Alivio en el campo y en el Gobierno: Europa postergó la Ley Antideforestación
La Comisión Europea decidió postergar por un año la entrada en vigencia de la Ley Antideforestación, que amenazaba exportaciones argentinas por US$4.600 millones anuales. Esta ley, que prohibiría la importación de productos provenientes de áreas deforestadas después de 2020, generó gran preocupación en el sector agroindustrial.
Hasta hace pocos días, se esperaba que la Unión Europea (UE) no prorrogaría la aplicación de la ley, tras haberlo anunciado en la Organización Mundial del Comercio (OMC). La norma afectaba productos clave como ganado, soja, cacao, café, aceite de palma, madera y caucho, así como derivados como cuero, chocolate y muebles.
Desde Bruselas, las autoridades europeas habían aclarado que “esto no es una prohibición comercial”, sino una medida destinada a “combatir el cambio climático y la pérdida de biodiversidad”. Sin embargo, el anuncio de la UE se encontró con una fuerte presión de diversos países, empresas y grupos de lobby. Entre los países más críticos de la medida se encuentran Brasil, Bolivia, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela, Indonesia, Estados Unidos, Malasia, Australia, Nueva Zelanda y Canadá, además de la OMC.
Ante el creciente rechazo internacional, la Comisión Europea comunicó: “Teniendo en cuenta los comentarios recibidos por socios internacionales sobre el estado de sus preparativos, proponemos dar tiempo adicional para que las partes interesadas se adapten”.
Según la normativa, las empresas que importen productos en la UE deberán demostrar, a través de un sistema de geolocalización, que estos no provienen de áreas deforestadas. La ley estaba programada para entrar en vigor el 30 de diciembre de este año.
Reacciones en el campo argentino
La Sociedad Rural Argentina (SRA) celebró la decisión de postergar la medida. En un comunicado, la entidad expresó: “Valoramos la decisión de la Comisión Europea de rever la aplicación de la norma 1115/2023 sobre deforestación. Desde hace dos años venimos trabajando arduamente, tanto a nivel nacional como internacional, y hoy vemos un avance que parecía difícil de alcanzar”.
Por su parte, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) también manifestaron su satisfacción. “Este resultado es fruto de un gran esfuerzo de gobiernos y cadenas de valor. Ahora debemos revisar aspectos como la segregación física y el no reconocimiento de la legislación nacional sobre bosques”, señalaron ambas entidades.
Escribe Mario Osava / Inter Press Service – Sin “extirpar el agronegocio”, Brasil no tendrá “viabilidad como sociedad y como naturaleza”, es el veredicto de un académico que manifiesta el antagonismo entre el ambientalismo y la gran agricultura, en tela de juicio ante la crisis climática.
Es “el enemigo número uno de Brasil” acusó Luiz Marques, sociólogo, profesor jubilado de la Universidad de Campinas, una ciudad del sureño estado de São Paulo, en su diatriba contra la agricultura latifundista volcada a la exportación, que generó airadas reacciones de agricultores en las redes sociales.
Además de depredar la naturaleza y concentrar riqueza, controla el Congreso Nacional por medio de la “bancada ruralista”, que dispone de una mayoría de diputados y senadores para impulsar leyes contra el ambiente, argumentó el profesor en una entrevista al medio digital “O joio e o trigo” (paja y trigo) el 17 de septiembre.
No es justo atribuir al agronegocio la culpa por la deforestación, que responde por la mayor parte de las emisiones de los gases invernadero en Brasil, defiende Pedro de Camargo Neto, un ganadero que ya ocupó funciones importantes en el Ministerio de la Agricultura y presidió la Sociedad Rural Brasileña.
Casi toda la deforestación amazónica es ilegal, debido a la actividad criminal de los “grilleros”, invasores que se adueñan de tierras públicas, “garimpeiros” (mineros mayormente ilegales) y madereros. “Es responsabilidad del gobierno y de la policía reprimirlos, no del agronegocio”, argumentó a IPS.
