El mapa tributario: Oberá lidera con menor carga como imán para captar inversiones
El Portal de Transparencia Tributaria Municipal, presentado por el Ministerio de Economía de la Nación, abrió una ventana que hasta ahora permanecía dispersa en ordenanzas y cuadros tarifarios: la posibilidad de comparar, con un criterio homogéneo, cuánto gravan los municipios a distintas actividades económicas. En Misiones, el primer dato relevante es tan simple como decisivo: no existe una “tasa municipal” única, sino un mapa de alícuotas que cambia según la ciudad y que puede inclinar la balanza de una inversión.
El relevamiento oficial -construido sobre ordenanzas fiscal y tarifaria aprobadas al inicio del ejercicio y datos tomados de sitios municipales al 31 de marzo de 2025- exhibe diferencias sensibles entre los principales centros urbanos de la provincia, en rubros que van desde la actividad primaria hasta el comercio de gran escala y las entidades financieras.
En ese cuadro, Oberá se destaca con un patrón consistente: alícuotas inferiores en rubros clave para la producción y la expansión comercial. Para actividades primarias, el municipio figura con una alícuota de 0,50% (sobre Ingresos Brutos), frente a 1,00% en Posadas y 1,20% en Puerto Iguazú, mientras Eldorado se mueve en un rango de 0,80% a 1,00%.
Este diseño tributario municipal no se presenta como un tecnicismo: en la lectura política y económica que impulsa el intendente Pablo Hassan, las tasas funcionan como una herramienta para atraer inversiones. En esa línea, la ciudad busca consolidar condiciones para nuevos desembarcos comerciales -como una franquicia cafetera de primera línea- y para el crecimiento productivo asociado al Parque Industrial de Oberá. Además de tener la alícuota más baja, los nuevos comercios tienen exento el cien por ciento durante el primer año de trabajo y 50 para el segundo año.
La misma lógica aparece en hipermercados: Oberá vuelve a estar en 0,50%, mientras Posadas y Puerto Iguazú se ubican en 1,20% y Eldorado entre 0,80% y 1,00%.
Y en industrias, el dato vuelve a reforzar la señal: Oberá aplica 0,50%, igual que Posadas, pero por debajo de Puerto Iguazú (1,20%) y del esquema de Eldorado (mínima 0,60%, máxima 1,00%).
Entidades financieras: la brecha se amplía con mínimos elevados
El rubro entidades financieras agrega un matiz: además de alícuotas, entran en juego mínimos o montos fijos, que pueden tener impacto directo en la estructura de costos. Allí, Oberá registra 2,00% con mínimo anual de 550.000 pesos. Puerto Iguazú y Eldorado figuran con 3,00% (con mínimos informados), mientras Posadas aparece como el caso de mayor carga: 3,70% y mínimo de 1.100.000 pesos.
La consecuencia es clara: el portal oficial no solo transparenta cifras; también expone una realidad estructural. Los municipios compiten -de manera explícita o implícita- por inversión, empleo y actividad, y las tasas municipales forman parte de ese tablero. En un contexto donde cada proyecto evalúa costos con precisión quirúrgica, las diferencias de alícuotas pueden convertirse en una ventaja comparativa o en un freno silencioso.
Con estos datos sobre la mesa, Misiones queda ante una discusión ineludible: si el objetivo es atraer capital productivo y sostener crecimiento local, la estructura tributaria municipal deja de ser letra chica y pasa a ser política económica.
| Actividad (TISH 2025) | Oberá | Posadas | Puerto Iguazú | Eldorado |
|---|---|---|---|---|
| Actividades primarias (Base: Ingresos Brutos) | 0,50% | 1,00% | 1,20% | Mín. 0,80% / Máx. 1,00% |
| Industrias (Base: Ingresos Brutos) | 0,50% | 0,50% | 1,20% | Mín. 0,60% / Máx. 1,00% |
| Hipermercados (Base: Ingresos Brutos) | 0,50% | 1,20% | 1,20% | Mín. 0,80% / Máx. 1,00% |
| Entidades financieras (Alícuota + mínimo) | 2,00% (mín. $ 550.000) | 3,70% (mín. $ 1.100.000) | 3,00% (mín. $ 277.058) | 3,00% (mín. $ 697
Misiones aumenta 12 puntos el subsidio de tasas para créditos productivosEn medio de una incertidumbre financiera, Misiones decidió sostener el financiamiento productivo con un aumento de los subsidios a las tasas de interés para créditos productivos. El gobernador Hugo Passalacqua anunció un incremento de 12 puntos porcentuales en las tasas de los créditos vigentes con el Banco Macro para corto plazo, inversión tecnológica, construcción y bienes de capital. Así, por ejemplo, la línea de crédito para capital de trabajo, que tenía una bonificación de 5 puntos desde julio, tendrá ahora de 17 puntos porcentuales. La decisión fue tomada, según indicó Passalacqua, “en virtud del elevado costo financiero vigente en el mercado”. La nueva financiación estará vigente hasta el 31 de octubre. “La medida tiene por objeto atenuar el impacto de la restricción crediticia sobre la actividad privada, respaldar a los distintos sectores económicos en un contexto nacional complejo, marcado por el encarecimiento del financiamiento, contribuir a sostener la inversión y dinamizar la economía misionera”, detalló Passalacqua. La medida llega en un momento álgido, ya que el Gobierno nacional aplicó una política de tasas altas para contener la inflación. Tras la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, Nación flexibilizó el apretón monetario iniciado en julio para contener el dólar post desarme de las LEFI, aunque todavía no parece alcanzar para estimular la toma de créditos. En los últimos 10 días la tasa nominal anual de Adelantos en cuenta corriente, financiamiento que las empresas utilizan para cubrir necesidades de caja de corto plazo en lo vinculado al capital de trabajo, pasó del 66% al 50%. La economía permanece prácticamente estancada desde diciembre de 2024 e incluso evidencia signos de contracción en los últimos meses, destacó la consultora Invecq. El EMAE retrocedió 0,7% en junio respecto de mayo, mientras que la industria cayó 2,3% mensual en julio y la construcción, 1,8 por ciento. Misiones otorgó $45.403 millones en crédito productivo con tasas bonificadas de hasta 14 puntosEn un escenario en el que la tasa de referencia nacional ronda el 69 por ciento y el crédito se encarece para empresas y familias, Misiones decidió no esperar a que la macro mejore: salió a respaldar el entramado productivo. Entre junio de 2024 y agosto de 2025, el Ministerio de Hacienda de Misiones canalizó $45.403 millones en líneas de financiamiento con bonificaciones de tasa de entre 5 y 14 puntos porcentuales, alcanzando a 1.688 beneficiarios entre empresas, productores, cooperativas y prestadores de servicios. Es una estrategia de protección activa que mitiga la crisis y afianza el perfil de provincia productiva y exportadora y que contrasta con una política desesperada del ministro de Economía, Luis Caputo, que llegó a convalidar un estratosférico 75,6% para asegurarse de que no quedaran pesos “excedentes” que trajeran el riesgo de presión inflacionaria o de fogonear la demanda de dólares. Esa estrategia conspira contra el crédito productivo y las inversiones. En Misiones el corazón de la política pública es diametralmente opuesto: absorber parte del costo financiero para que el crédito vuelva a ser una herramienta posible. Así, el 78,5 por ciento de los fondos ($35.649 millones) se ejecutó con el Banco Macro y el 21,5 por ciento ($9.754 millones) con el Banco Nación, combinando instrumentos de corto y largo plazo, y focalizando en sectores estratégicos como industria, agro, forestal, tecnología, transporte y servicios. El jueves la Cámara de Representantes declaró su beneplácito a la batería de medidas de alivio financiero, un respaldo institucional que subraya la diferencia de enfoque con la macro nacional. El respaldo institucional importa: fija posición y aporta trazabilidad pública a un esquema de asistencia que viene operando de manera sostenida en sectores clave de la economía real. En ese marco, la ingeniería financiera provincial se apoya en dos vectores: velocidad para capital de trabajo y precisión sectorial para mitigar cuellos de botella, junto con un horizonte de inversión que permite modernización y ampliación de capacidad. La capilaridad del esquema se refleja en el número de alcanzados: 1.594 operaciones por Macro y 94 por Nación, con prioridad para capital de trabajo, descuento de cheques, inversión productiva y modernización tecnológica. En el Banco Macro, el capital de trabajo explica la porción más relevante, con $17.435 millones colocados y bonificación de 10 puntos porcentuales hasta junio de 2025, reducida a 5 puntos desde julio, para sostener el día a día de las pymes. El descuento de cheques específico para el sector yerbatero aportó $7.422 millones y acumuló 960 operaciones (780 liquidadas y 180 aprobadas pendientes), con una decisión clave: la Provincia subsidia el 100 por ciento de la tasa para documentos a 60 y 90 días, herramienta decisiva en plena zafriña. Esa línea se extendió por otros tres meses y por tres mil millones. Para inversión de largo plazo, se desplegaron $6.532 millones a 36/48 meses con bonificación de 7 puntos, apuntalando ampliaciones de capacidad y mejoras de productividad. El capítulo transporte y logística sumó $2.700 millones para la compra de colectivos (seis beneficiarios, plazos de 24/36 meses, bonificación de 7 puntos) y $960 millones para maquinaria vial (también seis beneficiarios y 7 puntos de subsidio de tasa), impactando en costos logísticos y en la calidad de los servicios urbanos y rurales. La línea de inversión tecnológica, iniciada en marzo de 2025, aportó $600 millones y elevó su bonificación de 7 a 10 puntos desde julio de 2025, atendiendo la necesidad de digitalización, automatización y mejoras de eficiencia. El Banco Nación complementó con financiamiento sectorial y regional a tasas efectivamente pagables tras la bonificación provincial. En energía (biomasa y gas natural a granel) se ejecutaron $3.800 millones con 7 puntos de aporte provincial, un vector crucial para industrias electrointensivas y para el desarrollo de polos productivos fuera de los grandes centros. El paquete yerbatero sumó $2.580 millones con 10 puntos bonificados, mientras que el sector forestal -columna vertebral del agregado industrial misionero- recibió $1.160 millones con 10 puntos de reducción de tasa. Para capital de trabajo e inversión general se colocaron $1.180 millones con 14 puntos de bonificación, el mayor esfuerzo en términos de tasa, y la línea para micro y pequeñas empresas aportó $1.033,8 millones -con 57 beneficiarios, la de mayor alcance dentro del Nación-, apuntando a té, maquinaria, servicios industriales e innovación. Más allá de los montos, el diseño importa. Misiones eligió velocidad en capital de trabajo para sostener cadenas de pago; precisión sectorial con el descuento de cheques yerbateros -donde la tasa subsidiada completamente permitió dar aire financiero a productores y secaderos-; horizonte con créditos de 36/48 meses para inversión; y modernización con una línea tecnológica que subió la bonificación cuando la macro se endureció. El resultado es un alivio directo y medible sobre costos financieros, que se traduce en empleo sostenido, capacidad operativa preservada y competitividad en sectores que exportan o sustituyen importaciones. También hubo una gestión de vigencias pensada para no cortar el flujo: el corto plazo por Macro y la línea tecnológica se mantienen hasta el 31 de diciembre de 2025, mientras que el descuento de cheques para yerba rige hasta el 31 de octubre de 2025; las líneas del Nación continúan con reglamentaciones y cupos en ejecución, con colocaciones fuertes entre junio de 2024 y junio de 2025. Este calendario le da previsibilidad al ecosistema productivo para planificar compras de insumos, negociar precios y programar inversiones. El dólar oficial bajó a $1.356 tras suba de encajes: el BCRA busca anclar expectativasEl Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró frenar la escalada del tipo de cambio oficial tras aplicar un nuevo aumento en los encajes bancarios, medida que absorbió liquidez en pesos y brindó un respiro luego de cuatro ruedas consecutivas de subas en el mercado mayorista. El dólar oficial, que el lunes se había acercado a su récord histórico de $1.374, retrocedió este martes en medio de un clima de tensión financiera y política marcado por las denuncias de corrupción contra funcionarios nacionales y la proximidad de las elecciones en la provincia de Buenos Aires. En el mercado mayorista, el dólar cayó $5,5 (-0,4%) para cerrar en $1.356,5, luego de haber acumulado un salto de $69,5 en apenas cuatro jornadas. En el segmento minorista, el promedio informado por el BCRA marcó $1.377,12, mientras que en el Banco Nación permaneció estable en $1.370. La política del BCRA se centró en endurecer la absorción monetaria mediante un incremento de los encajes bancarios, lo que obligó a las entidades financieras a inmovilizar una mayor proporción de sus depósitos. Esta medida, de corte contractivo, apunta a contener la demanda de divisas en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y limitar la expansión de la base monetaria. Pese a la intervención, la demanda privada de dólares se mantiene elevada, con un volumen operado superior a u$s665 millones, reflejo de la dolarización de carteras en un contexto de incertidumbre política y económica. Los dólares financieros también mostraron leves retrocesos. El MEP bajó 0,4% a $1.356,92, mientras que el contado con liquidación (CCL) lo hizo 0,3% a $1.358,42. En tanto, el dólar blue cerró sin cambios en $1.365, según relevamientos privados. En el frente de los contratos de futuros, se operaron más de u$s1.681 millones, con precios mixtos: el mercado proyecta un dólar mayorista en torno a $1.354,5 para agosto y una cotización cercana a $1.552 en diciembre, por encima del techo de la banda cambiaria vigente. El especialista Rafael Di Giorno, de Proficio Investment, explicó que la reciente volatilidad refleja una dinámica conocida: “Cuando los gobiernos ponen la tasa en niveles altos en pesos y frenan el tipo de cambio, cualquier shock político o financiero dispara al dólar. El lunes lo vimos con claridad”, advirtió. Estrategia oficial: bonos y absorción monetariaEn paralelo a las medidas del BCRA, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que este miércoles se ofrecerán al mercado bonos TAMAR (atados a la tasa mayorista) y títulos dólar linked, con vencimientos a enero y febrero de 2026. El objetivo es secar la plaza de pesos y despejar compromisos inmediatos en un contexto en el que vencen $9 billones en deuda. El llamado a licitación incluirá Lecaps, dólar linked y bonos TAMAR, en línea con la estrategia de trasladar vencimientos hacia 2026 y evitar presiones cambiarias en el corto plazo. La coordinación entre el BCRA y el Tesoro busca anclar expectativas en torno al tipo de cambio y contener la inflación de cara al tramo final del año. Fuentes del mercado estiman que, tras el ajuste de encajes y la batería de instrumentos del Tesoro, el dólar mayorista podría estabilizarse en torno a la franja de $1.350 en las próximas ruedas. Sin embargo, persisten riesgos asociados a la firme demanda de divisas, la caída en las importaciones y el desarme de posiciones en pesos. La clave estará en cómo evolucione la estrategia oficial en materia de tasas y rolleos de deuda. “Si el Gobierno logra estabilizar el frente monetario y dejar de contener artificialmente el dólar con tasas excesivas, el mercado podría ganar previsibilidad”, anticipó Di Giorno. De cara a las elecciones de octubre, el desenlace de la licitación de deuda y la capacidad del BCRA para sostener el tipo de cambio oficial sin perder reservas serán determinantes para el rumbo económico y político. El Gobierno sube encajes al 45% y refuerza control monetario antes de las eleccionesEl Gobierno endurece la política monetaria y sostiene la baja del dólar oficial en medio de la carrera electoral. La sonsultora Ecolatina analiza cómo suben encajes a niveles históricos y se habilita su integración con títulos públicos para aliviar el programa financiero. El dólar spot hiló diez ruedas de retrocesos y cerró en $1.300. Finaliza una semana corta caracterizada por la reducción del dólar oficial y la persistencia en la volatilidad de las tasas de interés. El dólar spot extendió la tendencia bajista a lo largo de la semana, hilando diez ruedas consecutivas de retroceso y cerrando en $1.300 (-2,0% respecto al viernes de la semana pasada). La baja se encuentra traccionado por cierto retorno del carry y la mejora en el componente comercial. Más allá de eso, lo importante siguió en la tasa. La política monetaria siguió con el desenvolvimiento errático del último tiempo: tras un rollover por debajo del esperado por el equipo económico, el BCRA volvió a subir los encajes de las cuentas a la vista, pero permitiendo nuevamente la integración de títulos públicos. La medida correrá hasta finales de noviembre, y comenzará a regir a partir de la subasta ad hoc programada para el próximo lunes. Todo esto permitirá que Finanzas oxigene un tensionado programa financiero (debería inyectar $5,8 bn el lunes). Las idas y vueltas no son inocuas: los encajes, lejos de ser un cambio marginal, se ubicarán en niveles no vistos desde enero del 1993; asimismo, la actividad comienza a dar signos de resentimientos, con préstamos por adelantos en CC cayendo desde mediados de julio. Como venimos manteniendo, la consigna del equipo económico es clara: desinflar, aunque duela. El Gobierno se jugará un pleno de cara a las elecciones de octubre, con el foco puesto en mantener la nominalidad a raya lo que aseguraría un buen desempeño electoral. De esta forma, la impronta en lo que sigue estará determinada por evitar que la tasa de interés se reduzca de tal forma que incentive una suba del dólar oficial y, con ello, los precios. La pregunta del millón será si se logrará acotar los márgenes de volatilidad y poner un techo claro a las tasas de mercado. Finaliza una semana corta caracterizada por la reducción del dólar oficial y la persistencia en la volatilidad de las tasas de interés. El dólar spot extendió la tendencia bajista a lo largo de la semana, hilando diez ruedas consecutivas de retroceso desde el pico de $1.374 del 31 de julio a los $1.300 del cierre de hoy (-2,0% respecto al viernes de la semana pasada). Por su parte, el dólar informado por el BCRA (promedio de la jornada) finalizó en $1.308 (-1,6%). Como comentamos en las últimas semanas, dos son los factores que se encuentran detrás de la extendida baja del dólar. En primer lugar, el ajuste automático o de mercado propio del esquema que, en un contexto de credibilidad (al menos de corto plazo), en la medida en que el dólar se aproxime al techo aparecerá la oferta de divisas (ya sea por el canal comercial o financiero) y menguará la demanda, dada la premisa de una reducción en puertas. Asimismo, las intervenciones del Gobierno (sea en el dólar futuro o en mercado de pesos) ayuda a acentuar este mecanismo y a promover la creencia en el mercado de que las autoridades actuarán para evitar que se “escape” el dólar. El segundo factor se encuentra en la política monetaria. Decíamos la semana pasada que el aumento de encajes y la necesidad de liquidez por parte de los bancos para cumplimentar las exigencias estaba presionando al mercado de pesos. Puesto en números, desde comienzo de mes al calor del aumento de 20% a 40% y la cancelación de integración de títulos públicos (4 p.p., pasando entonces de 36% a 40% para un grupo de bancos) los encajes en el BCRA se estabilizaron en la zona de los $18,8 bn, un aumento cercano a los $4 bn respecto al bimestres jun-jul. En este marco, la próxima ventana para hacerse de liquidez por los bancos es el próximo 18 de agosto, cuando se liquide la licitación que tuvo lugar esta semana. Justamente, en la misma Finanzas obtuvo un rollover del 61% sobre vencimientos cercanos a los $14,9 bn. Nuevamente, la licitación se caracterizó por el premio de corte para las LECAPs de corto plazo: la letra S12S5 cortó a 4,48% TEM y la S30S5 4,2% TEM, cuando rindieron en el mercado secundario el día previo 3,9% TEM y 3,7% TEM, respectivamente. El vaso medio lleno es que al menos logró estirar la duration, algo que se pretendía en un llamado con techo de adjudicación para las letras de septiembre y los incentivos a REPOs (tasa PP de mercado + 2%) del BCRA contra instrumentos con vencimientos mayores a 60 días. Hablando del BCRA, la autoridad monetaria introdujo nuevas modificaciones en la política de encajes. Tras conocerse el resultado de la licitación, las autoridades comunicaron vía X que realizarán una licitación ad hoc el próximo lunes para absorber los pesos que se inyectarán (unos $5,8 bn). Mediante Comunicación “A” 8302, el BCRA modificó la normativa de traslado de saldos diarios de integración mínimo, aumentando los cargos por incumplimiento (de 1,5 veces a 3 veces la TAMAR) y, más importante, aumento nuevamente los encajes para cuentas a la vista en 5 p.p. (45%) los cuales podrán ser integrados con títulos públicos adquiridos en las licitaciones primarias desde el 18/08. La medida regirá desde el martes 19/08/2025 hasta el 28/11/2025. Hasta acá, algunas cuestiones. Lo primero que resalta es el deterioro en el que se sumergió la política monetaria desde el desarme de las LEFIs y, más preocupante aún, las idas, vueltas y medidas ad hoc que viene adoptando el equipo económico respecto a este tema. En el lapso de dos semanas se pasó de remover las integraciones de títulos públicos a que reaparezcan, en lo que creemos se debe a una demanda del sistema financiero y a un resultado de la última licitación que resultó incómodo para las autoridades. Decimos esto porque la combinación tasas reales cada vez más altas y rollover por debajo del 100% empiezan a tensar el programa financiero del Tesoro. Los depósitos del Tesoro en el BCRA trepan a los $14,2 bn (12/08), lo que implica que caerían a los $8,4 bn post-liquidación. A estos fondos se le podría agregar los depósitos del sector público en bancos por cerca de $10,8 bn (último dato junio), los cuales tienen obligaciones asignadas y no se encuentran disponibles en su totalidad, y el flujo correspondiente al superávit mensual de Hacienda. En concreto, Finanzas afronta un abultado perfil de vencimientos por $92 bn hasta diciembre, con más del 50% concentrando antes de las elecciones legislativas del 26 de octubre. De esta forma, el programa financiero se oxigena. Al menos hasta finales de noviembre, Finanzas lanzará licitaciones ad hoc para que los bancos realicen integraciones mediante títulos públicos, lo que restará presión al exigente perfil de vencimientos en pesos que tiene por delante. ![]() Asimismo, los cambios de encajes están lejos de ser marginales. En medio del programa con el FMI en 2018, el porcentaje sobre los depósitos en Cuenta Corriente sufrieron un quiebre que los estabilizó en torno al 45%, pegando un nuevo salto con las recientes modificaciones que lo dirigirían a cerca de un 50%, lo que representa la exigencia más elevada desde enero de 1993. Al mismo tiempo, la composición de la integración es un factor relevante. Durante la administración anterior, las relajaciones de las integraciones para que los bancos participen en las licitaciones públicas llevaron a que los encajes en moneda nacional se cumplan casi en un 70% mediante títulos públicos. Naturalmente, el game changer del fin de los pasivos remunerados (Pases, LEFIs) y luego la eliminación del cómputo de títulos para cuentas a la vista acentuó la demanda de pesos para cumplir las exigencias y para tener un resguardo por parte de los bancos (máxime en un contexto de REPOs a 70% TNA). ![]() La pregunta clave de todo esto es cuán sostenible es en el tiempo. La convalidación de tasas reales cada vez más altas empezará a impactar cada vez más en la actividad real. Por caso, el stock de préstamos por adelantos en cuenta corriente pasó de $9,3 bn a mediados de julio a $8,4 bn al 11 de agosto (último dato disponible), momentos donde la tasa subió de 38% TNA a 76% TNA. En este marco, con los últimos datos de salarios del sector privado registrado relativamente en línea con la inflación, es esperable que veamos cada vez más una desaceleración del crédito al consumo y de la actividad de cara cada a las elecciones. En suma, la consigna del equipo económico es clara: desinflar, aunque duela. El Gobierno se jugará un pleno de cara a las elecciones de octubre, con el foco puesto en mantener la nominalidad a raya lo que aseguraría un buen desempeño electoral. De esta forma, la impronta en lo que sigue estará determinada por evitar que la tasa de interés se reduzca de tal forma que incentive una suba del dólar oficial y, con ello, los precios. La pregunta del millón será si se logrará acotar los márgenes de volatilidad y poner un techo claro a las tasas de mercado. Se extiende la baja del dólar oficialEl dólar spot finalizó en $1.300 (-2,0% semanal) en medio del retorno del carry y una recuperación de la liquidación del sector agropecuario. Por otro lado, las Reservas Brutas finalizaron en la zona de los USD 42.000 M. Por su parte, las Reservas Netas descontando los depósitos del Tesoro, BOPREAL y DEG pasaron a terreno positivo luego de la cancelación del Tesoro de Letras Intransferibles con el BCRA a cambio del desembolso del Fondo, y estimamos que finalizó en USD 1.700 M (+USD 7.000 M si no se descuentan aquellos ítems). La brecha cambiaria se mantiene estableEn la semana, los dólares alternativos finalizaron a la baja. En números, el dólar minorista bajó 1,9% ($1.311) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar MEP recortó 2,5% ($1.294), el dólar CCL medido en CEDEARs bajó 1,0% ($1.325) y el blue cayó un leve 0,4% ($1.320). Como resultado, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 0%. Los futuros de dólar bajanLos contratos a futuro del dólar acompañaron el movimiento del spot. En detalle, los contratos de agosto a octubre bajaron 0,9%, y aquellos con vencimiento desde noviembre lo hicieron en 0,6%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación próxima al 6,8% para el trimestre agosto-octubre, y promedia un 15,5% para el trimestre siguiente. Solverwp- WordPress Theme and Plugin |


