El gobierno de Sri Lanka prohibió hoy de manera total los productos plásticos no biodegradables de un solo uso, como medida de protección del medio ambiente, entre otras razones por la muerte de elefantes y ciervos salvajes causada por residuos plásticos, se informó oficialmente.
Según el portavoz del gabinete y ministro de Medios, Bandula Gunawardana, la fabricación y venta de productos de plástico, como cubiertos, vasos o flores artificiales, entre otros, “estarán prohibidas en el país a partir de junio”.
La medida responde a las recomendaciones de un comité de expertos, nombrado algunos meses atrás para estudiar “el impacto de los residuos plásticos en el medio ambiente y la fauna”.
En el país, las bolsas de plástico no biodegradables están prohibidas desde 2017 debido a “preocupaciones relacionadas con inundaciones repentinas”, consignó la agencia de noticias AFP.
Asimismo, la importación de cubiertos, vasos, envoltorios de alimentos e incluso juguetes de plástico está prohibida desde 2021 debido a “varias muertes de elefantes y ciervos” en el noreste de esta isla asiática.
Los animales fallecidos se habían alimentado en vertederos de basura al aire libre y las autopsias de sus cuerpos revelaron que “habían ingerido cantidades de plásticos mezclados con desperdicios de alimentos”.
Motivado por estos hechos, a partir de hoy la fabricación y venta locales de productos de plástico de un solo uso tampoco será permitida en el país.
La máxima autoridad de Sri Lanka en relación con los elefantes asiáticos, Jayantha Jayewardene, recibió “con satisfacción” la medida, pero consideró que la prohibición “debería aplicarse también a las bolsas de plástico biodegradables”.
El gobierno de Maldivas enfrenta a una reacción violenta por aceptar al presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, quien huye hacia Singapur.
El primer ministro de Sri Lanka, Ranil Wickramasinghe, asumió como jefe de Estado tras la renuncia y exilio del presidente Gotobai Rajapaksa, luego de los disturbios en curso en el país, que derivaron en la declaración del estado de emergencia.
El miércoles 12/07 por la noche, Rajapaksa nombró al primer ministro como jefe de Estado interino, argumentando que él estaba “fuera del país”.
Rajapaksa abandonó la isla a las 03:00 hora local, acompañado por su mujer, y llegó a las Maldivas en un avión militar. La embajada india dijo que no tenía nada que ver con eso.
La República de Maldivas es un país insular, integrado por 26 atolones que suman 1.200 islas (203 habitadas) y con capital en Malé; al sudoeste de Sri Lanka. Maldivas ya no tiene relaciones diplomáticas con Irán, regresó a la Commonwealth y es amigo de Arabia Saudita.
Rajapaksa, de 73 años, voló en un avión de la Fuerza Aérea de Sri Lanka con su esposa y 2 guardaespaldas, confirmó la Fuerza Aérea de Sri Lanka.
La aparición del presidente prófugo de Sri Lanka provocó protestas en Maldivas. Según los informes de los medios, Rajapaksa no se quedará en ese territorio porque quiere mudarse a Singapur, donde supuestamente se le otorgará asilo. Según Reuters, solo después de eso renunciará oficialmente a la Presidencia de Sri Lanka.
En tanto hay una petición a la Corte Suprema de Sri Lanka para prohibir la salida del país a los hermanos del expresidente, el exprimer ministro Mahinda y el exministro de Finanzas, Basil, a quien no se dejó volar a Dubai, Emiratos Árabes.
Estado de emergencia
Las autoridades de Sri Lanka temen un aumento de la violencia debido a la incertidumbre política.
Los militares resguardaron las oficinas de las empresas de radio y televisión luego de que la oposición exigiera darles tiempo de aire.
El gobierno de Maldivas “alberga a Gotabaya Rajapaksa y lo ayudar a evadir la rendición de cuentas por crímenes de guerra y corrupción, es una traición al pueblo y activistas de Sri Lanka que habían apoyado la lucha por la democracia en Maldivas”, tuiteó Ahmed Shaheed, relator especial de la ONU y ex funcionario extranjero de Maldivas
La embajada estadounidense “por razones de seguridad” ha suspendido la prestación de servicios consulares.
Los manifestantes asaltaron la residencia presidencial el sábado 09/07 y ahora los residentes de todo el país visitan el lugar en Colombo, la capital.
