EN FOCO
Análisis de Economis: Misiones y provincias quedan igual o algo peor con la propuesta “amarreta” de Macri a gobernadores
Después de la reunión de Macri y los gobernadores en la Rosada y la posterior conferencia de prensa de los ministros Frigerio y Dujovne -donde trascendió poco y nada-, se conocieron los detalles de la propuesta que el Presidente le hizo ayer a los mandatarios provinciales.
Un análisis realizado por Economis determinó que la propuesta es amarreta y las provincias en el mejor de los casos quedan empatadas o ligeramente perjudicadas.
Lo primero que hay que decir es que el gran acuerdo que busca Macri con las provincias luce pobre en su alcance político, ya que al menos por ahora gira únicamente en torno a solucionar la situación del Fondo del Conurbano bonaerense en beneficio de María Eugenia Vidal.
El Presidente promete compensar a las provincias un poco con cambios en el reparto de Ganancias (es el segundo impuesto que más recauda detrás del IVA). Pero en el “toma y daca” las provincias perderán “cuota” de Coparticipación y dependerán de la buena voluntad política de la Casa Rosada sólo para salir “empatados”.
La historia dice que cuanto una provincia se va de la mesa de negociación con menos cuota automática y promesas de “compensación” a la larga se queda con menos recursos. Equivale en una relación laboral al sueldo pactado y en blanco, dificil de modificar, y a las compensaciones por afuera (bonos, premios) que siempre dependen de la salud económica de una empresa y la buena voluntad del empleador.
¿Cómo queda Misiones en el toma y daca?
Con los cambios a favor de provincias Misiones gana $4081 millones (al año tomando 2017) y pierde $5.388 millones. La diferencia de $1.307 millones en giros automáticos la cubre la Casa Rosada de “su bolsillo” pero lo hace “de buena voluntad”. Estas cifras surgen de un cálculo realizado por la consultora Economía y Regiones al que tuvo acceso este diario.
Es decir, el día de mañana por h o por b esto puede modificarse, Nación no envía más los fondos para compensar lo que las provincias pierden y Misioens y el resto se terminan quedando con menos.
Ante de pasar al análisis punto por punto, acá hay que entender que se debe modificar la Ley del impuesto a las Ganancias, para lo cual se necesita la anuencia de las provincias. Ese es el punto que tienen las provincias a su favor.
En tanto, la espada de Damocles que pesa sobre los distritos es que la demanda en la Corte Suprema de Justicia puede dirimir esto a favor de Maria Eugenia Vidal. Y ahí las provincias harán demandas cruzadas, pero de incierta resolución. Demás está decir que hay muchas dudas respecto a la Justicia y sus “tiempos politicos”. Ese es el punto que tiene Macri/Vidal (porque acá actúan en tándem) para negociar.
+ para BsAs – para Provincias
-Macri quiere eliminar el top de 650 millones de pesos (Fondo del Conurbano bonaerense) y girarle automáticamente a Vidal la porción que le corresponde por el impuesto a las Ganancias. Son unos 20.000 millones de pesos, que además irán evolucinando automáticamente con la recaudación.
-Esta plata que se lleva Vidal, deja de ser repartida entre las provincias.
MISIONES PIERDE $2653 MILLONES AL AÑO (2017)
¿Qué ofrece Macri a cambio?
+ para Bs As + para Provincias
La propuesta de la Casa Rosada incluye compensar a las provincias con el reparto del 100% del impuesto a las Ganancias. Hasta ahora hay un 36% que no se Coparticipaba en forma directa (de ahí 20 puntos son para Anses, 10 a provincias con el tope del FCB, 2 pts para ATN y 4pts para provincias como Misiones con NBI).
MISIONES GANA $4081 MILLONES AL AÑO
+ menos para Provincias
Eso si, para no desfinanciar a la Anses, Macri propone repartir menos entre provincias menos del impuesto al Cheque y direccionar ese dinero al organismo previsional.
MISIONES PIERDE $1053 MILLONES AL AÑO
-menos para Misiones específicamente (Salta y otras)
Macri propone eliminar un 4% del total de la torta de Ganancias que se repartía entre Misiones, Salta y otras provincias con determinados indicadores de NBI. Acá hay una clara pérdida para Misiones y el resto de esos distritos.
