Invisibles

El mensaje estuvo lleno de optimismo y datos cuidadosamente seleccionados de los escasos brotes verdes. En la apertura de las sesiones en el Congreso, el presidente Mauricio Macri cosechó elogios solo de la tribuna propia. La autoconvencida de que todo marcha bien y que solo es cuestión de tiempo para que el aplauso sea generalizado.
Crecimiento invisible”, definió el Presidente. Está, pero nadie lo ve. Como los cimientos de un edificio, comparó. “Lo peor ya pasó y ahora vienen los años en que vamos a crecer”, reiteró, como en 2016 y como el año pasado.
“Ya sobrepasamos la cantidad de personas empleadas en 2015. Y los salarios le ganaron a la inflación”, celebró entusiasmado el Presidente.
Los buenos deseos, sin embargo, contrastan con los datos de la realidad. Si bien es cierto que creció el porcentaje de empleo registrado, lo hizo en igual modo el empleo informal y, dentro de lo formal la mayor suba se dio en los monotributistas (9,3 por ciento) y los monotributistas sociales (18,3 por ciento), mientras que los asalariados privados crecieron 0,3 por ciento, por debajo del crecimiento poblacional.
Aunque se festeja una baja de la inflación, lo cierto es que los aumentos siguen golpeando el poder adquisitivo de los salarios que hace tiempo perdieron la carrera y la última suba del dólar se trasladó directamente a los precios. La recomposición de 2017 ni siquiera alcanza para recuperar el poder adquisitivo perdido en el primer año de Cambiemos. Según los datos del ministerio de Trabajo, dentro de los catorce grandes sectores empleadores de la actividad privada los salarios le ganaron a la inflación solo en ocho de ellos; se estancó en uno y cayó en cinco.
De cualquier modo, el Presidente ratificó el rumbo y recreó un segundo semestre, esta vez difuso en el espacio temporal. “Tenemos metas para bajar la inflación, para reducir el déficit fiscal. Y ¿Cómo las vamos a cumplir? Vamos a dejar de endeudarnos y se van a multiplicar las inversiones en un país confiable”, prometió antes de firmar nuevos decretos de emisión de deuda en dólares.
Habrá que tener paciencia para poder ver los frutos de la invisible siembra. Mientras tanto, se discute cómo cobrarles por la salud y la educación a extranjeros o si se despenaliza el aborto, discusiones oportunas ambas, pero que tienen cimientos endebles. En promedio, apenas el sistema de la salud pública argentina asiste a uno por ciento de extranjeros. Debate estéril, si se agrega que la salud es responsabilidad de las provincias y no del Estado nacional.
En el año del centenario de la Reforma Universitaria, ni siquiera todos en la alianza Cambiemos bancan una posición tan radical: el diputado Mario Negri, presidente del interbloque oficialista, advirtió que “no hay que hacer demagogia ni alentar la xenofobia”. El diputado radical tiró los datos sobre la mesa, ya que de 1.600.000 estudiantes en la Universidad pública, 37.000 son extranjeros y de ellos el 80 por ciento es residente (hay otros 20.000 en las universidades privadas). En total son el 2%. 
La despenalización del aborto, en tanto, es una discusión que difícilmente llegue al recinto ante los mensajes a “favor de la vida” del Presidente y sus principales laderos.  
La realidad exige que las respuestas sean más rápidas. El humor social, cambiante, comienza a contarle las costillas a un gabinete que no suele dar buenas noticias e integrantes con demasiados grises difíciles de explicar. Triaca, Caputo, Arribas, nuevamente en el ojo de la tormenta por el escándalo de Odebrecht, son ejemplos de acciones reñidas con la tan prometida transparencia. El ministro de Finanzas, orgullo del Gobierno, esconde su participación en off shores y se beneficia con la compra de la misma deuda que emite. El nuevo titular de la AFIP, Leandro Cuccioli, un hombre de Caputo, sigue la línea y tiene todo su patrimonio fuera del país. Lo curioso es que la Justicia ahora solicitó a la AFIP información impositiva del propio Caputo, en el marco de la investigación por la omisión que hizo el ministro respecto de sus cuentas offshore en las Islas Caimán. Ahora será su mano derecha el encargado de dar los datos pedidos. Será raro que el encargado de velar por que se paguen los impuestos para sostener el Estado, tenga toda su riqueza en el exterior.
Cada uno de los ministros cuestionados es respaldado ciegamente por el Gobierno.
“Jugaba la Champions League, no jugaba en Aldosivi, no jugaba en la B. Deja todo para venir a jugársela por su país”, dijo Marcos Peña sobre Caputo. “Es un error, no algo que tenga que costarle el cargo”, había justificado a Triaca envuelto en el escándalo de su empleada en negro. “Respaldamos plenamente a Arribas”, completó sin tanto énfasis sobre el Señor 5, mientras Elisa Carrió ingresaba un pedido en la Justicia para que sea investigado. La Policía brasileña lo acusa de haber cobrado una coima de 850 mil dólares.  
El malestar social se traslada a las encuestas, que marcan la caída en la imagen positiva del Presidente y especialmente de su gestión. Ya no se trata de kirchneristas en desgracia, sino que los estratos más favorables a Cambiemos muestran su disgusto. El ministro de la Producción, Francisco Cabrera, se quejó en público de los empresarios que no hacen la danza de la lluvia. “Hay que tener una agenda positiva y dejarse de llorar”, le enrostró al equipo de los amigos.
