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Boca vs Vélez: el empate que confirmó que el Fortín sabe competir en los partidos grandes

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Vélez llegó al cruce con Boca después de un comienzo que ya había dejado señales positivas. El Fortín había ganado sus primeros compromisos, había mostrado una estructura defensiva confiable y, sobre todo, había conseguido afrontar cada partido sin depender exclusivamente del impulso emocional. El empate 1-1 del 8 de agosto no cambió esa sensación; al contrario, añadió una nueva prueba de que el equipo puede sostenerse cuando el nivel de exposición aumenta y el rival intenta convertir el contexto en una ventaja.

Para Vélez, sacar un punto frente a Boca no debería interpretarse únicamente desde el resultado. El valor estuvo también en la manera de competir, en no abandonar la identidad por el peso de la camiseta rival y en conseguir que un partido de enorme repercusión se mantuviera dentro de un escenario manejable.

El seguimiento actual del fútbol argentino combina televisión, estadísticas, redes sociales y diferentes formas de ocio digital, donde también pueden aparecer propuestas como 5 lions megaways. En el caso del Fortín, sin embargo, la historia realmente importante está dentro de su secuencia deportiva: un comienzo capaz de generar confianza sin necesidad de discursos exagerados.

Dos victorias que prepararon el terreno

Vélez comenzó el Clausura derrotando 1-0 a Instituto. Después llegó un 3-1 frente a Talleres en Córdoba, un resultado todavía más convincente por el contexto y por la capacidad del equipo para imponer condiciones fuera de casa.

Dos partidos, seis puntos y solamente un gol recibido permitieron construir una base sólida antes del encuentro con Boca.

El Fortín no llegaba obligado a cambiar todo ni a jugar condicionado por la urgencia. Podía apoyarse en lo que venía funcionando.

La Liga Profesional de Fútbol publicó oficialmente el 1-1 entre Boca y Vélez por la cuarta jornada del Clausura 2026.

El empate mantuvo algo más importante que el invicto

El 1-1 permitió sostener una serie positiva, pero también demostró que Vélez puede competir cuando la presión mediática aumenta.

Los partidos contra Boca tienen una carga particular. Cada pérdida se amplifica, cada transición genera una sensación de peligro y cualquier balón detenido parece tener una importancia superior.

En ese contexto, mantener el orden representa una virtud.

El Fortín no necesitó convertirse en un equipo completamente defensivo ni renunciar a su manera de jugar.

Vélez ya había mostrado otra señal importante ante Independiente

Antes del empate frente a Boca, el equipo había derrotado 1-0 a Independiente.

Ese resultado encaja dentro de la misma tendencia: Vélez estaba consiguiendo competir bien contra rivales capaces de condicionar el partido tanto por su nivel como por el entorno.

Ganar frente a Independiente y posteriormente empatar con Boca en jornadas consecutivas ayuda a construir credibilidad.

No garantiza una temporada extraordinaria, pero sí demuestra que el equipo puede sobrevivir a escenarios de máxima exigencia.

La personalidad del Fortín no cambia por el rival

Una de las señales más interesantes está en la continuidad de comportamiento.

Muchos equipos modifican radicalmente su manera de jugar cuando enfrentan a un rival grande, se vuelven excesivamente conservadores y terminan renunciando a aquello que los llevó a competir.

Vélez consiguió evitar ese problema.

El Fortín entendió que respetar a Boca no significaba abandonar su identidad.

Competir no debería significar solamente sobrevivir

La siguiente etapa del crecimiento será transformar esa seguridad en mayor ambición.

Un equipo puede sentirse satisfecho por mantenerse dentro del partido, pero para aspirar a algo más necesita encontrar momentos donde también pueda imponer condiciones.

Vélez ya demostró capacidad para resistir.

Ahora debe demostrar que puede pasar de la resistencia al control.

La regularidad defensiva permite atacar con más calma

Uno de los grandes beneficios de confiar en la estructura defensiva es que el equipo no siente la obligación de convertir cada posesión en un ataque inmediato.

Vélez puede reiniciar una jugada cuando no encuentra una ventaja clara.

Eso reduce pérdidas innecesarias.

La paciencia se vuelve una herramienta competitiva.

Superar la primera presión puede abrir grandes espacios

Contra rivales que intentan presionar alto, el primer pase limpio tiene un valor enorme.

Si Vélez consigue superar esa primera línea, puede encontrar metros para avanzar con menos oposición.

En esos escenarios, la calidad del pase inicial y la movilidad de los receptores resultan fundamentales.

No hace falta acelerar siempre.

Hace falta acelerar cuando el contexto realmente lo permite.

La seguridad defensiva mejora también las decisiones del mediocampo

Un centrocampista se anima a recibir de espaldas o conducir si sabe que detrás existe una estructura preparada para cubrir una pérdida.

Ese tipo de confianza colectiva reduce el peso del error individual.

Vélez parece haber encontrado una base que permite a sus mediocampistas jugar con más libertad.

Eso puede marcar una diferencia importante durante una temporada larga.

La siguiente exigencia será competir cuando el foco mediático disminuya

Los partidos grandes activan naturalmente a cualquier plantel.

El estadio, el rival y la atención alrededor generan una motivación que no necesita ser fabricada.

El desafío real aparece después.

Vélez tendrá que demostrar que puede mantener la misma concentración frente a rivales que no producen el mismo ruido.

Asumir la iniciativa será una prueba diferente

Cuando el rival cede la pelota y espera, el Fortín ya no puede limitarse a reaccionar.

Necesita crear sus propias ventajas.

Eso implica mover el bloque, alternar ataques por dentro y por fuera y evitar que la posesión se convierta en circulación sin intención.

La paciencia debe tener un propósito.

Mover la pelota no alcanza si nadie rompe

Una secuencia larga de pases puede resultar inútil si el rival no necesita modificar su posición.

Vélez necesita combinar circulación con movimientos sin pelota.

Un desmarque puede arrastrar una marca y abrir un espacio para otro compañero.

La profundidad no depende únicamente del pase final.

Las recepciones interiores pueden desordenar defensas cerradas

Cuando un equipo defiende con muchas líneas juntas, las bandas pueden no ser suficientes.

Recibir entre mediocampistas y defensores obliga al rival a decidir si salir o mantener la posición.

Ese instante puede generar una ventaja.

Vélez necesita encontrar esas zonas con paciencia.

La amplitud también puede generar espacios interiores

Abrir a los extremos obliga a la última línea rival a defender una mayor superficie.

Eso puede crear huecos por dentro.

La clave estará en no convertir la amplitud en aislamiento.

Los jugadores exteriores necesitan apoyos cercanos.

Vélez vs River será una prueba completamente diferente

Después de otros compromisos del calendario aparece Vélez vs River, programado para el 23 de agosto.

Visitar al Millonario plantea un tipo de partido diferente al de Boca.

River puede obligar al rival a defender grandes espacios cuando acelera y, dependiendo de su momento, puede jugar con una mezcla de urgencia e intensidad.

Vélez necesitará interpretar qué versión aparece.

Si River se precipita, pueden aparecer transiciones

Un equipo necesitado puede adelantar demasiados jugadores y abrir espacios detrás.

Vélez debe estar preparado para reconocer esos momentos.

Una recuperación bien orientada puede convertirse en una situación clara.

La precisión del primer pase será fundamental.

Si River controla, tocará defender con paciencia

También puede ocurrir el escenario contrario.

Si River consigue dominar territorialmente, el Fortín tendrá que proteger espacios y elegir con mucho cuidado cuándo saltar a presionar.

Defender alto sin coordinación puede abrir zonas muy peligrosas.

La altura del bloque debe ser una decisión colectiva.

Cambiar de altura sin perder identidad será una prueba de madurez

Un equipo no necesita defender siempre en la misma zona para tener una identidad clara.

Puede presionar arriba durante una fase y replegar después.

Lo importante es que las líneas permanezcan juntas.

La flexibilidad bien ejecutada es una fortaleza.

La juventud puede ser una ventaja competitiva

Vélez tiene una tradición fuerte de formación y aparición de futbolistas jóvenes.

Eso puede aportar energía, intensidad y atrevimiento.

Sin embargo, la juventud funciona mejor cuando existe una estructura clara.

Un jugador joven necesita saber qué riesgo puede asumir y quién cubre su espalda.

La libertad necesita responsabilidades

Permitir que un futbolista joven intente una acción individual no significa eliminar todas las obligaciones tácticas.

El talento crece cuando existe un marco.

Un extremo puede encarar con confianza si sabe qué sucede detrás cuando pierde.

Ese equilibrio puede ayudar al Fortín a mantener agresividad sin caer en desorden.

La mezcla entre experiencia y juventud puede ser poderosa

Los jugadores más experimentados aportan lectura y gestión de los momentos.

Los jóvenes pueden añadir velocidad y desequilibrio.

Combinar ambos perfiles permite que el equipo no dependa de una única figura.

También mejora la capacidad para modificar un partido desde el banco.

El gran desafío es producir lo mismo cuando el rival no propone

Competir frente a Boca o Independiente puede parecer más natural porque el partido ofrece ritmo.

Contra equipos que esperan, Vélez deberá generar ese ritmo por su cuenta.

Eso exige creatividad colectiva.

No basta con tener la pelota.

La circulación estéril puede convertirse en una trampa

Un equipo puede dominar la posesión y aun así generar muy poco.

Si cada pase mantiene al rival cómodo, la posesión pierde valor.

Vélez debe buscar que la circulación produzca decisiones defensivas.

Cuando el rival empieza a moverse, aparecen espacios.

El 1-1 con Boca también enseña a gestionar finales

Los últimos minutos de un partido parejo suelen mostrar cuánto ha madurado un equipo.

El cansancio aumenta y las distancias se agrandan.

Cada pérdida puede convertirse en una ocasión.

Vélez necesita utilizar experiencias como la del empate con Boca para mejorar esa gestión.

Dormir el partido también es una habilidad

A veces la mejor decisión es reducir el ritmo.

Un pase hacia atrás puede evitar una transición peligrosa.

Una posesión larga puede obligar al rival a correr y quitarle energía.

La madurez no siempre aparece en una jugada espectacular.

Saber cuándo atacar un rival abierto puede decidir puntos

En los últimos minutos también aparecen oportunidades.

Si Boca o cualquier otro rival adelanta líneas, Vélez debe reconocer cuándo existe espacio para buscar el gol.

El problema sería confundir una oportunidad con una obligación.

La selección es fundamental.

Una falta táctica lejos del área puede ser más valiosa que una recuperación heroica

La gestión de los momentos también incluye saber cortar una transición antes de que se convierta en peligro.

Estas acciones pequeñas pueden tener un impacto enorme.

Los puntos perdidos en finales cerrados suelen nacer de detalles.

Vélez tiene que perfeccionarlos.

El buen comienzo será realmente valioso si se convierte en identidad

Los resultados iniciales generan respeto, pero todavía no definen una temporada.

El objetivo no debería ser convertirse en la sorpresa de agosto.

Debería ser sostener una forma de competir.

La identidad aparece cuando el equipo responde de manera parecida en contextos distintos.

Defender juntos debe convertirse en una constante

Una de las fortalezas del Fortín está en mantener distancias razonables entre líneas.

Eso reduce espacios y permite que las ayudas lleguen a tiempo.

Conservar esa estructura será importante cuando el calendario empiece a exigir más rotaciones.

Atacar con apoyos evita el aislamiento

Los jugadores ofensivos necesitan opciones cercanas.

Un atacante aislado puede verse obligado a resolver demasiado.

Los apoyos permiten combinar y conservar la pelota.

También ayudan a reaccionar después de perder.

El equipo no debe derrumbarse después de un error

Todos los equipos cometen errores.

La diferencia está en la reacción.

Un conjunto competitivo evita que una pérdida se convierta en varios minutos de desorden.

Vélez necesita mantener esa capacidad.

La profundidad del banco puede decidir la continuidad

Las primeras jornadas suelen colocar toda la atención sobre los titulares.

Con el paso de las semanas aparecen lesiones, sanciones y cansancio.

El banco empieza entonces a tener un peso enorme.

Vélez necesitará que los cambios mantengan la coordinación del equipo.

Un extremo fresco puede cambiar un partido

Contra una defensa cansada, la velocidad de un suplente puede resultar decisiva.

El ingreso no necesita durar una hora para modificar el escenario.

Veinte minutos bien utilizados pueden ser suficientes.

La elección del momento importa.

Un mediocampista puede cerrar el encuentro mediante posesión

No todos los cambios tienen que ser ofensivos.

A veces un futbolista capaz de conservar la pelota puede ayudar más que un nuevo delantero.

El objetivo puede ser reducir el volumen de ataques del rival.

Eso también forma parte de la profundidad.

Un defensor fresco puede sostener una línea alta

Cuando el adversario comienza a buscar balones largos, piernas frescas en defensa pueden ser fundamentales.

La profundidad de plantilla se mide por funciones.

No solamente por la cantidad de nombres disponibles.

El buen banco permite rotar sin cambiar completamente la identidad

La rotación será inevitable durante el campeonato.

El desafío es que el equipo siga reconociéndose aunque cambien algunos futbolistas.

Eso requiere automatismos claros.

Cada suplente debe saber exactamente qué se espera de él.

La eficacia en las áreas será el filtro definitivo

Vélez puede competir bien, sostener estructura y manejar distintos ritmos.

Sin embargo, los torneos terminan premiando la eficacia.

En el área rival, eso significa transformar más llegadas en situaciones claras.

En la propia, evitar que un detalle arruine todo el trabajo anterior.

Crear diez ocasiones no siempre es necesario

Un equipo puede ganar generando pocas oportunidades si las selecciona correctamente.

La calidad importa más que el volumen.

Vélez necesita ejecutar mejor el último pase y la definición.

Eso puede convertir empates valiosos en victorias.

El rebote también forma parte de la eficacia

Muchos goles aparecen después de una primera acción imperfecta.

Un remate bloqueado o una pelota despejada pueden generar una segunda oportunidad.

El Fortín debe tener jugadores preparados para esos rebotes.

Ocupar bien la frontal y el segundo palo puede marcar una diferencia.

La concentración dentro del área propia será igual de importante

Una desconcentración puede borrar noventa minutos de buen trabajo.

La defensa necesita sostener atención en centros, rebotes y pelotas detenidas.

Los partidos grandes suelen resolverse precisamente en esas pequeñas situaciones.

La transición defensiva seguirá siendo una base

Atacar con mayor ambición no puede significar quedar completamente abierto.

Vélez debe mantener jugadores preparados para controlar la pérdida.

Eso permitirá que los ofensivos arriesguen con mayor libertad.

La seguridad detrás de la pelota alimenta la creatividad.

El primer pase después de recuperar puede definir la calidad del contraataque

Una recuperación por sí sola no crea peligro.

La primera decisión sí puede hacerlo.

Si el pase encuentra un compañero libre, el equipo puede avanzar antes de que el rival se reorganice.

Si no existe esa opción, conviene conservar.

No todas las recuperaciones deben convertirse en una carrera

La transición debe ser una posibilidad, no una obligación.

Forzar el ataque cuando no hay espacio provoca pérdidas.

Vélez parece tener la paciencia necesaria para evitarlo.

Mantener esa lectura será clave.

El contexto de River exigirá una gestión emocional distinta

El partido en el Monumental puede tener un clima muy intenso.

Vélez deberá evitar dejarse arrastrar por la urgencia local.

Los primeros minutos pueden resultar especialmente agresivos.

Sobrevivir a esa fase con orden puede abrir un escenario mucho más favorable después.

La primera salida limpia puede cambiar el clima

Cuando un equipo local presiona con mucha energía, superar esa presión una vez puede modificar su confianza.

Vélez necesitará precisión y apoyos cercanos.

No siempre hará falta buscar directamente el área.

A veces basta con demostrar que puede salir.

El Fortín tiene una oportunidad de dejar de ser sorpresa

El buen comienzo ya generó atención.

Ahora viene la parte difícil.

Sostener resultados contra distintos tipos de rival puede transformar una racha positiva en algo mucho más serio.

Eso requiere continuidad, no solamente grandes noches.

Conclusión: el empate con Boca confirma una base, pero Vélez necesita convertirla en identidad

El 1-1 frente a Boca llegó después de un comienzo muy positivo y reforzó una idea importante: Vélez puede competir en escenarios de máxima presión sin perder completamente su personalidad. Las victorias previas y la buena respuesta ante rivales exigentes construyeron una base de confianza que ahora deberá sobrevivir a contextos diferentes.

El siguiente desafío no será solamente volver a competir en un partido grande. Vélez también tendrá que demostrar que puede asumir la iniciativa cuando el rival le ceda la pelota, crear ventajas contra bloques cerrados y mantener la misma concentración cuando el foco mediático disminuya.

El duelo posterior frente a River ofrecerá otra prueba de carácter. El Fortín necesitará adaptar la altura de su bloque, controlar las transiciones y elegir con precisión cuándo acelerar.

El buen comienzo será realmente valioso si deja de sentirse como una racha y empieza a convertirse en identidad.

Fuera del análisis estrictamente futbolístico, algunos aficionados también alternan estas jornadas con formatos de casino en vivo como evolution crazy time. Vélez, mientras tanto, tiene su propio desafío de consistencia: demostrar que puede mantenerse competitivo sin importar el tamaño del escenario.

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Romeo Santos trae su “Formula, Vol 3” a la Argentina en 2023

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EL ESPECTACULAR AÑO DE ROMEO SANTOS. “Fórmula Vol 3”, su último álbum, recibió grandes reconocimientos en 2022

Romeo Santos, el rey de la bachata, finaliza un espectacular 2022 con grandes reconocimientos por su más reciente álbum “Formula, Vol 3”, entre ellos: The 100 Best Albums of 2022 (Rolling Stone), The 50 Best Spanish Language Albums (Rolling Stone), 22 Grandes Discos en Español (Rolling Stone), The 50 Best Albums 2022 (Billboard).  #1 Tropical Album Artist (Billboard), #1 Tropical Albums (10 weeks) (Billboard), mientras que el single “Sus Huellas” fue “Tropical Airplay Song of The Year” 2022 en Billboard.

El próximo 22 de abril regresará a Argentina en el marco de su exitoso tour Fórmula, Vol. 3. “La Gira” para presentarse en Estadio Vélez Sarsfield.  Campo VIP agotado.  Últimas plateas disponibles.  Conseguí tus entradas en www.entradauno.com.

La venta de Fórmula Vol.3 “La Gira” comenzó en Lima, Perú donde ya agotó cuatro Estadios Nacional mientras marca un hecho sin precedentes en Chile anunciando su octavo Movistar Arena y transformándose en el primer artista en agendar ocho fechas en el recinto.  Ahora llega el turno de Argentina, donde Santos cuenta con el récord de haber sido el primer artista latino en agotar 2 estadios River Plate.

En su próximo show en Estadio Vélez no faltarán clásicos como “Propuesta Indecente”, “Imitadora” y “Eres Mía”, así como los singles de su flamante nuevo álbum “Fórmula, Vol. 3” que ha recibido la aclamación mundial por sus éxitos “Sin Fin” junto a Justin Timberlake , “El Pañuelo”  junto a RosalíaMe Extraño” junto a Christian Nodal, “Bebo”, “Sus Huellas” y el más reciente “SIRI” junto al artista urbano dominicano Chris Lebrón, que se convirtió en el tema más buscado en República Dominicana en las plataformas Spotify y Apple a horas de su lanzamiento.  

“Fórmula, Vol. 3”, disco de la exitosa trilogía “Fórmula Vol. 1” y “Fórmula Vol. 2”, debutó entre los 10 primeros álbumes de US Billboard 200 y alcanzó el #1 de US Tropical Albums, además de haber sido el “Mejor Debut Mundial de Álbum” en Spotify.

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Vélez padeció una goleada ante un Flamengo intratable que tiene un pie y medio en la final

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Vélez Sarsfield perdió hoy por goleada ante Flamengo de Brasil, por 4 a 0, en la ida de semifinales de la Copa Libertadores, en una noche marcada por la jerarquía y la superioridad abrumadora del equipo brasileño.

El delantero Pedro, en tres ocasiones, y el volante Éverton Ribeiro fueron los goleadores en la noche casi primaveral del José Amalfitani, que contó con un buen marco de los hinchas de Vélez y un puñado de los simpatizantes del Flamengo que se hicieron escuchar.

La revancha será el 7 de septiembre en el mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro, en Brasil.

Flamengo hizo gala de la riqueza técnica de su plantel para llevarse por delante a un Vélez acorralado, que por momentos lució nervioso y no pudo equilibrar fuerzas.

El equipo brasileño ejerció dominio de la pelota desde el arranque y con mucha técnica, a través de Ribeiro, De Arrascaeta y Thiago Maia, buscó el arco defendido por Hoyos.

Vélez, dirigido por Fernando Machado por el suspendido Alexander Medina, se vio desbordado ante el despliegue visitante y a eso le sumó errores. De Los Santos intentó salir con pelota desde el fondo, la perdió y De Arrascaeta estuvo cerca del primero con un remate cruzado, a los 8 minutos de juego. Poco después, el uruguayo lo tuvo otra vez con un nuevo yerro de De Los Santos y Hoyos salvó el arco velezano.

La resistencia de Vélez se terminó con el primer gol de Pedro. Rodinei envió el centro al área, Ortega y Hoyos dudaron para darle el tiempo oportuno al goleador carioca en el 1-0.

De ahí en más, Vélez perdió todo tipo de compostura. Orellano, con su velocidad y gambeta, intentó desnivelar las pocas veces que tuvo el balón, pero sufrió la superioridad numérica en la marca de Flamengo.

Orellano generó la situación más clara de Vélez con la ejecución de un tiro libre que dio en el palo y no fue capitalizado en el rebote.

Flamengo fue por más y lo hizo con clase. Con pases sucesivos, de punta a punta, “Gabigol” Barbosa cedió de primera para Ribeiro, quien la cruzó para el 2-0.

En la segunda parte, Vélez fue con más vergüenza que fútbol por el descuento. Un puñado de minutos mostraron un equipo más parecido al de la serie de octavos ante River, pero Flamengo se encargó de aplacar esa pequeña ilusión.

A puro toque logró dos goles más bajo el mismo nombre: Pedro. Ambas fueron jugadas colectivas, y el delantero definió con exquisitez en las dos.

El 4-0 para Flamengo, con un festival de fútbol, se quedó cortó porque Hoyos logró tapar ante “Gabigol” en dos ocasiones.

En la cancha no hubo equivalencias. Y a todo esto, el chileno Arturo Vidal, uno de los mejores futbolistas sudamericanos, hizo su ingreso poco antes del cuarto gol.

Flamengo, con una enorme diferencia y aún sin otros grandes valores como Bruno Henrique por lesión, hizo lo que quiso en el Amalfitani.

El público de Vélez sufrió la goleada y se enojó cuando los jugadores de Flamengo sobraron la situación en algunas jugadas o en un festejo.

Vélez padeció el partido en todo sentido y la serie ya parece sentenciada. Revertir la serie será un auténtico milagro futbolístico ante, tal vez, el mejor equipo de Sudamérica.

-Síntesis-

Vélez Sarsfield: Lucas Hoyos; Leonardo Jara, Matías De los Santos, Valentín Gómez y Francisco Ortega; Nicolás Garayalde y Santiago Cáseres; Luca Orellano, Walter Bou y Lucas Janson; y Lucas Pratto. DT: Fernando Machado.

Flamengo: Santos; Rodinei, Léo Pereira, David Luiz y Filipe Luís; Thiago Maia y Joao Gomes; Everton Ribeiro, Giorgian De Arrascaeta y Pedro; y Gabriel Barbosa. DT: Dorival Junior.

Goles en el primer tiempo, 31m. Pedro (F); 45m. Ribeiro (F).

Goles en el segundo tiempo, 15m. y 37m. Pedro (F).

Cambios en el segundo tiempo: 19m. Abiel Osorio y Mateo Seoane por Bou y Caseres (V); 25m. Arturo Vidal por Maia (F); 29m. Julián Fernández por Orellano (V); 33m. Erick Pulgar por De Arrascaeta (F); 39m. Everton por Barbosa y Diego por Ribeiro (F) y 40m. Victor Hugo por Gomes (F)

Amonestados: Gómez, De Los Santos, Seoane (V); Barbosa, Maia, David Luiz, Pereira, Pulgar (F)

Árbitro: Wilmar Roldán (Colombia).

Estadio: José Amalfitani (Vélez).

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River fue eliminado por Vélez de la Copa Libertadores en una noche polémica del VAR

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River Plate quedó eliminado por Vélez Sarsfield al empatar sin goles en el estadio Monumental después del 1 a 0 favorable a los de Liniers en la ida, en una noche con polémicas originadas en el VAR, y ahora el “Fortín” se enfrentará a Talleres, de Córdoba, en cuartos de final, luego de que éste dejara en el camino previamente a Colón, en Santa Fe.

La noche en el Monumental estuvo justamente envuelta por una gran polémica a raíz del gol anulado al cordobés Matías Suárez, a instancias del VAR, por el árbitro chileno Roberto Tobar, ante una supuesta mano que aparentemente no cometió, cuando faltaban 10 minutos para el final.

La repetición en cámara lenta, una y otra vez, mostró que el atacante de River no tocó la pelota con la mano y le ganó la posición de forma lícita al defensor uruguayo Matías De los Santos.

Tobar, que estaba dispuesto a cobrar el gol de River, fue llamado por el VAR y durante largos cinco minutos, ante la presión de un Monumental lleno, anuló el gol del ingresado Suárez.

Con este resultado, Vélez jugará los cuartos de final ante Talleres, de Córdoba. que eliminó a Colón con el triunfo 2-0 (1-1 en la ida).

River, en el partido 400 de Marcelo Gallardo como entrenador, salió a buscar a Vélez desde el inicio, urgido por revertir la serie, y a los dos minutos de juego dispuso de una chance muy clara, cuando Braian Romero definió cara a cara ante Lucas Hoyos, luego de una sucesión de toques por el centro, y su remate dio en el palo derecho.

El mediocampo de River se vio revitalizado con el ingreso de Rodrigo Aliendro desde el arranque, el regreso de Nicolás De La Cruz y el buen nivel de Enzo Pérez.

Julián Álvarez, en su último partido con el club que lo vio nacer (se va a Manchester City), exigió a la defensa velezana constantemente en los minutos iniciales, pero le faltó mayor entendimiento con Braian Romero.

Vélez esperó a River. Con la diferencia a favor, el equipo de Alexander Medina jugó concentrado, sin ceder espacios y atento a cualquier falla de River.

Con esa estrategia, Vélez estuvo cerca. El chileno Paulo Díaz cometió dos errores en la salida que propiciaron el remate de Walter Bou primero y Lucas Janson después. En ambos, Franco Armani resolvió con solventes atajadas.

A diferencia del partido de ida, River jugó mucho mejor y evidenció mayor firmeza en la última línea con el ingreso por david Martínez de Jonatan Maidana, el experimentado defensor del mil batallas.

El zaguero ganó cada salto, anticipo y pelota dividida en su lucha con Lucas Pratto, quien recibió una ovación en la previa y en su reemplazo, por su pasado glorioso en la definición de la Copa Libertadores 2018 ante Boca.

River hizo el gasto en el primer tiempo, pero sin premio. Si bien dispuso de la pelota, las llegadas de peligro al arco defendido por Hoyos fueron pocas.

Para el segundo tiempo Gallardo mandó a la cancha a Juan Fernando Quintero y Matías Suárez, en su reaparición luego de una lesión, pero el equipo perdió claridad. Los minutos transcurrían como la persistente llovizna en la fría y brumosa noche de Buenos Aires. A medida que el reloj avanzaba, los hinchas de River que coparon el Monumental, empezaron a impacientarse.

Armani y Maidana mantuvieron en partido a River después. El arquero tapó el mano a mano, a los 31 minutos, ante Abel Osorio, y Maidana la despejó al córner.

Gallardo movió el banco y mandó a Esequiel Barco, el futbolista que lanzó el centro por izquierda y encontró el cabezazo de Suárez para el 1-0, pero el VAR, de forma inexplicable, anuló la jugada.

River luego protestó ante Tobar y pidió VAR por dos jugadas puntuales: una presunta mano en el área y un golpe a Beltrán del debutante defensor uruguayo Diego Godín, pero no tuvo eco.

La ilusión de River recibió un golpe muy duro que no pudo revertir hasta el pitazo final de Tobar por la resistencia de su rival. El “Millonario”, aplaudido por su gente y con abucheos al chileno, no pudo quebrar a Vélez y cuando lo hizo, fue perjudicado.

-Síntesis-

River Plate: Franco Armani; Milton Casco, Jonatan Maidana, Paulo Díaz y Elías Gómez; Enzo Pérez; Rodrigo Aliendro, Enzo Fernández y Nicolás De la Cruz; Julián Álvarez y Braian Romero. DT: Marcelo Gallardo.

Vélez Sarsfield: Lucas Hoyos; Leonardo Jara, Matías De Los Santos, Valentín Gómez y Francisco Ortega; Nicolás Garayalde, Máximo Perrone y Luca Orellano; Lucas Pratto, Lucas Janson y Walter Bou. DT: Alexander Medina.

Cambios en el segundo tiempo: 14m. Juan Fernando Quintero y Matías Suárez por Enzo Fernández y Romero (R); 21m. Abiel Osorio por Pratto y Julián Fernández por Orellano (V); 30m. Esequiel Barco por De La Cruz y Emanuel Mammana por Casco (R); 41m. José Florentín por Bou y Santiago Caseres por Garayalde (V); 45+1m. Diego Godín por Janson (V) y 45+4m. Lucas Beltrán por Aliendro (R).

Amonestados: Romero, Álvarez y Mammana (R). Garayalde y Hoyos (V).

Árbitro: Roberto Tobar (Chile).

Estadio: Monumental (River).

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River va por la clasificación a cuartos en la Libertadores ante Vélez

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River Plate recibirá esta noche a Vélez Sarsfield con la obligación de revertir la derrota que sufrió en el cruce de ida para poder avanzar a los cuartos de final de la Copa Libertadores, en un partido que tendrá como condimento extra la despedida del goleador “Millonario” Julián Álvarez, transferido al Manchester City.

El encuentro de octavos de final se jugará a partir de las 21.30 en el estadio Monumental, en el barrio porteño de Núñez, será arbitrado por el chileno Roberto Tobar y televisado por la señal ESPN. A cargo del VAR estará el árbitro brasileño Rafael Traci.

En la ida jugada la semana pasada en el estadio José Amalfitani, en Liniers, ganó Vélez por 1-0 con gol de Lucas Janson, de tiro penal, por lo tanto con el triunfo o un empate los velezanos pasarán de fase.

Si gana River por mínima diferencia habrá definición a través de remates desde el punto de penal y si triunfa por mayor margen avanzará a cuartos de final.

El vencedor de esta eliminatorias jugará en cuartos de final ante el triunfador de la serie entre Talleres de Córdoba y Colón de Santa Fe, que igualaron 1 a 1 en la ida celebrada en el estadio Mario Kempes cordobés y que jugarán desde las 19.15 el desquite en la capital santafesina.

La despedida de Álvarez, que se va al City del “Pep” Guadiola (lo presentará el domingo próximo), será el mayor toque emotivo de la noche.

La ida del notable goleador de 22 años (suma 54 tantos en 117 cotejos) será muy complicada de disimular para River.

+ Probables formaciones +

River Plate: Franco Armani; Emanuel Mammana, Paulo Díaz, David Martínez y Milton Casco; Enzo Pérez; Enzo Fernández, Nicolás De la Cruz y José Paradela o Agustín Palavecino; Julián Álvarez y Braian Romero. DT: Marcelo Gallardo.

Vélez Sarsfield: Lucas Hoyos; Leonardo Jara, Matías De Los Santos, Diego Gómez y Francisco Ortega; Nicolás Garayalde, Máximo Perrone y Luca Orellano; Lucas Pratto, Lucas Janson y Walter Bou. DT: Alexander Medina.

Arbitro: Roberto Tobar (Chile).

Cancha: River Plate.

Hora de inicio: 21.30

TV: ESPN.

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