Cabotaje

Interbarge propone bajar hasta US$1.000 por contenedor el costo logístico del NEA con una red de puertos

Compartí esta noticia !

La competitividad de la forestoindustria del NEA puede jugarse tanto dentro de un aserradero como sobre el río. Para Diego Azqueta, CEO de Interbarge, la región ya tiene producción, mercados y capacidad industrial para crecer, pero necesita resolver el eslabón que conecta las chacras y las plantas con los puertos de salida. Su propuesta apunta a desarrollar una red fluvial que permita consolidar cargas cerca de los centros productivos y llevarlas directamente hacia destinos internacionales, reduciendo el costo logístico y evitando pasos administrativos innecesarios por Buenos Aires.

Azqueta presentó esta visión durante el encuentro realizado en Posadas por los 80 años de la Asociación Forestal Argentina (AFoA). La empresa que conduce opera desde hace dos décadas en la hidrovía y cuenta, según explicó, con 240 barcazas y 14 remolcadores, principalmente afectados al movimiento de cargas paraguayas, brasileñas y bolivianas. Ahora busca ampliar esa experiencia hacia las cargas de Misiones y Corrientes.

El punto de partida de su planteo es modificar la lógica actual del transporte. Para el empresario, cada productor debería poder consolidar un contenedor en su propia planta o en un centro cercano y trasladarlo hasta un puerto de la región, donde pueda iniciar el circuito hacia su destino final. Posadas, Ituzaingó, Corrientes y otros puertos próximos a las zonas productivas formarían parte de ese esquema.

La diferencia no es solamente geográfica. También es económica. Azqueta estimó que, para productores de Eldorado, el ahorro potencial derivado del tramo fluvial podría alcanzar los US$1.000 por contenedor. En Corrientes, donde el costo terrestre hasta los puertos es menor, el beneficio sería más acotado. El dato permite dimensionar cuánto pesa la distancia en la estructura de costos de las empresas del NEA.

El problema aparece cuando esa carga debe pasar por Buenos Aires. Cada desvío incorpora transporte, manipulación y procesos administrativos y aduaneros que, según el empresario, podrían evitarse si existiera una operatoria fluvial integrada desde los puertos regionales. “No tienen por qué seguir pagando el costo logístico que significa llegar a Buenos Aires con la carga consolidada”, planteó.

El cabotaje como cuello de botella

Para Interbarge, la principal restricción actual no es la disponibilidad de producción sino el marco regulatorio. Azqueta definió a la actual ley de cabotaje como un “corset” que limita las alternativas disponibles para operar con embarcaciones, tripulaciones y condiciones que permitan construir una oferta competitiva.

La consecuencia es directa: con las reglas actuales, el transporte fluvial pierde parte de la ventaja que debería tener frente al camión. Según sus estimaciones, operar bajo el esquema vigente puede llevar el costo del transporte fluvial al doble, erosionando buena parte del ahorro potencial que ofrece el río.

“Hay que cambiar la forma de pensar esto”, sostuvo. La compañía propone comenzar gradualmente, pero con una planificación que contemple el desarrollo conjunto de los distintos puertos. La lógica es que una mayor cantidad de cargas permita aumentar la frecuencia, mejorar la utilización de las embarcaciones y reducir progresivamente los costos.

Azqueta puso como referencia una escala de 600 contenedores semanales para que el sistema alcance una dimensión capaz de sostener una operación eficiente. En una primera etapa, los volúmenes podrían ser menores, pero el objetivo es construir una red que permita combinar cargas y destinos.

La estrategia también requiere embarcaciones adaptadas a las características del río. Interbarge trabaja en el diseño de unidades que puedan operar eficientemente en el Alto Paraná, desde la zona de Ciudad del Este e Iguazú hasta la confluencia con el río Paraguay, y continuar luego por el Paraná medio y el Río de la Plata.

El objetivo final es ampliar las alternativas. Buenos Aires, La Plata o Montevideo podrían convertirse en puntos de conexión con los mercados internacionales, pero sin que toda la carga deba concentrarse necesariamente en Buenos Aires antes de comenzar su recorrido marítimo.

