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Jubilaciones mínimas y AUH perdieron hasta 7,3% de poder adquisitivo en el último año

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Un informe del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) reveló quelas jubilaciones y salario mínimos y la Asignación Universal por Hijo (AUH) perdieron hasta septiembre último entre 2,7% y 7,3% de poder adquisitivo.

El Índice  de Precios que mensualmente elabora el ISEPCi reflejó el mes pasado un aumento de1,57% de las canastas básicas para una familia de dos adultos y dos niños. “Luego del amesetamiento que los precios de los alimentos que presentaron en los meses de mayo y junio (+0,71%), el espiral ascendente registrado en la primera parte del año parece retomar la curva en los meses de julio, agosto y septiembre (+4,56% en ese trimestre)”, destaca hoy el diario Ambito. 

Según esos números, en lo que va del año el valor de la Canasta Básica Total (CBT) subió $ 2.191hasta superar los $ 14.614 necesarios para no caer en la pobreza. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la indigencia, se ubicó en $ 5.989. 

En ese marco, el Instituto que dirigente Isaac Rudnik y Marcelo Maqueda aseguró que las jubilaciones mínimas y la AUH perdieron al menos 7 puntos de su poder adquisitivo en los últimos 12 meses, aunque reconoce que desde octubre el Gobierno dará los aumentos previsto por ley.

En agosto pasado el Gobierno nacional anunció los incrementos que corresponden por la Ley de Movilidad sancionada en 2008, para las jubilaciones y las asignaciones que empiezan a regir desde setiembre 2017, pero que se cobran efectivamente a partir del primero de octubre, destacó el estudio. Marcos Peña dijo que el aumento interanual sería del 28%. “Con una inflación estimada para el mismo período del 21 al 23%, estábamos en presencia de un fortalecimiento del poder adquisitivo de 5 a 7 puntos”, remarcó el trabajo. 

El IBP marcó desde setiembre de 2016 que la CBA tuvo un incremento del 17,46% y la CBT subió 19,92%, por lo que, según las cifras del ISEPCi, la “recuperación” del poder adquisitivo de las prestaciones mínimas sería aún mayor. Sin embargo, ese escenario todavía no existe lo que es más grave, para Rudnik y Maqueda, podría ni siquiera presentarse.

“La curva ascendente (de la suba de precios) que muestra el gráfico para este último trimestre no plantea una perspectiva optimista para los últimos meses del año, si tenemos en cuenta que están anunciados importantes ajustes en tarifas y combustibles”, recalcaron.

Antes de que se efectivicen los aumentos, los especialistas observaron mes a mes el comportamiento de los precios y sacaron conclusiones, sobre la pérdida del poder de compra. “Si comparamos los salarios que efectivamente percibían el mes de septiembre de 2016 los receptores de las remuneraciones mínimas con la suba de los precios, se ve claramente que en los últimos 12 meses jubilados y beneficiarios de la AUH tuvieron pérdidas del poder adquisitivo no menor de siete puntos”, afirmaron. 

Jubilados y beneficiarios de AUH fueron afectados, pero no los únicos. “Los que reciben el salario mínimo corrieron un poco más de cerca detrás de los aumentos de precios: solo habrían perdido entre dos y tres puntos de su ya menguado poder adquisitivo”, indicó el informe del ISEPCi.

Para los expertos por ahora la “supuesta recuperación” de las remuneraciones mínimas por encima de la inflación está lejos de ser cierta. “Recién cuando comiencen a recibir los valores anunciados por el gobierno en agosto -pero cobrados efectivamente en octubre- empezará el reintegro del deterioro sufrido en los meses anteriores, sobre el que habrá que ir descontando los nuevos aumentos de precios”, concluyeron. AUH

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Aumentan 13,3% las jubilaciones, pensiones y AUH

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El Gobierno nacional anunció un aumento del 13,3% para los jubilados, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH). La suba comenzará a regir desde el 1º de septiembre y beneficiará a más de 17 millones de personas. Vale recordar que en marzo pasado, se había anunciado un aumento del 12,96%.

El ingreso mínimo del sector pasivo pasa a $ 7.246.

Los encargados de realizar el anuncio fueron el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el director ejecutivo de la ANSES, Emilio Basavilbaso y el ministro de Trabajo, Jorge Triaca. El incremento se define según lo estipulado en la Ley de Movilidad Jubilatoria (N° 26.417), que se aplica automáticamente dos veces al año desde 2009.

El porcentaje se calcula con una fórmula basada en las variaciones producidas en los recursos tributarios del SIPA y las mediciones del Índice General de Salarios del INDEC o los cambios en el RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), según mejor convenga a los jubilados.

“Al incluir ambos componentes se asegura que los haberes jubilatorios seguirán la evolución de los salarios, a la vez que acompañarán el aumento de los ingresos al Sistema Previsional”, destacan en la ANSES. La medida beneficiará a más de 8,4 millones prestaciones del SIPA (6,9 millones de jubilaciones y pensiones y 1,5 millones de pensiones no contributivas) y más de 8,9 millones de niños y niñas que perciben Asignaciones Familiares y Asignaciones Universales, como la AUH por hijo.

El Gobierno dio en marzo pasado una suba de del 12,96%, por lo que el haber mínimo pasó a $ 6.394 y el máximo llegó a $ 46.849. La pensión universal por adulto mayor se ubica hoy en $ 5.101. En tanto, la AUH está en $ 1.243 y ayuda escolar anual en $ 1.040. Las asignaciones familiares para trabajadores en actividad se encuentran en la actualidad entre $ 257 y $ 1.243, según el rango salarial.

Según los últimos datos de la Defensoría de la Tercera Edad de la Ciudad de mayo pasado, con el haber mínimo más de 3 millones de personas sólo llegan a cubrir el 40% de los productos de primera necesidad, y en peor situación se encuentran los 1,5 millones de beneficiarios de pensiones no contributivas, que percibe solo 70% del haber mínimo. El organismo dirigido por Eugenio Semino informó que durante los primeros cuatro meses de 2017 se registró una suba del 12,84% por encima de la inflación oficial.

El INDEC aseguró en agosto último que el costo de vida hasta julio acumula un alza de 13,8% en lo va del año, mientras que en los últimos 12 meses alcanza 21,5%. El IPC Congreso subió en julio 2,1% y promedió 1,9% por mes en los primeros siete meses del año. Entre enero y julio la inflación acumuló 14% y en términos anuales se ubicó en 22,9%, revelaron los bloques legislativos de la oposición. Las principales consultoras privadas estiman que la inflación de 2017 cerrará por arriba del 23%.

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El poder adquisitivo perdido por la AUH desde fines de 2015, equivale a un 80% del valor de los nuevos préstamos para el consumo

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Recientemente se conoció la decisión de implementar una línea de créditos al consumo para los beneficiarios de la asignación universal por hijo y demás programas no contributivos. La motivación del Gobierno no es otra que intentar reactivar el consumo de cara al año electoral, oficiando de impulso para los sectores de ingresos medios y bajos. No obstante, esta medida enmascara una serie de riesgos, dada la forma en la cual fue estructurada, y producto de la alta vulnerabilidad de los futuros tomadores del préstamo. Por un lado, resulta oneroso el costo financiero del préstamo, que tendrá un peso económico relevante para familias con escasa capacidad de ahorro. Por otro lado, se constituye como un paliativo que no soluciona el problema de fondo, relativo al deterioro del poder adquisitivo de la AUH desde fines de 2015, producto del incremento del precio de los alimentos y tarifas, por encima de las actualizaciones semestrales en la asignación.

En la presente infografía se ofrece un análisis empírico sobre el costo financiero de estas líneas de créditos al consumo, y se lo relaciona con el deterioro de ingresos acumulado por la AUH en el último año y medio. Con todo, los números que se desprenden del informe se sintetizan a continuación.

  • A partir de un cálculo financiero simple, se cae en cuenta que el esfuerzo de la devolución del préstamo equivaldrá al pago de 2,7 meses completos de la asignación por hijo, para la línea a un año, mientras que será de 3,2 meses para la línea a dos años de plazo.
  • Esto redunda en una importante tasa de interés real (descontada inflación), que será cobrada a los beneficiarios de AUH. La misma, trepa al 5,9% para la línea a un año y al 10% para la línea a dos años.
  • Por otro lado, se concluye que esta línea de créditos no resulta suficiente para hacer frente a la pérdida de poder adquisitivo del último año y medio. En la comparación entre la evolución nominal de la AUH desde diciembre de 2015 y la evolución del índice de precios, el deterioro real alcanza el 8,6%.
  • Esto contrasta con una mejora cerca al 18% desde 2009 hasta 2015.
  • Además, si se adiciona el dinero perdido por los beneficiarios de la AUH desde diciembre de 2015 hasta la actualidad, producto de la inflación creciente, se acumulan $2.422.
  • Este monto, implica el 80% del valor máximo de préstamo por hijo en la línea crediticia a un año. Por tanto, se decide prestar a las familias casi lo mismo que vieron deteriorado su poder adquisitivo.
  • Por este desacople entre la AUH y la inflación se registra, en tal período, un deterioro en la capacidad de compra de la canasta básica alimentaria del 4%. Este número trepa al 14,7% cuando se evalúa la canasta básica total.
  • En términos de productos de consumo masivo, la AUH se registra un deterioro del 42,6% en el poder de compra de leche, 40% de harina, 37,2% de huevos, 30,6% de fideos, entre otros.

El análisis de la política de otorgamiento de créditos a quienes cobran prestaciones a través de la ANSES tiene diferentes aristas. Por un lado, se trata de una medida que ya fue implementada por la administración anterior, que dio un uso difundido a la tarjeta “Argenta”, generando sinergias para movilizar recursos y activar el consumo a partir del usufructo de la masa de recursos de la seguridad social.

Si se compara las condiciones en las cuales se otorga este tipo de créditos frente a las tasas de interés leoninas que se cobran en el mercado para préstamos al consumo (mayormente en el segmento informal), es evidente que resulta en un beneficio para quienes lo reciben, ya que la tasa de interés que otorgará Anses –del 24%- es sustancialmente más bajas que las ofrecidas por las casas financieras, las cuales en algunos casos llegan a superar el 70%.  

El préstamo de la Anses tiene plazos de 12 y 24 meses, una tasa de interés del 24% y la cuota no puede superar el 30% de la prestación recibida. Se podrá solicitar hasta $5.000 por hijo a 24 meses (con una cuota aproximada de $270 mensuales) y $3.000 a 12 meses, con limitaciones en la cantidad solicitada de acuerdo al número de hijos. El cobro se realizará a través del descuento de las cuotas en los haberes por parte del Organismo. Se trata de la ampliación del crédito Argenta para jubilados y pensionados a prestatarios de la AUH y Pensiones no contributivas.

Por otro lado, la disposición de otorgar créditos al consumo, no encuadra como mecanismo de compensación de la baja en el poder adquisitivo que registraron este tipo de prestaciones sociales a lo largo del último año y medio. El aumento generalizado de los precios, implicó un deterioro en el poder adquisitivo de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y de las jubilaciones y pensiones, que tuvieron aumentos nominales menores que la inflación. Eso se debe a que el otorgamiento de un crédito implica, en ciertas condiciones, el pago de un interés real, a soportar por el adquirente, esto es, de un excedente por sobre la tasa que remunera el valor del capital. Si se cumpliesen las condiciones que estima el gobierno, los dos años venideros tendrían una inflación más baja que 2017.

Según lo preestablecido en las metas oficiales, este año la inflación gravitará entre el 17%, aunque por lo acontecido en el primer semestre, se calcula que el consolidado a fin de año se posicionará entre el 20 y 25%. Para los próximos años, las proyecciones de dispersión de precios también se manifiestan a la baja –aunque no a la velocidad esperada por las autoridades del Banco Central. Así, para 2018, el relevamiento de consultoras que elabora el BCRA arroja un pronóstico de aumento de precios del 15,4%, mientras que la variación esperada para 2009 es del 10%. Es evidente que, al descontar esta inflación sobre la tasa nominal del 24%, la tasa de interés real de los préstamos se proyecta como ampliamente positiva.

La contracara de la moneda es el costo que representa el préstamo sobre los sectores a los cuales está dirigido. Para que el crédito no tenga un costo financiero, la inflación de los próximos dos años debería estar en al menos, 24%, lo cual al día de hoy se evalúa como poco probable, con una economía que no da señales de reactivación y sin un escenario de pleno empleo de los recursos que presione sobre la oferta de bienes y servicios. Así, la medida se debe justipreciar de manera integral: por un lado, resulta beneficiosa en la comparación con las condiciones de las plazas financieras, para los segmentos masivos de bajos ingresos. No obstante, no puede ser considerada como un paliativo suficiente para oficiar de compensación ante la pérdida de poder adquisitivo sufrida por los beneficiarios de la asignación en el último año y medio. Así, como se analizará en el siguiente aparado, se calculó que entre diciembre de 2015 y julio del corriente año, la AUH sufrió una importante pérdida de poder adquisitivo en el acumulado, la cual contrasta con la trayectoria inicial desde 2009 hasta el cambio de ciclo constitucional.

Para lograr compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada entre dic-15 y jun-17, se debería haber otorgado una suma fija extraordinaria $1.370,62 por hijo, lo que representa, teniendo en cuenta que hay alrededor de 3.750.000 prestaciones, unos $5.139,8 millones, guarismo que tendría un significativo impacto en el consumo, a la vez que atendería las necesidades de los sectores más vulnerables. Dicha pérdida no puede ser compensada por el otorgamiento de un crédito a tasas similares a la inflación.

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Se necesitarán 2,7 a 3,2 meses de AUH para pagar los préstamos de $3000 a $5000

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Los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) que accedan a los préstamos lanzados por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), requerirán de 2,7 haberes para devolverlo, en el caso de optar por la línea de $ 3.000 a un año de plazo, en tanto que si lo hacen por el crédito de $ 5.000 a dos años, deberán destinar 3,2 haberes para amortizarlo.

Un análisis del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) precisó que “la tasa de interés real, descontada la inflación estimada por el Banco Central, que será cobrada a los beneficiarios de AUH, por los créditos, será de 5,9% para la línea a un año y de 10% para la línea a dos años”.

Esto se desprende de los números oficiales de estos créditos anunciados la semana pasada por la Anses. Para quienes soliciten un préstamo de $ 3.000, a un año, la cuota mensual será de $ 284, lo que representa el 22,8% de la AUH, actualmente en $ 1.246 al mes, y el total a devolver resultará en $ 3.404, lo que significa una tasa anual de 23%, es decir, 5,9 puntos porcentuales por encima de la inflación de 17,1% esperada por el Central de acá a un año.

En tanto, los que pidan un crédito de $ 5.000, a devolver en dos años, deberán pagar $ 264 por mes, es decir, 21,2% de la AUH mensual, lo que significa que terminarán por abonar $ 6.345; con una tasa de 22,70% anual, en este caso, 10 puntos más que la inflación de 12% esperada por el BCRA de acá a dos años.

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Podrán embargarse las Asignaciones Universales por Hijo:¿?

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La prioridad de la Administración de Seguridad Social es cumplir sus obligaciones con los jubilados y pensionados. En los días de Mauricio Macri se repite lo que ocurrió en los días de los Kirchner, y entonces la ANSeS es utilizada para actividades diferentes a su objetivo principal, a la vez que hay denuncias que no cumple en forma fehaciente con los jubilados y pensionados (de hecho, está apelando todos los fallos que se dictan favorables a los ancianos, para así postergar pagos). Emilio Basalvibaso, titular de la ANSeS, aparece en la TV publicitando los préstamos hipotecarios que ofrece el organismo a los beneficiarios de Asignaciones Universales por Hijo (AUH). También al respecto hay novedades, según IPSECi: “El decreto inconstitucional con el que Macri promueve créditos al consumo​ ​permitirá quede ahora en más las AUH sean embargadas”.

Urgente 24 . Marcelo Maqueda – El Presidente de la Nación, Mauricio Macri, firmó el pasado martes 18/07 un Decreto de Necesidad y Urgencia (516/2017) que debería ser derogado por inconstitucional, por atentar contra el espíritu con el que fue implementada la AUH (Asignación Universal por Hijo), y por fijar un precedente legal y peligroso para el embargo de estas asignaciones sociales.

En primer lugar resulta imprescindible remarcar que la “Asignación Universal por Hijo para la Protección Social consistirá en una prestación monetaria no retributiva de carácter mensual, que se abonará a uno solo de los padres, tutor, curador o pariente por consanguinidad hasta el tercer grado por cada menor de DIECIOCHO (18) años que se encuentre a su cargo o sin límite de edad cuando se trate de un hijo discapacitado”, según se desprende de los considerandos del Decreto 1602 /2009 que le diera origen.

El mismo continúa con: “Que el otorgamiento del beneficio se somete a requisitos que deberán acreditarse para garantizar la universalidad y a la vez preservar la transparencia, condicionándolo al cumplimiento de los controles sanitarios obligatorios para menores y a la concurrencia al sistema público de enseñanza”.

Es decir, que se trata de un beneficio destinado a paliar una situación de vulnerabilidad de niños, niñas y adolescentes sujeta a la promoción de su escolaridad y cumplimiento los controles sanitarios y el plan de vacunación.

Por eso “Las Asignaciones Familiares dispuestas en la presente ley son inembargables, no constituyen remuneración ni están sujetas a gravámenes, atento su naturaleza jurídica, tampoco serán tenidas en cuenta para la determinación del sueldo anual complementario, ni para el pago de las indemnizaciones por despido, enfermedad, accidente o para cualquier otro efecto. No pueden ser enajenadas ni afectadas a terceros por derecho alguno” (artículo 23 ley N° 24.714).

Sin embargo, el reciente DNU 516/2017 del Presidente Macri modifica el sentido con el siguiente agregado: “Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo anterior, la ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL podrá afectar dichas prestaciones a los fines del inciso n) del artículo 74 de la Ley N° 24.241, previa conformidad formal y expresa de los titulares”.

Este último agregado invierte el sentido de la Ley 24.714. Se pretende de esta manera dejar sujeto a embargo el beneficio de la AUH, sentando un precedente muy peligroso a futuro, abriendo la posibilidad que la AUH pueda ser embargada en caso de morosidad de otras deudas, constituyendo una clara contravención a la norma que le dio origen.

Por otro lado, este decreto resulta inconstitucional producto de que no está demostrada la necesidad y la urgencia en función de lo estatuido en el artículo 99° inc. 3° de la Constitución Nacional, y por cuanto se sustituye un artículo (23°) de una ley anterior (N° 24.714) para cambiar radicalmente la esencia del mismo sin el necesario tratamiento parlamentario.

Finalmente, y más allá de lo expuesto, es procedente recordar que aquellas personas en situación de vulnerabilidad destinan una mayor porción de sus ingresos –sino todos- al gasto en alimentos. Por lo que se crea un crédito para financiar mayormente la compra de comida. Esto es peligroso, pues la comida que se pueda comprar con la plata de un crédito hoy, es la comida que puede faltar mañana, por la simple razón de tener que destinar el poco dinero con el que cuentan para pagar las cuotas de ese “préstamo”.

Pr éstamo que resulta usurario por dos cuestiones:

a) se pretende cobrarle interés a personas beneficiarias de planes asistenciales. Léase, gente que no reviste los ingresos necesarios para vivir dignamente, tal como está estatuido en el artículo 14bis de la Constitución Nacional; y

b) en la medida que las tasas establecidas a 12 y 24 meses revisten una Tasa Nominal Anual (TNA) del 24%cuando el mismo Gobierno Nacional ha establecido una tasa de inflación para el presente año 2017 del 17%, según se desprende el presupuesto aprobado en el Congreso de la Nación.

A la vez que estima, según manifestaciones públicas de sus funcionarios, un porcentaje de inflación menor al 15% pa ra el año 2018. Esto además, se suma a la famosa letra chica, donde se incorporan gastos administrativos por el 1% del valor del crédito y la contratación obligatoria de un Seguro de Vida. Claramente, no se trata de un interés sólo de 24% anual sino que es mayor, en la medida que mensualmente se suman los costos detallados.

La línea de créditos que el Gobierno Nacional ha implementado, no es más que una acción oportunista en el marco de la campaña electoral. La pobreza no se combate con créditos sino con acciones de transferencia directa mientras se toman las medidas públicas necesarias para generar empleo digno para todos y todas. La situación de los sectores vulnerables es cada día más preocupante. Los índices oficiales y extraoficiales muestran una evolución del desempleo y crecimiento de la pobreza y de la indigencia. Del mismo modo, marcan un deterioro en la media de los i ngresos de las y los trabajadores registradas y registrados.

En ese marco, consideramos fundamental la discusión parlamentaria de este tipo de proyectos, a la vez que solicitamos se trate con carácter de urgencia la Ley de Emergencia Alimentaria, para acompañar la Ley de Emergencia Social sancionada el año pasado.

 

 

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