Zohran Mamdani

Zohran Mamdani tiene capital político, y piensa aprovecharlo

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Por Lulu Garcia-Navarro, New York Times. Zohran Mamdani, el alcalde de la ciudad de Nueva York, está en su mejor momento. En una época en la que el público está desencantado con la política, las encuestas recientes muestran que, de hecho, su popularidad entre los neoyorquinos va en aumento. Se puede decir que eso se debe en parte a la buena vibra: cuando los Knicks ganaron el campeonato de la NBA, Mamdani fue una de las principales voces de apoyo al equipo, beneficiándose del brillo de su victoria; la Copa Mundial fue un éxito arrollador, con Nueva York inundada de aficionados celebrando; Taylor Swift se casó en una ceremonia secreta en el lugar más visible de Nueva York.

Y mientras su popularidad aumenta, Mamdani, un socialista democrático, también ha estado demostrando su poder político de formas nuevas: su respaldo a tres candidatos progresistas para la Cámara de Representantes les dio la ventaja frente a titulares y candidatos respaldados por el establishment, y consolidó su papel como figura decisiva en el Partido Demócrata. Por supuesto, Mamdani también tiene muchos detractores, tanto en la derecha como entre los líderes demócratas en Washington, a quienes les preocupa su influencia y sus objetivos al llevar al partido más hacia la izquierda.

Me senté con Mamdani hace dos semanas para hablar sobre lo que ha resultado ser un experimento fascinante -y polémico- sobre lo que puede lograr un gobierno socialista democrático en la ciudad capitalista más importante de Estados Unidos.

Iba a hacer toda esta entrevista sin mencionar al presidente Donald Trump. Pero él tiende a unirse a la conversación, y recientemente compartió un video de Michael Savage, un comentarista pro-Trump, que pedía que te criminalizaran y deportaran. ¿Qué significa cuando el presidente de Estados Unidos comparte una opinión como esa? Creo que es parte de la corrosión de la vida política y pública. Francamente, es algo que ya ni siquiera me sorprende, porque de muchas maneras se ha convertido en la norma en los últimos años.

Veo cómo haces un esfuerzo deliberado por no personalizarlo, cómo no intentas responder, pero ¿tiene un impacto en ti y en tu seguridad? Tengo suerte de estar protegido por los mejores elementos de nuestro departamento de policía. Lo que es tan aterrador de la normalización de la violencia política es lo que hace aceptable hacia cualquier “otro” en esta ciudad, en este país.

Nos encontramos hablando unas semanas después de algunas victorias políticas bastante importantes para ti. Respaldaste a varios candidatos socialistas democráticos que luego ganaron sus primarias. Y cuando ganaron, dijiste que querías enviar un mensaje nacional. ¿Por qué? Por mucho tiempo, se ha sentido como si en nuestro partido, el Partido Demócrata, nuestra única respuesta fuera que no somos el Partido Republicano. La única respuesta que tenemos es una reacción a la crueldad del gobierno federal. Pero también debemos tener una visión de lo que viene después de este gobierno. Y creo que en el centro de eso tiene que haber una visión para esa persona trabajadora, y es por eso que es tan crucial hablar sobre eso no solo aquí en la ciudad de Nueva York, sino en cualquier lugar donde esas personas estén pasando apuros.

El alcalde Zohran Mamdani, con una camiseta de los Knicks debajo de un saco, está de pie con los brazos en alto agarrando las manos de tres personas en fila. Los partidarios en las gradas detrás de ellos aplauden.
El alcalde Mamdani con los candidatos al Congreso de Nueva York que respaldó en las primarias demócratas de junio, de izquierda a derecha, Claire Valdez, Brad Lander y Darializa Avila Chevalier.Credit…Michael M. Santiago/Getty Images

¿Y sientes que, debido a tu posición en el partido —en este momento eres una de las personas más visibles—, tú eres la persona ideal para impartir eso? Creo que ese mensaje proviene de los propios neoyorquinos, y deberíamos escucharlos cuando votan por Darializa [Avila Chevalier], por Claire [Valdez], por Brad [Lander]. Cuando votan por los cinco candidatos a la legislatura estatal que respaldé y que ganaron sus contiendas.

Gran parte de lo que a menudo se ha discutido como si fuera un debate intelectual es de hecho algo que puede cambiar la realidad material de los trabajadores neoyorquinos. Y eso es lo increíble de poder servir como alcalde de la mejor ciudad del mundo: es una oportunidad para demostrar que se puede luchar por las personas a las que la derecha ha dejado atrás.

¿Te ves a ti mismo como un demócrata o un socialista democrático? Porque dijiste “nuestro partido”, y obviamente te postulaste como demócrata. Soy ambas cosas. Soy demócrata y soy socialista democrático. Gran parte de lo que me enorgullece de ser demócrata es ver lo que nuestro partido solía defender. Piensas en las Cuatro Libertades, piensas en Franklin Roosevelt, piensas en el New Deal. Eso está en el núcleo de la identidad de nuestro partido, y sin embargo se siente como si para experimentarlo, tuvieras que leer sobre eso. Ya no lo puedes ver a tu alrededor. Y eso no es algo que yo esté dispuesto a aceptar, y sé que muchos sienten lo mismo.

Tengo curiosidad por saber cómo planeas utilizar tu capital político. ¿Planeas involucrarte en contiendas fuera de Nueva York? En este momento, mi atención está en la ciudad de Nueva York.

Si quieres enviar este mensaje más allá de Nueva York, la pregunta obviamente es cómo y cuándo. Todavía veo el mundo como esa portada de The New Yorker en la que está Nueva York, está Nueva Jersey, y luego está el resto del mundo. Pero también creo que los neoyorquinos sí han enviado un mensaje, y hemos visto este tipo de victorias en Nueva Jersey, en Colorado, en California.

Después de esos respaldos, dijiste: “2028 comienza ahora”. ¿Qué papel te gustaría desempeñar en 2028? Sabes, a veces la política parece un pasatiempo que solo algunos pueden permitirse. Y no quiero que sea así. La política determina qué cosas pueden permitirse las personas, y necesitamos que eso se reconozca y contar con una plataforma concreta sobre cómo vamos a proporcionar esa asequibilidad. A menudo se ha hablado de las ciudades como laboratorios de la democracia; podemos demostrar que esto no es una fantasía.

Una de las personas de las que se dice que están considerando postularse a la presidencia es Alexandria Ocasio-Cortez, y se ha informado que coordinaste con ella tus respaldos en Nueva York. ¿Consideras que eso es una alianza? Totalmente. Considero que es una alianza y también considero que ella es una inspiración. Tuve el privilegio de que ella me representara en el Congreso. Antes de ser alcalde, fui asambleísta por una zona de su distrito electoral que se superponía con el mío, en Astoria y Long Island City. Y creo que ella ha demostrado cómo se lucha por los trabajadores.

¿Consideras una alianza, de cara al futuro, en la que ella respalde, por ejemplo, a Abdul El-Sayed en Míchigan, y tú respaldes a alguien aquí en Nueva York? Creo que ella toma sus propias decisiones. Me entusiasma seguir trabajando juntos, porque durante mucho tiempo la política se ha entendido como si girara en torno a individuos. Y en el corazón de esa alianza hay una creencia en lo colectivo. El alcalde más importante, diría yo, en la historia de Nueva York es Fiorello La Guardia. Él no podría haber logrado lo que hizo sin la alianza con Roosevelt. Ese sueño de tener aliados también fue lo que me impulsó a respaldar a esos tres candidatos al Congreso, porque no se puede cumplir una agenda de asequibilidad para la ciudad más cara del país sin aliados en todos los niveles de gobierno.

Es interesante que mencionaras esa alianza con Roosevelt. ¿Respaldarías a Ocasio-Cortez si se postula para presidenta? Esa obviamente sería una alianza muy clara. Me emociona ver qué decisión toma. En cuanto a respaldos, en los que estoy enfocado son en los que acabo de hacer.

¿Crees que sería una buena presidenta? Creo que sería buena para cualquier cosa.

Hemos hablado sobre tus respaldos. Y me gustaría hablar en particular sobre Darializa Avila Chevalier, quien logró derrotar a Adriano Espaillat, el líder del caucus hispano. Él es un exinmigrante indocumentado. Tiene un sólido historial progresista: desmantelar el ICE, apoyar la propuesta “Medicare para todos”. ¿Le prometiste en privado que ibas a apoyar su campaña de reelección durante tu campaña para alcalde? Le dije que agradecía su apoyo cuando me respaldó en las elecciones generales, después de que gané las primarias demócratas. Y la promesa que les hice a los neoyorquinos fue utilizar cualquier herramienta a mi alcance para impulsar esa agenda de asequibilidad. Y en Darializa veo a una candidata al Congreso, que pronto será congresista, que realmente ha construido su campaña en torno a una visión de bebés, no bombas. Y creo que eso habla de lo que significa invertir en la asequibilidad y también confronta la bancarrota que ha caracterizado buena parte de nuestra política, especialmente cuando se trata de nuestra política exterior.

Hace un momento me preguntabas por el capital político. Creo que la razón de ser del capital político es usarlo para lograr cambios tangibles. Y estos no son argumentos intelectuales. El distrito de Darializa es uno de los distritos congresuales más pobres de Estados Unidos de América. Y mientras recorría el distrito con ella, hablábamos de la cantidad de dinero que nuestro gobierno federal envía, millardos de dólares, al ejército israelí. Y mientras lo hacíamos, un hombre salió de una tienda de abarrotes con las manos llenas, cargando dos paquetes de pañales Huggies. Y ves cuáles son las prioridades de las personas que viven en el distrito y, sin embargo, ves cuáles son las prioridades de la política federal que representa a ese distrito. Y ves un abismo. Y cuanto más toleras ese tipo de abismo, más le dices a la gente que la política es algo que hay que ignorar, en lugar de algo de lo que hay que formar parte.

¿La razón por la que no apoyaste a Espaillat fue su relación con el AIPAC, el grupo de cabildeo proisraelí, y su apoyo de muchos años a Israel? Creo que todos esos son factores importantes. Creo que la necesidad de tener claridad moral en nuestra política, por citar a la congresista Ocasio-Cortez, también aplica para nuestra política exterior cuando se trata del financiamiento del ejército israelí. Y vimos que, en las últimas semanas de esa contienda, el AIPAC gastó una cantidad significativa de dinero para intentar frenar a Darializa. Es difícil explicarle a un neoyorquino por qué sus necesidades ni siquiera se están discutiendo pero sí tenemos millardos de dólares para matar civiles al otro lado del mundo.

Quiero entender tu punto de vista sobre el peso político que le das al tema de Israel. Tu postura es muy clara. Pero me pregunto cómo lo aplicas a la manera en que ves a otros actores políticos. El streamer de izquierda Hasan Piker dijo hace poco: “Alguien que no diga la verdad sobre el genocidio de Israel no te apoyará ni luchará por ti, por tu atención médica, por tu vivienda. Es así de sencillo”. ¿Estás de acuerdo con eso? Creo que lo que hemos visto de los neoyorquinos, lo que hemos visto de los estadounidenses, cuando hablamos de este anhelo de tener un nuevo tipo de política, es un anhelo de superar el fracaso que caracteriza gran parte de la política actual. Y es difícil encontrar un enfoque político más desastroso que lo que nuestro país le ha hecho a Gaza y a Palestina y cómo no ha sido específico de ningún partido. Ha sido, una y otra vez, una insistencia en decirle a los neoyorquinos, y decirle a los estadounidenses, que lo que están viendo no es algo que de hecho deba preocuparles ni en lo que deban creer. Es difícil entonces abordar otro tema y decir: “Créanme en esto”. Y con demasiada frecuencia uno se encuentra con que hay muchos más congresistas que te dirán en privado que algo es un genocidio que los que lo declararán públicamente. Y mientras exista la percepción de una diferencia entre lo que la gente cree y lo que está dispuesta a decir, habrá escepticismo y, francamente, desesperanza entre quienes se preguntan si deberían o no involucrarse en la política.

Entonces, ¿la prueba de fuego para un político que quiera formar parte de tu coalición debería ser su postura sobre la guerra de Gaza y su compromiso de calificarla de genocidio? Creo que es una parte importante. No diría que haya una prueba de fuego específica, como si se tratara de crear un molde único para la persona a la que apoyaría para cualquier cargo. Lo que diría es que hay que tener una visión clara, poder describir las cosas como son y luchar por aquello que se le ha negado a la gente trabajadora.

¿Pero puede incluir a aquellos que apoyan a Israel y apoyan el respaldo de Estados Unidos a Israel? Cuando me preguntaste antes cuál es mi partido, dije: el Partido Demócrata.

