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Fundación Vida Silvestre Argentina invita a participar del Safari de Verano 2026

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Fundación Vida Silvestre Argentina invita a participar del Safari de Verano 2026, una actividad de ciencia ciudadana abierta, participativa y gratuita que se realizará en todo el país del 30 de enero al 2 de febrero. 

El evento propone unir a miles de personas para observar, registrar y aprender sobre la biodiversidad argentina de manera colaborativa, generando información valiosa para la ciencia y la conservación. 

Ciencia ciudadana: aprender y aportar, entre muchas personas 

La ciencia ciudadana es una forma de producir conocimiento científico de manera participativa. A través de la observación y el registro de plantas, animales, hongos y otros organismos, personas de todas las edades y con distintos niveles de experiencia pueden aportar datos que luego son utilizados por investigadores, conservacionistas, educadores y gestores ambientales y cualquier persona interesada en la naturaleza. 

Estos registros permiten ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad del país, conocer dónde viven las especies, cómo se distribuyen y cómo cambian a lo largo del tiempo. En este sentido, cada observación cuenta y se convierte en un aporte concreto para comprender y proteger la naturaleza.

ArgentiNat: la plataforma para registrar la biodiversidad argentina 

El Safari de Verano se realiza a través de ArgentiNat, la plataforma argentina de ciencia ciudadana impulsada por Fundación Vida Silvestre Argentina. ArgentiNat es el nodo nacional de iNaturalist, una red global que permite registrar y compartir observaciones de biodiversidad en todo el mundo. 

A través de la plataforma —disponible como sitio web y aplicación móvil— las personas pueden subir fotos, videos o sonidos de los organismos que observan. Cada registro es revisado y enriquecido por una comunidad de usuarios y especialistas, y pasa a formar parte de una base de datos abierta y de acceso público, utilizada en proyectos científicos, educativos y de conservación. 

Qué son los Safaris de Vida Silvestre 

Los Safaris de Vida Silvestre son eventos de ciencia ciudadana que se realizan cuatro veces al año, uno por estación. Durante varios días consecutivos, personas de todo el país salen a observar y registrar la biodiversidad desde distintos entornos: áreas naturales protegidas, espacios rurales, parques urbanos, plazas, jardines o incluso desde el propio barrio. 

El Safari de Verano es la primera edición del año y representa una oportunidad para reconectar con la naturaleza, aprender a observarla con otros ojos y contribuir colectivamente a generar conocimiento sobre la vida silvestre de Argentina. 

Cómo participar del Safari de Verano 2026 

Participar es simple y no requiere experiencia previa: 

  • Descargar la aplicación iNaturalist o registrarse en www.argentinat.org 
  • Salir a observar la naturaleza desde cualquier lugar del país durante los días del evento 
  • Registrar plantas, animales u otros organismos con fotos, videos o sonidos, siempre con fecha y ubicación 
  • Subir las observaciones durante los días del evento o en un lapso de dos semanas para poder incluirlas en los resultados. 
  • Las observaciones de todos los participantes podrán verse en: https://www.argentinat.org/projects/safari-de-verano-2026-argentinat 
  • Adicionalmente, podés crear un proyecto para medir los resultados del Safari en tu ciudad, provincia, área protegida, o grupo de amigos. 

Por qué es importante sumarse 

Las observaciones generadas durante el Safari de Verano contribuyen a ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad argentina y son utilizadas en investigaciones científicas, proyectos de conservación y acciones de educación ambiental. Participar es una forma concreta de involucrarse, aprender colectivamente y transformar la observación cotidiana de la naturaleza en información científica útil. Todas las observaciones del Safari nutren a otros innumerables proyectos de ciencia ciudadana en ArgentiNat. 

A través de iniciativas como ArgentiNat y los Safaris de Vida Silvestre, Fundación Vida Silvestre Argentina promueve la participación activa de la sociedad en el conocimiento y la conservación de la naturaleza, fortaleciendo el vínculo entre las personas y el ambiente. 

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La Subcomisión Selva Paranaense, clave para la conservación del yaguareté en Misiones

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El yaguareté (Panthera onca), el felino más grande del continente americano y uno de los símbolos de la biodiversidad misionera, enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia. La drástica reducción de su hábitat y la presión de la caza ilegal llevaron a que su distribución se reduzca a menos de 250 ejemplares en estado silvestre en todo el territorio nacional. En este contexto, Misiones, donde se concentra la mayor población del país, se convierte en un territorio estratégico para su supervivencia, y el trabajo de la Subcomisión Selva Paranaense resulta fundamental para coordinar acciones concretas que permitan conservar y recuperar a esta especie emblemática.

La Subcomisión Selva Paranaense forma parte del Comité de Gestión del Plan Nacional de Conservación del Yaguareté, junto a las subcomisiones de Yungas y Región Chaqueña. Su creación responde a la necesidad de implementar políticas específicas en una de las ecorregiones más importantes para la especie, donde Misiones es la única provincia que integra este espacio técnico y de decisión. La Provincia cuenta con el Plan Provincial de Conservación de Grandes Felinos (LEY XVI – N.° 78), una herramienta clave para proteger y preservar las especies que habitan la ecorregión paranaense, con especial énfasis en el yaguareté siendo el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables la autoridad de aplicación y quien coordina el plan.

Este ámbito de trabajo está conformado por un equipo interdisciplinario de profesionales pertenecientes a organismos gubernamentales, instituciones científicas y organizaciones de la sociedad civil con amplia trayectoria en conservación. Entre sus integrantes se encuentran el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), el Ministerio del Agro y la Producción, la Administración de Parques Nacionales, Fundación Vida Silvestre, Proyecto Zorro Pitoco, la Fundación de Historia Natural Félix de Azara-Güirá Oga, la Fundación Ornitológica del Plata “Aves Argentinas”, la Dirección de Defensa del Medio Ambiente y Delitos Rurales y CeIBA-CONICET. Además, se prevé la incorporación de nuevas instituciones, actualmente en proceso de aprobación.

La Subcomisión Selva Paranaense y su rol estratégico

Cada entidad participa a través de representantes técnicos que intervienen en la planificación, ejecución y seguimiento de las acciones definidas en el marco de la Ley Provincial XVI Nº 78 y sus modificaciones. El trabajo de la subcomisión abarca desde el monitoreo poblacional, la investigación científica hasta la prevención de conflictos con comunidades locales, el control de la caza furtiva, la educación ambiental y la atención de ejemplares tanto en libertad como en cautiverio.

Las acciones también incluyen estrategias frente a las principales amenazas que enfrenta el yaguareté en la región, como la deforestación, el crecimiento urbano y los atropellamientos en rutas. A esto se suman campañas de concientización y mecanismos de compensación ante casos de predación, con el objetivo de promover una convivencia responsable entre la fauna silvestre y las poblaciones humanas.

Uno de los antecedentes más importantes del trabajo articulado de la Subcomisión Selva Paranaense fue la translocación de la yaguareté Pará y sus cachorros, realizada en octubre del año pasado en Puerto Iguazú. El operativo se activó luego de que la hembra fuera detectada en zonas cercanas a asentamientos urbanos, una conducta que implicaba riesgos tanto para los animales como para la comunidad.

La captura y el traslado se llevaron adelante bajo estrictos protocolos de bienestar animal y con la participación coordinada de instituciones provinciales y nacionales. Los ejemplares fueron reubicados en un Área Natural Protegida, garantizando condiciones adecuadas para su supervivencia.

El trabajo de la subcomisión se apoya en un marco legal que posiciona a Misiones como una provincia pionera en la protección del yaguareté. La especie cuenta con estatus de Monumento Natural Provincial y Nacional, protección absoluta y severas sanciones ante cualquier tipo de caza o daño, reforzadas recientemente por normativas que habilitan una intervención judicial activa frente a delitos ambientales.

Las organizaciones que integran la Subcomisión Selva Paranaense aportan miradas complementarias desde la gestión territorial, la investigación científica y la conservación aplicada. Cada una de ellas cumple un rol específico dentro de la estrategia integral para la protección del yaguareté, fortaleciendo las acciones en territorio y la toma de decisiones basada en evidencia.

En este marco, el ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones destacó el rol estratégico de la Subcomisión Selva Paranaense y valoró especialmente el trabajo articulado que viene desarrollando: “Es un espacio clave de integración, participación y construcción colectiva, donde confluyen distintos actores con fuerte presencia territorial, alto nivel de profesionalismo y un profundo conocimiento técnico. Esta articulación de saberes, experiencias y recursos nos permite fortalecer las acciones de conservación y abordar con mayor eficacia los desafíos ambientales actuales”.

Asimismo agradeció la colaboración de cada institución y organización que forma parte: “Creemos firmemente que solo aunando esfuerzos podemos lograr resultados sostenibles. Desde esta gestión, promovemos una participación amplia y permanente, con las puertas siempre abiertas para seguir sumando voluntades en temas prioritarios como la conservación del yaguareté, la educación ambiental y el cuidado integral de nuestros ecosistemas”, cerró

Desde Fundación Vida Silvestre Argentina, una de las organizaciones con mayor trayectoria en la conservación del yaguareté en Misiones, destacaron que su aporte dentro de la Subcomisión se centra en abordar la problemática desde una perspectiva integral. En ese sentido, la coordinadora de Biodiversidad, Lucía Lazzari, explicó: “Trabajamos por la conservación del yaguareté en Misiones desde un enfoque integral: ampliamos y fortalecemos áreas protegidas y corredores clave, acompañamos el monitoreo científico de la especie y sus presas desde 2001, promovemos prácticas productivas compatibles con la conservación y la restauración del hábitat, abordamos los conflictos entre grandes felinos y productores rurales, evaluamos y mitigamos el impacto de las rutas, y desarrollamos acciones de comunicación y sensibilización”.

Lazzari señaló además que Fundación Vida Silvestre administra la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í, desde donde se realizan tareas de control y prevención de la caza furtiva en la cuenca del arroyo Urugua-í, en articulación con guardaparques y agentes de conservación de parques y reservas privadas. Según remarcó, este conjunto de acciones resulta clave para asegurar la supervivencia del yaguareté, la integridad de la selva misionera y los medios de vida de las comunidades locales, en el marco del Plan de Acción para la Conservación de una especie críticamente amenazada.

Por su parte, el director general del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), Emanuel Grassi destacó la importancia del abordaje científico en la toma de decisiones. En ese sentido, explicó que el organismo interviene como autoridad de aplicación de los recursos genéticos, garantizando los procedimientos de captura, la toma de muestras y el resguardo del material biológico en el Biobanco de Sangre y Tejidos. “Este trabajo nos permite contar con información clave para el monitoreo sanitario y genético de los ejemplares, fundamental para definir estrategias de conservación efectivas”, señaló.

Asimismo remarcó además que el área de Bioquímica para la Salud Animal del IMiBio realiza análisis bioquímicos y parasitológicos que permiten evaluar el estado de salud de los yaguaretés y acompañar las acciones en territorio. “La conservación del yaguareté requiere una mirada integral, que combine ciencia, gestión y trabajo articulado, especialmente en los contextos de conflicto por coexistencia con las actividades humanas”, agregó.

En tanto, desde la Fundación de Historia Natural Félix de Azara, a través del equipo del Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Güirá Oga, destacaron el trabajo articulado que impulsa la Subcomisión, al señalar que: “Cada intervención no solo permite asistir a los ejemplares en situación de riesgo, sino también generar información clave para comprender las amenazas que enfrenta la fauna y contribuir al equilibrio de los ecosistemas, un aspecto fundamental para la conservación del yaguareté como predador tope de la Selva Paranaense. Este trabajo conjunto, además, refuerza el vínculo con la comunidad y promueve una mayor conciencia ambiental”.

Finalmente, desde Aves Argentinas también remarcaron el valor estratégico de la Subcomisión Selva Paranaense como un espacio clave para articular esfuerzos en la conservación del yaguareté y la promoción de la coexistencia con las comunidades locales. En este contexto, Rodrigo Fariña, coordinador del Proyecto Bosque Atlántico resaltó algunos de los trabajo que se realiza para asegurar la preservación de la especie, como la implementación de la prueba piloto del seguro ante eventos de depredación en el Corredor Municipal de Conservación y Desarrollo Península de Andresito, que se realiza junto con otras instituciones, así como el acompañamiento integral a familias vecinas mediante acciones concretas como la construcción de caniles, instalación de luces foxlight, cercos eléctricos y campañas de vacunación. Por otro lado, destacaron el aporte del collar satelital para el seguimiento de la hembra “Para”, fundamental para fortalecer el monitoreo y la toma de decisiones en línea con los objetivos de la Estrategia Nacional para la Conservación de la especie.