Los manifestantes intentaron irrumpir en la residencia del 1er. Ministro, pero la policía los detuvo y hubo decenas de víctimas. La mansión fue incendiada.
El miércoles 13/07, varios manifestantes lograron ingresar a la oficina del 1er. Ministro en Colombo, a pesar de que la policía les disparó cañones de agua y gases lacrimógenos. Después, un manifestante de 26 años fue hospitalizado. Murió en el hospital por problemas respiratorios.
El 1er. ministro, Wikramasinghe;
el diputado del Frente Popular de Sri Lanka, Dulles Alahapperuma; y el líder de la oposición Fuerza Nacional Unida, Sajit Premadasu, se postulan para la Presidencia. El Parlamento lo decidirá el 20/07. El candidato ganador dirigirá el país hasta noviembre de 2024.
A causa de la falta de dólares estadounidenses, Sri Lanka redujo sus importaciones. Acumula una deuda de US$ 51.000 millones.
Ismail Naseer, el editor del principal periódico de Maldivas, preguntó en un artículo de opinión:
“¿Por qué los maldivos deberían convertirse en intermediarios para huir fácilmente después de destruir una nación? ¿Por qué el gobierno de Maldivas debería caer en un estado tan bajo? ¿Por qué una persona se volvió más importante para el estado de Maldivas mientras muchos millones se mueren de hambre y están desesperados? ¡No hay nadie para dar una respuesta!”.
Gran parte de la ira se dirigió al presidente del parlamento, Mohamed Nasheed. Se informó que el ex presidente de Maldivas intervino después de que el control de tráfico aéreo de Maldivas rechazó la solicitud de aterrizaje del avión.
Los medios locales informaron que Nasheed fue visto en el aeropuerto antes de que el avión militar aterrizara aproximadamente a las 3:00 am hora local.
Gotabaya Rajapaksa huyó y fue trasladado a un lugar secreto. El país atraviesa su peor crisis económica desde que consiguió la independencia de Reino Unido, que se refleja en la escasez de combustibles, alimentos y medicamentos.
Miles de manifestantes ingresaron este sábado a la residencia oficial del presidente de Sri Lanka para exigir su renuncia, pedido al que se sumó el principal partido de la oposición, al acusarlo de ser responsable de la crisis económica y escasez de productos que azota el país del sur de Asia.
La cadena privada Sirasa TV mostró imágenes de una enorme muchedumbre irrumpiendo en el palacio presidencial en la capital Colombo, mientras que por redes sociales circulan videos de los manifestantes ya en el interior del lugar.
El presidente Gotabaya Rajapaksa huyó antes y fue “escoltado a un lugar secreto” por el ejército, indicó una fuente de Defensa que por una cuestión de seguridad no reveló la ubicación
Tras tomar la residencia presidencial, otro grupo de manifestantes entró en las oficinas del mandatario, también en la capital, y una tercera concentración se encuentra justo a las puertas del Banco Central del país, informó la agencia de noticias Europa Press
Sri Lanka atraviesa la peor crisis económica desde su independencia de Reino Unido en 1948 y sufre escasez de combustibles, alimentos y medicamentos debido a la falta de divisas, que se suma a una alta inflación.
Este país insular de 22 millones de personas, situado al sur de India, lleva meses con cortes de electricidad, largas filas de espera para comprar combustible y un alza de precios récord, lo que generó frecuentes manifestaciones y disturbios masivos.
El gobierno declaró una moratoria sobre su deuda externa por 51.000 millones de dólares y, según sus autoridades, necesita unos 6.000 millones de dólares en ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de países como India y China para salir adelante durante los próximos seis meses.
En las calles de Colombo, cientos de miles de personas participan hoy de las protestas que inicialmente fue encabezada por los monjes budistas del país y secundada por asociaciones civiles, artistas, profesores, escritores y otros profesionales.
El primer ministro del país y antiguo rival del presidente, Ranil Wickremesinghe, convocó a una reunión de emergencia para analizar la situación.
El principal partido de oposición, Poder del Pueblo Unido (SJB), que no reconoce tampoco al primer ministro, adelantó que no participará del encuentro y exigido la dimisión de las autoridades.
