Soja

La Bolsa de Rosario anticipa la tercera mayor cosecha de maíz en 15 años

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La región núcleo apunta a una producción de maíz de 14,8 millones de toneladas en la campaña 2025/26, un 20% más que el ciclo anterior, según el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) publicado el 15 de enero de 2026. La primera estimación confirma una recuperación significativa frente a la campaña pasada, impulsada por mayor superficie sembrada y mejores rindes, aunque la interrupción de las lluvias a fines de diciembre y comienzos de enero le quitó al cultivo temprano la posibilidad de alcanzar un nuevo récord. Aun así, el volumen proyectado se ubica como la tercera mayor cosecha de los últimos 15 años, con impacto directo en la oferta exportable y en el ingreso de divisas del complejo cerealero.

La estimación inicial marca 14,8 Mt, es decir 3,3 millones de toneladas más que las 11,5 Mt obtenidas en la campaña 2024/25. El guarismo, sin embargo, queda por debajo de las 15,5 Mt que se proyectaban al inicio de la siembra, cuando el escenario hídrico y térmico era más favorable. Desde el 24 de diciembre, el corte casi total de las lluvias coincidió con el llenado de granos del maíz temprano, limitando el rendimiento potencial en los principales núcleos productivos.

Más superficie y mejores rindes, pero con estrés hídrico puntual

El crecimiento interanual de la producción se explica, en primer lugar, por un aumento del 10% en la superficie sembrada, y en segundo término por una recuperación del rinde promedio, hoy estimado en 98 qq/ha, frente a los 82 qq/ha del ciclo anterior. La comparación con 2024/25 resulta clave: en aquella campaña, el bloqueo pluvial fue más prolongado y afectó severamente al norte bonaerense durante el período crítico y el llenado de granos. En cambio, en el ciclo actual la falta de lluvias se concentró hacia el final del período crítico, cuando muchas espigas ya mostraban un buen cuajado.

Además, el cultivo partió de mejores reservas de agua en el suelo y de un maíz que había recibido precipitaciones recurrentes a lo largo del ciclo. En el cálculo de esta primera estimación se incluye también un 10% de maíz tardío y de segunda, implantado en tiempo y forma y con todo su potencial productivo aún por delante. Con estos elementos, la campaña 2025/26 se perfila como la tercera mayor cosecha de la región núcleo en los últimos 15 años, aunque con un balance agridulce: sin la interrupción de las lluvias de fines de diciembre y principios de enero, los rindes récord parecían al alcance de la mano.

Lluvias por debajo de lo normal y reservas de agua ajustadas

El informe de la BCR advierte que los primeros 14 días de enero dejaron un 48% menos de lluvias en la región núcleo. El promedio fue de 13 mm, cuando la media histórica para el período es de 60 mm. Algunas estaciones de la red GEA en el sudeste de Córdoba —como Labordeboy, Canals y Guatimozín— no registraron precipitaciones, mientras que los mayores acumulados se midieron en Colonia Almada (47 mm), General Pinto (41 mm) y Ramallo y Pergamino (40 mm). En el sur de Santa Fe, Bigand acumuló 26 mm.

Como consecuencia, las reservas hídricas a un metro de profundidad se ubican mayoritariamente entre escasas y sequía, con pocos focos regulares asociados a lluvias aisladas. El contraste es marcado con otras regiones: desde el centro de Córdoba y Santa Fe hacia el norte, las precipitaciones fueron recurrentes y abundantes, incluso con anegamientos e inundaciones en Chaco, Corrientes y Santiago del Estero, y desbordes de ríos en el noroeste cordobés. En La Pampa, el sudoeste bonaerense y San Luis, los registros oscilaron entre 30 y 50 mm.

A diferencia de enero de 2025, cuando la falta de lluvias afectaba al 90% de la región pampeana, este año la retracción pluvial aparece claramente delimitada al corazón de la zona núcleo, especialmente en el sudeste cordobés y sudoeste santafesino, con un núcleo similar en el centro-este bonaerense. Según el consultor Elorriaga, “en el centro de la región pampeana no logran sincronizarse la circulación cálida y húmeda del norte con la fría del sur patagónico, condición clave para el desarrollo de lluvias y tormentas”.

