AGRONEGOCIOS

Maizall, una alianza para derribar las barreras al comercio que atentan contra la seguridad alimentaria

Compartí esta noticia !

El panel “Articulación público-privada para el desarrollo de la agrobioindustria” del Congreso Maizar 2022 contó con expositores internacionales de las poderosas asociaciones que integran la alianza internacional Maizall: Deb Keller, ex presidenta del US Grains Council; Paulo Bertolini, presidente de Abramilho y de Maizall, y Glauber Silveira, director ejecutivo de Abramilho, junto con el argentino Federico Zerboni, vicepresidente 1° de Maizar y próximo presidente de Maizall.

Moderados por Ángeles Naveyra, secretaria de la Fundación Barbechando, los dirigentes explicaron cómo es la representatividad del sector agropecuario en cada uno de los tres países que suman más del 70% de las exportaciones mundiales de maíz, y cómo trabajan juntos en Maizall para compartir información y abordar las barreras comerciales a la innovación agrícola.

Productora junto a su familia en un campo de Iowa, el mayor estado maicero de Estados Unidos, y ex presidenta del potente US Grain Council (USGC), Deb Keller se refirió al funcionamiento del programa de checkoffs. Se trata de programas financiados con fondos de los productores para la promoción de ciertas materias primas, con el objeto de mejorar su posición de mercado, tanto local como internacional, mediante acciones que van desde campañas de promoción de consumo, hasta investigaciones y penetración internacional.

Estos programas, indicó la dirigente estadounidense, fueron autorizados por el Congreso estadounidense en 1966; son de nivel estadual y, en el caso del maíz, funcionan en los 23 estados maiceros del país. Los checkoffs aportan fondos a la USGC y a la National Corn Growers Association (NCGA). En el caso de Iowa, programa en el que se centró Keller, los productores votaron pagar 1 centavo por bushel, y esto les da voz respecto de cómo se usa el dinero.

El USGC promociona el maíz de Estados Unidos en el exterior, y los productores se respaldan mucho en él para poder acceder a los mercados. “El acceso a mercados es clave para que seamos financieramente viables”, dijo Keller. A la vez, el NCGA se encarga de la promoción a nivel local y federal, en función de prioridades domésticas, y los checkoffs del maíz financian la investigación y desarrollo para crear demanda y mejorar las perspectivas del sector maicero en general. Los checkoff dollars, explicó Keller, se invierten para estimular la demanda en tres de los principales usos del maíz: alimentación animal (actualmente, el 35% del consumo), producción de etanol (que absorbe el 31%) y exportaciones (que representan un 17% del total).

Por su parte, el brasileño Glauber Silveira, director ejecutivo de Abramilho, asociación brasileña de productores de maíz con sede en Brasilia, que se financia con aportes de los productores y de algunas empresas de insumos, detalló la experiencia del Instituto Pensar Agropecuaria (IPA), entidad de la que también es director ejecutivo.

El IPA es una organización sin fines de lucro focalizada en la agricultura, fundada en 2008, integrada por 48 entidades ligadas a los agronegocios para apoyar técnica y logísticamente el Frente Parlamentario Agropecuario (FPA), en el que coordina las actividades de los legisladores de ambas cámaras del congreso, a la vez que actúa como interlocutor ante el Gobierno y la Justicia, y estimula “políticas públicas para el desarrollo de la agricultura”.

El FPA es una bancada “mixta y suprapartidaria”, creada en Asamblea Constituyente para promover el desarrollo de la agricultura nacional, y lo componen nada menos que 241 diputados y 39 senadores, estructurados por cargo legislativo y por regiones.

Casi en las antípodas de esa representación, Federico Zerboni, vicepresidente 1° de Maizar y próximo de Maizall, expuso el caso de nuestro país. Sobre datos de la Fundación Barbechando, mostró que en la Argentina no había ningún representante parlamentario de la agroindustria antes del conflicto por la Resolución 125, que intentó aplicar retenciones móviles al sector en 2008. A raíz de ese conflicto, en 2009, el sector pasó a tener 11 representantes en el Congreso, es decir, 3,3% del total de ese período parlamentario. En el siguiente período, la representación se redujo a 4 legisladores (1,2%).

