Innovación y reasignación de recursos: las claves del FMI para reactivar el crecimiento mundial
El FMI advierte sobre el estancamiento del crecimiento global y propone reformas para aumentar la productividad. El organismo prevé un crecimiento mundial del 3,1% y señala que la innovación y la reasignación de recursos serán clave para reactivar la economía
En el marco del Foro de Desarrollo de China, el Director Gerente Adjunto del Fondo Monetario Internacional (FMI), Nigel Clarke, alertó sobre el bajo crecimiento de la economía global y la necesidad de implementar reformas estructurales para impulsar la productividad. Según el organismo, el crecimiento mundial se mantiene en un 3,1% a cinco años vista, por debajo del promedio de 3,7% registrado antes de la pandemia.
“La desaceleración de la productividad es el principal factor detrás de este estancamiento. Sin medidas ambiciosas, la economía global continuará operando por debajo de su potencial”, advirtió Clarke durante su exposición en Beijing.
La innovación como motor de crecimiento
El FMI destacó que la innovación tecnológica es fundamental para incrementar la productividad. En este sentido, Clarke subrayó la importancia de fomentar la inversión en investigación y desarrollo (I+D), estimular la colaboración público-privada y promover la transferencia de tecnología.
Según estimaciones del organismo, un aumento del 30% en el gasto público en I+D combinado con un incremento de los subsidios a la investigación privada podría elevar el crecimiento de la productividad en economías avanzadas en 0,2 puntos porcentuales anuales.
Asimismo, Clarke resaltó el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la economía, afirmando que “su adopción podría elevar el crecimiento del PIB global entre 0,1 y 0,8 puntos porcentuales por año en el mediano plazo, dependiendo del nivel de implementación en cada país”.
Reasignación de recursos y fortalecimiento del sector privado
Otra de las claves para mejorar la productividad, según el FMI, es la reasignación eficiente de mano de obra y capital. Clarke ejemplificó que el desplazamiento de trabajadores desde la agricultura hacia sectores más productivos, como la industria manufacturera y los servicios, ha sido históricamente un motor de crecimiento en economías emergentes.
En este contexto, destacó la necesidad de mejorar la movilidad laboral a través de programas de recapacitación, y fortalecer los incentivos de mercado que permitan una asignación óptima de recursos.
Además, el FMI hizo hincapié en la importancia del sector privado como impulsor de la innovación y la eficiencia. “Es fundamental garantizar igualdad de condiciones entre empresas privadas y estatales para maximizar la competitividad”, sostuvo Clarke.
El caso de China: oportunidades y desafíos
China, como segunda economía mundial, enfrenta el desafío de fortalecer su consumo interno para sostener su crecimiento. Actualmente, el consumo de los hogares en el país representa una de las menores proporciones del PIB en comparación con los países de la OCDE.
El FMI considera que una mayor reasignación de recursos hacia el sector servicios podría generar empleo, aumentar los ingresos y estimular la demanda interna. Según sus cálculos, un paquete de reformas estructurales que combine impulso al consumo y mejoras en productividad podría elevar el crecimiento potencial de China en 1 punto porcentual anual en el mediano plazo, lo que implicaría un PIB un 20% superior en 2040 respecto a las proyecciones actuales.
El rol del FMI y su nuevo Consejo Asesor sobre Crecimiento
Para apoyar a los países en la implementación de reformas pro-productividad, el FMI anunció la creación de un nuevo Consejo Asesor sobre Emprendimiento y Crecimiento, que tendrá como objetivo identificar estrategias para reducir barreras regulatorias, optimizar los sistemas tributarios y fomentar la inversión en innovación.
“En este Año de la Serpiente, símbolo de transformación, es crucial abrazar el cambio y avanzar en reformas estructurales que permitan reactivar el crecimiento global”, concluyó Clarke.