Estado de los cultivos: maíz firme, soja bajo alerta

En términos generales, el 65% de los lotes de maíz temprano se mantiene entre condiciones muy buenas y excelentes, aunque en la última semana los cuadros excelentes retrocedieron 2 puntos porcentuales, mientras que los regulares avanzaron hasta representar el 7% del área. En zonas como Carlos Pellegrini y Bombal, el cultivo sostiene un muy buen potencial, con espigas prácticamente completas. En contraste, en el centro-sur santafesino y el sudeste cordobés ya se detectan fallas en el llenado de granos. En María Susana, los rindes promedio rondarían los 100 qq/ha, un 20% por debajo del año pasado, mientras que en Corral de Bustos los maíces tempranos muestran una marcada removilización de reservas.

La soja de primera ingresó en su período crítico con señales de alerta. El 20% del cultivo ya inició la fructificación (R3) y el resto transita la floración. En la última semana, los lotes calificados como excelentes y muy buenos se redujeron en 10 puntos porcentuales, hasta representar el 65% del total. La falta de agua en esta etapa podría comprometer el rinde, especialmente en ambientes de menor calidad. Aun así, el escenario es menos crítico que el de la campaña pasada, cuando la sequía provocó pérdidas de plantas y aborto de flores en el noreste bonaerense.

La soja de segunda mantiene un buen comportamiento general y atraviesa aún una etapa de baja demanda hídrica, aunque en algunas zonas ya se observan signos incipientes de estrés. Su evolución quedará condicionada a la dinámica climática de las próximas semanas.

Pronóstico y señales hacia adelante

Para el período comprendido entre el 15 y el 21 de enero, se espera el pasaje de dos frentes fríos, con chaparrones y tormentas aisladas durante el jueves y el domingo. Las temperaturas máximas podrían ubicarse entre 32 y 35°C, mientras que las mínimas descenderían hasta 10–13°C hacia el lunes 19. Si bien estos eventos podrían aportar alivio parcial, los técnicos advierten que, de mantenerse el actual escenario, en los próximos 15 días se requerirán más de 100 mm de manera generalizada, y entre 120 y 160 mm en el oeste, para recomponer condiciones óptimas de humedad en el suelo.

En este contexto, la campaña maicera 2025/26 avanza con una clara mejora productiva interanual, pero bajo un equilibrio frágil entre potencial y clima. El resultado final dependerá de que las lluvias previstas logren alcanzar las zonas más comprometidas de la región núcleo, en un momento clave para consolidar rindes y sostener el aporte del maíz al complejo agroexportador.

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El mercado de futuros agrícolas alcanzó su mayor volumen en 87 años

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El mercado argentino de futuros y opciones agrícolas alcanzó en 2025 el mayor volumen de operaciones de su historia. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, a lo largo del año se negociaron 89,6 millones de toneladas de granos en A3 —el mercado surgido de la fusión entre Matba-Rofex y MAE—, un salto del 35% respecto de 2024 y un nivel que consolida a los derivados agrícolas como herramienta central de cobertura de precios en el complejo agroindustrial.

El dato no solo marca un máximo histórico en términos absolutos, sino que también expresa un cambio estructural en el comportamiento del sector: el volumen operado en futuros y opciones fue equivalente al 64% de la cosecha total de granos de 2025, el ratio más alto de los últimos 87 años, excluyendo el impacto excepcional de la sequía de 2023. La magnitud del fenómeno refleja una combinación de factores productivos, macroeconómicos e institucionales que empujaron a una mayor utilización de instrumentos financieros para mitigar riesgos.

Soja, maíz y trigo explican el récord de operaciones

Del total de 89,6 millones de toneladas negociadas en 2025, tres cultivos concentraron prácticamente toda la operatoria. La soja lideró ampliamente con 51,3 Mt, seguida por el maíz con 27,9 Mt y el trigo con 10,4 Mt acumuladas a lo largo del año.

La evolución resulta aún más significativa al observar la tendencia de largo plazo. Si bien el mercado de futuros ya mostraba un crecimiento sostenido, en 2025 esa dinámica se aceleró: las operaciones cuadruplican las registradas diez años atrás y superan en 70% el volumen operado en 2020. De acuerdo con el informe elaborado por Matías Contardi y Emilce Terré, este salto se explica por la muy buena performance productiva de la campaña 2024/25, las expectativas favorables para la nueva campaña y un entorno macroeconómico relativamente más estable, factores que se combinaron con una adopción creciente de herramientas de cobertura en el mercado interno.

