban habilitados para votar un total de 2.675.144 ciudadanos, lo que ubica a la provincia como el tercer distrito electoral del país, detrás de Buenos Aires y Córdoba.

De acuerdo a cifras preliminares, concurrieron a las urnas alrededor del 70 % de los ciudadanos habilitados.

 
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Boleta corta, estrategia larga

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Cuando Cristina anunció a Alberto Fernández como candidato a presidente, se corrió ella del eje y de la centralidad que alimentaba la grieta. Se jugada, en segundo plano, permitía discutir sobre políticas y economía con todos. Corrió el eje y al mismo tiempo, pero no perdió protagonismo.

Miguel Ángel Pichetto llega para volver a correrlo. Al centro, al centro de la grieta, al extremo de los extremos. Pichetto no le aporta votos a Mauricio Macri -perdió casi todas las elecciones en su terruño, Río Negro-, sino que fortalece el perfil antikirchnerista. ¿O se puede ser antiperonista de los últimos 70 años con un candidato peronista de 68? Ya no se trata entonces de peronismo, sino más bien de la última versión de ese peronismo.

Pichetto le aporta a Macri la versión peronista friendly con los mercados, el viejo peronismo menemista. Pichetto trae consigo conocimiento parlamentario, donde es empleado desde hace más de 20 años y una absoluta fidelidad al modelo, cualidad casi exclusiva. A fin de cuentas, el rionegrino fue fervoroso menemista, útil duhaldista, soldado de la primera hora de Néstor y eficiente gestor de Cristina hasta el último día en la Rosada. Pichetto es un eterno oficialista y es curioso que para evitar el regreso del pasado, se recurra a quien mejor lo representa.

Ya en las pocas horas en Cambiemos se ubicó en el ala dura y mostró que es capaz de ser mucho más audaz que los socios radicales: “El peronismo de Buenos Aires lleva como candidato a gobernador a un comunista”, acusó, sobre Axel Kicillof, el ex ministro de Economía que amenaza el liderazgo suizo de María Eugenia Vidal. Macartismo siglo XXI. No es el único argumento de la guerra fría: el relato de Cambiemos es “reelección” o autoritarismo. Nada que ver con la profunda crisis, la creciente pobreza, la pérdida de puestos de trabajo y poder adquisitivo por una inflación galopante. No. Reelección o autoritarismo.

Sin embargo, la inclusión del senador no deja de ser una jugada maestra de Macri y sus pensadores. En una sola movida dejó huérfana de líderes a la aguada Alternativa Federal, que se ilusionaba con disputar un tercio del electorado. Obligó a Sergio Massa a definirse por los Fernández. Juan Manuel Urtubey -quien rechazó la oferta que aceptó gustoso Pichetto-, no tuvo más que unir fuerzas con Roberto Lavagna en una fuerza que casi sin fuerzas, semi testimonial.

Con el reacomodamiento de piezas, Macri se aseguró disputarle votos a Fernández-Fernández en la primera vuelta y, eventualmente, arrastrar los de Lavagna-Urtubey -y el resto- en una segunda vuelta. Solidificó posiciones y ahondó la grieta. Nuevamente, quedan dos lados bien definidos. El resultado de las urnas dirá si fue una genialidad o el neoperonismo forzado no logró enamorar a los desencantados del cambio unidos todos por el espanto.

Por lo pronto, calmó (un rato) la voracidad de los mercados y la volatilidad del dólar. Pero la euforia del Gobierno y de los “mercados” contrasta con los datos económicos que siguen siendo negativos. La inflación de mayo fue de 3,1 por ciento y acumula el 57 por ciento interanual, lo que representa un enorme agujero para el bolsillo y la olla de millones de argentinos. El precio de los alimentos está entre lo que más sube: “En un año se duplicó el precio de la leche y el consumo tuvo una caída histórica. Hoy se toma un 21% menos que en 2016. Y la ingesta de lácteos cayó al nivel más bajo en 16 años”, relató el diario Clarín. El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) calculó que, en enero y febrero el consumo de leche -directo y vía derivados- cayó a un nivel equivalente a 183 litros anuales por habitante. Fue el más bajo registrado desde 2003. Y, sacando ese año, el menor desde 1991. Estiman, en tanto, que el primer cuatrimestre de 2019 tuvo una media de 180 litros, muy lejana a los 193 litros por cápita consumidos en todo el 2018, los 197 de 2017, los 201 de 2016 y los 217 de 2015.

