Cayó la producción pero las PyME tienen más confianza
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A pesar de que la situación productiva actual de las PyME industriales difiere sustancialmente de las PyME de Software y Servicios Informáticos (SSI), en el primer bimestre 2024 el nivel de la confianza empresarial para el próximo año aumentó un 20% en ambos sectores, de acuerdo con lo registrado por el Índice de Confianza Empresarial PyME (ICEPyME) relevado desde hace más de 20 años por Fundación Observatorio Pyme.
Las expectativas positivas sobre el país (uno de los subcomponentes del ICEPyME de FOP), arrancan desde muy abajo, pero entre octubre ’23 y febrero ’24 aumentaron un 57%, tanto entre las PyME industriales como entre las de SSI.
También aumentaron en ambos sectores las expectativas en el subcomponente sobre el desempeño de la propia empresa que, aunque arrancando desde un nivel mucho más alto que el subcomponente País, crecieron desde octubre ’23 un 12% entre las industriales y 16% entre las de SSI.
A pesar de la uniformidad del aumento de la confianza de los empresarios PyME de los dos sectores, las diferencias en el actual desempeño productivo entre ambos son notables. Las ventas reales (facturado deflactado por los precios de la propia empresa) de las PyME industriales en el cuarto trimestre de 2023 con relación al mismo período del año pasado cayeron un 12% y la ocupación disminuyó 3%, mientras que en el mismo periodo las ventas reales y ocupación de las PyME del SSI aumentaron (+15% y +4%, respectivamente). Asimismo, las expectativas de ventas y empleo para el primer trimestre resultaban negativas para las industriales y positivas para las del SSI.
Concentrando más la atención en el particular fenómeno de las PyME de la industria manufacturera, se releva que el aumento de la confianza de los empresarios se verifica tanto en las empresas medianas (50-249 ocupados), como en las pequeñas (10-49 ocupados).
En cambio, se observan importantes diferencias en la evolución de la confianza de los empresarios de los diferentes sectores: por ejemplo, mientras que la confianza de los empresarios del sector textil, confecciones y calzado aumenta solo el 4%, la confianza de los empresarios de maquinarias y equipos y del sector químico aumentan 35% y 22%, respectivamente.
Es importante destacar que esta importante dispersión sectorial de la confianza no tiene correspondencia directa con el desempeño de las empresas durante el año pasado: en efecto, el facturado real (ventas deflactadas por sus precios) de las empresas del sector textil, confecciones y calzado, cayó mucho menos (-7%) que el facturado real del sector metalmecánico (-16%) y del sector químico (-17%) en el último año.
Se confirma así que, también a nivel sectorial dentro de la industria manufacturera, el aumento de la confianza y la mejora de las expectativas no se fundan ni tienen una correlación directa con la situación productiva del último año, ni del último trimestre 2023 donde el facturado real (ventas deflactadas) cayó 14% en el sector metalmecánico, 10% en el sector químico y 7% en el sector textil, confecciones y calzado.
Este hecho, esta disociación en el sector industrial entre evolución negativa del facturado real y evolución positiva de la confianza empresarial, constituye un extraño fenómeno que habrá que seguir con atención durante los próximos trimestres. En efecto, es la primera vez que, en la larga serie estadística de los indicadores de FOP, se verifica de manera tan drástica en el sector industrial el fenómeno de una caída del indicador de producción -el PMIPyME (Purchasing Managers’ Index o Índice de Gestores de Compras PyME), que mide la evolución de las variables de nivel de producción, empleo, cartera de pedidos, stock de materias primas e insumos y velocidad de entrega de los proveedores- y un simultáneo aumento del Índice de Confianza Empresarial PyME -ICEPyME-.
A modo de conclusión, cabe destacar que el aumento de la confianza de las PyME industriales no se traduce aún en un aumento del porcentaje de empresas que consideran que este es un buen momento para invertir en equipamiento. De hecho, frente al antes mencionado aumento del 20% de la confianza empresarial, la proporción de empresas manufactureras que consideran que es un buen momento para realizar inversiones se mantuvo constante (24% en octubre ’23 y 23% en febrero ’24), mientras que en entre los empresarios del SSI la consideración positiva del buen momento actual para invertir aumentó del 17% al 27% entre octubre ’23 y febrero ’24.