En el caso de la soja, el crecimiento fue particularmente marcado. Tras promediar menos de 27 Mt anuales durante la última década, en 2025 se alcanzaron 51 Mt, un incremento del 62% y un volumen equivalente al 104% de la producción estimada de la campaña. El dato resulta clave: el total operado fue prácticamente equivalente a las existencias físicas, potenciando el rol de los futuros y opciones como mecanismos de cobertura frente a la volatilidad de precios. En la historia reciente, solo durante la campaña 2022/23, afectada por la sequía y con una producción de apenas 20 Mt, la cobertura había superado el 100% de la cosecha.

Los cereales también aportaron de manera decisiva al récord. Entre maíz, trigo y las escasas toneladas de sorgo, se negociaron 38,3 Mt en futuros y opciones durante 2025, un máximo histórico. En particular, la operatoria de maíz rompió todos los techos previos: entre futuros y opciones se cubrió el 56% de la cosecha, replicando la tendencia creciente observada en la soja.

Más cobertura y menos exposición al riesgo de precios

El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario subraya que el mercado de futuros es un mercado institucionalizado, donde confluyen coberturistas, arbitrajistas e inversionistas. En esencia, se negocian contratos que representan un producto físico —en este caso granos—, lo que explica su carácter de instrumentos derivados.

Para quienes producen, comercializan o utilizan granos como insumo, los futuros y opciones permiten mitigar riesgos asegurando precios mediante la compra o venta de contratos. Del otro lado, los agentes dispuestos a asumir riesgo en busca de rentabilidad aportan liquidez, aun cuando no sean tenedores del producto físico.

La relevancia de estas herramientas se vuelve central en una actividad como la agrícola, caracterizada por un desfasaje temporal significativo entre la inversión inicial —la siembra— y la obtención del producto —la cosecha—. En ese lapso, el precio de venta puede variar de forma sustancial. De hecho, según el informe, en las últimas nueve campañas, en más de la mitad de los casos el precio del contrato de referencia fue más bajo al momento de la cosecha que cuando se realizó la inversión de siembra.

En este contexto, la cobertura en futuros cumple un rol estratégico: limita pérdidas operativas, reduce la exposición al riesgo precio y aporta previsibilidad a productores, acopiadores, industriales y exportadores, fortaleciendo la estabilidad del complejo agroindustrial en su conjunto.

Un cambio estructural en el uso de derivados agrícolas

El récord alcanzado en 2025 no solo responde a un buen año productivo, sino que marca un salto cualitativo en la integración entre el mercado financiero y la economía real del agro argentino. El hecho de que el volumen operado represente casi dos tercios de la cosecha total sugiere una mayor profesionalización en la gestión del riesgo y una utilización más intensiva de instrumentos de mercado en un sector históricamente expuesto a la volatilidad de precios y a los shocks climáticos.

En ese sentido, el desempeño de A3 como plataforma unificada tras la fusión entre Matba-Rofex y MAE consolida un mercado de referencia con mayor profundidad, liquidez y capacidad de canalizar expectativas productivas y comerciales. De mantenerse las condiciones macroeconómicas y productivas, el mercado de futuros y opciones agrícolas aparece como un pilar cada vez más relevante para la estabilidad y previsibilidad del principal complejo exportador del país.

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Tras años de sequía, el agro proyecta la mayor producción de granos de la historia

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Tras varios años marcados por sequías, heladas tardías y olas de calor, el agro argentino enfrenta un cambio de escenario. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) anticipa que la campaña 2025/26 podría cerrar con una producción total de 154,8 millones de toneladas, el mayor volumen de la historia, impulsada por un invierno excepcionalmente lluvioso y buenas condiciones hídricas acumuladas desde el otoño.

El relevamiento, elaborado por Tomás Rodríguez Zurro y Emilce Terré, destaca que, de no mediar eventos climáticos disruptivos, el nuevo ciclo permitiría superar el récord previo de 141,5 Mt alcanzado en la campaña 2018/19, consolidando al agro como el principal generador de divisas genuinas para la economía argentina.

Producción: trigo y cebada récord y un fuerte rebote del maíz

La campaña 2025/26 se diferencia de los últimos ciclos por un factor clave: la continuidad de las precipitaciones desde el otoño, el invierno y el inicio del verano. Esa acumulación de humedad permitió un arranque sólido de los cultivos de invierno y sostiene las expectativas para la cosecha gruesa.

En ese marco, la cosecha fina alcanzó niveles históricos. La producción de trigo se estima en 27,7 millones de toneladas, mientras que la de cebada llegaría a 5,6 Mt, ambos máximos para el país. El récord triguero anterior, de 23 Mt, había sido registrado en la campaña 2021/22, aunque en aquel entonces la sequía afectó severamente a los cultivos de verano, situación que por ahora no se replica en el actual ciclo.

Para la cosecha gruesa, el maíz emerge como el principal impulsor del crecimiento productivo. Con un rebote del área sembrada tras la caída del ciclo previo —afectado por la chicharrita— y una mayor adopción de variedades tempranas, la producción maicera se proyecta en 61 Mt, un incremento interanual del 22%, que marcaría un nuevo récord histórico.

La soja, en cambio, muestra una contracción de superficie. El área sembrada se reduciría en 1,4 millones de hectáreas, hasta 16,4 Mha, con una producción estimada en 47 Mt, un 5% menos que en la campaña actual. En sentido inverso, el girasol consolida su recuperación: el área crecería 13%, hasta 2,7 Mha, el nivel más alto del siglo, con una producción superior a 5,5 Mt.

Otros cultivos muestran retrocesos. El sorgo caería a 0,9 Mha, con una producción proyectada de 2,4 Mt, mientras que el maní reduciría su superficie a 450.000 hectáreas, con una cosecha estimada en 1,6 Mt.

En conjunto, la producción total de granos alcanzaría 154,8 Mt, un 12% más que en la campaña previa, aunque el informe aclara que los rindes definitivos dependerán del comportamiento climático durante el verano.

Exportaciones: 110 millones de toneladas y US$ 36.800 millones en ventas externas

El salto productivo proyectado se traduce en un fuerte desempeño exportador. Para la campaña 2025/26, la BCR estima exportaciones de granos, harinas, aceites y biocombustibles por 110 millones de toneladas, el mayor volumen histórico, 7,5 Mt por encima del ciclo actual.

En términos de valor, las exportaciones agroindustriales aportarían US$ 36.800 millones, unos US$ 600 millones más que en la campaña 2024/25. El incremento es acotado debido a la caída de los precios internacionales de los commodities, que absorbe buena parte del efecto volumen.

El maíz se posiciona como el principal grano de exportación, con 40 Mt, seguido por el trigo, que alcanzaría despachos récord de 17 Mt. La soja, en contraste, reduciría sus exportaciones de poroto a 5,5 Mt, frente a las 12,2 Mt estimadas para la campaña actual, aunque el informe señala que el conflicto comercial entre Estados Unidos y China podría abrir oportunidades para Argentina, sujetas a la evolución de las negociaciones bilaterales.

En subproductos, se proyecta un leve aumento en los envíos de harinas y pellets (+400.000 toneladas) y de aceites (+100.000 toneladas), impulsado por un mayor procesamiento de girasol. El crush de esta oleaginosa alcanzaría 5 Mt, el mayor volumen del siglo.

Por complejos, el sojero lideraría nuevamente las exportaciones, con más de US$ 19.500 millones, seguido por el maíz, con US$ 8.200 millones, y el trigo, con US$ 3.750 millones. El complejo girasol aportaría US$ 2.500 millones, superando incluso el registro de la campaña 2021/22.

Divisas y Mercado Libre de Cambios: menor liquidación en 2026

Pese al aumento proyectado en producción y exportaciones, la oferta de dólares del agro en el Mercado Libre de Cambios (MLC) mostraría una leve baja en 2026. Según datos del BCRA, la liquidación total del sector oleaginoso–cerealero en 2025 se estima en US$ 36.500 millones, el tercer valor más alto de la historia, detrás de los picos de 2021 y 2022.

Para 2026, la proyección cae a US$ 33.600 millones, un 8% menos, debido al adelantamiento de exportaciones generado por la eliminación temporaria de derechos de exportación aplicada a fines de septiembre de 2025. Ese esquema derivó en una liquidación superior a US$ 8.000 millones en ese mes —el segundo mayor registro mensual histórico— y, como contracara, en el menor volumen acumulado de octubre y noviembre desde 2005.

Derechos de Exportación: el agro aportaría US$ 4.830 millones en 2026

En base a los volúmenes y precios proyectados, el informe estima que la recaudación por Derechos de Exportación (DEX) de los principales complejos alcanzaría US$ 4.830 millones en 2026, un 4% más que en 2025.

El complejo soja concentraría US$ 3.670 millones, prácticamente sin variaciones interanuales, mientras que el maíz mostraría el mayor crecimiento relativo, con US$ 725 millones (+32%). El trigo aportaría US$ 248 millones y el girasol US$ 95 millones, con una suba del 18%, explicada por el mayor volumen exportado.