Los pibes son los que más sufren.

La economía no levanta cabeza y el único atisbo de recuperación se aprecia en los dólares del agro sojero. La deuda pública volvió a crecer y ya alcanzó 89,2% del PBI en el primer trimestre del año (había sido de 86,2% en el último trimestre de 2018).

La incorporación de Pichetto en la fórmula cumple con una de las demandas de los integrantes de la alianza, que pedían mayor apertura. Pero los radicales, que se enteraron por los medios, según admitió Luis Pastori, el frustrado candidato a vicegobernador de Misiones, querían que ese lugar sea reservado para ellos. “En mi corazón esperaba que el vice de Macri sea radical”, admitió, desolado, el veterano legislador. Pero al mismo tiempo, celebró que como quedaron fuera de las candidaturas centrales, “el radicalismo puede aspirar a otros cargos que puedan ser muy importantes (…) aunque lo más importante no son los cargos, sino que es un proyecto que consolide el país”.

Después de los resultados conseguidos en Misiones, el radicalismo exige internas para dirimir las candidaturas a diputados nacionales. La matemática es exacta. De los 115 mil votos que sacó Juntos por el Cambio, los radicales aportaron 63 mil mil votos, el PRO 42 mil y Activar, el partido de Ramón Puerta, menos de diez mil. En Posadas, la diferencia es más abultada: de 45 mil votos, 33.500 fueron radicales, 9.600 del PRO y 2.900 de Activar. Esos números alimentan la cruzada  de los más jóvenes, como Ariel Pianesi, Martín Arjol o Gustavo González. Eso sí, la rebeldía les nació ahora. Nunca antes contra la política económica a la que ahora responsabilizan por la aplastante derrota en Misiones.

Pero aunque no le falte razón al pataleo, en su visita a Posadas, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, dejó claro que en Cambiemos se espera “buscar consensos” en todas las provincias y recién en última instancia, recurrir a las primarias. Para fortalecer el mensaje, después cenó con los referentes PRO en Misiones, cara a cara con Alfredo Schiavoni, el candidato puesto para la lista nacional. La señal fue visible. Hubo fotos sonrientes.

Como si fuera poco el desplante, Ramón Puerta, en a su ocaso político en Misiones, se presentó como el negociador clave para el desembarco de Pichetto en Juntos por el Cambio, el nuevo nombre con el que se bautizó a Cambiemos, heredado de la identificación de la alianza en la tierra colorada, tras la incorporación del embajador en Madrid. “Esperemos que sea sólo el nombre y no el resultado”, bromean los macristas de primera hora, en referencia al escaso 17 por ciento obtenido en Misiones.  

Con más del 70 por ciento de los votos, en la otra punta, la Renovación confirmó una decisión que a los lectores de Economis, no sorprendió: irá con boleta corta.

¿Qué es la boleta corta? No tener en la oferta electoral a ninguno de los candidatos a presidente. ¿No es muy arriesgado? Si. Pero es una apuesta a la coherencia de sostener la retórica en los hechos. La Renovación hizo foco -y logró- imponer el sello del misionerismo, que significa, antes que nada, las necesidade de los misioneros.

La conducción política entiende que el centralismo porteño, asentado en la grieta, hace poco y poco entiende las demandas de las provincias. Y que son las provincias las que deben fortalecer esas demandas para que se conviertan en algún momento, en respuestas. Córdoba y Neuquén fluyen en la misma lógica. No debería sorprender que el argumento federal comience a ganar terreno en las discusiones centrales.

No quiere decir que no haya simpatías individuales, ni que los candidatos presidenciales no hagan pie en Misiones. Por el contrario, abundan y abundarán los contactos. El equipo de Alberto Fernández mantuvo diálogos de primer nivel, al otro día llegó Rogelio Frigerio a tantear el ambiente, Lavagna vendrá en la segunda semana de julio, Juan Manuel Urtubey desembarcará el 20 de junio y la propia Cristina vendrá a presentar Sinceramente. También José Luis Espert prepara un regreso después de venir a presentar su libro, según contó Marcelo Delgado, su base local y posible candidato a diputado nacional.

