LA CHACRA

Colonia Aurora ya tiene su primera chacra agroecológica certificada

Compartí esta noticia !

La Secretaría de Estado de Agricultura Familiar, concretó un nuevo avance en el fortalecimiento de la producción sustentable en Misiones con la certificación participativa agroecológica de la chacra Cecropia, perteneciente al productor Mauro Moreira, en Colonia Aurora. Tras la evaluación realizada el pasado 27 de junio, el establecimiento obtuvo un resultado favorable y se convirtió en el primero del municipio en alcanzar esta distinción.

La certificación representa un reconocimiento al compromiso del productor con un modelo de producción basado en el cuidado de los recursos naturales, la conservación de la biodiversidad y la elaboración de alimentos libres de agroquímicos, fortaleciendo además la confianza de los consumidores en productos con identidad agroecológica.

La chacra cuenta con una superficie de 29 hectáreas, de las cuales la mayor parte está destinada a la conservación del entorno natural. En el área productiva se desarrolla una diversidad de cultivos anuales y perennes, entre ellos banana, jengibre, cúrcuma y yerba mate. Sin embargo, la actividad principal del establecimiento es la apicultura. Desde hace diez años, Mauro Moreira desarrolla un sistema de producción en armonía con el ambiente que hoy comprende alrededor de 80 colmenas distribuidas en dos apiarios.

Más allá de este reconocimiento, la certificación representa un paso significativo para Colonia Aurora, un municipio con una fuerte tradición productiva. La incorporación de la primera chacra al sistema de Certificación Participativa Agroecológica refleja que la transición hacia modelos de producción más sustentables avanza en distintos territorios de la provincia, ampliando oportunidades para las familias productoras y reafirmando el horizonte que Misiones viene construyendo en materia de cuidado ambiental, biodiversidad y producción de alimentos sanos.

El subsecretario de Desarrollo Productivo, Romario Dohmann, destacó que “nos da mucha alegría que Cecropia sea la primera chacra apícola con Certificación Participativa Agroecológica de Colonia Aurora. Demuestra que producir cuidando la biodiversidad es posible, genera valor agregado y abre nuevas oportunidades para las familias productoras”.

La jornada de certificación contó con la participación del director de Apicultura del Ministerio del Agro y la Producción, Néstor Mendoza, junto al equipo técnico de Agricultura Familiar y productores agroecológicos de la zona, en una instancia de validación que reflejó el trabajo articulado entre distintos organismos provinciales para promover la transición hacia sistemas de producción más sustentables.

Como parte de la puesta en valor de la producción agroecológica misionera, la miel elaborada bajo la marca Cecropia será presentada y comercializada el próximo 8 de julio durante una nueva edición de Plaza Dulce, que se realizará en la Plaza San Martín de Posadas, en el marco de la Semana de la Dulzura. La iniciativa permitirá acercar a los consumidores un producto elaborado mediante prácticas que preservan el ambiente, fortalecen la agricultura familiar y promueven circuitos cortos de comercialización.

Este nuevo logro forma parte de una política pública que la Secretaría de Estado de Agricultura Familiar, impulsa en todo el territorio provincial para acompañar la transición agroecológica y fortalecer la producción de alimentos sanos. Con presencia en más de veinte municipios, la Certificación Participativa Agroecológica continúa consolidándose como una herramienta que agrega valor a la producción, fortalece la agricultura familiar y reafirma el compromiso de Misiones con un modelo de desarrollo basado en la sostenibilidad, la conservación de la biodiversidad y el arraigo rural.

Compartí esta noticia !

Misiones es la provincia con más piscicultores y la tercera productora del país

Compartí esta noticia !

Misiones reafirma su posición como una de las principales referencias de la acuicultura argentina. Así lo confirma el informe Producción Acuícola Argentina en 2025: Consolidación y Fortalecimiento del Sector Acuícola Nacional, elaborado por la Dirección Nacional de Acuicultura, que posiciona a la provincia como la tercera productora del país y la primera en cantidad de acuicultores. El documento también destaca que el crecimiento provincial responde a un modelo basado en la diversificación de las economías familiares rurales, el fortalecimiento de las cadenas de valor y el acompañamiento sostenido de políticas públicas.

Durante 2025, la acuicultura argentina alcanzó un desempeño histórico con una producción total de 15.540 toneladas, registrando un crecimiento del 27,6% respecto al año anterior y una expansión acumulada superior al 320% en la última década. En este escenario de crecimiento sostenido, Misiones logró consolidarse como uno de los principales polos acuícolas del país, aportando el 6,85% de la producción nacional.

La provincia que más acuicultores reúne

Aunque el mayor volumen de producción se concentra en la Patagonia Norte -con Neuquén (45,97%) y Río Negro (41,20%) explicando más del 87% de la producción nacional gracias al cultivo industrial de trucha arcoíris-, Misiones ocupa el tercer lugar con el 6,85%, seguida por Chaco con el 3,73%. El resto de las provincias productoras apenas representa en conjunto el 2,24% del volumen nacional.

Sin embargo, el principal diferencial misionero no radica únicamente en las toneladas producidas. El informe nacional señala que la provincia mantiene el liderazgo argentino en cantidad de acuicultores. En ese sentido, registra alrededor de 1.200 productores que informaron voluntariamente su producción y comercialización durante el relevamiento, sobre una población estimada de más de 4.000 piscicultores distribuidos en todo el territorio provincial. El ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, remarcó que “esta característica configura un entramado productivo único en el país, donde la piscicultura se incorpora como una actividad complementaria dentro de las chacras familiares, generando nuevas oportunidades de ingresos y fortaleciendo las economías regionales.

En la misma línea, Carlos Caraves, subsecretario de Producción y Desarrollo Animal, afirmó que la acuicultura misionera “se apoya en cientos de familias productoras que integran el cultivo de peces con otras actividades agropecuarias, favoreciendo la diversificación, el aprovechamiento de los recursos disponibles y el arraigo rural.

Un modelo distinto al de las grandes cuencas exportadoras

El informe elaborado por la Dirección Nacional de Acuicultura distingue claramente dos modelos de desarrollo dentro del país. Por un lado, la Patagonia Norte concentra una producción de gran escala basada principalmente en trucha arcoíris, con sistemas de cultivo en jaulas flotantes, infraestructura industrial integrada y una fuerte inserción en mercados internacionales. Por otro, Misiones consolidó un modelo orientado principalmente al abastecimiento del mercado interno, donde la piscicultura funciona como una herramienta de diversificación para pequeños y medianos productores.

Lejos de representar una desventaja frente a los grandes polos productivos, esta característica convierte a la provincia en un caso singular dentro de la acuicultura argentina, al combinar producción de alimentos, desarrollo territorial y fortalecimiento de la agricultura familiar.

El pacú, eje de la piscicultura misionera

El informe nacional también destaca el papel estratégico del pacú dentro de la acuicultura argentina. Durante 2025 fue la segunda especie más producida del país y la principal entre las especies nativas, representando el 10,3% de toda la producción acuícola nacional. Su cultivo se desarrolla principalmente en Misiones y Chaco, provincias que concentran la producción de esta especie de alto valor comercial y creciente demanda en los mercados regionales.

En el caso misionero, la producción se completa además con especies como surubí, dorado, boga, sábalo y distintas variedades de carpas, conformando una matriz diversificada adaptada a las condiciones ambientales de la provincia y a las necesidades de los productores. Mientras Chaco ha desarrollado un modelo integrado entre arroz y pacú con orientación exportadora, la piscicultura misionera se caracteriza por su fuerte inserción territorial y por abastecer principalmente el consumo interno con pescado fresco producido en las chacras de la provincia.

Políticas públicas que fortalecen la actividad

Uno de los aspectos más relevantes del informe es el reconocimiento explícito al trabajo desarrollado por el Gobierno de Misiones para fortalecer el sector acuícola. El documento señala que el crecimiento registrado durante 2025 se sustenta en políticas orientadas a consolidar la piscicultura como una herramienta de diversificación de las economías familiares rurales. Entre ellas, el director de Acuicultura y Desarrollo Pesquero, Guillermo Faifer, destacó “la asistencia técnica permanente, la entrega de alevines y alimento balanceado, las capacitaciones destinadas a productores y las inversiones orientadas al fortalecimiento de la infraestructura para la producción, el procesamiento y la comercialización de pescado.”

Estas acciones permitieron consolidar una cadena productiva que no sólo incrementa la disponibilidad de alimentos de calidad, sino que también genera valor agregado en origen, promueve la permanencia de las familias en el ámbito rural y fortalece el desarrollo económico de las distintas regiones de la provincia.

Una actividad con potencial estratégico

A nivel nacional, la acuicultura continúa posicionándose como una actividad estratégica para la producción de alimentos, la generación de empleo y el desarrollo de las economías regionales. En Misiones, ese potencial encuentra condiciones especialmente favorables. La disponibilidad de agua, la amplia distribución territorial de pequeños productores, la experiencia acumulada en piscicultura y el acompañamiento técnico del Estado provincial permiten proyectar un crecimiento sostenido de una actividad que se integra naturalmente a otros sistemas productivos de la chacra.

En este contexto, el reconocimiento realizado por la Dirección Nacional de Acuicultura ratifica el lugar que ocupa Misiones dentro del mapa acuícola argentino y pone en valor un modelo de desarrollo que prioriza la diversificación productiva, el fortalecimiento de la agricultura familiar y la construcción de cadenas de valor con fuerte arraigo territorial.

Compartí esta noticia !

Agricultura actualiza el marco regulatorio para microorganismos genéticamente modificados y acelera los procesos de evaluación

Compartí esta noticia !

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca oficializó un nuevo régimen para la evaluación y autorización de actividades vinculadas con microorganismos genéticamente modificados (MGM), con el objetivo de modernizar el sistema regulatorio argentino, reducir la dispersión normativa y brindar mayor previsibilidad a las empresas e instituciones que desarrollan proyectos de biotecnología aplicada al agro.

La medida fue establecida mediante la Resolución 96/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, y reemplaza las resoluciones 5/2018 y 52/2019, que hasta ahora regulaban los ensayos experimentales y los procesos de liberación comercial de microorganismos genéticamente modificados.

La decisión se inscribe dentro del nuevo marco general para organismos genéticamente modificados fijado por el Ministerio de Economía a comienzos de este año y busca adecuar la regulación a los avances científicos registrados durante los últimos años, incorporando tecnologías que no estaban contempladas en la normativa anterior.

Uno de los principales cambios consiste en la creación de un procedimiento único para tres tipos de trámites: la autorización de ensayos experimentales en condiciones controladas con microorganismos genéticamente modificados viables, la evaluación de bioseguridad como requisito previo a la autorización comercial y la certificación de ausencia de microorganismos viables en productos derivados de estos desarrollos.

La resolución establece que todas las evaluaciones continuarán siendo realizadas por la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), con intervención de la Coordinación de Innovación y Biotecnología de la Dirección Nacional de Bioeconomía. El análisis deberá efectuarse caso por caso, considerando evidencia científica y técnica específica para cada desarrollo.

Plazos definidos y mayor previsibilidad para las empresas

Uno de los aspectos centrales de la nueva regulación es la incorporación de un plazo máximo de 90 días hábiles administrativos para concluir la evaluación técnica de las solicitudes, aunque el cómputo podrá suspenderse cuando el organismo requiera información adicional al solicitante o existan modificaciones sustanciales del proyecto presentado.

El Gobierno sostiene que la fijación de plazos claros busca otorgar mayor previsibilidad a empresas, universidades y centros de investigación que desarrollan proyectos biotecnológicos, reduciendo tiempos administrativos sin alterar los estándares de bioseguridad.

La resolución también incorpora mecanismos de consulta previa opcionales, que permitirán a los desarrolladores presentar proyectos preliminares para resolver criterios regulatorios antes del inicio formal del trámite. Estas consultas deberán responderse en un máximo de 30 días hábiles.

Bioseguridad y control durante todo el proceso

El nuevo régimen mantiene un fuerte énfasis en los controles de bioseguridad. Toda liberación experimental requerirá autorización previa y estará sujeta a inspecciones del SENASA antes, durante y después del ensayo. Asimismo, los responsables deberán informar cualquier incidente, desviación o escape del microorganismo dentro de plazos específicos y ejecutar los protocolos de contingencia previamente aprobados.

La normativa también obliga a llevar registros permanentes de actividades y existencias mediante libros rubricados, informar avances semestrales y presentar un informe final una vez concluido cada ensayo experimental.

En paralelo, se establecen obligaciones adicionales para los ensayos con animales de producción, que deberán cumplir las normas vigentes sobre bienestar animal y garantizar la correcta identificación de los ejemplares utilizados.

Impulso a la bioeconomía y articulación regulatoria

Desde la Secretaría de Agricultura argumentan que la actualización normativa permitirá fortalecer el desarrollo de la bioeconomía, facilitar la transferencia tecnológica hacia el sector productivo y mejorar la coordinación entre los distintos organismos competentes en materia de bioseguridad, inocuidad alimentaria, bioinsumos y productos fitosanitarios.

El texto oficial destaca que la experiencia acumulada durante los últimos años evidenció la necesidad de unificar procedimientos, eliminar superposiciones regulatorias y adaptar la normativa a las nuevas herramientas biotecnológicas que comenzaron a utilizarse tanto en la producción agropecuaria como en procesos agroindustriales.

En esa línea, el Gobierno busca consolidar un esquema regulatorio que combine mayores niveles de previsibilidad para la inversión privada con criterios técnicos uniformes para la evaluación de riesgos, en un contexto donde la biotecnología aparece como uno de los sectores estratégicos para incrementar la productividad y el valor agregado de las cadenas agroalimentarias argentinas.

Compartí esta noticia !

Bautista INTA: el maíz desarrollado en Misiones sale a la cancha

Compartí esta noticia !

Se trata del primer maíz convencional de polinización abierta mejorado y desarrollado en la provincia por un equipo de investigadores del INTA Cerro Azul. Pensado principalmente para la agricultura familiar, el material fue concebido para responder a una necesidad histórica de los productores: contar con una variedad adaptada a los suelos y condiciones ambientales de la región, capaz de combinar buenos rendimientos, calidad nutricional y la posibilidad de conservar semilla para futuras campañas.

El investigador Adrián de Lucía, integrante del equipo de Cultivos Anuales de la EEA Cerro Azul y uno de los responsables del desarrollo, explicó que el objetivo fue reunir en una sola variedad las características más valoradas por los productores y corregir algunas limitantes observadas en materiales locales.

“Nuestra idea fue mejorar ciertas características de las variedades que ya utilizaban los productores, como la altura de la planta, el rendimiento y la calidad del grano, para ofrecer un material que pudiera responder mejor a las expectativas productivas de las chacras misioneras”, señaló.

Bautista INTA es una variedad de maíz de granos dentados colorados obtenida a partir del cruzamiento de materiales tropicales y locales. Presenta un ciclo intermedio de aproximadamente 120 días, una altura cercana a los 2,5 metros y mazorcas con 16 hileras de granos grandes, protegidas por una buena cobertura de chala que reduce los problemas de pudrición asociados a las elevadas precipitaciones características de la región.

Además, posee un contenido proteico cercano al 11%, superior al de muchos materiales disponibles en el mercado, una característica especialmente valorada por quienes destinan la producción a la alimentación animal. “Es un maíz muy interesante para la producción de aves, cerdos y otros animales de la chacra. Tiene buena calidad de grano, buen tamaño y una inserción de mazorca que facilita la cosecha manual”, explicó De Lucía.

Una innovación que llega a los productores

Para Horacio Babi, director de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Cerro Azul, la campaña actual representa un momento clave dentro de un proceso iniciado varios años atrás. “Estamos llevando adelante la cosecha de esta semilla, trabajo conjunto con la Asociación Cooperadora, queremos poner esta innovación a disposición de todo el sector”, destacó.

Babi remarcó que uno de los principales objetivos era lograr una disponibilidad suficiente de semilla para responder a la demanda existente en la provincia. “Estábamos en deuda con la disponibilidad de materiales pero creemos que para esta campaña contamos con un volumen suficiente para responder a la demanda registrada y a la que pueda surgir a futuro”, expresó.

Según explicó, el objetivo es que la semilla pueda llegar a productores de toda la provincia a través de distintos canales de comercialización impulsados por la Asociación Cooperadora del INTA Cerro Azul. Esta entidad es la encargada de producir, administrar y distribuir las semillas que puedan demandar los productores misioneros. Para ello se las puede reservar y adquirir al whatsapp 3754459705. A su vez, los productores interesados pueden ponerse en contacto a través de la red de Agencias de Extensión Rural de INTA en Misiones.

El directivo también destacó el valor estratégico de contar con una variedad desarrollada localmente.  “Creemos que puede ser muy importante para pequeños, medianos y grandes productores misioneros. Es un material que ha demostrado una buena adaptación y una gran plasticidad frente a las condiciones ambientales de la región”, afirmó.

La experiencia de quienes ya lo probaron

Antes de su disponibilidad comercial, Bautista INTA fue evaluado durante varios años por productores que colaboraron con el proceso de validación a campo. Uno de ellos es Luis Danyluk, productor de Santa Rita, quien comenzó a sembrar la variedad hace tres campañas a partir de una propuesta realizada por técnicos del INTA.  “Es la primera vez que me enteré que había una semilla desarrollada para nuestros suelos. Muchas veces plantamos materiales que vienen de otras provincias o de Brasil que no siempre se adaptan bien a nuestras condiciones”, relató.

La primera experiencia estuvo condicionada por una fuerte sequía que afectó a prácticamente todos los cultivos de maíz de la zona. Sin embargo, el productor decidió conservar parte de la semilla obtenida y continuar evaluando el material. “El primer año coseché poco porque la seca fue muy fuerte para cualquier maíz. Pero, al año siguiente, sembré la semilla que había podido rescatar y tuve un maíz espectacular”, recordó.

Con el paso de las campañas, Danyluk fue incorporando la variedad en distintos sectores de su establecimiento, incluso en áreas implantadas con yerba mate.  “Lo fui probando en distintas etapas y lugares de la chacra. Hice líneas entre las yerbas y coseché hermosas espigas. Este va a ser el cuarto año que lo estoy sembrando”, comentó.

Actualmente, utiliza la producción principalmente para la nutrición y alimentación de gallinas, cerdos y para consumo familiar. Entre los aspectos que más valora destaca la adaptación a las condiciones locales y la facilidad de cosecha.

Ciencia, territorio y agricultura familiar

Una de las características que diferencia a Bautista INTA de muchos materiales comerciales es que se trata de una variedad de polinización abierta. Esto permite que los productores puedan seleccionar y conservar su semilla para futuras siembras, reduciendo costos y fortaleciendo la autonomía productiva de las chacras. “Al ser una variedad y no un híbrido, el productor puede guardar semilla para la próxima campaña y no necesita comprarla todos los años”, explicó De Lucía.

El investigador destacó también que el desarrollo, que demandó varios años de trabajo, fue pensado desde sus inicios para atender demandas concretas de la agricultura familiar misionera. “La idea era lograr mejores rendimientos en superficies más pequeñas, permitiendo que el productor disponga de más tierra para otros cultivos y actividades productivas”, señaló.

La expectativa del equipo técnico es que la disponibilidad de semilla permita ampliar significativamente la adopción de la variedad en toda la provincia durante los próximos años. “Muchos productores que la probaron quedaron conformes y estaban esperando acceder a la semilla. Nuestro objetivo es que llegue a toda la población para la que fue pensada desde el comienzo: los pequeños productores misioneros”, concluyó.

Con la distribución y comercialización de la semilla en marcha, Bautista INTA comienza una nueva etapa. Después de años de investigación, selección genética y validación territorial, el desafío ahora será que esta innovación desarrollada en Misiones encuentre su lugar en las chacras de la provincia y contribuya a fortalecer la producción de alimentos y la agricultura familiar.

Compartí esta noticia !

La agroindustria representa más del 70% del total exportado de 12 provincias argentinas

Compartí esta noticia !

La agroindustria continúa consolidándose como el principal motor exportador de la Argentina y, más allá de su peso en la generación de divisas nacionales, emerge como la columna vertebral de la inserción internacional de gran parte de las economías provinciales. En 2025, el complejo agroindustrial exportó bienes por USD 51.369 millones, equivalentes al 59% de todas las ventas externas del país, y en la mitad de las provincias representó más del 70% del total exportado, confirmando la elevada dependencia que tienen las economías regionales del desempeño del sector.

El dato surge de un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sobre la base de estadísticas del INDEC y expone una realidad estructural: mientras el debate económico suele concentrarse en la energía, la minería o la economía del conocimiento, la agroindustria continúa siendo el principal sostén del comercio exterior argentino y el mayor generador de divisas para la mayoría de las jurisdicciones.

La agroindustria tiene un papel protagónico en las exportaciones de bienes argentinos, con una participación que supera la mitad del total exportado en términos de valor. En el último año 2025, el sector alcanzó exportaciones por USD 51.369 millones siguiendo la base de datos de exportaciones provinciales por rubros del INDEC, lo cual representa el 59% del total enviado al exterior por Argentina. Si bien el share alcanzado está 10 puntos porcentuales por debajo del máximo de 2020 y 2021, en el último año se arriba al tercer total exportado en términos absolutos más alto de la historia por parte del sector, solo por detrás de 2021 y 2022.

En este marco, es que surge la pregunta de cuál es el origen de las exportaciones agroindustriales del país. En este sentido, se destaca que Argentina cuenta con una amplia gama de suelos y climas, lo que permite una amplia diversidad en la producción agroindustrial a nivel federal. Además de los cultivos tradicionales, como soja, trigo, cebada, sorgo, maíz y girasol, y la producción ganadera, el país alberga una gran variedad de economías regionales que contribuyen a la oferta exportable y el sostén del sector externo.

Tal como se puede ver en el siguiente cuadro, la agroindustria tiene presencia exportadora en todas las provincias del país y en la mitad de las jurisdicciones el sector representa más del 70% del total exportado, lo cual constituye una incidencia significativa. Es decir, el sector se consolida como un pilar fundamental en la inserción externa de la mayor parte de las jurisdicciones del país.

Por otro lado, si se analiza cuál es el principal rubro exportado por cada provincia, en 16 de las 24 jurisdicciones algún rubro agroindustrial lidera el valor exportado, sumado que en la plataforma continental también un rubro agroindustrial lidera las exportaciones. Siguiendo el valor absoluto de las exportaciones agroindustriales por provincias, Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba lideran el ranking. En conjunto, estas provincias exportaron USD 58.786 millones en el año 2025, de los que USD 40.642 millones están vinculados a la agroindustria. Es decir, estas provincias explican el 67,5% del total exportado a nivel país y al hacer foco en sus exportaciones agroindustriales, representan el 79,1% del total enviado al exterior por dicho sector.

Asimismo, es de interés remarcar que, según datos de 2025, las provincias más agrointensivas en exportaciones son: Santiago del Estero (98%), Chaco (96%), La Pampa (93%), Formosa (92%) y Santa Fe (91%). En cambio, las provincias en las cuales la agroindustria tiene menor peso en las exportaciones provinciales son: Neuquén (1%), Santa Cruz (7%), Catamarca (9%), CABA (10%) y San Juan (11%). Es decir, en general, se trata de provincias más vinculadas al sector energético o metalífero, salvo CABA, cuya canasta exportadora es de bienes predominantemente industrial.

Por último, si se agrega una mirada histórica sobre la participación del conjunto de provincias en las exportaciones agroindustriales, es clara la preponderancia de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Entre 2002 y 2020, estas tres provincias representaron entre 73,7 y 76,9% del total exportado por la agroindustria. Mientras que, en los últimos años – entre 2021 y 2025 – el share aumentó a un nivel promedio de 79,2%. A nivel de provincias, a comienzos de los 2000 Santa Fe lideraba las exportaciones agroindustriales, aunque en la última década comenzó a perder participación y Buenos Aires pasó a ocupar un lugar más preponderante hasta alcanzar el primer puesto desde 2023 en adelante. Respecto a Córdoba, si bien las exportaciones agroindustriales crecieron de USD 2.244 millones a USD 9.227 millones entre 2002 y 2025, su participación en el total exportado a nivel sectorial se ha mantenido relativamente estable con un promedio del 17,7% para todo el período.

En términos de participación en las exportaciones agroindustriales, les siguen Entre Ríos, Mendoza y La Pampa, según los datos del último año. En conjunto, estas jurisdicciones representaron en 2025 el 7,6% del total exportado por el sector, mientras que en 2002 dicha participación se ubicaba en 5,8%. Asimismo, al excluir a las tres principales jurisdicciones líderes en exportaciones agroindustriales, el resto explicaba el 23,5% del total en 2002, proporción que cayó al 17,3% en 2025. No obstante, cabe destacar que las exportaciones de estas provincias pasaron de USD 3.465 millones en 2002 a USD 10.727 millones en 2025, lo que implica un crecimiento punta a punta del 210%.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin