yerba mate Misiones

Espacio UNE cerró con récord de público y convirtió a la yerba mate en identidad para la arquitectura misionera

Compartí esta noticia !

Espacio UNE 2026 cerró su tercera edición con más de 5.000 visitantes durante diez jornadas y consolidó en Posadas un espacio de encuentro para la arquitectura, el diseño, la construcción, el arte y la gastronomía. La muestra, organizada por Fundación Red de Ideas, reunió a profesionales, estudiantes, empresas, proveedores y público general en el edificio Benrow Acros | Aguicons, bajo el concepto “Ciudad Natural”.

La convocatoria no solo marcó un récord para la iniciativa. También expuso una tendencia que comienza a ganar peso en la economía creativa misionera: utilizar recursos, paisajes y símbolos productivos del territorio como activos para generar nuevos productos, experiencias y oportunidades comerciales.

En ese marco se presentó uno de los elementos más singulares de la edición: un edificio desarrollado por Aguicons junto con la Asociación Ruta de la Yerba Mate Argentina (ARYM), concebido con identidad yerbatera y misionera. La propuesta incorporó a la yerba mate como elemento conceptual dentro de una experiencia que buscó trasladar el universo del producto más allá de su consumo tradicional.

El recorrido incluyó una terraza en el décimo piso con palmeras y árboles de yerba mate, además de una ambientación vinculada con la cultura yerbatera. La presentación se completó con una propuesta gastronómica y sensorial que incluyó coctelería con yerba mate, alfajores gourmet y perfuminas inspiradas en el tereré.

La apuesta tiene una lectura económica que excede lo ornamental. La yerba mate aparece como materia prima para desarrollar experiencias, gastronomía, bebidas, perfumería, diseño y arquitectura, ampliando el campo de productos asociados a una identidad productiva que históricamente estuvo concentrada en la infusión.

De un producto agrícola a una marca territorial

El arquitecto Leonardo Aguirre, propietario de Aguicons Desarrolladores, planteó durante la presentación una mirada que busca extender el impacto de esta identidad hacia toda la cadena productiva. Su objetivo, según expresó, es que la iniciativa pueda alcanzar a las distintas industrias y también a los trabajadores y pequeños productores vinculados con la yerba mate.

La idea central es que el producto pueda convertirse en punto de partida para nuevas industrias y desarrollos. En esa visión, la yerba deja de ser únicamente un commodity o un producto de consumo masivo y pasa a funcionar también como plataforma de identidad para actividades vinculadas con la innovación, el diseño y la generación de valor agregado.

Para Misiones, donde la yerba mate constituye uno de los principales símbolos económicos y culturales, esa transformación tiene una dimensión estratégica. La construcción de una marca territorial puede contribuir a que el origen misionero sea reconocible en mercados donde el producto compite no solo por precio, sino también por diferenciación.

La experiencia presentada en UNE buscó precisamente mostrar esa posibilidad: asociar el territorio, el paisaje, la producción y la creatividad en una misma narrativa capaz de llegar a públicos que no necesariamente forman parte de la cadena tradicional de la yerba mate.

UNE como plataforma para la economía creativa

La tercera edición de Espacio UNE tuvo como eje “Ciudad Natural” y reunió más de 30 espacios donde se combinaron materialidades, tecnología, arte, identidad misionera y nuevas formas de habitar. La participación del Colegio de Arquitectos y de la Cámara de Corredores Inmobiliarios amplió además la representación institucional del sector.

La muestra también extendió su alcance territorial. Profesionales y visitantes llegaron desde Jardín América, Oberá, Puerto Iguazú, Corrientes y Paraguay, consolidando a Posadas como punto de encuentro para disciplinas vinculadas con el diseño, la arquitectura y la construcción en la región.

Ese componente regional resulta relevante para una provincia fronteriza. La proximidad con Paraguay y Brasil permite que este tipo de iniciativas funcionen no solamente como vidriera para profesionales locales, sino también como espacios de circulación de tendencias, productos y servicios.

Desde Fundación Red de Ideas, Alina Bistoletti y Laura Olmo destacaron la respuesta del público y de los participantes. La organización ya proyecta la edición 2027 y prevé una nueva convocatoria hacia finales de este año.

El talento local como oportunidad de negocio

La muestra también puso en evidencia que detrás de la arquitectura y el diseño existe una cadena de proveedores, profesionales y empresas que pueden convertir la creatividad en actividad económica.

Marina Zamirowsky, especialista en color de Colorshop, destacó la evolución de los espacios y la interacción con el público. Santiago Miraglia, diseñador industrial de Yvyra Hábitat y participante desde la primera edición, valoró la posibilidad de exhibir producción local y conocer tendencias del mercado.

Para los nuevos profesionales, la exposición funciona además como una instancia de inserción. Philipp Cabral, estudiante de Diseño de Interiores que participó por primera vez con el espacio Aura, interpretó UNE como una oportunidad para demostrar la capacidad existente en Misiones.

La dimensión colectiva también estuvo presente en las propuestas artísticas. Julieta Rodríguez, diseñadora y curadora de la experiencia textil Selva Sentida, destacó el proceso colaborativo detrás de cada espacio.

Ese entramado es uno de los activos que UNE busca consolidar: conectar profesionales, empresas, estudiantes, proveedores y consumidores en un mismo ámbito. El resultado puede traducirse en contactos comerciales, nuevos proyectos y mayor visibilidad para quienes producen desde la provincia.

La yerba mate como frontera de innovación

El cierre de UNE 2026 dejó dos datos que pueden leerse en conjunto. Por un lado, más de 5.000 personas participaron de una propuesta que convirtió arquitectura, diseño y producción local en una experiencia abierta al público. Por otro, la yerba mate encontró allí un escenario para mostrarse como un recurso capaz de inspirar productos y servicios más allá de la industria tradicional.

El desafío consiste ahora en transformar esa narrativa en negocios concretos. La identidad territorial tiene valor cuando logra traducirse en diseño, propiedad intelectual, productos diferenciados, turismo, gastronomía, experiencias y nuevas cadenas de comercialización.

En ese sentido, el edificio presentado en Posadas funciona como un laboratorio de una idea más amplia: que Misiones puede utilizar uno de sus principales símbolos productivos para construir nuevas capas de valor sobre la economía existente.

Si la edición 2026 marcó un récord de convocatoria, el desafío para UNE 2027 será convertir ese crecimiento en una plataforma cada vez más potente para que el talento misionero no solo se exhiba, sino que encuentre mercados, genere negocios y consolide una identidad productiva reconocible dentro y fuera de la provincia.

Compartí esta noticia !

MATEANDO la yerba que gana terreno en las góndolas

Compartí esta noticia !

El mercado de la yerba mate tradicional sumó un nuevo protagonista. MATEANDO, la yerba elaborada por Establecimiento Santa Ana, empresa creadora de CBSé, logró convertirse en uno de los productos de mayor convocatoria en las ferias gastronómicas y de economías regionales donde fue presentada, al punto de registrar quiebres de stock en sus últimas participaciones.

El fenómeno comenzó a tomar dimensión en eventos como Caminos y Sabores y Expo Celiaquía 2026, donde el contacto directo con los consumidores permitió a la compañía medir la recepción de un producto que busca competir en el segmento más grande de la categoría: la yerba mate tradicional.

En la Expo Celiaquía, que reunió a más de 20.000 personas y contó con más de 80 expositores, MATEANDO realizó más de 1.000 degustaciones y entregó más de 10.000 muestras. La demanda superó las previsiones comerciales y el stock disponible se agotó durante el evento.

El desempeño en las ferias también se trasladó al canal digital. Según la compañía, MATEANDO se convirtió en el producto más vendido de la tienda oficial de CBSé, una señal de que la respuesta obtenida en los encuentros presenciales también encontró continuidad entre los consumidores que buscan incorporar la nueva propuesta a su consumo habitual.

Una apuesta por la yerba tradicional desde Misiones

El lanzamiento fue planteado por Establecimiento Santa Ana como una estrategia para ingresar de lleno en el segmento tradicional de la yerba mate. La empresa sostiene que la decisión surgió de escuchar las demandas de los consumidores y de un proceso de desarrollo que se extendió durante dos años.

“Mateando nació de escuchar al consumidor”, explicó Gustavo Redondo, gerente corporativo comercial de Establecimiento Santa Ana. La compañía buscó desarrollar una yerba de sabor suave y duradero, con una molienda equilibrada y características orientadas a sostener la experiencia durante toda la ronda de mate.

El producto es producido y envasado en origen, en Santa Ana, Misiones. De acuerdo con la empresa, el proceso combina una molienda con bajo contenido de polvo y palo con secanza y estacionamiento natural, dos elementos sobre los que construye su posicionamiento dentro de la categoría tradicional.

La apuesta también tiene un componente de innovación en el envase. MATEANDO utiliza un packaging compuesto en un 90% por material poliolefínico, sin papel, y suma un sistema de apertura fácil con pico vertedor. El diseño incorpora además un colibrí como elemento distintivo de la identidad visual.

La estrategia apunta a un consumidor que mantiene el hábito del mate, pero que también presta atención a la practicidad, el diseño y las características del producto.

El mercado de la yerba busca nuevos consumidores

La propuesta de Establecimiento Santa Ana combina así tradición e innovación en una categoría madura y de alta penetración. El desafío comercial consiste en diferenciarse sin alejarse de las características que los consumidores esperan de una yerba tradicional.

La compañía también incorporó un atributo vinculado con la inclusión: MATEANDO cuenta con certificación libre de gluten, por lo que es apta para consumidores celíacos. La característica permite ampliar el universo potencial de consumidores y suma una dimensión adicional a la propuesta de producto.

En Caminos y Sabores, la marca utilizó degustaciones y catas a ciegas para poner a prueba el blend frente al público. Según la empresa, esas experiencias permitieron validar la combinación desarrollada durante los dos años de investigación y reforzar el posicionamiento de una yerba de sabor suave, duradero y con bajo contenido de polvo.

La respuesta obtenida en esos espacios ofrece, además, un indicador comercial relevante para una industria en la que las preferencias del consumidor tienen un peso decisivo. El agotamiento de stock no constituye por sí solo una medida del desempeño en el mercado masivo, pero sí muestra una recepción inicial favorable en los puntos de contacto donde la marca pudo presentar directamente el producto.

De Santa Ana al mercado nacional

El desarrollo de MATEANDO representa también una nueva etapa para Establecimiento Santa Ana, que cuenta con más de 48 años de trayectoria en la industria yerbatera. La empresa construyó buena parte de su identidad a partir de CBSé, marca con la que en 1978 impulsó la categoría de yerbas compuestas.

Ahora la estrategia vuelve a mirar hacia un segmento diferente, pero de mayor volumen: la yerba tradicional. La combinación de producción en origen, desarrollo del blend, renovación del packaging y presencia directa en ferias busca transformar el lanzamiento en una marca con capacidad de competir por espacio en las góndolas.

Para Misiones, donde la cadena yerbatera constituye una de las principales actividades agroindustriales, el movimiento también pone el foco sobre otro aspecto de la economía regional: no solamente producir materia prima, sino desarrollar marcas, agregar valor y disputar participación en el mercado final.

MATEANDO comenzó ese recorrido con una respuesta que superó las previsiones en las ferias. Ahora el desafío será convertir ese interés inicial y el liderazgo en su tienda oficial en una presencia sostenida dentro del mercado nacional de yerba mate.

Compartí esta noticia !

Misiones lleva al Consejo Federal del Trabajo el reclamo por la continuidad del programa Intercosecha

Compartí esta noticia !

La ministra de Trabajo y Empleo de Misiones, Silvana Giménez, participó de la 127° Reunión Plenaria del Consejo Federal del Trabajo (CFT), encabezada por el secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero. El encuentro reunió a representantes de las administraciones laborales de todo el país para avanzar en una agenda común vinculada al empleo, la capacitación, la fiscalización y las relaciones laborales.

La participación de Misiones reafirma el lugar de referencia que la provincia sostiene en los espacios de articulación federal, aportando su mirada y experiencia a los debates que atraviesan actualmente al mundo del trabajo. La provincia puso un eje principal en la solicitud de la continuidad del programa intercosecha, destinado a tareferos de la provincia.

Durante el plenario se abordaron los principales temas que serán trabajados por las comisiones técnicas del CFT, entre ellos la inspección laboral y el diálogo social; las relaciones sindicales y la negociación colectiva; la reforma laboral; la fiscalización; la erradicación del trabajo infantil y la prevención del trabajo forzoso; la seguridad social; la salud y seguridad en el trabajo; y los programas de empleo y formación profesional.

Desde Misiones se destacó la importancia de sostener estos espacios de diálogo y coordinación entre Nación y provincias, especialmente frente a los desafíos actuales del mundo laboral y las particularidades productivas de cada región.

La presencia de la provincia en el Consejo Federal del Trabajo permite llevar a la agenda nacional las necesidades y propuestas de Misiones, al mismo tiempo que fortalece el intercambio de experiencias y la construcción de políticas laborales con una perspectiva federal.

En este sentido, la participación de la ministra Silvana Giménez representa la continuidad del compromiso de Misiones con el trabajo articulado, la defensa del empleo registrado, la formación profesional y el fortalecimiento de las políticas públicas vinculadas al mundo laboral.

Compartí esta noticia !

Crisis en la yerbatera de Puerta: despidos, salarios atrasados y menor actividad

Compartí esta noticia !

La crisis de la cadena yerbatera de Misiones comienza a trasladarse con mayor intensidad desde las chacras hacia las plantas industriales y el empleo. En San José, Yerbatera Misiones SRL, vinculada a la familia del exgobernador Ramón Puerta, concretó ocho despidos sobre una plantilla de 35 trabajadores y atraviesa dificultades financieras que afectan el pago de salarios, aguinaldos y la compra de materia prima.

La situación adquiere una dimensión mayor por el lugar que ocupa la planta dentro de la cadena de valor según informa el sitio iProfesional. La empresa realiza tareas de secado, canchado y empaque a fasón para grandes compañías y, según la información aportada por fuentes sindicales, desde sus instalaciones se procesan productos de Nobleza Gaucha y Cruz de Malta, dos marcas de fuerte presencia en el mercado argentino.

El ajuste laboral podría profundizarse. Desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) sostienen que la empresa proyectaría reducir su dotación hasta unos 15 trabajadores. De concretarse, significaría una reducción de casi el 60% de los puestos directos actuales y convertiría a la planta en uno de los focos más visibles del deterioro que atraviesa la industria yerbatera.

El problema no se limita a los despidos. El atraso en la liquidación de sueldos y aguinaldos se combina con una severa restricción de liquidez que habría interrumpido la adquisición de hoja verde a productores de la zona. “Hoy la fábrica está paralizada porque no hay hoja verde para procesar”, señalaron voceros sindicales.

La falta de materia prima constituye, en este contexto, una consecuencia directa de una crisis que atraviesa distintos eslabones simultáneamente. Cuando el productor no encuentra un precio que permita cubrir sus costos, el secadero pierde volumen, la industria reduce su actividad y la menor producción termina impactando sobre el empleo. La dificultad de una planta industrial deja así de ser un problema exclusivamente empresarial y pasa a comprometer el funcionamiento de una cadena productiva regional.

El cambio regulatorio y el nuevo escenario para la cadena yerbatera

El trasfondo se encuentra en la transformación del esquema de regulación del mercado yerbatero. Los cambios impulsados por el Gobierno nacional redujeron las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), incluyendo la capacidad de establecer precios de referencia para la hoja verde y la materia prima canchada.

En el nuevo escenario, los productores quedaron expuestos a una mayor presión negociadora de los compradores. La caída de los valores pagados por la materia prima, combinada con costos productivos elevados, redujo el margen disponible en las chacras y tensionó progresivamente la relación entre productores, secaderos y molinos.

El problema se trasladó también al funcionamiento del propio sistema de fiscalización. Los cambios en la estructura del INYM y la reducción de personal vinculada a las tareas de control agregaron otro elemento de incertidumbre para una actividad cuya cadena requiere seguimiento sobre volúmenes, origen y condiciones comerciales.

La advertencia de la Provincia apunta precisamente a ese efecto dominó. El ministro del Agro de Misiones, Facundo López Sartori, señaló que sin un piso de referencia para la hoja verde “el pequeño productor no puede cosechar y los secaderos se quedan sin volumen de procesamiento”.

La ecuación industrial se vuelve todavía más compleja cuando se incorporan los costos energéticos y financieros. Las plantas yerbateras necesitan electricidad para sostener procesos de secado, molienda, transporte interno y empaque. Con tarifas más elevadas y dificultades para acceder a crédito a tasas razonables, una empresa con menor volumen de ventas tiene menos margen para absorber aumentos de costos fijos.

A esa presión se suma la evolución de la demanda. El consumo de yerba mate atraviesa un período de debilidad y las empresas de distribución habrían extendido los plazos de pago hacia las industrias, llevando operaciones a períodos de 90 y 120 días. Para una planta con problemas de liquidez, esa extensión transforma una caída comercial en un problema financiero.

De la crisis de precios al riesgo de concentración

El caso de Yerbatera Misiones SRL expone una de las principales consecuencias potenciales del actual escenario: la posibilidad de que la crisis termine acelerando la concentración de la actividad industrial.

Una industria con menor capacidad financiera enfrenta dificultades para comprar materia prima, sostener el empleo, financiar capital de trabajo y afrontar costos energéticos mientras espera el cobro de sus ventas. Si esa combinación persiste, las empresas de menor escala pierden capacidad para competir y aumenta la posibilidad de que el procesamiento quede progresivamente concentrado en actores con mayor espalda financiera.

La señal es especialmente relevante para Misiones porque la yerba mate no constituye solamente una actividad agropecuaria. Es una cadena territorial que articula productores, secaderos, molinos, transportistas, trabajadores industriales, comercios y proveedores de servicios. Una interrupción en un eslabón puede multiplicar sus efectos sobre los demás.

Por eso, el desafío de corto plazo no pasa solamente por evitar nuevos despidos en una planta determinada. La discusión de fondo es cómo preservar el entramado productivo mientras se atraviesa una etapa de menor consumo, precios deprimidos de la materia prima, costos industriales elevados y restricciones financieras.

La respuesta, en términos de política productiva, requiere actuar sobre varios frentes al mismo tiempo: recuperar previsibilidad en la relación entre productores e industria, facilitar capital de trabajo para las empresas, reducir el impacto de los costos críticos y sostener mecanismos eficaces de fiscalización. La eventual declaración de emergencia en las zonas más afectadas o medidas de alivio fiscal que evalúa la Provincia aparecen dentro de ese debate.

El caso de San José funciona así como una señal de alerta para toda la cadena. Los ocho despidos ya concretados son el dato inmediato, pero el riesgo mayor está en que la crisis deje de ser un episodio puntual y se convierta en una dinámica de cierre de plantas, pérdida de empleo y concentración industrial.

En una economía regional donde miles de familias dependen directa o indirectamente de la yerba mate, sostener la actividad no implica únicamente preservar empresas. Significa evitar que el deterioro de un precio en origen termine transformándose, varios eslabones después, en menos trabajo, menor capacidad industrial y una estructura productiva más concentrada y vulnerable.

Compartí esta noticia !

El Obispo Martínez respaldó el reclamo yerbatero y recordó que: “Todo proyecto económico que no incluya a la gente no nos sirve”

Compartí esta noticia !

La crisis de la producción yerbatera sumó un nuevo actor institucional de peso. El obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez, recibió este miércoles a representantes de productores, tareferos y organizaciones civiles de Misiones, quienes expusieron el profundo deterioro económico y social que atraviesa la actividad. Tras el encuentro, el titular de la Diócesis de Posadas advirtió que la provincia enfrenta una situación de emergencia y sostuvo que “todo proyecto económico que no incluya a la gente no nos sirve para nada”.

La reunión fue solicitada por las entidades que representan a miles de familias vinculadas a la producción de yerba mate. Para el obispo, el principal objetivo fue escuchar de manera directa una realidad que ya conoce a partir de sus recorridas pastorales por toda la provincia, pero que esta vez llegó con el respaldo de organizaciones que expresan la problemática de pequeños productores y trabajadores rurales.

Martínez diferenció la realidad del sector yerbatero misionero de otros conflictos agropecuarios del país. Remarcó que en Misiones predominan los pequeños productores y los tareferos, familias que dependen exclusivamente de la actividad para subsistir y que hoy enfrentan un escenario de extrema vulnerabilidad.

“Acá no estamos hablando de grandes terratenientes ni de grandes capitalistas. Estamos hablando de pequeños productores y tareferos que padecen circuitos de injusticia y que hoy, según ellos mismos manifestaron, ya no pueden sobrevivir”, afirmó.

El obispo explicó que la crisis trasciende al sector primario y termina afectando a toda la economía de los pueblos del interior. Cuando el ingreso de quienes producen y cosechan yerba desaparece, también se resiente el consumo, caen las ventas en los comercios y se deteriora la actividad económica local.

“Esa depresión económica alcanza al supermercado, al almacén, al comerciante, a las fuentes de trabajo. Es un problema social que impacta sobre toda la comunidad”, describió.

Durante la reunión surgió además la propuesta de conformar una mesa de emergencia que permita articular respuestas entre distintos actores sociales e institucionales. Martínez recordó que la Diócesis cuenta con la Comisión de Justicia y Paz, organismo que ya intervino en otras etapas críticas de la historia argentina, especialmente durante la crisis de 2001.

El obispo consideró que aquel antecedente demuestra que el diálogo institucional puede contribuir a ordenar situaciones complejas cuando los sectores afectados logran expresar sus demandas de manera organizada.

Más allá de la coyuntura yerbatera, Martínez amplió el análisis hacia el rumbo económico nacional. Reconoció que la estabilidad macroeconómica constituye un objetivo compartido, pero advirtió que pierde legitimidad cuando no mejora la vida cotidiana de la población.

“Todos queremos estabilidad económica. Pero si esos números cierran sin la gente, si aumenta la pobreza, si cierran comercios, si se pierden fuentes de trabajo y se deteriora la vida social, entonces ese modelo nos daña profundamente”, sostuvo.

En ese sentido, llamó a que las políticas públicas contemplen especialmente a los sectores más vulnerables y recordó que el desarrollo económico solo resulta sostenible cuando incorpora inclusión social.

Frente a las familias que hoy atraviesan la crisis productiva, Martínez dejó un mensaje de esperanza, pero también de organización comunitaria.

“Nunca hay que bajar los brazos. En los momentos difíciles es fundamental mantenerse unidos, organizarse y sostener la esperanza”, expresó.

Durante la conferencia también fue consultado sobre el debate nacional en torno al proyecto de ley sobre la inviolabilidad de la propiedad privada. El obispo recordó que tanto la Conferencia Episcopal Argentina como la Pastoral Social ya manifestaron su rechazo a la iniciativa.

Explicó que la Doctrina Social de la Iglesia reconoce el valor de la propiedad privada, pero rechaza su concepción absoluta cuando entra en conflicto con el bien común. En esa línea, advirtió sobre la necesidad de proteger los recursos estratégicos del país frente a intereses económicos globales.

“Tenemos que defender nuestros minerales, el litio, el acuífero y todos aquellos recursos que forman parte del patrimonio nacional. Si no existe un discernimiento adecuado, podemos terminar entregando riquezas que condicionarán el futuro de las próximas generaciones”, afirmó.

Para el obispo, la actual crisis yerbatera también debe interpretarse como una oportunidad para fortalecer los espacios de diálogo entre el Estado, los sectores productivos y las organizaciones sociales. Consideró que las soluciones no surgirán únicamente desde los indicadores macroeconómicos, sino de la capacidad de construir consensos que permitan sostener el empleo, preservar la producción y evitar que miles de familias rurales continúen profundizando su situación de vulnerabilidad.

El respaldo de la Iglesia Católica al reclamo de productores y tareferos incorpora una nueva dimensión institucional a un conflicto que ya dejó de ser exclusivamente económico. La preocupación expresada por la Diócesis de Posadas refleja que la crisis de la yerba mate impacta sobre el tejido social de Misiones y plantea el desafío de encontrar respuestas antes de que las consecuencias sean aún más profundas.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin