Este sábado el intendente de la ciudad de Posadas Leonardo Stelatto mantuvo una reunión por videoconferencia con el presidente de la Nación Alberto Fernández.
Durante el encuentro virtual en el que participaron otros intendentes del país, Stelatto enumeró las tareas de prevención que lleva adelante el municipio y brindó un panorama de la situación sanitaria en el marco de la pandemia del coronavirus.
En sintonía con la Provincia, el titular del Ejecutivo Municipal planteó al Presidente la situación de coparticipación de Misiones, un pedido permanente hacia el Estado nacional de reconocimiento por las asimetrías existentes entre los recursos que se perciben y la población y la cual afecta directamente a los municipios en un contexto de parálisis económica, teniendo en cuenta que la comuna sigue brindando servicios a pesar de la brusca caída de la recaudación.
Por otra parte, Stelatto solicitó al jefe de Estado fondos para llevar adelante obras de saneamiento, fundamentales para lograr una mejora sustancial en la calidad de vida de los posadeños. En ese sentido, consideró de vital importancia contar con obras de canalización de arroyos, agua y cloacas.
Luego de escuchar a los intendentes, el Primer Mandatario valoró especialmente el rol de cada municipio y de cada gestión local para la contención social. Tomó nota de cada uno de los pedidos de los jefes comunales y asumió el compromiso de ayudar en lo que esté al alcance del Estado.
Además, insistió en la importancia de mantener la cuarentena y agradeció el esfuerzo de todos para lograr achicar la multiplicación de contagios, “estamos haciendo las cosas bien y eso nos da fuerzas para seguir actuando como lo estamos haciendo. Les pido que no bajemos los brazos” afirmó.
Alberto Fernández encabezó, desde la residencia de Olivos, una charla virtual en la que analizó con los jefes comunales las medidas que el gobierno nacional lleva adelante en el marco de la pandemia. Además, ratificó su decisión de “seguir trabajando en conjunto porque de esta situación nadie se salva solo”.
El presidente Alberto Fernández encabezó este mediodía, desde la residencia de Olivos, una videoconferencia con intendentes de todo el país para analizar las medidas que el Gobierno nacional lleva adelante en el marco de la pandemia de coronavirus y durante el diálogo el jefe de Estado ratificó su decisión de “seguir trabajando en conjunto porque de esta situación nadie se salva solo”.
“Vamos a ir en socorro, quédense tranquilos que vamos a ayudarlos con lo que plantearon, en todo lo que necesitan. Tenemos que seguir trabajando juntos porque de este problema no se sale de a uno. Salimos todos juntos. Y para resolver el problema lo vamos a resolver todos juntos. Aquí nadie se salva solo”, reiteró el mandatario durante este encuentro remoto.
Según consignaron fuentes oficiales, el Presidente además agradeció “el acompañamiento de los jefes comunales y ratificó su llamado “a la solidaridad” de todos los actores sociales en el contexto de esta pandemia.
El mandatario abrió el diálogo excusándose por la demora en arrancar porque justo recibió un llamado del presidente francés, Emmanuel Macron, quien respaldó la propuesta de reestructuración de deuda que Argentina presentó esta semana.
Según indicaron fuentes de Presidencia, en la videoconferencia Fernández escuchó “atentamente el informe de los jefes municipales sobre la situación en cada distrito, tomó notas y les pidió precisiones sobre algunas materias específicas que le planteaban, y recibió “el respaldo unánime a las medidas adoptadas por el gobierno nacional para cuidar la salud de los argentinos”.
El mandatario estuvo acompañado por el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello; el secretario de Relaciones Políticas y Parlamentarias, Fernando Navarro; el jefe de asesores Juan Manuel Olmos y el vicejefe de asesores, Julián Leunda.
