Industria, en el inicio de una nueva fase recesiva
La industria anotó en septiembre la tercera caída en la comparación interanual, profundizando el deterioro en el acumulado del año, con desempeños diversos entre los sectores más dinámicos y los más rezagados. Refinación de petróleo lidera el crecimiento y la industria automotriz acumula la mayor caída y hace el mayor aporte a la contracción de la actividad fabril. En términos desestacionalizados se tuvo el quinto retroceso mensual –el sexto de la tendencia ciclo-, lo que, junto con otros indicadores, sugiere que técnicamente la industria se encuentra en el inicio de una nueva fase recesiva
Por Guillermo Bermúdez / FIEL – La producción industrial en el mes de septiembre registró un retroceso interanual de 2.9% de acuerdo a información preliminar del relevamiento de FIEL, acumulando en los primeros nueve meses del año una caída de 1.4% en la comparación con el mismo periodo de 2025.
En el mes se anotó la tercera caída interanual de la producción industrial, con desempeños sectoriales muy diversos entre los líderes y los más rezagados, a partir de la realización de paradas técnicas programadas o la existencia de conflictos gremiales, que afectaron el nivel de actividad.
Por caso, entre los líderes, el sector de la refinación de petróleo fue alcanzado por la realización de una parada programada en el Complejo Industrial La Plata, no obstante lo cual, el nivel de petróleo procesado en lo que va del año se acerca a la marca record de 2007. En el otro extremo, entre los sectores que acumulan una mayor caída, la producción de minerales no metálicos registró una ligera mejora en la comparación con el año pasado a causa de la recuperación de despachos de cemento, luego de varios meses de estancamiento.
Con lo anterior, en el tercer trimestre, la actividad industrial registró una caída interanual de 3.2%, encadenando cinco trimestres en retroceso, al tiempo que, en la comparación con el segundo trimestre, la producción corregida por estacionalidad mostró una contracción del 4.3%, sumando dos trimestres en retroceso. Entre julio y septiembre, respecto al nivel de actividad del mismo período del año pasado, el mejor desempeño lo mostró la refinación de petróleo, seguido de la producción de papel y celulosa, de las industrias metálicas básicas y de la de alimentos y bebidas, ramas todas que redujeron el ritmo de crecimiento respecto al observado en el segundo trimestre.
Gráfico 1

De este modo, en el acumulado para los primeros nueve meses del año, el ranking de crecimiento lo lidera la refinación de petróleo que acumula un aumento de 8.2% en la comparación interanual. Las industrias metálicas básicas con un avance de 5.1%, la de alimentos y bebidas con un alza de 2.2%, y la de papel y celulosa con una mejora de 1.5% en la comparación con los primeros nueve meses de 2025, completan la nómina de las ramas con mejora de la actividad.
Con un retroceso acumulado entre enero y septiembre inferior al promedio se colocan los sectores de insumos químicos y plásticos (-0.8%) y el de insumos textiles (-1%), en ambos casos respecto al nivel alcanzado en los primeros nueve meses de 2025. Por su parte, con una contracción más pronunciada se encuentran la metalmecánica (-3.8%), los despachos de cigarrillos (-5.2%), la producción de minerales no metálicos (-5.3%) y la industria automotriz (-17.2%), sobre la misma base de comparación.
Con lo anterior, en el acumulado para los primeros nueve meses del año, la industria profundizó ligeramente su caída, con los sectores líderes recortando el ritmo de crecimiento y su contribución para contener un más profundo retroceso de la actividad.
Gráfico 2

Como se mencionó, las ramas que lideran el ranking recortaron su ritmo de crecimiento, y entre ellas la producción de alimentos y bebidas tuvo en el mes de septiembre un ligero retroceso en la comparación interanual. En el mes, el bloque se contrajo 0.6%, combinando una caída en la producción de bebidas del 5% con un nivel de producción de alimentos que igualó (+0.3%) el de un año atrás. Entre las bebidas, únicamente aguas, gaseosas y jugos tuvieron un ligero avance en el mes, mientras que mostró una caída generalizada la producción y despachos de bebidas alcohólicas. En el caso de los alimentos, se tuvo una moderación en el ritmo de crecimiento de la producción primaria de leche –que encadena veintitrés meses de aumento en la comparación interanual-, y en el de la producción de aceites, que se combinó con una nueva mejora en la faena porcina y nuevos retrocesos en la faena aviar y vacuna.
