Más de 110 familias de los barrios Piedras Blancas y Belén de Garupá podrán acceder al servicio de agua potable con importantes bonificaciones económicas para acelerar trámites y costos de conexión a la red.
Durante la tarde de hoy se realizó una reunión en el Barrio Belén, a la cual asistieron los vecinos y autoridades de la empresa Samsa, el presidente del Eprac, Daniel Di Stefano y representantes de la intendencia de Garupá
Di Stefano manifestó que “siguiendo los lineamientos del gobierno provincial y trabajando en conjunto en este caso con el Intendente de Garupá y la empresa Samsa, se llega a esta solución definitiva para los vecinos de estos barrios. La idea es dejar de operar perforaciones y pasar a servicios seguros y de continuidad. El objetivo siempre es mejorar la calidad de vida de los misioneros a través de acciones inteligentes y precisas”.
Desde Samsa se destacó que “el trabajo en conjunto con el municipio de Garupá y el EPRAC han sido significativo para que hoy, con las extensiones de redes y conexiones ejecutadas por Samsa, se pueda ofrecer el servicio de agua potable a estos barrios que tenían una necesidad de progreso en la calidad de vida. En este sentido, la empresa tiene el compromiso de continuar inversiones en la mejora continua y calidad del servicio, haciendo extensivo a estos nuevos usuarios que además contarán con el costo de conexión bonificado, financiación del kit de micromedición en 13 cuotas y dos meses con costo mínimo del servicio. Asimismo, los vecinos podrán realizar todos los trámites en el barrio, sin necesidad de trasladarse.
Soledad, vecina de Piedras Blancas expresó que “para nosotros, esta oportunidad tenemos que aprovechar” “nos das acceso con el costo mínimo, así que eso está buenísimo el plan”.
A su vez, Zulema que es de las primeras vecinas del barrio recordó que para tener agua debía guardar en tachos y comentó “es una buena noticia, yo voy a pagar pero sé que voy a tener mi agua adentro de mi casa.”
Para finalizar Ramona expresó “gracias a Dios vamos a tener agua para lo principal de la casa.”
“Para mí es un bienestar para mi hogar, mis hijos y mi vida porque sin agua no hacemos nada.”
“Para mí y para el barrio es un buen bienestar para todos”.
“Si uno pone un granito de mostaza, podemos pagar, si pagamos la luz podemos pagar el agua y depende de cómo ocupamos o tiramos el agua.”
Respecto al beneficio económico que obtuvo su barrio al no tener que pagar el costo de conexión: “Si, gracias a Dios nos dieron ese beneficio a todos, porque somos humildes en este barrio, trabajamos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, y para nosotros es un bienestar, ese monto de plata que no íbamos a poder pagar si realmente teníamos que hacer ese trámite.”
En el marco del Programa de Asistencia Agua Potable para productores y productoras rurales, desde el Ministerio del Agro y la Producción se entregaron bio potabilizadores para mejorar la calidad del agua para el consumo.
Se beneficiaron más de 90 productores y productoras de los municipios de Aristóbulo del Valle y Dos de Mayo. “Trabajamos de manera permanente junto a las familias productoras con acciones de cuidado y acceso a agua, que permiten garantizar un derecho fundamental para muchos”, destacó la coordinadora de Conectividad Rural, Arabela Soler.
A partir de hoy, en Colonia Frigo, El Lapacho y 4 de Octubre podrán potabilizar el agua para consumo de manera sustentable.
La ONU advirtió que el aumento del nivel del mar impondrá un éxodo “de proporciones bíblicas” para el 10% de la población global. Muchas ciudades podrían desaparecer “para siempre”.
Los altos funcionarios del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas informaron que el aumento del nivel del mar plantea riesgos “impensados” para miles de millones de personas en todo el planeta, con efectos profundos en la seguridad, el derecho internacional y los derechos humanos.
De acuerdo al secretario general de la ONU António Guterres, “el impacto del aumento del nivel del mar ya está creando nuevas fuentes de inestabilidad y conflicto”.
Además, Guterres advirtió que “seríamos testigos de un éxodo masivo de poblaciones enteras a una escala bíblica y veríamos una competencia cada vez más feroz por el agua dulce, la tierra y otros recursos”.
El promedio de aumento del nivel del mar se ha triplicado en algunas naciones, esto pone en riesgo a ciudades situadas a nivel del mar. Inclusive países enteros, podrían desaparecer para siempre.
