El Banco Central del Uruguay (BCU), anunció que pondrá en circulación próximamente nuevos billetes de $50, resistentes al agua y difíciles de falsificar, en conmemoración de los 50 años de creación de la institución.
El directorio del BCU autorizó la emisión de hasta 10 millones de billetes de $50 en polímero, primeros de este tipo en el país, sumándose a Chile y Paraguay y una larga lista de países en todo el mundo que eligieron esta tecnología como moneda nacional.
Los billetes de plástico llegan a Uruguay por su durabilidad, pueden estar en circulación hasta cuatro veces más que los tradicionales, por ser más difíciles de romper y más resistentes al plegado, al agua y al aceite. Además, los billetes de polímero son más seguros por su complejo proceso de elaboración, que hace más difícil su falsificación.
Las continuas lluvias generan preocupación en los intendentes de la zona costera del río Uruguay. En San Javier y en El Soberbio se realizaron durante la tarde las primeras evacuaciones de familias.
Los grandes volúmenes de lluvias obligaron a que la Usina Hidroeléctrica de Itá, Brasil, ubicada sobre el río Uruguay, entre los municipios de Aratiba, estado de Rio Grande do Sul, en Santa Catarina, abriera sus compuertas para mantener los niveles de depósitos. En toda la zona –aguas abajo- tanto en el país vecino, como en Misiones se activaron medidas de prevención y autoevacuaciones de familias.
En Alba Posse se cerró el paso internacional Alba Posse – Porto Maúa; en San Javier, la zona del paraje Mbororé permanece aislado y entre 20 y 30 familias decidieron autoevacuarse del lugar; en El Soberbio esperan que el cauce llegué a los 13 metros para comenzar a evacuar. Trabajan en los diferentes municipios personal del Ejército Argentino, Gendarmería Nacional, Policía de Misiones, Bomberos y Prefectura.
En el marco del operativo de asistencia que lleva adelante la policía por expresas instrucciones del gobierno provincial, en las ultimas horas se concretaron las primeras evacuaciones preventivas en zonas afectadas por la creciente del Río Uruguay.
En San Javier se asistió y traslado a una familia residente del barrio San Jose.
De idéntica manera 5 familias del barrio Chivilcoy de El Soberbio fueron evacuadas por los efectivos policiales a lugares mas seguros, brindando la asistencia y contención correspondiente.
En El Soberbio desde la mañana personal de la Policía están apostados preventivamente en barrios en riesgo ante una eventual evacuación. A las 1800 horas la altura del Río Uruguay era de 12.90 mts, previendose que para las 2300 horas podría llegar a los 14 mts, razón por la cual se concreto la evacuación preventiva de las mencionadas familias.
Se tomaron los recaudos para el resguardo de la integridad física de las personas, el cuidado y traslado de sus pertenencias, y seguridad en las casas deshabitadas.
Hoy al mediodía el intendente de El Soberbio, Roque Sobozinski explicó a Economis que a las 12 horas el río llegaba a los 11,60 y siguen atentamente el comportamiento del río. A las 17 horas está prevista una reunión con Defensa Civil, la Policía para cruzar datos y adelantó que si el agua supera los 13 metros se procederá a hacer evacuaciones preventivas, de al menos 25 familias.
El intendente explicó que se pone en riesgo las viviendas si el agua supera la marca de los 14 metros, pero no quieren que el agua afecte a las familias en la noche. Por ello decideron hacer evacuaciones preventivas en la tarde-noche.
Durante toda la jornada en San Javier los Policías hicieron trabajo de resguardo y asistencia a vecinos ante la crecida del río Uruguay. Sobre el camino terrado de acceso al Cerro Monje, desbordado de agua en algunos tramos, se concentra un intenso operativo ejecutado desde la UR-VI con 100 uniformados aprestos ante una eventual evacuación.
Mientras tanto se hacen recorridas preventivas, por tierra y zona inundada, y se hacen entrevistas con vecinos atento a sus necesidades. No obstante hasta el momento no hay evacuados.
Sí se dio casos como el de don Eugenio (52) quien pese a la lluvia se quiso presentar a trabajar, y a través de una embarcación los uniformados lo ayudaron a sortear el camino en cuyo tramo está inundado.
Cada hora el personal elabora reportes en base a un relevamiento general en la zona.
Este 11 de marzo se cumple un nuevo aniversario de la célebre batalla de Mbororé, acaecida en cercanías de la actual localidad de Panambí, en 1641. Aquel combate marcó no solo el devenir histórico de la experiencia de las Misiones guaraní-jesuíticas, sino que, además, ratificó uno de los elementos de identidad política en la región más perdurables en el tiempo: la autonomía. De allí que se considere a Mbororé como la batalla de la soberanía.
Luego de dos décadas de ataques sistemáticos por parte de los bandeirantes sobre las Misiones y de la mudanza de los pueblos ubicados en la región del Guayrá, las tensiones entre los cazadores de esclavos lusitanos y los pueblos guaraní-jesuíticos alcanzaron un clímax a comienzos de la década de 1640. Para ello, fue trascendental la decisión de los padres de la Compañía de Jesús de armar a los nativos, para lo cual gestionaron y obtuvieron el permiso real para dotar de armas a los indios.
La decisión de armar a los nativos y de enfrentar a los bandeirantes hubiera sido imposible sin la determinación guaraní por defender su autonomía. No es casual que haya sido en la región del Uruguay en donde se registró el combate. Allí habitó el que es, quizás, el núcleo más guerrero de los guaraníes. Fueron los mismos que resistieron a la penetración jesuita de la mano del karaí Ñezú para dar muerte a Roque González de Santa Cruz y los que, más de un siglo después, combatirán a España y Portugal en el marco de las guerras guaraníticas.
Este núcleo combativo, que inclusive se mantendrá latente en la época de Andresito, es el que explica, en parte, el actual límite entre la Argentina y Brasil. Mbororé es un mojón clave en esa historia. Fue allí, entre los arroyos Acaraguá y Mbororé, que los guaraníes frenaron las incursiones luso-brasileñas y garantizaron el gobierno propio sobre sus territorios. No es un dato menor. En épocas de gobiernos coloniales y reyes absolutos, los guaraníes habían impuesto un modelo intermedio. Es que si bien reconocían la soberanía real, ella quedaba supeditada a las condiciones impuestas por ellos mismos, como el no ser encomendados, la prohibición del ingreso del hombre blanco y la construcción de una religiosidad en simbiosis con la católica.
Ese espíritu autonómico de los habitantes de esta región se mantiene latente como identidad política. El actual gobierno provincial hace alarde de su autonomía frente a las cambiantes políticas del poder central y ratifica, en cada ocasión posible, la determinación de sostener ese principio básico del sistema federal ¿imperante? en el país. Es la política fiscal la prueba palpable de ello. Misiones, a diferencia de otras provincias de economía similar, genera cerca de un tercio de sus recursos con impuestos propios. Esa capacidad de recaudación es la que permite sostener políticas públicas autónomas que serían imposibles en otros contextos.
El impositivo es un debate candente en la provincia. Los comerciantes, por lo menos aquellos aglutinados en la Cámara del rubro posadeña, sostienen que la “pesada” carga tributaria misionera es el factor que deprime la actividad y que favorece las multitudinarias caravanas de compras al Paraguay. No lo dicen en estos términos, pero en verdad lo que proponen es que Misiones resigne su soberanía en beneficio de un sector económico. Ya ocurrió en el pasado y no dio buenos resultados. La pregunta de perogrullo es ¿por qué hasta diciembre de 2015 los locales posadeños estuvieron repletos de compradores y ahora no, si la carga impositiva es la misma? La Cámara de Comercio de Posadas no puede dar respuesta a este dilema; hacerlo implicaría reconocer su error estratégico de haber jugado abiertamente por Cambiemos y su candidato Mauricio Macri.
Lo cierto es que la presión tributaria en la Argentina se encuentra entre 10 y 15 puntos por debajo de la existente en los países con mejor calidad de vida, los nórdicos, que en casos como el de Dinamarca, superan el 50 % de los ingresos. Esto quiere decir, lisa y llanamente, que en Argentina pagamos pocos impuestos. Pese a lo cual hay sectores económicos que proponen que paguemos menos e incluso el gobierno nacional redujo algunas alícuotas para sus socios estratégicos del campo y las mineras, pero aumentó ganancias y el monotributo para el trabajador común.
En definitiva, el debate impositivo es un debate sobre el grado de autonomía que pretendemos y el proyecto social al que propugnamos para todos los habitantes de esta región. Si aspiramos a ser como aquellos guaraníes victoriosos de Mbororé y sostener nuestra soberanía, pues la política fiscal actual resulta la correcta. Si deseamos otra cosa y consideramos que la provincia puede depender de los humores (y la billetera) del poder central, pues habrá que rectificar la carga impositiva. Como vemos, pasado, presente y futuro, siempre están ligados para definir nuestro destino como sociedad.
Una vez más el gobernador Hugo Passalacqua reiteró que el gobierno provincial se encuentra a disposición de la Nación para continuar ofreciendo una fuerte resistencia al narcotráfico.
En el encuentro, donde además participó el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez; el mandatario provincial hizo énfasis en la excelente relación y el trabajo conjunto que se lleva a cabo entre el Ministerio de Seguridad de la Nación y la cartera de Gobierno de la provincia, a partir de la puesta en funcionamiento del Operativo Combinado Abierto Misiones (OCAM), en el que intervienen de manera articulada las Fuerzas Federales y la Policía de Misiones.
En otro sentido, Passalacqua hizo referencia a la necesidad de contar con equipamiento tecnológico de vanguardia para estar a la altura de las innovaciones permanentes que utilizan las bandas que pretenden operar en la región.
Por último resaltó las políticas de seguridad que se vienen aplicando en esta materia, y se mostró muy conforme que la Policía de Misiones forme parte de la iniciativa.
Acompañaron al mandatario provincial y el ministro Pérez, el jefe de Policía, comisario general Manuel Mártires Céspedes; el comandante general de Gendarmería Nacional, Rubén Tisocco; el jefe de la Región VI de Prefectura Naval Argentina con asiento en zona Corrientes, prefecto general Raúl Groh; el jefe de Prefectura Zona Posadas, prefecto Mayor Gustavo Hanza; el jefe del Escuadrón Fuerza Aérea Posadas, vice comodoro Marcos González; el jefe de Policía Federal Argentina Delegación Posadas, subcomisario Carlos Daniel Miérez; el jefe de la Policía Seguridad Aeroportuaria, inspector Alberto Fabián Cristaldo; y el jefe de la Región VIII área Corrientes de la Policía Federal Argentina, comisario Inspector Enrique Bernal.