En la actualidad, pese a que el sector agropecuario aporta cerca del 25% del PBI, tiene solo 22 legisladores vinculados, un 8,5% del total, y no conforman un bloque, como en Brasil, donde además tienen el 50% de representación. “Aportamos, pero no representamos; tenemos que tomar conciencia de que precisamos mucho más compromiso; si no nos involucramos, no vamos a salir adelante. Brasil es ejemplo”, dijo Zerboni.

Maizall

Más allá de lo que ocurre en cada país, el panel abordó el trabajo que hacen en conjunto Estados Unidos, Brasil y la Argentina, que producen el 50% del maíz mundial y generan más del 70% de su exportación, y tienen posiciones similares en materia de barreras al comercio, tecnologías agrícolas y política de límites mínimos de residuos. Así, hace ocho años fundaron Maizall, una alianza internacional conformada por 4 directores de cada uno de los tres países, con una presidencia rotativa anual. El USGC, la NCGA, empresas de agronegocios y los checkoffs estaduales contribuyen a su financiamiento.

El actual presidente de Maizall, el brasileño Paulo Bertolini, explicó que la alianza apunta a remover obstáculos al comercio, abogando ante gobiernos y organizaciones internacionales como la Unión Europea, la FAO, la OMC, agencias de reglamentación y parlamentarios, para derribar barreras paraarancelarias, agilizar la aprobación de eventos biotecnológicos y de edición génica, y reducir las exigencias en cuanto a límites de residuos.

En estos años, Maizall fue sumando y conocimiento, y ganó alcance, influencia y acceso político. La organización participa en misiones regulares a los países importadores de maíz, es escuchada en foros internacionales y ha contribuido a la organización de diferentes cumbres alimentarias de la ONU. A través de los años, dijo Bertolini, Maizall ha sostenido el mensaje de que los productores de maíz argentinos, brasileños y norteamericanos hacen una agricultura sostenible, usando la innovación y la tecnología, y continuarán por esa senda.

Algunas pretensiones europeas, como la de reducir el uso de fertilizantes, los límites de residuos, las políticas espejo, pretenden influir en mercados internacionales para otros consumidores. Son muchas regulaciones y muy amplias, como en el tema de bienestar animal, donde la Comisión Europea ya no se refiere al fin de jaulas, sino al fin de establos y corrales para animales como cerdos, aves y otros, lo que puede llevar a una caída de producción y aumento de precios en Europa.

“Nos quieren imponer su sustentabilidad, con otro ambiente y otra situación socioeconómica”, agregó Zerboni. “Es importante que Maizall salga y defienda nuestra postura”, concluyó.

Compartí esta noticia !

El PBI del maíz superó los 20.000 millones de dólares y genera 230.000 puestos de trabajo

Compartí esta noticia !

El desempeño de la cadena del maíz, su aporte a la economía de la Argentina, el rol del maíz en los sistemas productivos y las principales fuentes de incertidumbre de cara a la nueva campaña 2022/23, fueron algunos de los temas centrales del panel “¿Qué está en juego? El aporte del maíz y los desafíos del nuevo ciclo productivo” del Congreso Maizar 2022. Fue moderado por Agustín Tejeda, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, y participaron Emilce Terré, economista jefe de la Bolsa de Comercio de Rosario; Paulina Lescano, analista de Mercados Agropecuarios, y Carolina Bondolich, directora de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA).

La eliminación de los derechos de exportación sobre el maíz en 2016 convirtió rápidamente a la Argentina en un país maicero. La cadena pasó de un PBI de 8.326 millones de dólares en la campaña 2015/2016 a uno de 20.397 millones en la 2021/22. Esto es, un crecimiento del 145%, que llevó su participación a un 3,6% del PBI argentino, precisó Agustín Tejeda, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Sin embargo, el maíz puede darle mucho más al país, con mayor agregación de valor, pero debe superar desafíos y estar atento a algunas alarmas, como el estancamiento del área desde la campaña 2018/19 y un panorama de incertidumbre local e internacional, agregó Tejeda.

Emilce Terré confirmó la solidez del “boom del maíz” al precisar que el promedio anual de producción entre el quinquenio 2007/11 y el quinquenio 2017/21 aumentó 120%, con un crecimiento del 73% del área sembrada y del 14% de la productividad, y planteó la necesidad de seguir invirtiendo en desarrollos que mejoren los rendimientos. Es clave, dijo, acotar la brecha entre los campos que más y menos rinden, y aumentar la agregación de valor en general.

Como referencia, precisó que más del 70% del maíz que exporta la Argentina sale en forma de grano, mientras que en Brasil y Estados Unidos (los otros dos grandes del mercado maicero mundial) las proporciones son de 38 y 16%, respectivamente. Brasil privilegia la transformación del grano en carne y Estados Unidos, en etanol, al que destina el 36% de su producción de maíz, contra solo el 3% del caso argentino.

El complejo del maíz, subrayó Terré, es ya el segundo exportador del país, detrás del oleaginoso, base más que suficiente para diversificar la matriz exportadora. La diversificación sí ocurrió en cuanto a los mercados de destino: hoy, el 28% se dirige al sudeste asiático; el 21% a países de América Latina, y el 16% al Norte de África, entre otros.

Para dar un segundo salto maicero, Terré marcó una serie de cuestiones para resolver, desde mejorar los rindes y cerrar la brecha técnica mediante adopción de nuevas tecnologías; mejoramiento de la infraestructura, desde la adopción de sistemas multimodales hasta mejoras viales, acceso ferroviario y transporte por barcazas; sanción de la ley de promoción agroindustrial; mayor producción local de fertilizantes (no tener provisión suficiente, advirtió, podría restar hasta 5 millones de toneladas de producción); fomento al bioetanol, y achicar algunos problemas macroeconómicos, como inflación, volatilidad, brecha cambiaria, retenciones y límites a la exportación.

Carolina Bondolich presentó un detallado estudio sobre 20 cadenas agroindustriales, incluida la del maíz, de cuyos ingresos el Estado se queda con 54,7%, mediante una cascada de impuestos nacionales, provinciales y municipales. De ellos, explicó, las retenciones atacan el federalismo en tres sentidos: 1) el grueso no se coparticipa, 2) reduce la masa de impuestos que sí se coparticipan y 3) se aplica sobre producciones de arraigo regional.

En cuanto al empleo, las 20 cadenas agroindustriales generan 3,7 millones de puestos de trabajo, 24% del empleo privado argentino, incluyendo trabajo registrado, no registrado y no asalariado y abarcando desde la producción de insumos hasta el transporte de mercadería. La principal cadena en términos de empleo es la bovina (437.000 empleos, 11,7% del empleo de las 20 cadenas) y la quinta es la maicera, que entre maíz propio, molienda, alimentos balanceados y alcohol para consumo humano genera 6% del empleo de las 20 cadenas, sin contar su participación en otras cadenas que abrevan en parte en el maíz, como la láctea, la aviar y la porcina. Si se las incluye, “el gran maíz”, como llamó a la cadena ampliada, genera 676.000 empleos, de los cuales el 41% se localiza en la etapa primaria, 28% en el transporte y logística, 15% en la comercialización, 8% en industria y otro 8% en producción de insumos. Por eso, Bondolich instó a los jugadores de la cadena a reivindicar su aporte. El trabajo, enfatizó, dignifica y hace autosuficientes a las personas, eleva su autoestima, creatividad y espíritu crítico, y expande el conocimiento y la empatía sociales.

Paulina Lescano destacó que, como toda producción “a cielo abierto”, la agropecuaria siempre está en riesgo. En cuanto a precios y mercado, exhibió gráficos que muestran la histórica volatilidad del precio del maíz tanto en Chicago como en el mercado local y explicó lo bruscos que pueden ser los cambios de tendencia. Según la analista, el maíz está en buenos niveles históricos, pero no se puede descartar la posibilidad de nuevos máximos o de bajas en función de cuatro factores: Covid, tasas de interés internacionales, crisis energética y guerra en Ucrania.

La pandemia, a partir de las vacunas, parece controlada, pero Lescano advirtió el riesgo de que, en caso de rebrote en China, por su política de “Covid 0”, el país vuelva a los confinamientos masivos, como cuando cerró Shanghai. En cuanto a las tasas de interés, casi todos los bancos centrales del mundo las están subiendo para bajar niveles de inflación récord en 30 o 40 años (aunque de una escala muy inferior a la argentina). Lescano destacó la meta de las autoridades monetarias de Estados Unidos de reducir la inflación de poco más del 8% anual a 2%. El aumento de tasas en pos de ese objetivo fortalece el dólar y le pone presión bajista al precios de los granos, aunque por ahora el maíz, a diferencia del trigo, exhibe
resistencia, siempre en un contexto de incertidumbre mundial.

La crisis energética y la guerra en Ucrania, con su efecto sobre el precio de los combustibles y los fertilizantes y sobre los balances granarios mundiales, ya fue incorporada a los cálculos de los mercados, dijo Lescano, aunque sigue siendo un desastre humanitario en términos de “seguridad alimentaria”.

El factor que más puede hacer que los precios bajen, indicó, es el aumento de las tasas para controlar la inflación, por la suba del dólar, ya en sus máximos desde 2004. Otros factores serían una reducción adicional del crecimiento chino, que de tasas de entre 8 y 9% anual apunta a un 4,5% este año, y la safrinha en Brasil, que consultoras de ese país ya estiman en 85 millones de toneladas, mayormente para consumo doméstico. Y nunca está ausente, claro, el riesgo local: más retenciones o cierre de registros, pues los volúmenes de exportación ya casi tocan los topes de “equilibrio”.

Los precios siguen siendo buenos, pero el mundo es complejo. Para el productor, capturar valor es importante, pero, concluyó la analista, puede hacerlo con herramientas disponibles en el Matba/Rofex, y aconsejó a los productores dedicar al menos una hora semanal a plantearse un mínimo de tres escenarios (bueno, intermedio, malo) y obrar en consecuencia. Es mejor, señaló, que cruzar los dedos.

A modo de resumen, Tejeda marcó tres cuestiones: la Argentina se ha convertido en un país maicero, un cultivo federal con gran potencial de crecimiento y de encadenamiento y agregación de valor mediante bioproductos y bienes y servicios que mejoran su impacto económico y ambiental; en un mercado volátil, los productores deben estar siempre atentos a las señales de precios del maíz y los insumos, dadas las altas inversiones que requiere el cultivo, y es clave generar una agenda público-privado que potencie la inversión y políticas de gestión del riesgo tranqueras adentro y tranqueras afuera.

Compartí esta noticia !

La Mesa de Enlace convocó a un paro nacional por la falta de gasoil

Compartí esta noticia !

La Mesa de Enlace convocó a un paro nacional del campo el 13 de julio por la falta de gasoil. También habrá marchas en todo el país pero sin cortes.

La Mesa de Enlace convocó a un paro nacional del campo para el miércoles 13 de julio, en protesta por la falta de gasoil en la Argentina. El cese total de comercialización estará acompañado ese día por movilizaciones en el interior del país, pero aclararon que no habrá cortes de rutas.

Los directivos de la Mesa anunciaron este miércoles (29/06) que realizarán una Jornada Federal de Demanda para reclamar a las autoridades políticas y legisladores de todos los partidos políticos una “solución urgente” a los faltantes de gasoil y fertilizante que ponen en riesgo la producción nacional.

“Queremos que nos acompañen con un cese de comercialización por ese día y poder empatizar con todos los argentinos. Sabemos de las complicaciones que están pasando cada uno de los argentinos. Queremos contribuir a preservar la democracia y a que la clase política dé la respuesta que está necesitando el pueblo argentino,” señaló Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria Argentina.
La metodología, explicó el dirigente, será la siguiente: “En las diferentes provincias vamos a concentrarnos los productores, sin cortar rutas, sin molestar a nadie. Vamos a estar manifestándonos de manera tal de marcar la presencia y hacer notar a través del periodismo la necesidad de tener respuesta a las medidas que estamos mencionando”.

Esta tarde, tras una reunión con representantes de otros sectores de la agroindustria -como las Bolsas, semilleros, acopiadores, exportadores, frigoríficos, consignatarios y transportistas-, los presidentes de Confederaciones Rurales Argentinas, Jorge Chemes; de Coninagro, Carlos Iannizzotto; de la Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni; y de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, dieron a conocer un documento conjunto de diagnóstico de la problemática que afecta a toda la cadena productiva nacional.

El comunicado, titulado “Preocupados, con una visión en común y unidos, para que la Argentina vuelva a crecer”, informa que “convocados por la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias, por primera vez se reunieron los dirigentes de todos los eslabones de la cadena agroindustrial para analizar la coyuntura, preocupados ante los enormes problemas que atraviesan al sector y al país”. “Los presentes coincidieron en que la cadena agroindustrial es parte de la solución y de la salida a esta crisis. En este escenario, destacaron que están unidos, con una visión en común, con el convencimiento de que el sector está en condiciones de crecer en producción, exportaciones, abastecimiento y en la generación de bioenergía y más empleo. Todo esto debe darse en el marco de un profundo respeto a la democracia, la institucionalidad y la división de poderes”, continúa el texto. Y agrega que “la política debe recuperar la estabilidad macroeconómica y detener la confrontación, que redunda en mayor desigualdad. Es imprescindible la integración con paz social, para lograr un desarrollo federal, sostenible e inclusivo. Estas son condiciones imprescindibles para trabajar, producir, industrializar, transportar, comercializar para lograr el abastecimiento interno e incrementar las exportaciones”. “Resulta urgente el acceso al gasoil y a los fertilizantes para evitar una parálisis total del aparato productivo. También es necesario que haya menos intervenciones dañinas, que se baje el gasto público y que se ponga fin a la crisis energética, para hacerlo posible”, reclamaron. Según explicaron en el comunicado, “el sector agroindustrial genera casi 4 millones de empleos en todo el país, el 70% de las exportaciones y 8 de cada 10 divisas netas. Crea empleo federal y genuino, con el aporte fundamental de los productores en la dinamización de la economía. Aporta innovación tecnológica y mejoras en la calidad del trabajo y de la producción. Por eso, existe entre los actores presentes la convicción de que, si se dan las condiciones adecuadas, sin intervenciones distorsivas ni cambios de reglas de juego permanentes, podría crecer aún más e incrementar las posibilidades de desarrollo federal de la Argentina”. “Por todo ello, los aquí presentes estamos plenamente comprometidos y somos actores claves en la transformación y en la generación de soluciones para el desarrollo de la Argentina. Vivimos un momento histórico, que le da a nuestro país una oportunidad excepcional que no debemos dejar pasar. Seguiremos trabajando para hacerlo realidad”, finaliza.

Compartí esta noticia !

Las comunidades digitales y su relevancia en el social marketing

Compartí esta noticia !

Desde la creación y el boom de las redes sociales, empezaron a formarse muchos grupos afines con alguna figura, personaje, tema o incluso, alguna marca. Con el tiempo, estos grupos se convirtieron en colectivos digitales con identidad, gustos, intereses, inquietudes y pasiones similares, lo que ayuda a la formación de crear comunidades de marca.

Esta evolución no ha pasado desapercibida por empresas, marcas y agencias, quienes son conscientes de que, para lograr una mayor penetración, reconocimiento y atracción de audiencias, antes tienen que enamorar a sus potenciales clientes y tener una comunidad fiel que crea en ella, en sus valores, en sus mensajes y su  filosofía. Para lograr esto, es necesario unir diversas áreas de comunicación, no sólo mantenerse en una estrategia de relaciones públicas, posicionamiento  o expansión de mensajes, sino que las marcas tendrán que contar con un buen un plan de social media que pueda llegar y comunicar sus objetivos con estas comunidades.

Hablando de social marketing y las nuevas formas de interacción y alcance, lo primero que debemos conocer es ¿Qué es una comunidad de marca? Podemos definirla como una agrupación de usuarios, consumidores o clientes potenciales de una determinada marca, vinculados y comprometidos con su cultura corporativa y esquema de valores.

Estas comunidades de marca se apoyan mucho en las nuevas tecnologías para fortalecer su compromiso con la marca, y este compromiso debe ser retribuido con la autenticidad, es decir, si las marcas no se perciben como auténticas, eso se percibirá y se arriesgan a perder el engagement necesario para conseguir tener un grupo que se sienta identificado con ellos.

¿Por qué es importante contar con creadores digitales que apoyen una marca?

Las ventajas de las redes sociales son varias. Una plataforma específica creada para una comunidad digital aporta un espacio de interacción que ayude a comprender y prosperar en las comunidades, las cuales tienden a formarse en torno a pasiones y estilos de vida: política, música, viajes, tecnología, comida, etc., y se atraen con base en los mismos intereses, pero, ¿dónde entra el marketing en estos grupos? 