A todos ellos, la Renovación les hará una recepción “misionerista”, con un decálogo de reclamos, fundamentalmente económicos y fiscales, a atender para quien llegue al sillón de Rivadavia. Por eso es vital que quienes representen a Misiones, entiendan los planteos y no defiendan únicamente los intereses de la Rosada, como ocurre ahora con los legisladores de Cambiemos, que obedecen dictados de allá, en lugar de escuchar argumentos de acá.

No queremos votar un no a alguien, sino un sí a un proyecto de provincia. En la grieta no hay voto positivo. Que cada uno tome la decisión de votar al Presidente que quiera, pero que piense que lo que más importa es el voto del misionero, que por eso nos acompañó el 2 de junio”, argumentó Ricardo Wellbach, uno de los hombres fuertes de la Renovación.

En el Gobierno entienden que hay que dar vuelta a la lógica de que todo depende de una oficina en Buenos Aires. El riesgo es alto, pero la convicción es más importante que la conveniencia electoral.

Los resultados electorales obtenidos hasta ahora marcan una verdad ineludible. Gane quien gane, deberá conseguir el respaldo de los gobernadores, porque es ahí donde está el poder político territorial. Este domingo habrá elecciones en Santa Fe -gobernador, intendentes, concejales, diputados y senadores provinciales-, con una pulseada mano a mano entre el peronista Omar Perotti y el socialista Antonio Bonfatti. También votarán San Luis, en una disputa entre los hermanos Rodríguez Saá y en Tierra del Fuego, donde Rosana Bertone no tendría problemas para conseguir su reelección. En Formosa, Gildo Insfrán podría conseguir su séptima reelección, en un choque contra Adrián Bogado, quien cerró un acuerdo con el PRO y la UCR, para encabezar la lista a gobernador bajo el sello Frente Amplio.

Hasta ahora, Cambiemos sumó más de una docena de derrotas y el frente de Todos, se alimenta de los votos conseguidos por los gobernadores. La mayoría, salvo en Jujuy, donde gobierna Gerardo Morales, obtuvo más del 50 por ciento de los respaldos locales, con el récord en manos de Oscar Herrera Ahuad, que conquistó más del 70 por ciento de los votos. 

La Renovación tendrá, sin embargo, el desafío de remarcar esa diferenciación a la hora de entrar al cuarto oscuro. Hacer entender que para fortalecer ese misionerismo, hacen falta diputados nacionales que lo entiendan y defiendan. Que el concepto de misionerismo no es un simple eslogan, sino una forma de entender la política, el futuro y las raíces.

Quedan pocos días para la definición de los nombres, pero algunos ya trascendieron. En la Renovación son números puestos el intendente de Alem, Diego Sartori, la ministra de Educación Ivonne Aquino, Chela Leyes, militante de Derechos Humanos y la aparición del árbitro internacional Néstor Pitana, por estas horas una de las estrellas de la Copa América que se disputa en Brasil y que lo tuvo como protagonista en el partido de apertura entre el local y la Bolivia de Evo Morales.

Juntos por el Cambio, obviamente llevará a Macri en la boleta. Alfredo Schiavoni es el candidato del PRO. El radicalismo apuntará a varios y surgen algunos nombres que incluso no son muy entusiastas del modelo, como Mario Pegoraro. Suena también, aunque nadie lo da por seguro, que Ramón Puerta quiera anotarse en la lista. 

El Frente de Todos los Fernández, estará representado por el peronismo, el Frente Grande y Kolina, Nuevo Encuentro y el Movimiento Nacional Alfonsinista. Todavía hay posibilidades de que se sume el partido Agrario, que anotó su frente en soledad ante la traba a las Primarias que exigía para dirimir las candidaturas nacionales. Aparentemente el veto vino de Buenos Aires y hay buena sintonía en Misiones. El martes se sabrá. Cristina Britez buscará su reelección. Héctor “Cacho” Bárbaro quiere ser candidato si hay interna.  