Posadas, dentro de una red regional

Azqueta fue enfático respecto del papel del puerto de Posadas. Frente a una consulta sobre las limitaciones actuales de la terminal, aclaró que Interbarge considera al puerto misionero como una pieza relevante de la futura red logística.

La visión de la empresa es que el Alto Paraná debería contar con una cantidad mucho mayor de puertos operativos. Como referencia, señaló que del lado paraguayo existen varios puntos de carga en una zona donde del lado argentino todavía hay una infraestructura portuaria mucho más limitada.

“Creemos que el Puerto de Posadas va a ser muy importante para el sistema”, sostuvo. En su planteo, la terminal misionera no aparece como una alternativa aislada, sino como uno de los nodos de un esquema que debería incorporar también a Ituzaingó, Corrientes y otros futuros puntos de embarque.

Esa integración es clave porque la eficiencia no depende exclusivamente de un puerto. Un sistema con múltiples puntos de carga permitiría acercar el contenedor al productor, combinar volúmenes y ofrecer diferentes alternativas de salida según el destino y las condiciones de cada momento.

El desafío es bajar costos, no solo mover cargas

La discusión sobre la hidrovía suele concentrarse en la disponibilidad de embarcaciones o en la infraestructura portuaria. Azqueta amplió el análisis hacia toda la estructura de costos. Financiamiento, combustible, impuestos, tripulaciones y regulaciones terminan determinando cuánto paga finalmente el productor.

El empresario sostuvo que una operación competitiva requiere inversiones, pero también condiciones financieras razonables. A eso se suman los costos laborales y la necesidad de contar con suficientes tripulaciones para garantizar la continuidad del servicio. “Es un problema completo de todo el sistema”, explicó.

La estructura tributaria también incide. Ingresos Brutos, impuestos vinculados al transporte, combustibles y otros costos se trasladan finalmente al precio del flete. Por eso, para Interbarge, cualquier reforma del cabotaje debería analizarse junto con el resto de las variables que determinan la competitividad.

El planteo tiene una consecuencia política concreta: no alcanza con habilitar un puerto si luego operar desde allí resulta más caro que transportar la mercadería cientos de kilómetros por camión. El objetivo debería ser construir una alternativa logística que sea efectivamente competitiva para las empresas.

Una oportunidad para la forestoindustria del NEA

La propuesta aparece en un momento en que las inversiones forestales de Misiones y Corrientes buscan ampliar su escala y aumentar sus exportaciones. Grandes proyectos industriales ya están modificando la estructura productiva regional, pero el costo para llegar a los mercados externos continúa siendo uno de los principales obstáculos.

Para Azqueta, el río puede convertirse en una herramienta para destrabar ese límite. El transporte fluvial tiene menores costos de mantenimiento y una capacidad de carga significativamente mayor que el transporte terrestre, pero necesita escala y reglas que permitan aprovechar esas ventajas.

La propuesta de Interbarge no plantea que el camión desaparezca. Por el contrario, el objetivo es que cada modalidad cumpla el tramo donde resulta más eficiente: el transporte terrestre para conectar la producción con el puerto y el fluvial para trasladar grandes volúmenes hacia los nodos de exportación.

En esa arquitectura, el puerto deja de ser simplemente una infraestructura y pasa a funcionar como una extensión logística de la industria. Para una empresa forestal ubicada en Misiones o Corrientes, poder consolidar allí la carga y emitir desde ese punto la documentación correspondiente al destino final significaría reducir movimientos, tiempos y costos.

Azqueta resumió el desafío en una premisa empresarial antes que discursiva: Interbarge quiere ganar dinero con el negocio, pero necesita que también gane la región. La ecuación, en su visión, consiste en alcanzar grandes volúmenes, operar con una estructura eficiente y segura y trasladar parte de esa eficiencia al productor.

El mensaje para Misiones y Corrientes es claro. El potencial productivo ya existe y los mercados también. El próximo salto puede depender de que el río deje de ser una frontera logística y pase a convertirse en una vía de salida competitiva hacia Europa, China, Estados Unidos y otros destinos.

La condición, según Interbarge, es modificar las reglas que hoy encarecen esa alternativa. Si el cabotaje logra adaptarse a las necesidades de la producción regional y los puertos comienzan a funcionar como una red, Posadas podría dejar de ser solamente un punto de infraestructura para convertirse en uno de los nodos de una nueva matriz logística del NEA.

Compartí esta noticia !

Forestación: Central Puerto proyecta un aserradero de US$ 200 millones y reclama cambios para competir

Compartí esta noticia !

En ese escenario, Adrián Salvatore, de Central Puerto, planteó una integración vertical desde las plantaciones hasta la industria y advirtió que logística, regulación y escala condicionan nuevas inversiones forestales. Fue en el marco de la presentación en Posadas de los lineamientos del proyecto para instalar un aserradero en la zona de Santa Rosa, Corrientes. La iniciativa contempla procesar alrededor de 450.000 metros cúbicos de madera por año y abastecerse de unas 30.000 hectáreas de plantaciones.

La propuesta se inscribe en la expansión de Central Puerto hacia nuevos negocios. La compañía, tradicionalmente vinculada al sector energético, incorporó en los últimos años inversiones forestales y mineras y, más recientemente, petroleras. En el caso forestal, Salvatore explicó que la decisión apunta a ir más allá de la tenencia de activos y avanzar en la captura de valor dentro de la cadena productiva.

La empresa incorporó hace aproximadamente tres años unas 180.000 hectáreas forestadas, de las cuales unas 90.000 corresponden a plantaciones de eucalipto y pino. Sobre esa base, la estrategia consiste en desarrollar una industria capaz de procesar parte de esa producción y generar una cadena integrada en la región mesopotámica.

“El diseño nuestro es un aserradero que estaría procesando unas 450.000 metros cúbicos por año”, explicó Salvatore durante el encuentro organizado en Posadas por los 80 años de la Asociación Forestal Argentina (AFoA). La localización responde, entre otros factores, a la distribución geográfica de las forestaciones y a la necesidad de garantizar el abastecimiento de largo plazo de la planta.

La escala del proyecto también expone una de las discusiones centrales del sector: cómo generar condiciones para que las inversiones forestales puedan alcanzar dimensiones competitivas internacionalmente. Salvatore señaló que el proyecto enfrenta desafíos vinculados con el marco regulatorio y con la posibilidad de acceder a beneficios destinados a grandes inversiones.

En particular, marcó una brecha para los proyectos que quedan en una zona intermedia: inversiones demasiado grandes para encuadrar en determinados esquemas orientados a pequeñas empresas, pero que tampoco alcanzan los umbrales establecidos para los proyectos de mayor escala. Según planteó, una inversión forestal de entre US$100 millones y US$200 millones puede resultar significativa para la economía regional, aunque no necesariamente alcance los parámetros de programas diseñados para megaproyectos de otros sectores.

La cuestión no es menor para la forestoindustria. La competencia internacional obliga a comparar no solamente la productividad de las plantas, sino también el costo de llevar la madera hasta los mercados. Para Salvatore, la logística constituye actualmente uno de los principales condicionantes para el desarrollo de nuevas inversiones.

“Si para poner el material arriba de un barco nos cuesta tres, cuatro, cinco o seis veces más que a un competidor nuestro, cualquier proyecto va a tener un límite”, sostuvo. La distancia a los puertos, los costos de transporte y las restricciones vinculadas con la infraestructura terminan trasladándose al precio final y reducen la capacidad de competir en mercados internacionales.

En esa discusión aparece también el cabotaje como una herramienta potencial para reducir costos. El empresario consideró que una mayor oferta logística y una regulación que permita aprovechar las vías navegables podrían modificar sustancialmente la ecuación de los proyectos forestales de la región.

El planteo coincide con una preocupación que atraviesa a las principales empresas del sector: la industria puede alcanzar niveles de eficiencia dentro de las plantas, pero pierde competitividad cuando la producción sale de la tranquera. La distancia entre los centros forestales de Corrientes y Misiones y los puertos de exportación convierte a la logística en una variable estratégica para definir nuevas inversiones.

Pero Salvatore agregó otro componente: la necesidad de que el sector forestal construya una agenda común. A su criterio, muchas de las dificultades que enfrenta la actividad son abordadas actualmente mediante gestiones individuales de empresas o cámaras, cuando podrían requerir una estrategia colectiva.

El empresario tomó como referencia al sector petrolero, al que definió como altamente competitivo pero capaz de coordinar posiciones entre empresas y con el Estado en cuestiones consideradas estratégicas. Para la forestoindustria, planteó avanzar en una dinámica similar, tanto para resolver problemas regulatorios y logísticos como para aprovechar oportunidades comerciales.

La paradoja que señaló resulta especialmente relevante: mientras dentro del mercado argentino persiste la discusión sobre exceso o falta de madera y una demanda interna debilitada, existen oportunidades concretas en mercados internacionales que podrían ampliar la salida para la producción. El desafío consiste en articular información, inversiones, logística y capacidad industrial para convertir esa demanda potencial en operaciones concretas.

La integración vertical que impulsa Central Puerto se ubica precisamente en ese cruce. La disponibilidad de materia prima constituye una ventaja inicial, pero el paso siguiente requiere transformar ese recurso en productos con mayor valor agregado y colocarlos competitivamente en el mundo.

Para Salvatore, la oportunidad existe, pero exige modificar las condiciones que rodean a la producción. La inversión en capacidad industrial debe estar acompañada por infraestructura, energía, transporte, regulación y mecanismos que permitan sostener proyectos de distintas escalas.

En ese sentido, el proyecto de Santa Rosa funciona como un caso testigo de una discusión más amplia. La Argentina dispone de una base forestal capaz de sostener industrias de mayor escala, pero convertir ese potencial en exportaciones y empleo industrial requiere que la competitividad no termine en la puerta del aserradero.

La conclusión del empresario apuntó justamente hacia allí: el próximo salto del sector no dependerá únicamente de plantar más árboles o instalar más capacidad industrial, sino de construir una cadena capaz de operar con costos competitivos y una agenda común. Para una región que busca ampliar su inserción internacional, la discusión dejó de ser solamente cuánto puede producir la forestoindustria y pasó a ser cuánto valor puede retener antes de que esa madera llegue al mercado global.

Compartí esta noticia !

Sturzenegger prepara otra revolución desreguladora con un megaproyecto de 350 artículos

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional no espera a que se resuelva uno de los debates legislativos más sensibles del año. Mientras el Senado mantiene en suspenso el tratamiento del proyecto de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” —rechazado por intendentes, legisladores, organizaciones sociales y el Gobierno de Misiones por considerar que debilita los límites a la compra de tierras por extranjeros—, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, ya prepara una nueva ofensiva legislativa destinada a profundizar el proceso de liberalización económica.

El anteproyecto, al que accedió El Cronista, consta de casi 350 artículos y modifica decenas de leyes nacionales. La iniciativa será enviada al Senado en los próximos días y representa una segunda etapa de la agenda desreguladora iniciada con la Ley Bases y los decretos impulsados desde el comienzo de la gestión de Javier Milei.

La coincidencia política no pasa inadvertida. El mismo Congreso que todavía no logra consensuar la polémica reforma sobre la propiedad de la tierra deberá discutir ahora un paquete mucho más amplio que modifica regulaciones en sectores estratégicos de la economía.

Una nueva ola de desregulación

La lógica del proyecto mantiene el sello de Sturzenegger: eliminar regulaciones, reducir requisitos administrativos, abrir mercados y limitar la intervención estatal en actividades económicas que, según la visión oficial, permanecen excesivamente reguladas.

La propuesta alcanza prácticamente todos los sectores: mercado inmobiliario, farmacias, transporte marítimo y fluvial, mercado de capitales, garantías financieras, fideicomisos, agro, energía, vinos, carne vacuna, comercio electrónico y diversas actividades profesionales.

Uno de los aspectos políticamente más relevantes es que el Ejecutivo solicita al Congreso declarar una emergencia administrativa y de competencia por seis meses, con nuevas facultades delegadas para modificar o eliminar normas que considere obstáculos para la competencia o el desarrollo económico.

Se trata, en los hechos, de un intento por extender el proceso desregulador una vez vencidas las facultades extraordinarias otorgadas durante la aprobación de la Ley Bases.

Cambios en el mercado inmobiliario

Uno de los capítulos más sensibles elimina la exigencia nacional de matrícula profesional para ejercer como corredor inmobiliario.

De aprobarse, bastará con ser mayor de edad y contar con título secundario para desarrollar la actividad. Además, las personas jurídicas podrán actuar como corredoras, se habilita expresamente la intermediación mediante plataformas digitales y se limita la capacidad de provincias y colegios profesionales para imponer aranceles mínimos, restricciones territoriales o incompatibilidades laborales.

La reforma impactaría directamente sobre el esquema actual de regulación profesional y anticipa un fuerte rechazo de los colegios inmobiliarios.

Farmacias y venta online de medicamentos

El proyecto también profundiza la liberalización del mercado farmacéutico. Entre las principales modificaciones figura la autorización para comercializar medicamentos por canales digitales con entrega a domicilio, la participación de plataformas tecnológicas como intermediarias y la ampliación de la venta de medicamentos de venta libre en otros comercios, bajo las condiciones que establezca el Ministerio de Salud.

También se flexibilizan horarios de atención, se digitalizan registros obligatorios y se habilita que las farmacias adopten cualquier tipo de estructura societaria.

Apertura del cabotaje nacional

Otro de los capítulos más extensos apunta al transporte marítimo y fluvial. La iniciativa permite una mayor participación de embarcaciones extranjeras en el cabotaje argentino, flexibiliza las exigencias sobre tripulación nacional, modifica el régimen laboral marítimo, simplifica registros, digitaliza documentación y reduce restricciones para la importación de buques.

Además, elimina parte de las normas históricas de protección de la marina mercante nacional, un punto que ya anticipa resistencia sindical y empresarial.

Reforma financiera y activos digitales

En materia financiera, Sturzenegger impulsa una actualización integral del mercado de capitales. El proyecto incorpora activos virtuales como garantías prendarias, crea un sistema federal digital para registrar garantías, moderniza el régimen de warrants y prendas, reconoce jurídicamente títulos digitales y tecnología blockchain, amplía el uso de fideicomisos financieros y adapta la legislación para la tokenización de activos.

El objetivo oficial es facilitar el acceso al financiamiento y reducir costos para empresas e inversores.

Cambios para el agro y la producción

El paquete también alcanza a distintas actividades productivas.

Entre las modificaciones previstas figuran la eliminación gradual de los aportes obligatorios al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), la derogación del régimen de arrendamientos rurales, cambios en la regulación de alcoholes y vinos, reformas al régimen del gas licuado de petróleo (GLP) y modificaciones en actividades vinculadas a traductores públicos, la industria editorial y el sector cultural.

Según el Ministerio de Desregulación, todas estas reformas buscan reducir costos regulatorios y eliminar normas consideradas obsoletas o innecesarias.

El desafío legislativo aparece en un momento particularmente sensible para el Gobierno. La experiencia reciente con la denominada ley de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” -que ya acumula más de una decena de versiones y continúa sin consenso- dejó en evidencia las dificultades para avanzar sobre reformas que afectan intereses económicos, productivos y territoriales.

En ese contexto, el megaproyecto de Sturzenegger promete abrir un nuevo escenario de debate con provincias, colegios profesionales, sindicatos, cámaras empresarias y sectores productivos que ya comenzaron a manifestar preocupación por el alcance de las modificaciones.

Para Misiones, donde el debate por la propiedad de la tierra continúa ocupando el centro de la agenda política, la llegada de este nuevo paquete legislativo agrega otro capítulo a la discusión sobre el alcance de la desregulación impulsada por la administración de Javier Milei.

Compartí esta noticia !

Señal de ajuste: fuerte caída en el tráfico aéreo en Iguazú y Posadas

Compartí esta noticia !

El mapa aéreo argentino de mayo dejó una foto de contrastes para Misiones. Mientras el sistema nacional marcó récord histórico en vuelos internacionales y en actividad acumulada de los primeros cinco meses del año, los dos aeropuertos misioneros tuvieron retrocesos interanuales en cabotaje: Iguazú cayó 24% en mayo y Posadas, 27%.