En relación a los incendios, el “productor agrícola es uno de los mayores afectados, es un perdedor”, acotó por teléfono desde Bandeirantes, un municipio de solo 8000 habitantes en el centro-occidental estado de Mato Grosso do Sul, donde tiene una hacienda.
La Confederación Nacional de la Agricultura y Ganadería (CNA) estimó en el equivalente a 2700 millones de dólares las pérdidas del agronegocio, debido a los incendios de junio a agosto, que quemaron la vegetación de 2,8 millones de hectáreas en los predios rurales. Esa cuenta no incluye a septiembre, que ha sido el peor mes.
El momento, el de un país en llamas cuatro meses después de inundaciones que afectaron más de 2,4 millones de personas y dejaron por lo menos 183 muertos en el meridional estado de Rio Grande do Sul, es propicio al diálogo reconocieron Camargo y ambientalistas, pese a la acumulación de resentimientos, prejuicios y quejas en el pasado.
Alianza por biocombustibles
Camargo propone, por ejemplo, la promoción de los biocombustibles como un puente entre ambientalistas y el agronegocio, como forma de reducir el uso de combustibles fósiles, la mayor fuente de emisiones de gases que recalientan el planeta.
Juntos deben oponerse a la exploración petrolera en la denominada Margen Ecuatorial, que comprende el área de la desembocadura del río Amazonas, donde se imagina haber una gran riqueza en hidrocarburos, ya que cerca están los abundantes yacimientos descubiertos en Suriname y Guyana.
Un aumento de la oferta que abarate los hidrocarburos fósiles conspira contra los biocombustibles como etanol, biodiésel y el biogás que genera electricidad o biometano, un perfecto sustituto del gas natural, del que Brasil es o puede ser gran productor, razona Camargo.
En la década de 2010 una política gubernamental de reducción forzada de los precios de la gasolina generó una grave crisis en la industria del etanol de caña de azúcar. El sector se desnacionalizó con la venta de empresas quebradas a grupos extranjeros.
La agricultura brasileña es crecientemente energética, al ser la segunda mayor productora mundial de etanol, solo por detrás de Estados Unidos, y con el aumento de la mezcla del biodiésel en el diésel fósil a 15 % en 2026. Localmente se considera una forma concreta de participar en el esfuerzo de la mitigación del cambio climático.
Contradicción
Pero el sector vive una contradicción, con su mayoría de productores y su poderosa representación en el legislativo Congreso Nacional oponiéndose a las medidas ambientales y de contención de la crisis climática, aunque sea totalmente dependiente del clima, especialmente de las lluvias.
Actualmente la llamada «bancada ruralista” impulsa 25 proyectos de ley que flexibilizan o eliminan normas ambientales y restringen los derechos indígenas a sus tierras ancestrales.
Camargo forma parte de un grupo 13 líderes del “agronegocio moderno” que trata de influir en la elaboración de las nuevas metas climáticas brasileñas, dentro de las llamadas contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional (NDC, en inglés), que son el puntal del Acuerdo de París, de 2015, para contener el incremento de las temperaturas.
Brasil y los demás países parte deben presentar una actualización de su NDC en febrero de 25 a las autoridades de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMUCC), que sigue el cumplimiento de estos compromisos nacionales voluntarios.
Los dirigentes presentaron sus propuestas el 2 de septiembre en una carta abierta a la Secretaría Nacional del Cambio Climático, en que reconocen el recalentamiento global como causa de los eventos extremos y el interés del sector agropecuario en reducir sus emisiones de gases invernadero.
Pero sugieren que Brasil evite ampliar sus metas de reducción de las emisiones y priorice el cumplimiento de las metas ya acordadas y la adaptación a los efectos ya visibles. Hay que eliminar la deforestación ilegal antes de combatir la que es legal, opinaron.