La asociación del Colegio de Abogados de Sri Lanka, una de las organizaciones civiles más destacadas del país, también solicitó al mandatario que dimita
Asimismo, el comité ejecutivo de la asociación exigió al primer ministro, así como a su Consejo de Ministros y al Parlamento, que tomen medidas inmediatas para garantizar la estabilidad política del país.
En diciembre de 2018 la chacra misionera se enfrentó a una amenaza impulsada por el Gobierno nacional y corporaciones empresarias. Implicaba una producción intensiva de 200 mil hectáreas de maíz, con una enorme presión sobre el modelo productivo y sin ningún estudio de impacto ambiental. Sólo la firmeza del Gobierno provincial y la resistencia de los mismos productores pudieron frenar la iniciativa de los dirigentes de Cambiemos. Cuatro años después, Misiones vuelve a marcar territorio: esta vez con una posición diametralmente opuesta. “Este año vamos a trabajar muy fuerte en una ley que presentamos hace unos años, que es la eliminación del glifosato, uno de los elementos más dañinos del mundo. Uno de los venenos más nocivos que generó la industria. No vamos a discutir que sirvió para empujar un modelo de agricultura, pero a la luz del cambio climático, creo que sobran razones”, anticipó el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira.
Misiones ya tiene una ley que prohíbe el uso del glifosato en ámbitos urbanos. Pero ahora el objetivo es extender esa legislación al ámbito rural. “Empezamos la tarea de prohibir su uso en los espacios urbanos para que no sea un shock y que nadie proteste. Sabemos de la importancia del glifosato en el mundo tabacalero, también en el yerbatero, en todos los órdenes. Ya no hay más excusas, la ley tiene tres o cuatro años de sanción, y habíamos dicho que progresivamente nos íbamos a preparar. Ya estamos preparados”, argumentó Rovira. El conductor político de la Renovación reveló otro dato: “Tenemos el primer producto herbicida totalmente orgánico que puede y debe reemplazar al glifosato aquí, ya está, así que se terminó la excusa, a usarlo”.
En eso trabajó la Biofábrica. Pero también hay actores privados. En el Parque Industrial de Posadas está Agro Sustentable, una firma que fabricará biofertilizantes y biopesticidas. En principio, según el CEO de la firma, Joaquín Basanta, la planta, con 30 empleados, podrá sacar al mercado cien mil litros por mes.
La prohibición del glifosato va en línea con el cuidado de la biodiversidad, pero también tiene un costado pragmático: Europa comienza a suprimir importaciones de productos que afecten la naturaleza y provoquen deforestación. Las principales economías europeas son responsables del 80% de la deforestación a través del uso y consumo de mercancías que llevan aparejado un riesgo forestal.
“Nuestros productores se tienen que preparar. El té va a valer fortuna porque Ucrania y Rusia se van a quedar sin té. Ya no lo tienen. Y así toda la producción. La yerba mate también puede abrir nuevos caminos de exportación, nuevas vías, hay que estar muy atentos. Los commodity forestales, la madera también, todo va a subir”, dijo Rovira.
El glifosato tiene fama negativa, pero es uno de los tantos herbicidas que históricamente se utilizaron en producciones que no se limitan a la yerba, el tabaco o el té como comúnmente se cree, sino que alcanzan a las propias frutas y verduras que día a día se consumen en las mesas de toda la provincia.
Su prohibición, sin embargo, va en línea con mojones que fueron marcando la chacra.
En el 2004, a través de un esfuerzo mancomunado con las empresas tabacaleras y el Instituto Nacional de y Tecnología Agropecuaria (INTA) y de una decisión consensuada con los productores, el Gobierno de la Provincia convirtió a Misiones en la primera provincia que erradicó el uso del bromuro de metilo en la producción de tabaco y de hortalizas a campo.
Pese a la mala fama, el sector tabacalero fue el pionero en cuanto a promover el uso responsable de agroquímicos y trabaja junto al ministerio de Ecología en acciones conjuntas para mitigar el impacto de su uso. Algunos ejemplos puntuales son la puesta en marcha del Centro de Acopio de Envases Vacíos de Agroquímicos en Dos de Mayo y la ausencia del glifosato dentro del paquete tecnológico del sector.