Lavagna y Urtubey serán representados por el partido Socialista, Libres del Sur y el Partido Barrios Unidos, que tendrán a Fernando Fernández como candidato a diputado nacional. El socialista fue el más votado en Posadas del Frente Popular, Agrario y Social. Compartirá con los de Cambiemos, el sinsabor de hacer campaña por otro peronista.

Pero ninguno de ellos arriesga mucho. Es la Renovación la que pone en juego cuatro bancas -una ocupada por la kirchnerista Cristina Britez- y aunque el medio millón de votos es caudal suficiente para retenerlas, el desafío es enorme. Pero el posicionamiento político de cara a una eventual segunda vuelta o ante el nuevo Gobierno, marcará una fortaleza inédita.

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SuperMiércoles de negociaciones: todos los frentes que se anotaron en Misiones

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Fue un SuperMiércoles de negociaciones políticas. Desde temprano hubo reuniones frenéticas para acercar posiciones en algunos espacios. En la Renovación no había dudas: como había anticipado Economis, estaba tomada la decisión de ir con boleta corta y salirse de la grieta que no hace más que profundizarse con las fórmulas presidenciales que se conocieron en las últimas horas. Por la noche llegó la confirmación oficial de que los candidatos a diputados nacionales serán propios, sin candidatura a presidente. Irían Diego Sartori, Ivonne Aquino y un tercero ligado al deporte. Misiones no será la única con boleta corta, ya que Córdoba y Neuquén confirmaron la misma estrategia en defensa de los intereses provinciales que están lejos de ser parte de la discusión central.

Juntos por el Cambio exportó su nombre a la alianza nacional con Miguel Ángel Pichetto como candidato a vice de Mauricio Macri. Y ríen sus dirigentes: “Esperemos que sea solo el nombre y no el resultado”. Se refieren al escaso 17 por ciento que sacó la coalición en las elecciones provinciales. De ese pobre caudal, los radicales sacan pecho y cuentan 35 mil votos contra apenas ocho mil de los macristas puros, por lo que se sienten en condiciones de exigir encabezar la lista de diputados o, en última instancia, forzar las PASO.

Los dirigentes del PRO no quieren que la sangre llegue al río, pero admiten como lógicas las ambiciones de los jóvenes radicales, aunque el que salga perdiendo es Alfredo Schiavoni, uno propio, hermano del senador y frustrado candidato a gobernador. Seguirán negociando hasta el 22, pero es probable que haya internas.

Según confiaron los negociadores, el acuerdo era que los radicales encabezarían las listas en los casos en los que hubiera uno del mismo partido que terminara su mandato. No es el caso de Misiones. Pero el peso de los votos favorece a los boinas blancas.

Un dato: cuentan que el nombre Juntos por el Cambio, replicado por Macri, fue fruto de la incorporación de Ramón Puerta en Misiones. Como se sumó embajador en Madrid, se adoptó el mismo nombre con el peronista Pichetto. Anoche Puerta y el flamante candidato estuvieron explicando la nueva alianza en los estudios de TN. 

El peronismo, que fue con la Renovación en la local, se abrió pensando en octubre para acompañar el frente de Todos, con la fórmula Fernández-Fernández. Pero esa fórmula también será la que encabece la boleta del Frente Popular, Agrario y Social. No hubo acuerdo entre Rafael Pereyra Pigerl y Héctor “Cacho” Bárbaro, ya que el peronismo no garantizaba PASO. Así, el Frente de Todos tendrá como referentes al PJ, el partido de la Victoria, el Frente Grande y Kolina. Por el peronismo competirían Juan Manuel Irrazábal y Cristina Britez.

El Pays irá con sus candidatos propios, junto a Unidad Popular y el partido de los Trabajadores. El Socialismo, que integró el Fpays en las elecciones provinciales, será ahora la única pata misionera de Roberto Lavagna, que anotó su frente “Consenso 2030” junto a Juan Manuel Urtubey, quien sería su candidato a vice.

También se anotó el partido Obrero, que irá con un frente único en todo el país: Nicolás Del Caño y Romina Del Plá serán los candidatos presidenciales. El otro que tiene fórmula, pero todavía no candidatos locales es José Luis Espert, que anotó el frente Despertar.

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