La caída de la faena vacuna se da en un contexto de recomposición de rodeos –que data de meses y se anticipa lento-, y de aumento de las exportaciones hasta niveles cercanos a record históricos. En el corto plazo, puede esperarse alguna disrupción en el abastecimiento de hacienda a frigoríficos en algunas zonas del país, a causa de la evacuación de animales producto de inundaciones resultantes de las excesivas lluvias asociadas al fenómeno de El Niño. Estas disrupciones podrían devenir en una sobreoferta de hacienda liviana o en menor estado de terminación, aunque no puede descartarse que demoras logísticas o en el cumplimiento de controles sanitarios puedan afectar el normal abastecimiento en los mercados de faena con efectos opuestos. Los precios del ganado darán cuenta del impacto de estos factores contrapuestos.
Entre los sectores que acumulan un retroceso de la producción en los primeros nueve meses del año, el de químicos y plásticos en septiembre registró una mejora, en parte explicada por un efecto de baja base de comparación. El bloque avanzó en septiembre 4.6% en la comparación interanual, a partir del aporte de los químicos básicos, de agroquímicos y de jabones. Con lo anterior, la rama recortó la caída acumulada en los primeros nueve meses del año hasta 0.8%, con resultados diversos al interior del bloque contando -tal el caso de la producción de neumáticos que acumula un retroceso superior al 40% a partir del cese de la actividad de FATE.
Entre las ramas industriales que acumulan una caída superior al promedio, la metalmecánica tuvo en el mes de septiembre una marcada contracción. El bloque retrocedió en el mes 8.9% en la comparación interanual, con caídas generalizadas entre las subramas al interior del bloque y encadenando cuatro meses de caída en la comparación con el año anterior.
En lo que se refiere a ventas de maquinaria agrícola, luego de dos meses de mejora, los datos de ACARA dan cuenta de una marcada contracción en septiembre. En el mes se patentaron 493 unidades, lo que significó un retroceso de 20.6% en la comparación interanual y uno del 0.7% en el acumulado de los primeros nueve meses de 2026. Entre los tipos de equipos, la caída más profunda se se registró en tractores (-22.6%), por sobre pulverizadoras (-21.7%), al tiempo que las ventas de cosechadoras se elevaron 4.7%, en cada caso en la comparación con los niveles de septiembre del año pasado. En el caso de los tractores, segmento al que corresponde el mayor volumen de unidades -401 de las 493 totales- vuelve a destacar el aumento de participación de importados -especialmente marcas asiáticas-, a partir de una agresiva competencia por precio y disponibilidad de modelos.
También entre los sectores con mayor caída acumulada en lo que va del año, el de los minerales no metálicos registró en septiembre una ligera mejora, luego de un bimestre de profunda caída. En el mes, la producción del bloque avanzó 0.8% en la comparación interanual, recortando ligeramente las caídas de 15.1% y 11.3% observadas en julio y agosto pasado.
Detrás de la ligera mejora del bloque estuvo la recuperación de los despachos de cemento luego de meses de estancamiento. En septiembre se tuvo un alza interanual de ventas de cemento que alcanzó 4.5%, combinando una mejora de 0.4% en las entregas en bolsa –luego de cinco meses en caída-, con un aumento de 9.7% en las ventas a granel después de un bimestre de contracción. Es interesante mencionar que, en el mes, los despachos totales superaron las 964 mil toneladas, colocándose un 18% por encima del nivel de los meses previos. Con todo, en los primeros nueve meses del año las ventas de cemento alcanzan 7.3 millones de toneladas, colocándose 3.2% por debajo del nivel acumulado entre enero y septiembre del año pasado.
A diferencia de los despachos de cemento, las ventas de insumos para la construcción, de acuerdo al Grupo Construya, tuvieron en septiembre un retroceso de 2.9% en la comparación interanual, elevando el retroceso acumulado en nueve meses hasta 1.5% en la comparación con el mismo periodo de 2025. Para el grupo, la demanda de insumos enfrenta perspectivas positivas, contando la recuperación de la superficie permisada para la construcción y del crédito hipotecario. Costos en dólares mantienen elevados niveles en la comparación histórica.
Observando la evolución mensual de la rama, el resultado de septiembre abre el interrogante de si este indica el inicio de una recuperación o si refleja una normalización respecto a meses recientes a causa de mejores condiciones climáticas. Por caso, no debe perderse de vista que, en la Ciudad de Buenos Aires, el nivel de precipitaciones de julio pasado fue el más elevado en una década, y en los meses de agosto y septiembre se tuvo un recorte marcado de los volúmenes de lluvia. Cualquiera fuera el caso, los niveles de actividad de octubre 2025 y la última parte de ese año, son un desafío para el contexto actual del sector.
Lo anterior se da en un escenario en el que la actividad de la construcción volvió a mostrar un fuerte retroceso interanual en agosto (-4.4%) luego de la caída que se tuvo en julio (-4.5%), con contracción en la medición ajustada por estacionalidad y en la tendencia ciclo en los últimos ocho meses de acuerdo a mediciones del INDEC. En perspectiva, el dato alentador que surge del relevamiento de expectativas que realiza el instituto es la moderación del pesimismo empresario con un recorte de la participación de firmas que esperan un mayor deterioro de la actividad en los meses por venir, y que en el caso de empresas que se especializan en obras públicas se combina con una mayor expectativa de mejora.
Como se ha dicho, el sector automotriz acumula el mayor retroceso de actividad en lo que va del año, y en el mes de septiembre volvió a mostrar una marcada caída. En el mes, la producción del bloque se recortó 15.8% en la comparación interanual, combinando una merma del 28.1% en la fabricación de automóviles con una del 7.7% en la de utilitarios. Con lo anterior, el bloque acumuló en los primeros nueve meses del año una caída del 17.2%, haciendo el mayor aporte a la contracción de la industria.
A partir de octubre, se inicia la producción de la nueva Renault Niagara en la planta de Santa Isabel (Córdoba) y desde diciembre de la Volkswagen Amarok en la terminal de Pacheco. En este escenario, y con los resultados de actividad prácticamente cerrados para 2026, algunas terminales han realizado anuncios de inversión para la radicación de tecnologías limpias en la industria automotriz local, destacándose el proyecto de Toyota por USD 1.3 mil millones en Zárate para la nueva Hylux en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), y el de Ford para la producción de la Ranger híbrida enchufable en la terminal de Pacheco.
En lo que se refiere a las ventas de vehículos en el mercado local, en septiembre han vuelto a mostrar un retroceso. Las ventas mayoristas cayeron 20.4% en la comparación interanual, encadenando ocho meses de contracción, con envíos de vehículos nacionales recortándose 28.3%, mientras que los electrificados avanzaron al 295%. De este modo, las ventas de vehículos electrificados representaron el 7.3% del total del mercado en septiembre alcanzando en el acumulado en los primeros nueve meses el 6.8% en comparación con el 0.7% en el mismo periodo de 2025.
Por su parte, los patentamientos –las ventas minoristas- acumulan un semestre en retroceso a tasas de dos dígitos, con crecimiento de la participación de marcas chinas, vehículos eléctricos e híbridos. En septiembre, las ventas minoristas se redujeron 11.4% en la comparación interanual acumulando una caída de 13% en los primeros nueve meses del año; se estima que el año cierre un 10% por debajo del nivel de ventas alcanzado en 2025.
En lo que se refiere a la participación de marcas chinas, en septiembre la participación en el total de patentamientos de livianos se elevó hasta 11.6%, con BYD colocándose novena del ranking de ventas con 1,584 unidades y 3.4% del mercado. Del mismo modo, crece la participación de híbridos y electrificados. En el mes se patentaron 8,322 vehículos híbridos, marcando un alza de 161% en la comparación interanual y alcanzando una participación del 17.8% en el total de livianos, al tiempo que, con 865 unidades vendidas en el mes, los vehículos eléctricos marcaron un crecimiento del 434% en la comparación interanual, alcanzando el 1.9% del total de livianos.