Dirigentes de cinco organizaciones ambientalistas criticaron a los representantes del “agro moderno” por proponer un retroceso en un momento de definición de las nuevas metas para el período 2030-2035 y de eventos extremos no solo en Brasil, que exigen mayor ambición en contener las emisiones de gases invernadero.
El “agro moderno” no niega el cambio climático como gran parte del sector, el apodado “ogronegocio”, pero discrepa en el quehacer, según Marcio Astrini, secretario ejecutivo del Observatorio del Clima (OC), una red de 119 organizaciones de la sociedad civil.
Discrepancia en metas climáticas
El Observatorio propuso una NDC que reconozca las prácticas y tecnologías del sector agrícola brasileño que minoran las emisiones, como la siembra directa, la fijación biológica del nitrógeno y el uso de los desechos para generar electricidad, y que deberían de ser ampliadas.
“Reconocemos el sector agrícola como una posible solución, como un protagonista en la reducción de las emisiones, que se beneficiaría mientras las reduce”, por eso no se entiende la postura del “agro moderno”, difícil de sostener en los foros internacionales, ante el riesgo de un aumento de tres grados en la temperatura global, destacó Astrini.
El Observatorio está abierto al diálogo con el agronegocio y no se considera responsable del antagonismo establecido, sostuvo a IPS por teléfono desde Nueva York, donde participaba en la Semana del Clima, un foro de debates promovido por el Climate Group en asociación con la Asamblea General de Naciones Unidas.
“No proponemos el fin de la propiedad privada ni del crédito agrícola, pero la bancada ruralista si muestra hostilidad al ambientalismo, propone leyes contra el ambiente y los bosques amazónicos”, subrayó.
Un gran escollo es que el “agro moderno” no se disocia se sus colegas que deforestan, invaden tierras públicas y violan leyes ambientales, ni les hace la crítica, “una tarea que no es nuestra”, concluyó.
Los estudios de la FAO “reflejan seriamente el desafío que supone alimentar al mundo, lo que requiere grandes inversiones y transformaciones en el sector”, afirmó Máximo Torero, economista jefe de la organización.
Torero presentó sus cifras y datos ante la reunión de ministros de Agricultura del Grupo de los 7 (G7), que integran Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido.
La producción acuícola y pesquera mundial se cifra en 223,2 millones de toneladas anuales (cifras de 2022), lo que comprende 185,4 millones de toneladas de animales acuáticos y 37,8 millones de toneladas de algas.
Por primera vez la producción animal acuícola, con 94,4 millones de toneladas (51 %) superó a la pesca de captura.
El consumo de alimentos acuáticos ha estado en constante aumento, y el de animales acuáticos fue de 162,5 millones de toneladas en 2021, estimándose que en 2022 el consumo per cápita llegó a 20,7 kilogramos, cuando en 1961 era de solo 9,1 kilos.
Solo para garantizar que el consumo de alimentos de animales acuáticos en 2050 se mantenga en los niveles actuales, dado que se proyecta que la población mundial (8200 millones en 2024) aumentará a 9700 millones para entonces, el suministro global requeriría un aumento de 22 %, dijo Torero.
Además, las tasas de consumo y el crecimiento futuro de la población difieren entre regiones. En África, por ejemplo, se necesitaría aumentar en 74 % el suministro de alimentos acuáticos para mantener el ritmo de las tasas actuales de consumo per cápita.
Para llevar en 2050 las tasas de consumo de África al promedio mundial actual de 20,7 kilos por persona, se requeriría un crecimiento de 285 % en la provisión de animales acuáticos.
Esas cifras “están en el núcleo del llamamiento de la FAO a invertir en una Transformación Azul, para un mundo en el que los alimentos acuáticos desempeñen un papel más significativo a la hora de acabar con el hambre y la pobreza”, dijo Torero.
Advirtió de que a pesar del papel creciente de la acuicultura en el sector, la pesca de captura marina sigue siendo vital para la alimentación, los medios de vida y el desarrollo sostenible.