MISIONES PIERDE $1683 MILLONES AL AÑO
+para Buenos Aires – para Provincias
Buenos Aires puso una demanda ante la Corte Suprema de Justicia por valor de $400.000 y para retirarla no se conforma con estos cambios, que le garantizan unos $20.000 en forma automática. Está demandando unos $65.000 millones por año. Para eso pide que Nación le otorgue la diferencia de su “bolsillo”. Esto, indudablemente, repercutiría en el dinero disponible de la Nación para asistir a provincias a través de distintos mecanismos, o en fondos para financiar obras.
-menos para las Provincias
MISIONES RECIBE DE NACION $1.307 M PARA “EMPATAR” (ES DISCRECIONAL Y NO AUTOMÁTICO)
Otro punto grave es que con estos cambios que se proponen, las provincias recibirían menos en forma automática. Es decir, Nación y provincias tienen determinada porción de la torta que recauda la AFIP cada mes. Si las provincias resignan una parte de esa torta, eso es “pan para hoy y hambre para mañana”. ¿Por qué? Porque la Nación va a compensar hoy la diferencia poniendo plata de su “bolsillo”.
Pero la experiencia demuestra que cuando una provincia o varias ceden cuotas de Coparticipación, al mediano y largo plazo las restricciones fiscales hacen que esas transferencias de “buena voluntad” de la Nación se interrumpan. Lo que vale para Misiones y para las provincias es ganar cuota de Coparticipación. Asi no depende de la discrecionalidad política y de las urgencias económicas, fiscales y políticas del momento.
La influencia del paquete de reformas y sus efectos (Segunda Parte)
Escriben Martin Alejandro Leiva Varela y Guillermo Knass, ECONEA para Economis. El presidente de la Nación en vistas a los buenos resultados electorales trata de impulsar fuertemente una reforma integral en la estructura impositiva de la Argentina mediante un esquema gradual que no solo trataría de modificar los impuestos nacionales a través de la presentación que efectuó el Ministro de Hacienda de la Nación, Nicolas Dujovne, sino que también se encuentra en la mesa de negociación un esquema similar para que las Provincias lo adopten con sus tributos propios.
Los temas que se abordaron en la mesa de dialogo después de su estadía por Nueva York fueron los proyectos de ley de reforma tributaria, modificación de la Ley de responsabilidad Fiscal y el Proyecto de Presupuesto Nacional 2018, incluyendo en la misma el reclamo del Fondo del Conurbano que realizó la gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal.
El objetivo declarado del gobierno para llevar adelante estas modificaciones es reducir la presión impositiva para recuperar el crecimiento económico, facilitando las inversiones por la vía de reducción de gastos a los potenciales inversores.
¿Cuán alta es la presión tributaria en Argentina?
La presión tributaria se puede definir como la proporción de los ingresos que los argentinos destinan al pago de impuestos. Generalmente se toma como indicador de ello el porcentaje del PBI que corresponde al pago de impuestos. Para el año 2016, la presión tributaria era de 31,3%, un 0,7% menos que el año 2015.
Para saber si la presión de los tributos es elevada, en primera medida, sería necesario comparar a Argentina con otros países. Según los datos del mapa mundial, Argentina para el año 2015 tenía una presión fiscal de alrededor del 32%, comparable a la presión fiscal de Brasil y Canadá. Sin embargo, los demás países de América, a excepción de Cuba, tienen una presión tributaria mucho menor, por ejemplo, Chile alcanza una presión tributaria en porcentaje del PBI del 20,6%, Perú del 17,1% y Colombia del 20,8%.
¿Cuál es el Plan del Gobierno para bajar los impuestos?
El plan de reforma tributaria que ha presentado el gobierno, que aún debe ser tratado por el Poder Legislativo, busca lograr una reducción gradual de la carga tributaria, esperando alcanzar una disminución del 1,5% del PBI para el 2022, es decir 0,18% anual. Para ello se pretende modificar un grupo de impuestos, algunos de ellos bajan y otros suben:
- Impuestos que bajan y sus incidencias:
- Ganancias Personas Jurídicas: si se reinvierten utilidades, la alícuota pasará del 35% al 25%. Lo que se pretende es fomentar la reinversión de las ganancias generadas por las empresas, que implicará a largo plazo un incremento de la capacidad instalada ampliando la frontera de posibilidades de la producción nacional debido a que si las mismas se reinvierten pagarían un 10 % menos que en el caso de que se distribuyan para otra finalidad, pero la reducción de la presión impositiva no será inmediata porque recién impactara en el año 2019 que es donde se liquida el resultado del año 2018.
- Ganancias Autónomos: se duplica el importe de la deducción especial de los trabajadores. Este cambio generaría un efecto derrame positivo en el Consumo debido a que se incrementa el Ingreso Disponible de los contribuyentes, influyendo este positivamente en la Demanda Agregada.
- Impuesto a la Transferencia de Inmuebles: Se eliminará. En su lugar, se implementará un impuesto del 15% sobre la ganancia de capital a la compra-venta de inmuebles, siempre que no se trate de la vivienda única.
- IVA: devolución del crédito fiscal del IVA a las inversiones. Esta medida trata de alivianar la situación financiera de los contribuyentes cuando realizan inversiones muy grandes que traen aparejado un Crédito Fiscal elevado en el Impuesto al Valor Agregado por las compras de maquinarias, construcciones, entre otros, que no se recuperan inmediatamente con las ventas que mensualmente se van realizando, teniendo por tal un Saldo a Favor (crédito) ante la AFIP que no es líquido, ni está sujeto a devolución automática en la actualidad. Por eso, esta medida dotaría de mayor liquidez financiera a las Empresas.
- Impuestos Internos: se eliminan los impuestos internos a celulares, televisores, monitores y otros artículos electrónicos, también a los autos y motos de gama media. Esta medida generaría una reducción de los precios de estos productos que son los que tienen mayor diferencia con respecto a los que ofrecen los países limítrofes afectando negativamente a las economías regionales de las provincias fronterizas, como es el caso de Misiones, trayendo buenos resultados para estas y para los Consumidores principalmente pero no así para la actividad principal de la Provincia de Tierra del Fuego.
- Impuestos Internos: También se modifican los impuestos a gaseosas sin azúcar (del 4% al 0%).
Contribuciones Patronales: se establece un mínimo imponible que va desde $0 a $12.000 bruto, como así también, de manera gradual se unifican las alícuotas de contribuciones patronales para el sector privado (alícuota única de 19,5%) y se elimina el esquema de reducción de contribuciones por zona geográfica.
Se puede observar que la propuesta de eliminar el esquema de reducción de las contribuciones por zona geográfica afectaría de manera negativa a la Provincia de Misiones debido a que se incrementarían los costos relacionados a la Mano de Obra en un rango de entre el 2,2 % – 7,25 %, dado que actualmente se puede tomar como pago a cuenta del impuesto al valor agregado por el Decreto Nacional Nº 814/01 el 9,7 % y 10,75 % para Posadas y Resto de Misiones respectivamente de lo que se paga en concepto de contribuciones patronales.
Impuestos que subirán:
- Ganancias Personas Físicas: se gravará la renta financiera entre un 5% y un 15%, con tasas más altas para instrumentos en dólares.
- Ganancias Personas Físicas: 15% a la ganancia de capital de segundas viviendas.
- IVA: a servicios digitales prestados por empresas del exterior, por ejemplo Netflix.
- Impuestos Internos: Se duplican los impuestos internos a Aeronaves, Embarcaciones y Motos de alta gama, cuya alícuota pasará del 10% al 20%.
- Impuestos Internos: se incrementan los impuestos al whisky, coñac y bebidas blancas, a las cervezas, a los espumantes a los vinos y sidras y a las gaseosas con azúcar, pero esta propuesta inicial al parecer será modificada dado que según confirmo el Gobernador de Mendoza se dio marcha atrás en el incremento del impuesto interno para el Vino y el Champagne.
- Aportes personales: se elimina el tope máximo de $82.000 bruto.
Este esquema de modificación gradual de los tributos deberá estar acompañado conjuntamente de una revisión de las erogaciones realizadas por el Sector Público en su integridad enfocándose particularmente en los gastos flexibles (transferencias corrientes y de capital al sector privado, gastos en bienes y servicios, inversión real directa, etc.), debido a que la disminución del principal recurso genuino del Estado Nacional y de las Provincias incrementaría sus déficits fiscales sino son acompañados por un crecimiento económico propulsado principalmente por la inversión y las exportaciones en los niveles deseados que compensarían parcialmente esta merma.
Que dijo cuando dijo lo que dijo (los anuncios del Presidente y su impacto) – Primera Parte
Escriben Guillermo Knass y Martín Leiva Varela, ECONEA, para Economis. El 30 de octubre el presidente Mauricio Macri, muy fortalecido por las elecciones legislativas en las que, de la mano de las primeras evidencias de los tan ansiados brotes verdes, logró revertir el resultado de las PASO que, luego de un ajustado triunfo de la ex presidenta Cristina Kirchner le dio ganador a los candidatos oficialistas en el distrito más grande del país.
Entre los primeros respaldos del mercado recibió una mejora en la calificación de la consultora Standard and Poor´s que implicaría una mejor performance de la Argentina tanto para recibir créditos más baratos como para atraer inversiones en el futuro.
Sintiéndose respaldado por la decisión soberana y por los mercados, el presidente anunció una serie de reformas estructurales que pasaremos a detallar y analizar con sus probables consecuencias:
1 – Tenemos impuestos demasiado altos:
Efectivamente como lo muestra el grafico la presión tributaria en la Argentina ha crecido constantemente en los últimos años, pero veamos a nivel internacional ¿cómo estamos?:
Podemos decir que tenemos más presión tributaria que Estados Unidos y similar a Canadá y Brasil pero por debajo de la media de los países europeos.
Aquí conviene hacer algunas aclaraciones:
1 – No quiere decir que pagamos más impuestos que Estados Unidos. De hecho la recaudación del país del Norte supera en varios miles de millones a la Argentina, lo que dice el dato es que el porcentaje del ingreso de los contribuyentes destinado al pago de impuestos es menor en el norte que acá.
2- La presión tributaria alta también puede deberse a que el ingreso del país es bajo y los gastos del Gobierno, principalmente en contención social tienden a ser rígidos y crecientes. Esto es típico de países subdesarrollados. No es que se cobra mucho, pasa que el ingreso de los contribuyentes es bajo y por ende, el porcentaje destinado al pago de impuestos es alto.
3 – Analizar solo el pago de impuestos es incompleto, de hecho como vemos en el grafico precedente, países como Islandia (con el 51 % de presión tributaria) Finlandia o Suecia que superan ampliamente el 40 % de presión no tienen a sus ciudadanos descontentos o en rebeldía fiscal. Por el contrario como los servicios que le brinda el Estado son considerados como los mejores del mundo, los contribuyentes pagan con gusto y no tienen que contratar servicios privados por deficiencia de los estatales (principalmente en Seguridad, Salud o Educación). O sea que la cuantía de los impuestos hay que medirla también con la cuantía y calidad de los servicios que brinda el Estado.
A partir de lo señalado podemos afirmar que sí, los impuestos en la Argentina son altos y hay que bajarlos, pero surge un inconveniente para esto y lo mostramos en el gráfico siguiente:
Si bien es cierto que el Ministro de Hacienda viene anunciando con bombos y platillos el sobrecumplimiento de las metas fiscales, o sea achicar el déficit, éste siempre se refiere al déficit primario. Este detalle no es menor ya que la diferencia sustancial entre Déficit primario y el financiero son los intereses de la deuda pagados y desde que en el 2016 se reemplazó la forma de financiar al Estado (nuevo paradigma) cambiando emisión monetaria por endeudamiento, que va a tender a crecer por el aumento de los intereses.
Tampoco se incluye el costo de bajar la inflación vía LEBACS que en promedio le cuestan al Banco Central más de 250.000 millones de pesos al año, y si le cuestan al BCRA le cuestan al país y sus ciudadanos.
Resumiendo:
Este primer análisis de las reformas gubernamentales estuvo enfocado al impacto en las Finanzas Públicas y el margen de maniobra que tiene el gobierno para poder efectuar las mismas.
Para bajar los impuestos tiene que bajar fuertemente el gasto e incluir en la cuenta el pago de intereses y los déficits cuasificales que terminan impactando de la misma manera en las cuentas públicas.
El problema está reconocido, y en esto no hay diferencias ideológicas, cuando se gasta más de lo que se gana se termina con serias dificultades, la tarea no es menor ya que no solo se pretende bajar el gasto sino también los impuestos……. le deseamos suerte, si le sale mal nos va mal a todos.
Punto por punto, la reforma impositiva que presentó Dujovne
Nicolás Dujovne realizó la presentación pública del proyecto de reforma del sistema tributario. Desde el microcine del Palacio de Hacienda, el titular de la cartera detalló los principales ejes, orientados a generar un sistema más eficiente y equitativo que, sin perder recursos fiscales, promueva inversiones y genere nuevos puestos de trabajo.
El ministro estuvo acompañado por el secretario de Política Económica, Sebastián Galiani y el subsecretario de Ingresos Públicos, Andres Edelstein.
A continuación dejamos los principales lineamientos de la reforma:
Se propone una reforma tributaria que “elimine distorsiones” y permita avanzar hacia un sistema más equitativo, que contribuya a la creación de empleo de calidad, fomente la inversión y el desarrollo económico. La implementación de la reforma será gradual para asegurar la sustentabilidad fiscal y proveer un marco de previsibilidad a la sociedad.
Inversión y generación de empleo
Actualmente las utilidades reinvertidas por las empresas se gravan a una de las tasas más altas del mundo. Esto perjudica la inversión, dado que el capital es el factor productivo de mayor movilidad. Proponemos reducir en un plazo de cuatro años la alícuota del impuesto a las ganancias de 35% a 25% para ganancias que no se distribuyan. Así, las empresas tendrán mayores incentivos a reinvertir sus utilidades.
El IVA es otro impuesto que en la práctica castiga a la inversión. En el sistema actual quien invierte puede tener que esperar mucho tiempo para recuperar su crédito fiscal de IVA por la inversión realizada, por lo que el costo financiero de invertir se incrementa. Proponemos un régimen de devolución acelerada de saldos de IVA para inversiones de largo plazo que subsane la distorsión que actualmente genera el impuesto.
Se propone reducir el costo de contratación de los trabajadores menos calificados para promover su ingreso al mercado laboral formal. Por eso se propone la implementación gradual (en cinco años) de un Mínimo no Imponible (MNI) para contribuciones patronales, con el cual los primeros $12.000 de remuneración bruta no pagarían estas contribuciones. Esto incrementará la demanda de trabajo, impactando positivamente sobre el nivel de empleo y de ingresos de los trabajadores.
Los impuestos en cascada (impuesto a los créditos y débitos bancarios (ICDB) y los provinciales a los ingresos brutos) son una fuente de distorsiones del sistema impositivo. Generan incentivos a la integración vertical, incentivos a la concentración geográfica (vía las alícuotas de extraña jurisdicción), incentivos a la desintermediación financiera (particularmente el ICDB) y un considerable sesgo anti-exportador. Ningún otro país del mundo recauda, como Argentina, 6 puntos del PBI, en esta clase de tributos. Proponemos aumentar gradualmente hasta 100% el porcentaje del ICDB que pueda pagarse a cuenta de ganancias. También trabajamos en acuerdos con las provincias para que reduzcan gradualmente las alícuotas de los impuestos a los ingresos brutos y a los sellos.
Eficiencia y equidad
Argentina es un caso raro en América Latina y el mundo al no alcanzar a numerosas rentas dentro de la imposición a los ingresos personales. Para avanzar hacia un sistema tributario más justo y equitativo proponemos gravar la mayor parte de las rentas financieras actualmente exentas, con tasas del 15% para las colocaciones en UVA/CER/moneda extranjera y 5% para las colocaciones en pesos, con un mínimo no imponible para preservar a los pequeños ahorristas. Se trata de un paso importante hacia una más justa tributación a la renta.
Otra de las propuestas en busca de un sistema más equitativo es la eliminación del impuesto a la transferencia de inmuebles (ITI) e introducción de un impuesto a la ganancia de capital realizada con la venta de inmuebles no destinados a casa-habitación. Esta modificación reducirá los costos de acceso a la vivienda y fomentará la formalización de la actividad inmobiliaria.
En cuanto a los impuestos internos, se propone reducir los que gravan productos electrónicos, que hace tiempo dejaron de ser artículos de lujo y se utilizan en casi todas las actividades productivas. Además, se apunta a diferenciar la imposición entre vehículos de distinta gama, por lo que se plantea reducir los impuestos para los vehículos de gama media y aumentarlos para los de alta gama.
El consumo de productos perjudiciales para la salud tiene costos individuales y costos sociales (daños a terceros, gastos del sistema de salud). Se propone desincentivar su consumo a través del aumento de impuestos a las bebidas alcohólicas y bebidas con azúcar agregado.
“Con la reforma reforzamos nuestro compromiso con el cuidado del medioambiente. Proponemos la modificación del impuesto a los combustibles para que este dependa de la cantidad de dióxido de carbono emitido. El impuesto afectará al principio a combustibles líquidos y de 2020 en adelante se aplicará también sobre gas natural, GLP y carbón”, anunció Dujovne.
Impacto de la reforma
La reforma implicará una reducción en la presión tributaria nacional de 1,5 puntos del PBI al cabo del quinto año, lo que se sumará a la reducción de 2 puntos del PBI que tuvo lugar desde 2016 y a la baja del impuesto inflacionario a partir de este año. “Gracias a la reforma bajará la evasión y crecerá más rápido la economía (en 0,5% del PIB adicional por año durante al menos 5 años): con estos impactos la reforma le costará al Tesoro Nacional solamente 0,3% del PBI a la vez que aumentará los recursos coparticipados a las provincias”, prometió el ministro.