Renovado optimismo para la Cosecha 2025-26 by CristianMilciades

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La agroindustria exportó USD 4.715 millones en noviembre

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Noviembre de 2025 cerró con las mejores exportaciones agroindustriales de la última década. La agroindustria argentina alcanzó en noviembre de 2025 su mejor desempeño exportador en al menos diez años, con un salto interanual del 36% en volumen y del 25% en valor. Según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, el anteúltimo mes del año totalizó 10,09 millones de toneladas exportadas por USD 4.715 millones, con envíos a más de 100 destinos, consolidando un punto de inflexión en la inserción internacional del sector y un aporte clave al ingreso de divisas.

Los datos, procesados por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional en base a estadísticas del INDEC, confirman una mejora generalizada en los principales complejos productivos y una diversificación de la canasta exportadora, con efectos directos sobre la balanza comercial, la actividad regional y la generación de empleo asociado a las cadenas agroindustriales.

Un salto histórico en volumen y valor, con 25 complejos en alza

Durante noviembre, 25 complejos agroindustriales —que incluyen productos primarios y sus derivados— registraron aumentos en las cantidades exportadas respecto del mismo mes de 2024. Los mayores incrementos interanuales se verificaron en:

  • Trigo: +133%, con 1,38 millones de toneladas, principalmente trigo en grano.
  • Cebada: +110%, con 198,8 mil toneladas, impulsadas por la cebada cervecera en grano.
  • Foresto-industria: +91%, con 107 mil toneladas.

A estos desempeños se sumaron subas significativas en otros complejos relevantes: tabaco (+88%, con 9,1 mil toneladas, mayormente tabaco desvenado), legumbres (+87%, con 45,9 mil toneladas, explicadas por porotos), arroz (+85%, con 40 mil toneladas de arroz no parbolizado) y soja (+75%, con 5,74 millones de toneladas, principalmente residuos y subproductos y porotos de soja).

En términos de valor, 12 complejos alcanzaron en noviembre el mayor monto exportado en una década, con un total de USD 1.043 millones. Entre los destacados se encuentran trigo, girasol, bovinos, sorgo, arroz, apicultura, frutas de carozo, golosinas, aromáticas y especias, lo que refleja una mejora tanto en precios como en volúmenes comercializados.

Diversificación exportadora y concentración en los principales complejos

Un dato relevante del desempeño de 2025 fue la reaparición de 26 productos que no registraban ventas externas desde hacía varios años. Si bien se trata de montos reducidos, el fenómeno refuerza la tendencia hacia una mayor diversificación de la oferta exportadora. Entre estos productos se incluyen arroz con cáscara no parbolizado; grañones y sémola de trigo; papel y cartón sin estucar; copos, gránulos y pellets de papa; glucosa; nueces de cajú con cáscara; aceites esenciales de menta japonesa; trufas y hongos secos, entre otros.

Al mismo tiempo, el esquema exportador mantuvo una fuerte concentración: 10 complejos agroindustriales explicaron el 95% del total exportado en noviembre. El ranking estuvo liderado por soja, maíz, trigo, girasol, cebada, foresto-industria, bovinos, maní, sorgo y azúcar, consolidando el peso estructural de estos sectores en el comercio exterior argentino.

Destinos y repercusiones económicas

Las exportaciones agroindustriales de noviembre tuvieron como principales destinos, en orden de importancia, a China, Brasil, Vietnam, Perú, Indonesia, Malasia, India, Irlanda, Chile y Turquía. Estos diez mercados concentraron más del 55% de las ventas externas del sector durante el año, lo que confirma la relevancia de Asia y la región como motores de la demanda.

Desde una perspectiva económica e institucional, el desempeño de noviembre muestra el impacto de las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional para fortalecer la inserción internacional, en un contexto donde el ingreso de divisas resulta central para la estabilidad macroeconómica. Para las economías regionales y los complejos exportadores, el resultado implica mayor actividad, utilización de capacidad instalada y previsibilidad comercial, mientras que para la política económica refuerza el rol del agro como principal generador de dólares.

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China desplazó a Brasil y lideró el comercio exterior argentino en noviembre

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China se consolidó en noviembre como el principal socio comercial de la Argentina por tercer mes consecutivo, en un contexto marcado por la guerra comercial con Estados Unidos y el impacto de las retenciones cero a las exportaciones. El fenómeno fue determinante para explicar el fuerte salto de las ventas externas y el superávit comercial más alto de los últimos 18 meses, según datos oficiales difundidos por el INDEC.