UNA RELACIÓN DE COSTOS Y BENEFICIOS. El productor Cristian Klingbeil cultiva junto a su suegro 27 hectáreas de yerba mate y en ellas trabajan mayormente con motoguadaña para actividades de mantenimiento. “En 2021 tuvimos que aplicar herbicida únicamente en dos hectáreas para controlar el cadillo”, contó a Economis el productor que se animó a iniciar un camino con nuevas prácticas culturales en sus chacras.
El glifosato en la yerba se utiliza para las actividades de control de malezas. “Durante muchísimos años trabajamos muy mal descuidando las dosis, los momentos de aplicación, y el agua que se utiliza, entre otras cosas. Hoy estamos aprendiendo de manera diferente… Estamos conscientes de que tenemos que transformar la forma de trabajar en las chacras”.
El trabajo sostenido permite logros y beneficios directos que pueden ir observándose de a poco. La presencia de pájaros, la desaparición de la cola de zorro o del bichito del rulo y el hecho de que no hay tanta caída de hoja, son algunos de ellos.
Según detalló el productor tealero y yerbatero, “cuando empezás a aplicar mal los herbicidas, las semillas se vuelven resistentes a los herbicidas. Al tercer año, no matás más con el mismo herbicida. Tenés que cambiarlo, aumentar la dosis o agregar otros. Así se van transformando en transgénicas”. Los errores se cometieron principalmente ante la falta de información y capacitación. Pero también, ante la falta de exigencias y asesoramiento y controles por parte del Estado.
“Hay una diferencia abismal del costo de la mano de obra entre una cosa y la otra: haciendo un análisis por hectárea, en un yerbal promedio que generalmente se ve en toda la provincia de pocas plantas por hectárea, 4 pasadas de motoguadaña corresponderían a seis veces más el gasto de mantener con herbicida un yerbal”, así describe Klingbeil la cuestión de costos que afectan directamente al bolsillo del productor.
La experiencia reciente indica que los productores que empezaron a mermar la aplicación de herbicidas en los yerbales, lograron notaron cambios en las épocas de sequía. “Por ejemplo, el yuyo que dejás en el yerbal mantiene la humedad en el suelo, se descompone y genera un abono orgánico que colabora a su vez con el control más natural de plagas; pero la desventaja inmediata es el costo. Ahora bien, también es cierto que con el trabajo sin herbicidas a los dos o tres años, hasta la tierra cambia de color y hay mas humedad en el suelo”.
Juan Carlos Furlán, productor agroecológico de Cerro Corá, la clave estará en el proceso de transición, ya que el costo de producción aumentaría sin el respaldo del herbicida. “Se podría gravar el uso del glifosato y con eso mismo, financiar la transición”, explica.
La transición es clave. En Sri Lanka se prohibió el uso del glifosato y otros herbicidas similares, como una forma de promover la agricultura orgánica pero después de una prueba fallida, el Gobierno tuvo que dar marcha atrás. El país enfrentó una caída de las exportaciones de té, la principal exportación agrícola y de otros productos básicos. Las plantaciones perdieron productividad.
Klingbeil coincide en la necesaria transición y sostiene que el cambio cultural debe ser progresivo: “Cuando hay un buen precio de la materia prima, todo cambio es posible y viable”. Además, dejó entrever la importancia de los incentivos que estimulen los cambios de hábitos y la adopción de nuevas prácticas culturales, como por ejemplo el programa del INYM que permite la compra de motoguadañas.
YUYO CERO. En el caso del té el control de malezas es sumamente exigente dado que las máquinas no están preparadas para seleccionar los brotes y dejar los yuyos. “Hay un alcaloide que no debe existir en el té y que desde Europa catalogan como cancerígeno, por lo cual le decimos chau a la materia extraña… la motoguadaña y la carpida son complicadas y prácticamente imposibles dentro del té por lo cual hay que utilizar sí o sí herbicidas y luego, también la limpieza a mano”.
Para no encarecer el trabajo a mano se utiliza el herbicida para controlar lo máximo posible. “Nosotros no sabemos cómo se está probando el tema de los herbicidas orgánicos. Si hoy me prohíben el glifosato en el té, tengo que abandonar la actividad por una cuestión de costo de mano de obra”, señala Klingbeil.
“Estamos desapareciendo como producción tealera. En los últimos cinco años se eliminaron alrededor de 1.000 hectáreas de té y si a eso le sumamos la producción sin glifosato sería un knockout para los pequeños productores y prestadores de servicios. Nos empezarán a rechazar las cargas y eso será fatal para nosotros”.
El productor sostiene que en virtud de las certificaciones, se redujo el uso de herbicidas. “Pasamos de gastar dos litros por hectárea a utilizar medio litro. Corregimos prácticas como el pico aplicador y mejoramos mucho en esas cosas. Controlamos el PH del agua para analizar si es compatible con el uso del herbicida por ejemplo, cosa que antes no se hacía. Si el PH está desregulado, neutraliza el herbicida. Muchas de estas cosas fuimos aprendiendo gracias a las capacitaciones sobre temas de las certificaciones. Desaprender las prácticas históricas para adquirir nuevas formas de producir”.
“El glifosato tiene una característica principal que consiste en que es muy difícil que se disuelva. El agua surca la tierra, arrastra el glifosato hacia la tierra y nosotros tomamos el agua de ahí”. En consecuencia no llega al cuerpo humano únicamente por el alimento sino también por el agua. En Misiones abundan los hilos de agua, vertientes y arroyos que se utilizan como abrevaderos.
En cuanto a la reacción que se podría generar la eliminación del glifosato en la producción forestal, Escalada expresó que “obviamente los productores que utilizan glifosato van a poner el grito en el cielo, porque tienen un producto que es una panacea: le reduce horas de trabajo de manera infernal, le ahorra tener que emplear a gente para hacer ese tipo de trabajo, la aplicación es muy sencilla y fácil a través de una mochila”.
“Nuestros colonos se han acostumbrado a trabajar con tóxicos muy poderosos por el tema de la producción del tabaco. El tabaco es fácilmente agredible por todo tipo de plagas. Entonces, los tóxicos más fuertes que se utilizan, se utilizan justamente en el tabaco. Hay muchos colonos que sabiendo que les van a afectar mosquitos, los terminan rociando en frutas y verduras”, contó y agregó que “no lo hacen adrede, sino por una cuestión cultural”.
“En términos de producción, nosotros los seres humanos en general, nos hemos vuelto muy eficientes produciendo sin tener en cuenta las consecuencias… pero no han avanzado al unísono los controles de lo que genera esa producción rápida, eficiente y competitiva. ¿Pero a costa de qué? Primero está la vida”.
Para el abogado es necesario contar con una alternativa que suplante el herbicida y, remarcó que “ojalá que el producto alternativo que anunciaron sea eficiente”.
“Hoy la gente se acostumbró a leer las etiquetas de los productos, pero nadie pide la información de las frutas y verduras que consumimos, y es necesario hacerlo”, advirtió.
CERTIFICACIONES ORGÁNICAS Y PRODUCCIÓN DE BIOINSUMOS. La subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal del Ministerio del Agro y la Producción, Luciana Imbrogno, explicó a Economisque en Misiones existen más de 1.000 hectáreas certificadas como orgánicas (productos certificados libres de agroquímicos) y más de 2.000 están transitando el camino de la certificación. Yerba mate, té, banano, moringa, stevia, jengibre, cúrcuma y algo de cítricos son algunos de los cultivos orgánicos en Misiones.
“El mercado de orgánicos crece. Este año, el cultivo que tiene mayor porcentaje de la superficie certificada es la yerba mate: prácticamente el 99% de los orgánicos en la provincia” aseguró Imbrogno, agregando además que hay un nicho de mercado específico, logra mejores precios y hay consumidores que buscan activamente la yerba orgánica.
AgroSustentable es una empresa que se instaló en Misiones hace dos años mediante una articulación con la Biofábrica, y que a partir de abril producirá biofertilizantes con subproductos de base vegetal y animal, sin químicos ni para el productor ni para el suelo.
Joaquín Basanta, CEO de la empresa, explicó que “para nosotros es algo que cambiaría el esquema de lo que se ve en el mundo. Nuestra premisa como empresa es hacer productos orgánicos certificados y sin ningún nivel de toxicidad, generando un triple impacto y que llegue a los productores”.
La proyección es fabricar alrededor de 100 mil litros de productos por mes es la producción que está planificada para este año, y alcanzaría a horticultura, yerba mate y té. En paralelo, el equipo técnico de la empresa avanza trabajando con un total de 20 productores de distintos sectores, con ensayos en campo a través de los cuales van evaluando el impacto de los bioinsumos en los cultivos.