Mes: agosto 2026
Prototipo de cipayos asumidos
Vergonzoso y totalmente apátrida el accionar del gobierno libertario, el cual prácticamente sin solución de continuidad persiste y profundiza la entrega total de soberanía, ubicándonos como cipayos subordinados totales al Bloque Atlantista, en particular a EEUU, Reino Unido e Israel.
Resulta muy claro, y a esta altura indudable, que Milei odia a Argentina y desprecia en grado visceral, a los argentinos.
Abundan declaraciones y acciones que permiten sostener, holgadamente, esa afirmación, como aquella expresión de “soy el topo que busca destruir el Estado desde adentro”. Es necesario recordar que SIN ESTADO NO HAY NACIÓN, Y SIN NACIÓN NO HAY PATRIA. O sea que el presidente y sus secuaces, operan para hacer desaparecer a la República Argentina.
Si es por acciones brutalmente anti argentinas que muestran el genocidio económico, abundan, pudiendo citarse -sin agotar el frondoso listado-, el empobrecimiento masivo, el aumento de marginados que son expulsados a vivir en la calle, los salarios y jubilaciones con poderes adquisitivos degradados mes a mes, los hospitales públicos de importantes aportes a la salud pública y las prestigiosas Universidades Nacionales, soportando fuertes recortes presupuestarios, las imprescindibles obras públicas totalmente paralizadas, la apertura aduanera total que nos inunda con productos importados y derrocha divisas, y el alevoso e impagable endeudamiento externo; además de resignar soberanía en ríos interiores, en el Mar Argentino, entre otros hechos deleznables.
Claro está que, de mínima, libertarios y secuaces tienen el también muy apátrida objetivo, de hacernos involucionar, a la fuerza y como sea, al antes absurdo y hoy inviable, pseudo país de economía forzosamente primarizada, con población casi toda analfabeta y muy pobre, sin coberturas sociales y escasos sistemas sanitarios al alcance de esas mayorías, que éramos alrededor del 1900; y en lo geopolítico, en esos años fungíamos como dócil marioneta subordinada al por entonces muy poderoso Imperio Británico.
La oligarquía mega terrateniente, muy conforme con ese rol de subordinación total, demostrando y jactándose de practicar una anglofilia total, apenas salpimentada con huecas expresiones de patrioterismo declamativo.
Con una ferocidad solo asimilable a procesos de exterminio perpetrados por poderes imperiales brutales cegados por el odio, sin pizca de respeto al ser humano; libertarios y secuaces practican un genocidio económico, un desguace estatal total e irracional, y un alevoso industricidio y tecnicidio (desguace de entes técnicos y científicos); enmarcado todo en una vergonzosa genuflexión respecto a las potencias referentes del Bloque Atlantista.
A todo eso se agrega en casi ininterrumpida cadena, el accionar gubernativo, marcado por sucesivas medidas que crearon desde el comienzo de su gestión, el cuadro socio económico general desastroso, empobreciendo a las grandes mayorías de nuestro pueblo, en un siniestro proceso que puede definirse como de genocidio socio económico en plena perpetración.
Fueron causantes de muertes, por varias causas (interrupciones de tratamientos de enfermos oncológicos y de otras patologías severas); accidentes carreteros, provocados por el deterioro de nuestras rutas, carentes de todo mantenimiento; jubilados y pensionados, que por sus bajas retribuciones carecen de capacidad monetaria para adquirir sus medicamentos, e incluso problemas por la deficiente alimentación, por iguales causas; severos deterioros de salud y seguramente varias muertes, sufridas por el creciente número de argentinos que viven en las calles, los cuales además de la miserable situación, suelen soportar malos tratos, alentadas esas aberraciones por algunos intendentes libertarios y por el nulo accionar al respecto de los organismos nacionales.
La destrucción masiva intencional, se puede constatar en medidas sociales y laborales en contra de los asalariados, que nos retrotraen más de un siglo a las miserable condiciones sociales de aquel contexto semifeudal, “añorado” por oligarcas y sectores ultra conservadores y ultra liberales en lo económico; mientras que el R.I.G.I. y el R.I.G.I. acentuado, nos reducen a un rol de enclave económico apto para ser saqueado y destruido impunemente, en un contexto incluso peor a alevosas maniobras de apoderamiento de nuestras riquezas, perpetradas en el muy negativo período noventista (menemato y delarruato); y también superando las aberraciones en contra de los Intereses Nacionales, cometidas en la nefasta década infame (1930-1943).
