Biofábrica Misiones y Misiopharma recibieron la visita del Gobernador de Misiones Oscar Herrera Ahuad y el secretario General del Consejo Federal de Inversiones, Ignacio Lamothe. Las autoridades recorrieron las instalaciones donde avanza el cultivo de cannabis medicinal.
En la recorrida, fueron anfitriones el presidente Leonardo Morzán; la gerente Luciana Imbrogno; el presidente de Misiopharma, Francisco Malica y el diputado Lucas Romero Spinelli. Tecnología, innovación y los cultivos para cosecha fueron los ejes de la recorrida del indoor, el vivero, el outdoor y el laboratorio de extracción del aceite.
En este sentido Morzán destacó el trabajo innovador en Biofábrica y señaló que “trabajamos con protocolos de propagación de plantas por cultivo in vitro vía organogénesis y embriogénesis somática, además de la propagación por estacas”. A partir de estos protocolos se espera proveer de plantines en el futuro a otros viveros.
La recorrida consistió en la visita a tres áreas: el indoor, el vivero y el outdoor. El primero con toda la tecnología necesaria para el desarrollo del cultivo, con acondicionamiento climático, lumínico, fertirriego. Allí se pudieron ver las plantas en floración que serán cosechadas en pocas semanas.
En el vivero se observaron además los plantines para las próximas siembras. En el área de invernadero se trabaja con 2.500 plantas. En total a fin de año se espera una cosecha de 500 kilos. Por otra parte, en la zona del outdoor se vio la preparación del terreno próximo a plantación.
Por su parte, la ingeniera Imbrogno explicó que “la innovación no es sólo en infraestructura con el control climático y el fotoperiodo, sino también con el uso de bioinsumos de producción propia y los biocontroladores, ya que en el cultivo de cannabis medicinal no se pueden usar insumos de síntesis química”.
En este momento Biofábrica cuenta con un equipo de 12 profesionales que trabajan en la validación del manejo del cultivo en las diferentes áreas en producción. Las autoridades también conocieron el laboratorio totalmente equipado para la extracción del aceite.
El presidente Misiopharma, Francisco Malica, señaló que el equipo está preparado para iniciar el trabajo en escala y destacó además la articulación con Biofábrica.
Acompañaron también el ministro de Hacienda Adolfo Safrán y el ministro de Educación Miguel Sedoff.
En San Luis se realizó el encuentro que reunió a investigadores, médicos, agrónomos, industriales de la Argentina, Chile y Uruguay.
Se realizó en San Luis la Expo Cáñamo Argentina que reunió a investigadores, médicos, agrónomos, industriales de nuestro país, de Chile y Uruguay. Desde Misiones, el ingeniero Leonardo Morzán, presidente de Biofábrica; la gerenta, ingeniera Luciana Imbrogno y el ingeniero Juan Serventi participaron del evento que durante tres días convocó a más de 1.000 participantes.
“En este encuentro nacional se destacó especialmente el avance de Biofábrica Misiones en el desarrollo de cannabis medicinal. Nuestra provincia, junto Jujuy y San Juan, fueron los ejemplos de los conferencistas especializados, quienes mostraron la inversión de las provincias en el desarrollo de esta nueva industria” resaltó Morzán.
En este sentido, Imbrogno explicó que se presentó la Agencia que será el ente regulador para producción de cannabis, “esto es muy importante y Misiones está atenta a todas las regulaciones”, señaló.
“Fue un congreso muy importante porque participaron investigadores de INTA, INTI, la UBA y el INASE que expuso sobre la genética de las semillas y las patentes”, destacó la gerente. Además contó que una de las conferencias más concurridas fue la del médico referente internacional en el uso de cannabis. Raphael Meuchoulam expuso sobre los cannabinoides endógenos y sus compuestos de manera virtual y generó muchas expectativas en el público.
Otra de las exposiciones se refirió a los usos industriales del cáñamo. “Con las fibras de esta especie se pueden realizar múltiples productos, desde bioplásticos, telas y alimentos”, comentó Imbrogno.
Además de los talleres se realizó una exposición con los productos que se pueden encontrar en el mercado a partir del cáñamo.
Esta primera suelta de biocontroladores en Misiones marca un hito en el manejo integrado de plagas. Se trata de una técnica, no contemplada hasta la fecha, que resulta una alternativa para el control, en este caso de trips y ácaros. Esta acción demuestra que es posible emplear esta tecnología que denota un compromiso con el medio ambiente al reemplazar el uso de productos de síntesis química.
La suelta de biocontroladores en los viveros de Biofábrica se realizó como cierre de una capacitación. Consistió en la liberación de insectos depredadores sobre los cultivos de cannabis. Los protagonistas en esta oportunidad fueron Amblysius swirskii, un ácaro depredador de moscas blancas y trips; Orius insidiosus o ‘’chinche pirata’’ que controla trips y Phytoseiulus persimilis, ácaro predador de la arañuela roja.
La jornada técnica se realizó en la tarde del martes por parte del equipo técnico de la empresa Brometan al personal de Biofábrica en sus instalaciones. El especialista en sistemas biológicos, ingeniero Carlos Silvestre, explicó sobre las bondades y beneficios que presenta el uso de los biocontroladores, a los que definió como productos de origen biológico que actúan como antagonistas frente a microorganismos patógenos que producen daño en los cultivos.
En este sentido, el ingeniero Leonardo Morzán, presidente de Biofábrica explicó que el ingreso a la provincia de estos insectos fue aprobado recientemente por el Ministerio de Ecología, luego de que la iniciativa fuera trabajada en conjunto por el Ministerio del Agro y la Producción y Biofábrica.
La ingeniera Luciana Imbrogno, gerenta general de Biofábrica, detalló que “estos insectos ayudarán en el control de plagas que pueden afectar a las plantaciones de cannabis medicinal prescindiendo de la necesidad de aplicar productos químicos. Esto es un dato no menor debido a que el cannabis, al ser una planta que se cultiva con fines medicinales y que constituye la materia prima para la elaboración de un producto farmacéutico, no puede recibir ningún tipo de aplicación de productos químicos”.
Con el objetivo de generar insumos medicinales en base del aceite de Cannabis, la Biofábrica y MisioPharma trabajan de manera articulada en la producción primaria desde las plantas, los cogollos, la cosecha, la extracción del aceite y elaboración de soluciones que se inyectarán al sistema de salud para el tratamiento de afecciones como la epilepsia o el parkinson.
La gerente de la Biofábrica, Luciana Imbrogno, explicó, en diálogo con Open 101.7, sobre el trabajo que realizan para el desarrollo de los cultivos que estará lista para la primera cosecha a finales de septiembre próximo. “Tenemos unas 400 plantas que están siendo cultivadas con tecnología de vanguardia. Se trata de una primera etapa del desarrollo del cultivo, con una expectativa de cosecha de aproximadamente unos 200 kilos para mediados o fines de septiembre”, explicó.
Imbrogno señaló que tienen la puesta a punto de distintas áreas de cultivo, de diferentes especies y etapas de cosecha. “Tenemos distintas áreas de cultivo indoor (invernadero) y outdoor, cada una con distintos clones de cannabis, pero todas orientadas a la cosecha de cogollos para la extracción de aceite de uso medicinal”.
A pesar de especies clonales, aclaró Imbrogno, tienen distinta longitud de ciclo, distintos porcentajes de CBD de aceite, que es el cannabinoide que quieren sacar para el uso medicinal y distintos sistemas de cultivo. “Estamos abarcando toda la variedad de clones y sistemas de cultivos posibles para lograr la mayor cantidad y un desarrollo óptimo del cultivo para tener más rendimiento”.
Mientras que, desde la Biofábrica avanzan con los cultivos, Misiofarma termina de montar el laboratorio de extracción de aceite, la instalación de los equipos, que esperan que esté terminado para la fecha de las cosechas e iniciar la extracción de aceite. Será Misiofarma también, quien se encargue de la elaboración del producto final, distribución y logística. “Sé que están pensando en hacer los análisis clínicos, hay diferentes enfermedades que se van a abordar, como ser epilepsia, tiene muchísimos beneficios el aceite, pero toda la cuestión medicinal lo trabajan ellos”, remarcó Imbrogno.
La gerente de la Biofábrica detalló que tienen una infraestructura con tecnología de primer nivel, tanto para exteriores, donde cuentan con siete hectáreas de cultivo de campo, como con los invernaderos para control climático, además de contar buena genética para los insumos. “El cannabis es una planta fotoperiódica, necesita mucho control lumínico, por lo que se necesita muchas inversiones y Biofábrica tiene todo eso y tiene un equipo grande de gente, estudiando y trabajando en eso”.
Para el emplazamiento de las diferentes áreas, el equipo de profesionales a cargo de la producción visitó la biofábrica de La Rioja y Jujuy, que cuentan con características específicas acorde a su entorno, objetivos y capacidad productiva. “Son distintas estrategias, en función de los productos que se quieren obtener. En este caso es aceite de amplio espectro, con CBD al 10%, que es lo que se espera producir acá para la Provincia”.
La inversión es grande y el objetivo principal es producir con mayor celeridad para que el producto esté disponible para quienes lo necesiten, advirtió Imbrogno. “Hay toda una planificación muy aceitada, ahora estamos validando toda la planificación que habíamos hecho, la infraestructura que se adquirió. A partir de ahora se empieza a encadenar las cosechas, es una fábrica, por lo que se cosecha y arranca otro ciclo, por lo que cada ocho o diez semanas esperamos tener cosechas. Como pudimos conseguir infraestructura para controlarla, hacer un control lumínico de la planta, la planta hace lo que nosotros queremos, por decirlo de alguna manera”, finalizó.
Cuando nació la Biofábrica, una de las metas era conseguir soberanía alimentaria con la multiplicación de los mejores plantines de la chacra misionera. En 2006, la apuesta era máxima. El país recién salía de una profunda crisis y pensar en investigación científica, para algunos era una frivolidad. La realidad es que la Biofábrica se convirtió en referencia para la producción sustentable y hoy exporta tecnología a otras provincias. Esta semana se marcó otro hito. Misiones consiguió la autorización del SENASA para la producción y comercialización de un biofertilizante producido por la Biofábrica. Es la primera y única provincia dueña de una patente que competirá en un mercado dominado por las marcas privadas. Aunque primero se atenderá la demanda interna, Misiones podrá comercializar el producto con otras provincias. “Es soberanía biotecnológica”, define Luciana Imbrogno, gerente de la Biofábrica.
El SENASA dio el visto bueno final para la comercialización de Bio Plus a escala y a nivel nacional. El biofertilizante de formulación sólida-granulado de aplicación al suelo, estimula el crecimiento promoviendo el desarrollo vegetal, (efecto conocido como PGPR), y es recomendado para Yerba Mate, Tabaco y cultivos hortícolas de raíz, hoja y fruto en almácigo y campo.
“No había en Misiones ni en ninguna otra provincia con un organismo provincial como Biofábrica. No había ningún producto de este tipo registrado en Misiones y desarrollado en la provincia, acá estamos muy contentos de que se pudo dar este paso, porque fueron muchos años de trabajo e investigación de los técnicos. Hubo también participación de técnicos cubanos. No solo se desarrolló, sino que cumple con todos los estándares de calidad, requisitos y exigencias que piden los organismos como el SENASA. Ese es un camino larguísimo de trámites en Buenos Aires, de expedientes, de notas que van y vienen, de respuestas y demostraciones. Demostración de lo que decís es verdad, que aumenta el rendimiento, que mejora la velocidad del crecimiento, que aumenta el desarrollo radicular, que mejora la sanidad de la planta, todo eso hay que demostrarlo. Y se demuestra con ensayos científicos”, explica Imbrogno en una entrevista con Open1017.
“Tenés que comprobar que tenés un buen producto, que es estable, ya que son organismos vivos. Este insumo fue desarrollado de cepas de un hongo que se llama Trichoderma (uno de los agentes que más se usan en los programas de control biológico como reguladores de hongos fitopatógenos) que está en el suelo. Pero no solo hay que aislarlo del suelo, hay que tener la capacidad de multiplicarlo y generar el producto, de formular un producto comercial que te dure un año. Porque si a la semana se murió, entonces no es un buen producto. Entonces que tenga estabilidad, durabilidad que tenga el efecto que uno dice que tiene, una vez que se cumple todos esos pasos, el SENASA te da el registro que te habilita a comercializar libremente y a producir todo lo que quieras”, detalló la funcionaria.
¿Técnicamente hoy podemos vender a todo el mercado argentino?
Sí, claro.
¿Y estamos en condiciones de poder producirlo en cantidad?
Sí, la planta biológica, o el laboratorio de bioinsumos como lo llamamos nosotros, hoy tiene una capacidad de producción de 18 toneladas. En principio, siempre se espera avanzar en Misiones, que se pueda entregar a los productores, que en realidad ya se venía entregando a los productores porque todas las plantas que salen de la biofábrica están inoculadas con esta cepa, entonces ya salen con este producto. Pero, ahora se puede hacer de manera masiva y se puede comercializar, antes no se vendía, se entregaba, se facilitaba y se daban capacitaciones. La semana pasada hicimos una charla con productores hortícolas y nos preguntaban cómo conseguían más, pero no teníamos el registro. Ahora que lo tenemos es mucho más fácil llegar a todos lados en Misiones y a todas las demás, pero primero vamos a llegar a la provincia.
¿Este hongo, el trichoderma, se encuentra fácilmente, se produce en esta tierra?
Es un hongo que está en los suelos, pero el sello distintivo es que este producto se formuló con productos autóctonos, con cepas de Misiones. Son cepas adaptadas al suelo y al clima. Hay productos comerciales con el mismo hongo. Si uno va a una agronomía, encontrará una botella que dice Trichoderma, pero son cepas de otro lugar, incluso a veces de otro país. Entonces por ahí uno lo aplica y a los dos días la cepa se murió, por el calor, o porque el suelo es muy ácido. No es lo mismo tener una cepa externa que multiplicar una cepa local. Porque si vos multiplicás una cepa local, la potenciás y la aplicás, esa cepa se desarrolla enseguida porque está acostumbrada al clima y al tipo de suelo. Esa es la ventaja comparativa de nuestro producto para usarlo en Misiones, es una cepa nativa. En realidad el producto tiene tres cepas que se seleccionaron. El laboratorio de bioinsumos tiene un cepario, se sacaron muestras de todos los suelos de la provincia y se pusieron a evaluar en rendimiento, no solo como biofertilizante, sino como biofungicida. Se las pone a competir contra hongos patógenos que atacan a los cultivos y estas tres son las mejores cepas, que son las que les ganan a los hongos patógenos, son las cepas que mejor respuesta en el rendimiento de las plantas tuvieron. Esas cepas son las que se pudieron multiplicar, hacer un granulado, o sea, que tenga un formato de producto para el campo y se pudo registrar. Todo ese trabajo tuvo un desarrollo tecnológico de muchos años. El laboratorio estuvo habilitado desde 2019 y no se podía explotar en su máxima expresión porque se estaba gestionando el registro, así que ahora estamos a pleno.
Es un paso muy grande para la soberanía tecnológica…
Sí. Producimos nuestro propio insumo para Misiones, con tecnología de acá, con profesionales de la provincia. Te lo digo y se me pone la piel de gallina porque estamos muy contentos, es increíble.
¿Esto puede ser un paso para que se sigan produciendo productos más amigables con el medio ambiente e ir erradicando aquellos productos que dañan el medioambiente?
Tenemos justo un montón de productos desarrollados, este es el primero que se registra. Pero tenemos un montón de bioinsecticidas, que se desarrollan a través de hongos entomopatógenos, que son hongos que parasitan insectos, que se llaman bioinsecticidas. Que también son hongos de aislamiento local, que se sacaron de suelos de acá y de insectos de acá de Misiones. Así que estos bioinsumos, estos bioinsecticidas reemplazan a los insecticidas de síntesis química, que son sumamente tóxicos. Están los insumos desarrollados a base del hongo Beauveria, a base del hongo Betarrisium, ahora estamos iniciando el camino para el registro de estos productos.
¿Cuándo estaría disponible eso? ¿Tarda un par de años, o cómo es el proceso?
Esperamos que no. De hecho, el lunes estuvimos en reunión con la directora del SENASA hablando sobre estos productos, donde necesitamos que se agilicen los procedimientos de autorización. Primero porque reemplazan a elementos tóxicos, segundo porque es una empresa de una provincia, no es privada que se hace millonaria. Esto es la soberanía de la tierra. Lo que queremos es primero la transición de elementos sustentables, este fue nuestro planteo al SENASA que agilicen el registro y prioricen este tipo de registros.
Mencionó la capacidad de producción y señaló que tienen capacidad para 18 toneladas, ¿eso es mucho, es poco para las chacras de Misiones?
Si logramos el objetivo de que todo el mundo lo use, siempre es poco, siempre se puede ampliar la capacidad de producción, siempre se puede agrandar, ojalá no demos abasto. Que todo el mundo empiece a utilizar este producto y que se reemplacen los productos químicos.
¿Sirve para yerba, tabaco, para todo?
Se registró para yerba, tabaco, todo tipo de hortalizas, de raíz, de hoja y de fruto. Que por ejemplo en las hortalizas es el consumo más crítico, porque uno va a la feria y compra el tomate y es el consumo directo, uno va a la feria se compra el tomate y se lo come ese día. Siempre es lo más crítico, que se come crudo, no hay un proceso, no pasa el tiempo, no es que uno dice que pasa el tiempo y se va diluyendo el agroquímico. En la horticultura es donde tenemos que tener productos inocuos para la salud y sin químicos, están registrados para esos productos, pero se puede usar para cualquier biocultivo, como fertilizante y biofungicida.
¿Cómo será la distribución, la cadena de producción?
Ahora nos ponemos a producir a full te diría. Siempre con la entrega de plantines va a el producto inoculado. En las bolsas tenemos que terminar de definir el embalaje final, el packaging final, para la distribución de la mejor forma posible. Siempre se ha distribuido en las escuelas agrícolas para las huertas, empezaremos creería yo que por horticultura con los tabacaleros. Pero hay que empezar a producir y distribuir. Tenemos un stock grande para empezar a distribuir.
¿Lo vamos a poder encontrar en una agroveterinaria?
Ojalá, todavía no hay una articulación comercial, pero ojalá que sí.
¿Por qué lo venían trabajando en silencio?
El registro es tan difícil, que salir a decir algo y que pasen mil años hasta que llegue el registro queda como sabor a nada. Ahora están los resultados.