Día: 26 julio, 2026

El massismo defendió la alianza productiva con Lula y Brasil

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Con el eje en el impacto para el trabajo argentino, dirigentes de todo el pais del Frente Renovador expresaron que los agravios de Milei a Brasil son perjudiciales para el trabajo argentino.

Asimismo,  recordaron que de la relación con Brasil dependen miles de Pymes, industrias y empleos argentinos que están vinculados con quien es hoy nuestro principal socio comercial.

El Frente Renovador expresó un fuerte respaldo a la visión de desarrollo e integración regional impulsada por Sergio Massa y advirtió sobre las consecuencias que generan los agravios del oficialismo al presidente Lula da Silva durante su visita a Brasil, principal socio comercial de la Argentina. En un momento en que el Gobierno nacional profundiza el desmantelamiento del entramado productivo y la destrucción de empleo formal.

La fuerza política del massismo señaló que la falta de respeto al principal socio comercial del país no es un exabrupto menor, es un costo económico concreto que terminan pagando las PyMEs, las exportaciones y los trabajadores argentinos.

Dirigentes massistas de todo el país y de distintos niveles de representación institucional, coincidieron en que la relación bilateral debe sostenerse sobre el diálogo, el respeto y una agenda común orientada a la producción, el trabajo y el crecimiento con inclusión.

Además, cuestionaron que el Gobierno nacional priorice la confrontación política por sobre los intereses estratégicos de la Argentina.

En este sentido, desde la Cámara de Diputados de la Nación, se expresaron en este sentido. La diputada Sabrina Selva señaló que detrás del vínculo bilateral “hay miles de PyMEs, empleos e industrias argentinas que dependen de nuestro principal socio comercial” y reclamó la necesidad de “recuperar el diálogo, el respeto y la sensatez”. El diputado Diego Giuliano y presidente del FR sostuvo que “un Presidente viaja para defender los intereses de la Argentina, no para hacer campaña ni agraviar al mandatario de nuestro principal socio comercial”, y advirtió que “cada pelea diplomática de Milei la terminan pagando nuestra industria, nuestras exportaciones y nuestros trabajadores”. La diputada Cecilia Moreau calificó como “inaceptables” los agravios del mandatario argentino contra Lula y recordó que “jamás en la historia un presidente argentino viajó a otro país para insultar públicamente a su mandatario”.

Por su parte, la diputada Jimena López afirmó que “la unidad también se construye mirando a la región” y remarcó que “la salida para la Argentina tiene que ser con integración, inclusión y futuro”. A su vez, el diputado nacional Ramiro Gutiérrez expresó que “los líderes siempre hermanan a sus pueblos” y que la región “volverá a ser sólida cuando impere el diálogo, la comprensión y el respeto”. En la misma línea de crítica y reflexión, la diputada nacional Marina Salzmann sostuvo que Brasil debe ser “un aliado indiscutible para el desarrollo que necesita Argentina” y afirmó que el país necesita una conducción que “busque oportunidades para nuestro país y promueva el crecimiento económico con inclusión social”.

Por su parte, el diputado nacional por Tierra del Fuego, Jorge “Koky” Araujo, afirmó: “Vecinos. Amigos. Aliados estratégicos. Con Brasil podemos progresar juntos. Porque lo que importa es la Argentina. Poco importa el ego de un presidente que quiere que se hable de él en el exterior y hace daño a nuestro comercio y a nuestras chances de desarrollo. Primero, el país”.

El diputado provincial Alexis Guerrera y ex Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, en la misma sintonía, destacó que Brasil es el “principal socio comercial” de la Argentina y sentenció: “Cada agravio de Milei no lastima a Lula, lastima a la industria, al comercio y a los trabajadores argentinos que dependen de esa relación bilateral”. A su vez, Guerrera denunció que se necesita “un Jefe de Estado que esté a la altura de lo que la historia entre ambos países marca y requiere”. Por su parte, el diputado provincial Rubén Eslaiman expresó: “En la diversidad de nuestras historias, Argentina y Brasil somos hermanos de América del Sur. Unidos por el diálogo, el respeto mutuo y la voluntad de construir un futuro compartido de prosperidad, paz y desarrollo”, y añadió: “con el gobierno de Brasil y el Presidente Lula, renovamos el compromiso de trabajar juntos por nuestros pueblos. ¡Unidad sudamericana!”.

El lamentable hecho protagonizado por el mandatario argentino hizo eco en todo el arco político que representa al espacio liderado por Sergio Massa, en momentos en que la relación comercial con Brasil resulta cada vez más decisiva para sostener lo poco que queda en pie del aparato productivo nacional. En la provincia de Buenos Aires, el respaldo a la integración regional también fue unánime. El senador provincial Marcos Pisano destacó que Brasil y Argentina están unidos por “una larga historia de arraigo y desarrollo”, basada en “la unidad y la sensibilidad a la hora de gobernar”, y defendió “un modelo de desarrollo que incluya a todos, no sólo a los amigos del poder”. A su vez, la legisladora bonaerense Ayelén Rasquetti sostuvo que “cuando hay diálogo, hay futuro”, y afirmó que ambos países poseen “una historia compartida y enormes desafíos por delante”, por lo que gobernar exige “diálogo, trabajo conjunto y solidaridad para construir un desarrollo con la gente adentro”. En tanto, la diputada provincial, Sofía Vannelli, remarcó que “el desarrollo que no pone a la gente en el centro, no es desarrollo” y señaló que Sergio Massa y Lula “son el ejemplo de que otra forma de conducir es posible: con diálogo regional y con la convicción de que a la ‘Patria Grande’ se la construye de a pueblos”. Además, advirtió que “un país que crece para pocos, no sirve”.

Además, se sumaron al reclamo diferentes funcionarios bonaerenses, como Martín Marinucci, ministro de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, quien declaró: “La integración entre Argentina y Brasil no es una consigna: es una decisión estratégica para generar trabajo, producción y oportunidades”, y agregó que se debe hacer “con diálogo, sensibilidad social y la convicción de que el desarrollo sólo tiene sentido cuando mejora la vida de la gente. Sergio Massa lo dice, y sobre todo, lo demuestra con hechos”. Por su parte, Marcela Passo, subsecretaria de Articulación Interjurisdiccional del Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, señaló: “El desarrollo como motor de crecimiento y prosperidad tiene que ser prioridad de agenda, tal como lo planteó Sergio Massa y todos los que formamos parte del Frente Renovador. Lamento profundamente que la agenda de odio que impulsa el actual gobierno argentino se haya puesto por encima de esos ideales”.

Respaldo del interior

Referentes del Frente Renovador del interior del país expresaron su indignación por el lamentable suceso. La legisladora massista de Chubut, Vanesa Abril, manifestó: “Argentina hoy más que nunca necesita del diálogo y la unidad regional. Brasil es un socio estratégico, nuestro principal socio comercial”, y agregó: “Necesitamos gobernantes con capacidad y sensibilidad para llevar soluciones a la gente, fortaleciendo la agenda de integración, desarrollo y producción desde el respeto y el diálogo”. En tanto, Sara Aparicio, legisladora de Corrientes, denunció que “la Argentina necesita una política exterior al servicio del desarrollo, la producción y el trabajo, no de la confrontación permanente, como lo hizo siempre”. En esta línea, el referente correntino Germán Braillard sostuvo: “Argentina y Brasil son pueblos hermanos. Quienes vivimos en las provincias fronterizas lo sabemos: cada día nos conocemos más, nos queremos más y trabajamos mejor juntos. Milei no debería poner en riesgo ese camino de integración. El futuro se construye con diálogo, respeto y cooperación”.

En esta linea, la diputada mendocina Gabriela Lizana expresó: “Los agravios nunca fortalecen a un país. Con Brasil nos unen la historia, el comercio y millones de puestos de trabajo que dependen de una relación madura entre dos naciones hermanas. Gobernar con sensibilidad también es construir puentes, no romperlos. El desarrollo solo es verdadero cuando la gente queda adentro, no cuando la confrontación deja oportunidades afuera”. Por último, la diputada chaqueña Katia Blanc también se pronunció a través de sus redes sociales: “Lo interesante es la integración regional en dirección a nuestra gente, con más empleo, desarrollo y cuidado de lo nuestro”.

También se pronunciaron intendentes de la provincia de Buenos Aires en apoyo a la integración regional. El intendente de Chacabuco, Darío Golia, sostuvo que “el desarrollo del país se construye con una mirada regional, pensando en nuestro pueblo”. En la misma línea, la intendenta de Tornquist, Estefanía Bordoni, afirmó que “gobernando con sensibilidad social y priorizando el bienestar de los vecinos es como se construye futuro” y remarcó que “la cercanía y la mirada estratégica entre Sergio Massa y Lula marcan el rumbo de una política que pone en el centro la producción y las oportunidades para el pueblo”. Por su parte, el intendente de Patagones, Ricardo Marino, sostuvo que “Argentina y Brasil comparten mucho más que una frontera: comparten historia, integración, trabajo y un destino común”, y agregó que “fortalecer esa relación es una decisión estratégica que beneficia a millones de personas, impulsando la producción, el comercio y el desarrollo de nuestros pueblos”; en ese sentido, remarcó que “las diferencias políticas son circunstanciales” y que “los países crecen cuando construyen puentes, no cuando levantan barreras”. En la misma línea, el intendente de Saavedra, Matías Nebot, señaló que “Argentina y Brasil reafirman los lazos que los unen como naciones hermanas de Sudamérica, renovando el compromiso de trabajar de manera conjunta por el bienestar de sus pueblos”, y sostuvo que “a través del diálogo ambos países apuestan a seguir construyendo un futuro compartido de paz”. A su vez, el intendente de Roque Pérez, Maximiliano Sciaini, sostuvo que “un Presidente representa a la Argentina, no a su campaña” y cuestionó que “Milei usó una gira oficial para intervenir en la política de Brasil e insultar a su presidente”. En tanto, el intendente de General Alvarado, Sebastián Ianantuony, afirmó que “el desarrollo regional es la respuesta” y remarcó que “nunca estuvo tan claro qué modelos de gobierno se debaten a diario”, contraponiendo que “al odio como forma política se le antepone empatizar con lo que les pasa a las mayorías populares” y que “a la timba financiera” hay que “impulsar oportunidades con formación y trabajo”. Por último, el intendente de San Andrés de Giles, Miguel Gesualdi, señaló que “la unidad con Brasil es la posibilidad de construir una región más fuerte, con producción, empleo y oportunidades”, pero advirtió que “ese crecimiento solo será verdadero si tiene un rostro humano, si pone a la gente en el centro y si se gobierna con sensibilidad y compromiso social”.

Las declaraciones manifiestan la postura del massismo en defensa de una política exterior responsable, orientada a fortalecer la relación con Brasil y la integración regional como herramientas para impulsar la producción, el empleo y el desarrollo. Los agravios a Lula no son un problema de forma: son, en los hechos, un ataque a los intereses económicos de millones de argentinos que hoy ya sufren la pérdida de empleo formal y el retroceso del entramado productivo. En ese sentido, los dirigentes ratificaron el liderazgo de Sergio Massa y su propuesta de construir una Argentina con más diálogo, cooperación y crecimiento con inclusión social. 

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La extranjerización de tierras no es una cuestión abstracta: es planificada

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Gracias a la gestión del expresidente de la Cámara de Representantes, Dr. Oscar Herrera Ahuad, tuve en 2024 la oportunidad de integrar la comitiva que recibió, en la Cámara de Representantes de Misiones, a un embajador de una de las principales potencias mundiales de la actualidad: una nación de territorio limitado, pero con influencia geopolítica y económica de primer orden global.

Durante ese encuentro expuse, ante el dignatario y los legisladores presentes, un análisis histórico sobre la conformación territorial de Misiones. Entre otros datos, reseñé cómo, en tiempos en que nuestra provincia era todavía parte del mapa en disputa -y a punto de convertirse en Territorio Nacional-, se consumó la entrega de vastas extensiones de nuestro suelo. Bajo la presidencia de Julio Argentino Roca, y pocos días antes de que la Ley 1149 de diciembre de 1881 federalizara Misiones, el gobierno de Corrientes vendió a precio irrisorio alrededor de dos millones de hectáreas a un puñado de compradores particulares. Así nacieron los grandes latifundios misioneros, particularmente sobre la costa del río Uruguay, concentrados en pocas familias y sociedades que jamás habían pisado esta tierra.

Ese mecanismo no fue un hecho aislado: respondía a la misma lógica de la época. La llamada Conquista del Desierto (1878–1885), encabezada por Roca, se financió mediante la Ley 947 de 1878, un empréstito por suscripción pública cuyos títulos eran canjeables por las tierras conquistadas. Es decir: los territorios arrebatados se usaron literalmente como moneda de pago para quienes financiaron la campaña militar, consolidando latifundios en manos de familias que se autodenominaban patricias.

(Y no quiero dejar pasar algo que muchos no reflexionan: esa “Conquista del Desierto” fue, en esencia -y así la califican hoy numerosos historiadores y organismos de derechos humanos-, uno de los primeros genocidios perpetrados en la República Argentina: el sometimiento y la eliminación sistemática de nuestros pueblos originarios, de sus culturas y de sus derechos ancestrales sobre estas tierras.)

Lo que ocurrió luego

Cuando presenté este análisis histórico sobre cómo nuestro territorio fue “pagado” y malvendido a través de latifundios entregados a familias y empresas, ocurrió algo que no pasó desapercibido: el embajador ordenó expresamente a su secretaria que tomara nota detallada de la temática. No fue un comentario de cortesía. No fue un gesto superficial. Fue una instrucción directa de documentar nuestra historia territorial.

Posteriormente, esa secretaria me formuló preguntas profundas sobre el tema. Eso me permitió comprender que el análisis histórico de cómo se distribuyeron nuestras tierras les interesa enormemente. Porque el pasado es prólogo.

El patrón que se repite en la actualidad

Hoy, cuando el Senado de la Nación debate el proyecto denominado de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” —que modifica de hecho la Ley 26.737 de Tierras Rurales, sancionada en 2011, eliminando el tope del 15 % de titularidad extranjera y debilitando las salvaguardas sobre zonas de frontera y cuerpos de agua—, observo con preocupación cómo el mismo ciclo histórico está por reiterarse. No debe olvidarse, además, que Misiones figura entre las provincias con mayor proporción de tierras ya en manos extranjeras del país.

Las potencias mundiales no vienen a Misiones por nuestro folclore, por nuestras tradiciones ni para admirar nuestra cultura guaraní.

Vienen por nuestras tierras y por nuestro oro líquido: el agua, con el Acuífero Guaraní bajo nuestros pies. Vienen por nuestra biodiversidad. Vienen por la selva paranaense. Vienen por los recursos naturales que sustentarán sus economías en las próximas décadas. Vienen por nuestra tierra colorada.

Así como en el siglo XIX se “pagaron” campañas y favores repartiendo nuestros territorios, hoy se negocia —en espacios que desconocemos, con términos que no dominamos— la apertura irrestricta de nuestras tierras a través de leyes que legalizan y profundizan esta extranjerización.

Un llamado urgente a la unidad

Por eso, desde mi responsabilidad como legislador con mandato cumplido, debo advertir: no podemos ser ingenuos y permitir que el territorio misionero vuelva a ser “pagado” o “negociado” como si fuera una mercancía o el saldo de una deuda. Misiones debe oponerse —de manera unida, firme e inflexible— a la extranjerización de sus tierras.

La protección de nuestro territorio es absoluta. No es negociable. Es un compromiso con las generaciones futuras.

Quienes descreen de esta advertencia deben saberlo: yo he visto personalmente cómo las potencias mundiales documentan y estudian nuestra historia territorial. He sido testigo de cómo un embajador de una de las principales potencias globales ordenó tomar nota de cómo nuestras tierras fueron distribuidas históricamente. Eso no es coincidencia, y mucho menos casualidad.

Conclusión

Esta es una realidad vivida. No es especulación ni ideología. Es un relato fundamentado en un encuentro donde quedó explícito el interés concreto de potencias mundiales en comprender -y, eventualmente, acceder a- nuestro territorio provincial.

Tenemos que detener esta ley. Juntos. Sin dudas. Sin vacilaciones.

Porque si no protegemos hoy nuestra tierra, nuestra agua y nuestra biodiversidad misionera, comprometemos el futuro de Misiones.

Este relato vivido no pretende, de manera alguna, menoscabar la labor del embajador; todo lo contrario: él representa, con eficacia, los intereses de su nación. De la misma manera, nuestros senadores nacionales deben hacer lo propio, pues en nuestro sistema bicameral son ellos quienes representan a las provincias y encarnan el federalismo.

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