ajuste
La reforma laboral puede elevar los costos empresarios en Misiones
Escriben Marcelo Capello, Gerardo García Oro y María Laura Caullo, fundación Mediterránea. Los evidentes problemas de competitividad que muestra la economía argentina, y que se traducen en una marcha muy lenta de las exportaciones y la suba del déficit comercial, requieren de múltiples reformas para bajar costos y aumentar la productividad de los factores, entre las más importantes, la reforma tributaria, que se discute actualmente en el Congreso de la Nación. Y en el marco de ésta, el alto costo laboral existente reclama, por los inconvenientes existentes en el mercado laboral, además de los mencionados problemas de competitividad, de una reducción en el costo de contratar mano de obra.
Lo anterior por cuanto existen cerca de 9 millones de habitantes con algún problema de empleo, tanto por encontrarse marginados del mercado de trabajo (en situación de desempleo) como por permanecer en el mismo enfrentando condiciones laborales de vulnerabilidad y precariedad.
En este conjunto se incluye a 1,7 millones de desocupados, de los cuales 550 mil llevan más de un año en dicha condición y representan el denominado desempleo estructural; más otros 3,1 millones de cuentapropistas no profesionales (8 de cada 10 trabajadores en autoempleo); y alrededor de 4,2 millones de asalariados privados en la informalidad.
Esto sin incluir a diferentes manifestaciones de problemas socio-laborales, tales como los denominados jóvenes “Ni Ni”, que totalizan 1,2 millones en el segmento etario de los 18 a 24 años de edad, y transitan una situación de inactividad (no trabajan ni buscan trabajo) pero además tampoco están estudiando y preparándose para mejorar sus oportunidades de inserción laboral y de promoción social; conjunto que en su mayoría se corresponde con jóvenes provenientes de entorno socioeconómicos vulnerables y cuya situación alimenta la reproducción intergeneracional de la pobreza.
En este marco, las medidas propuestas en el proyecto de reforma laboral apuntan fundamentalmente a mejorar las condiciones de empleo de los trabajadores asalariados, generando incentivos a la formalización, aunque con menor impacto sobre los trabajadores cuentapropistas de menor calificación y productividad.
Sobre el segmento asalariado, puede estimarse que serían casi 3 millones los trabajadores sobre los que podría blanquearse su situación laboral (actualmente en la informalidad) a lo largo del periodo de instrumentación considerado (entre 2018 y 2022), de manera que se estaría alcanzando a gran parte del conjunto de trabajadores que desempeñan su actividad laboral en condiciones de mayor vulnerabilidad.
No obstante, vale la pena considerar que el 69% de este conjunto de asalariados informales percibe retribuciones laborales por debajo del salario mínimo, vital y móvil vigente. Este hecho puede ocurrir en términos de un incumplimiento con la normativa (tanto entre formales como informales) como por un menor número de horas trabajadas en el mes de referencia.
Cualquiera sea el caso, resulta evidente que el desafío planteado por la norma tendrá que ser acompañado de esfuerzos en materia de capacitación y elevación de la productividad de dichos trabajadores, de manera que el proceso de formalización no se vea obstruido por este efecto.
Asimismo, por tratarse de un mínimo no imponible, esta medida también reducirá el costo laboral sobre toda la plantilla de trabajadores, aspecto que también debe contemplarse como un incentivo positivo para la promoción del empleo en el entorno productivo. No obstante, erradicar la informalidad y contribuir a una mejora en los indicadores de empleo, especialmente en las actividades transables (productoras de bienes que pueden sustituir importaciones o cuentan con potencial exportador) requiere una perspectiva federal para encontrar éxito en las dimensiones requeridas, dado el tamaño de la problemática.
Los profundos déficit en la generación de empleo privado asalariado formal que existe en muchas de las jurisdicciones subnacionales de Argentina, así como problemas de elevada informalidad o escaso nivel de participación laboral que suelen caracterizar a algunas de ellas, deben ser considerados atendiendo a realidades locales propias de cada entorno.
De igual manera, en lo que respecta al segmento de trabajadores asalariados, la proporción de trabajadores no registrados evidencia significativas discrepancias regionales. Mientras que en jurisdicciones del sur del país y la Ciudad de Buenos Aires la incidencia de la informalidad es menor del 24%, en las regiones del NOA, NEA y Partidos del Conurbano Bonaerense la incidencia de esta problemática alcanza entre un 36% y un 51% de los asalariados, al menos dos veces superior a la de aquellas jurisdicciones con menor incidencia.
Esto exige que la focalización de la problemática sea abordada bajo una perspectiva multidimensional que contemple tanto las características del entorno productivo en que se desenvuelve trabajador como también otras consideraciones regionales, además de las características intrínsecas de la persona que acaba desempeñándose en un empleo informal, tales como su nivel de acumulación de capital humano.
Un ejemplo de cómo la realidad productiva y económica propia de cada región es escasamente considerada para promover mercados laborales más promisorios e inclusivos refiere a los criterios de definición y actualización del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), el cual es fijado en forma centralizada por parte del Gobierno Nacional y se aplica de manera uniforme sobre todo el territorio del país.
A consecuencia de esta organización, se evidencia en la práctica disímiles niveles de cumplimiento en el pago del SMVM, y esta realidad parece estar correlacionada con una mayor presencia de informalidad. Para analizarlo, se estimó el cociente entre el salario promedio pagado a asalariados en cada jurisdicción y el nivel de salario mínimo definido, y se contrastó este ratio con los niveles de informalidad laboral entre asalariados privados exhibidos en cada jurisdicción. Así, se encuentra una relación inversa entre estas dos variables: mientras más cerca se encuentra el salario promedio de la provincia del SMVM nacional, mayor suele resultar la informalidad laboral.
Es probable que exista una relación bidireccional entre la informalidad y una menor relación salario promedio / SMVM, la cual debe ser considerada si se pretenden impulsar modificaciones en los estamentos laborales que propicien la generación de empleo de calidad y la reducción de las asimetrías regionales observadas en este aspecto.
Habiéndose aprobado en la Cámara de Diputados la propuesta de reforma tributaria, la iniciativa fiscal deberá debatirse en el Senado para llegar a convertirse en Ley. Esta reforma, incluye la introducción de Mínimos No Imponibles (MNI) para las Contribuciones Patronales pagadas por los empleadores, que aumentarán progresivamente hasta el año 2022 y serán actualizadas por medio del IPC publicado por INDEC, a los fines de evitar atrasos con respecto al ritmo inflacionario.
En base a este esquema, los empleadores sólo pagarán contribuciones patronales por el salario bruto excedente de dicho MNI, generando un impacto positivo sobre las oportunidades de formalización del empleo. Paralelamente, se elimina el sistema vigente que permite tomar Contribuciones Patronales (CP) a cuenta de IVA, en forma diferencial según regiones de Argentina, en función a la distancia al Gran Buenos Aires y CABA y el nivel de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) de cada territorio.
El proyecto prevé que este beneficio se reduzca en forma progresiva y hacia 2022 las provincias más alejadas de Buenos Aires y/o con mayor NBI ya no podrán contar con esta discriminación en su favor. Al mismo tiempo, la alícuota de contribuciones patronales ascenderá y se equiparará entre actividades y sectores, desde un 17% actual hasta el 19,5% en 2022. Este mecanismo elevará los costos laborales y perjudica sensiblemente a Misiones: actualmente, en Posadas el 9,5 por ciento de los aportes se toman a cuenta del IVA -10,75 en el interior-, posibilidad que desaparecerá, mientras que se elevan de 17 a 19,5 los aportes patronales totales.
Por lo expuesto en el apartado anterior, si bien se considera promisoria la aplicación de un MNI a las CP, podría resultar conveniente mantener algún criterio de diferenciación regional en el pago de contribuciones patronales, así como también resultan apropiados los criterios definidos en la legislación vigente (distancia a Buenos Aires y NBI).
Al respecto, si bien desde un punto de vista teórico (y en ocasiones práctico) suele ser conveniente no incluir preferencias sectoriales o regionales en materia tributaria, se encuentran situaciones en las cuales ello sí podría resultar conveniente, cuando existen distorsiones preexistentes introducidas por el mismo Estado o por legislación que resultan difíciles de remover.
Por ejemplo, además de los argumentos relacionados a la aplicación de un SMVN uniforme a lo largo de todo el territorio, también ocurre que los altos costos internos de transporte existentes en Argentina responden en parte a razones de distancia, pero también a regulaciones o políticas desarrolladas por el Estado que inciden sobre la problemática (por ejemplo, regulación sobre precios del petróleo, políticas pasadas respecto al transporte por ferrocarril, estado de la infraestructura, etc.)
Es por esto que cuando ya existen distorsiones regionales generadas por regulaciones o políticas estatales, introducir una nueva distorsión, en este caso a través de un sistema de CP diferencial por región, puede ayudar a resolver el problema, y no a la inversa.
Por las razones expuestas, se propone que el sistema de MNI en CP propuesto por el gobierno recientemente, introduzca alguna diferenciación regional, a partir de factores de ajuste al valor del MNI que resulten diferentes entre regiones.
Con tal objeto, se plantea mantener los criterios anteriores de NBI y Distancia, pero redefinidos para que ahora actúen como un factor de ajuste regional al MNI. Utilizando los anteriores valores del beneficio regional, el factor de ajuste sugerido iría de 1,00 (CABA y GBA) a 1,43 (Resto de Chaco) con respecto al MNI.
En este sentido, el valor máximo del factor de ajuste se calibró según la brecha salarial bruta promedio existente entre trabajadores registrados del ámbito privado entre el Resto de Chaco (ciudades que en la Ley vigente tienen mayor reducción a cuenta de IVA) y CABA / Gran Buenos Aires (que no tienen reducciones de este tipo).
Cabe aclarar que, para la obtención de los factores de ajuste, se aplicaron criterios de normalización estandarizando la variable y luego volviendo a normalizar con parámetros en torno al rango de variabilidad predefinido. Luego se aplica este factor para determinar el MNI de cada localidad hacia 2022 y se analiza la evolución anual en base al criterio de la flamante Ley, que actualizaría un 20% el MNI cada año, hasta alcanzar el valor final $12.000 para CABA y GBA y $17.210 (salario bruto promedio del primer semestre de 2017) para Resto de Chaco, por ejemplo.
A continuación se expone sobre el caso testigo de distintas localidades (grandes aglomerados y ciudades pequeñas) cómo la implementación de un MNI con criterios regionales puede favorecer más a aquellas ciudades más alejadas de los grandes centros urbanos y mayor persistencia de NBI, logrando que el MNI vigente (una vez que se erradique el pago a cuenta de IVA y se incremente la alícuota de contribuciones –es decir, hacia 2022) genere una reducción efectiva en el costo laboral enfrentado por los empleadores para un rango de exención salarial más amplio, fundamentalmente entre localidades con menor grado de desarrollo y cercanía.
En los gráficos que se presentan a continuación, se expone el nivel de CP en el eje vertical (%) y el nivel de los salarios en el eje horizontal. Cabe señalar que el primer caso expuesto, CABA y Partidos del Gran Buenos Aires, según la propuesta legislativa actual, constituyen los únicos distritos que cuentan con un alivio efectivo en el pago de contribuciones patronales (ver gráfico), en función de que éstas no cuentan actualmente con beneficios de deducción de contribuciones patronales a cuenta de IVA.
Las expectativas de inflación se mantienen en 20% en diciembre
La inflación esperada por la población para los próximos doce meses se mantiene en 20%, según la mediana de las respuestas.
Según el promedio, las expectativas de inflación aumentan 4,4 puntos porcentuales respecto de la medición de noviembre de 2017 y se ubican en 29,1%.
En los últimos cuatro años, la mediana de la inflación esperada fue 20% en once meses, mayor a 20% en 37 meses y nunca menor a 20%.
En la distribución regional, según la mediana, las expectativas de inflación se mantienen en la Capital Federal mientras que aumentan en el Gran Buenos Aires y en el Interior del país, con respecto a noviembre. De acuerdo al promedio, las expectativas de inflación suben en el Gran Buenos Aires, en la Capital Federal y en el Interior del país.
En la distribución por nivel de ingreso, según la mediana, las expectativas de inflación se mantienen para la población de ingresos altos, mientras que aumentan para la de ingresos bajos. Según el promedio, las expectativas suben para ambos sectores.
Resultados de Diciembre 2017
De acuerdo a la mediana, la inflación esperada a nivel nacional se mantiene en 20%. La inflación esperada a nivel nacional para los próximos doce meses, de acuerdo a la mediana de las respuestas, permanece estable en el mes de diciembre de 2017. De acuerdo al promedio, las expectativas de inflación a nivel nacional aumentan 4,4 puntos porcentuales (p.p.) respecto a noviembre de 2017, situándose en 29,1%. El desvío estándar de las respuestas de los consultados sube 3,7 p.p. con respecto al mes anterior, situándose en 19,7%.
De acuerdo a la mediana, y aproximando por el nivel educativo alcanzado, las expectativas de inflación se mantienen estables en 20% para los sectores de ingresos altos y aumentan 5 p.p., llegando a 25%, para los sectores de ingresos bajos.
Considerando el promedio, las expectativas se incrementan, respecto del mes anterior, 2,8 p.p. para los sectores de mayores ingresos, marcando 26,8% en el mes de diciembre, mientras que suben 5,8 p.p. para los sectores de menores ingresos, marcando 29,7% en el mismo período.
Cambio maleta por valija
Hola amigos lectores, acá “me ando de vuelta”. Pasaron las elecciones y estamos llegando al final del año. En Misiones ganó fuerte el Frente Renovador de la Concordia Social, lo que se interpreta a las claras como un nuevo espaldarazo del pueblo de la Provincia al gobierno que conduce Hugo Passalacqua y al proyecto renovador misionerista de la concordia social.
Como es sabido, en otras partes del país se consolidó la “Ola Amarilla”, aunque con la maltratada reforma previsional y otras decisiones apresuradas y mal comunicadas ya demostró que no tanto, porque los “arrepentidos” se siguen multiplicando a lo largo y ancho del país. Pero lo cierto es que, en este contexto, Hugo y su gente surfearon la ola y lo hicieron magistralmente. Y al Ingeniero, como siempre, la jugada le salió sabia y perfecta.
En esta oportunidad me pareció bueno que sepan un poco de mi historia, antes de hacer algunas de mis acostumbradas e inhóspitas reflexiones.
Hace no mucho me mude de la gran ciudad de Buenos Aires -donde poseía una importante fabrica- a esta querida provincia. Aquí heredé de mis antepasados algunos terrenos. Vivo así y por eso, en la dulce policromía amarilla y de… y de otros colores.
Pero bien, el motivo del “cambio” fue pura y simplemente económico, al menos para mí. Uno de mis lemas altruistas, humanitario y de desprendimiento preferido, como el origen de mi apellido, es que “yo daría todo lo que tengo… por tener mucho más”. ¡No es para reírse gente!!! Es el mismo principio que, palabras más palabras menos, alimenta a mis filantrópicos amigos banqueros y empresarios que apostaron por un cambio. Gente como uno que, por suerte para mis finanzas, hoy están en el gobierno y me aconsejan.
El hermano de uno de ellos -amigo mío del polo- me dijo -por ejemplo- que entre en el blanqueo de capitales. Así pues, dejé mi plata en Panamá y Gran Caimán, pero “blanqueada”, sin consecuencias por no mencionar que eran unos millones que evadí y que podrían haber ido a hospitales, casas, rutas. Por suerte, para los formadores de opinión, eso no está tan mal como lo que hicieron algunos “K”.
Para no comenzar a pagar los impuestos que evadí durante añares vendí la fábrica. No sé si ustedes saben, pero en el mundo del capital las fortunas heredadas y los rentistas progresan más rápido que aquellos que emprenden algo. Entonces, prefiero vivir de rentas y no trabajar, ni arriesgar ni invertir a riesgo, menos innovar. Me voy a sumar a los “grandes inversores” que vendrán a la Argentina ¡¡Los banqueros del mundo!! y prestaré plata al país que se está endeudando como nunca en su historia. Pura “timba” pero seguro con positivo resultado, nada de azar.
Por estos tiempos el gobierno nacional ha comenzado con una serie de medidas poco populares que a usted y a mí en menor medida -a corto, mediano o largo plazo- nos van a afectar el bolsillo, pero los más perjudicados serán los de siempre.
Una muy buena, pero moooy bueaaa noticia, es que habrá quita de impuestos a los autos de alta gama. Si usted tiene plata, el AUDI Q3 le saldrá una ganga, así que espere un poco; ese es mi consejo financiero de hoy. Si, por el contrario, es de aquellos mayoritarios que no le da el cuero para un BMW, un Mercedes o un Alfa Romeo, ¡¡se embroma!!! ¿Qué quiere que le diga? Hubiese sido CEO de algo.
Pero no se preocupe mi querido lector/a que la mayoría de los medios de comunicación mediará para que SU realidad de “emperne” sea tapada por los acontecimientos que tienen que ver con detenciones a corruptos, cartas de estos a fulano y perengano, lo que le contesta sultana a Brancatelli en vivo en el programa, cómo es la celda de De Vido o de Amado, vista desde varios ángulos y muchos etc. etc. que a usted no le van a cambiar ni un centímetro su putísima vida.
Los medios de comunicación, señora o señor, no son simples testigos de hechos. Qué y cómo se cubren los acontecimientos, dando relevancia a unos y omitiendo otros; o relatando desde determinada perspectiva y con mucha insistencia en algunos, hace que el consumidor no ávido de fina lectura condicione su realidad, más allá de su propia vivencia.
Es que la prioridad dada por quienes comunican -en la tele fundamentalmente- cuestiones consideradas de interés, hace que la opinión pública oriente su atención a esas prelaciones de “relevancia”, obviando otros temas que suceden todo el tiempo.
La deuda anual del país tiene una tasa del 29,6% . Gente ¡Esto ya se vivió!!!! Jamás va a terminar bien. Tasa por las nubes y dólar atrasadísimo. Esta receta de negocios para unos pocos adinerados nunca terminó bien.
La hipocresía y la mentira son los sustentos y máscaras de la inmoralidad. En otro artículo me he referido a la cultura mediática de desinformar.
Efectivamente, muchas veces estamos seguro de los que nos “venden” y, sin embargo, lo que vemos es sólo una apariencia -o nuestro ombligo- pero no es la realidad.
Ahora, cuando la apariencia entra en crisis, cuando falla, si queremos y solamente si queremos, la realidad sale a flote. Ahí es momento de comenzar a pensar.
La reforma previsional es un claro ejemplo de los métodos de la política que el grupo “cambiemos” tanto criticaba, forzada a los apurones y de “prepo”. También es el reflejo de un grupo de energúmenos que hasta hace poco tiempo atrás, en vez de gobernar, incendiaron y quieren quemar el país.
En relación a este “debate” de reforma, he escuchado durante estos días, esgrimir defensas sin escuchar a los otros, descalificar al oponente sólo por su pasado -condenable por cierto en algunos casos- pero que no hacen al tema de fondo. Es decir, mutamos los actores, pero los métodos son los mismos. ¿Cambiemos, qué cambiamos? Capaz qué, ¡maleta por valija!!!
Volviendo a la tierra que me acogió, la elección del presidente de la Cámara de Diputados aquí en Misiones también es otro ejemplo de la falta de liderazgo y conducción política del grupo “Cambiemos”. Revela sólo su oportunismo electoral y cartonero para “pelechar” cargos sin sostener ninguna plataforma, menos ideas. Por un lado, parte de los PRO y por el otro, cortados solos con algún gris, los UCR con cara de póker. Algunos entendidos me dicen que -aparentemente- los jóvenes radichetas están esperando propuestas de índole “personales”, además de definir quién es el “líder” entre ellos; mientras los otros hacen acuerdos políticos de convivencia y gobernabilidad.
Por otra parte, también podemos citar los fondos extras para las provincias oficialistas como Buenos Aires y un notable recorte de recursos para las provincias opositoras. ¿Cambiamos? El verdadero progreso sería mayor y mejor si la discrecionalidad nacional fuese más equitativa ¿no?
Otra, menos mal que íbamos a sacar el impuesto a las ganancias a los asalariados, pero hasta ahora naranja fanta.
En esta grandiosa provincia, el proyecto “Misionerista” ha demostrado no sólo que le interesa el progreso y la prosperidad de la tierra roja y su gente, sino también la coherencia de lo dicho con los hechos. Acompaña y da gobernabilidad, respetando la voluntad nacional del soberano pueblo; esto se denomina en la jerga “gestión”. Misiones no le debe nada ni a lo K, ni a los actuales. Persigue y agencia lo que entiende es propio; pues -recordemos- las provincias son anteriores a la “entelequia” Nación.
No se dejen engañar amigos. Descrean de aquellos, como algunos de los integrantes del “grupo cambiemos”, que intentan imponerse sin debatir ideas, que no realizan propuestas, que se abstienen de expresarse cuando deben hacerlo, que confunden chicaneando, escupiendo inconsistencias, vendiendo humo de nobleza y alturismo. No compremos nuevos malos, por más acústica que tengan. Tampoco compre el verso de algunos K que tanto daño hicieron.
No todo lo dicho o difundido por los medios suele ser verdad, muchas veces es post verdad. Seguramente estas mismas líneas, no lo sean. Pero, es el conocimiento de las cosas y el estudio lo que proporciona la libertad al hombre. Amigos, que la “estulticia” general no nos capitanee.
Lo difícil y positivo a la vez, mi querido lector, es que cada vez que nos ponemos a pensar, lejos de aclarar las cosas, no hacemos más que sumar interrogantes. Saber no es creer. Si lo de antes era maleta, lo de hoy es valija…
Feliz navidad a todos y que el 2018 nos encuentren más juntos que nunca.
Montgomery Burns y Artigas.
La Legislatura misionera aprobó el Pacto Fiscal firmado con Nación
La Cámara de Diputados aprobó en una sesión extraordinaria el Pacto Fiscal firmado con la Nación, que implica la reducción de algunos impuestos y el respaldo a la Reforma Previsional que al mismo tiempo se estaba debatiendo en el Congreso nacional. Lejos del escenario de choque que se vivía en Buenos Aires, en Misiones la Legislatura sesionó con tranquilidad, pese a que fuera del recinto había una enorme movilización en contra del ajuste a los jubilados, la iniciativa madre de las reformas que impulsó el gobierno de Mauricio Macri. Previamente, el gobernador Hugo Passalacqua, junto a varios mandatarios, mostró su apoyo a la reforma que se transformó en una súbita cuestión de vida o muerte para la administración nacional. El gobernador misionero agradeció a la Legislatura el acompañamiento, ya que Misiones se convirtió en una de las primeras provincias en adherir al acuerdo nacional.
Agradezco al Pte. de la Legislatura @rovira_carlos y a los señores diputados, la aprobación del Consenso Fiscal, herramienta clave para seguir adelante en estos tiempos que vive el país. Gracias una vez más por garantizar la gobernabilidad. pic.twitter.com/b2o6Af1xpr
— Hugo Passalacqua (@passalacquaok) 18 de diciembre de 2017
El pacto implica una transferencia de recursos al sector industrial por más de 3000 millones de pesos, de los cuáles, al menos mil millones serán pérdida para Misiones. Implica una disminución del impuesto a los Ingresos Brutos al sector industrial de 3,5 a 2 por ciento en 2018 y a 1,5 por ciento en 2019, excepto para la industria papelera, que bajará de 7 por ciento a seis por ciento en 2019. El transporte tendrá una reducción del 3,5 al 3 por ciento para 2018, lo que debería traducirse en menores costos de logística. En 2022 debería quedar exento. El sector comercial, en cambio, deberá esperar. La Nación no tiene entre sus prioridades una reducción en los impuestos a las ventas y el límite superior es del 5 por ciento, por lo que Misiones está por debajo de esa alícuota. La producción primaria seguirá con alícuota cero.
La ley de adhesión al Pacto Fiscal fue aprobada por mayoría, con la oposición del kirchnerista Lucas Cácerez y la negativa del partido Agrario y Social, que realizó duras críticas al Gobierno nacional y acusó a Macri de apretar con “amenazas” a los gobernadores para lograr su respaldo.
El presidente del bloque renovador, Marcelo Rodriguez, sostuvo que la adhesión implica “caminar por el sendero de la coherencia y respetando lo que la sociedad decidió en las urnas”.
“Es en tiempos difíciles donde puede observarse el temperamento. Nuestro espacio político va a seguir brindando la gobernabilidad”, prometió. Pero reclamó que la Nación convoque a discutir una nueva ley de Coparticipación Federal para que Misiones sea compensada por años de atraso.
Rodríguez advirtió que la aprobación del acuerdo implica una “transferencia de los recursos del Estado a los sectores industriales de la provincia, reduciendo alícuotas, con un alivio tributario, para trasladarlos a la industria yerbatera, tabacalera, madera, transporte, lo hemos hecho con el objetivo de generar inversión”.
Se calcula que más de tres mil millones de pesos se van a redirigir a estos sectores. Solo una papelera se ahorrará cien millones de pesos el año que viene. “Seguramente volverán en reinversión. Pero haremos un seguimiento para ver los resultados de esta transferencia, para saber qué precios finales han descendido, cuántos puestos de trabajo se han creado”, anunció.
Esa teoría es la que desempolvó el Gobierno nacional para garantizar que las provincias no perderían recursos. Que habrá un efecto derrame que permitirá recuperar impuestos a través de mejor actividad económica. Jorge Rattier Berrondo, presidente del bloque de la alianza Cambiemos, rogó que se cumpla: “Vamos a solicitar a los sectores que se benefician, que reinviertan, que den trabajo”, expresó.
El radical Walter Molina fue más optimista: “Es lógico que existan diferencias, pero no puedo entender la generación de violencia. Este acuerdo va a permitir mejorar la realidad de cada una de las provincias. Hay que ceder algunas posiciones. Invertir mejor. Solo se hace con el esfuerzo de las dos partes”, explicó.
Isaac Lenguaza expresó la mirada crítica. El abogado hizo referencia a un acuerdo con “cláusulas leoninas”, en el que “pierde una de las partes”.
“Hay un gran apriete de parte del Gobierno nacional, usando su posición dominante, con amenazas directas, como por ejemplo, que nos van a sacar impuesto solidario de la soja, con lo que Misiones perdería más de 850 millones de pesos. Que va a explotar la economía si no se aprueba la ley previsional, si no le hacemos pagar a los jubilados este costo de 100 mil millones. Si hay alguien responsable es el Gobierno nacional. En estos dos años hicieron todo mal”, cuestionó antes de enumerar los recursos que pierde Misiones por la reforma fiscal. “Esto es un gran retroceso de autonomía y federalismo”, apuntó.
Martín Sereno también cuestionó el modelo nacional por la toma de deuda y la promesa de un futuro mejor. “Están vendiendo futuro hace dos años”, disparó. “El derrame no existe”, criticó. ¿Piensan que la papelera que se ahorra cien millones de pesos van a reinvertir? ¿Por qué? ¿Piensan que las yerbateras van a pagar mejor al tarefero?”, preguntó.
El kirchnerista Lucas Cácerez también apuntó a una “imposición” de la Nación a las provincias. “Este consenso tiene una batería de medidas impopulares, es por eso que vemos lo que sucede en Buenos Aires”, sentenció antes de votar en contra.



