ECONOMIA

La construcción arrancó 2026 sin impulso: leve mejora interanual y estancamiento mensual

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La actividad de la construcción abrió 2026 con una mejora estadística modesta, pero sin un verdadero despegue. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) mostró en enero una suba interanual de apenas 1,2%, mientras que en la medición desestacionalizada no registró variación frente a diciembre. En otras palabras: el sector dejó de caer con fuerza, pero todavía no consigue tomar velocidad.

El dato central del informe del INDEC es precisamente esa combinación de señales: una mejora contra un enero de 2025 todavía débil, pero un desempeño mensual que revela estancamiento. La serie tendencia-ciclo, que permite observar mejor la dirección de fondo, avanzó 0,8% respecto del mes anterior, lo que sugiere una recuperación lenta, todavía frágil y muy heterogénea entre rubros.

La foto del sector muestra, además, una construcción partida. Algunos insumos vinculados a terminaciones, sanitarios, yeso, pinturas y hormigón exhibieron subas relevantes, mientras que varios materiales más ligados al “corazón” de la obra tradicional siguieron en terreno negativo. El consumo aparente del rubro “resto”, que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano para construcción, trepó 60,5% interanual; el hormigón elaborado subió 16,9%; los artículos sanitarios de cerámica, 15,8%; las placas de yeso, 11,7%; y las pinturas para construcción, 10,5%. Pero al mismo tiempo cayeron las cales (-15,0%), los ladrillos huecos (-14,9%), los mosaicos graníticos y calcáreos (-13,3%), el hierro redondo y aceros para la construcción (-10,0%), los pisos y revestimientos cerámicos (-9,6%), el yeso (-9,3%), el cemento portland (-5,3%) y el asfalto (-4,1%).

Ese mapa de insumos permite una lectura más profunda que el número general. El leve avance del ISAC no expresa una recuperación homogénea, sino más bien una recomposición desigual, donde algunos segmentos vinculados a terminaciones, remodelaciones o nichos específicos muestran más movimiento que los materiales que suelen acompañar un ciclo expansivo más robusto y extendido. La caída del cemento, del hierro, del ladrillo y del asfalto sugiere que todavía no hay una reactivación plena ni en la obra privada tradicional ni en la obra pública de mayor escala.

También el empleo aporta una señal de moderación, no de auge. En diciembre de 2025, último dato disponible para este indicador, los puestos de trabajo registrados en la construcción privada llegaron a 380.880, con una suba interanual de 3,3%. Sin embargo, en el acumulado de todo 2025 todavía se verificó una baja de 0,3% respecto de 2024. Es decir, hubo una mejora hacia el final del año, pero todavía insuficiente para compensar plenamente el deterioro previo.

En paralelo, los permisos de edificación mostraron una dinámica algo más sólida. La superficie autorizada para construir en 246 municipios alcanzó en diciembre de 2025 un total de 1.445.113 metros cuadrados, con una suba interanual de 7,7%. En el acumulado de los doce meses del año pasado, el crecimiento fue de 6,2%. Este dato sugiere que existe una expectativa de inversión privada más activa que la que reflejan algunos insumos duros del sector, aunque todavía resta ver si esos permisos efectivamente se traducen en obras ejecutadas a mayor ritmo durante los próximos meses.

La encuesta cualitativa del propio INDEC confirma ese clima de cautela. Entre las empresas orientadas principalmente a obra privada, el 67,7% cree que la actividad no cambiará entre febrero y abril, el 16,7% espera una mejora y el 15,6% prevé una caída. Entre las firmas ligadas a la obra pública, el 63,4% también espera estabilidad, el 19,5% anticipa suba y el 17,1% baja. El dato político y económico es claro: predomina la idea de amesetamiento, no de boom.

Cuando las empresas explican por qué podría mejorar el sector, aparecen factores que exceden al propio negocio constructor. En obra privada, las razones principales son el crecimiento de la actividad económica y la estabilidad de precios. En obra pública, pesan más los nuevos planes de obras y también la estabilidad de precios. Del otro lado, entre quienes anticipan caídas, aparecen una vez más la debilidad de la economía, los altos costos de construcción y, en el segmento público, los atrasos en la cadena de pagos.

Ese punto es especialmente relevante: aun con una inflación desacelerándose, el costo de construir sigue siendo un problema central para el sector. De hecho, cuando el INDEC pregunta qué políticas incentivarían la actividad, las empresas priorizan alivio en cargas fiscales, estabilidad de precios y crédito para la construcción. Es un diagnóstico que revela que la construcción todavía opera bajo márgenes estrechos, financiamiento limitado y una demanda que no termina de consolidarse.

Otro dato de interés es que las necesidades de crédito no aparecen disparadas, pero tampoco resueltas. Entre las firmas privadas, el 44,5% cree que no variarán en los próximos meses y un 33,3% directamente dice no tomar crédito. En obra pública, el 48,6% tampoco espera cambios, pero un 26,3% cree que sus necesidades crediticias aumentarán. La financiación, además, se canaliza mayoritariamente vía bancos privados nacionales, proveedores y bancos públicos.

En síntesis, el informe deja una conclusión nítida: la construcción comenzó 2026 con mejores números que un año atrás, pero todavía sin fuerza suficiente para hablar de una recuperación sólida. El sector muestra rebote estadístico, cierta mejora en empleo y permisos, y expectativas mayormente estables; pero la persistencia de caídas en insumos clave, el estancamiento mensual del ISAC y la cautela empresaria marcan que la salida sigue siendo parcial, lenta y selectiva.

Para un diario económico, el dato más importante quizás no sea el 1,2% de suba interanual, sino la calidad de esa mejora: una recuperación sin tracción pareja, con obra privada y pública todavía condicionadas por costos, financiamiento y nivel de actividad general. La construcción dejó atrás lo peor, pero todavía no encontró un motor claro de expansión.

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Movilidad Eléctrica: Chevrolet acelera en Misiones

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En un contexto en el que la industria automotriz acelera su transición hacia tecnologías más eficientes y sostenibles, el concesionario oficial González Automóviles S.A. organizó en Posadas el evento “EV Days Chevrolet”, una jornada pensada para mostrar de primera mano la nueva generación de vehículos electrificados de la marca.

El encuentro, realizado en el showroom de la firma sobre Ruta 12 km 5,5, reunió a periodistas, especialistas del sector y clientes para conocer de cerca dos modelos que marcan el rumbo de la estrategia de electrificación de Chevrolet en la Argentina: la Captiva PHEV, el primer SUV híbrido enchufable de la marca en el país, y el Spark EUV, un SUV 100% eléctrico orientado a la movilidad urbana.

Durante la velada, los asistentes pudieron interactuar con los vehículos, recorrer los espacios exclusivos “Store in Stone” y dialogar con especialistas técnicos de la compañía sobre las nuevas plataformas tecnológicas que empiezan a ganar espacio en el mercado automotor.

La electrificación como nueva etapa del negocio

Para Rolfi González, dueño de González Automóviles, el evento no solo busca presentar nuevos modelos, sino también mostrar el cambio de paradigma que atraviesa la industria.

“Lo que estamos celebrando hoy es la tecnología”, explicó durante la presentación. “Hace quince años parecía ciencia ficción hablar de autos eléctricos o híbridos enchufables. Hoy tenemos un vehículo totalmente eléctrico y otro recargable disponibles para nuestros clientes”.

El empresario recordó que la transformación tecnológica del sector se aceleró en la última década. “Cuando uno veía estas cosas en otros países parecían lejanas. Hoy están acá. Los autos autónomos vendrán más adelante, pero la electrificación ya está al alcance del mercado”.

Dos propuestas para distintos usos

La principal novedad del evento fue la Chevrolet Captiva PHEV, un SUV híbrido enchufable que combina un motor naftero 1.5 con una batería de 22 kWh.

El sistema permite utilizar el vehículo en modo completamente eléctrico para trayectos cortos o combinar ambas motorizaciones para viajes más largos, logrando hasta 1.000 kilómetros de autonomía total.

Según explicó Gabriel Pawluszek, asesor de ventas de González Automóviles, esta configuración responde a una de las principales demandas del público.

“Es un híbrido enchufable que permite ahorrar energía usando el modo eléctrico, pero sin perder autonomía para viajar. Ese equilibrio es lo que muchos clientes estaban esperando”, señaló.

La otra estrella de la noche fue el Spark EUV, un SUV compacto totalmente eléctrico con 300 kilómetros de autonomía, pensado principalmente para el uso urbano.

“Es un vehículo ideal para la ciudad. Tiene una autonomía que cubre con comodidad los desplazamientos diarios”, detalló Pawluszek.

Derribar mitos sobre los autos eléctricos

Uno de los desafíos que enfrenta la electromovilidad es el cambio cultural del consumidor.

Según González, todavía persisten dudas vinculadas a la autonomía o al uso cotidiano de estos vehículos.

“Hay mucho mito alrededor del auto eléctrico. En Europa muchas familias tienen uno para la ciudad y otro para viajes largos. Ese concepto todavía se está incorporando en nuestra región”, explicó.

Sin embargo, sostuvo que la combinación entre autos eléctricos e híbridos enchufables permite cubrir diferentes necesidades de movilidad.

“La tecnología está avanzando muy rápido y cada vez más clientes empiezan a verla como una opción real”.

Un mercado que vuelve a moverse

El lanzamiento de estos modelos llega en un momento de reactivación para el sector automotor.

Tras un período marcado por restricciones a las importaciones y escasez de unidades, el mercado comenzó a mostrar señales de recuperación.

“Hoy el contexto es distinto. Antes era difícil conseguir vehículos; ahora es un mercado con más oferta”, señaló González.

En ese escenario, el concesionario observa una mejora en las expectativas comerciales.

“El año pasado fue bueno y este año proyectamos que será muy bueno. Hay mayor disponibilidad de unidades y el contexto macroeconómico acompaña”.

Financiamiento y nuevas herramientas comerciales

Desde el área comercial destacan que la recuperación de las ventas también está vinculada a las herramientas de financiación.

Entre las opciones disponibles se destacan los planes de ahorro 80/20, donde el cliente financia el 80% del valor del vehículo y aporta el 20% inicial, además de líneas de financiación convencional con plazos de 12, 18, 24 y hasta 30 meses.

“Chevrolet lanzó muy buenas promociones de financiación y eso ayuda a que los clientes se animen a congelar precio o financiar a tasas bajas”, explicó Pawluszek.

Además, la mayor disponibilidad de unidades en stock genera un escenario más favorable para la comercialización.

“Hoy tenemos tres factores clave: stock, financiación y estabilidad de precios. Eso mantiene la venta activa”.

Posadas y el nuevo mapa de la movilidad

La presentación de los EV Days Chevrolet refleja cómo la transición hacia la movilidad eléctrica ya comienza a tener presencia en mercados regionales como Misiones.

Aunque la adopción masiva todavía depende del desarrollo de infraestructura de carga y de la evolución de los costos, la industria avanza hacia un modelo en el que los vehículos electrificados convivirán con los tradicionales durante varios años.

En ese camino, concesionarios como González Automóviles buscan posicionarse como protagonistas de la nueva etapa del negocio automotor. “Lo importante es que esta tecnología ya está disponible para nuestros clientes”, concluyó González.

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Petrobras desplaza a Mercado Libre y Brasil concentra las empresas más valiosas de América Latina

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El mapa del poder corporativo en América Latina cambió en la última semana de febrero. La petrolera estatal brasileña Petrobras desplazó a Mercado Libre como la empresa con mayor valor de mercado de la región, reconfigurando un ranking que el unicornio nacido en Argentina lideraba desde agosto de 2024.

Con datos al cierre del 5 de marzo de 2026, Petrobras alcanzó una capitalización bursátil de US$107,81 mil millones, mientras que Mercado Libre cayó al cuarto lugar con US$90,25 mil millones. Entre ambas posiciones se ubicaron otros dos gigantes financieros brasileños: BTG Pactual, con US$91,76 mil millones, y Itaú Unibanco, con US$91,07 mil millones.

El dato no es menor. Por primera vez en más de un año, el liderazgo regional vuelve a concentrarse exclusivamente en compañías brasileñas, en un momento en el que los mercados evalúan la sostenibilidad del crecimiento de las grandes tecnológicas latinoamericanas. ¿Se trata de un retroceso coyuntural para Mercado Libre o del inicio de una nueva etapa en la competencia regional por capital y escala?

Un cambio en el ranking corporativo regional

Durante gran parte de 2024 y 2025, Mercado Libre había logrado consolidarse como la empresa más valiosa de América Latina. Ese posicionamiento reflejaba el peso creciente de las plataformas digitales en la economía regional y el liderazgo del comercio electrónico y los servicios financieros digitales.

Sin embargo, en el cierre de febrero se produjo un giro. Petrobras, una compañía históricamente vinculada al sector energético, recuperó el primer lugar en el ranking de capitalización bursátil.

El podio actual muestra una clara predominancia de Brasil en el mapa corporativo latinoamericano:

  • Petrobras: US$107,81 mil millones
  • BTG Pactual: US$91,76 mil millones
  • Itaú Unibanco: US$91,07 mil millones
  • Mercado Libre: US$90,25 mil millones
  • Grupo México: US$89,52 mil millones

Aunque Mercado Libre rompe parcialmente esa hegemonía, el peso de Brasil también atraviesa su propio negocio. El principal mercado de la compañía fundada por Marcos Galperin es precisamente ese país, donde compite con grandes actores globales y donde se concentra buena parte de su crecimiento.

El retroceso bursátil y el contexto del mercado

La pérdida del liderazgo regional coincide con un período de presión sobre la acción de Mercado Libre en Wall Street.

Actualmente los papeles de la compañía cotizan en torno a US$1.780,36, lejos del máximo histórico de US$2.613,63 alcanzado el 30 de junio de 2025. Para volver a ese nivel, la acción debería subir cerca de 47%, una brecha que ilustra el deterioro bursátil acumulado en los últimos seis meses.

Este comportamiento no implica necesariamente un deterioro operativo inmediato. El último balance presentado el 24 de febrero mostró un crecimiento significativo en los negocios principales del grupo.

Los ingresos trimestrales alcanzaron US$8.759 millones, con un aumento de 18% frente al trimestre previo y 45% interanual. El resultado operativo antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización ajustado llegó a US$1.127 millones, con una suba de 21% trimestral y 16% interanual.

La utilidad neta se ubicó en US$559 millones, con un incremento de 33% respecto del trimestre anterior, aunque registró una caída de 13% frente al mismo período del año anterior.

Parte de esa compresión en las ganancias respondió a tres factores señalados por analistas del mercado: mayores incobrables asociados al crecimiento del crédito, un aumento del gasto en marketing y una carga impositiva más elevada.

El negocio crece, pero el mercado exige más

El caso de Mercado Libre refleja una tensión frecuente en las compañías tecnológicas en expansión: los ingresos crecen con fuerza, pero el mercado financiero exige mejoras sostenidas en rentabilidad y previsibilidad.

El grupo opera hoy en dos grandes frentes: el comercio electrónico y los servicios financieros digitales. Ambos negocios han mostrado expansión en volumen de usuarios y operaciones, pero también demandan inversiones significativas para sostener su crecimiento.

En ese contexto, el mercado bursátil reaccionó con cautela al último balance. La primera reacción tras la publicación de los resultados fue negativa, aunque algunos informes posteriores matizaron esa lectura y mantuvieron una perspectiva favorable sobre la compañía.

De hecho, distintos bancos de inversión continúan recomendando compra para las acciones de Mercado Libre, aunque en algunos casos redujeron el precio objetivo.

Un liderazgo regional en disputa

El desplazamiento de Mercado Libre del primer lugar también revela una dinámica más amplia dentro de América Latina.

Brasil, con su tamaño económico y su mercado de capitales más profundo, continúa concentrando las empresas de mayor valuación bursátil. El liderazgo de Petrobras y la presencia dominante de bancos como BTG Pactual e Itaú Unibanco reflejan ese peso estructural.

En ese escenario, Mercado Libre aparece como un actor singular: una compañía nacida en Argentina que logró escalar a nivel regional y competir en el mercado tecnológico global, pero cuya expansión depende en gran medida de su desempeño en Brasil.

Un tablero que todavía puede cambiar

La pérdida del liderazgo regional no necesariamente marca un cambio estructural definitivo. Los rankings de capitalización bursátil responden a movimientos diarios del mercado, a expectativas sobre crecimiento futuro y a factores externos que pueden modificar rápidamente las valuaciones.

Por ahora, el mapa corporativo latinoamericano vuelve a mostrar un dominio brasileño en el podio. Pero la evolución del comercio electrónico, la expansión del negocio financiero digital y la dinámica de los mercados globales seguirán influyendo en la competencia por el liderazgo regional.

En los próximos meses, el mercado observará si Mercado Libre logra recuperar terreno en Wall Street o si el nuevo orden corporativo en América Latina se consolida con Brasil en la cima.

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Acciones argentinas repuntan en medio de la tensión global, pero el riesgo país sube a 575 puntos

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En una jornada marcada por la tensión geopolítica y la volatilidad en los mercados internacionales, las acciones argentinas lograron avanzar mientras el riesgo país volvió a subir. El índice S&P Merval cerró este viernes con una suba de 2,2% hasta los 2.626.114 puntos, desmarcándose de las caídas que dominaron a las principales plazas financieras del mundo.

Sin embargo, el dato político y financiero que siguieron de cerca los operadores fue otro: el riesgo país que mide JPMorgan Chase subió 31 unidades y alcanzó los 575 puntos básicos, reflejando la persistente fragilidad del crédito soberano argentino en un escenario global cada vez más incierto.

El movimiento ocurre en un contexto internacional dominado por la séptima jornada consecutiva de conflicto bélico en Oriente Medio, que impulsó una fuerte suba en el precio del petróleo y alteró el comportamiento de los mercados globales. La pregunta que empieza a circular en las mesas de dinero es evidente: ¿se trata de un rebote técnico de los activos argentinos o de una señal de resiliencia en medio de una tormenta externa?

Energía y petróleo: el factor que sostuvo a la bolsa local

La dinámica del mercado local estuvo fuertemente influida por el salto en el precio del crudo.

El barril de West Texas Intermediate crude oil subió 11,9% y cerró en USD 90,60, su nivel más alto desde octubre de 2023. En paralelo, el Brent crude oil avanzó 8% hasta USD 92,23.

En apenas una semana, los precios del petróleo acumularon una suba cercana al 35%, impulsada por la interrupción del tráfico de petroleros en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del comercio mundial.

Ese contexto favoreció particularmente a los papeles vinculados a la energía dentro del mercado argentino. Entre las principales subas del día se destacaron: Aluar: +6,6% e YPF: +5,1%

El repunte bursátil contrasta con el desempeño de la deuda soberana. Los bonos argentinos en dólares —tanto Bonares como Globales— registraron una caída promedio de 0,9%, presionando al alza el indicador de riesgo país.

Wall Street en rojo y señales de alerta desde Estados Unidos

Mientras Buenos Aires lograba una leve recuperación, Nasdaq Composite encabezó las pérdidas en Wall Street, con una baja de 1,6%.

El detonante fue un informe mensual de empleo en Estados Unidos que sorprendió al mercado: se perdieron 92.000 puestos de trabajo en febrero, un dato que reavivó dudas sobre el ritmo de crecimiento de la economía estadounidense.

Ese factor se combinó con la escalada bélica en Oriente Medio y el salto del petróleo, un cóctel que volvió a colocar el riesgo geopolítico en el centro del análisis financiero global.

Riesgo país y deuda: la fragilidad estructural argentina

La reacción del riesgo país argentino refleja una característica persistente del sistema financiero local: incluso cuando algunos activos suben, la percepción de riesgo sobre la deuda soberana permanece elevada.

El indicador de IEB destacó que el riesgo país continúa moviéndose dentro del rango de 550–575 puntos básicos, lo que indica una dinámica lateral en medio de un escenario externo cada vez más incierto.

El fenómeno se amplificó por un factor técnico: durante la jornada subieron los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, lo que redujo sus rendimientos y, por cálculo comparativo, empujó al alza el indicador de riesgo para economías emergentes como Argentina.

Commodities, energía y el posible efecto en la economía argentina

Desde el análisis macroeconómico, la suba de los precios internacionales de la energía y de algunos granos podría tener efectos mixtos sobre la economía argentina.

Un informe de GMA Capital señaló que el conflicto en Oriente Medio reintrodujo el riesgo geopolítico en los mercados globales, pero también abrió un canal potencialmente favorable para el país.