El informe de Intercambio Comercial Argentino correspondiente a noviembre de 2025 mostró un superávit de u$s2.498 millones, el mayor en un año y medio. En términos desestacionalizados, las exportaciones crecieron 12,8% respecto de octubre, mientras que las importaciones cayeron 6,9%, configurando un escenario favorable para la balanza comercial.

Exportaciones en récord histórico y fuerte tracción de China

De acuerdo con el INDEC, las exportaciones totalizaron u$s8.096 millones en noviembre, lo que implicó un incremento interanual del 24,1%, equivalente a u$s1.570 millones adicionales frente al mismo mes de 2024. En términos desestacionalizados, se trató de un récord histórico.

China concentró el 16,3% del total de las exportaciones argentinas, ubicándose nuevamente en el primer lugar como destino de ventas externas. Tradicionalmente, ese rol lo ocupa Brasil, aunque en los últimos meses se verificó un deterioro del intercambio bilateral, con una caída significativa en las exportaciones de vehículos.

Según la consultora LCG, si bien Brasil continúa siendo el principal comprador en el acumulado de 2025, perdió participación interanual (-4,8%). En contraste, China mostró una expansión del 57,4% como destino de exportaciones argentinas, acompañada por subas hacia Estados Unidos (+26,4%) e India (+45,7%).

Soja, productos primarios y el efecto de las retenciones cero

El salto exportador tuvo como principal motor a los productos primarios, que explicaron el 60% de la mejora interanual, con fuerte protagonismo de semillas y oleaginosas, especialmente la soja. Desde LCG recordaron que el informe del INDEC “contabiliza los embarques, por lo que aún puede estar impactando lo liquidado en el cupo de retención 0%”.

En la misma línea, el economista del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), Federico Bernini, explicó que el aumento en los envíos de soja se debe a que “no todo lo declarado sin retenciones en septiembre se vendió en ese momento; mucho se vendió en octubre y otro tanto en noviembre”.

Un análisis de Abeceb precisó que el sector sojero aportó u$s2.229 millones al superávit comercial, muy por encima del promedio del resto del año (u$s1.347 millones). Ese resultado se explicó casi en su totalidad por un incremento de u$s539 millones en las exportaciones de porotos de soja.

La consultora destacó además que China absorbió más del 90% de las exportaciones argentinas de este producto, en un contexto de desvío de compras desde Estados Unidos hacia Argentina y Brasil, en plena tensión comercial entre las dos principales economías del mundo.

Más allá de la soja: energía, industria y carne

Además del complejo sojero, en noviembre se observaron avances interanuales en las exportaciones de petróleo crudo, trigo y vehículos para el transporte de mercancías, en particular pickups. Bernini explicó que, tras paradas de planta en meses previos, las terminales automotrices buscaron compensar la menor producción con mayores envíos al exterior.

También se registró un incremento en las exportaciones de aluminio y acero, impulsado por la eliminación temporal de retenciones dispuesta por el Gobierno. Esta medida buscó amortiguar el impacto de la decisión de Estados Unidos de eliminar en abril la cuota sin aranceles para la importación de estos productos.

En el sector cárnico, Bernini subrayó el aumento de las exportaciones de carne tanto hacia China como hacia Estados Unidos, favorecidas por el hecho de que las ventas brasileñas están alcanzadas por un arancel del 50%, lo que mejoró la competitividad relativa de la Argentina.

Importaciones en alza interanual, pero con desaceleración mensual

En contraste con el dinamismo exportador, las importaciones crecieron 6,6% interanual en noviembre. Las subas más relevantes se registraron en vehículos para el transporte de pasajeros, bienes ingresados por servicios postales (courier) y urea, el fertilizante más utilizado por el sector agropecuario.

Sin embargo, la serie desestacionalizada mostró el nivel más bajo de los últimos tres meses. Tanto LCG como Abeceb coincidieron en que los valores elevados de meses previos estuvieron influenciados por el escenario preelectoral y por las expectativas de una corrección cambiaria, que llevaron a muchas empresas a adelantar importaciones.

Un escenario externo clave para el cierre de 2025

El desempeño de noviembre confirmó la relevancia del contexto internacional y de la política comercial interna en la dinámica del comercio exterior argentino. La combinación entre guerra comercial global, retenciones cero y cambios en los flujos de demanda de China permitió a la Argentina cerrar el penúltimo mes del año con un resultado comercial excepcional.

De cara al cierre de 2025, la sostenibilidad de este desempeño dependerá de la continuidad de estos factores y de la evolución del vínculo comercial con los principales socios, en un escenario global todavía marcado por tensiones y reconfiguración de mercados.

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