Los empresarios dudan de que lo peor haya pasado. Lo mismo sucede en el Gobierno provincial, que respalda con firmeza la gobernabilidad, pero advierte que hoy Misiones pierde recursos por el Pacto Fiscal y no se percibe que haya comenzado un efecto derrame, baja de precios o la reinversión de utilidades. El viernes, durante una reunión con el director de Asuntos Forestales de la Nación, el misionero Nicolás Laharrague, los empresarios madereros pudieron escuchar de boca de los ministros del Agro, José Luis Garay y de Hacienda, Adolfo Safrán, que la asistencia financiera o la posibilidad de otorgar subsidios, se ve ahora limitada por la escasez de recursos.
En ningún sector económico se registró inversiones salientes o creación de puestos de trabajo. El forestal, sin embargo, es uno de los más beneficiados por la reforma fiscal que impulsó el Gobierno de Macri.
Misiones resigna casi tres mil millones de pesos con el Pacto Fiscal y la rebaja de impuestos al sector privado. Queda en evidencia lo que el Gobierno dijo mientras se debatía la reforma: bajar impuestos no implica que haya reinversión ni creación de empleo. Hasta ahora, el ahorro fiscal fue solo para las empresas, muchas de las cuáles, es cierto, venían en mala racha, como las yerbateras, con precios bajos y aumento de tasas de las deudas financieras, que dificultaban la inversión.  
El sector empresario advierte que la economía no repunta y se sorprende con los “errores” de gestión del gobierno nacional. Hace apenas dos semanas, el Presidente firmó el decreto de extensión del ITC diferenciado para los combustibles en Posadas y Clorinda, “hasta tanto se subsane” el desequilibrio que da lugar a la diferencia de precios con la frontera. El 1 de marzo, en medio de una confusión generalizada incluso entre los estacioneros, el ITC dejó de existir por la entrada en vigencia de la reforma fiscal. La reforma unifica en todo el país el impuesto a los combustibles y alguien olvidó de actualizar la reglamentación. Ahora, paciencia y a pagar cerca de 30 pesos el litro de nafta.
Lejos de amilanarse por las críticas, Cambiemos inició una especie de tanteo electoral este sábado, cuando en Eldorado se presentó la plana mayor de la alianza con la excusa de hablar del sector forestal de la mano de Laharrague. Solo hubo elogios para el discurso presidencial y algunas miradas de sorpresa entre los empresarios invitados.
En el mitin tuvieron que admitir que el promocionado plan Belgrano no tiene demasiado que mostrar y que la prometida vuelta del tren sigue siendo una quimera como el gasoducto. Ahora la gran apuesta es al uso de la hidrovía. Llamativamente, los funcionarios nacionales se apropiaron del llamado a una nueva licitación del puerto de Posadas, como si fuera una obra nacional.
La falta de reactivación se siente en el bolsillo de los misioneros a los que ir al supermercado cada vez les cuesta más. Encarnación es una válvula de escape que, aunque agobia a los comerciantes, alivia la economía familiar.  
Es el Estado misionero, aún con recursos menguantes, el que pone inventiva para salir del paso. El Ahora Misiones Escolar, vigente hasta el inicio de las clases, y otros programas de alquimia financiera, inyectaron consumo a los comercios y movieron la economía. La prioridad es espantar a la crisis.
Por eso, el gobernador Hugo Passalacqua pidió a su equipo enfocarse y priorizar lo social. Después de una reunión de gabinete en la que sonaron fuertes algunas palabras, los ministros recogieron el guante. Se los vio trabajando en forma individual y en conjunto. Esa es la premisa política del momento, cuando Misiones respalda la gobernabilidad de Macri, pero a la distancia necesaria para poder marcar las fallas del modelo.
Misiones es por lejos un ejemplo de buena administración. Ha sido la primera en garantizar el inicio de las clases con el mismo porcentaje de aumentos que fue rechazado en otras provincias ¿La clave? Haber mantenido abierta la mesa de negociación con los gremios desde el año pasado y aún en receso. La negociación incluyó varios ítems además del sueldo, aunque el salario tendrá importantes incrementos en blanco. La Provincia también absorbe de desde este año el 50 por ciento del adicional compensador que paulatinamente deja de pagar la Nación garantía del piso mínimo salarial. Ese porcentaje se irá sumando al blanco, lo que redundará en un incremento secundario.
La muestra de respaldo a la política educativa provincial se dio en la semana, durante un multitudinario congreso docente que tuvo al Gobernador como principal orador.
El inicio del ciclo lectivo estuvo garantizado desde el principio, salvo, como siempre, algunos focos de conflicto con los sindicalistas más radicalizados. Lo curioso es que, en el caso de la Unión de Docentes Argentinos, que aquí hará el tradicional paro, prometió negociaciones con María Eugenia Vidal “con los chicos en las aulas”. La Unión de Docentes de la Provincia de Misiones, que lleva adelante las discusiones salariales más serias, se sumará a la protesta nacional del  lunes y martes, pero trabajará con normalidad en la provincia.
Sea como fuere, en el Gobierno se fortaleció la idea de que no habrá conversaciones paralelas con los díscolos. La mesa de negociación sigue abierta para quien quiera sentarse.

Juan Carlos Argüello220 Posts

Periodista, director de Economis

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