Pero, al mismo tiempo, su sostenibilidad es una preocupación constante. En 2021, se estimó que 62,3 % de las poblaciones marinas explotadas se pescaban dentro de niveles biológicamente sostenibles, lo que supuso un deterioro de 2,3 % con respecto a la evaluación apenas dos años antes.
Ese hallazgo pone de relieve la necesidad de que todas las poblaciones de peces se sometan a una gestión eficaz. “Es un objetivo clave de la visión de la Transformación Azul de la FAO, importante herramienta para revertir los fallos de sostenibilidad” en el sector, apuntó el experto.
Destacó por otra parte que la producción acuática no solo es crucial para la seguridad alimentaria y la nutrición, sino también para el suministro de medios de vida, el comercio y el desarrollo sostenible.
El sector emplea directamente a 62 millones de personas, más de 90 % de ellas en operaciones de pesca en pequeña escala, lo que pone de relieve la necesidad de tener en cuenta sus necesidades específicas y garantizar su plena participación en el diseño y la aplicación de políticas y medidas de gestión.
Si se incluye a quienes participan en toda la cadena de valor de la producción acuática y sus dependientes, se estima que alrededor de 600 millones de personas dependen del sector para su sustento, la gran mayoría en el mundo en desarrollo.
Si bien solo 24 % de los empleados en el sector primario son mujeres, esa cifra aumenta a 62 % en el caso de los trabajadores poscosecha.
Torero resaltó que los enfoques transformadores de género no solo cambian la forma en que se entiende la pesca y la acuicultura, sino también la forma en que se configuran instituciones, políticas y acciones para lograr la igualdad y la equidad.
Insistió finalmente en que en medio del aumento proyectado en la demanda de alimentos acuáticos es necesario asegurar que un mayor crecimiento sea sostenible, equitativo y acorde las necesidades de seguridad alimentaria y de nutrición donde ellas sean más urgentes.
Inter Press Service – La científica y militante izquierdista, feminista y ambientalista Claudia Sheinbaum, de 62 años, juró este martes 1 como la primera mujer presidenta de México, ofreciendo que gobernará “para todos y todas” sus compatriotas durante el sexenio que completará el 30 de noviembre de 2030.
“Después de dos siglos de independencia y tres de colonia, por primera vez en 503 años llegamos las mujeres a conducir los destinos de nuestra hermosa nación”, dijo en el discurso que dirigió al país tras prestar el juramento de ley, ante el Congreso en pleno y en presencia de delegaciones de 105 países.
«No llego sola, llegamos todas. Hoy llegan todas ellas que nos pensaron libres y felices», dijo a las mujeres mexicanas en un guiño a lo que representa su arribo a presidir el segundo país de América Latina, donde también aseguró que hacen falta «más presidentas con A».
Ofreció que en política internacional México mantendrá su línea tradicional, de respeto por la autodeterminación de los pueblos y búsqueda de resolución pacífica de las controversias y conflictos, así como sostener la relación especial de asociación con sus vecinos norteamericanos, Estados Unidos y Canadá.
“Garantizaremos todas las libertades, de manifestación, expresión e información, respetaremos los derechos humanos y las libertades políticas, religiosas y demás, quien diga que haremos un gobierno autoritario está mintiendo”, aseveró.
Los inversores “tengan la certeza de que las inversiones de los accionistas nacionales y extranjeros estarán seguras”.
Dedicó un largo pasaje de su discurso a exaltar la figura de su correligionario y predecesor Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), quien presenció el discurso a su lado tras entregarle la banda presidencial, definiéndolo como “el mejor presidente de México, aunque a él no le gusta que se lo digan”.
Lo elogió como “el iniciador de la revolución pacífica de la cuarta transformación (como bautizó López Obrador a su gestión), uno de los grandes dirigentes políticos y luchadores, el más querido, solo comparable con Lázaro Cárdenas (1934-1940)”, el mandatario que nacionalizó el petróleo y profundizó la reforma agraria.
Ofreció continuar la gestión precedente bajo tres principios: prosperidad compartida o primero los pobres; no puede haber un Gobierno rico con un pueblo pobre, y que “los y las gobernantes debemos llevar una vida austera y ser honestos”.
Entre otros beneficios para la población en su sexenio, ofreció una pensión universal para los adultos mayores y las personas con discapacidad, un apoyo bimensual para las mujeres de más de 64 años, y becas generalizadas para estudiantes de secundaria.
Defendió que la salud y la educación deben considerarse derechos humanos y no privilegios o mercancías, y prometió la construcción de un millón de nuevas viviendas (México tiene 128 millones de habitantes), más líneas férrea y nuevos servicios de trenes de pasajeros y carga entre distintas ciudades.
La producción petrolera será dirigida al mercado interno y no excederá de 1,8 millones de barriles (de 159 litros) por día, pues “llegar a producir tres millones es ambientalmente imposible”, y ofreció incentivar las energías renovables.
Planteó mejorar la gestión de cuencas y ríos, por el autoabastecimiento con el maíz -base de la cocina mexicana- “y no permitiremos la siembra de maíz transgénico”.
En cuanto a seguridad, su programa consistirá en atención a las causas, en particular con trabajo entre la juventud; inteligencia e investigación, y fortalecimiento de la Guardia Nacional, recientemente objeto de un polémico traslado de jurisdicción, de la Secretaría (ministerio) de Gobernación a la de Defensa.
Según la mandataria, “quien diga que eso significa la militarización de la Guardia Nacional está totalmente equivocado”.
La seguridad es un gran desafío para el gobierno de Sheinbaum, pues en el país actúan fuertes carteles de traficantes de drogas y durante el período de López Obrador se registraron casi 200 000 homicidios, una tasa de 23 por cada 100 000 habitantes, superior al promedio latinoamericano.
Además continuaron las desapariciones de personas, con más de 100 000 casos en lo que va de siglo y una extendida impunidad en numerosos casos.
Entre las delegaciones extranjeras que acudieron a la juramentación de Sheinbaum estuvieron los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Chile, Gabriel Boric; de Colombia, Gustavo Petro; de Cuba, Miguel Díaz-Canel; de Dominica, Sylvanie Burton; de Guatemala, Bernardo Arévalo, y de Haití, Edgard Leblanc.
También Xiomara Castro, de Honduras; Santiago Peña, de Paraguay; Luis Abinader, de República Dominicana; Brahim Gali, de la República Saharaui; los primeros ministros de Belice, John Briceño, y de Santa Lucía, Philip Pierre, así como el responsable de asuntos exteriores de la Unión Europea, Josep Borrell.
A partir de hoy, por voluntad del pueblo de México, soy la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. Gobernaré para todas y para todos, tengan la certeza de que pondré mi conocimiento, fuerza, historia y mi vida al servicio del pueblo y de la patria. pic.twitter.com/GoKchFD0GT
Estados Unidos fue representado por Jill Biden, esposa del presidente Joe Biden, y no hubo representación del gobierno de España debido a una controversia diplomática con Madrid.
La controversia surgió porque López Obrador dirigió una carta al rey Felipe VI planteándole que pidiese perdón por los excesos de la conquista española, y no hubo respuesta de parte de la corona española. El monarca entonces no fue invitado a la investidura de Sheinbaum y el Gobierno español no envió representación.
Sheinbaum en su discurso reivindicó la herencia indígena que ha marcado a la sociedad mexicana, pero sobre todo resaltó que su presidencia significa que se se empoderan las mujeres indígenas, las trabajadoras del hogar, las abuelas, bisabuelas, madres, hijas y nietas que han sido heroínas anónimas en la construcción del país.
Finalmente, entre vítores, hizo “una respetuosa invitación” a que en lo sucesivo se diga presidenta y no presidente, “y a que nombremos: abogada, maestra, científica, doctora, ingeniera, bombera, soldada, porque lo que no se nombra no existe”.
Israel aseguró que el masivo ataque iraní “tendrá consecuencias”. Una eventual desmesura podría desencadenar una guerra más amplia.
Israel, en alerta máxima por los 200 misiles balísticos lanzados por Irán contra su suelo, este martes (1/10) amenazó con duras represalias.
Daniel Hagari, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), aseguró las defensas aéreas interceptaron muchos de los misiles entrantes, aunque algunos cayeron en el centro y el sur de Israel y que el ataque “tendrá consecuencias”.
Por su parte, Benjamín Netanyahu dijo Irán “cometió un gran error esta noche y pagará por ello”.
“El régimen de Irán no entiende nuestra determinación de defendernos y nuestra determinación de tomar represalias contra nuestros enemigos”, afirma Netanyahu. “[El líder de Hamás, Yahya] Sinwar y [el máximo comandante militar de Hamás, Mohammed] Deif no lo entendieron, [el líder de Hezbolá, Hassan] Nasrallah y [el jefe del Estado Mayor de Hezbolá, Fuad] Shukr no lo entendieron, y probablemente haya quienes en Teherán no lo entiendan”.
El ejército israelí afirmó que no aún recibido informes de heridos a causa del ataque con misiles iraníes. Un portavoz de las FDI en amonita declaró que “el objetivo de Irán era matar a miles de civiles. La intención de matar civiles no tiene precedentes”. Las alarmas sonaron en todo Israel y los israelíes se amontonaron en refugios antiaéreos.Guerra regional
Irán explicó que la horda de misiles contra Israel “vengaban” la muerte de líderes asesinados por Israel. Este ciclo de venganza podría salirse de control y desencadenar en una guerra más amplia.
El pentágono aseguró que el bombardeo de misiles fue aproximadamente “el doble del alcance” del ataque de la República Islámica al estado judío en abril de este año.
El 14 de abril, Irán lanzó más de 300 drones y misiles contra Israel un sábado por la noche, en su primer ataque directo contra el Estado israelí. Pero parece que las armas disparadas por Irán este martes hicieron que el ataque general fuera significativamente más potente que el anterior que también “vengaba” el asesinato de una figura de alto rango del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y a otros ocho oficiales tras una ataque israelí a un edificio diplomático iraní en la capital siria, Damasco, el 1 de abril
La mayoría de los misiles este martes fueron interceptados por Israel y una coalición defensiva liderada por Estados Unidos. USA dijo que destructores de la Armada estadounidense posicionados en la región del Medio Oriente dispararon alrededor de una docena de armas interceptoras contra el aluvión de misiles.
Las fuerzas armadas de Irán alertaron contra cualquier intervención militar directa en apoyo a Israel, especialmente norteamericana, en respuesta al ataque con misiles de Irán. En una declaración difundida por los medios estatales iraníes, el ejército de Irán amenazó con causar una “vasta destrucción” a la infraestructura de Israel en caso de respuesta, según supo Al Jazeera.
“En caso de una intervención directa de los países que apoyan al régimen [Israel]… sus centros e intereses en la región también se enfrentarán a un poderoso ataque de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán”.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, afirmó que el ataque con misiles fue una “autodefensa” contra Israel y que su ofensiva concluirá a menos que “el régimen israelí decida invitar a más represalias”.
En ese sentido, según medios árabes, Irán quiere establecer una estrategia de disuasión. Y alertó que si Tel Aviv toma represalia, la respuesta iraní será más poderosa y más fuerte.
Mientras tanto el secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, está en conversaciones con su homólogo en Israel Yoav Gallant para decidir sobre los próximos pasos. La vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, dijo que apoyaba el derribo los misiles de Irán que es “una fuerza desestabilizadora y peligrosa en Oriente Medio”.