El ministro de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán aseguró que la provincia atraviesa un escenario financiero complejo por la caída de la coparticipación federal, la baja en la recaudación propia y la desaceleración general de la actividad económica, mientras busca sostener sectores estratégicos como la yerba mate con nuevas herramientas financieras.
En una entrevista con Open1017, Safrán explicó el funcionamiento de la nueva línea de descuento de cheques a tasa cero en Banco Macro para productores, secaderos y molinos yerbateros, destinada a mejorar el precio de la hoja verde y dar liquidez a toda la cadena productiva.
La operatoria comenzó a regir desde el miércoles 6 de mayo y permite descontar cheques de entre 60 y 90 días sin costo financiero, siempre que se respeten precios mínimos de referencia: 301 pesos por kilo de hoja verde y 1.160 pesos por kilo de canchada.
“Quien descuenta el cheque no tiene ningún tipo de descuento por motivos financieros, lo cobra a su valor nominal”, explicó el ministro.
Safrán reconoció que esos valores no representan el ideal pretendido por el sector, pero señaló que funcionan como un piso para ordenar el mercado.
“Sabemos que en algunos lugares se está pagando más. En la zona norte algunos ya están pagando 350 pesos la hoja verde, en la zona centro hasta 380, pero también hay lugares donde pagan menos de 300”, detalló. En Andresito, Kabour, uno de los principales compradores subió el precio a 265 pesos.
El objetivo principal es evitar que productores y operadores yerbateros se vean obligados a malvender su producción por falta de liquidez en plena cosecha gruesa.
“Queremos que no se vean obligados a entregar la hoja verde o vender la canchada a un precio que no conviene solo para hacerse de liquidez”, sostuvo.
Además, este año se incorporó una nueva herramienta: los molinos que paguen el precio mínimo de la canchada también podrán descontar los cheques provenientes de supermercados por la venta de yerba elaborada.
De ese modo, según explicó, toda la cadena gana oxigenación financiera: el molino puede comprar canchada, el secadero puede comprar hoja verde y el productor puede sostener la cosecha.
La crisis fiscal
Safrán fue contundente al describir la situación de las finanzas provinciales.
“Todas las provincias están atravesando un momento financiero complicado”, afirmó, y explicó que tanto la coparticipación como la recaudación provincial crecen por debajo de la inflación.
Aunque abril mostró una leve mejora, indicó que los recursos siguen deteriorándose en términos reales.
“En promedio por mes, en el caso de Misiones tenemos una pérdida de recursos cercana a los 40.000 millones de pesos”, señaló.
Ese cálculo surge de comparar la evolución de la coparticipación y la recaudación propia con el ritmo de inflación y el crecimiento de los costos del Estado: medicamentos, salud pública, comedores escolares, salarios y servicios esenciales.
“Los costos del Estado crecieron con la inflación, pero los recursos no. Eso genera este desbalance”, explicó.
Frente a ese escenario, sostuvo que la provincia debe profundizar la austeridad y priorizar únicamente los programas más necesarios.
El reclamo que vuelve al centro
En ese contexto, Misiones volvió a insistir con un régimen diferencial impositivo por su condición de provincia fronteriza.
Safrán recordó que Misiones enfrenta una situación única en la Argentina por su contacto permanente con Brasil y Paraguay y el enorme flujo de personas y mercaderías.
“El puente Posadas-Encarnación o el de Puerto Iguazú tiene más movimiento que el aeropuerto de Ezeiza”, afirmó.
Con un dólar barato y fuerte competencia externa, el ministro insistió en que la provincia necesita una zona aduanera especial o una reducción de impuestos nacionales que permita competir. “Si el planteo del Gobierno nacional es bajar impuestos, entonces hagámoslo con los impuestos nacionales aquí en Misiones para poder ser competitivos con Brasil y Paraguay”, remarcó.
Según explicó, el planteo actual es muy similar al que Misiones impulsó en 2020 y que llegó a aprobarse en el Congreso, aunque luego no prosperó plenamente tras el veto de Alberto Fernández.
Para Safrán, la crisis actual tiene tres causas principales: tasas de interés elevadas, atraso cambiario y apertura indiscriminada de importaciones.
“El año pasado llegamos a tener tasas del 120 por ciento nominal para créditos cuando la inflación estaba en 30. Quien tomó crédito se endeudó y se sobreendeudó”, señaló.
A eso sumó el impacto de un dólar bajo, que golpea a las economías regionales y reduce competitividad exportadora, además del ingreso de productos importados terminados que compiten con ventajas sobre la industria local.
“Muchos tienen dumping o subsidios y compiten injustamente con los productos locales”, advirtió.
Según el ministro, cuando se consulta a las empresas, la mayoría habla de caídas de ventas de entre 30 y 40 por ciento.
“¿Cómo sostenés una estructura de personal y funcionamiento cuando tus ventas cayeron 30 por ciento?”, planteó.
Safrán advirtió que la recesión comenzó a sentirse con fuerza desde marzo del año pasado y que todavía no aparecen señales claras de recuperación.
“Estamos esperando la recuperación económica, pero hasta el momento no llega”, resumió.
Mientras tanto, la provincia busca sostener su actividad económica con herramientas puntuales para sectores estratégicos, especialmente aquellos vinculados a la producción y la exportación.
En ese escenario, la yerba mate vuelve a ocupar el centro de la estrategia económica misionera.