FINANZAS

Reservas: Argentina vuelve a acumular dólares y alcanza su mejor posición bruta desde 2019

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Argentina atraviesa en 2026 una recomposición de sus cuentas externas que empieza a modificar uno de los principales condicionantes históricos de la macroeconomía: la disponibilidad de dólares. Las reservas internacionales brutas del Banco Central rondan los US$49.000 millones, el nivel más elevado en casi siete años, mientras las reservas netas habrían pasado de un rojo de US$11.000 millones a fines de 2023 a un saldo positivo estimado de entre US$7.000 y US$10.000 millones a finales de julio.

El cambio no responde exclusivamente a financiamiento externo. Allí aparece uno de los datos más relevantes del Balance Cambiario del primer semestre: por tercera vez en los últimos 25 años, la cuenta corriente y la cuenta financiera registraron simultáneamente resultados positivos. La combinación de generación genuina de divisas por exportaciones y un flujo financiero neto favorable permitió que el mercado cambiario aportara US$3.713 millones a las reservas durante los primeros seis meses del año.

Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en el primer semestre de 2026, tanto la cuenta corriente como la cuenta financiera arrojaron un resultado positivo por tercera vez en 25 años en el Balance Cambiario. Las exportaciones agroindustriales, energéticas y mineras crecen 27%.

En lo que va del año 2026, las reservas internacionales brutas del Banco Central continúan mostrando una tendencia positiva y se ubican en torno a USD 49.000 millones. De esta manera, alcanzan los valores más elevados en casi siete años, teniendo que remontarse hacia el año 2019 para encontrar niveles similares.

En términos históricos, se alcanza un máximo histórico de reservas brutas con USD 77.481 millones hacia abril de 2019. No obstante, desde dicho momento se inicia una tendencia descendente, con sucesivas oscilaciones, hasta alcanzar un piso no visto desde el año 2006 con USD 20.000 millones a finales de 2023. Desde entonces, ha ido creciendo y se aproximan nuevamente a los USD 50.000 millones.

Un punto importante para mencionar es que se trata de reservas internacionales brutas y no “netas” del Banco Central. A esto último se puede arribar descontando al total bruto los compromisos a un año vista. Si se analiza la historia reciente, hacia finales de 2023 las reservas internacionales netas habían alcanzado niveles críticos negativos por USD 11.000 millones, situación que actualmente se ha logrado revertir. A finales de julio, se estiman niveles de reservas netas positivas por entre USD 7.000/10.000 millones, lo cual implica una recomposición del activo en dólares por aproximadamente USD 20.000 millones en los últimos dos años y medio.

En lo que va de 2026, el Banco Central acumuló compras netas de divisas en el mercado cambiario por USD 13.100 millones. Este resultado contribuyó a la recomposición de la posición en moneda extranjera de la Argentina y, junto con otros factores, a la reducción del riesgo país. La acumulación de reservas fue posible gracias a un crecimiento de la liquidación de divisas provenientes de las exportaciones y a una cuenta financiera equilibrada. Para comprender los fundamentos de esta dinámica, resulta clave analizar la evolución de la oferta y la demanda de moneda extranjera. A continuación, se presenta un análisis comparativo del balance cambiario del BCRA correspondiente al primer semestre de 2026.


1. En el primer semestre de 2026, tanto la cuenta corriente como financiera arrojaron un resultado positivo por tercera vez en 25 años en el Balance Cambiario

En el primer semestre de 2026, la cuenta corriente cambiaria registró un superávit de USD 2.867 millones, frente a un déficit de USD 2.900 millones en igual período del año pasado. Es decir, se observa una mejora interanual de casi USD 5.800 millones, explicada principalmente por el fuerte resultado de las operaciones vinculadas al comercio de bienes.

Por su parte, la cuenta financiera alcanzó un saldo positivo de USD 786 millones. Si bien el resultado se ubicó muy por debajo de los USD 11.490 millones registrados durante el primer semestre de 2025 cuando el FMI hizo un desembolso por USD 12.396 millones, continúa mostrando un ingreso neto de divisas. En este sentido, la comparación interanual se encuentra influida por dicho flujo financiero que no estuvo presente este año y de igual forma se logró nuevamente un resultado positivo.

Al sumar el resultado de la cuenta corriente, la cuenta capital y la cuenta financiera, las operaciones del mercado cambiario generaron un incremento de las reservas internacionales por USD 3.713 millones durante los primeros seis meses de 2026. A esto se adicionó un ajuste positivo de USD 62 millones por variaciones en los tipos de pase y valuación de los activos, por lo que el aumento contable de las reservas alcanzó los USD 3.775 millones. Se remarca que, si se incluye la variación de reservas del mes de julio, se alcanza un incremento de USD 6.504 millones en lo que va del año, lo cual vislumbra que julio mostró un resultado muy favorable en lo que fue la variación de reservas.

Una característica relevante de este resultado es que, a diferencia de otros períodos en los cuales el incremento de las reservas estuvo explicado principalmente por el ingreso de fondos financieros o de la cuenta corriente, durante 2026 se observa una contribución positiva tanto de la cuenta corriente como de la financiera. Esto es algo que solo se logró ver en el año 2007 y 2022, considerando el primer semestre de cada año desde el año 2003 en adelante.


2. El saldo de la cuenta de bienes fue positiva en casi USD 16.000 millones en el primer semestre de 2026, un récord desde que se tienen registros

El principal factor detrás del superávit de la cuenta corriente es el resultado de la cuenta de bienes. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones netas de bienes alcanzaron los USD 15.996 millones, el valor más alto desde que se tienen registros para este período del año. Dicho total se alcanzó con cobros de exportaciones por USD 47.211 millones y pagos por compras de bienes del exterior por USD 31.215 millones.

Este saldo comercial implica más que duplicar los USD 7.239 millones alcanzados en igual período de 2025 y supera levemente el máximo previo de USD 15.602 millones registrado en 2024. Vale remarcar que el saldo positivo de 2024 se alcanzó con cobros de exportación por USD 31.991 millones y pagos de importaciones por tan solo USD 16.389 millones. Es decir, se alcanzó ese resultado extraordinario debido a que el monto de salida de dólares para pagar compras de bienes del exterior fue muy bajo, en línea con una política que se implementó a finales de 2023 para diferir temporalmente el pago de importaciones con objeto de normalizar las cuentas externas dado el contexto macroeconómico de ese entonces.

Por el lado de la composición sectorial, la agroindustria continúa siendo el principal generador neto de divisas. Durante los primeros seis meses del año, el sector registró un superávit cambiario de USD 19.984 millones, manteniéndose prácticamente estable frente a los USD 19.888 millones del mismo período de 2025.

A lo anterior se suma el fuerte crecimiento de la minería y la energía, cuyas exportaciones netas alcanzaron los USD 9.632 millones, frente a USD 5.514 millones el año pasado. Ello representa una mejora interanual cercana al 75% y consolida a estos sectores como un segundo pilar estructural para la generación de dólares de la economía argentina.

Al mismo tiempo, el resto del sector privado no financiero redujo de manera considerable su déficit por operaciones de bienes. El saldo negativo pasó de USD 18.163 millones en el primer semestre de 2025 a USD 13.621 millones en 2026, lo que implica una contracción de aproximadamente USD 4.500 millones. De esta manera, el sostenimiento de los ingresos de la agroindustria, la expansión de la minería y la energía y un menor déficit del resto de los sectores permitieron alcanzar el resultado récord.

En línea con esta dinámica, las exportaciones “devengadas” de los principales complejos agroindustriales, mineros y energéticos sumaron USD 40.266 millones durante el primer semestre de 2026. Se trata del mayor valor de la serie y representa un incremento de 27% respecto de los USD 31.694 millones registrados en igual período de 2025.

La agroindustria se mantiene como el componente de mayor peso dentro de las ventas externas, aunque el crecimiento reciente de los sectores energético y minero permitió ampliar y diversificar la oferta exportadora. Esto marca una diferencia respecto de períodos anteriores, en los cuales la generación de divisas dependía en una proporción aún mayor del desempeño de la cosecha y de los precios internacionales de los productos agrícolas.

Más allá del resultado positivo de los bienes, la cuenta corriente continúa enfrentando algunos contrapesos. El déficit por servicios se ubicó en USD 4.310 millones, aunque se redujo frente a los USD 5.868 millones del año pasado en un contexto de récord de liquidación de dólares por exportaciones de servicios. Por el contrario, el saldo negativo del ingreso primario aumentó hasta USD 8.884 millones, principalmente por las operaciones relacionadas con intereses, utilidades y dividendos.

No obstante, el superávit comercial cambiario fue lo suficientemente elevado para compensar estos egresos y permitir que la cuenta corriente finalizara el semestre en terreno positivo. En este marco, el boom exportador de la agroindustria, la minería y la energía se presenta como uno de los principales fundamentos detrás de la recuperación de las reservas internacionales, que alcanzan sus valores más altos desde 2019.

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El BCRA vuelve a expandir la base monetaria y el crédito acelera: qué muestran las cifras de julio

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El proceso de normalización monetaria comenzó a mostrar en julio una señal que, hasta ahora, había permanecido ausente: la base monetaria volvió a crecer en términos reales después de diez meses consecutivos de contracción. El dato aparece acompañado por una recuperación de la demanda transaccional de dinero y por una aceleración del crédito al sector privado, en un contexto que el Banco Central (BCRA) vincula con la consolidación del proceso de desinflación.

Según el Informe Monetario Mensual correspondiente a julio, publicado este viernes, la base monetaria aumentó 0,2% en términos reales y sin estacionalidad. En valores nominales, el stock se incrementó en $0,5 billones respecto del cierre de junio. El cambio adquiere relevancia porque interrumpe una secuencia de diez meses de contracción y lleva la base monetaria a representar el 3,9% del PIB, todavía 0,4 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado en julio de 2025.

La expansión no respondió a una reapertura del financiamiento monetario al Tesoro. Por el contrario, el principal factor expansivo fue la compra neta de divisas al sector privado. Durante julio, el BCRA adquirió USD 2.162 millones, operación que generó una expansión monetaria de $3,2 billones. Parte de ese efecto fue compensado por las operaciones del Tesoro a través de su cuenta en pesos y por la esterilización realizada por la autoridad monetaria mediante operaciones de mercado abierto y repos.

El mecanismo resulta central para interpretar la fotografía monetaria de julio: la expansión de la base se produjo asociada a la acumulación de activos externos, mientras que el resto de las operaciones funcionó como contrapeso sobre la liquidez. En términos acumulados, las compras de divisas del BCRA alcanzaron USD 13.337 millones durante los primeros siete meses del año. Las reservas internacionales, en tanto, finalizaron julio en USD 47.599 millones, USD 2.729 millones por encima del cierre de junio.

El segundo dato relevante aparece del lado de la demanda de dinero. El M2 privado transaccional creció 1,8% real y sin estacionalidad en julio y acumuló tres meses consecutivos de expansión. La recuperación estuvo explicada principalmente por los depósitos a la vista transaccionales, que avanzaron 2,7% real, mientras que el circulante en poder del público aumentó 0,4%. El comportamiento es consistente, según el BCRA, con una recuperación de la demanda de dinero en un escenario de moderación de la inflación.

La contracara estuvo en los instrumentos remunerados. Los depósitos a plazo fijo del sector privado disminuyeron 0,4% real y sin estacionalidad, con una dinámica diferenciada entre hogares y empresas. Mientras las personas incrementaron levemente sus colocaciones, las empresas redujeron sus depósitos a plazo y aumentaron sus tenencias de depósitos a la vista remunerados. Como resultado, el M3 privado cayó apenas 0,1% real en julio y se ubicó en el equivalente a 12,9% del PIB, 1,9 puntos porcentuales por encima del mínimo observado en abril de 2024.

El crédito privado aportó otra señal de mayor profundidad financiera. Los préstamos en pesos crecieron 1,2% real y sin estacionalidad durante julio, con un incremento promedio de $3,0 billones. El BCRA señaló que se trató del mayor crecimiento mensual desde fines de 2025 y que, en términos interanuales, el crédito en pesos mantuvo una expansión real de 1,7%. Su participación sobre el PIB permaneció en 9,2%, mientras que al incorporar los préstamos en moneda extranjera el crédito total al sector privado alcanzó 12,5% del producto.

La composición del crédito también ofrece una lectura relevante para la actividad económica. Por tercer mes consecutivo, los préstamos comerciales fueron el principal motor de la expansión, con una suba de 2% mensual real y sin estacionalidad. Dentro de esa categoría, los adelantos en cuenta corriente crecieron 7,6%, mientras que las financiaciones mediante documentos prácticamente no se movieron.

El crédito hipotecario, por su parte, continuó exhibiendo una trayectoria expansiva. Los préstamos con garantía real aumentaron 0,8% real en julio, impulsados por las financiaciones para vivienda, que crecieron 2,1% mensual y acumularon más de dos años de variaciones positivas. En términos interanuales, el crédito para la compra de vivienda avanzó 50,2% real, principalmente por el comportamiento de los préstamos ajustables por UVA.

En paralelo, el financiamiento en dólares mantuvo un ritmo particularmente intenso. Los préstamos al sector privado en moneda extranjera aumentaron USD 1.115 millones durante julio y alcanzaron un stock de USD 24.826 millones, con un crecimiento interanual de 45,4%. El BCRA señaló que la expansión se explica principalmente por documentos a sola firma destinados a financiar operaciones de comercio exterior, en una trayectoria ascendente prácticamente ininterrumpida desde enero de 2024.

La otra pieza del esquema monetario que comienza a tomar forma es institucional. Durante julio, el Gobierno envió al Congreso un proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA que establece la preservación del valor de la moneda como misión primaria y fundamental de la entidad. El texto propone prohibir el financiamiento al Tesoro mediante Adelantos Transitorios, eliminar mecanismos de transferencia de reservas y restringir la distribución de utilidades a aquellas realizadas y líquidas, una vez constituidas las reservas correspondientes.

El proyecto busca, en términos del propio informe, impedir que el financiamiento del Gobierno por parte del Banco Central genere expansiones monetarias que no estén respaldadas por una mayor demanda de dinero. La propuesta también contempla transitoriamente la posibilidad de utilizar utilidades bajo el criterio normativo vigente para cancelar saldos pendientes de Adelantos Transitorios y Letras Intransferibles, con el objetivo de mejorar la calidad del activo del BCRA.

El cuadro de julio, por lo tanto, combina tres movimientos que merecen ser observados en conjunto: una base monetaria que deja atrás diez meses de contracción, una demanda transaccional que acumula tres meses de crecimiento y un crédito privado que vuelve a ganar dinamismo. La clave para la sostenibilidad de esta trayectoria estará en que la mayor cantidad de dinero y crédito continúe acompañada por una demanda monetaria creciente, acumulación de reservas y una disciplina que limite la creación de pesos desvinculada de la actividad económica.

Para Misiones y el NEA, el dato más tangible aparece en el canal crediticio. La recuperación de los préstamos comerciales puede traducirse en mayor disponibilidad de capital de trabajo para empresas, mientras que el crecimiento del financiamiento en dólares mantiene una conexión directa con actividades vinculadas al comercio exterior. El desafío ya no es solamente que el crédito vuelva a crecer, sino que esa expansión logre transformarse en inversión, producción y capital de trabajo a costos compatibles con la rentabilidad de las economías regionales.

