Por la corrida cambiaria, se frenó una inversión de u$s 7 millones para producir energía de biomasa en Cerro Azul

La crisis cambiaria y financiera que vive la Argentina tiene su correlato en la economía real. No sólo por el enfriamiento de la actividad, sino también por los proyectos nuevos que quedan paralizados ante el panorama de incertidumbre y las turbulencias en los  mercados que hacen que nadie quiera tomar riesgos.
El ambicioso proyecto para instalar una planta generadora de energía a partir de la biomasa en Cerro Azul, impulsado por empresarios santafecinos, quedó paralizado por el actual contexto económico, justo cuando estaba todo listo para que se firmasen los contratos y se comenzara con la construcción de la moderna planta.
“Se nos complicó el financiamiento que teníamos negociado con tres entidades, se trata de una inversión de 7 millones de dólares, que llega a 8 millones de dólares si computamos los impuestos”, dijo hoy a Economis, René Mangiaterra.
Mangiaterra es un de los dueños de Molino Matilde, que produce y exporta harina y alimento balanceado desde la pequeña localidad homónima, distante a 40 kilómetros de la ciudad de Santa Fe.
Con inversiones forestales en Aristóbulo del Valle, Almafuerte, Dos Arroyos y 25 de Mayo, Mangiaterra y otros socios de Molino Matilde armaron el proyecto MM Bioenergía y en noviembre pasado se adjudicaron un contrato bajo el programa Renovar por el cual iban a proveer 3MW al sistema interconectado.
Se trata de energía producida a partir de los desperdicios forestales de la zona. En esta ronda 2 del programa Renovar, MM Bioenergía fue el único de los 20 proyectos de bioamasa radicado en Misiones.
Pero por las turbulencias y el incierto panorama económico, aún no se pudo firmar el contrato con CAMMESA, que garantiza la compra de energía por 20 años a un precio ya estipulado. La entidad que rige el mercado mayorista no quiere firmar en este momento más contratos en dólares. Y sin el contrato, no se puede avanzar con los acuerdos para financiar la inversión.
Pero además, el panorama financiero es tan incierto que algunos bancos dudan de prestar el dinero -son líneas en dólares- incluso si estuviera el compromiso de CAMMESA firmado.
“Nosotros tenemos armado el financiamiento de la inversión con tres bancos, el Banco Bica (santafecino), el BICE y el Banco Macro, además de los proveedores de equipos de origen alemán que también nos iban a otorgar facilidades”, señaló.
Algunos bancos pusieron en tela de juicio hasta qué punto CAMMESA se puede comprometer a pagar un compromiso en dólares a 20 años, teniendo en cuenta la escasez de divisas que aqueja a la Argentina y el incierto panorama hacia el futuro.
“El proyecto implica vender 21.000 MW por año a un valor de 160 dólares el MW”, explicó Mangiaterra. Es decir, una facturación cercana a los 3,36 millones de dólares al año durante dos décadas.
MM Bioenergía ya tiene las tierras para instalar la planta de biomasa y se sometió a audiencias públicas donde participó la comunidad de Cerro Azul, que apoya la llegada de la inversión. La planta de MM Bioenergía generará 14 puestos de trabajo directos y otra media docena en la playa de manejo de chips.
“Además de muchos trabajos en el monte, con el raleo que hoy en muchos casos no se está utilizando, tenemos acuerdos con aserraderos y forestadores y en los próximos días voy a hablar con ellos para explicarles la situación”, señaló el empresario.
“Estábamos muy entusiasmados con este proyecto, dedicamos mucho tiempo y llevamos invertidos varios millones de pesos, tenemos listo el proyecto técnico, ganamos el contrato Renovar en la licitación, hicimos las audiencias públicas”, explicó.
“Pero yo no puedo poner en riesgo a Molino Matilde, a una empresa que tiene 126 años de antigûedad por un proyecto donde no estamos acompañados por nuestras fuentes de financiamiento, ahora vamos a esperar 60 días, a ver si el panorama mejora”, aventuró, explicando de alguna manera la decisión de los socios de no arriesgar más capital propio del conveniente.
Dudas ante la incertidumbre
Las dudas que aquejan a los actores en el actual contexto son las mismas: una cosa es firmar un compromiso a 20 años en moneda norteamericana cuando las aguas están calmas. Pero muy distinto es cuando reina la incertidumbre. Ahí todo el mundo empieza a dudar. Los bancos dicen: ¿me pagará MM Bioenergía? Mangiaterra dice: ¿me cumplirá CAMMESA? Que a su vez dice: ¿podré cumplir un contrato de compra de energía a 20 años?
Ingresos Brutos, otra traba
El empresario también se quejó por la carga impositiva provincial, otro motivo que lo hace dudar de avanzar con la inversión.
“Estuvimos haciendo las gestiones para estar excentos de Ingresos Brutos, pero no lo logramos y no sólo eso, con el Pacto Fiscal nos subieron la alícuota de 3,5 a 5% para energías renovables, así no nos conviene invertir”, señaló.
El status de un proyecto como MM Bioenergía es una muestra más de lo difícil que es captar una inversión y generar trabajos genuinos en la Argentina. Sobre todo porque un proyecto con el respaldo de un contrato Renovar, parecía un negocio a “prueba de balas” hace un tiempo, cuando las variables económicas no estaban tan complicadas.
Por un lado, se trata de producir algo que a la Argentina le va a faltar y tiene demanda asegurada: energía. Por otro lado, cuenta con un contrato a 20 años en moneda dura garantizado por CAMMESA. Pero lo más importante, quizás, es que Misiones -junto a Corrientes- es algo así como la “Arabia Saudita” de la biomasa.
Aún con todas estas ventajas competitivas, el negocio quedó frenado y el panorama hacia el futuro es incierto.
El eventual fracaso del proyecto de MM Bioenergía también sería un duro golpe para la provincia, que tiene todo el potencial para generar energía a partir de desperdicios forestales, pero por “h” o por “b” no logra concretar en proyectos todas esas ventajas.
En la Ronda 1 del programa Renovar, la forestal Pindó (Puerto Esperanza) fue el único proyecto de origen misionero que se adjudicó un contrato. Pero la realidad es que la empresa de la familia Scherer ya había decidido realizar la inversión mucho antes de que Macri llegara al Gobierno y se lanzara el programa Renovar. Una vez que tuvo todo en marcha logró entrar en el programa y vender la energía a CAMMESA.
Otras empresas como Arauco Argentina también generan energía a partir de la biomasa e inyectan el excedente al sistema interconectado, aunque no bajo los programas Renovar.
MM Bionenergía sería el primer proyecto elaborado de cero a partir de este programa que busca impulsar la generación limpia de electricidad. Sin embargo en la ronda 2 del Renovar se presentaron 228 proyectos de distintas fuentes (solar, eólica, pequeñas hidroeléctricas, biomasa y biogas). De los 20 proyectos de biomasa, solo MM Bioenergía era de Misiones.
¿Podrá Misiones alguna vez desarrollar su potencial en la generación de energía por biomasa? ¿Podrá la Argentina estabilizarse y ver florecer proyectos de este tipo? Si un negocio como la generación de energía por bioamasa en Misiones no puede concretarse, ¿qué queda para otros proyectos con menos ventajas competitivas?

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