ENTREVISTAS

Diego Robolini: “En Misiones logramos una verdadera integración entre lo público y lo privado”

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En un escenario por momentos incierto, el Banco Macro se ha convertido en un socio estratégico para el consumo y el desarrollo productivo misionero. Diego Robolini, gerente de la División NEA, destaca el trabajo conjunto con el Gobierno provincial y la fortaleza de los programas Ahora, que ya movilizaron más de 27 mil millones de pesos en lo que va del año y se extenderán hasta el 30 de septiembre.

¿Cómo analiza el rol del Banco Macro en el actual escenario económico misionero?

Estamos muy contentos con las cosas que estamos haciendo con la provincia. En un escenario complejo, Banco Macro se ha transformado en un aliado clave para las empresas misioneras, especialmente las Pymes. En la presentación del Ahora Pymes, el gobernador Hugo Pasalaqua hablaba de ya no distinguir tanto el sector público del sector privado y trabajar de manera absolutamente integrada y me gustó esa palabra. Es ya una integración, más que una articulación de políticas públicas y privadas. Lo del Ahora Pymes es un nuevo ejemplo de esa de esa situación.

¿Qué distingue al programa Ahora PyME del resto?

Tiene una particularidad muy interesante: está orientado al negocio entre empresas, el famoso B2B –transacciones comerciales entre empresas, en lugar de ventas directas al consumidor final-. A lo largo de los cuatro viernes de julio, las empresas podrán comprar hasta en 12 cuotas sin interés con la tarjeta Business. Es una propuesta novedosa en el país. Surgió de la Cámara de Comercio de Posadas, fue recogida por la provincia y enseguida nos sumamos. Ya hay 250 comercios inscriptos.

¿Hay programas similares en otras provincias?

Desde nuestra experiencia bancaria, no. Misiones es la única provincia que tiene este tipo de programas, con resultados sobresalientes. Eso refuerza nuestra apuesta. Incluso en muchos casos aportamos financiamiento propio.

¿Qué otras líneas de crédito están vigentes actualmente?

Tenemos líneas subsidiadas por el Gobierno provincial desde hace más de tres años. Una de capital de trabajo, con plazo de hasta 12 meses, y otra de inversión a largo plazo, de hasta 48 meses. La línea de capital tiene hoy una tasa nominal del 38%, con un subsidio de 10 puntos por parte de la Provincia, lo que deja la tasa final en 28%. En la de largo plazo, la tasa es del 44%, subsidiada en 7 puntos, lo que reduce el costo al 37%. Son tasas muy competitivas.

¿Están también acompañando con créditos para el pago de aguinaldos?

Sí, totalmente. Las líneas de capital de trabajo permiten destinar fondos al pago de aguinaldos, compra de insumos, recomposición financiera. Hay una alta demanda, lo que demuestra su utilidad.

En yerba mate también están presentes. ¿Cómo fue esa experiencia?

Fue una iniciativa del Gobierno provincial para agilizar la compra-venta de hoja verde y yerba mate canchada. Lo que hicimos fue armar una línea para productores y secaderos, que permite descontar cheques a 30, 60 o 90 días con tasa cero. El productor cobra el monto total del cheque sin descontar intereses. El Gobierno provincial absorbe la diferencia. Ya llevamos 2.500 millones de pesos liquidados, y estimamos que vamos a llegar a 10.000 millones. La demanda es muy alta. 

¿Estas experiencias se toman como modelo en otras regiones?

Claramente son distintivas. Tiene que ver con la prioridad que el Gobierno provincial da a estas herramientas y con nuestra vocación de estar cerca, tanto del gobierno como de los clientes. Esa cercanía hace que las políticas fluyan de forma natural.

¿Cómo viene la nueva edición del programa Naves?

Muy bien. Es la edición número once, junto a Emprende IAE y la Universidad Austral. Es un programa de formación para emprendedores y empresas en marcha, con una duración de cinco meses. Hay dos modalidades: una 100% online y otra blended, que combina clases presenciales en la universidad y virtuales. La inscripción cierra el 4 de julio.

Los programas “Ahora” son marca registrada en Misiones. ¿Qué balance hacen desde el banco?

Te doy un dato: en lo que va del año ya se comercializaron 27.000 millones de pesos a través de los distintos programas Ahora, con 3.700 comercios adheridos. Eso muestra la magnitud del impacto. Estos programas son un emblema y nacieron, como dice siempre el gobernador, como respuesta al comercio fronterizo. Para nosotros, representan un modo de acompañar la realidad de la provincia, estar cerca del cliente y sumar valor. Una forma concreta de integrarnos al entramado productivo. No es solo financiar, es entender el contexto, aportar soluciones y generar herramientas útiles para que las empresas misioneras puedan crecer. Es un compromiso real con la provincia.

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Maximiliano Haene: “El mercado inmobiliario está volviendo a respirar, y Posadas se consolida como un destino de inversión”

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Por estos días, Maximiliano Haene no duda en reconocer que el mercado inmobiliario atraviesa una etapa de recuperación: “Desde que asumió el gobierno nacional hubo un giro muy fuerte. A las 24 horas teníamos un DNU que deroga la Ley de Alquileres, después vino el relanzamiento de los créditos hipotecarios. Hay señales de que el barco navega”, grafica el empresario inmobiliario.

Desde su experiencia diaria, afirma que el clima de negocios cambió: “Vemos una recuperación de la confianza. Hay consultas todos los días por créditos hipotecarios, tanto de colegas en los grupos de WhatsApp como de clientes que llegan a la oficina con preaprobaciones. La cuota de un crédito ya se equipara a un alquiler: hoy por un departamento de un dormitorio pagás entre 600.000 y 700.000 pesos. Y por ese mismo valor podés acceder a una cuota fija de un crédito a largo plazo. Y eso al final te deja algo propio”.

El impulso del “dólar colchón”

Uno de los factores que empieza a mover el mercado es lo que se conoce como el “dólar colchón”, ese ahorro informal en moneda dura que muchas familias guardaron durante años y que, ante un nuevo contexto de cierta estabilidad y oportunidades de financiamiento, comienza a salir a la superficie.

“Hay una masa de dólares que estuvo guardada por mucho tiempo, porque no había confianza, porque nadie se animaba a invertir en ladrillos. Pero hoy se está viendo un cambio: con precios estables, cuotas fijas y mejores condiciones, mucha gente empieza a decir ‘prefiero ponerlo en un lote, en un departamento, en algo que me quede’, antes que seguir durmiendo sobre los billetes”, explica Haene.

Y agrega: “Incluso, en un contexto de inflación global, también en dólares, ese capital que parecía seguro empieza a degradarse. Hoy no comprás lo mismo con 10.000 dólares que hace cinco años, ni en Argentina ni en Estados Unidos. Entonces, invertir en ladrillos vuelve a tener sentido”.

El Palenque, un desarrollo sin precedentes en Posadas

Haene se entusiasma especialmente con el lanzamiento de El Palenque, un desarrollo de 70 hectáreas en la zona este de Posadas, que apunta a posicionarse como uno de los barrios cerrados más innovadores de la región.

“No es solo un country. Va a tener un hotel, un área deportiva ecuestre con pista de salto y cancha de polo, sector de playa y una futura villa náutica. Es algo que le faltaba a Posadas. Va a tener impacto social y también turístico”, describe.

Los lotes son de 1.000 metros cuadrados y se comercializan con planes de financiación que llegan hasta 70 cuotas fijas. “Es una propuesta distinta para quienes buscan calidad de vida y también una inversión segura”, remarca.

Además de El Palenque, Haene Castuariense avanza con la preventa de un nuevo emprendimiento premium en Sáenz Peña casi Costanera, con amenities, diseño moderno y foco en tecnología, y continúa con obras en Sáenz Peña y Córdoba, entre otros proyectos.

Haene sostiene que Posadas vive un proceso de transformación que la vuelve cada vez más atractiva para inversores: “Hay gente que viene de otros lugares y se queda. Tenemos casos de clientes que viven en México o Córdoba y ahora quieren comprar para alquilar por Airbnb o para venir a pasar parte del año. Posadas ofrece todavía tranquilidad, buena conectividad, desarrollo urbano y una relación costo-beneficio que pocas ciudades pueden dar”.

Y concluye con una reflexión: “La Argentina necesita normalidad. Aunque sea caro o barato, pero estable. Hoy hay un clima donde se pueden tomar decisiones. El ladrillo sigue siendo refugio, y cuando el entorno te da previsibilidad, la gente vuelve a apostar. Y en ese contexto, el dólar colchón puede dejar de ser un ahorro dormido para convertirse en una inversión concreta”.

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Día Mundial del Mate, la iniciativa de CBSé para expandir el mercado de la yerba

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“Queremos que el mundo tenga su Día del Mate”, dice Sol Orquera, que algo sabe de concretar ideas locas. Fue una de las protagonistas de dos iniciativas similares: el día nacional del Mate y la incorporación del emoji del mate en las redes sociales.
Ahora la CEO de CBSé lidera una cruzada global para que la infusión más emblemática del Cono Sur tenga su efeméride internacional. 

Al frente de CBSé, una de las principales compañías del sector yerbatero, Orquera lleva años empujando los límites de lo tradicional para posicionar la yerba mate en el corazón del mundo. Y no solo a través del negocio. También desde la cultura.

“Empezamos esta iniciativa en un Día Nacional del Mate, el 30 de noviembre, y nos dimos cuenta de la potencia que tiene esta bebida a nivel global”, cuenta en diálogo con Economis. Ese fue el punto de partida para una campaña que hoy busca consagrar la efeméride global: el Día Mundial del Mate. La propuesta ya reúne cerca de 17.000 firmas en la plataforma Change.org y apunta a instalar la celebración en el calendario oficial de Naciones Unidas, encargada de la existencia y promoción de días internacionales que tienen como fin promover actividades de sensibilización.

Queremos hacer ruido de mate”, dice, en referencia al lema de la campaña. “Ese sonido que hacemos al terminar el mate simboliza algo muy nuestro, y creemos que puede ser también un llamado colectivo para que se reconozca el valor cultural, nutricional y emocional que tiene esta bebida. Sería una forma de darle visibilidad al mate en el mundo entero”, remarca la ejecutiva que es licenciada en Publicidad (UADE) y creadora de más de 10 productos para la empresa fundada por su padre, Florentino Orquera. 

El impulso de CBSé por internacionalizar el mate no es nuevo. En 2015, la empresa lideró la cruzada por el emoji del mate, que finalmente fue aprobado en 2019. “Fue una gestión larga, difícil, pero muy movilizadora. En ese camino nos ayudaron incluso argentinos que vivían en Silicon Valley, llevando kits de mate y explicando nuestra cultura a quienes deciden qué símbolos se suman cada año”, recuerda.

Detrás de estos gestos, hay una convicción profunda: “El mate no es solo una bebida, es bienestar, es comunidad. Tiene beneficios para la salud, genera vínculos y felicidad. Por eso también hicimos un estudio con el Instituto de Neurociencias Cognitivas sobre cómo el mate activa zonas cerebrales asociadas al placer y la gratificación”, agrega.

Yerba saborizada y tradicional, con identidad misionera

CBSé fue pionera en introducir yerbas saborizadas en el mercado, pero ahora decidió recorrer el camino inverso. Recientemente lanzó su propia línea de yerba tradicional, elaborada y envasada en origen, en Misiones.

“Nos preparamos muchos años para esto. Queríamos tener procesos propios con nuestros secaderos y proveedores locales, y ofrecer una yerba suave, con poco polvo y un perfil más limpio”, explica Orquera. El envase, además, tiene un diseño sustentable y está ilustrado con fauna misionera. “El colibrí, por ejemplo, simboliza lo positivo, las buenas energías. Queremos que cada paquete invite a recorrer el origen”, destaca.

El nuevo producto ya se distribuye en góndolas del país y comenzará su etapa de exportación en los próximos meses. “La recepción viene siendo muy buena. Sabemos que posicionar una nueva yerba lleva tiempo, pero estamos convencidos del diferencial que tiene”, afirma.

Actualmente, CBSé ocupa el tercer lugar en el ranking de participación de mercado a nivel nacional, aunque con una baja porción del segmento de yerbas tradicionales. “Queremos crecer también allí, sin abandonar la innovación que nos caracteriza”, remarca.

Consultada sobre el contexto económico, Orquera no elude el diagnóstico: “El 2024 fue un año muy difícil. Pero la yerba mate, por su lugar en el consumo cotidiano, suele ser de lo último que se resigna. Y ahora vemos una recuperación progresiva, con señales alentadoras en este semestre”.

Detrás de cada campaña, cada producto y cada acción institucional, subyace un propósito más grande: proyectar al mundo la identidad matera. “El mate es parte del alma de nuestra región. Si logramos que tenga su día internacional, vamos a estar dando un paso más en esa misión de llevar nuestra cultura a todo el planeta”, concluye.

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Las manos llenas de grasa, la cabeza llena de ideas: Walter Rosner, el fabricante de montañas rusas

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¿Cómo se llega a fabricar una montaña rusa? ¿Cómo se lleva el ingenio a recorrer el mundo? La historia de Walter Rosner es inusual. Nació en Oberá, se formó en una escuela industrial -de las de antes- y para generar ingresos, por las noches lavaba colectivos en la empresa Capital del Monte, donde comenzó a fortalecer esa pasión por “los fierros”. Con las manos llenas de grasa y la cabeza llena de ideas. Su historia no sigue el libreto clásico del éxito; es más bien una marcha propia, hecha de curiosidad, audacia y terquedad. Una historia donde los sueños no se narran: se sueldan, se ensamblan, se ponen a prueba.

Por esas vueltas de la vida que sólo entienden los que se atreven, Walter Rosner terminó diseñando montañas rusas. Pero no es la típica historia de superación con moraleja al pie. Es la historia de un espíritu indomable, movedizo, curioso, de esos que no entienden el mundo si no es con las manos llenas de grasa, el cerebro encendido y un sueño nuevo por alcanzar.

“¿Dónde aprendiste a soldar?”, la pregunta es inevitable, ante la montaña de hierro forjado con sus manos y sus ideas. Respondió con la precisión de quien no necesita el título para saber lo que hace: “En la técnica, sí. Pero sobre todo lavando colectivos de noche y escuchando a los viejos”. Porque eso le enseñó su abuelo: que la sabiduría no estaba en los libros sino en la paciencia de los que ya vivieron. Así fue. Así arrancó. Así va. 

Dejó huella en las grandes industrias de Misiones: yerbateras, embotelladoras, metalmecánicas. Pero lo suyo no es quedarse mucho tiempo quieto. Cuando las empresas del té no pudieron pagarle los trabajos, aceptó canjes. Té por máquinas. Y así, casi sin querer, nació su primera exportadora.

Se cayó. Se levantó. Volvió a la metalurgia. Emigró a Dos de Mayo, trabajó con Valmitran -una tealera- inventó, diseñó. 

Hasta que un día, en plena crisis de biomasa, se le ocurrió convertir plástico en combustible. Una planta de pirólisis. Volver el plástico a su origen: petróleo. Gasoil, querosén, nafta. “El proceso sucio, lo hace la máquina”, explica.

Instaló una en San Luis. Otra en la selva peruana, en Iquitos, transportada por el río Amazonas. Una tercera, en El Salvador, montada por videollamada y planos de ida y vuelta. Todo construido en Misiones, por misioneros. “¿Quién diría que nosotros, acá, seríamos pioneros en plantas pirolíticas en Sudamérica?”, se entusiasma con asombro.

También es piloto. Porque claro, alguien como Rosner no se conforma con estar a ras del suelo. En un viaje a Alemania, sus parientes lo llevaron a Europa Park, en Rust, una ciudad diminuta en Alemania. Y allí, con la mirada del chico que nunca se apaga, entendió que todo es posible: aquel parque gigante había nacido con una calesita. ¿Por qué no en Misiones?

“Busqué, pregunté, investigué. Nadie fabricaba montañas rusas en Argentina. Todos importaban de China. Dije: ¿por qué no lo hacemos nosotros?”, cuenta. Y lo hizo. Con su equipo, recorrió parques, sacó fotos, desarmó engranajes ajenos con la mente y armó los propios. La primera montaña rusa hecha en Misiones está en el complejo La Roca, y no es un capricho: es una declaración de principios.

Ahora viaja a Buenos Aires con el INTI, para participar del primer congreso de certificación de parques de diversiones. Va como representante misionero. Como fabricante nacional. Como inventor, sí, pero también como visionario que cree que los sueños se planifican.

Rosner repite una y otra vez: Misiones. Lo dice con orgullo. Lo dice con firmeza. No por marketing ni por compromiso. “Misiones es un paraíso. Pero no sabemos vendernos. Tenemos naturaleza, clima, tierra fértil. Nos falta mostrarnos”. En sus años de exportador, con el té a cuestas, conoció el mundo. Y volvió más convencido que nunca: “Tenemos todo. Y muchos misioneros triunfan afuera. Es hora de que lo sepan adentro”.

Le preguntan por la economía y no duda: “Con la inflación era imposible planificar. Ahora veo una ventana. Podemos presupuestar una montaña rusa a dos años. Porque un sistema como ese, lleva meses de planificación antes de colocar el primer tornillo. Antes no sabías si ibas a poder comprar un tornillo al mes siguiente”.

Defiende las rutas misioneras, el trabajo del Gobierno provincial, y clama por más articulación, más integración entre lo público y lo privado. “Hay ideas brillantes que quedan por la mitad. Eso no puede pasar más”.

Walter tiene 46 años. Está casado con Lorena Adriana Runge, pionera también (y empresaria misionera 2025): ella creó la primera planta de té frío de Misiones. Con ella empujan juntos, cada uno en su carril, pero con la misma energía. Tienen tres hijos: Mateo (15), Adriana (13) y Moisés (11). “Mi señora me apoya en todas. Y eso no es poco. Porque soy un loco inventor que a veces se despierta a las 3 de la mañana con una idea rara”, se ríe.

También se emociona cuando cuenta que su esposa trabaja con mujeres solteras, dándoles un lugar en la planta, apostando por el empleo con impacto social. “Ella es muy innovadora, como yo, pero desde otro lado. Y eso es hermoso”.

A Walter Rosner lo guía algo más que la técnica o el negocio. Lo guía el impulso de hacer lo que nadie hizo. El hambre de construir donde no hay nada. De dejarse llevar por la idea loca que nadie se anima a pronunciar. “Si algo me llama la atención, voy. Indago. Pruebo. Me equivoco. Pero voy”. Y así, desde el corazón del monte misionero, un chico que lavaba colectivos en Oberá terminó montando plantas industriales en el Amazonas y diseñando juegos mecánicos con destino nacional. Rosner no espera que el futuro lo alcance. Él lo suelda. Lo dobla. Lo pinta. Y lo lanza a andar, montaña arriba.

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De Europa a Misiones: La Farigola un tributo a la cocina misionera

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Después de varios años en el extrajero, Maura Fuchs, una experta culinaria, decidió volver a Misiones, tierra donde la hospitalidad es virtud que se practica con amor y dedicación. La yerba mate, un tesoro cultural, que se disfruta sin cesar. Y la gastronomía, un deleite para el paladar. Dejó atrás la exuberante Europa para instalarse en la armonía y perfección que se unen al entorno natural. 

Fuchs se graduó en Buenos Aires como Técnica de Administración Gastronómica, posteriormente realizó unas pasantías y un voluntariado en Andorra, país donde conoció a su esposo Alejo Nucci, con quien formó una familia. 

Ambos argentinos, ella de Misiones y él de Bariloche, 12 años después de su estadía en Europa tenían el anhelo de volver a su tierra natal y construir una vida. “Siempre la idea mía era volver, nunca estuvo en mi imaginación tener un restaurante allá”, expresó Fuchs a Economis

Ya en suelo argentino en la ciudad de Oberá en el 2013 inauguraron su primer restaurante La Farigola, donde ofrecen una cocina fusión que invita a los comensales a disfrutar de platos frescos y de calidad con productos locales como así también una carta variada. El pescado de río es el protagonista indiscutible. 

Once años de trayectoria en el rubro, con varios proyectos exitosos y consciente de la riqueza natural que los rodea, Maura decidió apostar por un nuevo sueño e invirtió en un local tributo a la cocina misionera con productos cien por ciento regionales y autóctonos. El 13 de junio de 2024 inauguró La Farigola Mbeju con el objetivo único de reflejar la rica tradición culinaria de Misiones.

“La idea siempre fue que hubiera productos locales pero más gourmet”

Este es el cuarto negocio que Maura y Alejo logran concretar. La Farigola Mbeju, se suma al restaurante ya consolidado en la región, así como a La Farigola Express que ofrece viandas saludables para el mediodía de lunes a viernes, y al Bonus Track que es llevar la cocina misionera a eventos y ofrecer un servicio exclusivo que les permite trabajar con un público mucho más amplio. “En tiempos libres o de menos trabajo, fueron surgiendo otros negocios”. 

Ante la constante interrogante ¿por qué dejar Europa y volver a Misiones? Maura, se define como una mujer que no le convence el confort de lo rutinario, sino alguien a la que le gusta la adrenalina, que busca revalorizar la gastronomía misionera  y los productos de la zona. 

“Cuando se vive lejos uno empieza a ver el verdadero valor que tiene la tierra, nuestra provincia nos da frutas, mandioca, una gran variedad de alimentos con lo que podemos hacer tantos platos, que en el resto del mundo son productos de élite, y acá no sabemos apreciar”, expresó.  

La profesional señaló que los años que estuvo fuera de Argentina, viajó, trabajó, aprendió y conoció diferentes culturas lo que le permitió crecer profesionalmente como así también definir su rumbo. “Vivir experiencias abre mucho la mente para  saber qué es lo que uno quiere y cómo lo quiere. Veía desde afuera que en Perú y en otras provincias está mucho más arraigada las costumbres y los productos, mientras que en Misiones no se le da el valor tan importante que tiene”.

En este sentido, la carismática chef sostuvo que La Farigola, que en Catalan significa tomillo, tuvo sus dificultades al comienzo, como todo. “Oberá no es una ciudad turística, resultó difícil que la población entendiera el concepto que buscaba expresar”. 

Sin embargo a pesar de los vaivenes el negocio familiar sigue creciendo y fortaleciendo sus raíces desde hace más de una década, y aunque tener un local netamente de productos regionales, es aún más complicado, no fue impedimento para concretar la idea e implantar el concepto de revalorizar lo regional.

El nuevo local ofrece platos típicos como,  reviro, mate cocido quemado, una carta de mbeju dulces y salados, pizzas caseras, postres de frutas de estación, un verdadero festín. Además de una novedosa carta de té, que refleja el interés de la propietaria por hacer énfasis en un producto local que no tiene la visibilidad que merece. “Trabajamos mucho con el té, brindamos la posibilidad de conocer la propuesta no solo en infusión sino también en postres y salsas”. 

En tanto la decoración está ambientada con diseño local, las lámparas son de la aldea mbya. “Son muchos conceptos en un mismo lugar con el fin de que tanto locales como visitantes de otros puntos de la provincia y el país puedan ver y probar algo de Misiones”.

“No es una franquicia es un producto muy cuidado en el que trabajamos toda la familia, es nuestra forma de vida. Cuidamos o tratamos de cuidar mucho cada detalle, de estar y que la gente se sienta muy cómoda como en casa cuando viene. No es un lugar donde te vas a encontrar con unas tortas enormes de chocolate, pero sí con una tarta riquísima de rosella”, dijo la profesional. 

La Farigola además de apostar por la identidad misionera, representa también una oportunidad para los productores y artesanos de la zona, que comercializan sus productos para la cadena. “Compramos la materia prima de la feria franca o directamente de la chacra de los alrededores, hay mucha gente que tienen productos excelentes y no tienen lugares para vender”.

En cuanto al crecimiento del turismo, dijo que la provincia es relativamente nueva en las ofertas internas, por lo que motivó a que los misioneros deben ayudar a dar a conocer el interior, más allá de las Cataratas y Posadas que son lugares consolidados. 

“Misiones tiene saltos, tiene la ruta de la yerba, la ruta del té,  muchos lugares para ofrecer distintas experiencias. No todos tienen la posibilidad de ir a Iguazú, sino que se van a recorrer los alrededores y ahí debemos tener una oferta distinta. Hay que arriesgarse a hacer proyectos para que crezcan, porque es muy fácil criticar desde afuera, criticamos más de lo que hacemos”, argumentó. 

Fuchs sostuvo que la visión a futuro es seguir creciendo, buscar diferentes oportunidades, para que las personas que visiten el lugar tengan la oportunidad de probar otro tipo de comida que no sea pizza o hamburguesa, sino productos autóctonos, con el objetivo de mejorar y ofrecer un servicio de excelencia. 

Entre risas afirmó que aunque para su esposo los sueños tienen que parar, en su imaginación siempre hay cosas abiertas, como un mbeju decorado o un local en otro lugar “Podría ser uno en Andorra para viajar cada 6 meses como así sueño. En Buenos Aires, podría decirlo en Bariloche o tal vez solo nos quedemos con esto y sigamos apostando en la provincia”.

Instagram: @lafarigolambeju

                  @lafarigolarestaurante

                  @lafarigolaexpress

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