La diferencia está en la escala. Iguazú sigue jugando en la liga grande del turismo argentino. En mayo movilizó 108 mil pasajeros totales y se ubicó séptimo entre los aeropuertos del país, detrás de Aeroparque, Ezeiza, Córdoba, Mendoza, Salta y Neuquén, y por encima de Bariloche. En cabotaje, fue el quinto aeropuerto más visitado del mes, con 107.943 pasajeros, apenas por debajo de Mendoza y por encima de Neuquén, Salta y Bariloche.

El dato confirma que Cataratas continúa siendo uno de los motores más fuertes del turismo receptivo interno. Pero también muestra una pérdida de velocidad: en mayo de 2025 había movido 142 mil pasajeros de cabotaje; este año fueron 108 mil. La baja fue de 34.450 pasajeros, una contracción del 24%, que lo colocó entre los diez aeropuertos con mayor caída del mes.

En el acumulado enero-mayo, Iguazú registró 691 mil pasajeros totales, contra 759 mil del mismo período de 2025. La baja fue del 9%. En cabotaje, el acumulado fue de 686 mil pasajeros, contra 758 mil del año pasado: una merma del 10%. Es decir, el destino sigue arriba en el ranking nacional, pero con menor volumen que en 2025.

La conectividad también revela su peso estructural. Iguazú fue la tercera ruta doméstica con más vuelos del país en mayo, con 534 operaciones, solo detrás de Córdoba y Mendoza. En pasajeros por ruta, también ocupó el tercer lugar nacional, con 85 mil pasajeros, detrás de Córdoba y Mendoza. Además, el tramo Ezeiza-Iguazú apareció dentro del top 20 nacional, con 17 mil pasajeros.

Posadas, en cambio, muestra otra dinámica. Su aeropuerto movilizó 21 mil pasajeros en mayo y ocupó el puesto 18 entre los principales aeropuertos del país por pasajeros del mes. En movimientos, alcanzó 325 operaciones y quedó 16° a nivel nacional. La capital provincial tuvo 141 vuelos de cabotaje y 17 mil pasajeros por ruta, también dentro del top 20 del país.

El problema es la comparación interanual. Posadas había registrado 29 mil pasajeros en mayo de 2025 y cayó a 21 mil en mayo de 2026. La baja fue de 7.710 pasajeros, equivalente a 27%. En el acumulado enero-mayo, pasó de 130 mil a 118 mil pasajeros, una reducción del 9%.

La lectura de negocios es clara: Iguazú conserva masa crítica, visibilidad nacional y capacidad de tracción turística; Posadas sostiene conectividad relevante, pero con una escala más chica y una caída proporcional más fuerte. En ambos casos, la merma misionera contrasta con un sistema que, en el plano internacional, vive una expansión.

ANAC informó que mayo fue récord para pasajeros internacionales en aeropuertos argentinos: 1.247.767 usuarios, 3% por encima del récord previo de 2018. También fueron récord los movimientos internacionales, con 8.351 operaciones, 1% por encima del máximo anterior. En los primeros cinco meses del año, el sistema aerocomercial totalizó 21.413.752 pasajeros y 167.136 movimientos, los mejores registros históricos para ese período.

La paradoja es que el país crece hacia afuera, pero Misiones perdió volumen doméstico en mayo. Iguazú aparece como un destino consolidado, aunque sensible a la oferta de frecuencias, tarifas y estacionalidad. Posadas, más dependiente del tráfico corporativo, administrativo y de visitas familiares, necesita sostener conectividad para no perder competitividad frente a otros nodos regionales.

Para el turismo y los negocios, el dato central no es solo la caída. Es la posición relativa. Iguazú sigue entre los principales destinos aéreos de la Argentina. Posadas, aun con menor escala, permanece dentro del lote nacional relevante. La oportunidad para Misiones está en convertir ese lugar en una estrategia: más frecuencias, mejor integración regional, recuperación de rutas internacionales y una política agresiva de promoción para que el aeropuerto no sea apenas una puerta de entrada, sino una plataforma de desarrollo.

Compartí esta noticia !

