Qué buscan los jóvenes de contextos vulnerables a la hora de elegir un empleo
Cada 12 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Juventud, establecido por Naciones Unidas para poner en agenda los desafíos que atraviesan las nuevas generaciones y promover su participación en las decisiones que afectan su presente y su futuro.
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Este año, bajo el lema “Contextos diferentes, aspiraciones comunes”, la ONU pone el foco en aquello que los jóvenes comparten más allá de sus distintas realidades: la búsqueda de oportunidades, educación, trabajo decente, participación y herramientas para construir un proyecto de vida.
En Argentina, una investigación de Fundación EMPUJAR y CIAS, realizada entre 636 jóvenes de 18 a 26 años de contextos vulnerables, aporta datos concretos a esa conversación: al elegir un empleo, el salario importa, pero no alcanza. La formalidad, la posibilidad de aprender y recibir acompañamiento, la flexibilidad y la cercanía aparecen como factores decisivos en sus elecciones laborales.
Los resultados cuestionan algunas ideas instaladas sobre la relación de los jóvenes con el trabajo. Según el estudio, un empleo informal necesita ofrecer un salario 29% superior para resultar tan atractivo como uno formal. La capacitación y el acompañamiento también tienen un peso significativo: cuando una propuesta no los incluye, necesita compensarlos con cerca de un 20% más de salario.
La flexibilidad horaria y la cercanía al lugar de trabajo completan el mapa de prioridades. En conjunto, los datos muestran que la elección de un empleo no se define únicamente por cuánto se cobra, sino también por las condiciones que ofrece esa primera experiencia y las posibilidades de desarrollo que abre hacia adelante.
Esa valoración se vuelve todavía más clara cuando los jóvenes deben elegir entre propuestas concretas. Frente a un empleo formal, con capacitación y acompañamiento, y otro informal con un salario 15% mayor, el 58% eligió ganar menos y quedarse con la alternativa formal. Cuando a esa misma propuesta se le quitaron la capacitación y el acompañamiento, la preferencia cayó al 9%.
“Muchas empresas creen que el principal incentivo para atraer talento joven es ofrecer un salario más alto. El estudio muestra que también hay otros factores que pesan mucho: ofrecer capacitación, acompañamiento, estabilidad y la posibilidad de aprender”, explicó Florencia Segal, responsable de Desarrollo Institucional de Fundación EMPUJAR.
El primer empleo como puerta de entrada
La discusión adquiere una dimensión particular entre quienes están dando sus primeros pasos en el mercado laboral. Una primera experiencia formal no implica solamente acceder a un ingreso: también permite sumar experiencia, incorporar habilidades, generar referencias y construir antecedentes para futuras búsquedas.
En ese recorrido, la posibilidad de aprender aparece como uno de los factores centrales de la investigación. Cuando un empleo combina formalidad, capacitación, acompañamiento, cercanía y flexibilidad horaria, la preferencia alcanza al 99% de los jóvenes encuestados, incluso frente a alternativas con mejores salarios.
“Lo más valioso que muestran estos resultados es que estos jóvenes no están pensando únicamente en resolver el presente. También están pensando en su futuro. Buscan experiencias que les permitan aprender, crecer y abrir nuevas puertas”, señaló Segal.
El dato encuentra un punto de contacto con el enfoque elegido este año por Naciones Unidas para el Día Internacional de la Juventud. Bajo la idea de “contextos diferentes, aspiraciones comunes”, el organismo identifica entre las expectativas compartidas por los jóvenes el acceso a educación de calidad, trabajo decente, bienestar, participación en las decisiones y oportunidades para construir un futuro.
La distancia también entra en la decisión
El lugar donde se encuentra un empleo es otra de las variables que inciden en la elección. Según la investigación, la cercanía tiene un peso equivalente al 15%, mientras que la flexibilidad horaria representa un 18%.
Para jóvenes que viven alejados de los principales centros de empleo, el traslado puede sumar varias horas a una jornada laboral. La distancia se convierte así en parte de las condiciones concretas bajo las cuales se accede a una oportunidad.
Sin embargo, estar lejos no necesariamente determina el rechazo de un puesto.
“Cuando uno escucha que un joven acepta viajar cuatro horas por día para ir a trabajar puede parecer una excepción. Para nosotros no lo es. Vemos a diario historias de chicos que reorganizan toda su rutina porque entienden que esa primera experiencia formal puede cambiar el rumbo de su vida laboral”, explicó Segal.
La tensión entre cercanía y oportunidad muestra que las decisiones no responden a un único atributo: los jóvenes evalúan distintas características del empleo y, en determinados casos, están dispuestos a asumir mayores tiempos de traslado si encuentran otras condiciones que consideran valiosas.
Qué pueden mirar las empresas
Los resultados también aportan información para las organizaciones que buscan incorporar talento joven.
Buena parte de las estrategias de empleabilidad se concentran en preparar a quienes buscan trabajo: desarrollar habilidades, elaborar un currículum, enfrentar una entrevista o adquirir herramientas para desenvolverse dentro de una organización.
La investigación permite observar también el otro lado de ese vínculo: qué características hacen que una oportunidad laboral resulte atractiva para los jóvenes.
Formalidad, capacitación, acompañamiento, flexibilidad y cercanía aparecen entre los atributos considerados. El estudio muestra, además, que algunos de ellos pueden llegar a compensar diferencias salariales.
Los datos forman parte de Radar de Empleo Joven, una iniciativa de investigación aplicada impulsada por Fundación EMPUJAR que busca analizar tanto las preferencias y decisiones laborales de los jóvenes como las necesidades y dificultades que encuentran las empresas al contratar talento joven. El objetivo es generar evidencia que permita comprender mejor las brechas entre ambos lados del mercado laboral.
En el Día Internacional de la Juventud, el lema 2026 vuelve a poner el foco en las diferencias de contexto, pero también en aquello que se comparte. Los datos relevados en Argentina muestran una parte concreta de esas aspiraciones: cuando se trata de trabajo, los jóvenes no buscan solamente un ingreso. También valoran la estabilidad, la posibilidad de aprender y una oportunidad que les permita empezar a construir una trayectoria laboral.
