Alfabetización en Argentina: qué está haciendo cada provincia para mejorar la comprensión lectora
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Tras la crisis de comprensión lectora evidenciada por las Pruebas Aprender 2024, las 24 jurisdicciones argentinas implementaron planes provinciales de alfabetización. Un monitoreo de Argentinos por la Educación revela avances desiguales en formación docente, entrega de libros, evaluación y cobertura de datos nominales. Mientras 18 provincias adhirieron al Compromiso por la Alfabetización, otras seis aún no firmaron la iniciativa.
Alfabetización: cómo avanzan las provincias en garantizar que los alumnos entiendan lo que leen
Un relevamiento nacional expone brechas en formación, recursos y seguimiento educativo
La organización Argentinos por la Educación, junto con más de 200 entidades civiles, realizó un monitoreo integral del avance de los planes provinciales de alfabetización en todo el país, centrados en mejorar los niveles de lectura y escritura de los estudiantes de 1º a 3º grado de primaria.
Los datos, disponibles en el sitio queentiendanloquelean.org, permiten analizar la situación de cada jurisdicción en torno a cinco dimensiones clave: sistemas de información nominal, formación docente, entrega de libros, evaluación y normativa institucional. El relevamiento se basa en información oficial provista por las provincias al Consejo Federal de Educación y en informes técnicos de la organización.
Datos nominales y evaluación: avances importantes con brechas regionales
20 provincias cuentan con cobertura de al menos el 90 % de las escuelas
El seguimiento de trayectorias escolares con datos individualizados es una herramienta crítica para monitorear el aprendizaje en tiempo real. En este aspecto, 20 provincias superan el 90 % de cobertura, aunque con diferencias internas. Las más rezagadas son Catamarca (60 % en el sector estatal), Tierra del Fuego (70 %) y Santiago del Estero (85 %).
En cuanto a las evaluaciones propias, 20 provincias aplicaron pruebas específicas en lectura o escritura, con enfoques distintos. Solo 11 jurisdicciones realizaron evaluaciones censales de fluidez, comprensión o escritura en segundo o tercer grado, entre ellas Chaco, CABA, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Salta.
Formación docente y materiales: estrategias diversas con enfoques focalizados
12 provincias capacitaron a la mayoría de los maestros del primer ciclo
La formación docente en alfabetización inicial mostró una implementación heterogénea. Algunas provincias —como Formosa, Córdoba, Santa Fe o Mendoza— apostaron a capacitaciones masivas o sistemáticas. CABA y Santa Fe, por ejemplo, priorizaron grados específicos, mientras que Buenos Aires trabajó con supervisores y formación inicial.
En materia de materiales, 19 provincias reportaron entregas de libros o recursos pedagógicos, aunque en muchos casos no detallaron la cobertura ni el enfoque. Buenos Aires distribuyó más de 2 millones de ejemplares, y Santa Fe entregó una novela y un cuadernillo a cada estudiante de primer grado dentro del Plan Raíz.
Normativas y compromisos institucionales: 17 provincias con marco legal específico
Solo 18 gobernadores firmaron el Compromiso por la Alfabetización
Un dato político clave es que 18 de las 24 provincias firmaron el “Compromiso por la Alfabetización”, una iniciativa de Argentinos por la Educación que busca jerarquizar la alfabetización como prioridad política y educativa. Las seis provincias que aún no firmaron son: Buenos Aires, Tucumán, Santiago del Estero, Salta, Formosa y La Pampa.
Además, 17 provincias cuentan con normativas específicas —leyes, resoluciones o decretos— que institucionalizan la política de alfabetización. Las siete restantes carecen de normativa clara o no brindaron información.
La alfabetización como eje estructural de la igualdad educativa
La Campaña Nacional por la Alfabetización, viralizada bajo el lema “Que entiendan lo que lean”, evidenció un amplio consenso social: actores, periodistas, influencers y líderes de opinión se sumaron al reclamo para que la alfabetización sea una política prioritaria a nivel nacional y provincial.
Garantizar que los estudiantes comprendan lo que leen al finalizar el tercer grado no es solo una meta pedagógica, sino una condición estructural para la equidad educativa, la inclusión y el desarrollo futuro del país. La clave, según los especialistas, está en construir continuidad institucional, evaluar con evidencia y sostener el acompañamiento docente.