Participaron de la comunicación los intendentes de Bahía Blanca, Héctor Gay; General Pueyrredón, Guillermo Montenegro; Córdoba, Martín Llaryora; San Fernando del Valle de Catamarca, Gustavo Saadi; Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque; Corrientes, Eduardo Tassano; Concordia, Alfredo Francolini; General Pico, Fernanda Alonso; y San Salvador de Jujuy, Raúl Jorge.
También formaron parte de la videoconferencia por Santa Rosa, Luciano di Nápoli; La Rioja, Inés Brizuela y Doria; Mendoza, Ulpiano Suárez; Posadas, Leonardo Stelatto; Neuquén, Mariano Gaido; Salta, Bettina Romero; San Juan, Emilio Baistrocchi; Caleta Olivia, Fernando Cotillo; Rosario, Pablo Javkin; Santiago del Estero, Norma Fuentes; Ushuaia, Walter Vuoto; Villa María, Pablo Rosso; y Tafí Viejo, Javier Noguera.
Además, se comunicaron Gustavo Sastre, de Puerto Madryn; Jorge Jofré, de Formosa; Pedro Pesatti, de Viedma; Luis Castellano, de Rafaela; Sergio Tamayo, de San Luis; Marcos Ferrer, de Río Tercero; Gustavo Martínez, de Resistencia; Emilio Jatón, de Santa Fe; Pablo Mirolo, de La Banda; y Juan Manuel Llamosas, de Río Cuarto.
Luego de algunos meses de suspenso, el Gobierno Nacional presentó su primera propuesta para reestructurar poco menos de USD 67.000 millones de vencimientos de capital pendientes de deuda pública ley extranjera. Si bien este monto representa solo un 40% del total de los compromisos relevantes del Tesoro Nacional (excluyendo pasivos intra-sector público), dado que es la porción más conflictiva de los estos, podemos decir que recién ahora comenzó oficialmente el proceso de reestructuración de la deuda.
Anteriormente se habían reperfilado en distintas oportunidades bonos y letras en pesos y dólares emitidos bajo ley argentina. Sin embargo, la negociación que empezó ahora será mucho más compleja: por cuestiones legales, no se puede reprogramar la deuda de manera unilateral, tal como se había venido haciendo hasta ahora, sino que será necesario el consentimiento de los tenedores.
Dicho esto, falta mencionar una porción no menor de la deuda relevante: aquella comprometida con Organismos Financieros Internacionales y el Club de París. El préstamo con el Fondo Monetario Internacional implicará elevadas devoluciones netas recién a partir de la segunda mitad de 2021, mientras que los vencimientos más urgentes son con el Club de París (USD 2.100 millones en mayo). Aunque este tipo de acreedores no suele aceptar quitas, sería relativamente sencillo descomprimir este frente si el gobierno lograra acordar con privados.
El nudo de la negociación
La propuesta oficializada el 17 de abril incluye i) un plazo de gracia de tres años, hasta 2023, para el pago de capital e intereses, sin capitalización de estos últimos; ii) una quita promedio del 5,4% para el capital adeudado y del 62% para los intereses a pagar; y iii) se comenzaría abonando un cupón de 0,5% en 2023 para luego aumentarlo gradualmente hasta llegar a un máximo de 4,75% en 2027. Con estos números, la tasa ponderada a lo largo de la curva sería de sólo 2,33%.
Cabe destacar que para determinar la quita efectiva será necesario precisar la exit yield que tendrán estos bonos una vez emitidos. Hasta que los mismos no se puedan operar en el mercado, la misma es “opinable”: el gobierno plantea que la tasa de descuento será menor a la postulada por los bonistas (6% vs 12%, respectivamente) y, por lo tanto, que el recorte sería menos agresivo. Aunque no se puede saber con certeza cómo reaccionará el mercado, lo más probable es que la tasa de salida efectiva sea un intermedio entre ambas posturas.
En la tabla a continuación, calculamos el Valor Presente Neto de los nuevos bonos ofrecidos según diversas exit yield (que van del 4% al 12%) para que el lector pueda observar cómo varía la propuesta según la tasa de descuento. Lamentablemente, si los acreedores perciben como lo más probable un 12%, la oferta no mejoraría la situación actual de los tenedores.
En otro orden, el tratamiento no será el mismo entre los distintos títulos vigentes. Por caso, aquellos emitidos en la reestructuración de 2005 y 2010 sufrirían menores quitas de capital para evitar “reestructurar sobre lo reestructurado”. En la misma línea, los bonos que poseen Cláusulas de Acción Colectiva (CAC) más exigentes -necesitan un mayor porcentaje de aceptación para hacer extensiva la reestructuración a todos los tenedores del bono- también recibirían un mejor tratamiento, ya que en este caso cada voto negativo “pesa más”.
Además, se fijaron topes máximos al total emitido de los bonos que vencen en 2030 (USD 11.400 millones y EUR 3.200 millones) y en 2036 (USD 20.700 millones y EUR 2.700 millones). En cambio, en los bonos más largos, a 2039, 2043 y 2047, se emitirá todo lo que se demande. Asimismo, se establecieron prioridades para elegir por qué título se canjea, conforme qué bonos tuviera el acreedor. En este sentido, los primeros lugares se reservaron para quienes reciban los títulos que sufran las mayores quitas o tengan las CACs más altas. Con este tratamiento diferencial se busca lograr un “sí” rápido de los acreedores, ya que, si un tenedor fuera arrastrado por CAC y se completara el cupo de los bonos cortos, no podría elegir y debería ir obligatoriamente al tramo más largo de la curva -casualmente, los que tendrían los menores precios de mercado el día posterior a la emisión y, por lo tanto, el costo de salida más alto-.
El desenlace de la negociación de la deuda extranjera
Conforme a los trascendidos de prensa, los acreedores privados no aceptarían esta oferta. Sin embargo, es menos agresiva que la que se esperaba. Por lo tanto, se vislumbra una mayor predisposición del Gobierno Nacional para negociar. En este sentido, que la oferta venza a los 20 días de presentada -es decir, el 7 de mayo-, cuando todavía restarían dos semanas para que nuestro país pudiera entrar en default (si no se pagan los próximos vencimientos ley extranjera, el 22 de mayo nuestro país caería en cesación de pagos), le da al Palacio de Hacienda tiempo para elaborar una propuesta más tentadora que la actual para terminar de acercar posiciones. Veamos entonces cómo podrá seguir esta película.
El próximo 22 de abril vencen USD 500 millones de intereses de los bonos Globales 21, 24 y 26. Al momento, descontamos que el gobierno no hará el pago en esa fecha, para poder seguir negociando. Por el prospecto de dichos bonos, el Tesoro Nacional tiene 30 días de gracia para regularizar su situación antes de entrar en cesación de pagos -algo similar a lo que sucedió en enero y febrero de este año con el BP21 de la Provincia de Buenos Aires-.
La primera encrucijada será el 7 de mayo. Si esta oferta fuera aceptada, el Estado Nacional habría logrado un canje exitoso de la deuda y mejorarían sustancialmente las alicaídas perspectivas de actividad, depreciación del peso e inflación. Caso contrario, que estimamos como lo más probable -algo similar a lo que sucedió con el BP21-, el Poder Ejecutivo podría lanzar una nueva propuesta. En este sentido, existiría un plazo de dos semanas hasta entrar en default (entre el 7/5 de rechazo y el 22/5 de fin de gracia) para que los acreedores evaluaran la nueva oferta.
Si esta segunda propuesta fuera aceptada, estaríamos ante un canje exitoso de la deuda, mejorando las alicaídas perspectivas económicas. Sin embargo, si fuera rechazada, quedarían dos últimas opciones: el gobierno podría pagar los USD 500 millones con Reservas -nuevamente, tal como hizo Kicillof en el caso del BP21- o caer en default.
En este caso, no se defaultearía solo estos bonos sino toda la deuda ley extranjera, por las cláusulas de cross default y acceleration explicadas en este informe. En este último escenario, empeorarían sustancialmente las perspectivas de actividad, depreciación del peso e inflación. Por el contrario, si el gobierno eligiera pagar con Reservas y seguir negociando el desenlace se extendería.
Dicho esto, vale resaltar que un canje con los acreedores privados ley extranjera no terminaría con el problema de la deuda. Como ya mencionamos también habrá que reestructurar pasivos ley local y con organismos multilaterales de crédito (principalmente FMI).
En resumen, comenzó oficialmente el proceso de reestructuración de la deuda pública nacional y su desenlace marcará el curso de la economía argentina de los próximos largos años. Los griegos creían que había tragedia cuando el destino hacía a los hombres, y que había comedia cuando los hombres hacían a su destino. Esperemos que el gobierno y los acreedores acerquen sus pretensiones para cambiar un destino que parecía escrito de antemano: caso contrario, estaremos frente a una nueva “tragedia”.
Al cumplirse un mes de la vigencia de las medidas dispuestas en Argentina para contener la pandemia del COVID-19 y cuyas consecuencias también recayeron en las pymes misioneras, la Confederación Económica de Misiones (CEM) agradeció a las entidades que la integran por el acompañamiento y el compromiso que han evidenciado a diario en las acciones que buscan paliar esta coyuntura.
“Recurriendo al contacto virtual que nos ofrecen las nuevas tecnologías hemos podido
consensuar gestiones que por esa misma vía pudimos exponer al Poder Ejecutivo provincial y a otras entidades integrantes de la CEM” remite el texto que recibieron los referentes de diversos sectores de la economía misionera y del norte correntino y en el que se reconoce como valioso el aporte que “permitió avanzar en varios aspectos en relación a las diligencias que persiguen atenuar esta crítica situación”.
“Deseamos expresar nuestro agradecimiento y que el mismo se haga extensivo a los integrantes de la entidad que preside, instándolos a continuar trabajando juntos y sin descanso, por lo que aún falta y por el devenir de los sectores económicos que integran la CEM”, concluye la misiva.
La Agencia Misionera de Innovación abrió la convocatoria COVIDLab Misiones, en sinergia con el Programa de articulación y fortalecimiento federal de las capacidades en ciencia y tecnología COVID-19 del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación.
Con este llamado “se busca fortalecer la capacidad provincial en la planificación local de las estrategias de control, prevención y monitoreo del COVID-19, a través del aporte del conocimiento de los científicos e investigadores misioneros”, explicó el presidente de la Agencia Misionera de Innovación, Nicolás Daviña.
El funcionario indicó que “hasta el miércoles 22 de abril se recibirán propuestas de trabajo por parte de grupos de investigación que cuenten con un destinatario: puede ser la provincia o algún municipio misionero; el objetivo es que reciban de la Agencia el aval necesario requerido por el Programa nacional”.
“En la instancia provincial evaluaremos y seleccionaremos para enviar al Consejo Federal aquellas iniciativas que garanticen la aplicabilidad del conocimiento o desarrollo generados”, agregó.
Entre los requisitos para participar de la convocatoria Daviña informó que “la presentación deberá ser muy precisa y orientada a fortalecer capacidades, con resultados tangibles en el menor plazo posible y con alto impacto local frente al COVID-19”.
Cada proyecto podrá incluir solicitudes de fondos –no reembolsables- por $250.000 (doscientos cincuenta mil pesos argentinos), $500.000 (quinientos mil pesos argentinos) o como máximo $1.000.000 (un millón de pesos argentinos), en función de los requerimientos y actividades. Los proyectos tendrán una duración de 1 (un) año.
Los interesados podrán acceder a los requisitos y formularios de participación comunicándose al correo electrónico info@agenciainnovacion.misiones.gob.ar; o vía redes sociales de la Agencia: en Instagram @agenciainnovacion.misiones y Facebook Agencia Misionera de Innovación.