Según el reporte, el impacto podría sentirse a través de dos variables: Mejora de términos de intercambio por suba de commodities. Mayor relevancia del sector energético en las exportaciones

En ese marco, productos clave del agro registraron subas: Trigo: +4,3% y Maíz: +3,1%

La combinación de precios agrícolas y energéticos en alza podría ofrecer un alivio transitorio para una economía cuya estructura exportadora sigue concentrada en el complejo agroindustrial.

Dólar en alza y estrategia cambiaria del Banco Central

En el mercado cambiario, el dólar continuó con una tendencia alcista moderada.

El tipo de cambio mayorista avanzó 9 pesos (0,6%) hasta $1.416, su valor más alto desde el 9 de febrero, mientras que el dólar al público cerró en $1.435 para la venta en el Banco Nación.

En el circuito informal, el dólar blue se negoció en $1.415, con un aumento de 15 pesos o 1,1% en la jornada.

El Banco Central de la República Argentina absorbió USD 40 millones mediante su intervención en el mercado de cambios, equivalente al 9,4% de la oferta del segmento contado.

Al mismo tiempo, las reservas internacionales brutas crecieron USD 179 millones y alcanzaron USD 46.004 millones, impulsadas en parte por el incremento del precio del oro, que subió 1,8% hasta USD 5.168,50 la onza.

Energía, inflación y el nuevo riesgo macro global

Los analistas internacionales advierten que el petróleo volvió a ocupar un rol central en la economía global.

Según Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group, el mercado podría enfrentar un shock de oferta energético si la tensión en el Golfo Pérsico se intensifica.

En ese escenario, el crudo podría avanzar hacia USD 95 o USD 100 por barril en el corto plazo, e incluso escalar hacia USD 120–150 si la producción de la región se ve comprometida.

Ese tipo de dinámica tiene implicancias globales: inflación, política monetaria y volatilidad financiera podrían reconfigurarse en cuestión de semanas.

Un equilibrio frágil entre factores externos y variables locales

En el plano doméstico, los analistas de Puente sostienen que el mercado seguirá condicionado por dos factores centrales: la estabilidad cambiaria y la acumulación de reservas.

El escenario inmediato combina elementos contradictorios. Por un lado, la suba de commodities y la recuperación de algunas acciones locales ofrecen señales positivas. Por otro, el aumento del riesgo país y la volatilidad global recuerdan la vulnerabilidad estructural de la economía argentina frente a shocks externos.

La incógnita de fondo es cuánto durará la tensión en Oriente Medio y hasta qué punto el petróleo seguirá empujando a los mercados. En ese tablero, los activos argentinos oscilan entre la oportunidad y la fragilidad, un equilibrio que puede cambiar con rapidez en función de factores que hoy se definen lejos de Buenos Aires.

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El Banco Central profundiza la contracción monetaria: cae la base y el dinero en circulación mientras crecen reservas y crédito hipotecario

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La política monetaria del Banco Central de la República Argentina volvió a mostrar en febrero una señal clara de endurecimiento: menos pesos en la economía, compras de dólares que fortalecen reservas y un crédito que empieza a mostrar comportamientos divergentes según el sector. El Informe Monetario Mensual de febrero de 2026, cuyo cierre estadístico fue el 6 de marzo, revela que la base monetaria cayó 0,8% en términos reales y que el agregado monetario amplio M3 privado se contrajo 1,1%, reflejando una menor demanda de dinero y una estrategia de absorción de liquidez.

Al mismo tiempo, la autoridad monetaria compró USD 1.557 millones en el mes y acumuló USD 2.715 millones en el primer bimestre, lo que impulsó el crecimiento de reservas internacionales hasta USD 45.566 millones. En paralelo, el crédito al sector privado dejó de expandirse en términos reales después de dos meses de crecimiento.

El cuadro general plantea una pregunta relevante para la economía argentina: si la estrategia de contracción monetaria puede sostener la estabilidad financiera sin frenar la incipiente recuperación del crédito y la actividad.

Menos pesos en la economía: el Banco Central mantiene el sesgo contractivo

El informe confirma que la política monetaria mantiene un sesgo restrictivo. Durante febrero, la Base Monetaria se redujo en $1,8 billones entre fines de enero y fines de febrero, acumulando seis meses consecutivos de contracción real.

El principal factor detrás de esta dinámica fue el impacto de las operaciones fiscales. En particular, el Tesoro depositó en su cuenta del Banco Central recursos obtenidos en licitaciones de deuda, lo que absorbió liquidez del sistema financiero. Además, la autoridad monetaria realizó operaciones en el mercado secundario que reforzaron ese efecto contractivo.

Aunque el Banco Central compró divisas al sector privado —una operación que normalmente expande la cantidad de dinero— ese impacto quedó neutralizado por las operaciones fiscales y financieras. El resultado fue una reducción del dinero disponible en términos reales.

Esta estrategia se reflejó también en los agregados monetarios. El M3 privado, que incluye circulante y depósitos del sector privado, cayó 1,1% real en febrero y se ubicó en 12,6% del PIB, un nivel apenas superior al mínimo observado en abril de 2024.

La contracción se concentró en los medios de pago —especialmente depósitos transaccionales— mientras que los depósitos a plazo y las colocaciones remuneradas mostraron variaciones marginales.

Reservas en alza y depósitos en dólares en máximos

Mientras el dinero en pesos se contrae, el balance en moneda extranjera del sistema financiero muestra una tendencia opuesta.

Las reservas internacionales cerraron febrero en USD 45.566 millones, con un incremento mensual de USD 1.062 millones. El principal factor fue la compra de divisas del Banco Central en el mercado, aunque también contribuyó la suba del precio del oro.

El informe también muestra un crecimiento sostenido del ahorro en dólares dentro del sistema financiero: Los depósitos en dólares del sector privado alcanzaron USD 38.367 millones, un máximo histórico reciente, con una suba interanual del 24%. Los préstamos en dólares al sector privado crecieron 50% interanual, hasta USD 20.245 millones.

Este comportamiento refleja un sistema financiero con mayor profundidad en moneda extranjera, un fenómeno que convive con la contracción monetaria en pesos.

Crédito: estabilidad general y divergencias entre sectores

El crédito en pesos al sector privado se mantuvo estable en términos reales durante febrero, luego de dos meses de expansión. En términos interanuales, sin embargo, el financiamiento muestra una recuperación significativa: creció 19,8% real y representa 8,9% del PIB.

El informe identifica dinámicas distintas según el tipo de financiamiento:

Crédito comercial: Creció 1,3% real mensual, con impulso de los documentos para capital de trabajo.

Crédito hipotecario: Continúa la tendencia expansiva con 1,4% de crecimiento real mensual. En términos interanuales se disparó 141,2%, impulsado principalmente por préstamos ajustados por UVA.

Crédito al consumo: Cayó 0,6% real en febrero, debido a bajas en préstamos personales y financiamiento con tarjetas.

El contraste sugiere que el crédito vinculado a inversión o vivienda muestra mayor resiliencia que el consumo financiado, un patrón habitual en etapas de política monetaria restrictiva.

Tipo de cambio y tasas: señales de estabilidad monetaria

El informe también señala que el tipo de cambio nominal cerró febrero en $1.409 por dólar, ubicándose por debajo del límite superior de la banda de flotación cambiaria.

En paralelo, las tasas de interés de corto plazo mostraron cierta volatilidad durante el mes, con un aumento a mediados de febrero que luego se revirtió. La tasa mayorista TAMAR para depósitos a plazo fijo se ubicó en torno al 31,1% nominal anual al cierre del período.

Este comportamiento sugiere que el mercado monetario mantiene niveles de liquidez relativamente controlados.

La estrategia monetaria en perspectiva

Los datos de febrero muestran un esquema monetario que combina tres pilares: Contracción real del dinero en circulación para sostener la estabilidad nominal. Acumulación de reservas mediante compras de divisas. Y recuperación gradual del crédito, aunque con diferencias entre segmentos.

    La señal institucional es clara: el Banco Central busca consolidar un régimen de disciplina monetaria mientras intenta sostener el funcionamiento del sistema financiero.

    Sin embargo, el verdadero test de la estrategia no está en las estadísticas mensuales sino en la dinámica de los próximos meses. La evolución del crédito, la estabilidad del mercado cambiario y la capacidad de mantener reservas en crecimiento marcarán si el actual equilibrio monetario logra sostenerse sin frenar la actividad económica.

    Informe Monetario Mensual Febrero de 2026 by CristianMilciades

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