Fruits and Vegetables at City Market in Riga
Eliminan exigencias de empaque para hortalizas: productores podrán vender con más agilidad
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El Gobierno elimina una normativa histórica que encarecía la comercialización de hortalizas frescas
El Ministerio de Economía derogó la resolución 960/1986, en línea con una política de desregulación que busca agilizar el circuito frutihortícola y mejorar la competitividad del sector productivo nacional.
En el marco de las reformas estructurales impulsadas por el gobierno nacional, el Ministerio de Economía oficializó este martes la derogación de la Resolución 960/1986, que extendía el régimen de tipificación y empaque obligatorio de hortalizas frescas a todos los mercados del país. La medida apunta a desburocratizar la actividad frutihortícola y facilitar la comercialización directa de productos frescos, especialmente desde las economías regionales.
La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 791/2025, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el ministro Luis Caputo. La norma se enmarca en una estrategia más amplia de simplificación normativa orientada a mejorar la eficiencia productiva y la competitividad del agro.
Reducción de trabas para la comercialización de productos frescos
El régimen derogado exigía el cumplimiento de estándares específicos de tipificación, empaque y fiscalización para las hortalizas frescas, no solo en mercados de interés nacional (Ley 19.227), sino también en todo el territorio argentino. En la práctica, estas exigencias representaban una carga burocrática que generaba sobrecostos logísticos, trabas operativas y demoras en la cadena de valor.
Desde el Ministerio de Economía explicaron que estas regulaciones, vigentes desde hace casi cuatro décadas, resultan hoy “innecesarias y desactualizadas”, y que su eliminación responde a “razones de oportunidad, mérito y conveniencia” en el marco de una nueva política de ordenamiento productivo.
La medida tendrá impacto inmediato sobre pequeños y medianos productores frutihortícolas, quienes ahora podrán comercializar sus productos con menor exigencia en cuanto al tipo de envase y sin necesidad de certificaciones específicas, lo que acorta los tiempos entre cosecha y venta y podría traducirse en mejores precios en góndola.
Para los mercados de cercanía, ferias barriales y cadenas de distribución minorista, se espera un flujo más ágil de productos frescos, lo que ayudaría a reducir el desperdicio por vencimientos y mejorar la rentabilidad en puntos de venta.
Reordenamiento regulatorio y mirada sectorial
Esta derogación se inscribe en una línea de reformas normativas que el Ejecutivo viene impulsando desde la entrada en vigencia del DNU 70/2023 y que ha sido reforzada por resoluciones recientes vinculadas a comercio exterior, trámites aduaneros y esquemas de cupos e incentivos.
Aunque la normativa de 1983 (Resolución 297) continúa vigente para los mercados de interés nacional, el Ministerio adelantó que se avanza en una revisión integral de los regímenes aplicables al sector frutihortícola con el objetivo de “alinear políticas regulatorias y eliminar asimetrías operativas”.
La desregulación del circuito de comercialización de hortalizas frescas es parte de un paquete más amplio de medidas para promover la eficiencia agroalimentaria. Se espera que esta decisión facilite la inserción de nuevos actores en el comercio directo, fomente la producción de cercanía y abra oportunidades para las economías regionales, particularmente en provincias productoras como Misiones, Corrientes, Mendoza, Salta y Tucumán.
Al liberar al sector de cargas normativas vetustas, el Estado busca consolidar un entorno más flexible, competitivo y adaptado a los desafíos actuales del comercio agroalimentario.
