El Ministerio de Salud Pública comunica que, desde hoy se iniciará la aplicación de la segunda dosis de la vacuna Sputnik V a partir de 40 años, sin terminación de DNI hasta completar el stock de vacunas.
SERÁ EN LOS VACUNATORIOS FIJOS COVID DE TODA LA PROVINCIA.
En Posadas los vacunatorios designados serán Complejo Finito Gerhmann y Espacio Multicultural- Costanera.
Apenas unas horas después de pasar una noche entera sin nuevos pacientes de coronavirus en la terapia intensiva del hospital Madariaga, llegó otro dato clave: Misiones alcanzó este sábado el millón de dosis aplicadas de las vacunas contra el Covid19.
Aunque faltaban cargar las últimas inoculaciones de la tarde, en el ministerio de Salud celebraron el millón como un paso más hacia la cobertura necesaria para alcanzar la inmunidad de rebaño.
Según el último reporte, 638.915 misioneros tienen la primera dosis, lo que equivale a la mitad de la población total. En la misma línea, 345.464 misioneros ya tienen la segunda dosis, lo que equivale al 53,99 por ciento de los vacunados.
Por otra parte, 29.614 chicos de entre 12 y 17 años ya recibieron la primera dosis, mientras que ya tienen la segunda, 5.169 adolescentes.
Asimismo, Misiones volvió a registrar menos de 30 contagios este sábado y ningún fallecido. En total, fueron 28 nuevos casos, de los cuáles siete fueron detectados en Posadas y cinco en Garupá, mientras que en Eldorado hubo cuatro, en Campo Ramón y Montecarlo tres y en Guaraní dos. En Oberá, Concepción de la Sierra, Apóstoles y Alem detectaron sólo un contagio cada uno.
Actualmente Misiones tiene 409 casos activos, pero solo 16 personas internadas.
Pfizer y BioNTech SE confirman la llegada a la Argentina del primer embarque con dosis de su vacuna (BNT162b2) basada en ARNm contra el COVID-19. Se trata de la primera de una serie de entregas que las compañías realizarán al país durante el resto de 2021, de acuerdo al plan establecido oportunamente.
“Nos sentimos orgullosos de la llegada de nuestra vacuna al país, ya que nos permitirá apoyar la inmunización de millones de argentinos” dijo Nicolás Vaquer, Gerente General de Pfizer Argentina. “Agradecemos al Gobierno Nacional y a la comunidad argentina por confiar en nuestra ciencia. Es un honor para nosotros contribuir en el camino que nos permitirá superar esta pandemia”.
El pasado agosto, Pfizer y BioNTech celebraron un acuerdo con el gobierno argentino para suministrar este año un total de 20 millones de dosis. A nivel global, las compañías esperan fabricar hasta 3.3 mil millones de dosis en total para finales de 2021, asumiendo mejoras continuas en los procesos, expansión en las instalaciones actuales y la adición de nuevos proveedores y fabricantes contratados. Pfizer y BioNTech han suministrado más de 1.3 mil millones de dosis de la vacuna COVID-19, alcanzando a más de 120 países en el mundo.
Por Gabriela Ensinck. Más allá de comprar vacunas importadas, y de producir localmente dos de estas vacunas desarrolladas por centros de investigación y laboratorios del exterior -la Sputnik en Richmond y la de Oxford en Mabxience-, universidades y centros de investigación nacionales, junto a laboratorios de nuestro país, están llevando adelante seis proyectos de vacunas argentinas.
Se trata, en todos los casos, de “vacunas de segunda generación”, así llamadas porque servirán de refuerzo de las actualmente disponibles. Su desarrollo nace en alguna de las plataformas o tecnologías ya existentes para el diseño de vacunas, que a grandes rasgos, se pueden dividir en dos grupos: las basadas en proteínas (proteínas, fracciones de proteínas y virus completo muerto) y las basadas en ácidos nucleicos (vectores virales, y ARN, ácido ribonucleico, que es la tecnología más moderna y nunca antes se había usado en vacunas).
Entre las disponibles actualmente en Argentina, la Sinopharm (China) utiliza virus inactivados; Sinovac (China) proteínas virales; las Moderna (Estados Unidos) y Pfizer/BioNtech (Estados Unidos y Alemania) se basan en ARN. En tanto, Sputnik V (del Instituto Gammaleya, Rusia); y la británica AstraZenaca/Oxford usan vectores virales: humanos en el primer caso, y de chimpancé en el segundo. En tanto la CanSino (China) también usa vectores virales humanos, y es de una sola dosis. Hecha esta aclaración, va un repaso por los principales proyectos locales de vacunas en marcha.
Arvac Cecilia Grierson: De San Martín para el mundo El proyecto que se lleva a cabo en la Universidad Nacional de San Martín es uno de los que se encuentra más avanzados. (Foto: UNSAM). Uno de los desarrollos de vacunas nacionales más avanzados es el de la Arvac Cecilia Grierson, de la Universidad Nacional de San Martín. Superados los ensayos preclínicos, un equipo liderado por la investigadora Juliana Cassataro -junto al laboratorio Cassará- trabajan actualmente en el desarrollo de un prototipo y en el diseño de los ensayos clínicos en personas voluntarias.
Esta vacuna local, que lleva el nombre de la primera médica argentina y fundadora de la Escuela de Enfermería, estará disponible para 2022 y servirá como refuerzo de las actuales, utilizando las variantes de mayor circulación en el país.
Su fórmula se basa en proteínas recombinantes, una tecnología que ya se aplica en las vacunas contra la Hepatitis B o el Virus de Papiloma Humano (VPH).
Este proyecto fue uno de los seleccionados por la Unidad Coronavirus creada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) que financia y acompaña iniciativas para enfrentar la pandemia.
Vacuna de Santa Fe, más económica y fácil de distribuir En Santa Fe, la Universidad del Litoral encaró un proyecto junto a Cellargen y Biotecnofe. (Foto: UNL) Otra vacuna en fase preclínica que obtuvo financiamiento de la Agencia I+D+i, es la que están desarrollando investigadores del CONICET en la Universidad del Litoral, junto a Cellargen Biotech SRL y Biotecnofe SA. Al igual que la de la UNSAM, su fórmula se basa en proteínas recombinantes, que son más estables y menos dependientes de la cadena de frío. Esto las vuelve más económicas, fáciles de producir y de distribuir.
Este proyecto se basa en una plataforma tecnológica ya instalada en Santa Fe para investigar partículas similares a virus (VLPs, del inglés virus-like particle), “estas partículas imitan la conformación del virus y permiten vacunar a las personas o los animales con vacunas bioseguras, basadas en cultivos de células recombinantes”, comentó el investigador Claudio Prieto, a cargo del proyecto.
Cuando se habla de vacunas bioseguras, significa que en los procedimientos para su producción no se emplean virus, lo cual reduce los riesgos de infección. “Lo que hacemos es, mediante ingeniería genética, modificar el genoma de las células productoras de la vacuna, para que solamente expresen un gen codificante de una proteína clave del virus, que al ser utilizada como vacuna, es capaz de generar anticuerpos en animales o en humanos”, indicó el investigador.
La monodosis del Leloir Investigadores del Conicet en el Instituto Leloir, junto a la biotecnológica Vaxinz, trabajano en una vacuna monodosis. (Foto: Instituto Leloir).
Además de anticuerpos, la vacuna del Leloir despertó inmunidad celular que, a diferencia de éstos, perdura por varios meses en el organismo, comentó el doctor Osvaldo Podhajcer, coordinador del proyecto, jefe del Laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la Fundación Instituto Leloir e investigador del Conicet.
Su fórmula está basada en vectores de adenovirus humano, similares a los de la Spuntik V.Y se adapta a las necesidades de países como Argentina y otros de latinoamérica, ya que al ser de una sola dosis, reduce los costos de logística y aplicación.Según los investigadores a cargo del proyecto, las pruebas en personas voluntarias comenzarían en los próximos meses.
Una nanovacuna platense La Argenvac221, proyecto del CONICET y la Universidad de La Plata. (Foto: UNLP) Entre los prototipos de vacunas argentinas, también se destaca la Argenvac221, del CONICET y la Universidad de La Plata. Se trata de una iniciativa impulsada por el Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA – UNLP/CONICET) y el Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP- UNLP/CONICET/CIC).
El proyecto surgió de trabajos de colaboración que desde 2018 realizan en conjunto ambos institutos platenses, en los que se sumaron capacidades complementarias para el desarrollo de inmunoterapias para enfermedades inflamatorias e infecciosas.
La vacuna que están desarrollando se basa en nanopartículas de fracciones de proteínas del SARS-CoV-2. Actualmente se encuentra en las primeras etapas de la fase preclínica y aún no cuenta con socios en el sector privado.
Del INTA y de Bariloche En la sede del INTA en Bariloche, junto a los laboratorios Bagó, desarrollan una vacuna que comenzaría a probarse en humanos a fin de año. (Foto: INTA). El INTA junto a laboratorios Bagó avanzan con otra vacuna basada en una tecnología patentada en 2018 por el INTA Bariloche que generó inmunidad ante el coronavirus en ratones.
El siguiente paso será “comprobar que esos anticuerpos logren neutralizar el coronavirus y verificar que la respuesta inmunológica sea duradera”, describió a Télam el médico veterinario y virólogo Sebastián Pappalardo, responsable del Laboratorio de Nanomedicina Veterinaria de INTA Bariloche.
Esta vacuna utiliza como vehículo un gen que codifica para una porción de la proteína Spike del SARS-CoV-2 que activa la respuesta inmune del organismo. Pappalardoseñaló que antes de fin de año se espera comenzar con la fase clínica de investigación con personas voluntarias.
Córdoba, San Pablo y París, por una vacuna oral El investigador Hugo Luján, de la UC de Córdoba. En colaboración con la Universidad de San Pablo y la Sorbona están detrás de una vacuna oral. (Foto: UCC) Por último, investigadores argentinos del CONICET en la Universidad Católica de Córdoba participan junto a sus pares brasileños de la Universidad Federal de San Pablo y franceses de la Sorbona, en el desarrollo de una vacuna oral contra la Covid-19.
La iniciativa es liderada por Hugo Luján, investigador del Conicet y de la Universidad Católica de Córdoba; Jorge Kalil, de la Universidad Federal de San Pablo, Brasil; y David Klatzmann, de la Universidad de la Sorbona, en Francia, uno de los descubridores del virus del Sida.
Las ventajas de este tipo de vacunas, que se administran como pastillas, son su amplia aceptación, y que no requieren personal especializado para suministrarlas.Una de las principales dificultades para el desarrollo de vacunas orales es que, para llegar al intestino, los antígenos, despertadores de la respuesta inmune, deben superar un ambiente hostil, incluyendo altas temperaturas, el pH gástrico y los jugos biliares y pancreáticos.
La vacuna cordobesa en desarrollo consiste en la combinación de moléculas de varios virus que no infectan a humanos y que se recubren con proteínas de superficie llamadas VSP, que a modo de escudo resisten las “inclemencias” del tracto digestivo. “Bajo esa capa protectora, insertamos moléculas del nuevo coronavirus que apuntan a generar una fuerte respuesta inmune”, explicó el investigador cordobés Hugo Luján.Al igual que todas las mencionadas, ésta también se encuentra en fase de investigación preclínica.
Conclusiones Muchos de estos proyectos son de articulación público-privada entre universidades, centros de investigación y laboratorios, lo que demuestra la importancia del trabajo en equipo. (Foto: UNLP). El hecho de que Argentina cuente con seis proyectos de vacunas locales refleja, por un lado, la solidez del sistema científico tecnológico y de la industria farmacéutica local. De hecho, muchos de estos proyectos son de articulación público-privada entre universidades, centros de investigación y laboratorios. Por otra parte, también reafirma la decisión geopolítica de contar con un recurso estratégico y soberano, en momentos en que las vacunas para enfrentar esta pandemia son escasas, y su distribución en el mundo es desigual.
El Estado recibió el primer millón de dosis elaboradas por Laboratorios Richmond en la Planta de Operaciones de Logística Farmacéutica de Andreani en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas. El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, destacaron la importancia de la elaboración de las vacunas Sputnik V en la Argentina y señalaron que “es un orgullo que el país sea uno de los pocos que pudieron producir una vacuna contra el coronavirus”.
De esta manera, los Laboratorios Richmond entregaron 995.125 dosis del primer componente y 152.500 dosis del segundo componente de la vacuna Sputnik V producida en las instalaciones de la compañía. Según la compañía farmacéutica, que trabaja con el Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF, el fondo soberano de inversión de Rusia), se trata de la primera entrega del segundo componente de Sputnik V; parte de las 3 millones de dosis que producirá y suministrará Laboratorios Richmond en agosto.
La vacuna Sputnik V de producción local fue supervisada y verificada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Dispositivos Médicos de Argentina (ANMAT) y cumple con todos los requisitos de calidad, según manifestó el Fondo ruso.
Con estas 1.147.625 de dosis de Sputnik V elaboradas en nuestro país, la Argentina alcanzará esta semana casi 45 millones de dosis de vacunas para inmunizar a la población. Tanto desde Salud como de Richmond confían en tener 3 millones de dosis del segundo componente durante este mes, al que le faltan 18 días para su finalización. El objetivo es completar los esquemas de vacunación a la mayor cantidad de argentinos ante la amenaza de la variante Delta del coronavirus.
Ahora según el criterio dispuesto por Salud, en base a la cantidad de población de cada distrito, a la provincia de Buenos Aires le corresponderán 231.600 dosis; a la Ciudad de Buenos Aires 40.200; a Catamarca 5.400; a Chaco 15.600; a Chubut 8.400; a Córdoba 49.800; a Corrientes 14.850; a Entre Ríos 18.450; a Formosa 7.800; a Jujuy 10.350; a La Pampa 4.950; a La Rioja 5.400; a Mendoza 26.100; a Misiones 16.800; a Neuquén 9.000; a Río Negro 9.900; a Salta 18.900; a San Juan 10.350; a San Luis 6.750; a Santa Cruz 4.950; a Santa Fe 46.800; a Santiago del Estero 13.050; a Tierra del Fuego 2.250 y a Tucumán 22.500.