Pero te lo estoy preguntando a ti. No sobre lo que hay dentro del Partido Demócrata, sino… Mi punto es que la importancia de una coalición amplia es que es fundamental poder trabajar con personas con las que quizá no estemos de acuerdo en absolutamente todos los temas. Y eso lo puedes ver incluso en el gobierno que formé; no es un gobierno en el que, en cada entrevista de trabajo, le pregunte a alguien, “¿Qué piensas sobre Israel y Palestina?”. Francamente, eso tiene muy poco que ver con la mayoría de las cosas para las que estoy contratando. Buscas experiencia. Buscas hacer realidad las ambiciones de tu plataforma política y formar un equipo capaz de hacerlo. Y cuando se trata de mi apoyo a candidatos al Congreso o a quienes se postulan para escaños legislativos estatales, tienen que mostrar una visión del mundo que responda a esa desesperanza y que también aborde cómo harían realmente para ofrecer algo diferente.

¿Y sentiste que Espaillat no hizo eso? No.

Un retrato en blanco y negro de Zohran Mamdani, que sonríe y sostiene su mano, con la palma hacia abajo, cerca de su barbilla.
Credit…Devin Oktar Yalkin para The New York Times

La exvicepresidenta y candidata presidencial Kamala Harris te llamó recientemente. Según se informa, está contactando a grupos propalestinos o a personas con posturas propalestinas. Se dice que está considerando volver a postularse a la presidencia. Como vicepresidenta de Biden, ella está estrechamente asociada con el apoyo de Estados Unidos a Israel durante la guerra de Gaza. ¿Crees que pueda recuperar la confianza en ese tema? Creo que el primer paso para cualquiera que esté pensando en postularse es ser honesto sobre lo que vemos hoy y sobre lo que haría falta para cambiarlo. Y cuando digo lo que haría falta, una de las características comunes de todas las personas a las que apoyé para el Congreso fue que cada uno de esos candidatos habló sobre cómo respaldaría la legislación Bloqueen las Bombas [que restringiría la venta o transferencia de determinadas armas a Israel]. Eso habla de un rechazo a seguir siendo cómplices de un genocidio. Y estamos hablando de millardos de dólares en apoyo material. Así que creo que el primer paso para cualquier candidato presidencial que busque ganarse la confianza de la gente en todo el país es reconocer lo que nuestra política ha provocado y lo que lograría una política diferente.

¿Escuchaste eso de ella? De verdad aprecié que la vicepresidenta me buscara, y creo que es una parte crucial de esta etapa inicial.

Durante su convención demócrata de 2024 no se permitió hablar en absoluto a las voces propalestinas. Escuché hablar de eso a personas de la comunidad activista. Se sintieron traicionadas por el hecho de que no se les permitiera participar públicamente; sentían que sus voces habían sido silenciadas. ¿Qué tan perjudicial crees que fue eso para ella? Creo que lo que la gente quería en ese momento era saber que su voz también tenía cabida en este partido al que llamamos nuestro hogar. Lo que agradezco es que ahora —hoy— esa voz esté siendo escuchada. Y está siendo escuchada no solo porque hay personas que la representan y que están entrando en los pasillos del Congreso, sino también porque quienes durante mucho tiempo han defendido la idea de la universalidad de los derechos humanos ahora están siendo tratados como partes fundamentales de la conversación política, cuando antes ni siquiera era una conversación que a menudo se permitiera tener.

¿Crees que el Partido Demócrata puede convertirse en el partido de los derechos de los palestinos? Creo que puede convertirse en el partido de los derechos humanos para todos, y eso también debe incluir a los palestinos. Creo que la gente está cansada de que se hagan excepciones.

Una de las cosas que quería preguntarte era cuál es tu visión más amplia para tu coalición ahora que te estás involucrando en contiendas federales. Darializa Avila Chevalier tiene una postura particular sobre la inmigración. Ella rechaza todas las deportaciones, incluso las de delincuentes violentos. Dijo que las fronteras son un concepto filosófico. ¿Cómo ves el tema de la seguridad fronteriza? ¿Qué política fronteriza debería tener Estados Unidos? ¿Deberían los migrantes poder solicitar asilo en la frontera entre Estados Unidos y México? Creo que se debería tener una política fronteriza que sea segura y que también se defina por cierta humanidad. Cuando hablamos de inmigración, a menudo se la trata simplemente como un tema político de debate. El ICE es una agencia que ha aterrorizado a estadounidenses por todo el país y a otras personas que viven en este país. Apenas el otro día, un hombre en Maine se despidió de su esposa y su hija, y momentos después agentes del ICE le dispararon. Y esto no fue ni un mes después de que un hombre fuera asesinado en Texas.

Fui a una barbería dominicana en Harlem, y el dueño me decía que todos los que estaban en la barbería tenían estatus migratorio legal. Y, sin embargo, a la mayoría les daba terror ir a trabajar porque saben que muchas de las operaciones del ICE tienen poco que ver con la legalidad. Tienen que ver con la discriminación por perfil racial y con la visión de crear la mayor maquinaria de deportación que este país haya visto jamás, y con la idea de este país al que tantos llamamos nuestro hogar ya no tendría lugar para nosotros.

El Partido Demócrata ha tenido dificultades para ganarse el apoyo de la gente con sus políticas fronterizas, tomando en cuenta lo que ocurrió durante el gobierno de Biden, cuando la frontera, como algunos la describirían, estaba desbordada. Y eso tuvo impactos aquí en la ciudad de Nueva York. E hizo que la gente se sintiera muy descontenta. Así que me gustaría entender qué es una política fronteriza humana para ti. No creo que “segura” y “humana” sean conceptos incompatibles. No creo que la única manera de hacer cumplir las leyes migratorias sea mediante el ICE. Creo que a menudo nos obligan a elegir entre opciones falsas.

¿Pero harías que los solicitantes de asilo puedan, por ejemplo, pedir asilo en la frontera entre EE. UU. y México? ¿Cuál es la ley hoy? ¿A qué tienen derecho, legalmente?

Bajo el presidente Trump, la ley hoy dice que no pueden. Y a consecuencia de eso la frontera ha registrado una caída drástica en los cruces ilegales. Esa es la tensión que mucha gente percibe. Creo que lo que hemos visto por parte del gobierno republicano ha sido un deseo de convertir toda forma de inmigración en ilegal. Y yo me encuentro ante ti como uno de los primeros alcaldes inmigrantes de nuestra ciudad en generaciones. Lidero una ciudad donde, de ocho millones y medio de habitantes, más de tres millones son inmigrantes. Y, por eso, cuando hablamos de solicitudes legítimas de asilo, creo que deben ser respetadas. Hablo sobre nuestro orgullo de ser una ciudad santuario en términos de las políticas que practicamos. Te daré un ejemplo de esas políticas: nosotros estamos dispuestos a colaborar con el gobierno federal en más de 170 delitos graves si una persona ha sido condenada por alguno de ellos. Lo que no estamos dispuestos a hacer es participar en la aplicación de la ley de inmigración civil con un gobierno federal que ha dicho abiertamente que quiere deportar a una gran mayoría de personas por crímenes que ni siquiera conoceremos. Ahí es donde veo la tensión.

