TERNEROS

La ganadería muestra señales de retención, pero la recuperación del rodeo aún no está asegurada

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Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario advierte que la faena de hembras cayó al nivel más bajo de los últimos años, aunque la tasa de extracción continúa por encima del umbral considerado sostenible para recomponer el stock bovino.

La ganadería argentina comienza a exhibir algunos indicadores compatibles con una etapa de mayor retención de vientres, aunque los datos todavía no permiten afirmar que el proceso de recomposición del rodeo haya comenzado de manera consolidada. Así lo sostiene un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que analiza la evolución de la faena de hembras, uno de los principales termómetros para anticipar los cambios del ciclo ganadero.

En torno a este concepto existen distintos indicadores que, para una correcta interpretación, deben analizarse de manera integrada

El primer dato que observar es, sin dudas, el número absoluto de hembras faenadas en comparación con años anteriores.

Durante los primeros cinco meses del año, la faena total de hembras ascendió a 2.345.880 cabezas, frente a las 2.573.937 registradas en igual período de 2025. Esto representa una caída del 9% interanual y constituye, en términos absolutos, el volumen más bajo de los últimos años, considerando la serie desde 2020 hasta la actualidad.

Otro indicador relevante es la proporción que representan las hembras dentro de la faena total. Sin embargo, al tratarse de un indicador relativo, su interpretación debe realizarse en conjunto con el nivel de faena total y con la persistencia temporal de dicho porcentaje.

En este sentido, los datos de los primeros cinco meses muestran una faena total en retroceso, cercana al 10% respecto de un año atrás, con una participación de hembras del 47,5%. Durante el mismo período de 2025, este indicador promediaba el 47%, lo que indica que la reducción de la faena de hembras fue ligeramente menos pronunciada que la de machos.

Por otra parte, si bien existen antecedentes de participaciones superiores —como el 50% alcanzado en 2019—, este es el cuarto año consecutivo en el que esta participación se mantiene por encima del 47%, umbral que suele considerarse como límite de equilibrio para la evolución del stock.

Un tercer indicador a observar es la relación entre la cantidad de hembras faenadas y el stock existente al inicio del ciclo. Este factor permite medir el nivel de extracción del rodeo, es decir, la proporción de animales que salen del circuito productivo en relación con la disponibilidad inicial.

En los primeros cinco meses del año, la tasa de extracción de vacas y vaquillonas alcanzó el 8,2%, resultado de una faena de 2,35 millones de cabezas sobre un stock inicial de 28,4 millones. Si bien este porcentaje muestra una tendencia descendente respecto de años anteriores, continúa siendo elevado en relación con la capacidad actual de reposición del rodeo.

En efecto, al analizar la serie desde 2008 hasta la fecha, se observan dos períodos claramente diferenciados luego de los mínimos alcanzados tras la liquidación de stock ocurrida entre 2008 y 2010: una etapa de crecimiento sostenido hasta 2018 y, posteriormente, una fase de contracción. En términos generales, sobre la serie analizada, puede identificarse un punto de equilibrio en torno a una tasa de extracción del 8% donde, niveles superiores a ese umbral se asociaron con caídas del stock, mientras que tasas inferiores permitieron procesos de recomposición y crecimiento.

No obstante, este indicador también debe evaluarse en función de los ingresos generados anualmente por el sistema. En otras palabras, cuanto mayores sean los niveles de preñez y destete alcanzados, mayor será la capacidad de extracción de hembras sin comprometer la producción futura.

En este aspecto, la situación muestra ciertas limitaciones. Desde los 7,56 millones de terneras obtenidas en 2022, la producción total de terneros -machos y hembras- no ha logrado crecer. Por el contrario, se ha reducido año tras año, restringiendo el ingreso de animales al sistema y, en consecuencia, limitando la capacidad de extracción genuina del stock. Este año, la cantidad de terneras incorporadas al rodeo al inicio del ciclo fue de 7,19 millones de cabezas, unas 120.000 menos que las registradas el año anterior.

Por último, resulta igualmente importante analizar la dinámica con la que evolucionan estos indicadores, es decir, el ritmo que va marcando la faena mensual a lo largo del año.

En particular, la faena de vacas presenta una marcada estacionalidad asociada al ciclo reproductivo, con los mayores volúmenes de salida concentrados entre mayo y agosto para luego, descender significativamente, durante la primavera y el verano, coincidiendo con los períodos de servicio y gestación.

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La faena cae por decimotercer mes consecutivo y se anticipa un cambio de ciclo en la ganadería

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La ganadería argentina comienza a mostrar señales cada vez más claras de un cambio de ciclo. Los datos de mayo confirmaron una tendencia que ya se extiende por más de un año: la faena bovina continúa en retroceso y la menor oferta de animales empieza a convertirse en el principal condicionante para la producción de carne vacuna.

Según los registros del SENASA basados en los Documentos de Tránsito Electrónico (DTe), durante mayo se remitieron a faena 997.774 cabezas, un volumen que representa una caída interanual del 12%, equivalente a unas 136.000 cabezas menos que en igual mes de 2025. De esta manera, se completa el decimotercer mes consecutivo de retracción en las remisiones a frigoríficos, consolidando un escenario de menor disponibilidad de hacienda que ya se percibe en toda la cadena comercial.

Los números de mayo confirman una faena cada vez más reducida. Se trata del 13er mes consecutivo con caídas interanuales en las remisiones a faena, una tendencia que se consolida y comienza a evidenciar la restricción de oferta que se percibe en el mercado

De acuerdo con las estadísticas informadas por SENASA sobre la base de los Documentos de Tránsito Electrónico (DTe), durante mayo los productores remitieron a faena un total de 997.774 vacunos. Comparado con igual mes del año pasado, este volumen representa una caída del 12%, equivalente a unas 136.000 cabezas menos.

De este modo, en los primeros cinco meses del año los envíos a faena acumulan una reducción del 11,3% respecto de igual período de 2025, con 4,9 millones de cabezas frente a los 5,5 millones registrados un año atrás.

Ahora bien, ¿cuáles son los factores que explican esta disminución sostenida de la actividad y cuál es el peso relativo de cada uno de ellos?

En primer lugar, es importante señalar que el nivel de faena siempre está condicionado por una combinación de factores asociados tanto a la oferta como a la demanda. Sin embargo, aun en un contexto en el que ni el consumo interno ni las exportaciones muestran una capacidad de tracción significativa, es la oferta la que actualmente impone la principal restricción sobre la producción de carne vacuna.

Al analizar esta menor disponibilidad de hacienda, es necesario distinguir entre factores estructurales y factores coyunturales. Entre los primeros se encuentra la propia disponibilidad de animales dentro del stock ganadero, mientras que entre los segundos sobresale una mayor retención por parte de los productores, favorecida por un contexto de precios y expectativas que incentiva la prolongación de los ciclos productivos.

En lo que respecta al stock, luego de tres años consecutivos de caída en la producción de terneros, la capacidad de extracción que puede exigirse al rodeo sin comprometer su evolución futura resulta cada vez más limitada. En definitiva, se trata de una relación básica entre ingresos y egresos dentro de un mismo sistema.

A priori, si consideramos una producción de terneros de 14,4 millones de cabezas que se incorporan este año al stock nacional y asumimos una tasa de mortandad promedio del 3% para el conjunto del rodeo —equivalente a aproximadamente 1,5 millones de cabezas—, la faena máxima sostenible para este año sería del orden de los 12,9 millones de animales. Esto implica una reducción cercana al 5% respecto de los 13,6 millones de cabezas faenadas durante el año pasado.

Sin embargo, al analizar la evolución de las faenas durante los primeros cinco meses del año, se observa una retracción aún mayor. Según las estadísticas de traslado a plantas de faena, la caída alcanza el 11% interanual.

Por lo tanto, resulta evidente que, además de la limitación estructural derivada del menor stock disponible, existe una retención de hacienda significativa por parte de los productores.

Una de las tendencias más claras observadas desde el año pasado, y que se ha profundizado durante la presente zafra, es la mayor permanencia de los animales en sistemas de recría pastoril. Este comportamiento está siendo impulsado no sólo por los valores de la hacienda, sino también por la posibilidad de reducir costos de alimentación mediante un mayor aprovechamiento de los recursos forrajeros antes de la terminación a corral.

De acuerdo con los datos surgidos de las estadísticas de movimiento de hacienda, durante los primeros cinco meses del año se trasladaron 4,57 millones de terneros y terneras desde los establecimientos de origen con destino a cría e invernada, un 13% menos que en igual período de 2025. Expresado en términos relativos al stock inicial disponible de esta categoría, dichos movimientos representan el 32% del total, frente al 36% registrado un año atrás.

En otras palabras, además de existir una menor cantidad de terneros disponibles, la proporción de esa oferta que efectivamente llega al mercado resulta actualmente más reducida.

No obstante, al desagregar la información por sexo, se observan comportamientos claramente diferenciados.