Son tantas las acciones y conductas aberrantes, en continua y renovada ejecución, por parte del gobierno libertario y sus secuaces, que se podría escribir una enciclopedia; además del hecho evidente, que Argentina parece ser y padecer el experimento a nivel mundial, fogoneado por el Consenso de Washington y sus derivados, para evaluar y ejecutar cómo destrozar y desguazar totalmente a un Estado Nacional.
En mérito a la brevedad, se exponen solo algunas de esas acciones de cipayismo reconcentrado, que nos meten en el lodo de la ignominia y en la vergüenza, burlándose de los argentinos con sentido de Patria, dolidos y escandalizados por tales niveles de infamia y de pisoteo de soberanía con total desparpajo.
– Groseros insultos al presidente de Brasil, demostrando no solo el ya conocido nivel de ordinariez de Milei, sino también acentuando las profundas dudas acerca del estado mental del presidente libertario. El respaldo de su gabinete y colaboradores cercanos del verborrágico presidente, los hace cómplices de ese deplorable accionar de política exterior. Los insultos a Lula son la contracara de la genuflexión demostrada respecto a EEUU, el Reino Unido, e Israel.
– Banderas extranjeras enarboladas en nuestro Monumento a la Bandera, configurando eso una clara burla a Nuestra Enseña Patria, y una acción atrevida en el contexto de degradaciones intencionales a Nuestro Patriotismo.
– Cipayismo reconcentrado cabe calificar al accionar gubernativo en el muy sensible tema de Malvinas. La Ministra de Seguridad Nacional se refirió en tono despectivo, a “los mapitas de Malvinas”, avalando las presiones de la FIFA (ente que demuestra ser herramienta del accionar imperial del Bloque Atlantista), para evitar que el tema tomara estado público en esa vitrina gigantesca que es un mundial de fútbol. Cuando la conjunción de la hinchada argentina (o sea del pueblo), y el decidido accionar de nuestros jugadores, mostraron al mundo el cartel, el tema pasó a tener repercusión mundial. En vez de posicionarse en defensa de nuestros derechos nacionales, el presidente montó en cólera e insultó a jugadores e hinchas que tuvieron el coraje y patriotismo de exhibir esa improvisada bandera. Pero el cipayismo acentuado de libertarios y secuaces no parece tener límites, pues ordenaron sacar de los medios de transporte todo cartel o adhesivo vinculado a Malvinas, mientras que según trascendió, Cancillería se disculpó por el ya famoso “trapo de Malvinas” del Mundial (“disculparse” por defender nuestros derechos, contra la potencia imperial agresora, es de nulo criterio patriótico). También circula en las redes un video del año 2024, que muestra a una patriótica diputada exhibiendo en la cara de la embajadora británica, su remera con “la frase que incomoda a cipayos”, mientras que otros diputados alineados con la antipatria, intentaban disuadir a la valiente diputada Propato de mostrar la inscripción patriota.
– Se permite la apertura del consulado israelí en Ushuaia, mientras que la petrolera de ese país opera con anuencia británica en aguas de Malvinas, para extraer petróleo. Mutis por el foro, por parte del gobierno libertario, mientras también un buque de la Royal Navy surcó aguas argentinas, camino a Punta Arenas.
– Además de involucrarnos neciamente en los conflictos de Medio Oriente (dejando de lado la neutralidad que caracterizó con dignidad a la postura argentina), ahora Milei pretende enviar tropas a Panamá, para operar bajo mando de EEUU, sin haber pedido la debida autorización al Congreso.
Párrafo aparte para el cobarde accionar ferozmente represivo, de las fuerzas de seguridad, para golpear y agredir a jubilados, discapacitados, y otros sectores del pueblo, que acorde a sus derechos de exteriorizar sus fundadas protestas, se manifiestan por medio de pacíficas marchas.
Esos represores evidencian proceder igual que el Regimiento Cipayo, formado por tropas de India, que en épocas en que India era colonia británica, procedían con saña feroz agrediendo a su propio pueblo.
