El INYM abre las puertas a la Ilex dumosa y busca que la yerba sea un commodity
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La conducción del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), con Rodrigo Correa como presidente, abraza la idea de transformar la yerba mate en un commodity, y en ese marco, habilitar que la Ilex dumosa y otras hierbas puedan denominarse Yerba Mate.
En esa línea se enmarcaría la posibilidad de que Samuel Miño, excandidato a concejal de Posadas por La Libertad Avanza, asuma como jefe del Área Técnica. Este hombre, al igual que Correa, entiende que sería positivo para el sector transformar a la yerba mate en commodity, es decir, un bien básico, estandarizado y fungible (que se puede intercambiar fácilmente por otro bien del mismo tipo y calidad), que carece de diferenciación de marca y su valor está determinado por la oferta y la demanda global.
De la misma manera, coincidirían en que la Ilex dumosa y otras hierbas deben identificarse como Yerba Mate, abriendo la posibilidad de incorporar al paquete otras variedades vegetales y, por lo tanto, ampliar el territorio donde se acopia materia prima para este producto comercial.
Un viejo y resistido tema
La única especie reconocida como yerba mate es la Ilex paraguariensis.
El intento para modificar esto ocurrió en el año 2003. El Establecimiento Las Marías S.A. hizo una presentación formal ante la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL), organismo técnico que trabaja en conjunto con la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), para que la Ilex dumosa fuera reconocida como “Yerba Mate”.
El pedido generó una fuerte oposición en la industria yerbatera tradicional y una disputa legal que se extendió durante tres años. Entonces, el INYM (Resolución 47/2003) se pronunció en contra de esa posibilidad.
Finalmente, en octubre de 2006, las autoridades nacionales publicaron la Resolución 41/2006, determinando que el nombre de “Yerba Mate” o “Yerba” debe reservarse únicamente para la Ilex paraguariensis.
En paralelo, la CONAL y la ANMAT aprobaron la inocuidad de la Ilex dumosa y la incorporaron de forma legal al Artículo 1192 del Código Alimentario Argentino bajo el nombre de “Dumosa (Ilex dumosa R.)” dentro del listado de “Hierbas para Infusiones” (al igual que la manzanilla, el poleo o el boldo).
Luego del conflicto inicial y el rechazo de la Ilex dumosa como “Yerba Mate”, se generaron nuevas presentaciones para cambiar las normas. Sin embargo, la regla que se mantiene es que la Ilex dumosa debe comercializarse bajo su nombre común (“Dumosa” o “Yerba Señorita”) y nunca bajo la denominación exclusiva de “Yerba Mate”, quedando reservado esto para la Ilex paraguariensis.
Riesgos
El tema vuelve a estar en agenda ahora, abonado por las políticas nacionales de desregulación y libre mercado, y un INYM cuyo presidente responde al gobierno de La Libertad Avanza.
“Sabemos que hay una presentación de un privado para modificar los artículos 1193 y 1194 del Código Alimentario Argentino para incorporar la especie dumosa en la sección de Yerba Mate. Si el INYM no pone objeción, esto podría prosperar“, se advirtió desde una industria yerbatera que brega por la exclusividad de Ilex paraguariensis como Yerba Mate.
¿Cómo se vería afectado el sector yerbatero y el producto si esta posibilidad avanza? “Lo más grave de esto, independientemente del volumen que se pueda incorporar a lo que ya se cosecha, es que la Argentina perdería el estatus de principal productor de Yerba Mate“, señaló la fuente. “Para todos los países del Mercosur, yerba mate es Ilex paraguariensis. Si vos habilitás que la dumosa u otra variedad pueda ser yerba mate, la Argentina deja de ser un proveedor confiable y, como no tenemos sistema de trazabilidad, no podemos garantizar el tipo de yerba mate que vendemos. Los demás países podrían no reconocerla como yerba mate”, acotó.
Por otro lado, continuó, “en los paquetes de yerba mate podrían entrar hasta las Ilex que se cultivan en México, por citar un ejemplo”. Es decir, se ampliaría la posibilidad de cultivo en cualquier lugar del mundo. “Con eso, se pierde la identidad regional“, con lo cual la Yerba Mate Argentina perdería el sello de Indicación Geográfica.
Preocupación entre los productores
El tema preocupa a los productores de yerba mate en Misiones, y fue expuesto, a fines de marzo, como parte de un documento entregado a Axel Kicillof, a quien acudieron como dirigente con proyección nacional, a los fines de solicitar su acompañamiento en la defensa de la yerba mate como economía regional estratégica.
En el escrito presentado a Kicillof, las organizaciones de productores hacen notar que la potencialidad estratégica de la yerba mate “se encuentra directamente vinculada a la especificidad biológica de la especie utilizada”. La Ilex paraguariensis presenta una composición química y un perfil nutricional singular, estrechamente asociado a las condiciones ecológicas en las que se desarrolla. “La eventual sustitución o equiparación con otras especies del mismo género, más adaptables pero cualitativamente distintas, no solo implicaría una pérdida de identidad del producto, sino también un deterioro de sus propiedades diferenciales, y de su posicionamiento como alimento funcional de alta calidad”, destacaron.
Por eso, explican, “la defensa de la yerba mate no debe ser comprendida únicamente en términos productivos, sino también como una cuestión de soberanía alimentaria y científica, en tanto se trata de un recurso natural con propiedades únicas, cuyo valor agregado depende directamente de su origen, su modo de producción y el conocimiento acumulado en el territorio”.
Preservar la Ilex paraguariensis como la única a ser admitida como Yerba Mate es, manifiestan, “preservar una actividad que no solo genera riqueza, sino que distribuye oportunidades, sostiene comunidades y resguarda un patrimonio productivo, cultural y ambiental de carácter estratégico”.
En ese marco, “la cuestión yerbatera trasciende el ámbito estrictamente regional, para proyectarse como un caso paradigmático en el debate sobre el modelo de desarrollo productivo de la República Argentina”.
El escrito fue elaborado por la Asociación Civil Impulso Yerbatero, la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), la Cooperativa Río Paraná Limitada y la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, con el patrocinio letrado de José Federico Padolsky.
