Turismo rediseña su estrategia para 2027: menos gasto en ferias y más apoyo para sostener 30.000 empleos
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El turismo misionero llegará a 2027 con una estrategia marcada por un objetivo central: sostener el empleo y evitar que la caída del consumo termine golpeando con mayor fuerza a las empresas y emprendimientos del sector. Con un presupuesto proyectado en torno a los 7.900 millones de pesos, el Ministerio de Turismo prepara además un cambio en la asignación de sus recursos, con menos dinero concentrado en grandes acciones promocionales y mayor asistencia directa a quienes integran la cadena turística.
El ministro de Turismo, José María Arrúa, presentó este lunes los principales lineamientos de su cartera ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes de Misiones, en el marco del análisis del Presupuesto provincial 2027.
Según precisó, Turismo dispondría de cerca de $7.900 millones, lo que representa un incremento de entre 15% y 18% respecto del ejercicio vigente.
Más allá del crecimiento nominal de las partidas, Arrúa dejó en claro que el eje estará puesto en preservar una actividad que atraviesa un escenario crítico por el comportamiento de la economía nacional, la pérdida de capacidad de consumo y las asimetrías que enfrenta Misiones.
“La prioridad es sostener el empleo que genera el turismo”, sintetizó.
El ministro estimó que alrededor de 30.000 familias dependen de la actividad turística en Misiones, a partir de unos 20.000 puestos de trabajo directos y otros 10.000 indirectos.
Ese entramado convierte al turismo en una de las actividades con mayor capacidad de distribución territorial del empleo, ya que alcanza a hoteles, alojamientos, gastronomía, agencias, transporte, guías, atractivos y pequeños emprendimientos distribuidos en distintos puntos de la provincia.
Arrúa sostuvo que la actividad viene resistiendo un contexto “muy difícil y muy complejo”, pero destacó que Misiones mantiene una oferta consolidada. En ese escenario, consideró que la discusión ya no puede quedar limitada exclusivamente al precio.
El desafío, planteó, pasa también por mejorar los servicios, la calidad y la competitividad de la oferta turística.
Arrúa cuestionó el ajuste nacional en promoción turística
Arrúa dedicó una parte de su exposición a cuestionar el recorte de los recursos nacionales destinados a la promoción turística internacional. El ministro puso como ejemplo la situación del Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR), financiado en parte por el Derecho Nacional de Turismo (DNT), un impuesto equivalente al 7% del precio de los pasajes aéreos, marítimos y fluviales al exterior. De acuerdo con el esquema legal expuesto por el funcionario, el 40% de lo recaudado por ese concepto corresponde al INPROTUR para promoción internacional, mientras que el 60% se destina al Fondo Nacional de Turismo.
Según los datos presentados por Arrúa ante los legisladores, para 2026 se estiman $182.097 millones de ingresos vinculados al aporte del DNT al INPROTUR, mientras que el presupuesto formal del organismo fue establecido en $63.851 millones. Sin embargo, $50.000 millones fueron destinados a transferencias al Tesoro Nacional y posteriormente se aplicó un recorte adicional de $282,6 millones, por lo que la disponibilidad presupuestaria efectiva quedaría en torno a $13.568 millones. El ministro sostuvo que apenas alrededor del 7,6% del presupuesto termina asignándose al programa operativo de promoción turística.
Para Arrúa, ese ajuste ya tiene consecuencias concretas sobre la presencia argentina en los mercados internacionales. Según detalló, de unas 80 ferias internacionales previstas se pasó a alrededor de 30, mientras que las misiones comerciales se redujeron de 133 a 69. La retracción nacional afecta especialmente a Misiones por el peso internacional de las Cataratas del Iguazú, que históricamente permitió a la provincia tener una participación relevante dentro de las acciones de promoción de la Argentina en el exterior.
El ministro vinculó además la reducción de recursos con el retiro de otras políticas nacionales que anteriormente acompañaban al sector. “Hace un tiempo que nos quedamos sin capacitaciones, sin sellos de distinción, sin infraestructura turística a nivel nacional”, planteó, y agregó entre las falencias la menor disponibilidad de programas de señalética y asistencia. En ese contexto, defendió la necesidad de que Misiones construya herramientas propias para sostener su posicionamiento turístico internacional.
Un Fondo Provincial de casi $900 millones
Dentro de esa estrategia aparece la Cuenta Especial 02, correspondiente al Fondo Provincial del Turismo, que para 2027 contempla una partida cercana a los $900 millones. El mecanismo se financia, entre otras fuentes, con la tasa turística provincial aprobada el año pasado, creada precisamente para generar recursos destinados a la promoción de Misiones en los mercados internacionales ante el retroceso del financiamiento nacional.
Arrúa señaló que en Misiones existen 441 alojamientos, pero actualmente apenas alrededor del 10% está vinculado al cobro de la tasa turística. Por eso, el Ministerio trabaja junto al organismo tributario provincial para ampliar la adhesión y explicar al sector privado la importancia del instrumento. La expectativa oficial es incorporar progresivamente a una mayor cantidad de establecimientos al sistema.
La tasa representa un monto de entre uno y dos dólares por turista internacional alojado en Misiones, según explicó el ministro. Aunque el aporte individual es reducido, la Provincia busca convertirlo en una fuente permanente de financiamiento para sostener acciones promocionales propias. Arrúa destacó que esos recursos ya permiten financiar la presencia misionera en mercados como Brasil, Perú y Estados Unidos, entre otros destinos estratégicos.
La creación del fondo adquiere así una dimensión que excede la recaudación: funciona como una respuesta provincial al repliegue de Nación en materia de promoción internacional. Con menos ferias, menos misiones comerciales y menores recursos nacionales disponibles, Turismo busca que una parte del financiamiento generado dentro de Misiones permita mantener la provincia en los mercados emisores, especialmente en un momento en que la caída del consumo interno obliga al sector a profundizar la búsqueda de visitantes extranjeros.
Menos FIT y más dinero para los emprendedores
Una de las definiciones más fuertes de la exposición fue el rediseño de los recursos destinados a promoción.
Misiones decidió reducir su despliegue propio en la Feria Internacional de Turismo (FIT) de Buenos Aires. En lugar del gran stand provincial de aproximadamente 300 metros cuadrados previsto inicialmente, Turismo buscará complementar su presencia con Puerto Iguazú y reasignará una parte sustancial de esos fondos hacia herramientas directas para el sector privado.

Arrúa estimó que la participación durante los cuatro días de la feria implicaría un desembolso cercano a los $350 millones.
“Nos parece importante rediseñar esos fondos y trabajar de manera más directa con los emprendedores”, explicó.
El ministro cuestionó además el modelo tradicional de las grandes ferias turísticas y aseguró que las formas de comercialización y promoción cambiaron.
“El turismo cambió, el mundo cambió, la forma en que la gente viaja y la promoción cambiaron”, sostuvo.
A su juicio, la FIT conserva importancia institucional y política, pero perdió parte de las herramientas que anteriormente acompañaban a ese tipo de encuentros, como programas nacionales de infraestructura, señalética, inclusión y directrices de calidad.
Vuelve la precompra turística
Una de las herramientas centrales será un programa de precompra de productos turísticos, un mecanismo que Misiones ya utilizó durante la pandemia.
El modelo consiste en que el Estado provincial compre anticipadamente plazas y servicios a prestadores turísticos. De esa manera, los establecimientos reciben liquidez en momentos de menor actividad y posteriormente esos productos pueden ser comercializados mediante operadores nacionales durante las temporadas bajas.
La lógica apunta a resolver uno de los problemas que Turismo detecta actualmente: emprendimientos que llegan a las próximas temporadas con dificultades financieras y deudas acumuladas.
“Tenemos emprendedores que van a llegar a la temporada con deudas vinculadas a los servicios, la energía, el agua y también muchos con el personal”, advirtió Arrúa.
La precompra permitiría, de ese modo, inyectar capital de trabajo sin recurrir exclusivamente a subsidios, al tiempo que generaría un stock de productos turísticos para utilizar posteriormente como herramienta comercial.
El esquema se complementaría con créditos a tasas blandas para emprendedores, aunque el Ministerio mantendrá también sus acciones tradicionales de promoción en los mercados nacional e internacional.
Arrúa también puso una cuota de cautela sobre uno de los principales indicadores turísticos de Misiones: el Parque Nacional Iguazú alcanzó recientemente el visitante número un millón de 2026.
Para el ministro, sigue siendo “un buen hito”, pero el número debe ser interpretado en función de lo que efectivamente dejan esos turistas en la economía provincial.
“Está lejos de generar lo que por ahí se generaba con el visitante un millón”, señaló.
La explicación está en dos variables que preocupan al sector: bajó el consumo y cayó el pernocte.
Es decir, Misiones puede mantener un volumen importante de visitantes y, al mismo tiempo, registrar un impacto económico menor si los turistas permanecen menos noches, reducen gastos gastronómicos, compran menos productos o contratan menos servicios.
La mirada oficial para 2027 apunta precisamente a esa brecha: no solamente atraer turistas, sino conseguir que la actividad genere ingresos suficientes para sostener a las empresas y conservar puestos de trabajo.
La planificación para el próximo año incorpora además una variable climática. Arrúa indicó que la Provincia está previendo la llegada de El Niño, especialmente por sus potenciales efectos sobre la zona del río Uruguay.
El escenario podría generar nuevas necesidades de intervención y asistencia estatal, por lo que Turismo contempla esa contingencia dentro de su planificación.