El informe del BCRA deja así una fotografía menos centrada en la cantidad absoluta de pesos y más en su composición: mientras la base monetaria recupera terreno, los depósitos transaccionales crecen, el crédito privado gana profundidad y las reservas aumentan. La evolución de estos cuatro indicadores será determinante para saber si la recuperación monetaria de julio representa apenas un cambio estadístico o el comienzo de una etapa de mayor intermediación financiera con estabilidad nominal.

Informe Monetario Mensual 2026 07 by CristianMilciades

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La nueva inflación: por qué el boom de la inteligencia artificial podría retrasar la baja de las tasas de interés

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La inteligencia artificial promete redefinir industrias enteras. Sin embargo, antes de que sus beneficios se reflejen plenamente en la economía, existe una etapa previa que demanda inversiones sin precedentes. La construcción de centros de datos, la expansión de las redes eléctricas, el mayor consumo de energía y la creciente demanda de materiales industriales y mano de obra especializada están configurando uno de los mayores ciclos globales de inversión de los últimos años.

Según el último informe de estrategia global de Janus Henderson Investors, ese proceso podría convertirse en un factor adicional de presión sobre los precios y reducir el margen de los bancos centrales para avanzar con un ciclo sostenido de recortes de tasas. La firma sostiene que la infraestructura necesaria para desarrollar la inteligencia artificial tiene el potencial de generar una nueva fuente de inflación antes de que comiencen a percibirse plenamente sus ganancias de productividad.

“El mercado suele concentrarse en el potencial desinflacionario de la inteligencia artificial por las ganancias de productividad que podría generar. Sin embargo, antes de llegar a esa etapa será necesario atravesar un proceso de inversión de enorme magnitud, que demandará energía, materiales, infraestructura y capital a una escala inédita. Ese proceso puede convertirse en una fuente adicional de presión inflacionaria”, explica Michael Contopoulos, Head of Multi-Asset Macro Investing de Janus Henderson Investors.

Un cambio estructural

El informe sostiene que la inteligencia artificial no representa un fenómeno aislado. Se suma a otras tendencias de largo plazo, como la desglobalización, el envejecimiento de la población, el aumento de la deuda pública y las tensiones geopolíticas, que están configurando un escenario de inflación más persistente y un costo del capital estructuralmente más elevado.

“La economía global atraviesa un cambio generacional que probablemente marque el final del mercado alcista de la renta fija que predominó durante más de 50 años. Estamos entrando en un régimen caracterizado por una mayor volatilidad, inflación más persistente y tasas de interés estructuralmente más altas”, señala Daniel Siluk, Head of Global Short Duration and Liquidity.

En este contexto, Janus Henderson considera que los mercados podrían estar subestimando cuánto tiempo permanecerán elevadas las tasas de interés. El informe sostiene que los bancos centrales podrían verse obligados a mantener una política monetaria restrictiva durante más tiempo del previsto, e incluso no descarta nuevos aumentos si las presiones inflacionarias resurgen.

“Hoy el mercado ya no espera una sucesión de recortes de tasas como hace algunos meses. El escenario pasó a ser uno de tasas altas durante más tiempo e incluso no puede descartarse la necesidad de nuevos aumentos si reaparecen presiones inflacionarias”, afirma Michael Contopoulos.

Cómo cambia el mapa para los inversores

Sobre la base de este diagnóstico, la gestora considera que el nuevo escenario obliga a revisar las estrategias tradicionales de inversión en renta fija. En particular, sostiene que los bonos de corta duración ofrecen una mejor relación entre riesgo y rendimiento que los instrumentos de vencimientos largos, más expuestos a eventuales subas de tasas. Según el informe, este cambio ya comenzó a reflejarse en las decisiones de grandes inversores institucionales en Estados Unidos y Europa, donde crecen las asignaciones hacia activos de menor duración y tasa variable.

“En un contexto de mayor incertidumbre macroeconómica y riesgo de nuevas presiones sobre las tasas de interés, creemos que los inversores deberían priorizar instrumentos de menor duración. Hoy ofrecen una mejor relación entre riesgo y retorno y permiten construir carteras más resilientes frente a un escenario que cambió estructuralmente”, concluye John Kerschner, Global Head of Securitized Products de Janus Henderson Investors.