El nivel del mar puede causar migraciones de ciudades y naciones
Con este aumento, el agua salada avanzará sobre la tierra firme, haciendo inviables ciertas industrias como la agricultura, la pesca y el turismo, a la vez que puede dañar o destruir infraestructura vital, como sistemas de transporte, hospitales y escuelas. El impacto en las economías regionales y nacionales será enorme, aumentando la inseguridad alimentaria, la pobreza y las desigualdades.
¿Qué pasa con el nivel del mar?
La Organización Metereológica Mundial (OMM) indicó que el nivel medio global del mar ha aumentado más rápido desde 1990 que en cualquier siglo anterior en los últimos 3000 años.
Desde 1993 se ha duplicado este aumento. Desde enero de 2020 hasta 2022 establecieron un nuevo récord de aumento de acuerdo a la OMM. En los dos últimos años y medio representaron un 10% del aumento general de mediciones que comenzaron hace 30 años.
El aumento del nivel del mar es medido desde 1993 y se ha duplicado desde ese momento.
Si bien este aumento se mide en términos de milímetros por año, ya ha sumado de medio metro a un metro por siglo, siendo ese crecimiento la mayor amenaza a largo plazo para millones de habitantes de zonas costeras y países situados por debajo del nivel del mar.
Aún así la humanidad podría limitar el calentamiento global a 1.5 grados, el planeta aún verá un aumento considerable en los niveles de agua del mar.
Las ciudades en peligro
En la reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Guterres señaló que “las megaciudades de todos los continentes se enfrentarán a graves impactos”, destacando a Lagos, Bangkok, Mumbai, Shanghái, Londres, Buenos Aires y Nueva York. Agregó que la devastación ya es evidente en muchas partes del planeta, a la vez que indicó que el aumento del nivel del mar diezma los medios de subsistencia en el turismo y la agricultura en todo el caribe.
Existen en la actualidad migraciones forzadas y otros impactos climáticos en naciones como Fiji, Vanuatu y las Islas Salomón, entre otros.
Addressed the Security Council on the security implications of sea-level rise.
We know the risks, & we see the instabilities that we are going to face.
It is critical to invest in prevention today, rather than address the implications of food scarcity & mass migration tomorrow. pic.twitter.com/2S7mR9PgQW
De acuerdo a la OMM en los siguientes 2000 años el nivel del mar aumentará 2 a 3 metros si el calentamiento es limitado a 1.5°C, de 2 a 6 metros si se limita a 2°C y de 19 a 22 metros con 5°C de calentamiento.
Para finalizar, Guterres advirtió al Consejo de Seguridad que, bajo cualquier escenario de aumento de temperatura, el peligro es especialmente agudo para unas 900 millones de personas que viven en zonas costeras a bajas elevaciones, una de cada diez personas en la tierra.
El informe Qué nos depara el futuro:Un nuevo paradigma para el almacenamiento de agua es un llamado urgente a los profesionales de todos los niveles, tanto públicos como privados, y de todos los sectores para que aúnen esfuerzos y promuevan soluciones integradas de almacenamiento de agua —naturales, construidas e híbridas— con el objetivo de satisfacer las diversas necesidades humanas, económicas y ambientales del siglo XXI. Para subsanar el déficit de almacenamiento, se necesitará que un amplio espectro de sectores económicos y partes interesadas desarrollen e impulsen soluciones multisectoriales. El marco de planificación integrada del almacenamiento de agua que se propone en el informe se basa en el desarrollo sostenible y la resiliencia climática, y encierra el potencial de generar beneficios para las personas, las economías y el medio ambiente durante generaciones.
Mensajes principales:
A medida que los fenómenos climáticos extremos se intensifican, el almacenamiento de agua se vuelve una herramienta cada vez más crucial para lograr la adaptación al cambio climático y para hacer frente a otros desafíos relacionados con el agua.
• Desde las sequías en un extremo del espectro hasta las grandes inundaciones en el otro, numerosas poblaciones de todo el mundo padecen fenómenos climáticos que dejan a su paso sufrimiento humano, inestabilidad y pérdidas económicas, y destrucción ambiental. En algunos lugares, los acontecimientos meteorológicos extremos borran en apenas días los avances en el desarrollo humano alcanzados a lo largo de décadas.
• En los últimos 20 años, 1430 millones de personas se vieron perjudicadas por sequías (Browder y otros, 2020). Debido a la escasez de agua, el crecimiento de los países puede reducirse hasta un 6 % (Banco Mundial, 2016). Para los pobres, los efectos negativos pueden durar generaciones.
• Durante las últimas dos décadas, al menos 1650 millones de personas de todo el mundo padecieron inundaciones, lo que representa un aumento del 24 % respecto de las décadas anteriores (Browder y otros, 2021; Tellman y otros, 2021; Centro de Investigación sobre Epidemiología de los Desastres [CRED] y Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres [UNDRR], 2020). Las proyecciones indican que, para 2030, 180 millones de personas más se verán directamente afectadas por inundaciones (Tellman y otros, 2021).
• Más allá de los fenómenos extremos, el cambio climático está generando precipitaciones menos previsibles y más variables, por lo que el suministro de los servicios cotidianos, como el abastecimiento de agua confiable en zonas urbanas, se vuelve más difícil, la productividad de los agricultores se reduce, y se desalienta la inversión económica y la creación de empleo.
• El almacenamiento de agua proporciona tres servicios principales: mejora la disponibilidad de este recurso, reduce los impactos de las inundaciones y permite regular los flujos de agua para respaldar los sectores de energía, transporte y otros.
• Al mismo tiempo, la regulación que se logra con el almacenamiento puede dar pie a la producción de energía limpia, necesaria para mitigar el cambio climático. La generación de energía hidroeléctrica también es un complemento importante de otras formas más variables de energía limpia y equilibra su integración en la red. Por último, el almacenamiento por bombeo (centrales reversibles) constituye una fuente valiosa de almacenamiento de energía.
• El almacenamiento de agua dulce es crucial para lograr la adaptación al cambio climático, fundamentalmente porque permite guardar agua para épocas más secas y reducir el impacto de las inundaciones. En los próximos años, las sociedades más estables y duraderas serán, en muchos casos, las que hayan adoptado enfoques más resilientes para el almacenamiento de agua.Animations
En un momento en que las poblaciones de todo el mundo necesitan más almacenamiento, el volumen de agua dulce almacenada está disminuyendo, lo que genera una crisis internacional, una brecha mundial en las reservas de agua.
• En los últimos 50 años, la población mundial se ha duplicado, y esto ha dado pie a una creciente demanda de agua y de almacenamiento. Sin embargo, las reservas naturales disponibles han disminuido en alrededor de 27 billones de m³ (McCartney y otros, 2022) debido al derretimiento de los glaciares y las nieves, y a la destrucción de humedales y llanuras de inundación. Al mismo tiempo, el volumen de agua almacenada en instalaciones construidas está en peligro debido a que el espacio útil de los embalses se llena con sedimentos (Annandale, Morris y Karki, 2016), las nuevas construcciones incorporadas en ciertas soluciones de infraestructura de gran magnitud han resultado ser mucho menos sostenibles de lo previsto, y las estructuras construidas envejecen a un ritmo más acelerado que el de la rehabilitación.
• A nivel mundial, el déficit en el almacenamiento de agua —la diferencia entre el volumen necesario y el volumen de almacenamiento (natural y construido) operativo en un momento y lugar determinados— está incrementándose (Asociación Mundial para el Agua e Instituto Internacional de Ordenación de los Recursos Hídricos, 2021).
• Para subsanar este déficit deben modificarse los enfoques actuales; en gran parte del mundo, continuar como hasta ahora no es una estrategia viable. En la mayoría de los casos, el almacenamiento se evalúa, diseña, desarrolla y gestiona mediante instalaciones independientes y para partes interesadas específicas, lo que da lugar a mecanismos compartimentados que son insostenibles e ineficientes.
• Una planificación deficiente del almacenamiento de agua tiene consecuencias costosas. Los múltiples sistemas compiten entre sí y prestan servicios diferentes a distintas partes interesadas, a menudo separadas por límites o fronteras, lo que conduce a un desarrollo descoordinado o a desembalses y a la reducción de los beneficios totales. Por otro lado, no siempre se comprenden bien los costos, los beneficios, los riesgos y las incertidumbres antes de decidir sobre una inversión. Como resultado, no siempre se minimizan o mitigan los impactos negativos en las personas y el medio ambiente, y las soluciones no se elaboran teniendo en cuenta la equidad distributiva.
• Abordar el déficit mundial de almacenamiento de agua constituye un desafío compartido. Y este desafío se ve agravado por el hecho de que, si bien el almacenamiento de agua comprende una red integrada de elementos naturales y construidos, rara vez se lo reconoce, planifica y gestiona como un sistema. La mayor parte del almacenamiento de agua del que dependemos en la actualidad se encuentra en la naturaleza y no se supervisa ni gestiona adecuadamente. Asimismo, la mayoría de los cursos de agua compartidos carecen de un marco legal que rija su uso.
En el informe Qué nos depara el futuro:Un nuevo paradigma para el almacenamiento de agua se insta a desarrollar e impulsar soluciones multisectoriales para subsanar el déficit de almacenamiento, adoptando enfoques que integren las necesidades y las oportunidades en todo el sistema (en sus elementos naturales, construidos e híbridos), con el propósito de que sirva de apoyo no para unos pocos, sino para muchos, durante generaciones.
• Los países de todo el mundo se encuentran en situaciones sin precedentes, luchando para hacer frente a los desastres relacionados con el agua y tratando de desarrollar, operar y mantener los servicios de suministro. En este informe se propone diseñar intencionalmente soluciones que sustenten servicios de almacenamiento resilientes, sostenibles e incluso cruciales para la vida, que puedan mitigar el impacto de los desastres relacionados con el clima y solucionar el déficit de almacenamiento.
• La planificación del almacenamiento de agua presenta desafíos considerables. La mayoría de los países cuenta con recursos limitados y deben buscar enfoques eficientes para aumentar su capacidad de almacenamiento. Esto incluye aprovechar y maximizar los recursos naturales de almacenamiento; evaluar las oportunidades para volver a poner en marcha, rehabilitar o reacondicionar las estructuras existentes, crear otras e introducir reformas (por ejemplo, invertir en instituciones para que gestionen mejor el almacenamiento), y analizar las alternativas al almacenamiento, que van desde la gestión de la demanda y las medidas de suministro alternativo dirigidas a reducir la escasez, hasta las normas sobre zonificación.
• La naturaleza es una parte muy importante de la solución. Más del 99 % del almacenamiento de agua dulce de la Tierra se encuentra en la naturaleza, pero en gran medida se lo da por sentado. Es necesario reconocer colectivamente que el almacenamiento natural (las aguas subterráneas, los humedales, los glaciares y las reservas de humedad en el suelo) son fundamentales para la supervivencia, por lo que se las debe proteger y gestionar. Saber lo que tenemos es el primer paso para tomar conciencia del valor de la naturaleza y dejar de agotarla innecesariamente, como ha sucedido durante décadas en muchas partes del mundo.
• El almacenamiento de agua debe planificarse con cuidado. Para ayudar a abordar estos y otros desafíos, en el informe se describe un enfoque integrado, sistémico y centrado en los problemas para el almacenamiento de agua (natural, construido e híbrido), que incluye herramientas prácticas —desde la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre hasta las técnicas de planificación integrada— que pueden contribuir a simplificar procesos, facilitar la colaboración y, en última instancia, ayudar a los profesionales del sector a ofrecer soluciones resilientes, sostenibles e integradas diseñadas para respaldar a muchas generaciones.
• En términos más generales, en el informe se alienta a los profesionales de todos los niveles del sector a repensar sus enfoques sobre el desarrollo y la gestión del almacenamiento, y sobre la inversión en esta área. Todos —desde los funcionarios de los ministerios encargados del sector del agua y de otros ministerios que dependen de los recursos hídricos hasta los ingenieros, los ecólogos, los académicos y los equipos de proyectos del Banco Mundial y de otros organismos internacionales de desarrollo— pueden desempeñar una función importante en la adopción y aplicación de los principios clave que caracterizan el enfoque integrado para el almacenamiento.
La Dirección Provincial de Vialidad (DPV) trabaja en colaboración con distintos municipios en la ejecución de reservorios de agua en el ámbito rural. Desde el organismo provincial se aporta la maquinaria y la mano de obra para avanzar con los trabajos que son planificados por los municipios según las necesidades de cada caso.
En conjunto con el municipio de Concepción de las Sierra, la DPV construyó 50 estanques de agua destinados a conservar el líquido vital para su uso en la producción agrícola y ganadera. Además, los reservorios son de gran utilidad ante eventuales demandas extraordinarias como en el caso de incendios rurales y forestales, propios del verano. Los trabajos se concentraron en las zonas de Barra Concepción, La Sierra y San Isidro.
En el municipio de Santa María, con el mismo objetivo, la DPV aportó maquinaria para la construcción de otros 20 estanques de iguales características. Los trabajos continuarán en los próximos días en los municipios de Azara y Tres Capones.
“Con equipamiento que aportamos, construimos reservorios de agua, un recurso vital para los productores misioneros. Con los municipios, estamos chacra adentro acompañando a los colonos en tiempos donde las lluvias son escasas”, explicó el Ingeniero Sebastián Macias, Presidente de Vialidad de Misiones.
En el mismo sentido, durante el 2022 se construyeron y repararon 300 reservorios siempre con trabajo mancomunado con las municipalidades y los productores.
El Gobierno de Misiones, mediante Vialidad Provincial, contribuye con aporte de equipamiento y personal junto a los municipios para desarrollar trabajos que buscan mitigar la escasez de agua y sostener así la producción de centenares de familias dedicadas a actividades agropecuarias.