Boom aéreo en Argentina: noviembre fue el mejor mes de la historia con 4,39 millones de pasajeros

Compartí esta noticia !

La aviación comercial argentina marcó en noviembre un hito histórico: 4.392.597 pasajeros se movilizaron por los aeropuertos del país, el mayor registro jamás alcanzado para ese mes. Así lo informó la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), que confirmó un nuevo estándar de conectividad aérea, volumen operativo y eficiencia del sistema, con crecimientos generalizados en el mercado doméstico, el internacional y las operaciones totales.

El dato no sólo consolida la recuperación del sector, sino que redefine la dinámica del transporte aéreo en Argentina. Nunca antes noviembre había mostrado un nivel de actividad tan alto, superando los máximos previos y anticipando un cierre anual récord para la industria aerocomercial.

Crecimiento sistémico: más pasajeros, más vuelos y fuerte tracción internacional

Los indicadores oficiales de la ANAC reflejan un crecimiento robusto y sostenido. El total de pasajeros de noviembre representa un incremento del 4% respecto del récord anterior de 2023 y un 7% por encima de noviembre de 2024. El impulso más marcado se registró en el segmento internacional, que alcanzó 1.347.497 pasajeros, con un salto interanual del 14%.

La expansión también se evidenció en el plano operativo. Durante el mes se contabilizaron 33.914 movimientos aéreos, superando los registros de los dos años previos. Dentro de ese total, los movimientos internacionales sumaron 8.922 operaciones, con un crecimiento del 12% interanual, confirmando una mayor integración del sistema aéreo argentino con la región y el exterior.

En términos acumulados, el desempeño del sector muestra una expansión estructural. Entre enero y noviembre de 2025, se movilizaron 45.913.230 pasajeros, un récord absoluto, que implica una suba del 12% frente al mismo período de 2024. El volumen alcanzado anticipa que el sistema aerocomercial se encamina a cerrar el año con el mejor registro de su historia.

Descentralización de la conectividad: más vuelos internacionales desde el interior

Uno de los rasgos más relevantes del nuevo escenario es la descentralización de la conectividad aérea. En noviembre, 157.785 pasajeros utilizaron vuelos internacionales directos desde el interior del país, sin pasar por Buenos Aires. Esto representa un aumento del 21% respecto de 2024 y un salto del 54% frente a 2023, consolidando un cambio estructural en el mapa aerocomercial.

Dentro de la red operada por Aeropuertos Argentina y otros concesionarios, Córdoba lideró el crecimiento del tráfico internacional con una suba del 62%. Algunas rutas mostraron desempeños especialmente dinámicos: Córdoba–Río de Janeiro creció 93%, mientras que los enlaces con Ciudad de Panamá aumentaron 45% y con Lima, 17%.

En el norte del país, Salta reforzó su posicionamiento regional con un incremento del 32% en pasajeros internacionales, ratificando el rol de los aeropuertos del interior como nodos estratégicos de la conectividad aérea.

Mercado doméstico firme y aeropuertos en expansión

El mercado de cabotaje también exhibió un desempeño sólido. En noviembre se registraron 3.045.100 pasajeros domésticos, lo que implicó un crecimiento del 4% interanual. El dinamismo se distribuyó de manera heterogénea, con fuertes alzas en varias terminales.

Entre los aeropuertos con mayores incrementos se destacaron Ezeiza (+39%), Resistencia (+37%), Santa Fe (+35%) y Esquel (+27%), reflejando una mayor demanda de viajes internos y una ampliación efectiva de la red aérea nacional.

Un cierre de año récord y un nuevo mapa de conectividad

Con 45,9 millones de pasajeros acumulados entre enero y noviembre y tasas de crecimiento de dos dígitos, la aviación argentina se encamina a cerrar 2025 como el mejor año de su historia. La combinación de mayor volumen, expansión internacional y descentralización territorial redefine el mapa de la conectividad aérea, con impacto directo en el turismo, la actividad económica regional y la integración del país.

Las cifras oficiales de la ANAC, elaboradas desde el sistema público de control y no a partir de mediciones privadas, refuerzan la relevancia institucional de este récord y consolidan a la aviación como uno de los vectores más dinámicos del transporte y la economía argentina.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin