Desde el BCRA, salen al cruce por el dólar: “No se está dilapidando”

Luego de dos meses de intenso debate sobre las reservas del Banco Central, la intervención cambiaria y las metas de inflación, economistas que integran la máxima autoridad monetaria concluyeron: “los activos y pasivos se mueven de manera sincronizada como consecuencia de las intervenciones cambiarias. Por lo tanto, así como la compra de reservas no implica una trayectoria insostenible de los pasivos, la venta de las mismas no representa una dilapidación de los activos”
Mientras en Balcarce 50 murmuran ‘gracias a Dios es viernes’, el Banco Central salió al cruce de economistas que advierten sobre los casi 3 mil millones de dólares que se vendieron en los últimos 4 días para fijar el tipo de cambio y así contener los índices de inflación.
En este sentido, quienes integran la política de comunicación de la máxima autoridad monetaria, defendieron las últimas maniobras:
“Cuando el Banco Central vende reservas internacionales, como en los últimos dos meses, impulsa una contracción de la cantidad de dinero, que podría generar un faltante de liquidez (dependiendo de las condiciones de la demanda de dinero), y presionar a la tasa de interés a la suba. Habitualmente este faltante de liquidez se satisface con la reducción de LEBAC y de LELIQ. Si la escasez de liquidez llevase la tas a al techo de su corredor automáticamente la misma se proveería con pases activos”.
Además, volvieron a aclarar que la tasa de interés alta sólo es una cuestión cortoplacista y que es la autoridad la que, de manera sincronizada, controla esta lucha entre la tasa de interés y el tipo de cambio, que tantas discusiones generan entre políticos y economistas: “Fijar la tasa de interés implica que si se expande o contrae la cantidad de dinero sin que dicha variación responda a un cambio en la demanda de dinero, la liquidez adicional o faltante será absorbida o provista por el Banco Central, principalmente a través de operaciones de pases y colocaciones de LELIQ (aunque también se realizan operaciones de mercado abierto y licitaciones de LEBAC). Cabe aclarar que la tasa de interés no se fija en un valor puntual, sino que se establece un corredor de tasas de interés, con lo cual podrían observarse fluctuaciones dentro de este corredor sin que automáticament e se gatillen operaciones de esterilización, que sólo serían necesarias si la tasa de mercado se aproximara al piso o al techo del corredor.
En el caso de la compra de reservas internacionales por parte del Banco Central se genera una expansión en la cantidad de dinero. Si esta expansión no es demandada por algún agente económico, se produce un exceso de liquidez que presiona a la baja sobre la tasa de interés del mercado. Si esto ocurre cuando la tasa de interés está en el piso del corredor de tasas, automáticamente el Banco Central esteriliza este exceso mediante pases pasivos o colocaciones de LELIQ. Es así que junto con el aumento de las reservas internacionales debería observarse un incremento en sus pasivos no monetarios. Esta es la tendencia observada desde mediados de 2016, período en el cual se acumularon aproximadamente 31.000 millones de dólares, y el stock de letras y pases netos en términos del PIB pasó de 8,5% a 12,3% en el mismo lapso . En el gráfico 1 se puede observar el movimiento de ambos ítems del balance del Banco Central”.

De forma contraria, cuando el Banco Central vende reservas internacionales, como en los últimos dos meses, impulsa una contracción de la cantidad de dinero, que podría generar un faltante de liquidez (dependiendo de las condiciones de la demanda de dinero), y presionar a la tasa de interés a la suba. Habitualmente este faltante de liquidez se satisface con la reducción de LEBAC y de LELIQ. Si la escasez de liquidez llevase la tasa al techo de su corredor automáticamente la misma se proveería con pases activos.  
¿Se observa este movimiento simultáneo de reservas internacionales y pasivos no monetarios en el balance del Banco Central? Efectivamente, el gráfico 1 muestra el movimiento simultáneo de ambas variables. Otra manera de ver este fenómeno es analizar el ratio de letras (LEBAC y LELIQ) más pas es netos sobre reservas internacionales. En el gráfico 2 se puede apreciar que este ratio se encuentra practicamente estable desde 2015.  

En conclusión, los activos y pasivos de la autoridad monetaria se mueven de manera sincronizada como consecuencia de las intervenciones cambiarias. Por lo tanto, así como la compra de reservas no implica una trayectoria insostenible de los pasivos, la venta de las mismas no representa una dilapidación de los activos”, firmaron Mauro Alessandro y Andrés Neumeyer.
Según la agencia Bloomberg, la tasa de interés llegó a 28% a junio. Joaquín González Galé, head trader de INTLFCstone Argentina, sostuvo que “se vieron posturas fuertes del Banco Central en la venta de Lebac para los plazos de junio y julio desde temprano”.
En diálogo para el diario Clarín remarcó que “es un movimiento lógico: está entre la opción de vender US$ 1.000 millones diarios o de subir las tasas y aspirar pesos”.
En tanto, Luciano Calvi, head trader de Neix, advirtió que “el Banco Central busca subir la tasa de Lebac pero no le alcanza para frenar al dólar en el mercado cambiario. Hoy colocó ofertas de letras en los plazos más largos, hasta septiembre”.


A su vez, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne salió a calmar los ánimos por el cimbronazo que se sintió esta semana: “este repunte del precio del dólar no modifica en absoluto nuestro escenario, ya que estamos convencidos de que la inflación va a bajar en forma significativa a partir del mes de mayo”.
“Nosotros vemos que estamos en el medio de un fenómeno global, no es que la presión cambiaria esté operando solo sobre el peso argentino. Después de la cumbre del Fondo Monetario y el Banco Mundial de la semana pasada, los ministros y banqueros centrales nos fu imos con la percepción de que la política fiscal de Estados Unidos será muy expansiva y por ello es probable que veamos alguna presión inflacionaria.Es lo que hizo subir la tasa a 10 años al 3% en estos días. Y eso también apreció al dólar frente al resto de las monedas del mundo”, agregó a Clarín.
En este sentido, enfatizó: “El Banco Central está mirando la inflación, que hoy es su prioridad, y se tomó un día para ver si los movimientos globales del dólar eran transitorios o no. Por eso el miércoles usó las dos herramientas a su alcance, como vender reservas y subir tasas, pero manteniendo el dólar quieto, y hoy (por ayer), cuando vio que era algo global dejó subir el tipo de cambio. Creo que está claro, y ya se ha dicho más de una vez, que el Central interviene con todas sus herramientas para suavizar una tendencia, no para enfrentarse a ella“.
Este viernes 27 de abril, el minorista abrirá en $2 0,84 para la venta y $20,44 para la compra.

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