La empresaria de Puerto Iguazú l frente de Cuenca del Plata, y propietaria de hoteles en la ciudad y en las 600 hectáreas, analizó el escenario a partir de la crisis que desató el Coronavirs, y precisó que el ánimo es de quien empieza un emprendimiento de cero. “Se paró todo de un rato a otro, por eso tenemos que ser estrategas”.
En una entrevista con Economis, afirmó que los hoteles se preparan para reabrir posiblemente en julio aunque el destino internacional se recuperará posiblemente en un año.
¿Cómo sobrellevan el parate de la actividad?
Toda la actividad turística nosotros la consideramos una catástrofe, es como lo que pasó en Bariloche en su momento cuando vio los efectos del volcán o como cuando hay una guerra. Nosotros directamente de un día para el otro, sin planificación porque si hay una estrategia, si supiéramos lo que va a pasar de acá a un tiempo, todos nos preparamos, pero como esto fue de golpe nos tomó de sorpresa y con la gran preocupación de que hubo un corte en la cadena de pagos. Además nos preocupa, por lo menos en nuestros destinos es la reinversión permanente, siempre estamos invirtiendo en el hotel, en una combi, en un bus, siempre se renueva la actividad porque el que no lo hace desaparece. Somos un destino que creció por inversión en calidad y en bienes y servicios.
No hay que dejar de lado la promoción porque hay que pensar que cuando la gente decida viajar debemos ser los primeros
La empresaria
aseguró que el personal del sector turístico es muy calificado, y que el
empresario hizo un “enorme esfuerzo” para abonar los salarios.
“Tenemos personal muy calificado, la mayoría de las empresas en un gran porcentaje está sosteniendo el empleo, el sueldo se pagó te diría casi en un ciento por ciento, los bancos dieron los préstamos, pero el tema es endeudarse con pasivos, porque la pregunta es hasta cuándo nos vamos a poder endeudar”.
Analizó que
la actividad turística fue la primera en caer y será la última en levantarse. Detalló
que en Iguazú los hoteles estiman una reapertura en julio, “se cree pero no hay
nada confirmado. Abrir un hotel, abrir una empresa significa mucho costo de mantención.
Ese es el gran temor, la incertidumbre”.
Sin embargo,
afirmó, el ánimo de los empresarios es bueno, con la energía puesta en elaborar
una estrategia para traer nuevamente al turista cuando la actividad asome.
“La parte positiva es que nosotros seguimos soñando, seguimos pensando que esto va a pasar en algún momento. El turismo nacional creemos que en seis meses de acuerdo a la previsión de las líneas aéreas. El sector entiende perfectamente el tema de la salud y lo acompañamos al ciento por ciento las decisiones del gobernador y del presidente en la Nación, no hay ningún tipo de planteos, y lo entendemos. Lo que no entendemos es cómo salir de este brete en el que estamos”.
Todos los días pensamos que estamos empezando de cero una empresa, con ese entusiasmo estamos sobreviviendo sino estaríamos muy deprimidos
En los últimos días mantuvieron una reunión a través de teleconferencia con el gobernador, Oscar Herrera, el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán y el ministro de Turismo de la provincia, José María Arrúa, y allí se barajaron alternativas y posibles salidas. Patricia Durán precisó que solicitaron a la provincia solicitaron una reducción de los impuestos, “que se concrete la rebaja de la tarifa de la luz, que es un peso muy grande. El gobernador es increíble lo involucrado que estaba sobre lo que nos está pasando, estaba al tanto de todo, no es que todo lo que le dijimos le sorprendió, es uno de los pocos gobernadores que está tan involucrado en el turismo”. Concluirán en breve un informe sobre pautas de salud y cuidado del personal y los turistas para cuando la actividad vuelva para presentarla a la provincia.
Ésta es una crisis distinta porque no
hubo tiempo de prepararse para sus efectos
Mucha gente
piensa que esto es de un mes a otro. Y no es así, nos va a llevar un buen
tiempo y hay que pensar en que hay que
comer, es decir, en los orígenes, en que hay algunas cosas de las que tenemos
que prescindir este año y ocuparnos de
la salud y de la alimentación. Así de básico.
En paralelo proyectar una promoción del destino, hablamos con el
ministro que hay que levantar la provincia para levantar el turismo en general
y las Cataratas del Iguazú como algo específico, no dejar de lado la promoción
porque hay que pensar que cuando la gente decida viajar debemos ser los
primeros. Hablamos con los operadores para que en este tiempo podamos
capacitarnos.
Afirmó que
en los 33 años al frente de Cuenca Del Plata es la primera vez que ve un
panorama tan desolador, sin turistas y sin agua en las Cataratas.
“En esta
actividad si vos pensás que es sólo para rédito económico no podes llevarla
adelante. Tenés que amar esto porque es mucho esfuerzo personal. Menos mal
ahora que están sin agua las Cataratas. Pero jamás vimos algo igual, esto es un
desastre porque uno mira y ve que no quedó nada. Te da pena de ver tanta gente
en los hoteles, en las calles a no ver nada. Nuestra preocupación también son
los autónomos, qué pasa con toda esa gente que vivía del turismo. Se suspendió
todo de un rato a otro por eso tenemos que ser estrategas”.
A un mes de la cuarentena, hay una coincidencia en la sociedad argentina: es casi unánime el respaldo a las decisiones tomadas por el gobierno de Alberto Fernández. Las principales encuestadoras del país realizaron relevamientos que concluyen en la confianza en el rumbo elegido e incluso respaldo a eventuales medidas económicas que en otro momento hubiesen profundizado la grieta.
La consultora TresPuntoZero sostiene que el 78,1 por ciento de los argentinos tiene una evaluación positiva del Gobierno y el 75,4, una imagen buena o muy buena del Presidente, mientras que la negativa es de apenas el 21 por ciento.
El 75,8 por ciento de los entrevistados advierte como un problema grave al coronavirus, pero el 69,7 cree que Argentina está actuando mejor que otros países ante la pandemia, incluso un altísimo 75,5 por ciento de votantes de Cambiemos. El 41,4 por ciento asegura cumpir a rajatabla con la cuarentena y el 53,6 jura que sólo salió a hacer las compras permitidas.
Según esta consultora, apenas el 10,3 considera que la prioridad del Gobierno debiera ser cuidar la economía y el empleo por sobre la cuestión sanitaria. El 89,7 por ciento no participó de los “cacerolazos” de protesta.
Un trabajo de la consultora Zurban & Córdoba y Asociados revela que “88,6 por ciento de sus encuestados aprueban total o parcialmente la gestión de Alberto Fernández, lo mismo que la extensión de la cuarentena hasta el 26 de abril.
“En un contexto único e inédito, la opinión pública se encuentra apoyando las acciones encaradas por el gobierno nacional con el apoyo de la oposición política. Esto se valora muy especialmente. Pero también se verifica un pedido cada vez más importante de apertura de actividades económicas. En esa línea, se comienzan a percibir, distintas posiciones, desde que va a aumentar la desigualdad tras la pandemia, como también que las consecuencias económicas van a ser peores que las sanitarias”, señala el estudio.
“En este momento sigue siendo prioritario cuidar la salud pública para el 96%; aunque los que también creen que hay que priorizar la economía del país, también son un grupo muy numeroso (un 76%)”, remarca el sondeo.
Zurban & Córdoba destacan que el 96% destaca el trabajo de médicos y enfermeros, pero al mismo tiempo hay escasa confianza en la banca privada y especialmente en los grandes empresarios del país, con solo un 30%.
Alto apoyo recibieron también las ideas de la creación un ingreso básico universal como así también, la creación de un impuesto a las mayores fortunas del país, justamente para financiar ese ingreso.
El 47,4 por ciento aprueba totalmente la creación del impuesto a la riqueza y el 20,6 lo aprueba algo. El rechazo es apenas del 14,5 por ciento.Un porcentaje significativamente alto, un 60% respondió que iba a tener problemas económicos. En esta medición, ya el 70% de los argentinos tendría problemas para cubrir los gastos del mes y nadie espera que la inflación baje o se mantenga en valores normales. En efecto, casi un 70% de los que respondieron, creen que habrá una inflación mayor a la prevista.
Por otra parte, la consultora Ipsos realizó un relevamiento entre los líderes de América. Allí el presidente Alberto Fernández tiene una aprobación de 49 por ciento, la cuarta más alta de la región, mientras que el vecino Jair Bolsonaro está en el puesto once. Sin embargo, Argentina trepa al primer lugar, compartido con Uruguay, cuando se analiza el manejo de la crisis del coronavirus.
Finalmente, la consultora Clivajes sostiene que la imagen positiva de Alberto Fernández acumula el 85%, con un incremento de 12%, si se considera el último sondeo de marzo, en donde se afirmaba una imagen positiva del presidente de la Nación de 73%.
En el sondeo se midió la expresión delPresidente: “Les tocó la hora de ganar menos”, y el 64% de los encuestados no dudaron en afirmar que esa frase debe ser aplicada a los grandes empresarios. Por otro lado, frente a la discusión mediática-pública (entre privilegiar la economía o la salud) que trajo aparejada la decisión gubernamental de extender la cuarentena obligatoria para limitar el impacto del COVID-19, el 90% de los participantes de este trabajo aseguraron que “el Gobierno debe priorizar la salud”.
En cuanto a las consecuencias que se perciben en la situación económica de la gente producto del aislamiento obligatorio impulsado por Gobierno, hay un fuerte impacto negativo al observar que al 35% el dinero le alcanza menos que antes de la cuarentena y a más del 31% le alcanza pero ha tenido que modificar hábitos de consumo.
Bandadas de patos frente a Posadas, carpinchos en Buenos Aires, un venado en Oberá y peces en aguas increíblemente diáfanas en el Canal de Venecia. En el Riachuelo, el de los Mil Días de María Julia, aparecieron inesperados cardúmenes de sábalos y bogas que nadie imaginaría que están en esas aguas barrosas. Hasta las ratas están saliendo, en una remake del siglo XXI de La Peste. Ha disminuido mucho la contaminación atmosférica. Tanto el CO, CO2 y el NO2 han disminuido producto tanto de la baja del tránsito automotor como del nivel de actividad industrial.
Las Cataratas del Iguazú, que el año pasado recibieron a 1,6 millones de turistas, disfrutan desde hace 25 días de una silenciosa calma sin visitantes ¿Qué impacto tendrá la pandemia que encerró a la humanidad y liberó a la naturaleza? ¿Al final veremos algún cambio sustancial?
Claudio Bertonatti cree que en realidad, la pandemia es una oportunidad para repensar el vínculo con la naturaleza e imagina una ecuación “costo beneficio”: “Si uno respeta la capacidad de recuperación de esos la naturaleza, viviremos como si tuviéramos un gran capital retirando intereses”.
Bertonatti es un naturalista, museólogo y docente argentino, investigador de la Universidad Maimónides y asesor científico de la Fundación Azara, dedicado a la conservación de la naturaleza y del patrimonio cultural. Analizó con Economis el impacto de la pandemia en la naturaleza.
“Pareciera que en el mundo hay una tregua, entre las agresiones humanas y la naturaleza. Desde la Fundación Azara, venimos viendo este fenómeno y como todo el mundo desde su casa pudimos ver la “aparición”, así entre comillas, de animales silvestres que normalmente uno se encuentra en las áreas protegidas, no en la vía pública. No encuentra jabalíes o cabras montesas en las ciudades españolas, ni ve los peces desde las costas de los canales de Venecia, y, hasta delfines. Esto mismo pasa en la Argentina, donde en las afueras de Buenos Aires, han aparecido carpinchos con crías, en el Riachuelo, uno de los lugares más contaminados del mundo, cardúmenes enormes de sábalos y bogas. Lo que estamos viendo en las ciudades, es la respuesta de la naturaleza, cuando uno baja el nivel de agresión o disturbio. Ese disturbio puede ser ruido, ocupación humana, tránsito vehicular, actividad industrial. Entonces lógicamente al bajar la carga de presiones, muchos animales que estaban comprimidos o restringidos a las áreas naturales se asoman, o vuelven a visitarnos. Es ahí que pienso que tenemos una gran oportunidad. Porque el hecho de estar nosotros encerrados y la naturaleza en libertad, nos permite darnos cuenta de la necesidad que tenemos de contacto con ese mundo natural. También de revisar nuestra forma de contactarnos, porque muchas veces elegimos mecanismos que son agresivos, y no me refiero a aquella persona que caza o pesca, o corta madera por necesidad, porque esa gente no tiene elecciones de vida normalmente. Me refiero a muchas otras personas, que, por un tema cultural, de tradición, por un gusto, por desinformación y a veces hasta por picardía, comete atropellos o se vincula con la naturaleza de una forma que termina perjudicando a todos. ¡Qué lindo espectáculo volver a ver la naturaleza misionera, tener la oportunidad de contemplarla, de sacarle fotos, de reconocer la diversidad de especies! Misiones tiene una enorme variedad de formas de vida, es una provincia que vive de la naturaleza. Otros países tienen un vínculo, y no me refiero a países más desarrollados, pero sí a países como Costa Rica, que hacen culto de su naturaleza, donde experimentan el orgullo de su arraigo con la tierra. Atahualpa Yupanqui, muchas veces decía cuando se despedía, o cuando te encontraba: “¿Cómo anda paisano?”, alguna vez le pregunté: “Don Ata, ¿Qué quiere decir paisano?”, y me dice: “Paisano es el que lleva el país adentro”. Para mí fue un llamado de atención eso, porque la verdad es que no todos nos sentimos paisanos, no todos llevamos el país adentro, pero cuando uno escucha a Ramón Ayala, o cuando ve los cuadros de Sygmunt Kowalski, retratando la selva, o cantándole a la selva, yo me siento un poco misionero, es una provincia que he caminado, la quiero mucho, justamente por haberme encontrado con gente que me enseñó mucho en el terreno, es una provincia que siento como propia.
¿Qué puede pasar, por ejemplo, en Cataratas que el año pasado recibió un millón y medio de visitas, y hoy está completamente cerrada? ¿Con qué nos vamos a encontrar cuando reabra?
Vamos a tener la oportunidad de ver más diversidad de especies, más variedad, y oportunidades de encuentro, es decir una fauna más mansa, más en confianza. Esa es una oportunidad que hay que aprovechar. Obviamente, si volvemos al turismo masivo, eso va a volver a replegarse, vamos a volver a una normalidad que no es normal, que es anormal para el mundo natural. El caso de Iguazú, es un caso a revisar del turismo, porque en poca superficie concentra una enorme cantidad de masa de personas, que hasta tienen una mala experiencia turística, porque aquel que recorrió los paseos superiores, y llega a la Garganta del Diablo, se imaginó que iba a estar a solas, escuchando, el rugido de esa garganta y se equivoca. Lo que va a escuchar es el grito de una persona que le va a ofrecer sacarse fotos, va a ver que lo empujan, o le piden permiso, para avanzar sobre esa columna de gente que se amontona para sacarse una selfie. El turismo masivo está muy cuestionado, porque no solamente provoca disturbios, no solamente perjudica al destino, lo arruina, sino que además ofrece una experiencia mala. Desde el punto de vista turístico, nosotros sabemos hoy que el turista si hay algo que valora, son las experiencias. Por eso yo veo como una señal muy buena, esto que está pasando en Misiones, desde el surgimiento de pequeños emprendimientos, desde reservas privadas, o comunidades o aldeas Mbya guaraníes, que ofrecen la oportunidad del encuentro íntimo, con la selva y con la gente, sea colono, criollo, o Mbya. Eso me parece que es algo que la provincia necesita, desparramar o redistribuir el turismo de una forma más democrática, más popular, que permita revalorizar la cultura, en sus distintas vertientes, porque, así como Misiones tiene una diversidad de especies muy grande, tiene una diversidad cultural muy grande. Hoy está más aprovechada la selva con su riqueza biológica que la diversidad cultural y las dos riquezas pueden ir de la mano.
Los ecosistemas tienen resiliencia, esa capacidad de recuperación para retornar a su estado de salud original. Por eso, cuando un terreno es abandonado la naturaleza lo vuelve a ocupar lentamente, describiendo etapas que tenderán a ir conformar una nueva unidad ambiental, ecológicamente funcional. Y aunque no se restaurará “a nuevo” el paisaje original se consolidará ese neoecosistema, constituido por un cóctel de especies autóctonas con otras exóticas. Esa resiliencia, entonces, tiene límites; no hace milagros. Pensemos que en el mundo hay más de 30.000 especies amenazadas que cada vez tienen menos resiliencia, porque sus poblaciones están disminuidas numéricamente, disgregadas unas de otras en territorios discontinuos, reducidos, modificados y con amenazas. Por ese mismo motivo ya se extinguieron mil especies por causas humanas -directas o indirectas- desde el año 1600 a la fecha. Esas especies no volverán. Por eso hay que cuidar muy bien lo que queda.
¿Puede haber un ambiente más limpio estos días? ¿Alcanza este tiempo de cuarentena para bajar niveles de polución, de ruido, de otros niveles de contaminación?
Pienso que va a servir, que está sirviendo, para darnos cuenta y poder elegir en qué tipo de ciudad, provincia, o país queremos vivir. ¿Queremos vivir en uno donde no vemos peces, porque el agua está totalmente turbia por la contaminación, o por la navegación, o por las represas que abren y cierran caprichosamente sus compuertas, desbordando o dejándonos sin agua? Entonces esto exige un manejo integrado de los recursos, un manejo consensuado, a una escala de provincias, como pasa, por ejemplo, en Mendoza y La Pampa y el Río Atuel, que nos pasa en Misiones, o Argentina con Brasil con las represas que abren y cierran sin consulta previa de los países que después tienen que convivir con las consecuencias de esas decisiones. La ciudadanía tiene un arma muy poderosa, que es el voto. Los políticos malos se guían más por resultados electorales, entonces, si los votantes, ciudadanos, sabemos elegir y ponderar a aquellos funcionarios que se comprometen con la sociedad, con la conservación de su cultura, de su naturaleza, nos va a ir mejor. Pero ahora, si lo único que nos va a importar es la política económica y las promesas, vamos a tener más de lo mismo. Pienso que tenemos que aprovechar esta oportunidad, un poco para darnos cuenta, que, la naturaleza no necesita de nosotros, pero nosotros sí la necesitamos a ella. Yo he visto como en provincias como Misiones, Chaco, Formosa, Corrientes, Salta, mucha gente todavía se cura con las plantas del monte, porque no tiene una farmacia en la esquina, ahora esas plantas medicinales si no las cuidamos, no van a estar siempre. Digo, la selva no es, ese obstáculo que se antepone al progreso, uno no puede progresar con suelos erosionados, aguas contaminadas, basurales a cielo abierto, eso no es progreso. Progreso es ir para adelante, con salud, con prosperidad, con desarrollo. Tampoco estoy diciendo: “Hay que dedicarse a observar la selva y no hay que tocarla, no, para vivir necesitamos usar la naturaleza, pero usarla bien. Uno en su casa no abre la puerta de la heladera y vuelca ahí los residuos, entonces como somos cuidadosos en nuestra casa, tenemos que ser cuidadosos con la casa grande, que es la naturaleza, que compartimos con toda la sociedad.
¿Crees que la sociedad está mirando esto para cambiar algún hábito?
Hay de todo, hay gente que no la ve, no le interesa, hay gente que no tiene la oportunidad, porque vive al día. Pensemos que la Argentina tiene un 40 por ciento de pobres y un tercio son indigentes, y una persona que es indigente no tiene la oportunidad de elegir, pero hay otras personas que sí tienen la oportunidad. Apelo a esa gente que tiene la oportunidad, que se de cuenta que puede ayudar, y que se entienda que la única forma de sacar a la gente de la indigencia y la pobreza es a través de un desarrollo genuino. Sin dudas, este principio del 2020 -como toda crisis- presenta oportunidades. Una de ellas es darnos cuenta que las agresiones a la naturaleza (en el caso que nos vincula con el Coronavirus: la reducción de hábitat para la fauna silvestre y el consumo de su carne sin regulaciones de ningún tipo) trae consecuencias. Y esas consecuencias (que las sabemos mortales) no discriminan razas, países ni condición social. Estamos en jaque y no podemos mudarnos a otro planeta. Toda especulación de huida causaría gracia cuando se cierran puertos y aeropuertos y en gran parte del mundo -en cuarentena- no se permite salir de la casa. Es falso que hay distintos modelos de desarrollo. El único modelo de desarrollo es aquel que respeta la capacidad de carga o de recuperación de la naturaleza. No está mal pescar, lo que está mal es pescar todo, no está mal cortar madera, está mal tirar abajo la selva. Entonces si uno respeta la capacidad de recuperación de esos recursos, viviremos como si tuviéramos un gran capital retirando intereses, sin amenazar el capital; ahora si uno no es inteligente, lo amenaza.
En la actualidad, la Argentina cuenta con 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales. Las principales especies son pino, eucalipto y salicáceas y se encuentran ubicadas en la Mesopotamia y en el noreste de la provincia de Buenos Aires.
Estas plantaciones proveen materia prima al 95% de las industrias de base forestal del país, que incluyen alrededor de 2700 pymes que emplean en forma directa cerca de 100.000 personas: aserraderos, fábricas de tableros, celulosa, papel, cajones, pallets, postes para tendido eléctrico, viñas e invernáculos. La construcción de viviendas y la bioenergía son también algunos de los tantos destinos que abastece la madera.
La combinación de genética de avanzada y manejo forestal intensivo han colocado a la actividad entre las más prometedoras para el crecimiento del país, con una demanda interna que año a año requiere más productos de base forestal. La pregunta actual es: ¿Esta tendencia se verá amenazada por la crisis provocada por la pandemia?
La evolución del precio de los productos forestales depende de la demanda interna y de la exportación.
En función de las medidas anunciadas por el gobierno del presidente Alberto Fernández, particularmente en la mejora del acceso al crédito y la inversión en obra pública, en 2020 se vaticinaba una lenta recuperación de la construcción y, por lo tanto, de la demanda de maderas.
En el rubro de la construcción, el indicador de la actividad estimaba un leve crecimiento para enero de este año, que poco a poco iba a permitir que las industrias disminuyeran su capacidad ociosa y que impulsaran un aumento de precios de los productos forestales, aunque siempre por debajo de la inflación.
Pero luego apareció la pandemia y su efecto depresivo sobre la economía. En las próximas semanas, la evolución del relanzado programa Procrear será una variable fundamental para medir la actividad en el mercado interno luego de la recesión que naturalmente causará el aislamiento obligatorio.
Mientras tanto, también hay expectativa sobre la evolución de la exportación de productos forestales. En ese sentido, a comienzos de 2020, el mercado chino mostraba volúmenes de importación muy bajos y con precios en caída para la celulosa, los rollizos y la madera aserrada.
En la Argentina hay una carga prevista de rollizos de pino hacia ese mercado: en los próximos días un buque completará su carga con 20.000 toneladas. En los productos de mayor valor agregado se plantean interrogantes para la exportación a países tradicionales, como Estados Unidos y Canadá, así como para la apertura de nuevos mercados como India, Vietnam y Japón. La principal causa de interrupción de las compras podría ser el exceso de stock en los importadores, provocado por una esperada baja en las ventas.
No obstante, mirando hacia mediano plazo, es de esperar que China reactive su demanda y que poco a poco hagan lo mismo el resto de los países.
Qué pasará con las inversiones
La razón por la cual muchos inversores eligen al sector de plantaciones forestales es principalmente por el bajo riesgo. Las preguntas para hacerse hoy son: en medio de una crisis económica y sanitaria, ¿el sector será seleccionado por aquellos que buscan alejarse de otras actividades más peligrosas? ¿la caída generalizada de precios que muestra el gráfico será vista como una oportunidad para algunos que quieran entrar en el negocio?
Para las industrias de eucalipto y de pino se preveían inversiones destinadas a plantas nuevas, modernización de actuales y emprendimientos de bioenergía. Si durante este año se paraliza el flujo de capitales privados, es de suponer que prevalecerán más los públicos e internacionales ya asignados. En este caso, los aportes económicos están previstos para plantaciones nuevas beneficiadas por la ley de Promoción Forestal y para emprendimientos industriales relacionados con la energía renovable.
Durante 2019 se prorrogó por 10 años la Ley Nacional de Promoción Forestal 25080 que contempla beneficios económicos y fiscales para las plantaciones y las industrias forestales.
En los últimos tiempos, las variables que más afectaron la aplicación de los beneficios han sido los trámites ante el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, y la disponibilidad de fondos. Respecto del primer aspecto, los gobiernos continúan los esfuerzos por desburocratizar el Estado; en cuanto a la disponibilidad de fondos, el mecanismo que plantea el Seguro Verde (un compromiso voluntario que toman la industria aseguradora y el Gobierno de la Nación por el que cada póliza de auto, moto o camión adherida destinará el 1% a la plantación de árboles en la Argentina) sería la forma más conveniente para que la ley nacional pueda cumplirse en tiempo y forma.
Sin embargo, también existe cierta incertidumbre por la presión que la crisis económica y sanitaria puedan ejercer sobre el Estado y las empresas aportantes de esos fondos. Pero, en la vereda opuesta, como ha ocurrido en otras ocasionas, los gobernadores de las principales provincias forestales impulsarán fuertemente la continuidad de la ley, porque son conscientes de que estos fondos repercuten positivamente en las economías regionales: significan empleo y desarrollo para muchos.
El año 2020 quedará en la historia como de crisis económica y sanitaria. Pero, también, es probable que se recuerde como un año que obligó a la humanidad a adoptar una actitud proactiva y comunitaria. Llevándola al ámbito laboral, esa realidad deja como enseñanza que en todas las empresas hay variables que los empresarios manejan muy bien, y otras que no pueden manejar ni mitigar. Pero hay muchas que se encuentran en el medio y que se pueden apuntalar aprovechando la disponibilidad de conocimientos técnicos y comerciales.
De todas maneras, en el corto plazo, la reactivación de la actividad económica, de ocurrir, podría darse en un contexto muy distinto al de principios de año. En el mediano plazo, la Argentina cuenta con grandes ventajas naturales para seguir creciendo y desarrollándose, y el sector foresto industrial tiene características únicas para ser un protagonista dinámico en la recuperación económica del país.
Como parte de la campaña de cercanía con los turistas, se presenta esta encuesta para conocer como será la demanda postcuarentena de los viajeros frecuentes y comunidad en general.
En medio de la cuarentena obligatoria por la pandemia mundial de coronavirus y mientras el Parque Nacional Iguazú permanece cerrado para la actividad turística, el ministerio de Turismo de Misiones lanzó una campaña para promocionar el destino e invitar a los visitantes a viajar una vez que finalice la cuarentena.
La promoción asegura que las Cataratas del Iguazú “te esperan para cuando termine este tiempo de aislamiento social, preventivo y obligatorio”, por eso desde el ministerio de Turismo invitan a completar un formulario vía web.
“Una de las Maravillas Naturales del Mundo y también de la Argentina, nuestras flamantes Cataratas del Iguazú, siguen esperándote en la Selva Misionera. Tanto como vos, ella también esperan con ansias ese momento de encuentro para hacerte disfrutar a pleno de la conexión con la naturaleza”, señalaron.
El breve formulario del ministerio ayudará a planificar un viaje a futuro para que, llegado su momento, sea de la mejor manera, se informó. La campaña se lanzó a través de las redes sociales del destino Cataratas del Iguazú y del propio ministerio.
La misma busca conocer cuales son las perspectivas de las personas, una vez finalizado el aislamiento social obligatorio.
Es una continuidad a la campaña lanzada los primeros días de la cuarentena donde el lema era “Posterga tus viajes” a los atractivos misioneros. Ahora buscan conocer cuales serían los requerimientos de los turistas a la hora de volver a la tierra colorada.