Tras las quejas de los sojeros contra Argentina, Trump busca negociar con Jinping
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Donald Trump quiere que China retome la compra de soja estadounidense. La presión del campo y la tensión comercial, en el centro de la cumbre APEC.
En un clima de creciente tensión comercial y con el sector agropecuario estadounidense presionando desde hace meses, el presidente Donald Trump confirmó que hará especial énfasis en el comercio de soja durante su reunión con Xi Jinping en Corea del Sur, en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica AsiaPacífico (APEC), prevista para finales de octubre.
Trump hizo el anuncio a través de su red social Truth Social, donde reclamó que China —”solo por razones de negociación”— redujo sus compras de soja estadounidense, afectando fuertemente a los productores agrícolas del país. Según su versión, esta estrategia provocó pérdidas millonarias y desplazamientos de mercado hacia productores de Sudamérica: Brasil y Argentina (por la baja en las retenciones de fines de septiembre).
Los importadores chinos tradicionalmente realizan compras intensas de soja estadounidense durante el otoño boreal. Pero en esta oportunidad, optaron por abastecerse en Brasil, Argentina y otros países sudamericanos, en parte como respuesta a los aranceles aplicados en la guerra comercial entre Washington y Beijing.
Trump acusó también a su antecesor, el demócrata Joe Biden, de no hacer cumplir el pacto comercial firmado en 2020, mediante el cual China se comprometía a adquirir miles de millones de dólares en productos agrícolas estadounidenses.
“Cada agricultor es uno de nuestros patriotas […] en cuatro semanas me reuniré con Jinping y la soja será uno de los temas más importantes”, afirmó el mandatario. La presión política viene de fondo: la American Soybean Association (ASA) instó a Trump a priorizar las exportaciones de soja en las negociaciones con Beijing, alertando que los aranceles de represalia chinos han cerrado el mayor mercado de exportación para los productores estadounidenses justo antes de la cosecha.Las quejas de los sojeros a Donald Trump
Además, los sojeros se quejaron del anuncio de Scott Bessent en el que aseguraba un salvataje para Argentina, el país que se hizo de parte del mercado de soja que ellos tenían.
El presidente de la ASA, Caleb Ragland, señaló que “Estados Unidos no ha realizado ninguna venta a China en el año de comercialización vigente debido al arancel del 20 por ciento”, favoreciendo así a competidores como Brasil y Argentina.
Durante el primer mandato de Trump, las tensiones arancelarias provocaron pérdidas superiores a los US$ 27 mil millones en exportaciones agroalimentarias entre mediados de 2018 y finales de 2019, y el Gobierno debió lanzar bonos de asistencia para mitigar el impacto en los agricultores.La reunión entre Trump y Jinping
El encuentro entre los mandatarios se dará en un escenario delicado: ambas administraciones anunciaron previamente su voluntad de una desescalada comercial, pero los pasos reales han sido tímidos y la incertidumbre persiste. Más allá de la soja, la agenda bilateral incluirá temas como el comercio general, el narcotráfico y los efectos internacionales del conflicto entre Rusia y Ucrania.
Para el complejo agroindustrial de Estados Unidos, este encuentro adquiere relevancia simbólica y estratégica. Si Trump logra que China reactive la compra de soja estadounidense, podría fortalecer su base política rural y apuntalar un sector golpeado por las disputas comerciales de los últimos años. Pero el desafío será complejo: las negociaciones entre Washington y Beijing siguen envueltas en desconfianza, represalias arancelarias y competencia geopolítica.
La cumbre del APEC no sólo servirá como escenario diplomático para grandes potencias, puede marcar también el rumbo del comercio agrícola global, con la soja como posible punto de inflexión.
