PBI: la Universidad de San Andrés profundiza la señal de recesión y estima una caída de 0,89%
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La economía argentina habría ingresado nuevamente en terreno contractivo durante el segundo trimestre de 2026. El Nowcast del PBI de la Universidad de San Andrés (UdeSA) profundizó en septiembre su estimación de caída de la actividad y calculó una contracción trimestral desestacionalizada de 0,89%, frente al 0,71% que proyectaba apenas un mes antes.
La revisión no es menor: de confirmarse, la caída borraría por completo el crecimiento con el que la economía había comenzado el año, según advierte el informe de coyuntura elaborado por la Escuela de Negocios de la Universidad de San Andrés.
El deterioro también amplía la distancia entre la estimación académica y las expectativas del mercado. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado en agosto proyectaba una disminución de apenas 0,36% para el período. De esta manera, la contracción calculada por el Nowcast de UdeSA resulta casi dos veces y media superior a la prevista por el consenso de analistas.
La diferencia equivale a 0,53 puntos porcentuales: mientras el mercado anticipaba una caída moderada, el modelo de la universidad detecta una pérdida de actividad sensiblemente mayor.
La señal más relevante aparece, además, en la composición del indicador. Por segundo mes consecutivo, los datos vinculados al empleo fueron los que ejercieron la mayor presión negativa sobre la estimación del PBI. Esto introduce una dimensión especialmente sensible en el análisis: el enfriamiento no estaría limitado a indicadores financieros o sectoriales, sino que comienza a reflejarse con mayor intensidad en el mercado laboral.
El gráfico histórico incluido por la Universidad de San Andrés muestra justamente cómo la estimación del Nowcast comenzó a perder impulso después del primer trimestre y se internó en terreno negativo durante el segundo trimestre de 2026.
El Nowcast funciona como una estimación de alta frecuencia destinada a anticipar la evolución del producto antes de conocerse los datos definitivos. No reemplaza la medición oficial del INDEC, pero permite seguir semanalmente las señales provenientes de distintos indicadores económicos.
La actualización de septiembre deja así una advertencia relevante sobre el segundo trimestre: la desaceleración habría sido considerablemente más profunda de lo que esperaba el mercado y suficiente para neutralizar la expansión registrada al comienzo de 2026.