¿Has estado alguna vez en la frontera entre EE. UU. y México? No.

Llevas año y medio en el cargo. Tus índices de aprobación son muy altos: 58 por ciento en la ciudad de Nueva York, según la encuesta más reciente de Siena. Y ese es un número que de hecho ha subido, algo poco común en nuestro momento político actual. Has logrado grandes avances en dos de tus tres promesas de campaña principales: un comienzo en el cuidado infantil universal y el congelamiento del alquiler. Los autobuses gratuitos aún no son una realidad, pero acabas de lanzar todo un nuevo proyecto para hacer que los autobuses sean más rápidos. Sí: 175 rutas. Hasta seis minutos ahorrados por trayecto.

Creo que a la gente le resulta alentador que te entusiasmes tanto con estos temas. Porque hace una diferencia. Creo que a menudo se pasa por alto, pero más de un millón de neoyorquinos dependen del autobús.

Mientras pensaba en las ambiciones que has planteado, me preguntaba —y sé que esta es una pregunta un poco absurda—, pero si tuvieras una varita mágica, si el dinero no fuera un problema y pudieras promulgar cualquier cosa, ¿qué harías? Estaría haciendo las mismas cosas que estoy haciendo ahora.

Oh, vamos. Solo sería mucho más fácil.

Una cosa que me apasiona mucho es el cuidado infantil universal. Eso sería. Y la razón por la que sería eso es que, ahora mismo en nuestra ciudad, para costear el cuidado infantil de un niño de 2 años, como familia necesitas ganar 334.000 dólares. Esa es una cantidad extraordinaria de dinero. Y si como familia están ganando 300.000 dólares, aún no es suficiente. Si eso no logra cumplir con lo mínimo de lo que significa criar a una familia en esta ciudad, es un verdadero problema.

Este año, aseguramos 1200 millones de dólares. Vamos a hacer que el cuidado infantil sea gratuito para 2000 niños este otoño, 12.000 el próximo otoño, y para cada niño de 2 años al final de cuatro años. Pero si tuviera una varita mágica y pudiera decir “wingardium leviosa” o cualquier hechizo, sí, me encantaría hacerlo gratuito en un instante. ¿Y tú? ¿Tú qué harías?

¿Qué haría yo si pudiera hacer absolutamente cualquier cosa? Es una pregunta difícil, ¿no? Ponte en mis zapatos por un minuto.

O sea, personalmente, más espacio en parques, más espacio al aire libre. ¡Pensé que no me podía equivocar con esa pregunta, y ahora siento que lo hice! [Risas] ¿Cuál es tu parque favorito en la ciudad de Nueva York?

Central Park. ¡Vamos! Esfuérzate un poco más.

No, no me voy a esforzar un poco más. Yo te estoy entrevistando a ti, no tú a mí. Perdón, ¡debería saber cuál es mi lugar! [Risas]

Mantente en tu lugar, alcalde Mamdani. Quiero hablar sobre la economía de Nueva York, porque gran parte de ella está construida en torno a Wall Street, las finanzas, los bienes raíces. ¿Qué tan importante es para ti tener una buena relación con esos sectores? ¿Y cómo dirías que es tu relación con esos sectores? Creo que es importante. Y lo que tengo en común con los líderes de esos sectores —incluso en medio de desacuerdos, porque creo que podemos aumentarles un poco más los impuestos a los neoyorquinos más ricos— lo que nos une es que creemos en la ciudad y nuestro compromiso con su vitalidad continua.

El otro día fui al anuncio de la nueva sede de American Express en el Two World Trade Center. Y una cosa que me llamó la atención fue que estos líderes empresariales no solo toman decisiones pensando en dólares y centavos; también están tomando decisiones pensando en invertir en la ciudad y en lo que la ciudad representa.

Creo que todos los que te han escuchado hablar sobre American Express y otras grandes organizaciones que van a estar empleando personas —Anthropic, etcétera— se han preguntado: ¿Cómo ve un socialista democrático como tú el papel de los negocios y la industria privada? ¿Cómo es el desarrollo económico socialista? Porque por la forma en que hablas, suenas como cualquier alcalde capitalista. Dios mío. [Risas] Mira, creo que tenemos que ir más allá de los indicadores típicos de lo que hace a una economía fuerte. Sí, es la ciudad más rica. Y también es una ciudad donde una de cada cuatro personas vive en la pobreza. Así que siempre celebraré la inversión continua en esta ciudad. Y también buscaré asegurar que más y más neoyorquinos puedan ser parte de esos beneficios. Porque cuando hablamos de nuestra visión para esta ciudad, la agenda de asequibilidad, es que aquellos que ayudan a construirla también puedan vivir en ella.

Y en este momento, muchas personas trabajadoras, si les preguntas dónde viven, no te dirán un vecindario dentro de los cinco distritos. Te dirán un estado vecino. Te dirán que viven en Jersey City. Te dirán que viven en Connecticut. Dirán que viven en Pensilvania. Creo que así es como una ciudad se convierte en un museo; no en un testamento vivo de la posibilidad de las personas trabajadoras. En los primeros cinco meses de este año, sumamos más de 21.000 empleos. De cualquier área metropolitana en el país, es la de más rápido crecimiento.

Bueno, las cifras recientes de empleo de la ciudad no son particularmente buenas. La tasa de desempleo es comparativamente alta. No has nombrado a un director para la Corporación de Desarrollo Económico, que es una herramienta importante que los alcaldes de la ciudad de Nueva York tienen para el desarrollo y la creación de empleo. Y ha habido una sensación de que tal vez eso esté enviando un mensaje a la comunidad empresarial de que no estás tan interesado en esas asociaciones público-privadas como lo han estado otros alcaldes. Me interesan muchísimo, y estamos en los procesos finales de entrevistas para ese puesto. Quiero que aporten una serie de habilidades que puedan cumplir con el desarrollo económico de una manera que vaya más allá de lo que hemos visto en los últimos años. Y diré que, incluso en medio de la búsqueda de un nuevo líder para nuestra corporación de desarrollo económico, la CDE sigue trabajando. Especialmente cuando se trata de nuestra agenda de establecer supermercados administrados por la ciudad. Ese trabajo actualmente forma parte de las responsabilidades de la CDE, y han hecho un muy buen trabajo para impulsarlo.

Hablemos sobre la labor policial. Los asesinatos y tiroteos están en mínimos históricos. Pero hay… ¡Sabía que venía un “pero”!

Un retrato en blanco y negro de Zohran Mamdani sentado en una silla de cuero, con los codos en los reposabrazos y las manos presionadas una contra otra frente a su barbilla.
Credit…Devin Oktar Yalkin para The New York Times

Hay otra tensión allí que creo que la gente está tratando de entender. La DSA (Socialistas Democráticos de América) ha expresado un gran escepticismo ante las tácticas del Departamento de Policía de Nueva York y de tu comisionada de policía, Jessica Tisch. Ella permaneció en el cargo desde el gobierno de Adams, y es una multimillonaria proisraelí. Es una tecnócrata. Ha sido muy exitosa en su trabajo. Tú la has apoyado públicamente en repetidas ocasiones, pero también acabas de dar marcha atrás a la contratación de 600 nuevos agentes de policía. Y se ha informado que parte de la razón fue las quejas de la DSA. ¿Ves una tensión entre tu organización y tu comisionada de policía? De las muchas palabras que usaste para describir a nuestra comisionada de policía, las dos más importantes, creo, fueron “muy exitosa”. Cuando se trata de la cuestión del tamaño de nuestra fuerza policial, he dicho una y otra vez que la fuerza policial que ha logrado este tipo de mínimos históricos es en la que confío para seguir brindando ese tipo de seguridad pública, y que vamos a poder hacer eso dentro de nuestra plantilla autorizada, lo cual también viene como parte de un enfoque en todas las agencias de la ciudad sobre cómo lograr ahorros tras heredar un déficit fiscal de 12.000 millones de dólares.

¿Qué tan comprometido estás con que la comisionada Tisch sea parte de tu gobierno? Porque filosóficamente son muy diferentes. Sí, y creo que parte de lo que significa ser neoyorquino es trabajar con personas con quienes puedas tener un desacuerdo en uno o dos temas. Y cualquiera que trabaje para mí en este momento, es alguien con quien quiero seguir trabajando mañana, y el día siguiente.

Quieres hacer de Nueva York un modelo a nivel nacional. Y entonces la manera en que piensas sobre la labor policial, sobre las alianzas con la clase económica, tiene mucha más relevancia debido a tu propio interés en que ese modelo trascienda los límites de la ciudad de Nueva York. Cuando estaba en campaña para este cargo, escuchaba una y otra vez que sería una catástrofe si ganaba, en términos de fuga de capitales y delincuencia. Y lo que hemos visto es que gran parte de lo que se presenta como una amenaza tiene muy poca relación con la realidad.

Parte de esta discusión, por supuesto, tiene que ver con la organización a la que perteneces, la DSA; está viviendo un momento importante, ¿no? Se habla de ella tanto en términos positivos como negativos, por decirlo suavemente. Y en el centro de todo está la idea de que lucha por la clase trabajadora. Y eso me hizo preguntarme: ¿Cómo defines a la clase trabajadora? Creo que, si tienes que trabajar para pagar tus cuentas, esa es una manera de definir lo que significa formar parte de la clase trabajadora.

Entonces, ¿alguien que gana 250.000 dólares al año es de clase trabajadora? No me he preguntado dónde empieza y dónde termina. Lo que diría es que aquellos que están trabajando para intentar costear las dignidades básicas de la vida y no pueden hacerlo, creo que eso también es clase trabajadora. A menudo nos preguntan cómo dividimos a este país. Creo que en este país solo hay una mayoría: es la clase trabajadora.

Eso simplemente no me suena cierto. ¿Tú qué piensas?

Simplemente me parece una respuesta demasiado fácil para una pregunta complicada. Porque, políticamente, si dices que todos son la clase trabajadora, o que cualquiera que recibe un salario pertenece a la clase trabajadora, sí, eso amplía tu base. Pero hablando en términos prácticos, estamos divididos por ingresos, y especialmente si quieres cobrarles impuestos a las personas, importa dónde trazas esas líneas. Yo la tracé en alrededor de un millón de dólares al año.

Entonces, ¿cualquiera con menos de un millón de dólares al año en ingresos es de clase trabajadora? [Risas] Eso no es lo que estoy diciendo. Solo digo que, en términos de política fiscal, creo que gran parte de nuestra política ha sido un debate sobre a quién dejas fuera. Y a mí me interesan más los debates sobre cómo atraes a más personas. Pero sí, de verdad quiero subirles los impuestos a las personas que ganan más de un millón al año.

Alguien que es conserje va a sentirse de cierta manera sobre esa descripción si los estás metiendo en el mismo saco con alguien que es abogado. Esa parece una distinción que podría importar. Cuando yo estaba en campaña, una pregunta que me hacían era: ¿Qué significa ser un socialista democrático? Y solo lo menciono porque creo que a veces hay una fijación con definir algo. Y lo que descubrí es, cuando tocaba las puertas de los neoyorquinos, que ellos simplemente preguntaban: “¿Tu visión me incluye?”. No es que todos ganen la misma cantidad de dinero o enfrenten el mismo nivel de dificultades, sino que simplemente quieren saber: ¿Hay alguna manera de que puedan trabajar tan duro y permitirse una buena vida en la ciudad?

He notado que cuando intento obtener detalles específicos, te desvías al tema de lo que los neoyorquinos quieren y no quieren. Y he descubierto que los políticos, en mi experiencia… Oh, no.

Cuando les hago preguntas… ¿Yo soy uno de ellos?

Bueno, eres el alcalde de la ciudad de Nueva York. Cuando intento que definan algo y ellos no quieren, suelen recurrir a una respuesta muy amplia. Mira, creo que te lo definí como alguien que trabaja para costear su vida. También creo que, sin importar cómo lo definas, tenemos el entendimiento de que aquellos que batallan para pagar el alquiler, batallan para pagar sus compras del supermercado, batallan para pagar el cuidado de sus niños, son las personas que deberían estar en el centro de nuestra visión para lo que viene después.

El otro tema que se ha mencionado mucho sobre el DSA es, por supuesto, la investigación de antecedentes. Acabamos de ver cómo la campaña de Graham Platner, en Maine, se vino abajo por acusaciones de agresión sexual. Y tu principal asesor, Morris Katz, fue una pieza clave en esa campaña. Ha sido un desastre bastante grande. ¿Ha disminuido tu fe en Katz? ¿Lo culpas en parte por lo que pasó? No. Primero, solo diré que cuando me enteré de las acusaciones tan graves que salieron a la luz y me preguntaron qué debía pasar con esa campaña, respondí que debía terminar. Y creo, en cuanto a Morris, que él es alguien que ayuda a construir campañas para candidatos que luchan por esa misma visión de dignidad para la clase trabajadora. Y él, yo y muchas otras personas coincidimos en que no hay cabida ni tolerancia para la violencia o las agresiones sexuales dentro de ese tipo de visión.

Pero hubo muchas señales de que Graham Platner tenía un pasado problemático. Y entonces alguien que fue tan fundamental en su campaña y en su ascenso, ¿no debería ser juzgado por eso? Creo que debería ser juzgado por la decisión que tomó al final del asunto, que es alejarse de esa campaña tan pronto como pudiera concluirse.

Hay moderados en el Partido Demócrata que han pedido expulsar a la DSA de la coalición demócrata. Yo quiero plantearlo al revés. ¿Hay espacio para los demócratas moderados en el partido que tú quieres construir? Sí. Punto. No me interesa expulsar gente de partidos. Creo que eso es lo que haces cuando no puedes ganar el debate dentro del partido.

¿Incluso si trabajan con el AIPAC? Si son demócratas y se postulan como demócratas y ganan como demócratas, entonces deberían ser parte del Partido Demócrata. Hay personas con las que tengo desacuerdos vehementes en cualquier cantidad de temas. Pero si podemos encontrar un punto de acuerdo, en eso voy a enfocar esa relación. Si solo buscas personas con las que estés de acuerdo en todo, entonces da igual que te quedes en casa y te mires en un espejo.

Tengo una gran pregunta inspirada en la entrevista que le hizo mi colega a Mick Jagger. Esa transición no la vi venir.

En esa entrevista, Jagger dijo que para ser una estrella de rock tienes que tener un ego enorme. Y me hizo preguntarme, habiendo entrevistado a tantos políticos, qué rasgos de personalidad crees que necesitas tener para ser un político exitoso. Porque ahora eres considerado uno de los políticos más exitosos. Especialmente en una época en la que la política es bastante brutal. Creo que hay un cierto nivel de absurdo que tienes que tener como parte de ti mismo para creer que deberías ser tú.

Lo que creo que es sumamente importante, especialmente ahora, es la honestidad. Una honestidad sobre lo que crees, por lo que estás luchando, y que puedas mantener esa honestidad, especialmente con las personas con las que no estás de acuerdo. Porque creo que lo que los neoyorquinos y los estadounidenses buscan es poder confiar en ti, independientemente de si les caes bien o están de acuerdo contigo. Pueden confiar en lo que defiendes. Y me di cuenta de que había muchas personas, cuando estaba en campaña para alcalde, que decían algunas cosas en las que no estaban de acuerdo conmigo, pero también apreciaban poder saber exactamente de qué se trataba mi campaña. Tienes que poder explicar qué es lo que estás haciendo y por qué lo estás haciendo. A menudo parece que la única respuesta es el poder. Esa no es una buena respuesta. No puede ser una buena respuesta. Tiene que ser: ¿Por quién estás luchando? ¿Y por qué? ¿Y cómo? Esas son preguntas que con demasiada frecuencia hacen que la gente tropiece.

Sabes, si pienso en ti y en el presidente Trump… Mick Jagger.

Mick Jagger, el presidente Trump. Son personas que tienen poder, carisma, han tenido éxito. La imagen pública del presidente Trump gira en torno a la venganza, la ira y la idea de luchar por sus seguidores. A ti se te conoce por sonreír mucho, y puedo dar fe de ello después de esta entrevista. Y me pregunto cuál es la filosofía política detrás de eso. Más allá del rasgo de personalidad; quizá simplemente eres una persona optimista por naturaleza. Son dos modelos exitosos, pero diferentes. Ojalá pudiera decir que adopté esto como parte de un proyecto político, pero tengo que darles el crédito a mis padres y a mis abuelos, porque fue algo que fomentaban cuando era niño. Y creo que en ambos casos, lo que describes es que le estás mostrando al mundo algo sobre quién eres. A menudo parece que los políticos son lienzos en blanco y se supone que todos los demás deben pintarlos. Creo que es hora de mostrarle a la gente: “Este soy yo. Tal vez no les guste, tal vez sí, pero este soy yo”.

Quiero entender un poco del lado personal de lo que significa ser alcalde. Tu esposa, Rama Duwaji, solo tiene 29 años. Tú solo tienes 34. Se conocieron en Hinge. Se casaron apenas el año pasado. Ahora ambos viven en Gracie Mansion [la residencia oficial del gobernador]. ¿Cómo ha sido este primer año de adaptarse a la vida de recién casados y, al mismo tiempo…? Es mucho. Y no querría hacerlo con nadie más. Estar casado con el amor de mi vida mientras dirijo la ciudad que amo, realmente no puedo pedir más. Y en ella he encontrado a alguien que es… un oasis.

¿Crees que el escrutinio al que ella ha sido sometida es justo? No. Creo que esto se remonta a una concepción, en muchos sentidos anticuada, de lo que se supone que debe ser la esposa de un político. Ella tiene su propia identidad. Es una artista increíble y, sin embargo, gran parte de la manera en que hoy se relaciona con el mundo se interpreta a través del hecho de ser mi esposa. Y algunos de los momentos que más alegría me dan son cuando la gente se me acerca para decirme que le encanta el arte de Rama. Sí, es mi esposa, pero eso es lo que ella hace. Yo soy alguien a quien ella ama.

Estás al frente de un verdadero cambio de vibra en la ciudad de Nueva York. Como me dijo un neoyorquino, ahora es un poco más divertido vivir aquí. Los Knicks ganaron, la boda de Taylor Swift, el Mundial. ¿Te invitaron a la boda de Taylor Swift? No.

Ni siquiera te invitaron. ¡Creo que está bien!

Ahora eres el gran animador de Nueva York. ¿Cómo mantienes ese impulso cuando terminan las fiestas? Tenemos que hacer de este un lugar donde la gente quiera vivir por cómo se siente cuando viven aquí. Es un honor ser alguien que tiene la oportunidad de compartir con el resto del mundo lo que hace que la ciudad sea tan especial, y nosotros decimos: bienvenidos a casa.

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New York, New York

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Colonizados o no, es imposible dejar pasar por alto que aquello que sucede en el norte industrial es ajeno a nuestra realidad. Y sí, claro que las elecciones de alcalde de Nueva York repercuten en el mundo por varios motivos: por ser la ciudad emblema del capitalismo financiero, por su presencia en la cultura pop y hasta por funestos atentados. Sin embargo, el motivo mayor es por el triunfador. Un nuevo alcalde ¿socialista y musulmán?

El extraño caso de Mamdani

Casi la mitad de los votantes de Nueva York eligieron a un hombre: Zohran Mamdani. Este se impuso al polémico Andrew Cuomo por casi 9 puntos. 

Mamdani es un treintañero que llega a la alcaldía al exponer su faceta abierta en una agenda socialista. Además de ello, es licenciado en Estudios Africanos, nacido en Uganda y profeso en el islam. Un perfil al menos disruptivo en la historia política estadounidense. 

Es imposible no buscar alguna explicación que dé cuenta de la razón de su elección tan contundente. En un país manejado por el republicanismo trumpista, un férreo opositor gana en la ciudad más importante, abriendo camino a una posible Guerra Fría interna. 

El primer punto a analizar es su postura política, lógicamente. Considerado un demócrata socialista, presentó una serie de propuestas que rompen con todas las barreras de lo aplicable para un país con la tradición y cultura política de Estados Unidos. Los deseos políticos a transformarse en realidad para Zohran Mamdani está la gratuidad absoluta de los autobuses, la creación de una serie de supermercados del municipio, el servicio gratuito de niñera para trabajadores, creación de viviendas estatales vía expropiación de edificios no utilizados y hasta una especie de “ley de alquileres de Alberto Fernández”con la congelación del precio de los mismos. Parece sonar seductora dichas propuestas, y sobre todo en la población más sensible de Nueva York. Alrededor del 25% de la población de la ciudad, o el equivalente a 8.4 millones de personas están bajo la línea de la pobreza. Es evidente que Mamdani salió a captar su voto. 

En Nueva York no existe solamente la brecha salarial como mantenimiento del status quo, sino también el étnico racial y el migratorio. Grandes números de personas que no cuadran aún bajo el mandato del “sueño americano” han visto en la figura de Mamdani a alguien en quien confiar. Asimismo, la generación Z fue una de sus masas votantes, revoloteados por las ideas “revolucionarias” del elegido alcalde. 

Una gran campaña de cercanía en redes sociales mostrando a un hombre sencillo y con capacidad empática, resaltaron entre tanto barullo y prepotencia de Trump y sus seguidores. Algunos dirían personalidades distintas, otros que son simples estrategias de captación de votos. 

Del otro lado tampoco había mucho. Andrew Cuomo, su principal oponente, había tenido una amplia experiencia en la función de cargos públicos, hasta ser gobernador de Nueva York. El mismo lo tuvo que abandonar por una serie de acusaciones de acoso sexual, algunos inclusive confirmando violaciones. Este aspecto fue lo suficientemente aberrante para que se aleje de la política desde el 2021. A su vuelta, los neoyorquinos no lo olvidaron. Este fue otro factor que explica la llegada de Mamdani al poder. A esto hay que sumarle el voto anti Trump que pudo captar el actual alcalde. 

Finalmente y no menos importante, es menester decir que el triunfo socialista en Nueva York es solo el resultado de un contexto que hace rato se viene dando allí y en varias ciudades de Estados Unidos. El avance del progresismo les está quitando los cargos de decisión a los tradicionales demócratas y republicanos. Genuinamente, hay gente que quiere eso, por convicción o por seducción a lo desconocido. 

Superman del siglo XXI

La posible Kriptonita para este superhéroe socialista y musulmán podría ser él mismo o la realidad. Es poco probable que lleve adelante las reformas que busca establecer, sobre todo si no consigue el consenso de las élites dominantes de Nueva York. Difícil es pensar que en la ciudad que acuña los hitos del capitalismo como Wall Street también sea tierra de expropiaciones y viviendas sociales sin costo, al mejor estilo soviético. 

Difícil será también para Mamdani cuando le lluevan críticas totales a Israel y su acusación de genocidio. De hecho, ya fue acusado como antisemita por tal apoyo en la guerra de Medio Oriente. 

Difícil será sostener las críticas hacia su estudio, su religión (primer musulmán en la historia de Nueva York) e inclusive a su capacidad de poder “rosquear” en la ciudad donde el poder se respira. Y más aún, cuando todas estas críticas puedan venir del mismo presidente Trump. 

Hoy Estados Unidos está con los mandos cortados. Con una enemistad entre el poder central y su ciudad más grande. En la Casa Blanca un derechista y en su mayor localidad y fuerza distrital un progre. Parece una reedición de la diferencia Milei-Kiciloff que impera en nuestro país. 

¿Estaremos asistiendo al principio del fin de Estados Unidos? Uno se malinterprete este como la debacle del pais como tal sino al de un ideario político en donde lo socialista y musulmán nunca hubiera tenido ni la mínima posibilidad de presencia.

Tal vez el sueño americano ya no sea tan americano. Es decir, es evidente que la gran cantidad de migrantes, negros, personas de religiones no protestantes y de pobres (quienes se llevan la peor parte) conforman parte de la gran ciudad de Nueva York y hoy piden un cambio en las preferencias. 

El sueño americano pasó a ser el sueño migrante, el sueño negro y hasta el sueño musulmán. Por eso eligieron a Mamdani. Si bien, tiene todas las de perder, será interesante ver como conquista las demandas que él mismo propuso en su campaña electoral. 

¿Hay neoyorquinos que reniegan del capitalismo? ¿Hay neoyorquinos que apoyan abiertamente a Gaza? ¿Hay neoyorquinos que valoran más a alguien que camina en su barrio que aquel que solo promete? La respuesta parece ser sí, y ojo, en esta parte del mundo hay que verlo como un spoiler. Tenemos la tendencia de absorber todo eso en el sur global. Tal vez son tiempos de rupturas totales en lo tradicional. 

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Zohran Mamdani, primer alcalde musulmán y socialista de Nueva York, promete un cambio histórico frente a Trump

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El joven político demócrata de origen ugandés e hijo de intelectuales logró un triunfo histórico al convertirse en el primer alcalde musulmán y sudasiático de Nueva York, tras imponerse al exgobernador Andrew Cuomo con el 50,4% de los votos. Su victoria representa una renovación generacional y una señal de cambio político en Estados Unidos.

A sus 34 años, Mamdani hizo historia al conquistar la alcaldía de la ciudad más poblada del país, que nunca había tenido un regidor musulmán. En una campaña de fuerte tono progresista, el dirigente se centró en tres ejes: transporte público gratuito, congelamiento de alquileres hasta 2030 y guarderías sin costo para niños menores de cinco años. Con ese programa simple y directo, movilizó a más de 100.000 voluntarios y a un electorado fatigado por el alto costo de vida.

Su ascenso fue meteórico. En apenas un año, pasó de ser un legislador poco conocido en Albany a liderar una ola de entusiasmo entre jóvenes, trabajadores y comunidades migrantes, especialmente musulmanas y sudasiáticas, que lo convirtieron en símbolo de un cambio cultural y político. Su dominio de las redes sociales y su capacidad para conectar con los votantes en tono directo y emocional le dieron ventaja sobre adversarios tradicionales como Cuomo, que obtuvo el 41,6%, y el republicano Curtis Sliwa, con el 7,1%.

Mamdani -nacido en Kampala y criado en Nueva York- representa a los Socialistas Democráticos de América, movimiento heredero del ala progresista de Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez. Su victoria llega en un contexto de crisis interna del Partido Demócrata tras la derrota de Kamala Harris en 2024, y reabre el debate sobre el rumbo ideológico de la fuerza.

El triunfo también desató tensiones internacionales. Desde Israel, el ministro para la Diáspora, Amichai Chikli, calificó a Mamdani como “seguidor de Hamás” y advirtió que “los judíos tendrán que huir”

El alcalde electo respondió que su gobierno seguirá “combatiendo el antisemitismo” y garantizó que su administración “estará del lado de todos los neoyorquinos, sin distinción de fe ni origen”.
Con un discurso de inclusión y justicia social, Mamdani promete iniciar una nueva etapa en la historia política de Nueva York. Su desafío comienza el 1 de enero, cuando jure el cargo como el alcalde más joven de la ciudad en un siglo.

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Elecciones en Nueva York: Zohran Mamdani desafía a Trump con una agenda progresista

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La ciudad de Nueva York elegirá este martes a su nuevo alcalde en una contienda que ya se perfila como una de las más simbólicas del ciclo político estadounidense. El demócrata de izquierda Zohran Mamdani encabeza las encuestas, seguido por el exgobernador Andrew Cuomo -que se presenta como independiente- y, más lejos, el republicano Curtis Sliwa.

Mamdani, hijo de inmigrantes ugandeses y de religión musulmana, propone un programa progresista que incluye congelamiento de alquileres, transporte público gratuito, atención infantil garantizada, supermercados públicos con precios populares y una fuerte agenda de derechos LGBTQ. Su ascenso representa, para muchos, un desafío directo a la hegemonía política de los sectores centristas del Partido Demócrata.

El avance del candidato generó una reacción inmediata del presidente Donald Trump, quien advirtió en redes sociales que, si Mamdani ganaba, recortaría fondos federales a la ciudad. “Si el candidato comunista Zohran Mamdani gana las elecciones para alcalde de Nueva York, es muy poco probable que yo contribuya con fondos federales, excepto el mínimo requerido, a mi amado primer hogar”, escribió, en una amenaza muy similar a la que utilizó -con éxito- en la Argentina, con su respaldo a Javier Milei.

Las elecciones de este martes coinciden con las de Virginia y Nueva Jersey, consideradas por analistas como un termómetro político sobre la gestión del Gobierno nacional. Para la oposición, una victoria demócrata en esos distritos podría revitalizar sus chances en las legislativas del año próximo.

Mamdani, la “rara avis” de la izquierda

“El caso de Mamdani es una rara avis para la izquierda y ha generado especial atención, no solo en Estados Unidos”, analizó el politólogo Mario Riorda. “Su branding y estética comunicacional son comentados, pero su agenda ideológica es cualquier cosa menos light: vivienda con congelamiento de alquileres, transporte gratuito, supermercados públicos, seguridad comunitaria y políticas de inclusión trans y LGBTQ. Nada centrista. Con fuerte apoyo de comunidades migrantes en una ciudad mucho más diversa que el resto del país”, destacó.

Riorda también subrayó la magnitud del trabajo territorial del equipo del candidato: “Se habla de su crecimiento digital, pero no de las más de 650.000 viviendas visitadas y más de 250.000 llamadas hechas por 26.000 voluntarios. Es difícil explicar su fenómeno sin entender que representa uno de los contrastes simbólicos más potentes frente a Trump y su férrea oposición a Netanyahu, de quien Mamdani dijo que arrestaría si pisa Nueva York”.

Según la consultora AtlasIntel, Mamdani lidera con el 41% de las preferencias, seguido por Cuomo con el 34% y Sliwa con el 24%. Este último podría captar parte del voto útil de la derecha, inclinando la balanza en los tramos finales.

Las urnas abrirán a las 6 y cerrarán a las 21. La votación anticipada ya marcó un récord con más de 735.000 sufragios registrados, la cifra más alta en la historia de la ciudad. En 2021, fueron 1,14 millones los votos emitidos que consagraron a Eric Adams, quien se retiró en medio de denuncias de corrupción y ahora respalda a Cuomo.

Durante el fin de semana de Halloween, Mamdani recorrió clubes nocturnos y cruzó al amanecer el puente de Brooklyn con la consigna “Nuestro tiempo es ahora”, en un cierre de campaña que buscó reflejar la energía juvenil y comunitaria de su movimiento.

Grant Reeher, politólogo de la Universidad de Syracuse, advirtió que una eventual victoria de Mamdani “prepararía un enfrentamiento directo con Trump”. Y agregó: “El presidente tratará a la ciudad de manera más agresiva. Habrá algún tipo de choque político”.

El dilema del Partido Demócrata

La figura de Mamdani también divide al Partido Demócrata, que oscila entre una ruta centrista o una deriva populista de izquierda. “Creo que este debe ser un partido que permita a los estadounidenses verse reflejados en él y no solo sea un espejo de unos pocos políticos”, afirmó Mamdani en un encuentro con adultos mayores.

Con un estilo directo y una estrategia territorial sin precedentes, el candidato logra condensar, en Nueva York, una disputa que trasciende fronteras: la pugna entre un progresismo urbano diverso y un nacionalismo conservador con sello trumpista. Como escribió Riorda, “las ideologías existen, y las estéticas las ayudan”.

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