Elecciones de Buenos Aires: Fuerza Patria le gana por más de 13 puntos a la Libertad Avanza
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Con el 82 por ciento de las mesas escrutadas, Fuerza Patria obtiene el 46,93 por ciento de los votos y se consagra como la fuerza más votada en la provincia de Buenos Aires, sacándole más de 13 puntos de ventaja a La Libertad Avanza, que alcanza el 33,85 por ciento, con el presidente Javier Milei como el gran derrotado de una elección en la que apostaba mucho.
El peronismo logró una victoria amplia e irreversible, imponiéndose con holgura en la primera y la tercera sección electoral, que en conjunto reúnen casi el 60 por ciento de los 14 millones de electores habilitados. También triunfa en la segunda, cuarta y octava sección, mientras que La Libertad Avanza solo logra imponerse en la quinta, sexta y séptima.
La gran figura de la jornada es Axel Kicillof, que no solo consolidó su liderazgo en la provincia más grande del país sino que también quedó posicionado como el principal referente de la oposición y potencial candidato a la Presidencia en 2027. Su estrategia de desdoblar la elección, resistida dentro del propio kirchnerismo, quedó ampliamente validada por los resultados.
El contraste con el oficialismo nacional es marcado. En la Casa Rosada reconocen que habían moderado sus expectativas, pero la magnitud de la derrota supera cualquier previsión. Si bien La Libertad Avanza destacará públicamente los legisladores que sumará, puertas adentro crecen los interrogantes y las tensiones.
En el búnker de Gonnet ya comenzaron a surgir reproches hacia los hermanos Menem: Martín, presidente de la Cámara de Diputados, y Eduardo “Lule”, subsecretario de Gestión Institucional. Ambos aparecen señalados por el escándalo de corrupción de las escuchas de Diego Spagnuolo y por la falta de explicaciones convincentes, más allá de adjudicar el caso a una “operación opositora”.
Las críticas también apuntan a la estrategia electoral: candidaturas poco conocidas, vínculos con figuras de dudoso prontuario y la sobreexposición de influencers y tuiteros con estilos patoteriles que el electorado bonaerense castigó en las urnas. A ello se suma el error político en Corrientes, donde el oficialismo jugó en soledad, sin alianzas con el gobierno provincial, con resultados adversos.
El golpe electoral abre una etapa de definiciones para el Gobierno nacional. Los éxitos económicos en la baja de la inflación y la reducción de la pobreza no alcanzaron para compensar la falta de sensibilidad política frente a sectores vulnerables como jubilados, personas con discapacidad y estudiantes universitarios. Ahora, la presión recae en la administración para que replantee el rumbo político tras una derrota que deja heridas profundas.