El funcionamiento de la Subcomisión Selva Paranaense se sustenta en el aporte complementario de cada una de las instituciones que la integran, donde el trabajo conjunto resulta clave para abordar una problemática compleja como la conservación del yaguareté. Los organismos provinciales aportan el marco normativo, la gestión territorial y la capacidad de intervención en el territorio; las instituciones científicas fortalecen la toma de decisiones a partir de la investigación, el monitoreo y el análisis técnico; y las organizaciones de la sociedad civil contribuyen con experiencia en conservación aplicada, presencia sostenida en campo y trabajo directo con las comunidades locales.

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Misiones refuerza la conservación del yaguareté con la Subcomisión Selva Paranaense como eje estratégico

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En un escenario crítico para la supervivencia del yaguareté en Argentina, con menos de 250 ejemplares en estado silvestre en todo el país, Misiones concentra la mayor población nacional y se posiciona como territorio clave para su preservación. En ese marco, la Subcomisión Selva Paranaense emerge como un ámbito central de articulación técnica, institucional y política para coordinar acciones concretas de conservación, recuperación poblacional y manejo de conflictos, en línea con el Plan Nacional de Conservación del Yaguareté y la Ley Provincial XVI N.º 78.

La situación del yaguareté (Panthera onca), el felino más grande del continente americano y uno de los emblemas de la biodiversidad misionera, atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. La reducción drástica del hábitat natural, la fragmentación del territorio y la persistencia de la caza ilegal llevaron a que su población se reduzca a menos de 250 individuos en libertad en todo el territorio argentino. En este contexto, la Selva Paranaense —y particularmente Misiones— se transforma en un espacio estratégico para garantizar la supervivencia de la especie, tanto desde una perspectiva ambiental como institucional.

Un ámbito clave dentro del Plan Nacional de Conservación del Yaguareté

La Subcomisión Selva Paranaense forma parte del Comité de Gestión del Plan Nacional de Conservación del Yaguareté, junto con las subcomisiones de Yungas y Región Chaqueña. Su creación respondió a la necesidad de diseñar e implementar políticas específicas para una ecorregión crítica, donde Misiones es la única provincia que integra este espacio técnico y de decisión.

El funcionamiento de la subcomisión se articula con el Plan Provincial de Conservación de Grandes Felinos, establecido por la Ley XVI – N.º 78, que constituye el principal marco normativo para la protección de estas especies en la provincia. El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables es la autoridad de aplicación de la ley y el organismo responsable de coordinar las acciones, garantizando la coherencia entre las políticas provinciales y las estrategias nacionales de conservación.

Este entramado institucional posiciona a Misiones como una provincia pionera en la protección del yaguareté, que además cuenta con estatus de Monumento Natural Provincial y Nacional, protección absoluta y sanciones severas ante cualquier tipo de caza, daño o persecución, reforzadas por normativas que habilitan una intervención judicial activa frente a delitos ambientales.

Articulación institucional, ciencia aplicada y gestión territorial

La Subcomisión Selva Paranaense está integrada por un equipo interdisciplinario de profesionales de organismos públicos, instituciones científicas y organizaciones de la sociedad civil con amplia trayectoria en conservación. Entre sus miembros se encuentran el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), el Ministerio del Agro y la Producción, la Administración de Parques Nacionales, Fundación Vida Silvestre, Proyecto Zorro Pitoco, la Fundación de Historia Natural Félix de Azara–Güirá Oga, la Fundación Ornitológica del Plata “Aves Argentinas”, la Dirección de Defensa del Medio Ambiente y Delitos Rurales y CeIBA-CONICET, con la posibilidad de sumar nuevas instituciones actualmente en proceso de aprobación.

Cada entidad participa a través de representantes técnicos que intervienen en la planificación, ejecución y seguimiento de las acciones definidas en el marco de la Ley XVI N.º 78 y sus modificaciones. El abordaje es integral e incluye monitoreo poblacional, investigación científica, prevención de conflictos con comunidades locales, control de la caza furtiva, educación ambiental y atención de ejemplares tanto en libertad como en cautiverio.

Las estrategias también contemplan respuestas frente a las principales amenazas que enfrenta la especie en la región, como la deforestación, el crecimiento urbano y los atropellamientos en rutas. En este punto, se desarrollan campañas de concientización y mecanismos de compensación ante eventos de predación, con el objetivo de promover una convivencia responsable entre la fauna silvestre y las actividades humanas.