Con la formación acelerada de comunidades, es más fácil para las marcas encontrar grupos existentes para aumentar la lealtad o, incluso, construir su propia comunidad alrededor de la marca. Según una encuesta del Pew Research Center, 90 millones de estadounidenses participan en grupos en línea y cuyo motor de funcionamiento recae en actores fundamentales: los creadores de contenidos que, durante este año, han sido clave para crear y robustecer comunidades en línea, ya que agregan valor a estos grupos de interés.

Según another, agencia regional de comunicación estratégica, si bien el concepto de creadores que actúan como voceros de marca no es nuevo, lo que ha cambiado es el tipo de figuras que hoy representan los valores de una firma. Hace décadas, se contrataban grandes estrellas de la música, el cine o la televisión. Hoy, con la irrupción de los influencers, ya no necesitas contratar a grandes celebridades para humanizar y conectar tu marca con el público. Y esto es especialmente bueno para las pequeñas y medianas empresas que no tienen los millones para una campaña de gran tamaño. Asociarse con creadores pequeños y medianos que sean más afines a una marca y que, por tanto, puedan transmitir mensajes más auténticos, puede ser mucho más efectivo y barato, ya que son vistos como “personas normales” con los que la gente tiende a identificarse más, percibiéndolos como verdaderos consumidores y creando más confianza.

El social marketing es cada vez más personalizado. Las empresas se están dando cuenta del valor de desarrollar comunidades y crear conexiones genuinas a través de una variedad de plataformas.  Estudios como el informe interactivo Hootsuite Social Trends 2022 están puntualizando la relevancia de las comunidades y las plataformas como vía de comunicación para muchas empresas.

Compartí esta noticia !

Países de Latinoamérica analizan acciones ante aumentos de precios de alimentos e insumos

Compartí esta noticia !

Ministros y viceministros de Agricultura de América Latina y el Caribe analizaron acciones ante el aumento del precio de alimentos e insumos para la producción a fin de proteger a la población vulnerable, en un encuentro virtual organizado por el Banco Mundial y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

En el encuentro, que buscó atender las perspectivas sobre la situación que vive la región y de qué manera la seguridad alimentaria es amenazada por un escenario crítico con fuerte y negativa influencia sobre los costos de la producción agrícola, los países afirmaron la necesidad de reforzar el apoyo a sus iniciativas y la importancia de la acción en conjunto.

Los representantes de los países de América Latina y el Caribe detallaron las políticas de emergencia que implementan sus países para mitigar el impacto de los aumentos en el precio de los alimentos y de los insumos para producirlos debido al conflicto bélico en Europa del Este.

El subsecretario de Coordinación Política del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca argentino, Ariel Martínez, informó que el país importa 70% de los fertilizantes que utiliza y por eso ha sido duramente golpeado; y se manifestó en contra de las barreras comerciales.

“Nuestro país exporta cada vez más alimentos y, sin embargo, cada vez nos encontramos con más actores que distorsionan el mercado con paquetes de subsidios y barreras paraarancelarias; el IICA ha jugado un rol importante para explicar que los productores de nuestro hemisferio deben ser defendidos y que somos parte de la solución al problema global”, explicó Martínez.

Los ministros y altos funcionarios intercambiaron también información y puntos de vistas sobre cómo reforzar la seguridad alimentaria en la región ante un contexto inflacionario, con disrupciones en las cadenas de abastecimiento, en un diálogo con el vicepresidente para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Carlos Felipe Jaramillo, y el director general del IICA, Manuel Otero.

Otero rescató que las medidas dispuestas por los países de la región muestran que tienen reflejos y cuentan con estrategias para enfrentar la situación.

Sobre las consecuencias de la crisis, el director general del IICA indicó que es probable que haya nuevos balances entre la producción de cultivos de exportación y los que aseguran las cestas básicas de los países y también entre producción y ambiente.

“Hay que aumentar la oferta de alimentos, obviamente sin dejar de respetar el ambiente”, indicó.

“Debemos estar juntos -cerró Otero- y fortalecer nuestro rol como garantes de la seguridad alimentaria y ambiental global; en estos tiempos de crisis es fundamental la generación de diálogos y la búsqueda de consensos para lanzar acciones coordinadas que nos permitan enfrentar esta crisis que genera amenazas y algunas oportunidades”.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin