Las redes sociales estas semanas estallaron con las imágenes de Studio Ghibli, ahora ChatGPT lanzó una nueva propuesta “Action Man”.
Tras el fenómeno viral de las imágenes al estilo Studio Ghibli, ChatGPT vuelve a sorprender a los usuarios con una nueva tendencia: la creación de muñecos “Action Man” personalizados a partir de fotografías.
La plataforma de inteligencia artificial de OpenAI permite generar imágenes hiperrealistas de figuras de acción en sus empaques originales, con accesorios detallados.
Para unirse a esta nueva tendencia, los usuarios deben acceder a ChatGPT Plus, la versión de pago que incluye el modelo GPT-4o, y seguir estos pasos:
Subir una fotografía: Se recomienda utilizar una imagen de cuerpo entero de la persona que se desea convertir en muñeco.
Introducir un “prompt” detallado: La clave para obtener un resultado óptimo es proporcionar instrucciones precisas a la IA. Un ejemplo de prompt podría ser: “Crea una figura de acción realista de la persona en la foto. Incluye accesorios como [enumerar dos o tres objetos]. Escribe [nombre de la figura de acción] en la parte superior del empaque. Estilo realista”.
Personalizar el resultado: Los usuarios pueden modificar el prompt para agregar detalles específicos y obtener un muñeco aún más personalizado.
I took this picture and asked it to make it into an action figure. It’s incredible that ChatGPT can now do this so ‘matter-of-factly’ and without any hesitation or compunctions.
ChatGPT: De Ghibli a “Action Man”, un Éxito Viral Constante
Esta nueva funcionalidad se suma al reciente boom de las imágenes estilo Studio Ghibli, que generó un récord de usuarios en ChatGPT. Según Sam Altman, CEO de OpenAI, la plataforma registró un millón de usuarios en una sola hora, lo que provocó la sobrecarga de los servidores y la limitación temporal de la función.
Alibaba presenta modelo que entiende emociones. En la carrera por la IA los gigantes tecnológicos avanzas a terrenos más complejos.
Alibaba lanzó un innovador modelo de inteligencia artificial, R1-Omni, que promete revolucionar la forma en que las máquinas interactúan con los humanos. Este modelo, capaz de “leer” emociones, se presenta como un competidor directo del último modelo de OpenAI.
En dos demostraciones, investigadores del laboratorio Tongyi de Alibaba mostraron cómo R1-Omni puede inferir el estado emocional de una persona en un video, al tiempo que describe su ropa y entorno. Este avance representa una mejora significativa sobre el modelo HumanOmni, creado por el mismo equipo.
El lanzamiento de R1-Omni se produce en un contexto de creciente competencia en el campo de la IA. Alibaba, tras el sorprendente debut de DeepSeek en enero, está acelerando el desarrollo y lanzamiento de nuevas herramientas y aplicaciones de IA en diversos ámbitos.
La compañía ha comparado su modelo Qwen con DeepSeek, ha establecido una alianza con Apple Inc. para la IA en iPhones y ahora se enfrenta a OpenAI. Además, ofrece la descarga gratuita de R1-Omni en Hugging Face, democratizando el acceso a esta tecnología.
Inteligencia emocional: un paso clave
La capacidad de reconocer y responder a las emociones humanas, conocida como inteligencia emocional, es un área de creciente interés en la IA. Esta tecnología tiene aplicaciones en diversos campos, desde la atención al cliente hasta la seguridad en la conducción.
Si bien R1-Omni solo muestra descripciones emocionales generales, su capacidad para inferir emociones a partir de señales visuales es un avance significativo.
Mientras OpenAI cobra US$200 al mes por su modelo GPT-4.5, Alibaba ofrece R1-Omni de forma gratuita, en línea con su estrategia de guerra de precios en China. El CEO de Alibaba, Eddie Wu, ha declarado que la inteligencia artificial general es el principal objetivo de la compañía, y la inteligencia emocional es un paso fundamental hacia esa meta.
Con una estrategia clara, la compañía pretende generar dispositivos que compitan con Apple, más allá de los smartphones.
Samsung definió su estrategia para el 2025: incorporar más inteligencia artificial en sus productos y desarrollar un ecosistema de dispositivos que compita con el de su rival Apple, ampliando su oferta más allá de los exitosos smartphones. En este contexto, el Galaxy Ring, un dispositivo de seguimiento de la salud de US$399, se presenta como un avance significativo, al entrar en la emergente categoría de productos más pequeños y menos invasivos, que buscan reemplazar a los tradicionales.
Este anillo, fue lanzado en enero y estará disponible, combina características de relojes inteligentes y auriculares, y es capaz de realizar un seguimiento de la frecuencia cardíaca, el sueño y los pasos, similar a los smartwatches. Además, su batería de larga duración de hasta una semana lo distingue, ya que su estuche sirve como fuente de carga adicional. Samsung destaca que tanto el Galaxy Watch como el Galaxy Ring son complementarios, aunque los usuarios probablemente optarán por uno u otro, ya que ambos dispositivos ofrecen muchas funciones duplicadas.
¿Por qué ahora?
El mercado de los smartwatches ha registrado una desaceleración en sus ventas, según IDC, aunque el interés por dispositivos de salud sigue siendo fuerte. En este contexto, los anillos de seguimiento de la salud están emergiendo como una alternativa más cómoda y discreta, especialmente en mercados como la India, donde los relojes inteligentes han visto una desaceleración notable. Sin embargo, hasta ahora, ninguna compañía con el alcance de Samsung ha entrado en este mercado de manera significativa.
El director de investigación de IDC, Bryan Ma, destaca que la entrada de Samsung, con su vasta capacidad de marketing y un ecosistema más amplio de dispositivos, podría acelerar el crecimiento de este mercado. Empresas como Oura Health Oy, una de las pioneras en la categoría de anillos, han convertido este sector en un negocio basado en suscripciones, lo que ha sido un éxito en un mercado saturado por productos de márgenes ajustados.
Para Samsung, el objetivo es crear sinergias dentro de su ecosistema, incentivando a los usuarios a suscribirse a servicios de valor añadido. Aunque la empresa aún ofrece su software de salud de forma gratuita, la idea es que, con el tiempo, los consumidores estén motivados a pagar por servicios adicionales.
Lo que funciona
El Galaxy Ring destaca por su capacidad para ofrecer la duración de la batería de los auriculares y el seguimiento de la salud de los smartwatches, sin necesidad de una pantalla, lo que contribuye a su ligereza y comodidad. El anillo tiene una duración de batería de hasta una semana con una sola carga, lo que lo hace ideal para un uso prolongado. Además, su diseño de titanio lo hace extremadamente ligero y cómodo para usarlo constantemente, lo que es crucial para dispositivos de seguimiento de la salud, ya que su efectividad aumenta cuantos más datos pueda recopilar.
A diferencia del Apple Watch, que solo funciona con iPhones, el Galaxy Ring es compatible con cualquier smartphone Android, lo que abre su mercado a una base de usuarios mucho más amplia y brinda a Samsung la oportunidad de atraer a nuevos clientes.
Pros:
Diseño elegante y ligero, fabricado en titanio.
Excelente seguimiento del sueño.
Batería de larga duración, con una carga que dura varios días.
Compatible con una amplia gama de smartphones Android, no solo los dispositivos Galaxy.
Contras:
Seguimiento impreciso de los pasos y la frecuencia cardíaca.
Precio similar al de los smartwatches, pero con menos funcionalidades.
Riesgo de rayar el teléfono al manipular el dispositivo.
Los LED brillantes pueden resultar molestos por la noche.
Las particularidades
Aunque el Galaxy Ring ofrece grandes ventajas, también presenta algunas limitaciones. En cuanto al seguimiento de pasos, tiende a ser excesivamente generoso, ya que registra pasos adicionales incluso cuando el usuario está sentado. La función de frecuencia cardíaca también presenta ciertos problemas de precisión, ya que en una prueba, el anillo solo registró hasta 140 pulsaciones por minuto, mientras que un smartwatch rival alcanzó las 170 ppm.
Un aspecto a mejorar es su capacidad para estimar la variabilidad de la frecuencia cardíaca, ya que presenta fluctuaciones significativas en sus mediciones. Además, como el anillo se ajusta de forma fija, no es posible modificar su tamaño una vez comprado, lo que puede afectar la precisión de algunas mediciones. Otro inconveniente es que el Galaxy Ring sobresale del dedo más que un anillo convencional, lo que aumenta el riesgo de rayar el teléfono al manipularlo. Samsung recomienda colocarlo en el dedo índice para minimizar este problema.
Finalmente, los LED brillantes utilizados para detectar la frecuencia cardíaca pueden ser molestos, especialmente durante la noche, ya que pueden generar distracción en un ambiente oscuro.
El Galaxy Ring representa un paso significativo para Samsung en su intento de competir con Apple en el mercado de los dispositivos wearables, pero aún tiene varios aspectos que pulir antes de convertirse en una opción realmente líder en la categoría.
Google presentó su nuevo chip cuántico, que promete resolver en sólo 5 minutos, lo que computadoras actuales tardarían 10 cuatrillones de años en hacerlo.
El nuevo lanzamiento del gigante tecnológico Google es un innovador chip cuántico llamado Willow, que, según la compañía, puede resolver en solo cinco minutos un problema que tomaría 10 cuatrillones de años a las supercomputadoras más rápidas del mundo. Este avance se enmarca en la emergente área de la computación cuántica, que busca aprovechar los principios de la física de partículas para desarrollar computadoras mucho más poderosas que las tradicionales.
El chip Willow incorpora avances clave que, según Google, allanan el camino hacia una computadora cuántica útil a gran escala. Sin embargo, los expertos advierten que, por el momento, este dispositivo sigue siendo principalmente experimental. Esto significa que una computadora cuántica lo suficientemente avanzada para resolver una variedad de problemas prácticos aún está a años de distancia y requerirá inversiones millonarias.
¿Cómo funciona la computación cuántica?
A diferencia de los ordenadores tradicionales, las computadoras cuánticas funcionan bajo las leyes de la mecánica cuántica, lo que les permite resolver problemas mucho más rápidamente al operar con partículas subatómicas en estados de superposición y entrelazamiento. Se espera que estas máquinas puedan acelerar procesos complejos, como el diseño de nuevos medicamentos o la simulación de materiales para baterías, aunque también existen preocupaciones sobre su posible uso malintencionado, como romper sistemas de cifrado.
De hecho, Apple ya ha comenzado a implementar medidas de seguridad “a prueba de cuántica” para proteger las comunicaciones de iMessage ante los avances de la computación cuántica.
El futuro de Willow y la computación cuántica
Hartmut Neven, líder del laboratorio de inteligencia artificial cuántica de Google, describe a Willow como el mejor procesador cuántico construido hasta la fecha. Aunque se prevé que el chip sea útil en ciertas aplicaciones prácticas, Neven señaló que las computadoras cuánticas comerciales capaces de resolver problemas reales no llegarán hasta finales de esta década. Las primeras aplicaciones de este tipo incluirían la simulación de sistemas en los que los efectos cuánticos son cruciales, como la investigación farmacéutica, el desarrollo de baterías más eficientes y la creación de reactores de fusión nuclear.
Uno de los principales desafíos en la computación cuántica es la tasa de error. Cuanto mayor es el número de cúbits en una computadora cuántica, mayor es la posibilidad de que ocurran errores. Sin embargo, los investigadores de Google afirman haber superado este obstáculo con Willow al reducir la tasa de errores en el sistema, lo que representa un gran avance en la corrección de errores cuánticos. Según Neven, este progreso es comparable a mejorar la seguridad de un avión al agregar más motores.
Desafíos por delante
Aunque Willow representa un paso importante hacia una computación cuántica más práctica, expertos como el profesor Alan Woodward, de la Universidad de Surrey, advierten que las computadoras cuánticas no reemplazarán a las tradicionales en todos los aspectos. El rendimiento de Willow se ha probado en problemas diseñados específicamente para resaltar las fortalezas de la computación cuántica, por lo que no se puede hablar aún de un aceleramiento universal frente a las máquinas clásicas.
Además, Google reconoce que, para desarrollar computadoras cuánticas realmente útiles, la tasa de error deberá ser aún mucho menor que la que Willow ha logrado hasta ahora.
El emprendedor y tecnólogo, en una entrevista reciente en un medio televisivo, dejó en claro la necesidad de educarnos para regular las tecnologías, sin dejarlas de lado, porque son una realidad y una necesidad para el futuro.
En un análisis profundo sobre los avances tecnológicos y la falta de regulación adecuada, durante una breve entrevista el emprendedor y autor Santiago Bilinkis advirtió que estamos viviendo el cambio tecnológico más profundo de la historia, un fenómeno que está redefiniendo aspectos fundamentales de la sociedad. Sin embargo, señaló que la falta de un marco regulatorio adecuado, tanto en el campo de la inteligencia artificial (IA) como en el uso de tecnologías como los teléfonos celulares, es uno de los mayores desafíos actuales.
Bilinkis comenzó su intervención resaltando la rapidez con la que herramientas como ChatGPT han transformado la interacción humana con la tecnología. A pesar de ser una de las primeras aplicaciones de IA ampliamente accesibles y gratuitas, el 80% de la población mundial aún no la utiliza, lo que refleja un rezago en la adopción de tecnologías que, según él, podrían cambiar radicalmente la forma en que trabajamos, estudiamos e interactuamos. “Estamos ante la mejor tecnología de la historia, que está disponible de forma gratuita, pero aún no se está aprovechando”, afirmó.
El experto resaltó que uno de los problemas más grandes no es solo la falta de conocimiento sobre estas tecnologías, sino la falta de regulación adecuada frente a sus riesgos y potenciales. En el caso de la inteligencia artificial, Bilinkis advirtió que, el control de esta tecnología se está librando entre Estados Unidos y China, con Europa intentando imponer regulaciones que a menudo no son aceptadas por las potencias tecnológicas. “China no se someterá a la regulación europea, lo que cede el liderazgo a las potencias tecnológicas asiáticas”, destacó.
El escritor y emprendedor, sostuvo: “Hay un ejemplo muy interesante, cuando fue la interpelación de Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook y de Meta en el Congreso de Estados Unidos. Yo conozco el mundo corporativo por dentro, cuando Mark tenía que ir al Congreso lo deben haber tenido tres semanas metido en una sala de reuniones, haciendo simulación de todas las peores preguntas que le podían hacer y cuál era toda la manera de escaparse por la tangente. Debe haber estado tres semanas sin salir de la sala, entrenándose para las preguntas que le iban a hacer. Cuando empieza la interpelación y ves las pavadas que los diputados preguntan, él estaba preparado para que le tiren con bazucas y se da cuenta que le están tirando con cerbatana. Entonces a los 5 minutos lo ves a Mark, totalmente relajado. Le preguntaron pavadas, como ¿Cuál es el modelo de negocio de Facebook? Y (responde) “publicidad”. Dando a entender, que es importante la capacitación sobre estos temas, por quiénes son los encargados de ofrecer una regulación.
Una de sus principales preocupaciones es la meta explícita de OpenAI, la compañía detrás de ChatGPT, que busca desarrollar una “superinteligencia” mucho más avanzada que la humana. Para Bilinkis, el objetivo explícito manifestado por la empresa OpenAI, debe ser tratada con precaución, ya que los usos de esta superinteligencia pueden ser tanto maravillosos como profundamente peligrosos.
El uso de los celulares y la educación: un desafío pendiente
La regulación también se vuelve urgente en el contexto de la educación y el uso de celulares. Bilinkis reflexionó sobre cómo la tecnología, en especial los dispositivos móviles, está afectando la atención y el rendimiento de los estudiantes. En muchos países, incluida Argentina, se están implementando medidas para regular el uso de celulares en las escuelas. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, se aprobó una normativa que prohíbe el uso de teléfonos en las escuelas primarias, aunque el debate sigue siendo intenso en las secundarias, donde una gran parte de los estudiantes se opone a las restricciones.
Según Bilinkis, el celular se ha convertido en una herramienta tan poderosa que, en lugar de ser una extensión de nuestras capacidades, comienza a controlarnos. “El celular es una herramienta diseñada para distraernos, que captura nuestra atención de manera adictiva”, explicó, alertando sobre cómo esta dinámica afecta negativamente el proceso de enseñanza y aprendizaje. En su opinión, los docentes se enfrentan a una competencia desleal, pues no pueden competir con los estímulos inmediatos y la constante novedad que plataformas como TikTok y YouTube ofrecen a los estudiantes.
El autor también subrayó que los adultos, que deberían ser los responsables de regular y educar sobre el uso de estas tecnologías, están igualmente atrapados en las redes de distracción que los dispositivos móviles generan. Esto complica aún más la tarea de establecer normas claras sobre su uso en contextos educativos.
La necesidad de una regulación inteligente y flexible
Bilinkis destacó que la clave no está en prohibir o restringir el uso de estas tecnologías, sino en encontrar un equilibrio entre su aprovechamiento y la protección de las personas de sus efectos negativos. “No podemos tomar decisiones basadas únicamente en opiniones, necesitamos probar, medir y evaluar qué funciona”, afirmó, sugiriendo que se deberían implementar experimentos y grupos de control para evaluar el impacto de las regulaciones.
En cuanto a la inteligencia artificial, el experto alertó sobre el potencial de estas tecnologías para alterar radicalmente la economía global. Aquellos que utilicen IA podrán producir mucho más rápido y con mayor calidad que quienes no lo hagan, lo que podría generar nuevas desigualdades. “El mayor riesgo no es que las máquinas reemplacen a los humanos, sino que los humanos que usan máquinas reemplacen a los que no las usan”, afirmó.
Bilinkis también subrayó la importancia de que los gobiernos y las instituciones no se queden atrás en la regulación de la inteligencia artificial y el uso de dispositivos. A medida que estas tecnologías evolucionan, la necesidad de marcos regulatorios adecuados se vuelve más urgente. “Los legisladores, como vimos en la interpelación de Mark Zuckerberg en el Congreso de EE.UU., se notaba que las preguntas las realizaba un asesor y que ellos no comprendían las preguntas, y no podían repreguntar cuando Mark respondía”. “Cuándo terminó toda la pavada de preguntas, todos los legisladores hacían fila para sacarse una selfie con él. Y así terminó la interpelación en el Congreso. Entonces gran parte del problema que tenés, es que quien está encargado de regular entiende mucho menos del objeto a regular, que la propia persona que lo construye”.Para él, es fundamental que los reguladores se eduquen sobre estos avances y tomen decisiones basadas en un entendimiento profundo de sus implicancias.
El tecnólogo, sugiere que estamos ante una era de cambios tan veloces que requieren una regulación urgente y adaptada a los tiempos modernos. La inteligencia artificial y el uso de dispositivos móviles están transformando profundamente la sociedad, y solo con una regulación inteligente y bien pensada podremos maximizar sus beneficios y minimizar sus riesgos.