Uno de los antecedentes más relevantes del trabajo coordinado de la subcomisión fue la translocación de la yaguareté Pará y sus cachorros, realizada en octubre del año pasado en Puerto Iguazú. El operativo se activó luego de que la hembra fuera detectada en zonas cercanas a asentamientos urbanos, una conducta que implicaba riesgos tanto para los animales como para la comunidad. La captura y el traslado se realizaron bajo estrictos protocolos de bienestar animal, con participación de instituciones provinciales y nacionales, y los ejemplares fueron reubicados en un Área Natural Protegida que garantiza condiciones adecuadas para su supervivencia.

Impacto institucional y mirada estratégica sobre la conservación

Desde el Gobierno provincial destacaron el rol de la Subcomisión Selva Paranaense como un espacio de integración y toma de decisiones basadas en evidencia. El ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables subrayó que se trata de “un espacio clave de integración, participación y construcción colectiva, donde confluyen distintos actores con fuerte presencia territorial, alto nivel de profesionalismo y un profundo conocimiento técnico”, y agregó que esta articulación permite “fortalecer las acciones de conservación y abordar con mayor eficacia los desafíos ambientales actuales”.

Asimismo, valoró la participación de las organizaciones que integran la subcomisión y remarcó que “solo aunando esfuerzos podemos lograr resultados sostenibles”, en el marco de una política de puertas abiertas para sumar voluntades en temas prioritarios como la conservación del yaguareté, la educación ambiental y el cuidado integral de los ecosistemas.

Desde Fundación Vida Silvestre Argentina, la coordinadora de Biodiversidad, Lucía Lazzari, explicó que el aporte de la organización se basa en un enfoque integral: “Ampliamos y fortalecemos áreas protegidas y corredores clave, acompañamos el monitoreo científico de la especie y sus presas desde 2001, promovemos prácticas productivas compatibles con la conservación y la restauración del hábitat, abordamos los conflictos entre grandes felinos y productores rurales, evaluamos y mitigamos el impacto de las rutas, y desarrollamos acciones de comunicación y sensibilización”.

Lazzari también destacó el rol de la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í, administrada por la fundación, desde donde se realizan tareas de control y prevención de la caza furtiva en articulación con guardaparques y agentes de conservación, en el marco del Plan de Acción para la Conservación de una especie críticamente amenazada.

Por su parte, el director general del IMiBio, Emanuel Grassi, puso el foco en la relevancia del abordaje científico en la toma de decisiones. Señaló que el organismo interviene como autoridad de aplicación de los recursos genéticos, garantizando los procedimientos de captura, la toma de muestras y el resguardo del material biológico en el Biobanco de Sangre y Tejidos. “Este trabajo nos permite contar con información clave para el monitoreo sanitario y genético de los ejemplares, fundamental para definir estrategias de conservación efectivas”, afirmó.

Desde el Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Güirá Oga, de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara, remarcaron que cada intervención no solo permite asistir a ejemplares en riesgo, sino también generar información estratégica para comprender las amenazas que enfrenta la fauna y contribuir al equilibrio de los ecosistemas, un aspecto central para la conservación del yaguareté como predador tope de la Selva Paranaense.

Finalmente, desde Aves Argentinas destacaron el valor estratégico de la subcomisión como espacio de articulación, y mencionaron acciones concretas como la prueba piloto del seguro ante eventos de depredación en el Corredor Municipal de Conservación y Desarrollo Península de Andresito, la implementación de medidas de coexistencia con familias vecinas —caniles, luces foxlight, cercos eléctricos y campañas de vacunación— y el uso de collares satelitales, como el que permite el seguimiento de la hembra “Pará”, clave para fortalecer el monitoreo y la toma de decisiones en línea con la Estrategia Nacional para la Conservación del Yaguareté.

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Plan climático: la política ambiental puede ser un motor económico para Misiones

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El cambio climático se ha consolidado como uno de los principales desafíos  estructurales del siglo XXI, con impactos crecientes sobre los sistemas naturales,  económicos y sociales. En este contexto, la acción climática dejó de ser una agenda  exclusivamente internacional o nacional para convertirse en una responsabilidad  compartida por todos los niveles de gobierno. Las jurisdicciones subnacionales — provincias y municipios— ocupan un lugar estratégico, ya que es en el territorio  donde se manifiestan los impactos climáticos y donde se implementan de manera  concreta las políticas públicas. 

El Plan de Respuesta al Cambio Climático (PRCC) surge como una herramienta  central de planificación, orientada a ordenar, priorizar y coordinar las acciones de  mitigación y adaptación al cambio climático. A partir del caso del Plan de Respuesta  al Cambio Climático de la Provincia de Misiones, este documento desarrolla: (i) qué  es un Plan de Respuesta al Cambio Climático, (ii) por qué las jurisdicciones deben  implementarlos, y (iii) qué beneficios y oportunidades vinculadas al desarrollo  sostenible y climático aportan estos planes a los territorios. 

1. ¿Qué es un Plan de Respuesta al Cambio Climático? 

Un Plan de Respuesta al Cambio Climático es un instrumento de política pública de  carácter estratégico que define el conjunto de lineamientos, objetivos, medidas y  mecanismos institucionales que una jurisdicción adopta para enfrentar el cambio  climático de manera integral. Su finalidad principal es orientar la acción climática en  el territorio, abordando tanto la reducción de las emisiones de gases de efecto  invernadero (mitigación) como la disminución de la vulnerabilidad frente a los  impactos climáticos presentes y futuros (adaptación). 

Desde el punto de vista conceptual, el PRCC se apoya en el reconocimiento científico  de que el cambio climático es un fenómeno de origen predominantemente  antropogénico, asociado a las emisiones de gases de efecto invernadero  provenientes de la quema de combustibles fósiles, los cambios en el uso del suelo,  la agricultura, los procesos industriales y la gestión de residuos. Frente a este 

diagnóstico, los planes de respuesta traducen los compromisos internacionales y  nacionales en acciones concretas a escala subnacional. 

En el caso argentino, los Planes de Respuesta al Cambio Climático se enmarcan en  la Ley Nacional N.º 27.520 de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al  Cambio Climático Global, que establece la obligación de las jurisdicciones de  planificar e implementar políticas climáticas coherentes con las Contribuciones  Determinadas a Nivel Nacional (NDC) asumidas por el país en el marco del Acuerdo  de París. 

Un PRCC presenta, habitualmente, los siguientes componentes: 

Diagnóstico climático y territorial, que identifica las principales fuentes de  emisiones, los sumideros de carbono, las amenazas climáticas y las  vulnerabilidades sectoriales. 

Componente de mitigación, con objetivos y medidas orientadas a reducir  emisiones y/o aumentar capturas de carbono, priorizando sectores  estratégicos como energía, transporte, residuos y uso del suelo. 

Componente de adaptación, enfocado en reducir riesgos, fortalecer la  resiliencia de los sistemas productivos, sociales y ecosistémicos, y proteger a  las poblaciones más vulnerables. 

Gobernanza climática, que define la arquitectura institucional, los  mecanismos de coordinación intersectorial y la participación ciudadana. • Sistema de monitoreo y evaluación, que permite medir avances, garantizar  transparencia y ajustar las políticas en el tiempo. 

Estrategia de financiamiento climático, que identifica fuentes de recursos y  mecanismos para viabilizar la implementación del plan. 

En síntesis, el Plan de Respuesta al Cambio Climático no es un documento  declarativo, sino una hoja de ruta operativa que integra la variable climática en la  planificación del desarrollo territorial. 

2. ¿Por qué las jurisdicciones deben implementar Planes de  Respuesta al Cambio Climático? 

La implementación de Planes de Respuesta al Cambio Climático por parte de las  jurisdicciones responde a razones normativas, técnicas, territoriales y políticas. 

2.1 Razones normativas e institucionales 

Desde el punto de vista jurídico, las jurisdicciones subnacionales tienen  competencias directas sobre áreas clave para la acción climática, como el  ordenamiento territorial, el transporte, la energía, la gestión de residuos, la  producción agropecuaria y la protección de los ecosistemas. En el marco federal  argentino, la Ley 27.520 establece presupuestos mínimos, pero delega en provincias 

y municipios la responsabilidad de diseñar e implementar políticas acordes a sus  realidades territoriales. 

Asimismo, los Planes de Respuesta permiten asegurar la coherencia vertical entre  los compromisos internacionales (Acuerdo de París), las NDC nacionales y las  políticas locales, evitando superposiciones, vacíos normativos o contradicciones  entre niveles de gobierno. 

2.2 Razones técnicas y territoriales 

El cambio climático no impacta de manera homogénea en todo el territorio. Las  amenazas, vulnerabilidades y capacidades de respuesta varían significativamente  entre regiones, lo que hace indispensable una planificación climática situada. Las  jurisdicciones cuentan con un conocimiento más preciso de sus dinámicas  productivas, sociales y ambientales, lo que les permite diseñar medidas más  eficaces y contextualizadas. 

En el caso de Misiones, por ejemplo, la elevada cobertura boscosa y la importancia  del sector forestal determinan un perfil climático particular, caracterizado por una  alta capacidad de captura de carbono. Un Plan de Respuesta permite poner en valor  estas características, proteger los sumideros naturales y orientar el desarrollo hacia  un modelo bajo en emisiones. 

2.3 Razones políticas y de gestión pública 

Los Planes de Respuesta al Cambio Climático fortalecen la capacidad de gestión  pública al proporcionar un marco estratégico que ordena prioridades, asigna  responsabilidades y facilita la coordinación intersectorial. Además, constituyen una  señal política clara de compromiso climático, tanto hacia la ciudadanía como hacia  actores nacionales e internacionales. 

La existencia de un plan aprobado y en implementación mejora la elegibilidad de las  jurisdicciones para acceder a financiamiento climático, cooperación técnica y  programas de fortalecimiento institucional, al demostrar planificación, coherencia y  capacidad de ejecución. 

3. Beneficios y oportunidades de los Planes de Respuesta al Cambio  Climático para los territorios 

La implementación de Planes de Respuesta al Cambio Climático genera múltiples  beneficios y oportunidades, que trascienden la dimensión ambiental y se articulan  con el desarrollo sostenible. 

3.1 Beneficios ambientales y climáticos 

En primer lugar, los PRCC contribuyen directamente a la reducción de emisiones de  gases de efecto invernadero y a la conservación de los sumideros de carbono, lo que 

fortalece la contribución de las jurisdicciones a los objetivos climáticos nacionales e  internacionales. Asimismo, las medidas de adaptación reducen la vulnerabilidad  frente a eventos extremos, disminuyendo pérdidas económicas, daños a la  infraestructura y riesgos para la salud. 

La protección de ecosistemas, la gestión sostenible del suelo y la restauración de  áreas degradadas generan beneficios adicionales en términos de biodiversidad,  servicios ecosistémicos y calidad ambiental. 

3.2 Oportunidades para el desarrollo productivo sostenible 

Los Planes de Respuesta abren oportunidades para diversificar y modernizar las  economías locales mediante la promoción de sectores estratégicos como las  energías renovables, la eficiencia energética, la economía circular, la gestión  sostenible de residuos y la producción agroforestal. 

Estas acciones impulsan la generación de empleo verde, fomentan la innovación  tecnológica y fortalecen cadenas de valor locales, contribuyendo a un desarrollo  económico más resiliente y competitivo. 

3.3 Beneficios sociales y territoriales 

Desde una perspectiva social, los PRCC permiten incorporar criterios de equidad y  justicia climática, priorizando a las poblaciones y territorios más vulnerables. La  planificación climática mejora la calidad de vida al reducir riesgos sanitarios,  fortalecer la seguridad hídrica y promover entornos urbanos más saludables. 

Además, los procesos participativos asociados a la elaboración e implementación de  los planes fortalecen la gobernanza democrática, el acceso a la información y la  corresponsabilidad social en la acción climática. 

3.4 Acceso a financiamiento e inserción internacional 

Contar con un Plan de Respuesta al Cambio Climático posiciona a las jurisdicciones  para acceder a financiamiento climático nacional e internacional, incluyendo fondos  multilaterales, cooperación bilateral y mecanismos innovadores como los mercados  de carbono previstos en el Artículo 6 del Acuerdo de París. 

En territorios con ventajas comparativas, como aquellos con alta capacidad de  captura de carbono, estos instrumentos pueden convertirse en una fuente relevante  de recursos para financiar políticas públicas, siempre que se garantice la integridad  ambiental y los beneficios sociales locales.

Conclusiones 

El Plan de Respuesta al Cambio Climático constituye una herramienta clave para que  las jurisdicciones enfrenten de manera estratégica e integrada los desafíos del  cambio climático. Más allá de su función ambiental, estos planes ordenan la acción  pública, fortalecen la gobernanza, generan oportunidades de desarrollo sostenible y  mejoran la resiliencia de los territorios. 

El caso del Plan de Respuesta al Cambio Climático de la Provincia de Misiones  muestra cómo la planificación climática subnacional puede articular mitigación,  adaptación y desarrollo, poniendo en valor las capacidades territoriales y  alineándose con los compromisos nacionales e internacionales.  

En este sentido, la implementación efectiva de estos planes no solo es una  obligación normativa, sino también una oportunidad estratégica para construir  territorios más sostenibles, resilientes e inclusivos.

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Viajes & Movilidad Sustentable: el impacto de los viajes compartidos

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n el marco del Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO₂, cada 28 de enero, el viaje compartido vuelve a posicionarse como una de las alternativas concretas para reducir el impacto ambiental del transporte interurbano, uno de los sectores con mayor huella de carbono.

Según datos de Viatik, la plataforma de viajes compartidos entre ciudades, desde su creación en 2022 se evitaron más de 336 toneladas de CO₂, gracias a la ocupación de asientos que, de otro modo, habrían viajado vacíos.

Desde 2023, la reducción de emisiones generada por el viaje compartido creció más de 12 veces, pasando de 18 toneladas de CO₂ evitadas a más de 220 toneladas en 2025, en línea con la expansión y adopción de la plataforma.

Rutas turísticas: donde el impacto ambiental es mayor

La reducción de emisiones no es uniforme: las rutas de larga distancia y con alto flujo turístico concentran el mayor impacto ambiental positivo, ya que combinan más kilómetros recorridos con mayor ocupación de asientos.

En ese sentido, desde Viátik destacan que las rutas hacia destinos turísticos concentran gran parte de la reducción de CO₂, especialmente en temporada alta. Entre las rutas con mayor impacto ambiental positivo se encuentran:

  • Buenos Aires – Mar del Plata: 69,1 toneladas de CO₂ evitadas
  • Buenos Aires – Rosario: 6,52 toneladas
  • Buenos Aires – La Plata: 2,72 toneladas

Menos autos en ruta, menos emisiones en ciudades

El beneficio ambiental del carpooling no se limita a la reducción de emisiones por viaje. Al compartir traslados, también se reduce la cantidad de autos circulando, tanto en rutas como en accesos y centros urbanos, especialmente en períodos de alta demanda turística.

El beneficio ambiental del carpooling no se limita a la reducción de emisiones por viaje. Al compartir traslados, también se reduce la cantidad de autos circulando, tanto en rutas como en accesos y centros urbanos, especialmente en períodos de alta demanda turística.

Cada pasajero que se suma a un auto en circulación evita la necesidad de un vehículo adicional, lo que impacta directamente en:

  • Menor consumo de combustible,
  • Menos congestión vial,
  • Utilización más eficiente de la infraestructura existente.

Para poner en contexto los datos ambientales, la reducción acumulada de 336 toneladas de CO equivale aproximadamente a las emisiones que generarían alrededor de 73 autos particulares en un año, o a los gases emitidos por más de 1.600 vuelos domésticos de corta distancia por pasajero. También es equivalente a la absorción de CO₂ de unos 16 mil árboles adultos durante un año. (Equivalencias estimativas basadas en promedios internacionales de emisiones y absorción de carbono.)

Un impacto que crece mes a mes

Al ritmo actual, la comunidad de viajes compartidos evita entre 15 y 20 toneladas de CO por mes, una cifra que continúa en aumento a medida que crece la adopción del carpooling y se suman nuevas rutas.

Desde la plataforma explican que este eje será cada vez más relevante. “El impacto ambiental del viaje compartido crece a medida que más personas se suman a esta forma de viajar. Cada asiento ocupado es una emisión que no se genera, y medir ese efecto nos permite dimensionar cómo decisiones cotidianas pueden tener un impacto positivo real. En 2026 vamos a seguir profundizando el seguimiento de estos datos para hacerlos cada vez más visibles”, explica Gonzalo Aszyn, CTO y cofundador de Viatik.

En una fecha que invita a reflexionar sobre el impacto de nuestras decisiones diarias. El transporte es uno de los mayores generadores de emisiones en Argentina. En ese escenario, compartir un viaje deja de ser solo una decisión económica para convertirse en una acción ambiental concreta.

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