La Universidad de Buenos Aires volvió a destacarse en un ranking global. En este caso, la institución logró revalidar cinco de sus carreras entre las 50 mejores en una clasificación que compara cada una de las disciplinas académicas de las distintas casas de estudios a nivel mundial.
El QS World University Rankings by Subject agrupa las carreras en cinco grandes temáticas: Artes y Humanidades, Ingeniería y Tecnología, Ciencias de la Vida, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. El rendimiento de las universidades argentinas se mantuvo estable respecto al año pasado. En total, logró instalar 81 carreras dentro del ranking: 22 de ellas mejoraron, 19 cayeron y 38 permanecieron sin cambios. A su vez, dos se clasificaron por primera vez.
En ese contexto, la UBA confirmó su lugar como la institución más fuerte del país, con 33 carreras, 11 de ellas entre las 100 primeras. Le siguen la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), con 15 disciplinas, y la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), con 9.
La casa de estudios porteña es la única argentina que tiene carreras en el top 50. Son cinco en total: Lenguas modernas (cuyo equivalente es Letras), Antropología, Ingeniería Petrolera, Derecho y Sociología. Salvo esta última, todas mejoraron comparado a la edición anterior.
El ranking QS por disciplinas evalúa el desempeño de 13.883 programas universitarios individuales, tomados por estudiantes de 1.440 universidades que se encuentran en 85 países del mundo. Luego de ello agrupa y hace un ranking de cada carrera que alcanza hasta el puesto 600.
En la comparación regional, Argentina pierde con varios de sus países vecinos. El ranking lo lidera Brasil con 291 carreras rankeadas, Chile (152), México (142), Colombia (124) y recién el quinto lugar lo ocupa Argentina (81), que se destaca en Artes y Humanidades. Tanto que seis de las diez disciplinas mejor clasificadas pertenecen a esta área de estudio.
El ranking de QS toma en cuenta distintas variables para ponderar la calidad de una carrera. Sus autores consideran la reputación -tanto académica como entre los empleadores- que se obtiene a partir de encuestas de percepción, así como la cantidad de “papers” publicados y citas en revistas científicas.
Como es habitual edición tras edición, la reputación académica es la métrica más fuerte e incluso sigue en alza, con un 68% de las carreras argentinas subiendo. De hecho, en los indicadores de reputación del empleador y académicos, Argentina logra puntuaciones de 64 y 71, por encima de la media mundial. Es sobre todo en investigación, tanto nacional como internacional, donde queda rezagada respecto a otros países.
En ese apartado, la carrera de Geofísica de la UBA es la que produce la investigación de mayor impacto en el país según el indicador de citas: se sitúa en la franja 151-200. Le sigue Ingeniería del Petróleo de la Universidad Nacional del Sur, que se ubica en la franja 101-150. En tanto, el programa que más mejoró en materia de investigación es Derecho de la UCA.
Durante 15 días, más de 30 estudiantes de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), realizaron pasantías en varias localidades de la provincia mediante un acuerdo entre el Frente Amplio para una Nueva Agronomía (Fana), el Movimiento Nacional Campesino Indígena
-cuyo referente es el dirigente Jorge Páez, candidato a diputado del Frente Amplio- y el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase), con la colaboración del Movimiento Evita Misiones.
Se trata de jóvenes que estudian Agronomía, Ciencias Ambientales, Floricultura y Jardinería, entre otras carreras, quienes estuvieron junto a militantes del Mocase, el MNCI, el Evita, y la Coordinadora de Trabajadores Rurales de Misiones (Cotrum), en Bernardo de Irigoyen, Pozo azul, Hipólito Yrigoyen, Azara, Andresito, Gobernador Roca, Colonia Polana, Santa Rosa, San Antonio y Bonpland, entre otros. En este Municipio hicieron prácticas en Bella Vista y en el Paraje Ojo de Agua, y en la Cooperativa Agraria Manos Productivas Limitada, del Movimiento Evita, donde elaboraron miel de caña, desde el corte de la planta hasta el envasado del producto, y además vivieron la experiencia de arar con bueyes, entre otras actividades.
Luego de 15 días, el cierre tuvo lugar en Bonpland en el Lote 154, con la presencia del legislador de Tierra, Techo y Trabajo, Martín Sereno, que encabeza la lista de diputados del Frente Amplio; Adriano Matter, coordinador del Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (Inafci) y candidato a jefe comunal de Andresito; Cristina Bóveda, candidata a intendenta de Bonpland; la referente de la Coordinadora de Trabajadores Rurales de Misiones (Cotrum), Vanesa Ribeiro, candidata a intendenta de San Antonio, entre otros dirigentes. Una de las coordinadoras de las pasantías, Ainé Domínguez, explicó que estas actividades son frecuentes y se desarrollan desde hace muchos años en todo el país, y con una gran participación.
“Aprovechamos los meses de verano y nos instalamos a trabajar en distintas provincias. Este año viajamos más de 32 compañeros y compañeras de diferentes carreras de la Facultad de Agronomía, con integrantes del Mocase y de las Brigadas de Escolarización de este movimiento campesino, y nos repartimos por varios lugares de Misiones”, dijo la coordinadora.
“Todos y todas nos llevamos un gran aprendizaje” Los y las universitarias convivieron en las chacras con familias productoras, compartiendo sus días junto con trabajadores de la economía popular que realizan tareas en unidades productivas en los barrios populares. “La idea de las pasantías es vivenciar la vida campesina, y en Misiones vimos más diversidad entre productores, familias rurales y trabajadores de la economía popular con tareas en núcleos productivas; fue un gran aprendizaje donde donde recorrimos las plantaciones de tomates y berenjenas; nos enseñaron a hacer conservas, a ocuparnos de los animales, pudimos cosechar mandiocas y batatas, entre otros alimentos de la tierra”, sostuvo Ainé Domínguez.
Se buscó que estos futuros profesionales tengan una visión más amplia de lo que es la realidad rural de la provincia, y no se queden con esa imagen de campo que “nos venden en las grandes ciudades, y a veces en la Facultad como la producción de soja, sin productores que trabajan la tierra, porque sólo prosperan las máquinas”, cuestionó la joven. Paula Castillo es oriunda de Venezuela, y estudiante de Ciencias Ambientales de la UBA, se manifestó feliz de conocer Misiones a través de estas pasantías. “Estuvimos en Irigoyen los primeros días, y luego en el Paraje Tacuara, de Andresito, y no puedo más que agradecer todo la sabiduría que me llevo, además de la experiencia de compartir con las familias campesinas en las que vi una grandísima esperanza de salir adelante trabajando la tierra, produciendo alimentos y bien organizados. Me sentí como en mi casa de Venezuela a la que añoro. Fue hermosa la sensación del acompañamiento fraternal”, graficó Paula.
“Este intercambio genera un vínculo de hermandad” El diputado Martín Sereno expresó que para su espacio político Tierra, Techo y Trabajo y el Movimiento Evita Misiones, es un orgullo recibir a tantos estudiantes de una Universidad pública tan prestigiosa, y que se están formando en una carrera relacionada con el agro y la labor de “nuestros campesinos y campesinas que con su trabajo generan riqueza en la provincia”. Consideró que el encuentro entre las y los jóvenes universitarios genera hermandad. Más allá de la transmisión del conocimiento y experiencias, produce un vínculo que excede el aprendizaje en la práctica, porque “es un intercambio de humanidad y como dirigentes políticos nos fortalece, ya que es la comprobación de que todos y todas somos partes del mismo proyecto de país, donde priorizamos la soberanía alimentaria, la reforma agraria, la necesidad de cuidar el monte, la naturaleza y ese vínculo nos hermana”, enfatizó Sereno. Sostuvo la importancia de la unidad entre “las compañeras y compañeros de todas y todos nuestros militantes porque a cada lugar que vamos queda la profunda huella del trabajo que en esta caso realizan nuestros agricultores. En cada territorio aprendemos y compartimos cómo viven y militan otros argentinos y argentinas, y con las pasantías de éstos jóvenes por distintos territorios y familias. Estos futuros profesionales aprendieron sobre la lucha campesina al intercambiar saberes y podrán seguir multiplicando las voces, y valorar las posibilidades de desarrollo que tenemos en nuestra provincia para transformar la historia”, subrayó el legislador de TTT.
“Involucrados en la realidad de nuestros agricultores”
La dirigente del Movimiento Evita en Bonpland, Cristina Bóveda, destacó la presencia de estudiantes de Agronomía que se distribuyeron en diferentes municipios con desarrollo agroecológico.
“Fue una muy buena iniciativa de estos compañeros y compañeras estudiantes que decidieron salir de la zona de confort, y de lo académico para involucrarse en la realidad de nuestros trabajadores y trabajadoras campesinas, hicieron un trabajo territorial y compartieron la cotidianeidad de las familias, viviendo en las mismas casas. A todas y todos los vimos consustanciados en los trabajos productivos. Fue un placer recibirlos, se llevan una rica experiencia; los alentamos a seguir estudiando, y está abierta la invitación para que cuando quieran volver”, indicó Bóveda.
“Este año fue nuestra provincia el punto de encuentro entre los y las compañeras estudiantes y las familias rurales que producen cultivos todos los días, y a la vez se organizan y generan otras estrategias de comercialización. Se nuclean en Cooperativas, en núcleos productivos para mantener su trabajo, muchas veces resisten a los desalojos, y se unen para garantizar el derecho al agua y a los servicios básicos que merecen y les corresponde”, expresó la coordinadora provincial de Género del Movimiento Evita, Valentina Giménez
Ponderó que estas pasantías permitan un diálogo entre los estudiantes y la territorialidad, repensar el modelo productivo y elaborar estrategias conjuntas. “Además es una instancia de formación para todos: para las y los estudiantes, para los militantes y para dirigentes de los movimientos populares porque enriquece nuestro compromiso”, subrayó Valentina.
En la Facultad de Ingeniería de la UBA, se lanzó la Especialización en Industria y Sistemas Aeroespaciales. El acto estuvo encabezado por el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus; el presidente de INVAP, Hugo Albani; el Director Ejecutivo y Técnico de CONAE, Raúl Kulichevsky; el director de la carrera, Guillermo Salvatierra; el presidente de UBATEC, César Albornoz; el decano de la FIUBA, Alejandro Martínez, y de Servicios de Integración Tecnológica del INVAP, Juan Carlos Rodríguez. El año que viene se dará inicio al posgrado que será dictado por expertos de la CONAE e INVAP y aspira tener estudiantes de toda la región.
Filmus felicitó a todos/as los/as que lo hicieron posible y manifestó: “Sentimos que estamos ante un momento histórico. La ingeniería está asociada a la soberanía. No tenemos desarrollo productivo autónomo sin soberanía. La identidad tiene que ver con estas cosas. Esto define la calidad de investigadores, de universidades”, y añadió “somos un país con desarrollo satelital, nuclear en la región; estamos hablando de nuestra perspectiva”. El Ministro expresó que “pensar en el sector aeroespacial tiene que ver con soberanía. Todos los argentinos/as contribuimos para formar a ese ingeniero/a. Para el Estado haber formado ingenieros/as y después no tener la posibilidad de generar las condiciones para que se desarrollen en el país es una pérdida de soberanía desde el punto de vista económico. Hoy nos faltan ingenieros/as. En el sector público hay que generar políticas para eso. Lo que estamos haciendo es generar ingenieros, profesionales y científicos que estén a la cabeza de todos estos procesos. Necesitamos asegurar políticas de estado que tengan estabilidad”, concluyó.
“Si en esta área no estamos en la punta estamos quedando en la historia. Que la UBA tenga distribución y producción de conocimiento es fundamental y esta área era una ausencia” y subrayó que además “sea latinoamericana. Tenemos que ser una región soberana y en parte tiene que ver con el desarrollo tecnológico”, cerró Filmus.
Por su parte, Kulichevsky, se refirió a la carrera de posgrado y “la relevancia de la UBA en el sistema universitario a nivel nacional y Latinoamericano es sumamente importante. También quería mencionar lo que significa en las alianzas internacionales. Las expectativas son enormes y creo que es fundamental para seguir creciendo en la industria en el sector. Esto requiere de talentos y esta carrera será un aporte esencial y desde el punto de vista en la región”, expresó.
El posgrado se extenderá de abril a diciembre de 2023 bajo modalidad mixta de 368 horas de duración con un Trabajo Final Integrador (TFI). En la modalidad presencial, se dará en las mismas instalaciones de la CONAE, INVAP y Facultad de Ingeniería, donde se desarrollan estas tecnologías.
El posgrado, que depende de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), tiene el propósito de proveer la formación científica y técnica que los profesionales de las distintas disciplinas afines requieren para potenciar sus capacidades actuales. La industria aeroespacial representa un sector económico e industrial de muy alto potencial y que se encuentra en un proceso de crecimiento muy importante a nivel nacional y global. Actualmente, los recursos humanos que alimentan el sector son egresados de carreras técnicas, principalmente de ingeniería o disciplinas técnicas tales como las ingenierías aeronáutica, electrónica, eléctrica, mecánica, en sistemas o software, físicos, químicos. No obstante, se requiere una especialización de posgrado que profundice y acelere la formación en temáticas muy específicas de esta actividad.
Los/as ingresantes tendrán la formación necesaria para gestionar proyectos espaciales complejos en instituciones tecnológicas, agencias espaciales, empresas de la industria aeroespacial, destacándose su capacidad de trabajo en equipos interdisciplinarios para la solución de problemas específicos del sector y para el desarrollo de cambios tecnológicos y operativos con el fin de satisfacer las necesidades de los sectores productivos y del entorno institucional del ecosistema espacial.
Se desató una polémica por las inscripciones y bailes en bikini de unas militantes k feministas en las escalinatas de la Facultad de Derecho.
El martes en las escalinatas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires fueron motivo de escándalos por pintadas y grandes inscripciones, sumado a bailes en bikini a modo de “perreo” de una agrupación feminista.
Las actrices de esta intervención, pertenecen a un colectivo transdisciplinario que vincula los activismos feministas con las prácticas artísticas.
Esta pintada formó parte de una actividad realizada por La Lengua en la Calle. En esta oportunidad contó con el apoyo de la Red de Profesoras y Doctrina Penal Feminista que se ocuparon de armar la perfomance sensual, según explicaron en un comunicado de prensa. En las grandes inscripciones se lee “Reforma Judicial Transfeminista”.
Una agrupación “feminista” vandalizó las escalinatas de ingreso a la Facultad de Derecho. Se debe identificar a los involucrados, expulsarlos de la universidad y condenarlos a reclusión perpetua y trabajos forzosos de por vida, sin francos. Basta de permitir estos delirios. Fin. pic.twitter.com/UrocNs2zWP
El cuestionado baile hot, según explicaron tiene como trama la defensa personal. “Alude al empoderamiento personal y colectivo de mujeres y disidencias para defenderse y erradicar la violencia sexista en todas sus formas”, expresaron. Se compartieron imágenes en redes sociales donde se ve a los performers vestidos de karatecas y con guantes de boxeo en sus manos.
El colectivo feminista, además aclaró “Reforma judicial transfeminista es una consigna que levantamos y seguiremos levantando, convencidas y comprometidas con la necesidad de construir un poder judicial que no violente nuestros derechos y que sea capaz de observar las violencias que sufrimos día a día las mujeres LGBTIQ+”.
Voceros de la Facultad de Derecho de la UBA explicaron que no pueden tomar medidas disciplinarias contra las participantes de la manifestación ya que las escalinatas son de uso público. “No hay ningún tipo de sanción que pueda poner la facultad”, sostuvieron.
Mucha indignación causaron en las redes, la controvertida danza y los mensajes, por cuyas aulas pasaron varios presidentes de la Nación y funcionarios, además de los desfiles, actos políticos y deserciones de importantes líderes políticos.
En el Aula Magna de la Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), se firmó hoy un convenio de cooperación entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Universidad de Buenos Aires (UBA), para la construcción de un Centro de Laboratorios Unificados de Ciencias de la Salud en Ciudad Universitaria, y del nuevo edificio del Instituto de Investigaciones Gino Germani (IIGG) en la sede de la calle Santiago del Estero de la Facultad de Ciencias Sociales.
Encabezaron el anuncio el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus; la Presidenta del CONICET, Ana Franchi y el Rector de la UBA, Alberto Barbieri. Estuvieron presentes, además, el Secretario de Ciencia y Técnica de la UBA, Aníbal Cofone y las decanas y decanos de las facultades de Ciencias Sociales, Carolina Mera; Farmacia y Bioquímica, Cristina Arranz y Ciencias Médicas, Ricardo Gelpi.
A su turno, Filmus señaló que “cuando se invierte en ciencia y tecnología y se tiene plena conciencia de articularlas con el sector productivo, implica una mirada distinta de país porque no cualquier proyecto nacional requiere de ciencia y tecnología. Esta inversión de hoy es producto de la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación que permite prometer una inversión multiplicada por cuatro, en nuestra área, de acá al año 2032. Esta ley está planteada por un modelo de sociedad que queremos construir en el que al mismo tiempo que se crezca se distribuyan mejor los recursos. Tenemos que hacer un esfuerzo enorme para cambiar el modelo productivo, para dejar de ser un país que exporta materias primas y pasar a ser un país poderosamente industrial con generación de trabajo para todas y todos.
El ministro afirmó que “si realizamos inversiones en ciencia y tecnología y generamos las condiciones para que las universidades crezcan y trabajen junto con el CONICET en investigación, es porque creemos en un país que tenga soberanía. Y hoy la soberanía pasa necesariamente por el desarrollo científico-tecnológico. Estamos en un país con enormes deudas con nuestra gente por eso nuestra investigación no puede pensar en otra cosa que no sea aportar a un modelo de crecimiento y desarrollo que tenga que ver con la integración social. Es un orgullo que podamos, desde el lugar que nos toca, devolverle algo a la UBA de lo que la UBA nos dio y, a su vez, que la UBA le devuelva al pueblo lo que el pueblo cotidianamente se esfuerza por sostenerla.”
Por su parte, Franchi expresó: “Estamos muy contentos por este proyecto de un nuevo edificio para institutos del CONICET y la UBA, que permitirá a los investigadores e investigadoras, becarios y becarias, personal técnico y administrativo poder trabajar en un ambiente mejor y sobre todo hacerlo mancomunadamente en los diferentes proyectos”. También destacó el proyecto de la nueva sede para el Instituto Gino Germani “son obras que se esperaban hace mucho tiempo”. La Presidenta del CONICET, concluyó: “Esto muestra cómo le Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación impacta en la vida de las personas que hacen ciencia y tecnología, en los espacios, proyectos y en la calidad de nuestras investigaciones”.
Finalmente, Barbieri sostuvo que “esta inversión tiene un beneficio doble. Por un lado implica una renovación integral de la infraestructura en investigación, lo que permitirá hacer más y mejor ciencia. Por el otro, estas obras liberarán alrededor de 7.700 m2 a la Facultad de Medicina, que podrán ser aprovechados para cubrir otras necesidades específicas de esa unidad académica”.
En el Centro de Laboratorios Unificados de Ciencias de la Salud de Ciudad Universitaria funcionarán: el Instituto de Fisiología y Biofísica Bernardo Houssay (IFIBIOA); el Instituto de Inmunología, Genética y Metabolismo (INIGEM/CONICET-UBA); el Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (CEFYBO/CONICET-UBA); el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS/CONICET-UBA) y el Instituto de Química y Fisicoquímica Biológicas (IQUIFIB/CONICET-UBA).