A diferencia de lo ocurrido en el mercado local, en septiembre las exportaciones tuvieron una mejora interanual del 6.8%, combinando un aumento en las exportaciones de automóviles del 2.2% con uno en la de pick ups de 8.8%, y permitiendo volver a alcanzar más del 70% de la producción del mes.
Lo interesante es que el aumento no vino explicado por las exportaciones a Brasil, destino al que los envíos cayeron fuerte por segundo mes -15.8% en agosto y 18.9% en septiembre-, sino por el alza de ventas a destinos que poseen una menor participación, como Perú (+288.5%), Colombia (+152.4%), Chile (+96.5%), Ecuador (+82.8%), Paraguay y otros de América. Con todo, en los primeros nueve meses se llevan exportadas 203 mil unidades, lo que representa 1.6% por encima de los niveles de 2025.
Volviendo al análisis de la producción industrial, desde la perspectiva de los tipos de bienes producidos en los primeros nueve meses del año, todos, con la excepción de los bienes de uso intermedio, registraron un deterioro en la comparación con el crecimiento acumulado entre enero y agosto pasado.
Los bienes de consumo no durable lideran el ranking con un crecimiento de 1.4%, sosteniéndose en un récord para los primeros nueve meses del año. La producción de bienes de uso intermedio mantuvo la mejora acumulada en 0.4% entre enero y septiembre y en la comparación con el mismo periodo de 2025. Por su parte, los bienes de capital registran un retroceso de 7.6% y los de consumo durable una caída del 9.4%, en ambos casos sobre la misma base de comparación. Con lo anterior, los bienes de capital fueron los que registraron el mayor aumento de la caída acumulada, mientras que los bienes de consumo durable hacen la mayor contribución a la contracción de la industria.
Gráfico 3

IPI como Ciclo Económico
En términos desestacionalizados, la producción industrial del mes de setiembre tuvo un retroceso de 0.9% respecto al mes anterior, encadenando cinco meses de caída, secuencia que se eleva a seis meses si se considera el componente de tendencia ciclo.
Asimismo, el mes de abril se ha marcado como punto de giro –pico- para la recuperación industrial iniciada en noviembre de 2025, la que resultó la más corta y entre las menos dinámicas de la que se tenga registro desde 1980. En efecto, esa fase duró cinco meses –el mínimo técnico- y acumuló un crecimiento anual del 7.2% -inferior al 11.2% promedio y 10% mediano de las once fases previas-, resultando la menos dinámica luego de la transcurrida entre septiembre de 2016 y marzo de 2018, que en dieciocho meses alcanzó un crecimiento equivalente anual del 5.5%.
De este modo, desde mayo pasado se tiene una aceleración de la caída de las tasas de variación de corto y largo plazo, con una contracción más pronunciada de la tasa de corto plazo desde julio, y una tendencia ciclo que ha aumentado el ritmo de retroceso en los últimos meses. También la medida de ciclo en crecimiento es consistente con el análisis de ciclo clásico, contando que luego del pico de abril, desde julio la actividad se contrae con mayor velocidad de lo que lo hace la tendencia. Por su parte, el índice de difusión sectorial perforó el 50% en julio y se recorta superando el 40% en el tercer trimestre.
Gráfico 4

Las señales previas sugieren que la actividad industrial se encontraría –técnicamente- transitando desde mayo los primeros meses de una nueva fase de contracción, a un ritmo que supera el registrado en siete de las doce fases recesivas de la industria desde 1980, de acuerdo al relevamiento de FIEL.
Gráfico 5

En síntesis. La industria en septiembre volvió a mostrar un retroceso en la comparación interanual, con desempeños diversos entre los sectores líderes y los más rezagados. Refinación de petróleo continúa acumulando el mayor crecimiento y el sector automotriz la mayor caída. Desde la perspectiva del análisis del ciclo –clásico y en crecimiento- abril fue un pico para una corta y poco dinámica recuperación, y desde mayo la industria se encontraría transitando una nueva fase de contracción.