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Vozinha y su contrato a los 40: cuando ganar más obliga a planificar mejor

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A los 40 años, cuando la mayoría de los futbolistas profesionales ya están retirados o pensando seriamente en hacerlo, Vozinha acaba de firmar el contrato más importante de su carrera. 

Llegó al Mundial sin club, se convirtió en una de las grandes revelaciones del torneo y, pocas semanas después, acordó su incorporación a Colo-Colo por 18 meses. Según trascendió en la prensa chilena, recibirá cerca de 47 millones de pesos chilenos mensuales: una cifra que representa un salto económico respecto de los ingresos que había tenido hasta ahora.

Desde el punto de vista deportivo, una gran mejora. Desde el punto de vista patrimonial, probablemente sea una de las últimas grandes ventanas de acumulación de capital de su vida profesional. Y eso modifica por completo las prioridades.

El mejor contrato no siempre es el que más paga
Cuando se analiza un contrato deportivo, la conversación suele concentrarse en el salario bruto. Cuánto cobrará el jugador, cuánto recibirá por mes y dónde quedará ubicado dentro de la escala salarial del plantel.

Pero el verdadero valor de un contrato también depende de dónde deberá pagar impuestos el deportista, qué gastos estarán a su cargo, cómo se tratarán los premios, qué ocurrirá con los derechos de imagen y qué obligaciones sobrevivirán a la finalización del vínculo. 

Vozinha viene de desarrollar parte de su carrera en Portugal, representa internacionalmente a Cabo Verde y ahora se trasladará a Chile. Por lo tanto, debe determinar con precisión dónde será considerado residente fiscal y cómo tributará los ingresos derivados de su contrato, sus premios, sus eventuales patrocinios y la explotación comercial de su imagen.

Cambiar de país no implica automáticamente dejar de ser residente fiscal en el anterior. Tampoco alcanza con contar los días de permanencia. Hay que analizar las reglas de cada jurisdicción, la existencia de un hogar permanente, el centro de intereses económicos, los vínculos familiares y los tratados que puedan resultar aplicables.

La segunda cuestión consiste en comprender la diferencia entre ingresos y patrimonio: Vozinha tendrá durante los próximos 18 meses un flujo de ingresos muy superior al que probablemente tuvo durante buena parte de su carrera. Pero ese flujo será temporal. Su patrimonio, en cambio, deberá sostenerlo durante muchas décadas.

Ese descalce explica buena parte de los problemas financieros que enfrentan los deportistas retirados: durante algunos años viven con ingresos extraordinarios y organizan sus gastos como si esos ingresos fueran permanentes. Cuando finaliza la carrera, el salario desaparece, pero el nivel de vida, los compromisos familiares y los costos de mantenimiento continúan.

Por eso, entre tantas otras cosas, queda claro que Vozinha tiene mucho que festejar, pero tiene más aún que planificar. 

La imagen puede durar más que la carrera
El Mundial, además, no solo incrementó el valor deportivo de Vozinha; también transformó su exposición pública. Su historia, su edad, su personalidad y sus actuaciones lo convirtieron en una figura reconocida mucho más allá de Cabo Verde. Esa notoriedad puede generar contratos publicitarios, campañas, apariciones comerciales, contenidos digitales y acuerdos con marcas.

Aquí aparece otra cuestión que suele administrarse mal: los derechos de imagen. El salario que paga el club y los ingresos vinculados a la explotación comercial de la imagen no son necesariamente lo mismo. Tienen diferentes orígenes, riesgos, contrapartes y, según la jurisdicción, diferentes tratamientos jurídicos y tributarios.

Esto no significa crear estructuras artificiales para pagar menos impuestos. Significa separar actividades genuinamente distintas, documentarlas correctamente y evitar que todos los ingresos, contratos y activos queden mezclados en una misma cuenta personal.

Bien administrada, la imagen de Vozinha podría seguir generando ingresos después de su retiro. Mal administrada, puede convertirse en una fuente de conflictos con representantes, marcas, clubes y administraciones tributarias.

La atajada más importante
Vozinha protagonizó una de esas historias que hacen del deporte un fenómeno imprevisible. En cuestión de semanas pasó de no tener club a firmar el acuerdo más relevante de su carrera. Pero justamente porque el éxito fue repentino, la respuesta patrimonial no puede ser improvisada.

No se trata de quitarle emoción al logro. Se trata de lograr que el impacto económico de estos 18 meses permanezca cuando ya no haya contratos, premios ni partidos.

En el fútbol, una buena actuación puede cambiar una carrera. Una buena planificación puede cambiar una vida. Vozinha ya hizo las atajadas que lo llevaron hasta Colo-Colo. Ahora deberá hacer otra igualmente importante: evitar que esta oportunidad extraordinaria se le escape de las manos.

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El Tesoro completó la colocación del Bonar 2029 y captó otros USD 150 millones en la segunda vuelta de la licitación

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El Ministerio de Economía volvió a mostrar capacidad para captar financiamiento en moneda dura en el mercado local. La Secretaría de Finanzas adjudicó este jueves USD 150 millones en la segunda vuelta de la licitación del Bonar 2029 (AO29), completando la colocación prevista luego de que la demanda de los inversores superara nuevamente el monto ofrecido.

La operación recibió ofertas por un Valor Nominal Original (VNO) de USD 153 millones, equivalentes a un valor efectivo de USD 144 millones. Finalmente, el Tesoro adjudicó la totalidad de los USD 150 millones previstos, por un valor efectivo de USD 142 millones, consolidando el interés del mercado por los títulos soberanos en dólares.

El AO29 fue colocado a un precio de corte de USD 945 por cada VNO de USD 1.000, con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 8,02% y una Tasa Interna de Retorno Efectiva Anual (TIREA) del 8,33%. Debido a que la demanda excedió el cupo disponible, la Secretaría de Finanzas aplicó un prorrateo del 98,12% sobre las ofertas presentadas al precio de corte.

La licitación constituye la segunda etapa del proceso iniciado el miércoles, cuando el Tesoro adjudicó $12,21 billones en instrumentos en pesos y, además, colocó USD 309 millones mediante la reapertura del mismo Bonar 2029. En aquella oportunidad, la Secretaría de Finanzas anunció que realizaría una segunda rueda por hasta USD 150 millones adicionales al mismo precio de corte, objetivo que finalmente se completó con éxito.

Con ambas operaciones, el Gobierno logró ampliar el financiamiento obtenido mediante el AO29 hasta los USD 459 millones entre la primera y la segunda vuelta, reforzando una estrategia orientada a captar divisas directamente desde el mercado de capitales.

Desde el inicio del programa financiero, el Ministerio de Economía viene priorizando la extensión de plazos y la diversificación de instrumentos para reducir las necesidades de refinanciamiento de corto plazo. La colocación de títulos denominados en dólares forma parte de esa estrategia, permitiendo obtener recursos sin recurrir a asistencia monetaria del Banco Central y consolidando el esquema de financiamiento vía mercado.

El resultado también refleja que continúa existiendo apetito de los inversores por activos soberanos, aun en un contexto internacional marcado por tasas de interés elevadas y una mayor selectividad hacia los mercados emergentes. La sobresuscripción de la licitación muestra que la demanda permaneció por encima del monto ofrecido, obligando nuevamente a aplicar un mecanismo de prorrateo entre las ofertas aceptadas.

En paralelo, la emisión incrementó el volumen del Bonar 2029 en circulación, que alcanzó un Valor Nominal Original total de USD 1.126 millones, fortaleciendo la liquidez del instrumento en el mercado secundario.

La evolución de estas colocaciones será seguida de cerca por los analistas financieros, ya que constituye uno de los principales indicadores de la capacidad del Tesoro para sostener su estrategia de financiamiento en un escenario donde el acceso al crédito voluntario comienza a recuperar protagonismo dentro del programa económico.

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