La Legislatura frenó un intento de juicio político al Superior Tribunal por una jubilación de privilegio
El cierre de año político en Misiones fue protagonizado por el rechazo de la Sala Acusadora de la Cámara de Representantes al intento de promover un juicio político contra la presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Rosanna Pía Venchiarutti Sartori, a partir del reclamo del ex director de Rentas Miguel “Pimpy” Thomas por una jubilación de privilegio.
Lo ocurrido allí excede largamente un expediente previsional. Tiene una dimensión institucional nítida: cuando un interés personal pretende transformarse en una ofensiva contra uno de los poderes del Estado, el sistema democrático está obligado a responder. Thomas buscó reactivar un haber diferencial vinculado a un régimen especial que él mismo impulsó cuando estaba al frente de Rentas y que luego fue derogado por su carácter oneroso para las finanzas públicas. Al no lograr su objetivo por las vías administrativa ni judicial, ensayó una maniobra de presión: denunció un supuesto “retardo de justicia” y apuntó directamente contra la titular del máximo tribunal.
La Legislatura marcó un límite. La Comisión Investigadora analizó el planteo y lo descartó con fundamentos jurídicos y técnicos. Alejandro Arnhold, como presidente de la comisión, sostuvo que no existían causales que habilitaran un proceso de juicio político; Anazul Centeno advirtió que no se puede sentar en el banquillo a una jueza porque una resolución no satisface expectativas particulares; y José Luis Pastori remarcó las inconsistencias de origen del planteo.
En un contexto donde el discurso sobre el ajuste y el “cuidado de la plata de la gente” domina la agenda nacional, este episodio tuvo una traducción concreta en la política misionera: no se habilitaron atajos institucionales para restituir privilegios financiados con recursos públicos. Menos aún cuando el reclamo provino de un ex funcionario con trayectoria controvertida, desplazado del espacio misionerista y con un trasfondo político imposible de soslayar.Tampoco pasó inadvertido el contexto que rodea al apellido Thomas.
En el tablero político y judicial argentino, el nombre quedó asociado a episodios sensibles de los últimos años, con menciones públicas a Oscar Thomas, hermano del ex director de Rentas, detenido en la causa conocida como Cuadernos de las Coimas, vinculada a la obra pública y al kirchnerismo. En ese marco, el intento de llevar al Superior Tribunal al terreno del escándalo político fue leído, dentro y fuera de la Legislatura, como algo más que una simple disputa previsional: fue una pulseada por poder, dinero y posicionamiento.