En el caso de las hembras, la retención se concentra principalmente en los establecimientos de cría. Las estadísticas muestran que una proporción importante de terneras permanece en los campos de origen y no ingresa al circuito comercial habitual. Mientras que, en años anteriores, para esta época del año, los criadores comercializaban en promedio cerca del 30% de las terneras disponibles, actualmente esa proporción se ubica en torno al 16%.

Por el contrario, en los machos la oferta relativa de terneros no muestra una reducción comparable. De hecho, los movimientos acumulados representan el 47% del stock inicial de la categoría, frente a niveles cercanos al 43% observados en años anteriores.

Sin embargo, ello no implica una menor retención. Lo que cambia es el eslabón de la cadena donde ésta se produce. En el caso de los machos, la retención parece estar ocurriendo principalmente en manos de los invernadores.

En efecto, los registros indican que del total de terneros machos que salieron de los establecimientos de cría, apenas el 14% tuvo como destino directo un feedlot, mientras que el 86% restante ingresó a otros sistemas de recría. En años anteriores, la participación de los corrales como primer destino de esta invernada liviana rondaba el 21%.

Este comportamiento confirma la creciente intensificación de los procesos de recría pastoril como etapa previa al engorde a corral. No obstante, a medida que avance el invierno, es posible que estos esquemas comiencen a enfrentar mayores limitaciones derivadas de la menor disponibilidad forrajera.

En el caso de las hembras, la retención observada a nivel de los establecimientos de cría podría constituir una señal temprana de recomposición del stock de vientres. Por el momento, este proceso aún no se refleja con claridad en los registros de faena, dado que las categorías de vacas y vaquillonas muestran caídas menos pronunciadas que las observadas en otras categorías, manteniendo una participación relativamente elevada dentro de la faena total.

Sin embargo, la menor salida de terneras registrada durante esta zafra podría comenzar a reflejarse durante el segundo semestre del año. En la medida en que una mayor proporción de hembras permanezca dentro del sistema productivo, se reducirá el ingreso de futuras vaquillonas a los circuitos de engorde, limitando posteriormente la disponibilidad de hacienda liviana para faena, lo que sentaría las bases para una eventual recomposición del stock reproductivo.

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Ganadería: el mercado busca precios de equilibrio tras la suba y expone límites del consumo y la exportación

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El mercado ganadero argentino entró en una fase de ajuste silencioso pero significativo. Tras alcanzar máximos históricos entre fines de 2025 y febrero de 2026, los precios de la hacienda comenzaron a retroceder en marzo y abril, en un contexto donde ni el consumo interno ni la exportación logran convalidar nuevos aumentos. El dato no es menor: el reacomodamiento ocurre en plena discusión sobre costos, tipo de cambio y rentabilidad sectorial. ¿Se trata de una corrección transitoria o de un nuevo piso de precios condicionado por la macroeconomía?

Un cambio de tendencia tras el pico de precios

En las últimas semanas, el mercado ganadero comenzó a mostrar cierta cautela a la hora de convalidar valores, tanto en la hacienda gorda como en la reposición, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

A pesar de un contexto de oferta limitada y precios internacionales favorables, el mercado local parece estar en una fase de búsqueda de equilibrio, luego de la fuerte suba registrada dos meses atrás.

Si se observan los valores de la hacienda gorda en el MAG desde la segunda mitad del año pasado hasta la actualidad, el cambio de tendencia es evidente. En términos constantes, entre octubre de 2025 y febrero de este año —cuando se alcanzaron máximos históricos— los novillos subieron un 28%, mientras que novillitos y vaquillonas lo hicieron un 32% y 33%, respectivamente.

Desde ese pico, en marzo y durante los primeros veinte días de abril, los precios comenzaron a corregir: los novillos retrocedieron un 9% y novillitos y vaquillonas un 6%.

Históricamente, marzo y abril suelen concentrar las mayores subas de precio de la hacienda gorda, dada la mayor fluidez de demanda que se traslada desde los mostradores. Sin embargo, en esta campaña el ajuste se anticipó a febrero y en una magnitud que el consumo no logra absorber completamente.

En el primer trimestre, el precio del gordo acumuló una suba nominal del 11%, frente a una inflación mayorista del 6,2%. Con niveles de consumo menores, el margen para nuevas subas en el precio de la hacienda resulta extremadamente acotado, al menos en el corto plazo.

Exportación condicionada y tipo de cambio en tensión

Del lado de la exportación, que suele actuar como sostén en escenarios de debilidad del consumo interno, tampoco se observan condiciones para convalidar mayores valores. Si bien los precios internacionales se mantienen firmes, la ecuación del exportador se deteriora por el aumento del costo de la hacienda y un tipo de cambio que, lejos de acompañar, se ha apreciado en los últimos meses.

En el primer trimestre, el novillo pesado en el MAG subió 9%, la inflación en pesos fue del 9,4% y el tipo de cambio oficial —al que liquida el exportador— retrocedió más de 5%, afectando aún más la rentabilidad del sector.

En la reposición también se observa mayor cautela. A pesar de la escasa oferta, los valores se ubican por debajo de los máximos recientes.

El Índice Ternero ROSGAN, tras acumular una suba nominal del 19% en los primeros tres meses del año, registró en abril su primera caída mensual, con un retroceso del 6%, ubicándose en $6.410 frente a los $6.809 de marzo.

Aun así, los valores continúan en niveles elevados: en términos reales, los precios actuales se ubican un 76% por encima del promedio de la serie iniciada en 2010.

Reposición, retención y señales productivas

La cantidad de terneros y terneras disponibles por stock es de 14,4 millones de cabezas, unas 200 mil menos que en el ciclo previo. A su vez, según datos de SENASA, en el primer trimestre salieron de los campos de cría cerca de 2 millones de terneros/as, unas 400 mil cabezas menos que en igual período del año anterior, lo que refleja una mayor retención.

Paralelamente, en términos de ingresos -a valores de hoy- el criador obtiene un 42% más por cada jaula de terneros vendida que hace un año. Esto implica que, con un 30% menos de hacienda vendida, puede alcanzar ingresos similares a los del año pasado, sin considerar además el mayor peso potencial de la invernada retenida.

En este contexto, a pesar de la limitada oferta, una adecuada gestión productiva permitiría al criador generar un excedente de fondos que podría destinarse a una mayor retención de hacienda, tanto en machos para recría y engorde como en hembras orientadas a la reposición de vientres.

A modo de referencia, al analizar las estadísticas que surgen de los remates habituales de ROSGAN, se observa que, mientras la oferta total de terneros y terneras cayó un 17% en lo que va del año, la de novillitos y vaquillonas aumentó 10% interanual.

En estas categorías mayores, se observa además una contracción cercana al 30% en la oferta de vaquillonas, lo que redujo su participación frente a los machos del 37% del año pasado al 26% actual.

En efecto, durante el último remate de ROSGAN la categoría vaquillonas de invernada incluso no registró oferta, una situación que comienza a repetirse con mayor frecuencia en las distintas subastas ganaderas y que constituye una señal clara de la visión que subyace a la actual decisión de venta del productor.

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Stock ganadero: Misiones está en el puesto 13 en la Argentina y crece el número de terneros

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El stock de ganado bovino en la Argentina al 31 de diciembre de 2021 se ubicó en 53.416.435 cabezas, lo que significó una reducción interanual del 0,19%, equivalentes a 101.000 animales, informó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

En conferencia de prensa, el subsecretario de Ganadería, José María Romero, dijo que a pesar del retroceso, el stock se mantuvo estable a diferencia de lo sucedido en 2019 y 2020, cuando “se perdieron 1,5 millones de cabezas”.

Asimismo, otro dato destacable del informe sobre existencias, que se obtiene a partir de la vacunación de animales relevada por el Servicio Nacionales de Seguridad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), fue el crecimiento en el nacimiento de terneros.

Romero informó que durante el año pasado se produjeron 150.000 partos más que en 2020, al sumar 14.457.000 animales.

“Esto quiere decir que crecimos el 1% e indica que el stock y el recurso ganadero se está mostrando saludable”, dijo el funcionario nacional. Así, la tasa de destete pasó del 62,2% al 63,1%.

Además, el relevamiento arrojó un 0,95% menos de vacas, pero también registró un mayor número de vaquillonas y de novillos, “lo que quiere decir que va a continuar la tendencia alcista en el peso de faena”, aseveró.

En rigor, de los 53.416.435 animales que componen el rodeo nacional, 22.687.397 son vacas, que mostraron un decrecimiento del 0,95%; 7.736.800 son vaquillonas (+0,5%); 2.409.596 son novillos (+2,78%); 4.829.742 son novillitos (-1.74%); 7.198.585 son terneros (+1,25%); 7.258.968 son terneras (+0,85%); 961.344 son toros (-7,79%); 330.281 son toritos (+10,09%); y 3.722 son bueyes (-20,45%).

El grueso de los bovinos se ubican en la provincia de Buenos Aires, con 20.113.922 animales, seguido por Santa Fe, con 6.324.289 vacunos; y el tercer puesto técnicamente empatados Córdoba, Corrientes y Entre Ríos, con 4,73 millones la primera, 4,49 millones la segunda y 4,38 millones de animales la tercera provincia.

En el mapa nacional, Misiones se ubica en el puesto trece en cuanto a cantidad de cabezas. En Misiones, según el informe oficial hay 365.430 cabezas de ganado, con una caída de 1.956 bovinos en comparación con 2020. Hay 333 menos vacas pero un fuerte crecimiento en terneros, con 2.393 más que en 2020, un aumento de 3,2 por ciento. 

Sin embargo, en el ministerio del Agro estiman que el número de cabezas aumentó en los últimos meses y que hay cerca de 400 mil bovinos en total. 

En el plano nacional se observó una reducción de Vacas, en el orden de las 216.000 cabezas (-0,9%) al tiempo que se registró un incremento de 38.000 Vaquillonas (+0,5%) y 150.000 Terneros/as (+1%), lo que mejoró la relación ternero/vaca, que cerró el 2021 en el 63,1%.En tanto, en las categorías de machos, se observó la disminución en unos 85.000 Novillitos (-1,7%) y una recuperación de 65.000 Novillos (+2,8%) y de 30.000 Toritos (MEJ) (+10%).

Ante un aumento de la población de animales más pesados, Romero marcó que "en 2021 logramos aumentar 4 kilos el peso promedio, algo que no se podía lograr hace mucho tiempo. Esto indica que vamos a poder mantener los 230 kilos de peso promedio de faena".

En la rueda de prensa, el jefe de Gabinete del Ministerio, Jorge Ruiz, indicó que más allá del recuento del rodeo nacional de 2021, en los primeros meses del corriente año la sequía, los incendios en el Litoral y el alza en los precios de los granos por la guerra entre Rusia y Ucrania "afectaron de manera directa a la actividad".

"Hemos tenido dos golpes importantes: el primero fue la sequía en gran parte del país, que ocasionó perdida de kilos y, lo segundo es lo que ocurrió con la guerra y el importante aumento que tuvo el precio del maíz. Eso desalentó en muchos casos la producción de carne. Tenemos que analizar esas dos cosas en conjunto con el stock", indicó Ruiz.

Durante el acto, Jorge Ruíz comunicó que el titular de la cartera agropecuaria, Julián Domínguez, de visita oficial al Estado de Israel avanzó en un acuerdo país-país para exportar 30.000 toneladas anuales de carne.

"Les comunico, por pedido del ministro Julián Domínguez, que hay un preacuerdo con el Estado de Israel en un esquema país-país para tener una cuota preferencial por un volumen de 30 mil toneladas de carne Kosher, sin aranceles. Es una muy buena noticia para Argentina que el Estado de Israel esté dentro del grupo de acuerdos país-país. Mañana, el Ministro estará brindando más detalles", explicó al respecto.

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Misiones debería aumentar en 10 puntos la tasa de destete para mejorar el stock ganadero

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Un informe privado muestra como en los cuatro últimos años hubo una reducción del stock bovino y de las unidades productivas. La ganadería en la provincia sigue siendo de subsistencia y plantean la necesidad de aumentar el número de terneros para poder potenciar la industria cárnica misionera.
La distribución geográfica y por unidades productivas de la provincia de Misiones elaborada por el Contador Gabriel Muzzachiodi en base a información publicada por el SENASA refleja como ha caído el stock bovino en un 8,63%  y también como hubo una retracción cercana al 10% de las unidades productivas.
El stock bovino de Misiones cayó un 8,63% (39.237 cabezas) desde su máximo alcanzado en el año 2014. En línea, también disminuyeron las Unidades Productivas un 9,98% (784 UP).
El departamento Gral. Manuel Belgrano concentra la mayor cantidad de hacienda vacuna. Lo siguen los departamentos de  Apóstoles, Guaraní, Montecarlo, Capital, Veinticinco de Mayo y Concepción.

El 82,47% de los productores tienen menos de 100 cabezas y el 37,08% del total del stock.  El 5,74% de los productores tienen más de 250 cabezas y el 39,57% del total del stock.
La estructura de producción bovina en Misiones, mantiene su carácter minifundista y de subsistencia.
Es prioritario encarar programas y actividades focalizadas por estratos, que mejoren la productividad del rodeo. En Misiones, por cada 100 vacas/vientres en existencia se producen 44 terneros. El promedio nacional es de 62 terneros por cada 100 vacas.
Si Misiones subiera 10 puntos su tasa de destete, sobre un total de 190.000 vacas/vientres en existencia, incrementaría la  producción en unos 19.000 terneros, pasando e los actuales 84.000 terneros a 103.000 terneros por año.

 

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