Tomando ese dato histórico, nuestro patriota Arturo Jauretche, creó el concepto de “cipayo” para definir a quienes obedecen órdenes foráneas, en contra de los Intereses Nacionales. Pero como los cipayos locales evidencian ser de escasas o nulas lecturas, igual que sus pobres razonamientos, dudo que tomen conciencia de su vergonzoso accionar.
Suman 67 los muertos en Ceuta por la crisis fronteriza con Marruecos
El Ministerio del Interior de España informó este sábado que el número de muertos en la crisis fronteriza entre ese país y Marruecos en Ceuta ascendió a 67. Entre las víctimas se encuentran personas que se ahogaron y otras que fallecieron en una estampida al intentar cruzar el rompeolas.
La Guardia Civil sigue realizando labores para encontrar cadáveres en el entorno del espigón fronterizo del Tarajal. Asimismo, el gobierno español anunció la instalación de una barrera de contención de 500 metros a lo largo del rompeolas, para dificultar el cruce a través de esa vía. La barrera tendrá un metro de profundidad bajo el mar y unos 50 centímetros sobre el nivel del agua.
Esta misma jornada, un grupo de migrantes que nadaron hasta la playa de Tarajal, en Ceuta, fueron recibidos por soldados que los escoltaron de vuelta a Marruecos. De acuerdo con las autoridades españolas, la mayoría de quienes entraron en territorio español en el norte de África en los últimos dos días ya han regresado a territorio marroquí.
Tras jornadas de caos y calles abarrotadas de personas que esperaban una vida mejor en España, los habitantes de Ceuta amanecieron este sábado con una tensa calma. Aun así, la seguridad de los residentes de esta ciudad autónoma de 84.000 habitantes seguía precaria.
Frente a este escenario, el alcalde de Ceuta, Juan Jesús Vivas, declaró: “La vida en esta ciudad se ha visto alterada a raíz del incidente fronterizo”. En esa misma línea, el funcionario añadió: “El regreso de la gente ha comenzado satisfactoriamente, pero el proceso debe completarse”.
La autoridad local también señaló que “la ciudad aún no ha recuperado la normalidad”, posición que contradice la versión del ministro del Interior, de visita en el enclave. Por su parte, Fernando Grande-Marlaska declaró: “En menos de 48 horas, la situación en Ceuta ya no tiene nada que ver y la normalidad se está alcanzando”.
Según Madrid, 48.000 de los 50.000 migrantes que irrumpieron en territorio español ya habían regresado a Marruecos y ninguno de ellos llegó a Europa.
Al respecto, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, denunció la actitud “egoísta” de algunos países de la Unión Europea ante la crisis migratoria, en referencia a la decisión italiana de suspender Schengen con España, y escribió en una carta dirigida a los dirigentes de las instituciones europeas que “una actitud así -motivada por prejuicios, informaciones falsas, ignorancia o intereses políticos- no solo es contraria al derecho europeo, al derecho humanitario y a los principios de solidaridad que nos unen, sino que también va en contra de los intereses a largo plazo de Europa”.

Los alimentos subieron 0,5% en la última semana de julio y verduras lideran los aumentos con un salto del 8,5% en el mes
La inflación de los alimentos mantuvo un ritmo moderado sobre el cierre de julio, aunque con fuertes diferencias entre rubros. Según el último relevamiento de la consultora Analytica, los precios de alimentos y bebidas aumentaron 0,5% durante la cuarta semana del mes, mientras que el promedio acumulado de las últimas cuatro semanas alcanzó el 2,1%, en línea con una proyección de inflación general del 2% para julio.
El informe refleja un escenario de relativa estabilidad en el índice general, pero también evidencia que algunos productos esenciales continúan registrando incrementos muy por encima del promedio, impactando directamente sobre el costo de la canasta básica y el poder adquisitivo de los hogares.

A nivel regional, el Noroeste Argentino (NOA) encabezó las subas semanales con un incremento del 0,8%, seguido por el NEA, donde los alimentos aumentaron 0,7%. En contraste, la región de Cuyo mostró la menor variación, con apenas 0,3%, mientras que el Gran Buenos Aires y la región Pampeana registraron aumentos del 0,5%.

Entre los productos que más aumentaron durante las últimas cuatro semanas sobresalen las verduras, tubérculos y legumbres, con un fuerte incremento acumulado del 8,5%, muy por encima del promedio general. También se destacaron las subas en pescados y mariscos, que avanzaron 5,6%, y en leche, productos lácteos y huevos, con un alza del 2,6%.
Las aguas minerales, gaseosas y jugos registraron un incremento del 2,3%, mientras que pan y cereales crecieron 2,1%, exactamente en línea con el promedio de alimentos y bebidas.

En el otro extremo aparecen los rubros que actuaron como moderadores de la inflación alimentaria. Carnes y derivados, uno de los componentes con mayor peso dentro del índice, acumularon apenas 0,4% en las últimas cuatro semanas. Igual variación registró el segmento de café, té, yerba y cacao, mientras que las frutas aumentaron 0,6%, mostrando un comportamiento considerablemente más estable que el de las verduras.
Durante la cuarta semana de julio también se observaron movimientos puntuales relevantes. El rubro pan y cereales volvió a ubicarse entre los de mayor incremento en prácticamente todas las regiones, con subas de hasta 1,6% en el NEA. También crecieron azúcar, dulces y chocolates, mientras que las verduras mostraron comportamientos dispares según la región, reflejando la incidencia de factores estacionales y logísticos.

El informe de Analytica confirma así que la desaceleración de la inflación continúa siendo heterogénea. Aunque el promedio mensual se mantiene cercano al 2%, algunos alimentos frescos siguen exhibiendo aumentos significativamente superiores, un fenómeno que condiciona el gasto cotidiano de las familias y mantiene la presión sobre la canasta alimentaria.
La República del Exabrupto: 12 trillones de nada
Brasil enojado. Georgieva de visita. El FMI marcando el compás. Las encuestas dejando de sonreír. La vicepresidenta hablando de “insensateces e inventos”. Y, como postal de una semana difícil para el Gobierno, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional recorriendo Vaca Muerta enfundada en un mameluco de YPF, una imagen tan cargada de simbolismo político como inevitable. Como respuesta, una cadena nacional en la que Javier Milei convirtió una reforma del Banco Central en un festival de agravios, enemigos de siempre y una cifra tan descomunal como inútil: doce trillones de nada.
Fue una semana políticamente complicada para el Gobierno.
El presidente Javier Milei cruzó la frontera para participar de una actividad del bolsonarismo y terminó protagonizando un conflicto diplomático con el principal socio comercial de la Argentina. En Brasil hubo malestar por sus agravios a Luiz Inácio Lula da Silva y al juez Alexandre de Moraes, una actitud que muchos, incluso dentro del bolsonarismo, dicen que terminó favoreciendo a Lula. Así una gira que, en un gobierno normal, debería fortalecer vínculos terminó profundizando tensiones.
Pero la cosa no terminó ahí, durante su visita a la Exposición Rural, Milei también se dedicó a insultar al exministro de Industria José Ignacio de Mendiguren, a la sazón productor rural, que amenazó con llevar a la justicia al presidente “porque alguien tiene que ponerle límites”, dijo.
El lunes, después del fin de semana “de fuego”, Kristalina Georgieva aterrizó en Buenos Aires, para supervisar en persona cómo marchan las cosas en el país que es el mayor deudor del organismo que preside. Su agenda incluyó reuniones oficiales, entre ellas una reunión de gabinete que la tuvo como protagonista principal y una recorrida por Vaca Muerta con casco y uniforme de YPF. La fotografía recorrió el país. Más allá de las interpretaciones que se puedan hacer, la escena tuvo un enorme peso simbólico: la máxima autoridad del Fondo Monetario Internacional caminando uno de los activos estratégicos de la Argentina, mientras el Gobierno insiste en minimizar la influencia del organismo sobre las decisiones económicas nacionales.
A ese escenario se sumaban otros datos poco alentadores. Las acciones argentinas retrocedieron, el riesgo país volvió a subir y aunque hacia el fin de esta semana la cosa se recompuso un poco, queda en evidencia la volatilidad del supuesto “milagro mileista”. Por otra parte, los indicadores de confianza (de la Universidad de San Andrés y de la Di Tella) mostraron un franco deterioro del gobierno y comenzaron a aparecer encuestas que reflejan desgaste en la imagen presidencial y una creciente preocupación social por la economía.
Como si fuera poco, horas antes de la cadena nacional ocurrió un hecho inédito.
La vicepresidenta Victoria Villarruel publicó un mensaje en el que manifestó su “genuina preocupación” por el estado del Presidente, cuestionó que reprodujera “insensateces e inventos” y habló de “persecuciones imaginarias”. Que semejante definición provenga de la segunda autoridad institucional del país no es una anécdota. Es la expresión pública de una crisis política dentro del propio oficialismo. Crisis que más tarde se agravó cuando el Jefe de Gabinete Diego Santilli le pidió la renuncia y Villarruel, ni corta ni perezosa, le recordó que ella fue electa por el voto popular y él formó parte “la casta” que vinieron a combatir.
En ese contexto, el Gobierno eligió convocar una cadena nacional para anunciar una reforma institucional de enorme alcance: la modificación del Banco Central.
Era la oportunidad para explicar una iniciativa trascendente. Para debatir el rol de la autoridad monetaria, sus objetivos y sus implicancias.
Pero, una vez más, el anuncio quedó opacado por el espectáculo.
La cadena terminó convertida en un alegato contra Cristina Fernández de Kirchner, señalada una vez más como responsable de todos los males argentinos. También hubo descalificaciones hacia Mercedes Marcó del Pont, expresidenta del Banco Central y una de las economistas más reconocidas del país, cuya trayectoria académica y profesional merecería una discusión mucho más seria que el agravio presidencial.
Y cuando los insultos parecieron insuficientes, llegaron los números.
Los ilusionistas conocen un secreto elemental: cuanto más grande es el truco, menos tiempo dedica el público a preguntarse cómo funciona.
En política ocurre algo parecido.
Milei aseguró que desde la creación del Banco Central la Argentina acumuló una inflación superior a 12 trillones por ciento.
Una cifra tan gigantesca que parece diseñada para provocar asombro antes que comprensión.
Y como se dijo, nadie discute que sea posible construir matemáticamente un número inmenso acumulando más de noventa años de inflación, atravesando cinco signos monetarios, hiperinflaciones, convertibilidad, reformas monetarias y gobiernos de todos los signos políticos.
Lo que sí merece discusión es el sentido de semejante ejercicio.
Porque ese número no explica la inflación actual.
No permite evaluar una política económica.
No es un indicador utilizado para analizar la economía argentina.
No ayuda a entender absolutamente nada.
Sirve, eso sí, para construir un efecto político.
Es como sumar toda la lluvia caída desde 1935 para explicar el pronóstico de mañana. El resultado puede impresionar, pero carece de utilidad para comprender el presente.
Y quizá allí resida el verdadero problema.
La reforma del Banco Central terminó ocupando menos espacio que la necesidad de volver a construir enemigos. Los extranjeros, con un nuevo decreto presidencial en contra, Cristina Kirchner. Mercedes Marcó del Pont. El Banco Central. El pasado.
Todo debía encajar en un mismo relato.
Mientras tanto, los problemas concretos siguieron esperando respuestas. El Gobierno continúa negociando con un Fondo Monetario Internacional cuya influencia resulta cada vez más visible. Los mercados reaccionan con cautela. Los indicadores económicos envían señales contradictorias. Y la confianza, uno de los principales activos políticos de cualquier administración, comienza a mostrar fisuras.
Cuando eso ocurre, la tentación suele ser reemplazar la gestión por la comunicación.
Y la comunicación por la épica.
La República del Exabrupto ya no se limita a los insultos. Ha incorporado otro recurso: las cifras imposibles, los números desmesurados, las estadísticas convertidas en herramientas de propaganda.
Porque cuando un gobierno necesita explicar el presente con enemigos del pasado y números tan extraordinarios que dejan de tener significado, deja de intentar convencer.
Empieza a pedir un acto de fe.
Y la economía —como la democracia y la política— nunca debería depender de la fe, que mueve montañas pero no da de comer, ni paga las cuentas.
